Primer vistazo a Lo mejor de PS magazine (Abrams ComicArts), "lo que hizo Eisner entre The Spirit y Contrato con Dios". 272 páginas a color, con selección realizada por Eddie Campbell –quien también escribe un texto– de entre los 227 números de Preventive Maintenance Monthly, la revista que produjo el estudio de Eisner para el ejército estadounidense entre 1951 y 1971, antes de dejarla en otras manos.
---
Muestras de las historietas originales
* Más: casi un número entero del PS de Eisner, en Con C de arte
viernes, 22 de julio de 2011
P*S
Etiquetas:
Abrams ComicArts,
CÓMICS DIDÁCTICOS,
Eddie Campbell,
Will Eisner
jueves, 21 de julio de 2011
HOLY TERROR
Etiquetas:
comic book,
Frank Miller,
legendary,
NOVELA GRÁFICA,
SUPERHÉROES
CADENA PERPETUA

Desde la lejana Australia, Eddie Campbell se hace eco en su blog de la condena a cadena perpetua de varios responsables de secuestros, torturas y asesinatos de "desaparecidos" durante la dictadura militar de Videla en Argentina. En la lectura de la sentencia del llamado "caso El Vesubio", el tribunal mencionó a todas las víctimas atribuidas a los condenados. Entre ellas, el historietista Héctor Germán Osterheld. Copio de la noticia en Plataforma argentina contra la impunidad:
"En total, en el juicio se juzgaron 156 hechos de secuestros y tormentos cometidos entre abril de 1976 y septiembre de 1978 (75 personas siguen desaparecidas) y 22 homicidios, entre los que están las víctimas de un fusilamiento ocurrido en Monte Grande en mayo de 1977. Se estima que por El Vesubio pasaron más de 1500 detenidos desaparecidos, en su mayoría militantes de Montoneros y Vanguardia Comunista. Al menos 16 secuestradas estaban embarazadas".
La misma noticia, en El País
---
(Una vez más, el viejo slogan es completamente cierto: SPAIN IS DIFFERENT)
---------------------------------------------------------------------
Actualización 15: 22
Reportaje de Jaime Padilla y Lidia Masi sobre la sentencia en el caso El Vesubio
MÁS FLEXIBILIDAD

"P: Me gustaría ver que, desde los peldaños editoriales superiores de las dos grandes compañías, se diera más flexibilidad para dejar que los creadores crearan cosas nuevas en vez de hacer simplemente otro Batman o Superman.
M: ¡Me gustaría ver otro maldito Batman o Superman! (Risas)
En serio, lo que me gustaría ver es que el precio bajara. Pagar cuatro dólares por algo que antes costaba diez centavos se está volviendo bastante arriesgado. Es posible que veamos el cuadernillo reemplazado por algún tipo de cosa de Internet que reemplace el folleto. Creo que el folleto va por un camino suicida, porque veinte minutos de placer (en el mejor de los casos) por cuatro dólares... Chico, hay mejores formas de gastar tu dinero (risas)".
Paul Pope (P) y Frank Miller (M), durante una mesa redonda sobre los superhéroes celebrada en el MoCCA de 2010, transcrita por Christopher Irving para Graphic NCY (gracias, Juan Carlos). Por cierto que se me olvidó mencionar a Paul Pope el otro día en el post sobre el (posible) futuro de los superhéroes. Un olvido imperdonable por mi parte, porque Pope es claramente otro de esos creadores que lleva tiempo aportando una sensibilidad de autor a los superhéroes, siempre que ha tenido oportunidad y le han dejado. Bueno, ya lo dice él: le gustaría ver MÁS FLEXIBILIDAD desde las grandes editoriales.
Claro que igual en unos años no le va hacer falta obtenerla porque el centro del negocio de publicación de comic books esté en otra parte. Concretamente, en un rizoma sin verdadero centro.
---
Cierro con la pregunta al aire que formula un miembro del público en esa misma mesa redonda. Lo dice justo a continuación del párrafo de Miller que he citado arriba.
"Si los superhéroes hablan de nuestro mito, me estaba preguntando por qué los últimos nuevos personajes que nos engancharon tienen entre cuarenta y cincuenta años. Hay quien afirma que The Punisher es el último héroe nuevo que entró en el mercado y tenía alguna cualidad que se te quedaba".
Paul Pope le dice por toda respuesta:
"Me gustaría volver a insistir en que eso podría ser una decisión editorial, aparte de los talentos creativos, que son capaces de inventar nuevos conceptos y sueños".
Foto: Seth Kushner
miércoles, 20 de julio de 2011
SÓLO UN 10%
[...] " Por último, también ha recalcado en la sede de la OMPI que solo un 10% de los actores mundiales vive exclusivamente de su trabajo, frente a un 20% que lo ha de simultanear con otras actividades. El 70% restante corresponde a aquellos actores y actrices que solo se colocan frente a la cámara o suben a los escenarios de manera esporádica".
Javier Bardem defiende los derechos de los actores en la ONU. Mutadis mutandis, aplíquese lo anterior donde proceda.
Etiquetas:
cine,
derechos de autor,
el país,
javier bardem,
LA PROFESIÓN VA POR DENTRO
martes, 19 de julio de 2011
MÉTETE LA PORRA POR DONDE TE...

Santiago García ha dedicado en las últimas semanas una serie de posts a los supervillanos que me han disparado la imaginación y la curiosidad, y me han hecho darle vueltas a algunas ideas. El último post de la serie, dedicado a NÉMESIS, también me ha hecho interesarme lo suficiente en el tebeo en cuestión como para leerlo. NÉMESIS es una miniserie de 4 comic books publicada en 2010 por el sello Icon de Marvel, que permite conservar a los creadores los derechos de autor (en España la publicará Panini este otoño). Está escrita por Mark Millar, dibujada por Steve McNiven y coloreada por Dave McCaig.
Digo que me ha interesado lo suficiente como para leerlo porque yo hace tiempo que había perdido el interés por el trabajo de Millar, a pesar de los habituales elogios de alguien cuya opinión tengo en alta estima, el visionario Nacho Vigalondo.
Quien por cierto y como muchos de vosotros ya sabéis, está preparando una adaptación al cine de SUPERCROOKS, otro cómic de Millar dibujado en este caso por Leinil Francis Yu, inédito todavía pero en fase de realización. Otro cómic que va sobre, sí, supervillanos, concretamente sobre un grupo de supervillanos que, huyendo del excesivo número de superhéroes por habitante de Estados Unidos, deciden venir a España para dar un gran golpe. A lo que iba. Millar (Mark) dejó de interesarme exactamente desde su trabajo para Marvel en THE ULTIMATES, que en mi opinión no sólo era aburridísimo, el mayor pecado para un tebeo de superhéroes, sino que revelaba un cinismo en las ideas y argumentos de Millar para explotar con sensacionalismo el título, y afianzar su estrellato en el comic book, que me resultaba exasperante.NÉMESIS ES UNA CIFRA,
dice Santiago en su post, con
razón. Una de las mejores ideas de NÉMESIS, un supervillano a la altura de los tiempos que corren, es decir, alguien sanguinariamente amoral cuya misión es causar el mayor mal posible sin motivos personales, es justamente ésa. Su carácter abstracto como personaje o, si se prefiere, metafísico. Esto le eleva por encima de su materialidad concreta y le convierte en una idea, una entidad, un "agente del caos", un poco como lo era el Joker de THE DARK KNIGHT (la película de Chris Nolan); no por casualidad la primera publicidad de NÉMESIS llevaba el lema "¿Qué hubiera pasado si Batman fuese el Joker?". O como el Anton Chigurh de NO ES PAÍS PARA VIEJOS, la novela y la película (Bardem en esta última, en efecto). Sólo que aquí, a diferencia de la película de Nolan, el juego de valores morales está ingeniosamente subvertido, y hay un inequívoco placer –con esa absoluta amoralidad que sólo la ficción permite– en el mal que despliega Némesis, en su facilidad para atacar a los intocables y poderosos, en su inhumana capacidad para masacrar a ciudadanos corrientes pero, especialmente, a policías y otros representantes de la autoridad establecida. Es la crisis, estúpido, la crisis.

(cuidado, que vienen curvas, también conocidas como **SPOILERS**)
A pesar de que en el tebeo te cuenten otra cosa al principio, más adelante se revelará el auténtico "origen" de Némesis, que le devuelve al enigma absoluto que era al comienzo. Se trata de un enorme acierto de Millar. En realidad, casi podríamos ver el calvario del policía protagonista y su familia como el que atravesaba la familia del abogado de EL CABO DEL MIEDO, versión Scorsese, sólo que dentro de un tebeo de superhéroes (supervillanos, ejem). Y a Némesis, como aquel mal "metafísico" (un Dios negro, o más bien su enviado en la Tierra, un anticristo) que encarnaba Robert De Niro en la película de Scorsese, un auténtico ángel vengador. Purificación familiar, previa expiación de culpas ("secretos y mentiras") a lo bestia. Bueno, a lo bestia-bestia. Estamos hablando de un guión de Millar.

Y luego, por supuesto, está el superior del villano. Si Némesis es un anticristo, su superior sería un Dios negro de los negocios. Los dioses caminan entre nosotros, parece decirnos este tebeo, porque su poder absoluto les permite ser dioses. Pero son de carne y hueso, y desde luego materialistas. Y desde ese materialismo absoluto hacen el mal, por supuesto. Viva el mal, viva el capital. Y porque, como decía Santiago, todo es un juego para ellos. O, como dicen en un artículo que no tiene nada que ver con esto (o sí),
We are nothing to them
---
Entre las viñetas de NÉMESIS hay muchas elipsis marca Millar. La planificación no es el típico y cansino estilo storyboard, aunque pueda parecerlo en un primer vistazo. No lo es por las elipsis abisales, que imprimen ese ritmo personal que Millar lleva practicando desde hace al menos una década, y que a mí particularmente me gusta mucho. Las viñetas panorámicas son otro recurso habitual que evoca al "cine" (aunque en realidad no lo es), y que ya estaban en THE AUTHORITY hacia 1999, antes incluso de que llegara Millar y Quitely a la serie. Para todo aquel que sigue su trabajo, no hay mucho que explicar porque lo sabe perfectamente: Millar lleva años concibiendo sus cómics pensando en posibles adaptaciones a la pantalla. En realidad, son como una maqueta de bajo presupuesto para posibles películas. Ningún reproche, si son como ésta. Cuando terminé de leer NÉMESIS, pensé que sí, que bien, que me había entretenido y a ratos fascinado, pero que era sólo comida rápida.
Esa misma noche me encontré pensando en algunos cabos sueltos de la trama, volviendo a algunas escenas. Y, de repente, me di cuenta de que el tebeo tenía más sustancia de lo que había pensado en un primer momento. Hay algo en él, por otra parte, que me recuerda a cierto tipo de historias que fascinan a los orientales, en las que un villano inaprensible, casi una incógnita no humana, extorsiona a gente de buena vida, gente poderosa, y les obliga a base de sufrimiento a pensar en lo afortunados que son, y en lo fácilmente que pueden dejar de serlo, volverse masa, desgraciados como la mayoría. Y de repente, me encontré pensando en un peliculón de Kurosawa como EL INFIERNO DEL ODIO, que por cierto estaba basado libremente en una novela policiaca (de Ed McBain). Los sueños americanos de los japoneses producen monstruos.
MILLAR (MARK),
es sin duda uno de los autores que lleva tiempo marcando el nuevo camino en la industria americana del comic book. Un camino que, en la era de la novela gráfica, es decir, de la mentalidad de autor dueño de todo lo que crea con la máxima libertad, se dirige hacia el mismo horizonte. El del cómic de autor. Sí, incluso en la tradición del comic book de superhéroes. Mientras las grandes editoriales tradicionales se hunden poco a poco, atrapadas en los barrotes de oro de sus propias franquicias intocables, los autores más vivos y espabilados tienen un plan. Ahí está MillarWorld, dueño de todo lo que crea junto a sus dibujantes, para explotar los derechos de sus creaciones en otros medios si se tercia, con un control total de sus productos. Por ejemplo, para hacer una película con Nacho Vigalondo sin tener que pedirle cuentas a nadie, ni rendirlas. Tampoco me parece casualidad que lo más interesante creativamente hablando que ha hecho Millar, al menos a mi juicio, no ha sido con personajes propiedad de Marvel o DC, sino con personajes libres de las ataduras de grandes corporaciones (THE AUTHORITY) o bien de entera creación propia, caso de WANTED o de este NÉMESIS. A su propia escala, Warren Ellis lleva años haciendo lo mismo.
No hace mucho, Miller (Frank) daba un salto parecido cuando decidía sobre la marcha que su HOLY TERROR, que hacía en principio para DC y protagonizaba Batman, ya no iba a ser Batman ni lo iba a sacar con DC. El mensaje puede leerse como sigue: esto es mi creación, y voy a hacer con esto lo que le me dé la gana, en todos los aspectos y ámbitos posibles. El gesto, viniendo de quien viene, es importante porque Miller siempre fue un modelo a seguir para otros autores del comic book. Me pregunto qué pensaron los jefazos de DC cuando se enteraron de que iban a perder las ventas que Miller les aseguraba con ese proyecto. Ahora, me pregunto también cuánto tiempo tardarán figurones como Grant Morrison (y otros) en saltar de un barco que se hunde. Y qué planes tiene, como Millar, como Miller, para montárselo por su cuenta.
A menudo, aquellos a los que nos gustan los superhéroes, los que hemos leído superhéroes toda la vida y tenemos la casa repleta de ellos, hemos reclamado superhéroes nuevos, por amor de Dios, superhéroes que revitalicen el género y lo hagan volar por encima de las cenizas que quedan de viejos personajes que tienen 50, 60 o 70 años de historia a sus espaldas. Nada más, y nada menos. Tal vez estemos ya ante el umbral de una nueva era en este sentido, favorecida por la novela gráfica, y los nuevos superhéroes -de autor, por supuesto- están por llegar. Superhéroes... o supervillanos.---
Postdata.
En efecto, NÉMESIS me ha hecho recuperar la fe en Millar (Mark). Tanto que he empezado a recuperar no sólo tebeos suyos antiguos, también viejos archivos al respecto. Permanezcan atentos a sus pantallas.
BATMAN Y EL AMERICANO TRANQUILO
Un par de auto-avisos, también conocidos como post de auto-bombo:
1) Un video que me grabaron los chicos del Club Batman* mientras dibujaba, hace poco más de un mes. Dibujando lo que me pidieron, o sea, un Batman obviamente. Con mucho gusto:
* más videos de dibujantes haciéndose un Batman (Roger Bonet, Sergio Bleda, Esther Sanz, el veteranísimo Tony DeZuñiga, etc.), en este enlace
2) Pedro García revela en el blog humorístico Adlo! el sorprendente caso de EL VECINO AMERICANO
1) Un video que me grabaron los chicos del Club Batman* mientras dibujaba, hace poco más de un mes. Dibujando lo que me pidieron, o sea, un Batman obviamente. Con mucho gusto:
* más videos de dibujantes haciéndose un Batman (Roger Bonet, Sergio Bleda, Esther Sanz, el veteranísimo Tony DeZuñiga, etc.), en este enlace
2) Pedro García revela en el blog humorístico Adlo! el sorprendente caso de EL VECINO AMERICANO
Etiquetas:
ADLO,
Batman,
CLUB BATMAN,
EL VECINO,
PEDRO GARCÍA,
Santiago García
lunes, 18 de julio de 2011
EL TALENTO.
Voy por la página 87 y no ha pasado "nada". Dime que luego pasa algo, joder. Porque no se me quita la sensación de falta de vida, de que no sabe bien de qué está hablando, de que conoce poco del mundo de la danza, de que casi todo son tópicos. Me pregunto por qué ha dedicado semejante tocho de novela gráfica (206 páginas) a la danza, si ahí no se le ha perdido nada. Es la sensación. Es más, ¿por qué cuando la profesora del teatro le dice a Polina que tiene el talento pero no sabe qué hacer con él, me ha parecido que estaba hablando de sí mismo?
---
(páginas más adelante)
Vaya, por fin ha pasado algo. Polina, la bailarina con talento, visita el teatro ruso después de varios años en Europa occidental. La escena con su ex, muy bien. Veremos ahora.
---
El final. Bueno. Bien, pero lo esperable. No surprises.
Hay otra cosa significativa. Cuando de repente los chicos se presentan como "rusos" a los bailarines experimentales, en la primera mitad de esta novela (gráfica) de formación, POLINA (Diábolo), he pensado que era una trola, que se estaban quedando con ellos. Y de repente, caigo en la cuenta de que Polina, su maestro y todos sus amigos SON RUSOS. Pero no, no lo son. Conozco algo Rusia, y no he visto aquí nada del carácter de los rusos. Es algo sutil, del "aire" que tienen los personajes. Pero para mí estos chicos con franceses, de ninguna manera rusos. Los rusos no se comportan así. Volvemos al mismo problema. El de hablar, en clave realista además –esto no es fábula, no es alegoría–, de cosas que uno no conoce realmente, que no pertenecen a tu mundo.


---
Bastien Vivès lo tiene sin duda, de sobra. El talento, claro. También es muy joven, como Polina. Vivés sabe contar las cosas, y sabe hacerlo con formas convincentes, modernas. Explica poco y deja espacio al lector, grandes elipsis, estupendas; procura que los personajes hablen con sus acciones, no soltando discursos. Intenta que los personajes vivan en la página, poco a poco, y a través de esa vida, vayan cambiando y creciendo. Su capacidad para dibujar, de nuevo fabulosa –qué figuras, qué movimiento, qué valentía para dibujar como dibuja aquí–, pero también unas inmensas ganas de contar el mundo entero en cómics. Espero seguir leyendo a Vivès durante muchos años, demostrando el talento que sin duda tiene. Y que haga muchas obras maestras. Esta vez, creo, no ha podido ser. Seguro que lo consigue pronto. En cuanto descubra qué hacer con él.
---
(páginas más adelante)
Vaya, por fin ha pasado algo. Polina, la bailarina con talento, visita el teatro ruso después de varios años en Europa occidental. La escena con su ex, muy bien. Veremos ahora.
---
El final. Bueno. Bien, pero lo esperable. No surprises.
Hay otra cosa significativa. Cuando de repente los chicos se presentan como "rusos" a los bailarines experimentales, en la primera mitad de esta novela (gráfica) de formación, POLINA (Diábolo), he pensado que era una trola, que se estaban quedando con ellos. Y de repente, caigo en la cuenta de que Polina, su maestro y todos sus amigos SON RUSOS. Pero no, no lo son. Conozco algo Rusia, y no he visto aquí nada del carácter de los rusos. Es algo sutil, del "aire" que tienen los personajes. Pero para mí estos chicos con franceses, de ninguna manera rusos. Los rusos no se comportan así. Volvemos al mismo problema. El de hablar, en clave realista además –esto no es fábula, no es alegoría–, de cosas que uno no conoce realmente, que no pertenecen a tu mundo.


---
Bastien Vivès lo tiene sin duda, de sobra. El talento, claro. También es muy joven, como Polina. Vivés sabe contar las cosas, y sabe hacerlo con formas convincentes, modernas. Explica poco y deja espacio al lector, grandes elipsis, estupendas; procura que los personajes hablen con sus acciones, no soltando discursos. Intenta que los personajes vivan en la página, poco a poco, y a través de esa vida, vayan cambiando y creciendo. Su capacidad para dibujar, de nuevo fabulosa –qué figuras, qué movimiento, qué valentía para dibujar como dibuja aquí–, pero también unas inmensas ganas de contar el mundo entero en cómics. Espero seguir leyendo a Vivès durante muchos años, demostrando el talento que sin duda tiene. Y que haga muchas obras maestras. Esta vez, creo, no ha podido ser. Seguro que lo consigue pronto. En cuanto descubra qué hacer con él.
Etiquetas:
Bastien Vivès,
diábolo,
NOVELA GRÁFICA
viernes, 15 de julio de 2011
EL HOMBRE QUE PUDO REINAR

Christophe Blain parece tener el mojo. Dibujante superdotado, siempre fue sobrado de talento desde sus primeros pasos en el cómic. Incluso un trabajo tan primerizo como EL REDUCTOR DE VELOCIDAD (1999) tenía una fuerza arrolladora. Ahora ya no está en los comienzos de su carrera sino, en teoría, empezando a producir sus mejores obras. Blain ha cumplido los 40 años, esa barrera simbólica que, como suele decirse, marca el inicio de la auténtica madurez para escritores y artistas. Visto lo visto en el cómic de la última década, y con la mentalidad de autor extendiéndose como la pólvora en el horizonte creativo internacional, con autores de más de 40, y de 50 años, dando ahora lo mejor de sí mismos, creo que ese dicho ya puede aplicarse también a los historietistas. En general.
En el caso particular de Blain... vamos por partes. Cualquiera que haya seguido este blog o el que le precedió, conoce bien mi admiración por este dibujante extraordinario, a mi juicio uno de los dos o tres mejores que ha dado el cómic francobelga en los últimos 15 años. ISAAC EL PIRATA (2001- ) fue en su momento una revelación, un signo de que se podía renovar el género de aventuras, acaso el primordial del cómic francobelga clásico, dotándolo de formas modernas, de mayor mordiente y penetración psicológica. El ritmo era el de Hergé, al que por cierto se homenajea en QUAI D'ORSAY, aunque el acabado del dibujo de Blain tuviera mucho más que ver con el garabato y las tramas manuales de sus adorados caricaturistas del XIX que con la famosa ligne claire.
Cansado del pirata después de 5 álbumes, Blain abandonó la serie sin rematarla -se supone que provisionalmente– para ofrecernos su western "afterpop" GUS (2007- ), otra actualización de materiales clásicos de la BD, o cómo convertir a LUCKY LUKE en un producto adulto y rabiosamente chic para los 2000. A pesar de las irregularidades dependiendo del álbum y de la historieta concreta, GUS siguió ofreciendo suficientes asideros para mantener la fe. Acabo de leer QUAI D'ORSAY (2010), que Norma edita ahora en España. La gran diferencia aquí respecto a trabajos anteriores es que Blain abandona las aventuras (o el western) y se sumerge en la parodia de actualidad. Es una parodia de la política reciente, basada en protagonistas evidentemente reales. En otras palabras, el material narrativo ya no es la ficción de género, sino la realidad. Mmm, smells like graphic novel spirit. ¿O acaso Blain no hacía ya novela gráfica antes de esto?
Antes de despistarnos con debates bizantinos, iré al grano. Para esta obra Blain se ha aliado con Abel Lanzac, seudónimo de un consejero ministerial, como he leído en alguna web francesa, y juntos han confeccionado el guión de un álbum que, en créditos interiores, aparece discretamente numerado como tomo 1, luego estamos ante una serie que tendrá continuidad. Hay secuela en preparación, de hecho. Dibuja Blain, por supuesto, con colores suyos y de Clémence Sapin. Dentro del libro, varias "historietas cortas" que se atan en una narración más grande, un poco al estilo que Blain venía practicando en GUS. La novedad ahora es el tema y la ambientación. QUAI D'ORSAY se subtitula CRÓNICAS DIPLOMÁTICAS, y de eso va la cosa. Ministro francés de Exteriores, de derechas, "Alexandre Taillard de Vorms", contrata a joven escritor de izquierdas, "Arthur Vlaminck", para que le escriba los discursos. Arthur, que parece un sosias de "Abel Lanzac" (y aquí los seudónimos rizan el rizo), es el personaje que aportará el punto de vista del lector en un típico-clásico recurso narrativo: a través de sus ojos nos internaremos en los pasillos y secretos diplomáticos de un ministerio de un gran país europeo.
La parodia, escribe Fernando Castro, yo creo que con razón, «supone cierta capacidad de identificarse y aproximarse, implica en última instancia, una intimidad con la posición que el acto mismo de la reapropiación altera, lo que supone entrar en una relación de deseo y ambivalencia. Pero también debemos recordar que el papel crítico de la parodia es separar las formas, vaciarlas y demostrar su vaciedad adaptándolas de cualquier manera». Leyendo QUAI D'ORSAY no he podido evitar acordarme más de una vez, y de dos, de esas líneas. Cuando llevaba leídas las primeras 30 páginas, disfrutaba pensando que estaba con el aperitivo: parodias ciertamente divertidas de políticos muy reconocibles, dibujos de la máxima calidad, caricaturas propias de un maestro. Luego, a la altura de la página noventa y muchas, he comprobado con decepción que no, que no se trataba del aperitivo. Que aquello, lo del principio, era la comida de verdad, y que durante todo el cómic nos han servido el mismo menú. Para mi chasco, QUAI D'ORSAY no llega nunca a rozar el sarcasmo ni la sátira. Se queda siempre dentro de los límites confortables de una parodia amable que, como tal parodia, participa de esa relación ambivalente de identificación y deseo a la que se refería Castro. Es muy evidente que los autores no pueden evitar sentir admiración por el parodiado, y esa identificación-deseo se manifiesta paradójicamente en una obsesión por caricaturizar, una vez, y otra, y otra, los tics grandilocuentes del ministro pero también su genio, su grandeur, su inteligencia para ir por delante de todos los demás. El numerito del ministro egomaníaco adoctrinando a sus colaboradores en los despachos del Quai D'Orsay con su palabrería vacua y sus gestos histriónicos -maravillosamente dibujados por Blain, hay que decirlo– se repite hasta centrar toda nuestra atención. En medio de semejante espectáculo, en esa relación de excesiva intimidad con el parodiado, se pierde toda posibilidad de tratar los asuntos que aquí importaban realmente, o al menos los que a mí me importaban. Se pierde la posibilidad de vaciar esas formas de la política, del espectáculo de la política moderna, para mostrar su vacuidad. Como diría Debord, lo que el espectáculo muestra es bueno, y es bueno porque aparece en el espectáculo. Ésa es la tautología de nuestra sociedad espectacular, la misma que nos impide cuestionar las reglas del show porque siempre se dejan fuera del show, nunca son las invitadas del programa, nunca se incluyen en el orden del día.
"Le confío lo más importante: el lenguaje", le dice el ministro Taillard de Vorms al escritor Arthur Vlaminck al comienzo de este cómic, y yo ingenuamente pensé que la sátira giraría sobre ese tipo de asuntos, sobre las herramientas de las que se vale el político para hacer política. Pero la sátira no corre por las venas de este libro, y lo que nos ofrece no son más que chascarrillos, nada que importe de verdad de las cosas que importan de verdad en la trastienda de la política. A Blain también le habían confiado lo más importante, el lenguaje, pero lo único que ha hecho ha sido contarnos unos chistes blancos. Para cuando llega el episodio apoteósico en esta historia, una peligrosa crisis diplomática que amenaza con desatar una guerra civil en un país africano, antigua colonia francesa, constato con cierta perplejidad que se trata exactamente de eso: de la apoteosis heroica del protagonista, un episodio del que el ministro Villepin, digo, Taillard de Vorms, emerge victorioso para erigirse en el héroe del día. Y eso es todo. En el epílogo posterior me da la sensación de que Blain, inconscientemente, quiere justificarse con la broma de Darth Vader. Pero ya no cuela.
(fuente imagen: Le figaro)A estas alturas de la película me acuerdo también de un pequeño debate que tuve con Santiago García. En su libro LA NOVELA GRÁFICA, página 270, había escrito sobre Blain lo siguiente: «nunca ha publicado en las editoriales pequeñas. Su capacidad para revitalizar los viejos géneros con una perspectiva deslumbrantemente moderna le ha hecho conquistar un terreno dentro de la industria que se vende como "alternativo", pero que es un alternativo sancionado por las grandes editoriales». Yo no tenía tan claro su juicio sobre Blain, y así se lo dije en su día. Incluso, creo que le dije, me pareció que había pecado de duro. Ahora, tras este QUAI D'ORSAY, tengo que darle la razón. Por supuesto que hay un condicionamiento previo en la obra de Blain, siquiera inconsciente, vaya si lo hay. QUAI D'ORSAY lo publica uno de los gigantes editoriales del mercado francobelga, Dargaud, con el que por cierto Blain ha publicado casi toda su obra. Lo piense Blain en términos conscientes o no, cada vez parece más claro que para él se trata de ofrecer al público cómics modernos, sí, cómics renovadores para los que emplea toda su capacidad y todo su talento, que son muchos, sí, pero que serán obras sin aristas. Obras complacientes y fácilmente digeribles que no molestarán a nadie, que contentarán a todos. Especialmente a su editor.
Y dicho todo esto, si queréis disfrutar con un auténtico recital de dibujo, de ritmo narrativo e ingenio gráfico, no puedo más que recomendaros este QUAI D'ORSAY. Es un cómic mucho más que competente, realizado por uno de los mejores dibujantes europeos de ahora mismo, o sea, que placer en ese sentido lo vais a tener asegurado. Es un gran producto, de los mejores que podréis leer este año, estoy seguro. Lo único que estoy constatando aquí y ahora, con tristeza, es que Blain no va a llegar más lejos que esto. Que permanecerá en esta "tierra media", elegante y de buen gusto, sin duda, pero también tibia, acomodada, sin peligro. Es muy significativo cómo titulan esta reseña francesa de QUAI D'ORSAY: "Villepin, héroe de BD". Es que se trata exactamente de eso. Al final del texto, se sugiere que el parodiado disfrutó mucho con el cómic. No me cabe duda de que ocurrió así.
Pero ése es justo el problema.
Etiquetas:
Abel Lanzac,
BD,
Christophe Blain,
Clémence Sapin,
Fernando Castro,
guy debord,
NORMA,
NOVELA GRÁFICA,
parodia,
Santiago García
miércoles, 13 de julio de 2011
TRIBUTE TO "OUR MAN"
Etiquetas:
fotonovela,
HARVEY PEKAR,
Seth Kushner,
the beat
martes, 12 de julio de 2011
ESPLENDOR AMERICANO
HARVEY PEKAR
(1939-2010)
Se fue a la cama como un domingo cualquiera y ya no se levantó. Harvey Pekar, un tipo ingenioso, depresivo crónico y paranoico confeso lleno de manías e insatisfacciones, pasa a la historia como uno de los pioneros de la autobiografía en los cómics, antes de que se constituyera en una de las corrientes más renovadoras del cómic contemporáneo. También como uno de sus autores más singulares. Cuando Pekar empezó a autopublicar su serie “American Splendor” en 1976, podían contarse con los dedos de una sola mano los tebeos autobiográficos existentes, y todos procedían del ya finiquitado comix underground de San Francisco. Pekar, que nunca salió de su Cleveland natal –allí trabajó más de 35 años como modesto archivista en un hospital de veteranos–, nunca tuvo contacto directo con el underground, pero sí con su principal estrella, Robert Crumb. Ambos eran amigos desde 1962, cuando Crumb vivió en Cleveland y aún no era nadie. Los dos compartían la afición a los discos de jazz antiguo; Pekar de hecho fue un prolífico crítico de jazz.
El trabajo de Crumb le inspiró. Pekar pensaba que el cómic podía ir más allá del tradicional material infantil, incluso de los temas recurrentes (y limitados) del underground. Su respuesta fue “American Splendor”, que contaba de forma desdramatizada sucesos vulgares de una vida vulgar, la suya. No había nada parecido en el cómic de entonces. Cualquier cosa podía servirle de material narrativo: sus cuitas en la cola del supermercado, una anécdota del trabajo, su coleccionismo compulsivo de discos… o el linfoma que sufrió en 1990, relatado en la novela gráfica “Our Cancer Year” (1994), coescrita con su tercera esposa, Joyce Brabner. ¿Quiénes somos, qué hacemos, por qué?, se preguntaba Pekar en el fondo de muchas de sus “historias”.

Como no dibujaba, siempre tuvo que buscar colaboradores, y de ahí el largo baile de dibujantes que pasaron por “American Splendor”, entre ellos Crumb o Joe Sacco. La serie nunca vendió demasiado, pero a finales de los ochenta Pekar tuvo su primer momento de fama como “freak invitado” en el show televisivo de David Letterman hasta que habló más de la cuenta y no volvieron a llamarle; el segundo llegó con la aclamada adaptación al cine de “American Splendor” (2003, Shari Springer Berman y Robert Pulcini). Además de otros trabajos al margen de "American Splendor", con varios proyectos en marcha y arrastrando un cáncer de próstata, Pekar seguía publicando su serie sin un final a la vista. “Es una autobiografía escrita conforme está sucediendo”, dijo sobre la obra de su vida, ese irónico “Esplendor americano”.“El tema es acerca de mantenerse vivo. Conseguir un trabajo, encontrar pareja, tener un lugar donde vivir, encontrar una salida creativa. La vida es una guerra de desgaste. Hay que mantenerse activo en todos los frentes. Es una cosa tras otra. He tratado de controlar un universo caótico. Y es una batalla perdida”.
----
Ha sido una de esas coincidencias extrañas. De repente, por ninguna razón en particular, me he acordado de este obituario de Harvey Pekar que escribí para Rockdelux el año pasado –aunque tuve que recortarlo para la publicación en la revista. Luego he mirado la fecha de su muerte y, en efecto, hoy hace un año exactamente que falleció. A consecuencia de una sobredosis de, sí, antidepresivos.
Un recuerdo desde aquí a un maestro de los cómics.

---
Más pinchando en la etiqueta "Harvey Pekar" de aquí abajo, o bien en las entradas que le dediqué en Con C de arte
(1939-2010)
Se fue a la cama como un domingo cualquiera y ya no se levantó. Harvey Pekar, un tipo ingenioso, depresivo crónico y paranoico confeso lleno de manías e insatisfacciones, pasa a la historia como uno de los pioneros de la autobiografía en los cómics, antes de que se constituyera en una de las corrientes más renovadoras del cómic contemporáneo. También como uno de sus autores más singulares. Cuando Pekar empezó a autopublicar su serie “American Splendor” en 1976, podían contarse con los dedos de una sola mano los tebeos autobiográficos existentes, y todos procedían del ya finiquitado comix underground de San Francisco. Pekar, que nunca salió de su Cleveland natal –allí trabajó más de 35 años como modesto archivista en un hospital de veteranos–, nunca tuvo contacto directo con el underground, pero sí con su principal estrella, Robert Crumb. Ambos eran amigos desde 1962, cuando Crumb vivió en Cleveland y aún no era nadie. Los dos compartían la afición a los discos de jazz antiguo; Pekar de hecho fue un prolífico crítico de jazz.
El trabajo de Crumb le inspiró. Pekar pensaba que el cómic podía ir más allá del tradicional material infantil, incluso de los temas recurrentes (y limitados) del underground. Su respuesta fue “American Splendor”, que contaba de forma desdramatizada sucesos vulgares de una vida vulgar, la suya. No había nada parecido en el cómic de entonces. Cualquier cosa podía servirle de material narrativo: sus cuitas en la cola del supermercado, una anécdota del trabajo, su coleccionismo compulsivo de discos… o el linfoma que sufrió en 1990, relatado en la novela gráfica “Our Cancer Year” (1994), coescrita con su tercera esposa, Joyce Brabner. ¿Quiénes somos, qué hacemos, por qué?, se preguntaba Pekar en el fondo de muchas de sus “historias”.

Como no dibujaba, siempre tuvo que buscar colaboradores, y de ahí el largo baile de dibujantes que pasaron por “American Splendor”, entre ellos Crumb o Joe Sacco. La serie nunca vendió demasiado, pero a finales de los ochenta Pekar tuvo su primer momento de fama como “freak invitado” en el show televisivo de David Letterman hasta que habló más de la cuenta y no volvieron a llamarle; el segundo llegó con la aclamada adaptación al cine de “American Splendor” (2003, Shari Springer Berman y Robert Pulcini). Además de otros trabajos al margen de "American Splendor", con varios proyectos en marcha y arrastrando un cáncer de próstata, Pekar seguía publicando su serie sin un final a la vista. “Es una autobiografía escrita conforme está sucediendo”, dijo sobre la obra de su vida, ese irónico “Esplendor americano”.“El tema es acerca de mantenerse vivo. Conseguir un trabajo, encontrar pareja, tener un lugar donde vivir, encontrar una salida creativa. La vida es una guerra de desgaste. Hay que mantenerse activo en todos los frentes. Es una cosa tras otra. He tratado de controlar un universo caótico. Y es una batalla perdida”.
----
Ha sido una de esas coincidencias extrañas. De repente, por ninguna razón en particular, me he acordado de este obituario de Harvey Pekar que escribí para Rockdelux el año pasado –aunque tuve que recortarlo para la publicación en la revista. Luego he mirado la fecha de su muerte y, en efecto, hoy hace un año exactamente que falleció. A consecuencia de una sobredosis de, sí, antidepresivos.
Un recuerdo desde aquí a un maestro de los cómics.

---
Más pinchando en la etiqueta "Harvey Pekar" de aquí abajo, o bien en las entradas que le dediqué en Con C de arte
Etiquetas:
CÓMIC AUTOBIOGRÁFICOS,
comix underground,
HARVEY PEKAR,
NOVELA GRÁFICA,
R. CRUMB,
ROCKDELUX
domingo, 10 de julio de 2011
MOSCAS EN LA FRONTERA

No la había visto desde que era bastante joven, en la televisión. Mi recuerdo era muy vago, pero no me engañaba. Violenta, sucia, terriblemente sucia. BRING ME THE HEAD OF ALFREDO GARCIA, 1974. Peckinpah, increíblemente machista como siempre, pero también increíblemente bueno como cineasta. La mujer aquí vuelve a ser el objeto de las humillaciones más crueles. Pero también representa el bien, la decencia, la salvación.
Durante la primera hora de la película, no sabes quiénes son los protagonistas, ni hacia dónde va la historia, ni qué te están contando. No es cuestión del argumento, que se entiende perfectamente, sino de cómo NO se presentan a los personajes ni se les da un rango claro (¿éste es protagonista o secundario? ¿y este otro?), de cómo NO se explican los detalles; de cómo NO le ofrecen papilla al espectador en lugar de comida que él pueda masticar, saborear y digerir. El resultado es algo sorprendentemente orgánico, que parece desplegarse ante tus ojos conforme lo ves en la pantalla. Hacia la mitad del segundo acto, te das cuenta de que esto es una especie de noir increíblemente grotesco y amargo. Es significativo también comprobar que cuando sacas el cine negro de la ciudad y te lo llevas a un ambiente rural –los caminos polvorientos del norte de México en este caso–, se ve de forma clara de dónde procede originalmente el noir. El noir es en esencia western, western llevado a un entorno moderno. El héroe de frontera americano. En este caso, el anti-héroe de frontera, por supuesto. Eran los setenta y la contracultura de los años previos no había pasado en balde. Ya en los 40 y 50, el noir clásico de posguerra había ofrecido este tipo de héroes dudosos que caminaban, una vez más, por la frontera entre el bien y el mal, entre la civilización y el caos del mundo violento, entre la salvación y la perdición más absoluta. Las metáforas sobre el funcionamiento de la sociedad y de la "cadena alimenticia" también están aquí. Una historia de violencia, no podría ser otra cosa. Same as it ever was.


Hoy día, al espectador se le toma por idiota y se le explica todo. Quién es quién, qué significa este personaje o este otro desde el minuto uno en que aparece en pantalla, cuál es la moraleja reconfortante de la historia, servida cómodamente con fórmulas que el propio espectador, acostumbrado a ellas después de consumir cientos de productos similares, está deseando recibir nuevamente. A los niños pequeños les encanta que le cuenten la misma historia. El niño pequeño no acude a mamá o a papá para oír historias diferentes. Quiere el mismo cuento, el que ya se sabe, porque el placer del niño reside justamente en esa reiteración, en oír en perfecto orden lo que ya conoce, lo que reconoce. ¿Cuántas veces es capaz un niño de ver la misma película, una y otra y otra vez? Sólo los padres lo saben de verdad.
Desde la época gloriosa de BRING ME THE HEAD OF ALFREDO GARCIA, el cine norteamericano ha bajado muchos, muchos peldaños hacia el cenagal en el que se encuentra ahora, tan putrefacto y lleno de moscas como la cabeza a la que aludía el título de Peckinpah. Un cine que hoy día nos cuenta el mismo cuento, una y otra vez, aunque se presente ataviado con ropajes ligeramente distintos en cada ocasión. Es un cuento amable, reconfortante, de pequeñas moralejas banales sobre "la vida" que aparentan profundidad y verdad. Y el espectador dócil espera oír ese mismo cuento de nuevo, una y otra vez. Y cuando lo oye y lo reconoce, lo aplaude. Como un niño pequeño a papá o a mamá.
Etiquetas:
cine,
EL HÉROE,
Sam Peckinpah,
VIOLENCIA
viernes, 8 de julio de 2011
EL VECINO ATERRIZA EN JAPÓN
Junto a otros muchos tebeos y novelas gráficas españolas. España es país invitado en la Feria Internacional del Libro de Tokio. Y estaremos en compañía de auténticos titanes del cómic. De la nota de prensa de EFE:"El pabellón presenta además la exposición "Héroes del Cómic Europeo", que introduce a los lectores nipones creaciones populares del viejo continente publicadas con éxito en España y que van desde Modesty Blaise, de los británicos Peter O'Donnell y Jim Holdaway, hasta Lucky Luke, del francés Morris.
También se incluyen clásicos del tebeo español como El capitán Trueno, Mortadelo y Filemón o Makinavaja, y personajes de creación más reciente como Titán, el tragicómico superhéroe que protagoniza "El vecino", aplaudido cómic de Santiago García y Pepo Pérez.
El director general del Libro se mostró convencido de que el tebeo español es capaz de penetrar en un mercado tan duro como el japonés, dominado casi exclusivamente por el manga de producción nipona.
En ese sentido, puso como ejemplo la medalla de plata del Premio Internacional de Manga que recibió en Tokio el barcelonés Enrique Fernández en 2010 o el éxito de la obra "Arrugas", de Paco Roca, traducido a una veintena de idiomas, incluido el japonés, y ahora adaptado al cine".
Etiquetas:
cómic español,
efe,
EL VECINO,
Japón,
Paco Roca,
Santiago García
lunes, 27 de junio de 2011
EL TESTIGO ESTRELLA DE MARVEL

"En 2009, poco después de que Disney acordara comprar a Marvel por cuatro mil millones, los herederos de Kirby presentaron notificaciones de terminación de copyright. Ellos argumentan que la mayor parte de los ingresos de la película de Marvel incluyen creaciones de Kirby... y que por lo tanto tienen derecho a una parte de los derechos de autor.
Marvel responde que el trabajo del Sr. Kirby cae bajo la rúbrica de "work for hire" -lo que significa que se llevó a cabo bajo la dirección, supervisión y control de la empresa-, lo que de confirmarse invalidaría la afirmación de la familia. Pero eso podría ser difícil de demostrar en el juicio, dado los pobres registros que se conservan de la época y lo que se sabe sobre cómo trabajó el Sr. Kirby.
Según documentos judiciales, la compañía predecesora de Marvel despidió a casi todo el personal artístico en 1957 para ahorrar dinero, por lo que el Sr. Kirby era un operario independiente que vendió su obra al editor. Si este caso llega a juicio, el testigo estrella de Marvel sería probablemente el Sr. Lee, ex presidente de Marvel Comics. En su declaración de 2010, el Sr. Lee parecía sugerir que el Sr. Kirby era poco más que un soldado de infantería con talento que seguía los caprichos de su jefe.
El Sr. Lee cantó una canción diferente durante los años de gloria de Marvel de la década de los 60, cuando a veces describía al Sr. Kirby como un igual en el proceso creativo. En una entrevista de 1968 citada posteriormente en The Comics Journal, el Sr. Lee habló de lluvia de ideas con el Sr. Kirby, que, señaló, no necesita "argumento en absoluto" para producir las historias: "Él hace los argumentos de estas historias. Todo lo que hago yo es un poco de edición... Es tan bueno en los argumentos, estoy seguro de que es mil veces mejor que yo". Analizando los artículos publicados a partir de ese periodo, el escritor Earl Wells, en su famoso ensayo de 1995 "De una vez por todas, ¿quién era el autor de Marvel?", dijo que lo registrado "ofrece muchas evidencias de que Kirby fue tan autor como lo era Lee... ¡en gran parte por las propias palabras de Lee!"
En los años transcurridos desde la muerte del Sr. Kirby en 1994, el negocio de los cómics, antaño sin leyes, se ha transformado en una industria donde los creadores son mejor remunerados, el crédito es claramente adjudicado y los derechos son meticulosamente definidos en los contratos. El tipo de confusiones legales que recientemente se han dejado sentir en el ámbito del comic book es poco probable que se vea nunca, por ejemplo, en el floreciente mundo de los juegos on line, donde la autoría corporativa está firmemente bloqueada.
Corresponde a los tribunales decidir las cuestiones jurídicas en el núcleo del caso sobre los derechos de autor de Kirby. No hay duda de que el Rey de los Cómics contribuyó mucho más a Marvel -y a la cultura popular- de lo que fue acreditado".
No me he resistido a traducir esto por su relevancia. Hay más, en este artículo para el New York Times de Brent Staples titulado MARVEL SUPERHEROES AND THE FATHERS OF INVENTION. Vía el_tio_berni

Etiquetas:
Brent Staples,
comic book,
Jack Kirby,
Marvel,
Stan Lee,
the new york times
SU DOBLE NEGRO
"Y para vencer a su doble sombra, el Cráneo Rojo, el Capitán se inventa a su doble negro, el Halcón. Estos siguen siendo grandes tebeos hoy en día. Lo asombroso tal vez sea que los disfrutáramos tanto de niños".Santiago, en comentarios
---

CAPTAIN AMERICA nº 117, septiembre 1969, Stan Lee, Gene Colan y Joe Sinnott
CAPTAIN AMERICA nº 118, octubre 1969, Stan Lee, Gene Colan y Joe Sinnott

CAPTAIN AMERICA nº 120, diciembre 1969, Stan Lee, Gene Colan y Joe Sinnott


CAPTAIN AMERICA nº 126, junio 1970, Stan Lee, Gene Colan y Frank Giacoia
Etiquetas:
comic book,
frank giacoia,
Gene Colan,
Joe Sinnott,
Marvel,
Santiago García,
Stan Lee
The Spaniard in the Works (1)
"Me gusta que los cómics en España se cubren por la prensa como un tema normal, sin la vergüenza que les acompaña cuando te metes en el mundo de habla inglesa".
Denifitivamente, Eddie Campbell ha reactivado su blog. Comienza una serie de posts sobre su reciente estancia en España. Seguro que será revelador descubrir cómo es visto desde fuera el cómic español, y cómo es visto por uno de los grandes maestros recientes del cómic, en general.
Etiquetas:
cómic español,
Eddie Campbell,
Spain is different
sábado, 25 de junio de 2011
CONDUCIR EN PUNTO MUERTO
"Hollywood también ha dado cuenta de que en el género del comic book todo se vuelve menos interesante cuanto más se aleja de la historia del origen. Así que Batman se reinicia después del siguiente reinicio. Los X-Men vuelven a la precuela, etc., etc. Hubo una chispa de creatividad hace mucho tiempo y el coche iba todavía en punto muerto, sólo que ahora están en la parte de abajo de la colina y todos ellos tienen que salir y empujar".Eddie Campbell ha reactivado su blog.
Es cierto. Muchos años, y mucha pendiente cuesta abajo, separan los tebeos que comentaba aquí abajo, ver post anterior, de los que –como regla general– se hacen ahora en el comic book estadounidense.
Etiquetas:
comic book,
Eddie Campbell
viernes, 24 de junio de 2011
EL DOBLE DEL MUNDO
Como todo habitante de la cómicesfera sabe ya a estas alturas del día, Gene Colan murió anoche a los 84 años de edad. A pesar de que en su larga y prolífica carrera dibujó muchos tebeos, o de que se le suela recordar por su larga estancia dibujando a Drácula y al cazavampiros Blade, Colan para mí significa sobre todo superhéroes en sentido estricto. Superhéroes Marvel, para ser más concretos, y Daredevil y Capitán América para ser más exactos. Cuando era niño, su fascinante dibujo «realista» de los superhéroes poseía un misterio singular, una magia inefable que sólo con la edad he aprendido a desentrañar. Es como si Colan, ya fuese por intuición, trabajo a destajo, proceso racional o todo ello a la vez, se hubiera percatado de que los estilos gráficos realistas siempre producen en el cómic el efecto paradójico de una profunda irrealidad, y se hubiera aplicado a ello con entusiasmo. Todo el mundo que haya leído un tebeo de Colan sabe que su dibujo destacaba particularmente por un «realismo» completamente personal que estaba repleto de estilizaciones y deformidades anatómicas –hay algo en él que siempre me ha recordado el dinamismo místico de las figuras alargadas del Greco–, a las que añadía encuadres forzados con picados y contrapicados continuos y un extraño tratamiento de luces y sombras de inspiración cinematográfica –el cine negro y los cómics de Caniff como influencias cruciales–, cuando lo habitual en los superhéroes de los 60 era evitar los claroscuros y destacar las líneas de contorno para dejar grandes espacios libres al color. A su reconocible tratamiento de la iluminación sumaba unos extravagantes diseños de página que reforzaban esa sensación de realidad irreal, de mundo-constructo, de artefacto, de simulacro. Colan no pretendía «representar» el mundo real, creaba uno nuevo que transmitía la sensación de existir por sí mismo, sin referentes ni modelos. Sus imágenes, a pesar de que a veces parezcan lo contrario, no estaban basadas en la «semejanza» con nuestro mundo sino en la «existencia» autónoma. Un mundo que existía sin modelo, como un Doble irreal que, sin embargo, parecía más real que la realidad misma. Por eso mismo resultaba tan fascinante de explorar. Para entender cuáles eran las reglas de ese universo especular, cómo estaba construida en él la materia, cómo se proyectaban las sombras, qué peculiaridades extrañas tenían los pliegues de las ropas, las puertas, los pomos de las puertas. Así las cosas, es lógico que Colan fuera el dibujante más apropiado –tal vez el único capaz de hacerlo– para rematar la que en mi opinión no es sólo su cumbre sino una de las cumbres de toda la historia del cómic americano: la saga del Cubo Cósmico que tuvo lugar en un puñado de episodios de CAPTAIN AMERICA del verano de 1969, realizados junto a Stan Lee. El archienemigo del Capitán América, su Sombra, intercambiaba su cuerpo con el héroe, y luego le transportaba a una isla con los Exiliados. Mientras el Capitán América, privado de su identidad y atrapado en el cuerpo de su enemigo, intentaba sobrevivir en un mundo extraño lejos de las leyes de los hombres, su doble siniestro le suplantaba en su propio mundo. ¡Pero, de repente, un aliado inesperado de Harlem se cruza en el camino del héroe...!, etc.

---
Más sobre Gene Colan en este breve perfil que escribí en 2008, con ocasión de su enfermedad, en Con C de arte
---
Dos entrevistas a Colan de 2000 y 2001, traducidas e ilustradas en Entrecomics
---
El Cubo Cósmico de Colan, en Fotos de cómic, aquí, aquí y aquí
---
The Watcher también escribe sobre Colan
---
Entrevista a Colan de 2001 de Larry Rodman, en The Comics Journal
(la página que ilustra esto procede de CAPTAIN AMERICA nº 119, 1969, por Stan Lee y Gene Colan, tintas de Joe Sinnott. Abajo, páginas de CAPTAIN AMERICA 116 y 118, mismos autores)

jueves, 23 de junio de 2011
"15-M (II): CINCO COSAS QUE HAN CAMBIADO"
Así se titula el artículo que publica Víctor Lenore en Rockdelux con ilustración mía. Texto completo y dibujo, en el enlace
Etiquetas:
DIBUJOS,
ROCKDELUX,
spanish revolution,
Víctor Lenore
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
