Tengo el gusto de entrevistar a un grande del cómic como Daniel Clowes en Rockdelux
Espléndidas fotos de JM Grimaldi.
Incluye reseña de Bola ocho. Integral (Fulgencio Pimentel, 2024)

«Justo antes de comenzar con este cómic, se me ocurrió pensar que la peor idea posible para un cómic era hacer una historia realista sobre un superhéroe. Es algo que mucha gente ha intentado hacer en el pasado y sencillamente es una idea terrible. Es imposible que salga nada bueno de una idea tan absurda como esa. Y entonces pensé que quizá podría estar bien intentarlo. Hay algo muy atrayente en intentar acometer algo que sabes que es una muy mala idea. Además, sentí que como el fracaso era casi inevitable, tenía una libertad total para hacer cualquier cosa».
«Así fue como me interesé en un primer momento por la idea. Más tarde empecé a pensar en mi propio interés por los superhéroes. Cuando tenía más o menos la edad que Andy, el protagonista de la historia, unos 16 o 17 años, yo estaba completamente obsesionado por las historias de superhéroes. Intenté recordar qué era exactamente lo que me interesaba tanto de aquellos cómics y me di cuenta de que yo era un adolescente débil que se sentía víctima del mundo en el que vivía pero sabía que dentro tenía algo especial y poderoso, algo de lo que nadie se daba cuenta, igual que un superhéroe, y eso me frustraba y me hacía sentir todas esas emociones desesperadas que sienten los adolescentes. Así que intenté reimaginar cómo hubiera sido mi adolescencia si de pronto hubiera conseguido esas cosas que yo deseaba tener y ser un superhéroe, al menos metafóricamente».
«Cuando veo mi trabajo de la primera etapa veo la lucha dolorosa que suponía dibujar lo que estaba dibujando. Me esforzaba tanto para obtener ese look específico que estaba en mi cabeza, y siempre me quedaba corto. Puedo ver la frustración en las líneas, y recuerdo mi mano tensa, redibujando las cosas mil veces hasta que finalmente lo entintaba, y tener esa tensión ansiosa general, en cada dibujo. Creo que se ve en el trabajo gráfico, y es lo que le da esa especie de energía maníaca, ese clase de energía reprimida, la sensación de estar a punto de reventar o algo así. Durante mucho tiempo, cuando miraba el trabajo de esa época, tenía que entrecerrar los ojos para no verlo con claridad, porque estaba muy lejos de lo que yo quería que fuese. Pero ahora, con la distancia, puedo apreciarlo como un artefacto de esa época, de aquello por lo que estaba pasando».Daniel Clowes, en una entrevista de Keith Phipps publicada hace dos días en AV Club, a propósito de la monografía retrospectiva sobre su carrera THE ART OF DANIEL CLOWES: MODERN CARTOONIST (Abrams ComicArts), editada por Alvin Buenaventura.
«¿Hay algún punto que supuso un giro para ti?
Creo que hubo un momento en que me di cuenta de que podía hacer lo que quería en términos de dibujo. Yo solía rodear mucho las cosas. Evitaba ciertas cosas que eran horribles de dibujar para mí, que simplemente no resultaban divertidas. En un momento dado, me di cuenta de que podía dibujar cualquier cosa, y que no debía evitar nada... podía hacer que funcionara. Eso me permitió estar más cómodo narrando cualquier tipo de historia.
¿Qué era lo que evitabas entonces que no evitas ahora?
Tuve un cierto momento de revelación cuando mi hijo tenía dos años y estaba obsesionado con los trenes, todos los días quería que dibujase trenes, y yo nunca había dibujado trenes. Es el tipo exacto de cosas que nunca había intentado dibujar. Conseguí todos esos libros para aprender a dibujar un tren, y luego él venía con todas sus historias imaginativas sobre el tren que viene hacia ti, así que tenía que dibujar el tren en perspectiva, que es el tipo de cosa que parece muy difícil cuando te sientas a escribir una historia. "No voy a dibujar un tren con caballos apartándose del camino" y todo eso, y lo siguiente que supe es que estaba haciendo 20 de ésos al día, y que podía dibujar cualquier variación de cualquier clase de tren. Que sabía cómo dibujar todos los tipos de chimeneas de los viejos trenes y todo eso, y luego me di cuenta de que si podía dibujar trenes, que es probablemente lo que menos me interesaba entonces, podría dibujar cualquier cosa y encontrar un modo de que fuera interesante.
Y por el camino adoptaste un nuevo colaborador también.
Desde luego que sí. Él ahora recuerda aquellos días y dice, "¿Por qué me gustaban los trenes? No lo pillo". Él ya no está con trenes. Un día, fue como que un chico dijo "los trenes son estúpidos", y "Vale, tiene razón".
¿Qué fue lo primero que recuerdas que te obsesionaba cuando eras niño?
Tenía un hermano mayor que me legó su pila de cómics cuando se cambió a Playboy y Zap y todo ese material. Estuve muy obsesionado con eso. Tenía una pila como de dos pies de viejos tebeos de Marvel y DC y Archie Comics y la revista Mad, cosas por el estilo. Era este grupo bastante limitado de tebeos. Los leía una y otra y otra vez, y estudiaba. Recuerdo que los leí antes de que pudiera leer realmente, y trataba de averiguar las historias tan sólo basándome en las imágenes, algo que para los niños es genial. Tratar de aprender ese lenguaje. Me sentía como si entendiera el lenguaje de los cómics. Tenía una fluidez real con el medio a una edad muy temprana.
Es curioso, porque los cómics de esa época está repletos de palabras, pero si te fijas en ellos, en realidad no tienen por qué tenerlas.
Acabo de encontrar un montón de mis primeros cómics de Jack Kirby en Marvel, y no puedo creer cuántas palabras escribía Stan Lee. Hay como 10 personas hablando en cada viñeta... lo que viola todas las reglas del cómic que conozco. Intentas no tener más de uno o dos bocadillos por viñeta. Eso representa más o menos un momento cuando la gente está hablando, y en los 4 Fantásticos hay como 15 personas hablando, y un texto de apoyo que cubre las cosas, y piensas, "Guau, ¿qué es lo que dibujó debajo de eso?"
![]() |
| Viñetas de «If This Be Doomsday!», en Fantastic Four nº 49 (1966), Stan Lee y Jack Kirby |
«This Man, This Monster!», en Fantastic Four nº 51 (1966), Stan Lee y Jack Kirby (tintas de Joe Sinnott)
Y las últimas páginas de Los Vengadores, donde no hay prácticamente nada salvo texto.
Hay una serie belga, Blake y Mortimer, de unos aventureros británicos, y hay muchas, muchas viñetas como ésa, donde hay una pequeña cabeza abajo, hablando, y sólo párrafos de texto. Tiene el extraño efecto de un tipo congelado en el espacio, parloteando sin moverse en absoluto. Hay algo muy desconcertante ahí, pero me gusta. [Risas.]
Ahora que lo pienso, sin embargo, tus cómics han incluido menos texto en los últimos años.
El secreto del espadón (1950-53), de la serie Blake y Mortimer, Edgar P. Jacobs
Cada vez más he intentado hacer cómics del modo en que me gusta leer cómics, y me he dado cuenta de que, cuando leo cómics muy densos de texto, puede ser gratificante cuando finalmente te sientas y lo lees, pero nunca va a ser el primero que voy a leer, y nunca estoy emocionado de verdad de sentarme a leer ese cómic. Se necesita un poco de esfuerzo para llegar a él. Hay ciertos cómics que parecen tener el equilibrio perfecto entre el diálogo y la imagen, que no puedo dejar de leer. Quiero guardarlo para más adelante, pero lo siguiente que sé es que lo estoy leyendo. Eso es lo que estoy tratando de hacer con mis cómics.
¿Un ejemplo de eso?
Ah, Love And Rockets. Ya sabes, Jaime [Hernandez] es una especie de maestro en eso.
Y parece ser cada vez mejor con los años. "Love Bunglers" es una historia increíble.
Eso es lo que pasa cuando tienes esa clase de talento. No se va».
![]() |
| The Love Bunglers (2011), Jaime Hernandez |
![]() |
| Wilson (2010), Daniel Clowes |
«Abandonaste una novela gráfica sobre Hollywood. ¿Puedes hablar a grandes rasgos sobre el tipo de experiencias en que se basaba, o de lo que has sacado durante tu tiempo trabajando en Hollywood?
La idea del libro era en realidad una colección de muchas experiencias que he tenido, tanto buenas como malas, tratando de relacionarlas a través de personajes y es algo que todavía se puede hacer en algún momento, pero es uno de esos libros que sentía como deberes de casa. En un momento dado, me levantaba por la mañana y pensaba: "¿Qué otra cosa podía hacer, además de trabajar en eso?" [Risas.] Y eso es exactamente lo contrario de lo que necesitas tener. Tienes que necesitar algo así como rechazar trabajos de ilustración bien pagados porque quieres trabajar en tu cómic. Ahí es cuando sabes que estás haciendo algo bueno.
He tenido suerte de pasar un tiempo trabajando en Hollywood. He hablado con otros guionistas, y todos están como machacados, con el ánimo destrozado, porque trabajan en esos guiones y proyectos, y luego los directores los cogen y lo cambian todo, vuelven a escribirlos y los empeoran, o bien los filman y no tienen nada que ver con lo que habían imaginado. Y no me importa eso, de verdad, porque yo tengo mis cómics, y eso es mío, lo que yo estoy poniendo en el mundo es mi visión pura, sin diluir, y tengo una satisfacción completa con eso. Así que para escribir un guión, yo soy un poco "Sólo soy responsable de este guión final, y me esfuerzo mucho y me enorgullezco por eso". Pero una vez que se lo doy a alguien para hacerlo, puedo disociarme por completo y no preocuparme de que mi visión no esté siendo representada, porque entiendo perfectamente que es así como funciona».
![]() |
| Dibujos de Clowes con 6 años realizados en 1967, incluidos en el libro editado por Alvin Buenaventura |
![]() |
| Dibujo de Clowes para la portada de Eightball nº 23 (2004), donde se publicó por primera vez THE DEATH-RAY |
«Lo digital parece un paso atrás del libro impreso. Para mí, el proceso completo supone imaginar este libro en mi cabeza mientras estoy trabajando. Eso es lo que estoy tratando de crear. Ese es el trabajo del arte. Esa es la escultura que estoy moldeando, y cuando finalmente haya acabado, llegaré al objeto tridimensional perfecto. La versión para iPad sería como una imagen del libro, lo que no contiene ningún interés para mí.. Incluso aunque solo tuviera 10 lectores, preferiría hacer el libro para ellos antes que para un millón de lectores online».Clowes, traducido por Dr. Ender de otra entrevista reciente de Wired.com. Os recomiendo también ver los videos sobre Clowes que enlaza Dr. Ender en este otro post de su blog, sobre todo el segundo.
«Art Spiegelman inauguró el evento. Fue entrevistado por W.J.T. Mitchell sobre el tema "Qué %$# le sucedió a los cómics", una discusión que consolidó la importancia del medio de los cómics como algo esencial para el modo en que piensan los lectores contemporáneos. La noción de que la forma de cómic refleja la manera en que funciona la mente salió aquí y volvió en repetidas ocasiones en los eventos del día siguiente.
[...] La charla de Joe Sacco con W.J.T. Mitchell también fue esclarecedora, centrándose en la forma de cómic. Mitchell formuló una pregunta notable con una reflexión sobre la fotografía. Las fotografías pueden contar una historia en una sola imagen. Las fotografías contienen en su interior un escenario y un momento en el tiempo. Los cómics, argumentó, requieren buen número de imágenes y repetición para contar la misma historia. Sacco observó que, en los cómics, él es el filtro a través del cual se transmite una historia, e intenta todo lo que puede llegar a la verdad de lo ocurrido en las historias que le han contado sus sujetos. Un lector, sostenía Mitchell, debe entender las capas entre el cómic y la realidad, a lo que Sacco expresó la preocupación de que el lector pueda confundir las recreaciones de la realidad, y sus imágenes puedan tener la última palabra».Kathleen Dunley relata en The Comics Grid (sigue en el enlace) algunos de los momentos destacados de lo que describe como un "magnífico encuentro de dibujantes de cómic y estudiosos" en la Universidad de Chicago, COMICS: PHILOSOPHY AND PRACTICE, celebrado como muchos de vosotros ya sabéis el pasado fin de semana. La verdad es que, a juzgar sólo por los nombres reunidos, aquello tuvo la pinta de ser uno de esos eventos históricos, pero también por lo que pudimos ver materialmente en directo gracias a la impagable iniciativa de la Universidad de Chicago de retransmitir las charlas en streaming desde su página en Facebook.
![]() |
| W.J.T. Mitchell y Art Spiegelman durante su charla en la Universidad de Chicago (foto: Sarah Blauser) |
«Charles Burns describió su nueva serie y cómo está utilizando la forma de libro para recordar los viejos cómics de Tintín, tanto en diseño como en la forma física. También presentó sus minicómics, incluyendo el fanzine Free Sh*t que recuerda a los primeros cómics punk fotocopiados de los 80 y primeros 90. Como era de esperar, Seth expresó su profundo afecto por el libro físico, declarando: "Me encanta el libro. Es un bello objeto físico [y] la forma en que más disfruto para recibir información. [El libro] te permite conducir al lector dentro de la historia". Chris Ware fue el único participante de la mesa redonda que se ha aventurado en la esfera digital con su cómic para el iPad, "Touch Sensitive". Parecía lamentarse de esa decisión, calificándola de experimento pretencioso, y más tarde cautivó a la audiencia al revelar el formato para su Building Stories, que se compone de bastantes libros, más pequeños y de tamaño variable, en una caja muy bien diseñada, tipo "se requiere algo de ensamblaje"».(fotos de BUILDING STORIES en The Beat)
![]() |
| Hillary Chute, Charles Burns, Daniel Clowes, Seth y Chris Ware, en el momento en que se mostraban imágenes del nuevo libro de este último (fuente foto: twitter de Kathleen Dunley) |
![]() |
| Aline Kominsky-Crumb en el encuentro de Chicago dibujada por Scott Roberts, más dibujos de Roberts sobre otros participantes en su blog |
Preview de la edición española de MISTER WONDERFUL, de Daniel Clowes, en número cero
"- Además de la película, ¿en qué está trabajando ahora y cuáles son sus influencias presentes?Daniel Clowes, entrevistado por Marta Caballero para El Cultural
- Ahora estoy con un cómic más largo sobre el que aún no estoy listo para hablar. Mi influencia aquí son los primeros cómics de Marvel, con los que crecí. Tienen esta especie de loca sensibilidad pop que estoy intentando reproducir. Aún no tiene título y sí puedo decir que no se parece en nada a mis trabajos anteriores".
THE DEATH-RAY, lo mejor que ha hecho Clowes a mi juicio, volverá a editarse el año que viene. Apareció originalmente en 2004, como una entrega más en tebeo de grapa de EIGHTBALL, la cabecera habitual de Clowes desde 1989, pero lleva tiempo descatalogado. En 2011 saldrá la nueva edición, y es de suponer que traerá alguna sorpresa. Apuesto a que el formato no va a ser el mismo, aunque no hay que ser muy listo para adivinarlo."Mi padre murió durante el período de tiempo en el que estaba trabajando en esas tiras lo que, por supuesto, provocó que todo se orientase de forma natural hacia un lugar concreto: que Wilson busque -en este caso, forzado por la existencia- una nueva familia".
"Al principio quería que hubiese un único y particular estilo para todo el libro, pero descubrí que en mis bocetos había estado dibujando desde caricaturas muy simples hasta cosas mucho más realistas, con lo que me quedé bloqueado hasta que mi cerebro dio de forma inconsciente con la solución: utilizar todos esos estilos. Eso me permitiría separar y dar una personalidad muy específica a cada una de las páginas, así como modular el efecto de cada momento de una forma muy precisa".
"Es cierto que el actual estado de la industria no es muy saludable. Pero tampoco puedo recordar un tiempo en el que sí lo fuese. Mientras se siga publicando buen material, siempre habrá esperanza de conseguir nuevos lectores, aunque creo que ése es un proceso que llevará años, si no décadas, antes de que podamos empezar a ver resultados. Mi objetivo no ha cambiado mucho desde que empecé Drawn & Quarterly, y se reduce a intentar publicar algunos de los trabajos más vitales e interesantes de los que se realizan actualmente en los cómics, sin tener que comprometerme".(Chris Oliveros, editor de Drawn & Quarterly. En el momento en que realizó estas declaraciones, hacia 2000, las tiradas de sus tebeos oscilaban entre 5.000 y 12.000 ejemplares, publicados en un mercado que abarcaba EEUU y Canadá, o sea, un mercado de más de 300 millones de personas. Entonces era la segunda editorial alternativa más importante de toda Norteamérica)
"La audiencia para los tebeos alternativos no crecerá mientras los cómics sigan estando tan pobremente escritos y tan limitados en temas y contenidos. Drawn & Quarterly está intentado abrirse paso en la distribución a librerías generales, ya que ése es el mercado en el que nos gustaría estar".(Jason Lutes, autor de BERLÍN)
"Los comics books no significan nada para mí, en serio. No son más que panfletos fotocopiados y glorificados que habrán sido olvidados en veinte años. No perdurarán, no tienen ningún sentido. Y la audiencia es comparativamente pequeña, 6.000 o algo así. Pero los libros recopilatorios sí que tienen, o eso espero, el poder de permanecer".(Joe Matt, autor de PEEPSHOW)
"Ciertamente me gustaría tener una audiencia mayor, pero si puedo vivir haciendo lo que hago, con eso me basta. No me importa el tiempo que me lleve romper la barrera del gueto de los tebeos. Soy una persona paciente".(Chester Brown, autor de NUNCA ME HAS GUSTADO y LOUIS RIEL)
"Bien, creo que [Fantagraphics] están vendiendo 10.000, e imprimen casi 15.000, los venden dentro del año [...]. Es realmente alentador para un cómic independiente, porque empezó vendiendo 4.000. Eightball y Odio son los únicos títulos de Fantagraphics que realmente aumentan a cada número. Todo lo demás funciona cada vez peor"(Clowes, entrevistado por Todd Hignite en 1991, p. 35)
"[Eightball vende] alrededor de 15.000 copias, lo cual me asombra, porque la media de ventas de los tebeos alternativos ronda las 3.000 copias. Muchos grandes dibujantes venden cifras realmente ridículas. Incluso R. Crumb vende menos que yo, lo cual es alucinante".(Clowes, entrevistado por Andrea Juno en 1997, p. 73)
"-He leído en algún sitio que vendes más que R. Crumb.(Daniel Clowes, entrevistado por Austin English en 1999, pp. 100-101).
-Hoy en día, sí. Es realmente muy cierto. Quiero decir, para mí, es muy deprimente. Pero es porque no tiene una marca. Como yo tengo Eightball. Si yo sacara de repente "Yellow Dogs and Green Curtains", la gente diría, "Oh, no sé qué es esto". Es como los Hernandez Brothers, la gente está realmente confusa con lo que están haciendo en Luba y Penny Century. Las ventas han bajado desde Love & Rockets a Penny Century. La gente es como, "¿Esto es nuevo, o una reimpresión?" La gente parece tener problemas con material así. Crumb hace Mystic Funnies y material de ese tipo, pero la gente no lo ve en el catálogo de Diamond, lo cual es un problema. Vende realmente bien, no obstante, considerándolo todo. Además, sus viejos seguidores... no van a la tienda de cómics. Ése es el problema. Si estuviera disponible en las librerías... Quiero decir, creo que el libro de gente hablando sobre él, The Life and Times of R. Crumb, sólo está en librerías, tiene un gran editor, y apuesto a que ha vendido tres veces más que lo que venden sus cómics actuales.
–Eres probablemente el historietista alternativo más conocido (que has descrito realmente bien como ser "el jugador de badminton más famoso"). ¿Puedes permitirte llevar una vida cómoda con los cómics, o necesitas un suplemento para vivir con trabajos de ilustración?
-Si quisiera, podría ganarme cómodamente la vida con los cómics, pero eso implicaría hacer más de un número al año [se ríe]. O cada ocho meses, o lo que fuera. No podría hacer el cómic al nivel de perfección que quiero hacerlo. Por eso vendo un montón de dibujos originales, y hago ilustración muy ocasionalmente. Pero no es nada de lo que quejarse. Puedo elegir y escoger...
-He leído a Chris Ware en una entrevista donde estaba en cierto sentido amargado por no hacer dinero. ¿Y tú no ves nada malo en estar en un campo donde la gente de más talento no pesca nada?
-Oh, sí. Es infinitamente frustrante para mí. Pero no estoy seguro de que los escritores o cineastas de más talento sean los que hacen más dinero. Quiero decir, Ron Howard hace más dinero que...-Ey, él realmente tiene talento...
-[Risas]. Sí, he elegido el primer nombre que me vino a la cabeza. Pero este nuevo libro, cuando la historia de David Boring esté terminada, parece que realmente será publicado por una gran editorial. Está ese editor de Random House, el que el último año se encargó de un libro llamado El judío de Nueva York [de Ben Katchor]. Es un gran libro. Su próximo gran proyecto será el libro recopilatorio de Jimmy Corrigan, de Chris Ware. El libro tendrá 375 páginas. Va a ser grande, aunque no sé cómo lo van a sacar por menos de 50 dólares [se ríe].
-Bien, al final todo tu trabajo se recopila. ¿Qué piensas sobre eso?
-Me gusta el formato libro. Intento hacer mis trabajos de cómic como tebeos de grapa [comic books], pero mucha gente no. [...]
-¿Ha sido Fantagraphics un buen editor?
-Han sido buenos. Quiero decir, básicamente, hacían todo lo que quería que hicieran, y eso es todo lo que pido realmente. Nunca me dijeron, 'Ey, no puedes hacer esto. No podemos permitirnos esto".
3) Para acabar, voy a tomar tres ejemplos particulares de autores de novela gráfica reciente que han disfrutado de proyección en los últimos años, para recordar brevemente su trayectoria. "Mis objetivos fueron dar otro punto de vista sobre mi país a la gente de mi entorno. Porque la idea que la mayoría de los occidentales sobre mi país suele ser muy falsa, ni se cerca siquiera a la realidad. Como estaba un poco cansada de notar eso siempre, decidí hacer finalmente hacer algo 'real', así que me puse a hacer Persépolis para dar de una vez por todas otra versión de la historia".-Marjane Satrapi, 2003
“Pagué de mi bolsillo los viajes a Palestina y a Gorazde. Por aquel entonces mis cómics no se estaban vendiendo muy bien, así que no tenía muchas oportunidades de interesar a un editor para que me financiara. Eso me ponía las cosas cuesta arriba, pero al mismo tiempo era libre para hacer lo que quisiese sin consultar a ningún editor, ya que gastaba mi propio dinero. El dinero... tuve que ahorrar cuanto pude para que esos viajes saliesen adelante. En Jerusalén me alojé en un albergue juvenil, en una habitación con cinco o seis personas. En Bosnia alquilé una habitación barata en Sarajevo y me quedé con un amigo de Gorazde. De algún modo, la cosa funcionó. La peor parte era cuando volvía a Estados Unidos y me ponía a dibujar. Tenía que interrumpir mi trabajo cada pocas semanas y solucionar cómo pagar el alquiler”.-Joe Sacco, 2004
(Aviso de spoilers: si no has leído THE DEATH-RAY, de Daniel Clowes, a continuación se revelan cosas del argumento)"No lo hice para hacer sentir mal a nadie por leer tebeos de superhéroes o para que se replantearan sus preferencias si eso es lo que les gustaba. No trataba sobre eso, necesariamente. Había varias cosas: escribí la primera versión de la historia cuando tenía 15 años, después de leer por primera vez todos los cómics de Spiderman de Steve Ditko. Me impactaron a un nivel muy personal. Vivía con mis abuelos y yo era un muchacho canijo bastante bobalicón tipo Peter Parker. "Mirad, soy realmente genial pero nadie puede verlo salvo mis abuelos". Había esta resonancia con aquel ego desmesurado de adolescente, y me recuerdo incluso pensando entonces, sin aplicar ningún tipo de crítica, "Tío, si sólo tuviera superpoderes haría esto y aquello". No tenía nada que ver con la justicia o con ayudar a la gente; todo era sobre vengarme de chicos y de imaginarme cómo conseguir dinero para comprar tebeos y discos. Fue realmente el principal proceso mental primario.Daniel Clowes, entrevistado por Ken Parille en 2009 acerca de THE DEATH-RAY (2004). La entrevista aparece recogida en DANIEL CLOWES. CONVERSATIONS (editado por Ken Parille y Isaac Cates, University Press of Mississippi, 2010, pp. 190-191), en cuya contraportada por cierto se describe así a Clowes:
Y pensaba, "Bien, por supuesto, eso era lo que todo el mundo haría". Nadie saldría con un escudo a aporrear a los comunistas o algo así. Así que ésa era la historia de la que iba a tratar. En aquel entonces nunca llegué a pasar de la primera página de la historia, así que nunca la hice. Y cuando finalicé Ice Haven estaba pensando en todas las ideas sobre cómics que podía hacer, y pensé que la cosa más estúpida del mundo que alguien podría hacer jamás sería una historia de "superhéroe-en la vida real". Ésa es verdaderamente la idea más estúpida que hay. Por consiguiente, tenía que hacerla. Si podía aceptar que era una idea terrible para llevar a cabo, entonces podría llevarla hasta cualquier grado que quisiera y tener libertad total.Sabes, no va sobre nada; es simplemente de este personaje que tiene superpoderes, un tipo que entiendo completamente por dentro y por fuera, y sobre lo que eso significaba [...]. Intenté asegurarme de no mirar ningún cómic de Ditko mientras trabajaba en esto porque pensé que me dejaría llevar. Intenté capturar el Ditko que existe en mi mente, que es una cosa muy poderosa ahí dentro [se ríe]. Empleé realmente mucho tiempo estudiando aquel material cuando era más joven, y hasta hoy sigue teniendo un profundo impacto en la manera en que veo el mundo. Hay algo en ese material que... No lo sé. De algún modo capturó esta tristeza única y solitaria y la puso en forma de cómic, y cuanto más lees sobre Ditko más te das cuenta de lo bien que captó su propia y extraña personalidad".
"Daniel Clowes (1961) emergió del boom del "cómic alternativo" de los ochenta como uno de los historietistas más significativos y una de las voces más distintivas en el desarrollo de la novela gráfica. Su cómic serializado Eightball, recopilado en libros como David Boring, Ice Haven y Como un guante de seda forjado en hierro, ayudó a establecer los estándares de sofisticación y complejidad para el medio. El guión para Ghost World, que Clowes co-adaptó (junto a Terry Zwigoff) a partir de su novela gráfica del mismo título, fue nominado para un Oscar de la Academia".

"Supongo que ahora trabajo en una tradición que no existe. Algo como grandes cómics literarios cinemáticos, o como quieras llamarlo. Eso es lo que yo y los demás estamos haciendo, creo. Pero no existía antes. En realidad no. Así que tuvimos que crearlo. Sin un aerógrafo".Daniel Clowes, entrevistado hoy en el Chicago Tribune (vía Journalista!)
"Es divertido volver a leer Wilson, no como una novela gráfica, sino leyendo una tira al azar cada vez, como si fuese una colección de tiras de cómics que hemos encontrado abandonada en una casa de vacaciones. ¿A quién le insulta Wilson esta semana? ¡Oh, Wilson! Es una experiencia muy diferente leer las tiras divorciadas de su contexto narrativo, y revela mucho acerca de cómo el libro en su conjunto funciona formalmente. Además, la mayoría de ellas son muy divertidas".T. Hodler, en el blog Comics Comics, sigue
Daniel Clowes explica en el New York Magazine algunas fuentes de inspiración para su dibujo cambiante en su nueva novela gráfica, WILSON (Drawn & Quarterly), y de paso da un pequeño repaso ante el público general a algunos nombres de la historia del cómic: Schulz, Will Elder, Dik Browne o Mort Walker, entre otros. Aprovecho para comentar, siquiera brevemente, el WILSON, que ya me he leído y que personalmente sitúo entre las mejores obras de Clowes, afortunadamente muy lejos de su reciente y fallido Mr. WONDERFUL, donde parecía una parodia de sí mismo.
Volviendo a los cambios de dibujo, lo cierto es que esto no es una novedad en este autor. Lo viene haciendo en una misma historia desde ICE HAVEN para acá, y en diferentes historias desde siempre. Clowes lleva toda la vida cambiando de estilo de dibujo, aunque siempre se reconozca su mano en él; recordemos ahora que lo cambiaba cada vez que dibujaba una nueva historieta, y de hecho ésa era una de las marcas de estilo en su cabecera Eightball (que por cierto parece ya extinta definitivamente). Si acaso la relativa novedad aquí es que Clowes cambie de estilo gráfico dentro de una misma historia, y digo relativa porque ya lo hizo en las citadas ICE HAVEN y su obra maestra (hay que decirlo más) THE DEATH-RAY, aún inédita en España. La novedad absoluta en WILSON es que los experimentos formales con lo fragmentario y los cambios de dibujo resultan ahora mucho más "despejados": las viñetas grandes, sin multiplicación de pequeñas viñetas o alardes de diseño y rotulación a lo Ware; los diálogos en voz alta del personaje, constantes, cortos y ágiles. Los cambios de dibujo, más allá de los guiños a la historia del cómic (que no es la finalidad que se persigue realmente; de hecho no hace falta reconocer de dónde emanan las fuentes del dibujo de Clowes en cada caso) permiten a Clowes escribir con el dibujo variaciones en el tono en función de lo que quiere contar en cada página. Esos cambios de dibujo (de tono) también facilitan las elipsis entre "historieta" e "historieta", elipsis que a veces son ciertamente enormes.