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jueves, 23 de agosto de 2012

'CÓMICS VERSUS ARTE'

«EP: ¿Puede el antagonismo expresado por el título de tu libro ser deconstruido? En otras palabras, ¿puede "la supremacía de la fase final hegemónica del valor cultural" (p. 209) ser desmontada, crítica o prácticamente, más allá de la mera absorción del subalterno (el cómic) en la corriente dominante (el mundo del arte)? 
BB: Esa es verdaderamente una cuestión central, y en muchos aspectos bastante especulativa. Me gustaría creer que la respuesta es que sí, que esa relación puede ser desmontada, pero es llamativo que nunca lo haya sido realmente. En cierto modo, la situación es una reminiscencia de los desafíos marxistas y postmarxistas al capitalismo; es mucho más fácil imaginar una nueva alineación social después del capitalismo que alcanzar ese modelo, sobre todo a gran escala. 
De la misma manera, es fácil imaginar un mundo en el que los cómics no sean considerados una auténtica forma de arte... ya que esa ha sido la situación durante cientos de años. También es fácil imaginar un mundo en el que algunos historietistas sean bienvenidos al mundo del arte. Ese es el juego al que muestras como Masters of American Comics han jugado, y ha funcionado bien para gente como Crumb, Spiegelman y Ware. Creo que esta es la situación en la que nos encontramos ahora. 
Lo que resulta más difícil de imaginar es un contexto en el que los cómics sean considerados culturalmente como los equivalentes de la pintura o la poesía sin ser absorbido por ellos. Ciertamente, el proceso requeriría décadas de esfuerzo. Habría que crear instituciones para el cómic —museos, por ejemplo— tan bien dotados económicamente como el MoMA, el LACMA, el Tate o el Pompidou. 
Creo que ese esfuerzo está actualmente en marcha, pero realmente en una etapa incipiente. Por otra parte, el peligro obvio es que, en el esfuerzo de evitar ser absorbidos por el más amplio mundo del arte, el mundo del cómic corre el riesgo de limitarse a reproducir los prejuicios de aquello que están tratando de evitar (yo diría que la muestra Masters cayó en esta trampa).
La opción más difícil es intentar poner del revés esos prejuicios y desmentirlos. Esa es una tarea más difícil, porque los prejuicios son muy comunes en nuestra cultura. Los estudiosos del cómic recibimos muy poca desaprobación cuando enseñamos sobre Crumb, Spiegelman y Ware (y Marjane Satrapi y Bechdel y... ). Cuando recibimos cejas levantadas es cuando enseñamos sobre Archie y otras obras que "no son serias" o "no sofisticadas". La ruta que el mundo del cómic podía haber tomado habría sido desafiar fundamentalmente esa ideología. Rechazar ese tipo de quejas en conjunto. Si nos fijamos en el tipo de trabajo que hemos publicado como académicos y enseñado como profesores, hemos fracasado en gran medida a la hora de hacer eso. Y me incluyo en ese grupo aun cuando reconozco que esa podría haber sido la dirección más productiva.
EP: En efecto. Esto me lleva a la relación entre la clase social, las condiciones tecnológicas de producción y distribución y los gustos. ¿Cuál es el papel que desempeña el formato físico en el reconocimiento social de los cómics como forma?
BB: La fisicidad del cómic ha sido tremendamente importante cuando se trata de procesos de legitimación de la forma. Esto es algo sobre lo que he hablado largo y tendido en el contexto europeo en mi libro anterior, Unpopular Culture, pero es igual de importante en Estados Unidos». 
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Bart Beaty (BB), entrevistado por Ernesto Priego (EP) en The Comics Grid a propósito del nuevo libro de Beaty, Comics versus Art (University of Toronto Press, 2012), que acaba de publicarse. Beaty es profesor universitario en Canadá y ha publicado libros sobre cómic tan buenos como Unpopular Culture (2007), acerca de la transformación del cómic europeo a lo largo de la década de los noventa. Traduzco algo más de la entrevista (en inglés), justo lo que sigue respondiendo Beaty a la pregunta sobre el asunto de los formatos en el cómic:
«Si asumimos, en aras de la discusión, que la percepción pública de los comics ha estado en fase de expansión desde la publicación de Maus, entonces es imprescindible que la obra de Spiegelman fue serializada desde 1980 a 1991, con los primeros seis capítulos recogidos en 1986 y los últimos cinco en 1991. La serialización en RAW atrajo una atención increíble hacia Spiegelman —busca las reseñas en los números antiguos ​​de The Comics Journal conforme iba saliendo— pero si el libro nunca se hubiera recogido como "novela gráfica", su impacto cultural podría haber sido cercano a lo insignificante. 
En mi capítulo sobre Maus también hablo de Master Race, de Krigstein y Feldstein, que es bien conocida entre los aficionados al cómic y prácticamente desconocida por el público en general, porque apareció en un comic book semi-oscuro en 1955 y sólo se ha reeditado de manera esporádica. Si Maus hubiese tenido una carrera similar, creo que habría tenido una vida útil parecida. Lo mismo podría decirse de The Dark Knight Returns, Watchmen, Love and Rockets, Acme Novelty Library... sólo cuando estas obras se convierten en libros es cuando encuentran al público que necesitan para tener un impacto cultural significativo. 
El giro en los cómics americanos hacia obras con extensión de libros, y con publicación en libro, ha sido repentino, dramático y definitivo. En 1998 publiqué un ensayo en The Comics Journal argumentando que la serialización de los cómics serios estaba prácticamente muerta ("Pickle, Poot, and the Cerebus Effect") [con el término 'efecto Cerebus' Beaty aludía al fenómeno, típico del mercado norteamericano de la segunda mitad de los noventa, de que los aficionados a una serie mensual dejaban de comprarla desde el momento en que sabían que sería recopilada en tomos, entre otras razones porque el tomo les salía mas económico] que tuvo una fuerte respuesta de Gary Groth, argumentando la necesidad de títulos regulares. Quince años después, Fantagraphics no publica ningún título de esa forma. En esencia, los [tebeos] flexibles no son serios. Como muestro en mi capítulo sobre el coleccionismo, son enmarcados no como forma de arte, sino como una pieza de nostalgia. Son pintorescos. La gentrificación de los cómics en las últimas dos décadas desde la publicación del segundo libro de Maus ha ido de la mano del cambio en el formato, hacia el libro y lejos de las publicaciones periódicas y revistas. 
EP: ¿Crees que esta "gentrificación" de los cómics también podría traer, como expresión del mismo fenómeno, una vuelta a apreciar los tebeos flexibles como objetos culturales valiosos? 
BB: ¡Sospecho que es muy probable! Y creo que se desarrollarán muchos argumentos por el estilo sobre el valor del formato flexible y del modelo de serialización. Para mí está claro que la lectura de cómics en papel es diferente a leerlos en un iPad, y está claro que la lectura de Sandman en un par de sesiones de dos tardes es diferente a leerlo como un cómic mensual a lo largo de seis años. En mi opinión, no es "mejor" o "peor", pero es "diferente" y creo que los estudiosos tenemos que dar cuenta de esas diferencias. 
En cuanto a los tebeos flexibles, me parece que han perdido mucho valor en el mercado de números atrasados, conforme más títulos están ampliamente disponibles en una variedad de formatos. Te puedes comprar una edición completa de los flexibles de Sandman bastante barata, por ejemplo. En última instancia, parte del romanticismo de los flexibles volverá para algunos lectores... pero creo que su era de dominio en el mercado ya ha terminado».
La entrevista sigue en The Comics Grid, donde se habla también de los cómics digitales, de Umberto Eco y de la reconciliación entre formas culturales tradicionalmente antagónicas. De momento, el nuevo libro de Beaty ya viene camino de mi casa.

(ilustración de portada del libro Comic versus Art: Gary Panter, Me Am No Art, 1978)

viernes, 25 de mayo de 2012

FILOSOFÍA Y PRÁCTICA

«Art Spiegelman inauguró el evento. Fue entrevistado por W.J.T. Mitchell sobre el tema "Qué %$# le sucedió a los cómics", una discusión que consolidó la importancia del medio de los cómics como algo esencial para el modo en que piensan los lectores contemporáneos. La noción de que la forma de cómic refleja la manera en que funciona la mente salió aquí y volvió en repetidas ocasiones en los eventos del día siguiente.  
[...] La charla de Joe Sacco con W.J.T. Mitchell también fue esclarecedora, centrándose en la forma de cómic. Mitchell formuló una pregunta notable con una reflexión sobre la fotografía. Las fotografías pueden contar una historia en una sola imagen. Las fotografías contienen en su interior un escenario y un momento en el tiempo. Los cómics, argumentó, requieren buen número de imágenes y repetición para contar la misma historia. Sacco observó que, en los cómics, él es el filtro a través del cual se transmite una historia, e intenta todo lo que puede llegar a la verdad de lo ocurrido en las historias que le han contado sus sujetos. Un lector, sostenía Mitchell, debe entender las capas entre el cómic y la realidad, a lo que Sacco expresó la preocupación de que el lector pueda confundir las recreaciones de la realidad, y sus imágenes puedan tener la última palabra». 
Kathleen Dunley relata en The Comics Grid (sigue en el enlace) algunos de los momentos destacados de lo que describe como un "magnífico encuentro de dibujantes de cómic y estudiosos" en la Universidad de Chicago, COMICS: PHILOSOPHY AND PRACTICE, celebrado como muchos de vosotros ya sabéis el pasado fin de semana. La verdad es que, a juzgar sólo por los nombres reunidos, aquello tuvo la pinta de ser uno de esos eventos históricos, pero también por lo que pudimos ver materialmente en directo gracias a la impagable iniciativa de la Universidad de Chicago de retransmitir las charlas en streaming desde su página en Facebook.


Reconozco también que me puso palote la idea de ver a Spiegelman y Sacco, dos de los grandes maestros de la novela gráfica, entrevistados por todo un W.J.T. Mitchell, uno de los nombres más destacados de la vanguardia internacional de historiadores del arte, además de experto sobre la naturaleza de la imagen con algunas de las ideas más fascinantes en ese campo que yo haya leído. Aunque Mitchell es profesor justamente en la Universidad de Chicago, tampoco es casualidad que participara en este encuentro puesto que es uno de los estudiosos universitarios que desde hace años viene incluyendo al cómic con naturalidad entre los casos de estudio de sus ensayos (recuerdo ahora a bote pronto sus perspicaces observaciones sobre MAUS, THE DARK KNIGHT RETURNS o el PRINCE VALIANT de Harold Foster).

W.J.T. Mitchell y Art Spiegelman durante su charla en la Universidad de Chicago (foto: Sarah Blauser)
En cuanto a la mesa redonda que compartieron Charles Burns, Daniel Clowes, Seth y Chris Ware (nada más y nada menos), a juzgar por la actividad paralela que había en Twitter comentándola mientras se desarrollaba, fue vista por muchas personas de todo el mundo desde la pantalla de su ordenador, y yo entre ellas. No sólo resultó divertida (sorprendentemente, o tal vez no, Chris Ware fue el que más y mejores bromas hizo, seguido por Clowes, que habló poco, sobre todo comparado con el parlanchín de Seth), también se ofrecieron buenos titulares e ideas notables. A destacar igualmente el gran trabajo de Hillary Chute como moderadora, con una magnífica selección de imágenes que fue mostrando desde su portátil para ejemplificar los temas. Chute, por si alguien no lo sabe, es también profesora en la UChicago, y en estos últimos años está desplegando una enorme labor como estudiosa de las cómics, tanto en su estudio GRAPHIC WOMEN como en sus entrevistas y su trabajo de editora en METAMAUS, nada más y nada menos de nuevo, uno de los libros más importantes publicados en 2011, sobre cómics o no.

En su post para The Comics Grid, Kathleen Dunley destaca el tema central de esta mesa redonda conducida por Chute, el asunto crucial del formato en la novela gráfica. «Dan Clowes describió el libro como una escultura. Cuando publicó Wilson, pidió la cubierta más gruesa que pudiera conseguir. El libro resultante, en sus palabras, declaraba "soy un libro", y tenía una tangibilidad que no podía transmitirse en un formato digital». Clowes, recuerdo ahora, llegó a comparar la efectivamente extragruesa portada de WILSON con una especie de chaleco antibalas, y añadió que el libro digital no le interesaba: lo que le interesaba era moldear el libro en su cabeza mientras lo dibujaba, y que la versión digital sólo era la imagen de la cosa, no la cosa en sí. Chris Ware dijo que los libros eran una metáfora perfecta para las personas. Tienen lomo, y a menudo resultan más grandes en su interior que en su exterior. Seth le dijo a Ware en otro momento que, si le había entendido bien, él pensaba que el arte era una oportunidad para corregir errores del pasado. "Creo que ese era Hitler", dijo entonces Clowes entre las risas del público. Sigue Dunley:
 «Charles Burns describió su nueva serie y cómo está utilizando la forma de libro para recordar los viejos cómics de Tintín, tanto en diseño como en la forma física. También presentó sus minicómics, incluyendo el fanzine Free Sh*t  que recuerda a los primeros cómics punk fotocopiados de los 80 y primeros 90. Como era de esperar, Seth expresó su profundo afecto por el libro físico, declarando: "Me encanta el libro. Es un bello objeto físico [y] la forma en que más disfruto para recibir información. [El libro] te permite conducir al lector dentro de la historia". Chris Ware fue el único participante de la mesa redonda que se ha aventurado en la esfera digital con su cómic para el iPad, "Touch Sensitive". Parecía lamentarse de esa decisión, calificándola de experimento pretencioso, y más tarde cautivó a la audiencia al revelar el formato para su Building Stories, que se compone de bastantes libros, más pequeños y de tamaño variable, en una caja muy bien diseñada, tipo "se requiere algo de ensamblaje"».
(fotos de BUILDING STORIES en The Beat)

Hillary Chute, Charles Burns, Daniel Clowes, Seth y Chris Ware, en el momento en que se mostraban imágenes del nuevo libro de este último (fuente foto: twitter de Kathleen Dunley)
Termino mencionando la otra charla que pude ver en streaming, el encuentro con Aline Kominsky, que me resultó fascinante y me recordó una vez más lo injustamente olvidada que a menudo ha sido esta mujer como autora de cómics (me incluyo entre los desmemoriados), mucho más allá de ser la señora de Crumb. Oyendo sus brillantes comentarios, disfrutando de su humor judío (auto)crítico, me entraron muchas ganas de leer más y con más atención sus historietas. Esa misma mañana, durante la mesa redonda sobre cómic autobiográfico en la que también participó Kominsky junto a Phoebe Gloeckner, Carol Tyler y Justin Green, dijo por ejemplo que "los 'Wimmen's comix' es un grupo que divide, no el más propicio para crecer", a lo que Gloekner añadió que en efecto era "muy desagradable, pero que estaban encasilladas en él".

La Cúpula ha editado en España hace pocos meses ¡HÁBLAME DE AMOR!, realizado por Kominsky a la limón con su ilustre marido, así que no hay excusa aunque el inglés no sea tu idioma. Si navegas por los sitios adecuados, puede que encuentres algunos de los viejos comix underground de los setenta que dibujó Aline Kominsky. Mientras escribo esto me prometo a mí mismo desenterrarlos para leerlos con tranquilidad, porque siempre que he leído algo suyo he querido descubrir más de su obra.

Aline Kominsky-Crumb en el encuentro de Chicago dibujada por Scott Roberts,
más dibujos de Roberts sobre otros participantes en su blog
(más en  The Comics Grid -- Jessica Abel también estuvo reportando incesantemente desde su twitter, del que he usado algunas notas en este post)

Posdata: los videos de casi todas las charlas serán subidos pronto a la web de la UChicago.

martes, 20 de marzo de 2012

THE COMICS GRID: YEAR ONE

La revista digital internacional de estudiosos del cómic The Comics Grid ofrece gratuitamente una recopilación en libro digital de todos los artículos publicados durante su primer año de existencia (enero 2011-enero 2012). 182 páginas compiladas por Ernesto Priego que pueden descargarse (en pdf y en opf) desde aquí.
Esta edición digital incluye mi primera colaboración para The Comics Grid.

(todos los textos en inglés)

lunes, 19 de diciembre de 2011

SUPERSIMULACROS

Ya puede leerse mi primera colaboración con la web académica The Comics Grid.

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Nos vemos muy pronto por aquí. Es muy de cómic returns...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

EL CONGRESO (2).

Tres posts más abajo daba cuenta con algunas pinceladas, más bien brochazos, del I Congreso Internacional sobre Cómics y Novelas gráficas (9-12 de noviembre de 2011), organizado en Alcalá de Henares por el Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos. Pero aún me quedan algunas notas apuntadas para completar el cuadro. Todas las fotos aquí presentes, salvo que se indique lo contrario, son nuevamente de Alberto García.

En la misma sesión del jueves 10, en el panel de superhéroes en el que participaron Jaume Ros y Peter Wilkins, también presentó su comunicación Dyfrig Jones (Universidad de Bangor, Reino Unido), que nos ofreció una charla enérgica, vibrante de verdad, en la que rastreaba los efectos de la paranoia estadounidense post-11-S en el cómic de superhéroes. Dyfrig Jones tiene un curriculum previo como director /productor de series de radio y televisión, realizando programas de temas históricos y musicales. Su paper trataba de los efectos de la paranoia estadounidense causada por el terrorismo islámico, tal como se ha filtrado a través de los códigos de superhéroes en un cómic reciente. Concretamente, no en HOLY TERROR, sino en el crossover SECRET INVASION (2008) de Marvel (viñetas de arriba, Brian Michael Bendis y Leinil Francis Yu), con sus infiltrados skrull como alegoría de los terroristas islámicos camuflados en la sociedad estadounidense. Aquí estamos ante comic book puro y duro, sometido a examen igual de riguroso que una novela gráfica de Chris Ware o Alison Bechdel (por si alguien lo había dudado, un estudio académico pretende ser igual de serio al tratar cualquier tebeo, autor o tradición del cómic, sea comic book, BD juvenil o novela gráfica, puesto que todo ello son tradiciones diferentes, pero todo eso son cómics). Un momento que me voy por las ramas y me pierdo. El título de la comunicación de Jones era "Islamic Aliens: Marvel's Secret Invasion and post-9/11 America", en la que analizaba el citado crossover Marvel comparando con narraciones de invasiones alienígenas previas, desde la literatura inglesa de finales del XIX –incluyendo LA GUERRA DE LOS MUNDOS– al cine de los 50, hasta desembocar en las invasiones aliens de primeros del XXI, que, como SECRET INVASION, reflejan "el discurso popular americano alrededor del Islam, la seguridad y el terrorismo", en palabras de Jones.

Dyfrig Jones, o la personificación del coolness

Como digo, todo muy interesante gracias a la energía de Dyfrig Jones, su dinámica presentación (diseño muy trabajado), su sentido del humor y, finalmente, su agilidad oratoria: Jones ya había terminado su exposición y aún le quedaban cinco minutos para agotar su comunicación, como le indicó el moderador, pero "no necesitaba cinco minutos más", como contestó con gracia y con su acento galés, aunque a continuación los aprovechara para recapitular sus conclusiones: sí, en efecto, SECRET INVASION "trata" de manera codificada sobre las preocupaciones estadounidenses en torno al Islam, el terrorismo y la seguridad nacional, como quedó ejemplificado con viñetas y páginas concretas.

SECRET ORIGINS. El viernes por la mañana asistí, entre otras actividades, a la conferencia plenaria de Antonio Altarriba (Universidad del País Vasco), catedrático de literatura francesa más conocido por estos lares como autor de cómics, entre ellos una de las novelas gráficas españolas más importantes de los últimos años y Premio Nacional de 2010, EL ARTE DE VOLAR, realizada junto al dibujante Kim.

Antonio Altarriba durante su conferencia (la foto la he robado del blog de Javier Mesón)

Antonio Altarriba dio una conferencia que tituló irónicamente "Esto no es un cómic", apelando a dejar de definir lo que no son cómics y a emplear miras amplias a la hora de estudiar los antecedentes de la historieta. En ella abordó la cuestión de los orígenes del cómic, empezando con un resumen de las que considera las tres principales teorías al respecto: 1) la que denominó teoría del "origen instantáneo", que llegó a poner fecha exacta al nacimiento del cómic en una acta firmada por varios investigadores, 25 de octubre de 1896, con la secuencia de viñetas del Yellow Kid de Outcault que incluía bocadillos. Para Altarriba, se trata de una tesis industrial en la que el cómic se concibe únicamente como medio de comunicación de masas.

Yellow Kid y su nuevo fonógrafo, R. F. Outcault, publicada el 25 de octubre de 1896

2), la "acumulativa", que asocia la aparición del cómic a la reproductibilidad y a una tradición de sátira gráfica vinculada a factores tecnológicos (mejoras en las técnicas de imprenta y grabado). En esta teoría, el origen de la historieta se situaría hacia finales del siglo XVIII y primeras décadas del XIX, con Töpffer como pivote cuando en 1827 dedica un libro entero a narrar una historia en dibujos, "literatura en estampas", como él mismo Töpffer le denominó, al que le seguirían otros. Algunos estudiosos como Kunzle se llevan el origen más atrás hasta la aparición de la imprenta moderna, ya que desde mediados del siglo XV pueden rastrearse relatos en imágenes impresos.

Rodolphe Töpffer, Histoire de Monsieur Cryptogame, 1830

3) Finalmente, la que llamó teoría "sempiterna", en la que el origen de la historieta habría que buscarlo en el relato en imágenes como la primera manifestación de nuestra voluntad inscriptiva de contar historias y de representación histórica. Esta teoría le atribuiría un estatus artístico e incluso antropológico muy claro; Altarriba abogaba por tener en cuenta antecedentes lejanos del cómic en pintura, códices e incluso tapices, en una voluntad inclusiva parecida a los estudios literarios cuando discuten los orígenes o el concepto de literatura.

Otra muestra de la conferencia de Antonio Altarriba (foto de Javier Mesón)

Para Altarriba, lo que hoy llamamos cómic sería la forma en la que se produce un relato en imágenes generadas manualmente, en el que puede detectarse una función conectiva y otra configurativa. La conectiva sería la que establece vínculos entre imágenes y permite concebir la temporalidad en ellas; la función configurativa, aquella que permite identificar a los protagonistas de la representación y leerlos en su expresividad. Esta segunda función, según indicó Altarriba, no estuvo bien resuelta hasta finales del siglo XVIII, que es cuando gracias a la caricatura se consiguen formas gráficas para identificar y caracterizar a las figuras y darles así la posibilidad de ser leídas en función de variantes fisionómicas (en esta época, finales del XVIII, primera mitad del XIX, se popularizan los estudios de fisionomía, desde los de Hogarth hasta el ESSAI DE PHYSIOGNOMIE de Töpffer y otros).


Characters and Caricaturas, grabado de William Hogarth (1743)

Es decir, gracias a la caricatura las figuras del relato en imágenes permiten ser leídas, y leídas además en cuanto personajes. Altarriba lo ilustró con algunas muestras, entre ellos algún conocido grabado de Hogarth (no el de aquí arriba, sino otro que ahora no encuentro). Su conferencia generó a la salida un intenso corrillo de debate, y doy fe porque participé en él junto a otros colegas, un momento en el que tuve la oportunidad de conocer en persona a Paco Fernández Martos (Universidad de Sevilla), Óscar Gual (Universidad de Valencia) y Carlos Vadillo (Universidad de Burgos), todos con diferentes comunicaciones en el Congreso: el primero con una titulada "Autobiografía enferma", centrada en los cómics autobiográficos con la enfermedad como temática principal, con una selección de seis novelas gráficas, españolas e internacionales; el segundo con la titulada "La vida en viñetas de Miguel Gallardo", que rastreaba en la obra de Gallardo su empeño en utilizarse a sí mismo como recurso narrativa con su presencia en sus propias viñetas para reírse de sí mismo o ponerse de ejemplo; y el tercero, por último, con una comunicación sobre las estrategias de representación en el cómic autobiográfico. Álvaro Nofuentes se sumó al apasionado debate, pero de Álvaro hablaré después.

Una de las cuestiones sobre las que no dio tiempo a debatir al término de la conferencia de Antonio Altarriba –como comenté en la primera parte de esta crónica, el programa del Congreso era muy apretado en actividades, y apenas había acabado su conferencia cuando ya había otras comunicaciones programadas– fue justamente la cuestión de lo que él llamó función configurativa del relato de imágenes, que no se conseguiría realmente hasta el desarrollo de la caricatura desde finales del XVIII y a lo largo de todo el XIX, en el lllamado por algunos "siglo de la caricatura". Lo digo porque la caricatura se desarrolla precisamente en dibujos, y en dibujos concebidos para ser reproducidos, y no en pintura, escultura o en otro arte objetual no pensado para la reproducción. De caricatura precisamente vino a hablarnos Daniel Gómez (Universidad Ramón Llull), con la comunicación (compartida con Josep Rom, Universidad Ramon Llull, quien además expuso otra sobre la influencia del lenguaje del cómic en la publicidad) titulada "El drama de la caricatura. La simplificación y la deformación como instrumentos retóricos de vanguardia", en cuyo resumen indicaba: "La caricatura es una de las principales herramientas retóricas del cómic. Esto se debe a su potencial expresivo, su capacidad de síntesis visual y la inmediatez con la que permite caracterizar a los personajes". Lo cual remite, por cierto, a la función configurativa de la que hablaba Altarriba en su conferencia. "Estas cualidades hicieron de la caricatura un poderoso aliado del cómic cuando éste se desarrollaba en un espacio tan limitado como el de la prensa diaria", vuelvo a citar del resumen de la comunicación de Daniel Gómez, que trató sobre la evolución de la caricatura en los cómics, sus características formales y su carácter retórico, "para entender la hegemonía de este registro estético". En el cómic, por supuesto.

Daniel Gómez, presentado por Esther Claudio

(aprovecho la foto para un pequeño paréntesis sobre los organizadores: Esther Claudio –Universidad Complutense de Madrid– era la principal organizadora del Congreso; Esther prepara su tesis sobre formas no lineales de lectura en el cómic y es una de las fundadoras de la web The Comics Grid. El que no pudo estar en este Congreso por cuestiones de salud, pese a haber colaborado en su organización, fue Roberto Bartual –Universidad Autónoma de Madrid–, que el año pasado se doctoró con una tesis igualmente sobre cómic; Roberto participa también en The Comics Grid como editor y articulista, de hecho es uno de los que más ha escrito en esta web internacional de estudiosos del cómic. Roberto, por cierto, ya se encuentra bien, pero dejo constancia aquí de que a algunos nos hubiera gustado mucho verle por Alcalá de Henares)

Esther Claudio, presentando a Shelley Culbertson

Roberto Bartual, con jersey a rayas, junto a Esther Claudio en un congreso reciente en Manchester

¡SUPERHÉROES! En la tarde del viernes, de vuelta al panel de superhéroes, presenté mi comunicación, "The Dark Knight Strikes Again, de Frank Miller y Lynn Varley: DK2 o como hacer la revolución desde dentro de palacio", unas notas sobre las rupturas argumentales y estéticas que plantea esta obra de vanguardia dentro de la tradición de los superhéroes. Aquí volvemos a cuestiones que a veces no son fáciles de discernir y que no merece la pena discutir por lo estéril de ese discernimiento: ¿Es DK2 comic book o es novela gráfica? A mi juicio, es una obra singular con características de ambas cosas, y podría argumentarse igual de bien que participa de las dos tradiciones, porque yo creo que está a caballo entre ambas. Esto no la hace mejor ni peor, evidentemente, pero sí tiene interés reflexionar sobre ello para entender por qué una obra así es posible en 2001, y sin embargo no hubiera sido posible hace tan sólo 30 años, en 1981, antes del triunfo del propio Miller y de la novela gráfica, a la que él por cierto contribuyó a traer desde dentro de la industria comercial americana (lo de Miller es en este sentido un caso realmente especial). Pero sobre esto no versó mi comunicación, tranquilos, esto es sólo una pequeña nota al margen que improviso aquí. Sobre lo que sí dije en la comunicación sobre DK2, uno de los cómics de superhéroes más relevantes de la pasada década a mi juicio, me remito a una próxima publicación, de modo que no me enrollo más al respecto.

La sátira experimental de superhéroes o DK2, por Miller y Varley (2002)

Josep Oliver y el Hombre de Acero

Josep Oliver (Universidad de les Illes Balears), que también es guionista de cómic (EL JOVEN LOVECRAFT, dibujado por Bartolo Torres), nos ofreció su comunicación titulada "¿Es un pájaro, es un avión... qué es? Visiones y revisiones del arquetipo de Superman", un estudio diacrónico sobre la figura del Hombre de Acero con el objetivo de "repasar las reinterpretaciones de la figura arquetípica de Superman, y constatar como diferentes momentos en la sociedad y en la historia han creado diferentes formas de ver al personaje", en sus propias palabras. Un breve pero intenso recorrido, en efecto, por la historia de Superman, teniendo en cuenta, como debe ser, que el primer Superman de Siegel y Shuster nacido en las viñetas de 1938 no se parece en absoluto al que "moría" en el megaevento DC de 1992, THE DEATH OF SUPERMAN, ni éste al de Miller o al de Millar (Mark) en RED SON. Josep dejó apuntadas algunas notas interesantes sobre el origen del personaje, que luego fueron comentadas en la ronda de preguntas del panel.

A Josep le siguió Marcello Serra (Universidad Complutense de Madrid), con una intensa comunicación donde comparaba las diversas concepciones del tiempo en las series Marvel y DC: tiempo mítico de esta última, como ya indicó Eco en los sesenta, y tiempo histórico en el caso de Marvel. A mí, debo decirlo, este tema me interesa bastante y lo había investigado por mi cuenta, pero desde luego no con tanta profundidad como Marcello Serra, que aportó nuevas ideas y perspectivas muy sugerentes en su comparativa. Marcello ha presentado este mismo año su tesis sobre la semiosfera (universo de sentido) del cómic de superhéroes, pero yo había tenido la ocasión de leerle previamente en algún artículo, «Los hijos del Caballero Oscuro. Mutaciones sensoriales en el Batman de Frank Miller», publicado en 2008 en Revista de Occidente.

Marcello Serra durante su exposición

En la ronda de preguntas de nuestro panel, me gustaría destacar la intervención de Jesús Jiménez Varea (Universidad de Sevilla), a quien por cierto tuve el placer –de verdad– de conocer por fin en persona. Jesús aportó comentarios pertinentes y brillantes que enriquecieron el debate sobre nuestras comunicaciones. Y, cómo no, salió la cuestión del "nuevo Miller" de estos últimos años, que a juzgar por sus declaraciones ha dado un giro claro hacia la derecha respecto a sus posturas previas, etcétera, cosa en la que tanto Jesús como yo no podíamos discutir porque los dos estábamos de acuerdo. (Jesús también aportó su propia comunicación sobre superhéroes al congreso, "The Tangled Narratives of Shared Comic Book Universes", que yo no pude oír, y participó en alguna mesa redonda)

INDEPENDIENTES Y ALTERNATIVOS. Para ir recogiendo, vamos con un par de comunicaciones y una conferencia.

Mihai Iacob, o la posmodernidad en el cómic

Mihai Iacob (Universidad de Budapest), arriba, expuso una comunicación en torno a las manifestaciones ideológicas y estéticas propias de la posmodernidad en el cómic hispánico reciente, eligiendo como caso de estudio EL RESENTIDO, de Juaco Vizuete. Yo no estuve en su charla, pero Alberto García sí:
«Comenzó por definir el posmodernismo en base a los principios de distintos investigadores, y se preguntaba si podíamos decir que en el cómic hay posmodernismo (o mejor dicho, por qué podemos afirmar que existe el posmodernismo en el cómic) y qué forma adquiere. Para reforzar el interés de su hipótesis de partida cito a otros investigadores que afirman que el cómic no ha pasado por el posmodernismo, algunos de forma explícita, como Rubén Varillas, y otros de forma implícita, como Santiago García (al menos eso es lo que Iacob ha colegido de la lectura de La novela gráfica). La exposición de este hombre me pareció clara e interesante, pero por desgracia se alargó mucho en el apartado más teórico (no es que se alargase mucho, es que el tiempo era muy limitado) y apenas tuvo tiempo de aplicar las conclusiones al ejemplo concreto que traía preparado, que era El Resentido de Juaco Vizuete».
(gracias de nuevo, Alberto)

Álvaro Nofuentes (Universidad de Poitiers) es un historietista valenciano, licenciado en Bellas Artes, que ha pasado el último año de su vida en Angoulême, ha cursado allí un master y en él ha realizado este trabajo académico dirigido nada menos que por Thierry Groensteen. Álvaro fue para mí otra de las alegrías del Congreso, porque nunca había coincidido con él en persona, y compartimos charlas y almuerzo (Álvaro es por cierto, como le pasa a otros autores de la novela gráfica reciente, fan del DK2 de Miller y Varley). Su comunicación se titulaba "La(s) Aventura(s) de la Forma", con la que pretendía poner en cuestión la definición de cómic como arte secuencial de McCloud, un marco que juzga muy estrecho para el cómic por la gran cantidad de cómics no secuenciales, tanto de autores del pasado (Töpffer) como del presente, caso de Richard McGuire o Chris Ware. La otra cuestión que quería explorar en su paper era la de la heterogeneidad de estilos en la misma historieta, con cambios de registro incluso dentro de la misma página, en un recurso que para él representa un gesto de liberación respecto a la exigencia de relato, e incluso como gesto anticinematográfico: el cambio de estilo gráfico, le cito, "como forma de emancipación con respecto al lugar predominante que ocupan el relato y los cánones autoimpuestos del cine narrativo". Complemento estas notas sobre su comunicación con el comentario que me escribía Alberto García por email:
«La comunicación de Álvaro Nofuentes me gustó mucho, me pareció muy lúcido y muy claro. Para empezar, ponía en solfa el paradigma mccloudiano de la secuencialidad como elemento definitorio del cómic mostrando varios ejemplos, sobre todo de autores actuales, donde lo sensorial o lo contemplativo destrozaban el concepto de "historia" o "narración". Enlazó esto con lo que el llamó en su título "la(s) aventura(s) de la forma", es decir, todos los artefactos metalingüisticos que ponen el acento no sobre aquello que se cuenta sino sobre la propia condición de cómic del cómic. Se fijó especialmente en los cambios radicales de estilo que un autor puede presentar en una misma historia (aunque aquí el término "historia" hay que cogerlo con pinzas, claro) y que rompen completamente la ilusión de realidad. Recuerdo el ejemplo de Oliver Schrauwen, cuyo último libro, "The man who grew his beard", Nofuentes, Spiegelman y yo recomendamos encarecidamente. Ya te digo, me pareció una charla interesantísima y que abría muchos caminos».


Álvaro Nofuentes impartiendo la pana

Terminamos con la conferencia de clausura del Congreso del sábado 12, impartida por Charles Hatfield. Hatfield es un profesor de literatura inglesa en la California State University, especializado en estudios sobre cultura popular, además de activo teórico sobre cómic. Entre otras actividades, es editor en revistas digitales académicas como ImageText y colabora desde años en The Comics Journal. También ha publicado libros tan magníficos como ALTERNATIVE COMICS. AN EMERGING LITERATURE (2005, University Press of Missisippi), tiene uno a punto de salir sobre Jack Kirby (enero 2012) y prepara en la actualidad una monografía sobre la obra del historietista Eddie Campbell.

Como yo no podía quedarme el sábado en el Congreso por cuestiones laborales (sigo atrancado con toneladas de trabajo, espero liberarme en breve), cedo de nuevo la palabra a un testigo de los hechos, Mr. tio berni aka Alberto García, que grabó la conferencia en video:
«Me ha tocado estar al fondo de la sala de pie y grabando con la cámara, a pulso, durante más de una hora, así que he terminado roto. Quiero ver la charla otra vez porque las condiciones en las que la he visto no han sido óptimas, pero me ha parecido muy buena. Ha empezado con el último Optic Nerve de Adrian Tomine, que ha usado como punto de partida para desarrollar el discurso. Ha tratado de explicar (o de entender) la dicotomía entre "independiente" y "alternativo" y cómo estos conceptos han evolucionado con el mercado directo hasta llegar a la novela gráfica de nuestros días. Quiero decir que, según Hatfield, la novela gráfica se situaría ya en un plano distinto al del cómic independiente; este último estaría más representado por los comic books tipo Optic Nerve o los originales Love & Rockets. Precisamente, el último Optic Nerve de Tomine sería un intento de volver a capturar ese espíritu de independencia frente al estatus ya establecido de la novela gráfica. Por cierto, Hatfield también examinó los contenidos de los cómics que iba mostrando, e integró ese contenido con su formato en cada caso y la percepción que de ello tiene el público. Alguien que es capaz de ver el bosque. Muy bien las imágenes y los ejemplos que ha sacado a colación, muy claro en su exposición».

Charles Hatfield, underground, alternativo e independiente. Impresionante detalle el del subtítulo español

Actualización: Alberto García ha subido el video de la charla de Hatfield a Entrecomics

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TO BE CONTINUED. Hasta aquí estas notas sobre el I Congreso de Cómics y Novelas Gráficas de Alcalá de Henares. Sólo añadir que por aquí han pasado tan sólo una pequeña muestra del total de ponentes, pero hubo muchos más, entre ellos Iván Pintor (Universidad Pompeu Fabra, Barcelona), a quien también tuve el gusto de conocer in person después de haberle leído previamente, alguien realmente encantador (estoy seguro de que quienes le conocen podrán atestiguar lo mismo). No pude asistir a su comunicación ("El sueño y la historia: El espejo de las viñetas"), sencillamente porque coincidió con la mía en el tiempo pero no en el espacio. Él estaba en el panel de "Influencias", no en el de superhéroes; ya digo que había muchas actividades en marcha a la vez.

Por último, si queréis más crónicas, podéis leer la del blog Noticias de un espía del bar, el post del citado Javier Mesón y la nota que ha escrito Diego Matos (Universidad Pontificia de Salamanca). A Diego Matos tuve el gusto de conocerlo igualmente; Diego tuvo comunicación en el Congreso (sobre el tratamiento del periodismo en el cómic) además de moderar una de las mesas redondas. Si pincháis en el enlace podréis leer su propia crónica. Gracias de nuevo a Alberto García por las fotos y comentarios, y a vosotros por leer esto.

sábado, 5 de noviembre de 2011

NOVEMBER 2011 BANNER

"En su último trabajo, Holy Terror, Miller explica cómo habría corregido la suavidad de Bush Jr. en su programa antiterrorista, pero al mismo tiempo alcanza en algunas páginas la cima de su asombroso estilo semiabstracto que comenzó a desarrollar en Sin City.

En una de sus películas , Woody Allen describe el sufrimiento de la familia liberal de Alan Alda cuando uno de sus miembros más jóvenes, Lukas Hass, empieza a expresar opiniones de extrema derecha. Al final de la película, el médico de la familia descubre que ha sufrido una embolia cerebral que es la causa de su extraño comportamiento. Miles y miles de fans de todo el mundo desearon que Miller fuese al médico algún día".
En The Comics Grid, texto editorial a propósito del banner que lucirá la web durante noviembre 2011, sigue

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Más: Intramuros on HOLY TERROR