Mostrando entradas con la etiqueta Jaime Hernandez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jaime Hernandez. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de agosto de 2023

una de las pocas veces que dibujé como dibujaría Jack Kirby


 “Una de las pocas veces que dibujé como lo haría Jack Kirby. Digamos, él empezaría simplemente por un puño y lo convertiría en una escena enorme, aquí comencé con el pie de Terry y pensé 'Voy a hacer de esto una imagen de una banda realmente emocionante'. Lo dibujé en unas pocas horas porque iba atrasado con la fecha de entrega”. 

“One of the few times I drew like Jack Kirby would draw—say, he would just start with a fist and turn it into a huge scene, here I started with Terry’s foot and thought ‘I’m going to make this a really exciting picture of a band’. I drew it in a few hours because I was behind on a deadline”.

—Jaime Hernandez, en Todd Hignite, The Art of Jaime Hernandez. The Secrets of Life and Death, Nueva York: Abrams Comicarts, 2010, p. 124. 

El dibujo apareció en la cubierta de Love & Rockets nº 24 (Fantagraphics, 1987).

viernes, 7 de agosto de 2015

esenciales ACDCómic primer semestre 2015

La ACDCómic, asociación a la que pertenezco, ha publicado su selección de 25 cómics esenciales publicados en España entre enero y junio de 2015, elegidos por votación de sus miembros.

(Para mi gusto falta en esa lista Patria, de Nina Bunjevac, pero no es mi lista sino una lista colectiva; una lista como otras posibles).


Aprovecho para enlazar aquí los que he reseñado en algún medio:

Chapuzas de amor, de Jaime Hernandez
El árabe del futuro, de Riad Sattouf
Barcelona. Los vagabundos de la chatarra, de Jorge Carrión y Sagar
—Las aventuras de Joselito, el pequeño ruiseñor, de José Pablo García, aquí y aquí
Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora, de Tom Gauld

—Sobre el proceso creativo de La balada del Norte. Tomo 1, de Alfonso Zapico, publiqué en este blog un reportaje fotográfico realizado en el estudio de la casa de Alfonso, en Angulema

---

Bola extra: republico aquí otra reseña de El árabe del futuro, de Riad Sattouf, ya aparecida esta primavera en la revista Rockdelux


RIAD SATTOUF
El árabe del futuro. Una juventud en Oriente Medio (1978-1984)
SALAMANDRA

MEMORIAS Con 200.000 ejemplares vendidos en Francia, uno podría arquear la ceja “desconfiando” del best-seller. En este caso al público le ha interesado lo interesante, porque lo que cuenta el franco-sirio Sattouf (París, 1978) lo es: recuerdos sobre su infancia en países árabes, relatados con la maestría del que lleva ya muchos tiros pegados como narrador. Sattouf, fino humorista, construye una novela gráfica divertida y profunda, sin aparentarlo ni “explicar” el significado humano de las anécdotas vitales. 
Así, en la Libia de Gadafi estaba prohibido poner cerradura en los apartamentos, de propiedad pública, para que cualquiera pudiera ocuparlos si estaban libres, pero el padre de Sattouf la puso. “Había corrido el riesgo para que pudiéramos salir a pasear juntos”. De lo mejor del cómic francés de los últimos años. 

sábado, 20 de junio de 2015

cómics en Rockdelux junio 2015


Sigue en kioscos el número de junio de Rockdelux, con la habitual sección de cómic, que en esta ocasión incluye:

—reseña amplia de Chapuzas de amor, de Jaime Hernandez (La Cúpula), por Eloy Fernández Porta.

También hay reseñas de
El paraíso perdido de John Milton, de Pablo Auladell (Sexto Piso), por Isabel Guerrero
Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora, de Tom Gauld (Salamandra), por Miguel A. Pérez-Gómez
Gran arquitecto. La arquitectura en directo, de Alberto Hernández Medina (Libros de Autoengaño), por Eloy Fernández Porta
Guía del mal padre 3, de Guy Delisle (Astiberri), por Lucía González
Las aventuras de Joselito, el pequeño ruiseñor, de José Pablo García (Reino de Cordelia), por un servidor

viernes, 1 de junio de 2012

EL NIÑO QUE ME OBLIGÓ A DIBUJAR TRENES

«Cuando veo mi trabajo de la primera etapa veo la lucha dolorosa que suponía dibujar lo que estaba dibujando. Me esforzaba tanto para obtener ese look específico que estaba en mi cabeza, y siempre me quedaba corto. Puedo ver la frustración en las líneas, y recuerdo mi mano tensa, redibujando las cosas mil veces hasta que finalmente lo entintaba, y tener esa tensión ansiosa general, en cada dibujo. Creo que se ve en el trabajo gráfico, y es lo que le da esa especie de energía maníaca, ese clase de energía reprimida, la sensación de estar a punto de reventar o algo así. Durante mucho tiempo, cuando miraba el trabajo de esa época, tenía que entrecerrar los ojos para no verlo con claridad, porque estaba muy lejos de lo que yo quería que fuese. Pero ahora, con la distancia, puedo apreciarlo como un artefacto de esa época, de aquello por lo que estaba pasando».
Daniel Clowes, en una entrevista de Keith Phipps publicada hace dos días en AV Club, a propósito de la monografía retrospectiva sobre su carrera THE ART OF DANIEL CLOWES: MODERN CARTOONIST (Abrams ComicArts), editada por Alvin Buenaventura.



Otros destacados de la misma entrevista:

«¿Hay algún punto que supuso un giro para ti? 
Creo que hubo un momento en que me di cuenta de que podía hacer lo que quería en términos de dibujo. Yo solía rodear mucho las cosas. Evitaba ciertas cosas que eran horribles de dibujar para mí, que simplemente no resultaban divertidas. En un momento dado, me di cuenta de que podía dibujar cualquier cosa, y que no debía evitar nada... podía hacer que funcionara. Eso me permitió estar más cómodo narrando cualquier tipo de historia.
¿Qué era lo que evitabas entonces que no evitas ahora?
Tuve un cierto momento de revelación cuando mi hijo tenía dos años y estaba obsesionado con los trenes,  todos los días quería que dibujase trenes, y yo nunca había dibujado trenes. Es el tipo exacto de cosas que nunca había intentado dibujar. Conseguí todos esos libros para aprender a dibujar un tren, y luego él venía con todas sus historias imaginativas sobre el tren que viene hacia ti, así que tenía que dibujar el tren en perspectiva, que es el tipo de cosa que parece muy difícil cuando te sientas a escribir una historia. "No voy a dibujar un tren con caballos apartándose del camino" y todo eso, y lo siguiente que supe es que estaba haciendo 20 de ésos al día, y que podía dibujar cualquier variación de cualquier clase de tren. Que sabía cómo dibujar todos los tipos de chimeneas de los viejos trenes y todo eso, y luego me di cuenta de que si podía dibujar trenes, que es probablemente lo que menos me interesaba entonces, podría dibujar cualquier cosa y encontrar un modo de que fuera interesante. 
Y por el camino adoptaste un nuevo colaborador también. 
Desde luego que sí. Él ahora recuerda aquellos días y dice, "¿Por qué me gustaban los trenes? No lo pillo". Él ya no está con trenes. Un día, fue como que un chico dijo "los trenes son estúpidos", y "Vale, tiene razón". 
¿Qué fue lo primero que recuerdas que te obsesionaba cuando eras niño?  
Tenía un hermano mayor que me legó su pila de cómics cuando se cambió a Playboy y Zap y todo ese material. Estuve muy obsesionado con eso. Tenía una pila como de dos pies de viejos tebeos de Marvel y DC y Archie Comics y la revista Mad, cosas por el estilo. Era este grupo bastante limitado de tebeos. Los leía una y otra y otra vez, y estudiaba. Recuerdo que los leí antes de que pudiera leer realmente, y trataba de averiguar las historias tan sólo basándome en las imágenes, algo que para los niños es genial. Tratar de aprender ese lenguaje. Me sentía como si entendiera el lenguaje de los cómics. Tenía una fluidez real con el medio a una edad muy temprana. 
Es curioso, porque los cómics de esa época está repletos de palabras, pero si te fijas en ellos, en realidad no tienen por qué tenerlas. 
Acabo de encontrar un montón de mis primeros cómics de Jack Kirby en Marvel, y no puedo creer cuántas palabras escribía Stan Lee. Hay como 10 personas hablando en cada viñeta... lo que viola todas las reglas del cómic que conozco. Intentas no tener más de uno o dos bocadillos por viñeta. Eso representa más o menos un momento cuando la gente está hablando, y en los 4 Fantásticos hay como 15 personas hablando, y un texto de apoyo que cubre las cosas, y piensas, "Guau, ¿qué es lo que dibujó debajo de eso?"
Viñetas de «If This Be Doomsday!», en Fantastic Four nº 49 (1966), Stan Lee y Jack Kirby

«This Man, This Monster!», en Fantastic Four nº 51 (1966), Stan Lee y Jack Kirby (tintas de Joe Sinnott)  
Y las últimas páginas de Los Vengadores, donde no hay prácticamente nada salvo texto.  
Hay una serie belga, Blake y Mortimer, de unos aventureros británicos, y hay muchas, muchas viñetas como ésa, donde hay una pequeña cabeza abajo, hablando, y sólo párrafos de texto. Tiene el extraño efecto de un tipo congelado en el espacio, parloteando sin moverse en absoluto. Hay algo muy desconcertante ahí, pero me gusta. [Risas.] 
El secreto del espadón (1950-53), de la serie Blake y Mortimer, Edgar P. Jacobs
Ahora que lo pienso, sin embargo, tus cómics han incluido menos texto en los últimos años.  
Cada vez más he intentado hacer cómics del modo en que me gusta leer cómics, y me he dado cuenta de que, cuando leo cómics muy densos de texto, puede ser gratificante cuando finalmente te sientas y lo lees, pero nunca va a ser el primero que voy a leer, y nunca estoy emocionado de verdad de sentarme a leer ese cómic. Se necesita un poco de esfuerzo para llegar a él. Hay ciertos cómics que parecen tener el equilibrio perfecto entre el diálogo y la imagen, que no puedo dejar de leer. Quiero guardarlo para más adelante, pero lo siguiente que sé es que lo estoy leyendo. Eso es lo que estoy tratando de hacer con mis cómics.  
¿Un ejemplo de eso? 
Ah, Love And Rockets. Ya sabes, Jaime [Hernandez] es una especie de maestro en eso. 
Y parece ser cada vez mejor con los años. "Love Bunglers" es una historia increíble. 
Eso es lo que pasa cuando tienes esa clase de talento. No se va».
The Love Bunglers (2011), Jaime Hernandez

Wilson (2010), Daniel Clowes
La entrevista no tiene desperdicio y es larga, pero no me resisto a traducir un algo más:

«Abandonaste una novela gráfica sobre Hollywood. ¿Puedes hablar a grandes rasgos sobre el tipo de experiencias en que se basaba, o de lo que has sacado durante tu tiempo trabajando en Hollywood? 
La idea del libro era en realidad una colección de muchas experiencias que he tenido, tanto buenas como malas, tratando de relacionarlas a través de personajes y es algo que todavía se puede hacer en algún momento, pero es uno de esos libros que sentía como deberes de casa. En un momento dado, me levantaba por la mañana y pensaba: "¿Qué otra cosa podía hacer, además de trabajar en eso?" [Risas.] Y eso es exactamente lo contrario de lo que necesitas tener. Tienes que necesitar algo así como rechazar trabajos de ilustración bien pagados porque quieres trabajar en tu cómic. Ahí es cuando sabes que estás haciendo algo bueno.  
He tenido suerte de pasar un tiempo trabajando en Hollywood. He hablado con otros guionistas, y todos están como machacados, con el ánimo destrozado, porque trabajan en esos guiones y proyectos, y luego los directores los cogen y lo cambian todo, vuelven a escribirlos y los empeoran, o bien los filman y no tienen nada que ver con lo que habían imaginado. Y no me importa eso, de verdad, porque yo tengo mis cómics, y eso es mío, lo que yo estoy poniendo en el mundo es mi visión pura, sin diluir, y tengo una satisfacción completa con eso. Así que para escribir un guión, yo soy un poco "Sólo soy responsable de este guión final, y me esfuerzo mucho y me enorgullezco por eso". Pero una vez que se lo doy a alguien para hacerlo, puedo disociarme por completo y no preocuparme de que mi visión no esté siendo representada, porque entiendo perfectamente que es así como funciona».
Dibujos de Clowes con 6 años realizados en 1967, incluidos en el libro editado por Alvin Buenaventura
La entrevista sigue, y luego Clowes habla sobre cómo dibuja cómics desde los 14 años, de su experiencia con el problema de corazón que le hizo pasar por el quirófano hace pocos años, y de cómo eso le hizo entender mejor lo que supone hacerse viejo y acercarse a la muerte, porque pasó unos meses antes de someterse a la cirugía en los que pensó que estaba cerca del final. Por último, el artista comenta el tema del tránsito de la infancia a la edad adulta como uno de los temas principales de su obra, presente en muy diversos trabajos, desde las historietas recopiladas en CARICATURE a GHOST WORLD, WILSON o THE DEATH-RAY.

Por cierto, casi se me olvidaba: THE DEATH-RAY, la que es probablemente la obra maestra suprema de todo Clowes, se editará finalmente en España. Pronto.

Dibujo de Clowes para la portada de Eightball nº 23 (2004), donde se publicó por primera vez THE DEATH-RAY
----

Más:
«Lo digital parece un paso atrás del libro impreso. Para mí, el proceso completo supone imaginar este libro en mi cabeza mientras estoy trabajando. Eso es lo que estoy tratando de crear. Ese es el trabajo del arte. Esa es la escultura que estoy moldeando, y cuando finalmente haya acabado, llegaré al objeto tridimensional perfecto. La versión para iPad sería como una imagen del libro, lo que no contiene ningún interés para mí.. Incluso aunque solo tuviera 10 lectores, preferiría hacer el libro para ellos antes que para un millón de lectores online».
Clowes, traducido por Dr. Ender de otra entrevista reciente de Wired.com. Os recomiendo también ver los videos sobre Clowes que enlaza Dr. Ender en este otro post de su blog, sobre todo el segundo.

domingo, 20 de noviembre de 2011

DÍA DE ELECCIONES


Voy a ir a votar. Aunque siga lloviendo aquí, no me voy a quedar en casa.
Hasta lue!


(viñeta de Jaime Hernandez: Hopey en "Election Day", en DICKS AND DEEDEES, 2003, Fantagraphics)

sábado, 11 de julio de 2009

#300


El inminente número 300 de THE COMICS JOURNAL, un especial por supuesto, incluye "conversaciones intergeneracionales" entre Kevin Huizenga y Art Spiegelman, Zak Sally y Jamie Hernandez, Dash Shaw y David Mazzucchelli (Mazzucchelli fue uno de los profesores de Dash Shaw en la School of Visual Arts de Nueva York), Joe Kubert y Steve Bissette, y Ho Che Anderson y Howard Chaykin, entre otras. Además de eso, entrevistas a Kevin O'Neill, Jacques Tardi y Bill Plympton. Imperdible, yo ya he pedido mi copia.

Feliz cumpleaños, TCJ. Y que cumplas muchos más.

---

ACTUALIZACIÓN

David Muñoz deja en comentarios el juego de guiños que hay en esa portada:

Portada de Jaime Hernandez para el número 100 de TCJ:


Y la portada, también de Xaime, para el número 1 de LOVE AND ROCKETS (1982):


Todas las portadas de TCJ, o casi, en esta entrada de Comics Reporter

----

ACTUALIZACIÓN:

"Otra versión del mismo concepto de portada. Esta es de la versión en comic book de Love and Rockets que salió en el 2001"
(David Muñoz)