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sábado, 11 de octubre de 2014


Hay un modo, tópico, de presentar a Robert Crumb (Filadelfia, 1943) como «genio chiflado». Para quien conoce realmente su pensamiento, en cambio, el gran maestro del comix underground es sobre todo un visionario, un autor satírico que supo entender mejor que el común de los mortales su propio tiempo y, más difícil que eso, los tiempos que se avecinaban. Alguien que, inspirado por la Beat Generation, buscó desesperadamente un nuevo modo de vida fuera del corsé de la familia victoriana, el modelo de subjetividad dominante en Occidente hasta los sesenta, cuando ese modelo fue cuestionado por la contracultura de esa década, de la que Crumb fue uno de los protagonistas. Ese nuevo sujeto que tiene sus raíces en los cincuenta con fenómenos culturales como los Beat o la revista MAD, y triunfa con las subculturas alternativas de los sesenta, hace tiempo que fue asimilado por el sistema capitalista, pero Crumb —a diferencia por ejemplo del «liberal» Harvey Kurtzman, su maestro más admirado— se negó a integrarse. 

Las entrevistas a Crumb que Gallo Nero ha publicado en España este año, procedentes en origen de la revista teórica The Comics Journal e ilustradas con un greatest hits de sus dibujos y cómics (de «Joe Blow» a «Mis problemas con las mujeres» y mucho más), le revelan en toda su salsa: su relación con las drogas y cómo éstas, particularmente el LSD, cambiaron su vida; su ambivalencia hacia la subcultura hippie, en la que tampoco se sintió integrado realmente; su controversia con las feministas, que le pusieron la cruz cuando Crumb decidió pisar el acelerador con sus historietas de los primeros setenta para dejar atrás a los fans biempensantes que le habían encumbrado; sus pensamientos suicidas y su relación con su mujer, la historietista Aline Kominsky, auténtica «salvadora» de Crumb; su amor hacia artistas como Brueghel, caricaturistas políticos del siglo XIX como Thomas Nast o historietistas como el citado Kurtzman y Will Elder; su visión negra sobre la naturaleza de los hombres; su opinión, en fin, sobre la industria de masas, a la que desprecia porque según Crumb acabó con las manifestaciones del auténtico arte popular. Pero dejemos la palabra al maestro.

Drogas
«[Mi obra] habría sido diferente. Está claro que habría sido diferente sin ellas [LSD en particular]. Ahí dentro pasó algo. Puedo enseñarte el punto en mis cuadernos de bocetos donde empezó ese periodo [mediados de los sesenta], cuando estaba en aquel estado borroso, y la forma en que mi obra sufrió ese cambio, esa transformación en un par de meses. No sé si hubiera sucedido sin ellas o no. Estaba libre de cualquier interferencia procedente de la parte racional de mi cerebro. Los lóbulos frontales estaban totalmente atontados. [Risas]. Es como cuando tienes interferencias en la televisión y de repente todo empieza a emborronarse, es es lo que pasó con mi pensamiento consciente. Cuando intentaba pensar de manera racional o concentrar mi pensamiento consciente, no tenía más que interferencias. Cuando no hacía nada de eso y me relajaba, todas esas imágenes volvían de nuevo». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, páginas 80-81).

Fama
«Déjame hablarte un poco más sobre lo de ser famoso. [Risas]. Ser famoso puede hacer que quieras suicidarte. Es difícil de explicar si nunca has pasado por eso, porque tienes que ser muy fuerte para sobrevivir cuando eres famoso. Por eso hay muchos famosos que se emborrachan hasta matarse y toman muchas drogas. Tienes que aprender a tratar con gente agresiva que quiere que bailes al son que ellos tocan, y si no lo haces, te aniquilan. Te llevarán a la tumba a una edad temprana. El año pasado, por esta época, quería suicidarme. Lo pensé muy seriamente. Porque había sido un año en el que me había dejado arrastrar por toda esa mierda, pr gente que quería utilizarme. Y la cosa te deja tan agotado que dices: "¿Para qué vivo? ¿Qué saco de todo esto?". No tiene ninguna gracia. Lo único que sacas es que te chupen la sangre. [...] Iba en serio de cojones. De estar en la puta cornisa, pensando si tenía el valor para saltar o no. [...] Sí, de un edificio de seis plantas en París. [...] Sí, lo pasé muy mal durante meses. No sabía qué hacer y no encontraba ninguna salida. No había ninguna salida para ese sufrimiento. ¿Para qué quería seguir viviendo? ¿Qué es lo que me espera? Más de lo mismo. Cuando me di cuenta de que no tenía el valor de hacerlo, decidí que debía hacer algo para evitar ese tipo de dolor». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, páginas 110-111)

Los sesenta
«Lo era y no lo era a la vez. Tomaba LSD al igual que mucha otra gente, y tenía los mismos valores que muchos expresaban, pero no era realmente un hippie. No salía (ahí fuera) a tocar mi flauta de bambú y a bailar con los pies descalzos en el parque Golden Gate, con el resto de los hippies. Solo quería quedarme en mi habitación y tirarme a una tía bien grande, si tenía la oportunidad. Es irónico que ahora la gente me relacione con ese periodo. Incluso en ese tiempo me sentía alejado de todo el aspecto estilístico. No me gustaba para nada su música. Nunca me gustó nada su música psicodélica. Era toda muy aburrida, estúpida y una basura: The Grateful Dead, The Doors, Jimi Hendrix, ¡aj! Pero había una sensación muy extendida de que las cosas estaban cambiando a mejor, de que las ideas materialistas de siempre y el desarrollo de la tecnología se iba a detener o a alterar drásticamente. La gente realmente pensaba que iba a ocurrir eso, pero no ocurrió en la medida en que la gente pensaba que ocurriría. No hubo suficiente gente que entrara en razón y rompiera con esa escala de valores. Por cada persona que sí lo hacía, salían otras cinco para ocupar su lugar. Es divertido juntarse con la gente de aquella época y recordarlo. Al final siempre se acaba recordando las experiencias con el LSD, porque fue una experiencia muy intensa para todo el mundo de aquella época. Al crecer en los cincuenta y principios de los sesenta, tenías unas normas muy estrictas sobre lo que se suponía que debías hacer y sobre cuál era la naturaleza de las cosas, por lo que el hecho de romper con aquello era revolucionario. Creo que cambió para siempre la historia estadounidense y abrió una brecha que nunca se cerrará. En los años cincuenta, Estados Unidos no era el país dividido que es ahora. [...] Ahora, en los ochenta, está muy dividido. Esa brecha es grande ahora. En los cincuenta, había básicamente una manera de mirar a la realidad y después puede que dos o tres personas que no encajaban en eso. Pero ahora hay una manera de mirar a la realidad de izquierdas y otra de derechas, que es mucho más predominante. 
[...] No [veo un acercamiento]. Veo que la cosa está cada vez más polarizada. Se está convirtiendo en la polarización de los ricos y de los pobres, más que de los ideales, pero, por supuesto, los ricos tienen su ideología bien clara, mientras que los pobres van dando tumbos e intentando entender qué demonios está pasando. [...] [En la gran clase media] Están siendo divididos. Algunos están intentando llegar a las clases altas y adherirse a esa ideología, mientras que al resto lo están empujando hacia abajo, sin saber qué demonios pasa, y eso les llena de resentimiento, confusión e ira. Adónde irán a parar en último término es lo que la gente se pregunta». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, páginas 115-116)

«Hay mucha gente por ahí que todavía no se traga todo ese rollo. Lo ven venir. Es interesante pertenecer a una generación [los jóvenes de los sesenta] atrapada entre generaciones. La generación más joven [actual] no lo ve venir. Son como las personas de más de treinta años de nuestra época, en la que no teníamos que confiar. Ahora ya no puedes confiar en nadie menor de treinta. [Risas.] Es raro. los jóvenes con los que hablo me parecen increíbles. Parece que tengan cincuenta años. [...] Sí, tíos que no tienen ni treinta años y que hablan como unos empresarios. Es increíble».  
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, página 120)

Demasiada democracia
«Joder, no lo sé. No tengo muy claro todo eso. Supongo que es bonito creer en ese ideal [la democracia], pero mira cómo somos los seres humanos... No sé. A principios de los setenta, la Asociación Nacional de Fabricantes de Estados Unidos encargó a un par de institutos de investigación que averiguaran lo que fue mal y causó las agitaciones de los años sesenta para, de esta manera, poder evitar que sucediera otra vez. La respuesta con la que salieron fue que había demasiada democracia en los sesenta [risas], lo que provocó que las expectativas de los pobres se volvieran desmesuradas, además de mucho descontento, el cual pensaban que era infundado o que iba más allá de las posibilidades que ofrecía la realidad de la situación. Tenemos que evitar que esas expectativas se nos vayan de las manos. [Risas].
—[Gary Groth:] La zanahoria se hace demasiado grande.
Sí, es así. Una forma de hacerlo es mantener la economía a un nivel bajo o algo así. No sé. Democracia. Ni idea». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, página 117)

Poder y capitalismo
«Creo que hay que ser muy avaricioso y cruel para hacerle eso al mundo con el únicio fin de amasar una fortuna. Él sabía lo que estaba haciendo. Era brillante y funcionó. John D. Rockefeller hizo lo mismo en el negocio petrolero. Era un tipo listo y maquinador que sabía hacer números y se le ocurrió una fórmula brillante para poner contra la pared a las pequeñas compañías gracias al control del transporte del producto. Brillante. Pero si has jugado al Monopoly alguna vez, ya sabes por qué ese proceso es inevitable, dentro de ese sistema. Es una tendencia inevitable que los tipos más inteligentes tomen el control sobre todo. Así es como funciona.  [...] Como he dicho, un mercado libre dura tres días. Si tienes el control suficiente, controlas el juego. Quizá quede un 3% de mercado libre frente al otro 97% que no es más que la locura de las maniobras financieras y de los juegos avariciosos a losque juegan los tipos que tienen el dinero.
—[Gary Groth:] ¿Crees que el gobierno de Estados Unidos es más eficiente o competente o se preocupa más de sus empresas?
No sé qué decirte, puesto que las empresas son las propietarias del gobierno. [Risas.] De la mayor parte. De un 97%, por lo menos. Banqueros, empresarios, políticos... son todos amigos, van al mismo club de campo. Siempre ha existido un principio de poder en la sociedad humana. Fíjate en el antiguo Egipto [...]. Hemos evolucionado un poco desde entonces, eso sí». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, páginas 126-127)

Feminismo
«Muchas [feministas] me veían de esa forma, sí. He madurado y he evolucionado y admito que era sexista, machista. [...] Fue un proceso gradual en el que los grupos feministas me regañaron muchas veces por mi obcecación con las mujeres. [Risas]. Todavía pienso que, en muchas cosas, fueron de mentalidad cerrada y poco inteligentes en todo el asunto. Pero aprendí mucho de las feministas. En general, fue algo muy bueno para Estados Unidos. Sin embargo, al mismo tiempo, pienso que el movimiento en contra de la pornografía es estúpido en ciertos aspectos. Básicamente, lo que ha hecho el movimiento feminista es dar a acceso a las mujeres a las estructuras del poder, para que así no sea solo de hombres, ahora es un poder bisexual, y cada vez lo es más. Pero el principal fallo del feminismo es que no incorporaba cuestiones básicas sobre el funcionamiento del sistema, solo querían que las mujeres formaran parte de lo que fuera. Pero está bien; supongo que es lo que tenían que hacer antes de dejar de verse como mujeres perseguidas y empezar a pensar en sí mismas como parte de un sistema que está jodido. [...] Pero creo que muchas feministas tienen una reacción mecánica ante las cosas, siempre creen que hay una perspectiva machista detrás de todo. Actúan a la defensiva en ese aspecto. Es comprensible. [...] Tengo muchas ideas preestablecidas sobre las mujeres. No me las habría cuestionado si no hubiera sido por el feminismo. Sin embargo, a medida que crecía, todos esos estereotipos se veían continuamente reforzados. Recuerdo que intentaba ser dominante cuando era joven, ser esa clase de tíos que toman la iniciativa, porque eso es lo que parecía que querían las mujeres. Si no podías parar un taxi o pedir la botella de vino correcta, ellas te salían con: "¿Quién eres tú, una especie de nenaza? ¿Qué pasa contigo? No eres el hombre que busco si no eres capaz de hacer esas cosas". 
[...] Hay una tendencia en las sociedades humanas a hacer que alguien sea el cabeza de turco. Alguien tiene que tragarse la mierda, así que bien podría ser la mujer... si puedes salirte con la tuya. Así es como era. Un grupo de gente se organiza, se levanta y grita a pleno pulmón, y entonces quizá las cosas cambien. Pero las mujeres se han estado organizando de esta forma desde hace mucho, montando un gran alboroto cada cierto tiempo por lo mal que se las trata. Es algo que tienen que hacer, supongo. los hombres no son más que unos violadores, unos saqueadores y unos asesinos. [...] Deben tener las mismas oportunidades. A mí me gustan las mujeres fuertes e independientes. Me atrae ese tipo de mujeres. Me gustaría verlo, doy mi aprobación. [Risas]». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, páginas 117-119)

Autobiografía
«Te puede arrebatar la capacidad de hacer ficción por completo. Justo después de acabar una obra autobiográfica intensa, es muy difícil cambiar el chip y hacer algo imaginativo. El trabajo de Aline es completamente autobiográfico. No puede inventarse historias ni personajes. Creo que es incapaz de hacerlo. Pero lo que hace es como un don. Contar la verdad sobre tus vivencias y hacerlo de forma divertida y entretenida, eso es tener un don. Me atrae mucho todo ese rollo del autodesprecio, de convertirse a ti mismo en un personaje absurdo. Es muy irritante que algunos hagan cosas autobiográficas y se pinten como héroes. Lo han hecho muchos dibujantes, pintarse como súper guays. Toca mucho las narices.
—[Gary Groth:] ¿Cómo quien?
Will Eisner. Sharon Rudahl. Trina [Robbins]. Hay muchos que se presentan como si fuesen el inocente Cándido. A mí también me ha pasado alguna vez. Me da mucha rabia. [...] Es como neutralizarte. Todos los demás son unos locos, todo a tu alrededor está loco, pero tú molas. Algo así. Eso es deshonesto, es no ser honesto contigo mismo. Cuando te encuentras con gente que ha hecho eso, es como que tienen la cualidad de la imbecilidad. Se ve que no saben plantarle cara por sí mismos.
El humor de muchos artistas y humoristas judíos tiene una vena de autodesprecio que han heredado de su cultura. Es como que tienen muy arraigado lo de saber reírse de sí mismos. Esto es muy difícil de hacer para los cristianos, para los protestantes blancos y anglosajones o para los católicos. Para mí, adoptar ese rasgo judío ha sido como un ejercicio de yoga. Como a los cristianos se les enseña desde que nacen a aspirar a la perfección, es muy difícil admitir que no eres perfecto, sobre todo en público. Hay una especie de rigidez en los protestantes o en los católicos que no tienen los judíos». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, páginas 149-150)

Subconsciente, conciencia colectiva y revelación
«No, es muy posible silenciar al subconsciente. Muchas veces la gente ni siquiera sabe lo que está silenciando; hacen, simplemente, lo que está de moda o lo que creen que está de moda. Es raro encontrar a alguien que deje aflorar el subconsciente, porque a la gente eso le asusta. Puede que no sea muy elegante decirlo. Lo que ocurre en el subconsciente les es extraño y ajeno.
—[Gary Groth:] Pero, ¿no debe salir por algún lado?
Sí, siempre sale, pero muchas veces se revela de una forma inconsciente. Puedes leer cómics de Marvel y encontrar revelaciones del subconsciente colectivas y reprimidas. No son personales, sino que son declaraciones colectivas. Las formas artísticas de la cultura popular te muestran lo que está pasando realmente bajo la superficie. Te lo muestran hasta los cómics de mierda de Marvel, pero ni los mismos artistas lo saben. No están dejando aflorar realmente a su subconsciente; es él el que se revela de manera indirecta. Básicamente es una locura colectiva. Es lo que hace el comportamiento de la clase media tan fascinante de estudiar. Ahí puedes ver esa locura colectiva.
—[Gary Groth:] ¿La cultura popular la saca a la luz?
No, es una locura de comportamiento colectivo. Ya está en la superficie. Tienes que alejarte para ver lo loco que es. A medida que pasa el tiempo te das cuenta de que era una locura de comportamiento, pero es difícil verlo en tu propia época. Pero los artistas que sí permiten que su subconsciente tome parte en su obra son poco comunes. [...] Tu mente consciente nunca puede saber la verdad. Solo sabe de ideas y sermones. ¿Qué es la verdad? Es una especie de revelación, no es un hecho concreto como que dos más dos son cuatro. Eso no es la verdad, eso es aritmética. Si miras una obra de arte y se enciende una chispa, eso es una revelación. Uno no puede decir: "Aquí está el sentido de todo, aquí está la verdad". Quizá ni siquiera lo puedas definir. Es simplemente algo que experimentas. [...] Si la persona tiene un propósito firme de contar la verdad, a menudo se abre paso entre todas las chorradas intelectuales. Si el deseo está ahí, a veces funciona, a veces no. Es complicado. Una persona tiene que estar prácticamente loca para contar la verdad. La mente es un complejo y completo lío». 
(Crumb, 1988, entrevistado por Gary Groth, páginas 157-158)

«Bueno, es como dijo Marshall McLuhan, los medios de comunicación reflejan las tensiones o ansiedades de una cultura de manera indirecta porque la gente no puede mirarlas de frente. Una de las razones es que están demasiado metidos en un trance hipnótico de negación y de engaño como para ser realmente capaces de hacerles frente. Coge una película como Terminator 2, que he visto hace poco. No podía creer el nivel de violencia y gritos que había en ella. Salía una mujer que gritaba: "¡Joder, maldición, hijo de puta!" a pleno pulmón durante toda la película, ¿sabes? Obviamente, es un reflejo indirecto de Estados Unidos, de cómo se siente aquí la gente. Por supuesto, esto es la pescadilla que se muerde la cola una y otra vez». 
(Crumb, 1992, entrevistado por Gary Groth, página 267)

Europa única
Acabamos esto con otro ejemplo de la capacidad de Crumb para olerse el percal de la comedia humana (página 260): «Si reestructuran Europa, si hacen que sea fácil moverse por todos los países y todos tienen una moneda única, ¿quién será el máximo beneficiario de todo esto? Las grandes empresas, por supuesto. Intervendrán allí y tomarán el control. Así que los conglomerados empresariales y las grandes compañías sacarán de la circulación a todas las pequeñas empresas locales. Las personas de a pie de cualquier parte del mundo están deslumbradas por lo que pueden hacer las grandes empresas, y estas se aprovechan de ello, con todas esas campañas de merchandising astutas, deslumbrantes y agresivas y con proyectos de marketing que hacen que las personas normales no se puedan resistir. Tienes que tener una mentalidad muy crítica para poder resistirte a toda esa basura. Es muy difícil. Fuera de ese mundo se está muy solo». Lo dijo en 1992.

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Mucho más en 
Entrevistas publicadas originalmente por Fantagraphics Books | Dibujos de Robert Crumb.
Traducción de Josep Manuel Marco Borillo y el equipo de la Universidad Jaume I (Franziska Dinkelacker, Marta Estal Vera, Susana Ruiz-Larrea Rodríguez, Paula Saiz Hontangas, Víctor Sánchez Candela, Elena Villanueva López).
Gallo Nero Ediciones, 2014

martes, 22 de octubre de 2013

FAIR USE.


El "Montoro antisistema" que dibujé el año pasado para ilustrar el manifiesto de medios de comunicación musicales contra la subida del IVA ha acabado en una pancarta de una manifestación en Madrid frente al Ministerio de Hacienda.

La noticia en Diario.es (gracias, Jorge)

El manifiesto de 2012

miércoles, 26 de septiembre de 2012

INTERVENIDOS


Un dibujo mío publicado en el número de septiembre de Rockdelux, clic para ampliar. Ilustra un artículo de opinión de Vicenç Batalla sobre la nueva situación española tras los intentos de evitar el rescate europeo; el texto puede leerse ahora en la web de Rockdelux

OR USE YOUR RIGHT TO PROTEST ON THE STREET, BUT...

Y si no te gusta, entonces abandona.
O usa tu derecho a protestar en la calle.
Sí, usa tu derecho, PERO NO PIENSES QUE SERÁS OÍDO,

NO MIENTRAS LOS CABRONES SIGAN DIRIGIENDO EL MUNDO.

(sigue aquí)

lunes, 28 de mayo de 2012

jueves, 5 de abril de 2012

miércoles, 18 de enero de 2012

LA CRISIS DEL EURO


"Nunca había leído tanto de economía desde que nos dimos cuenta de que nos habían tomado el pelo. Más o menos, a partir de la crisis de las subprimes en verano de 2008. Es necesario recordar que si ahora la gente se queda en la calle, se bajan salarios o se cierran ambulatorios y servicios básicos, todo empezó con una burbuja especulativa alimentada por la teoría de que el mercado era clarividente y era capaz de autorregularse. Pues no, fue directamente a pedir dinero al Estado que tanto demonizaba y utilizó el dinero público para asfixiar a los países más débiles. Entre ellos, España y su herencia de ladrillo inmobiliario gestada en el bipartidismo."
De un artículo de opinión de Vicenç Batalla para el Rockdelux del mes pasado, LA CRISIS DEL EURO, puede leerse el texto completo en el enlace. Arriba, el dibujo que hice para ilustrarlo

miércoles, 7 de diciembre de 2011

IMÁGENES

"Me gusta esta idea de bombardearme con imágenes de la realidad. Las imágenes son la verdadera realidad hoy día. No podemos decir sin más: descartemos las imágenes y veremos la realidad. Si descartamos las imágenes, no queda nada, sólo la pura abstracción. Para nosotros, las imágenes son hoy la realidad".
Slavoj Zizek, en el video de abajo (2010)



(sigue la serie de videos, subtitulados al español, aquí)

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(esto viene a cuento de una conversación que estamos teniendo en el post de Alan Moore sobre la economía mundial actual)

sábado, 3 de diciembre de 2011

EL 99%

"El problema económico es extraño...

La economía siempre es extraña. No estamos hablando de algo que sea verdaderamente real. Para investigar un capítulo de Jerusalem, he leído un par de libros sobre economía para ver si podía entender los hechos de la situación. Me sorprendió cuando me enteré del valor de los bonos derivados, en 2008. Son bonos que tienen valor por sí mismos, y que una vez estuvieron conectados a algo real; podrían haber sido bonos hechos para vender un rebaño de ovejas, pero pueden ser vendidos e incrementar su valor. El valor nominal de los bonos derivados de todo el mundo estaba en el área de los sesenta trillones. Exactamente diez veces la producción económica de todo el planeta, que es alrededor de seis trillones. Esto significa que la brecha entre lo que los economistas y lo que las fuerzas económicas mundiales y los bancos pensaron que tenían que jugar, y lo que realmente existía, era de cincuenta y cuatro trillones. Esa es, me parece, la profundidad del agujero en el que estamos.

Así que algo tiene que hacerse al respecto. Me permito sugerir la decapitación de los banqueros, pero al mismo tiempo que sería muy satisfactorio y nos animaría, es probable que no consiguiera nada práctico para cambiar la situación. Decapitar a la moneda. Cambiar la moneda, ¿por qué no? Eso debilitaría a todas las personas que habían comprado en esa moneda, pero significaría bastante más autonomía para el resto de nosotros, el otro 99 por ciento".
Alan Moore, entrevistado en Honest Publishing, sigue

OCCUPY SEGÚN ALAN MOORE

"Hasta donde yo sé, el movimiento Occupy es sólo gente corriente que reclama derechos que siempre deberían haber sido suyos. No puedo pensar en ninguna razón por que, como pueblo, deberíamos esperar quedarnos al margen y ver una reducción enorme en el nivel de vida, nuestro y de nuestros hijos, posiblemente durante generaciones, cuando la gente que nos ha metido en esto han sido premiados por ello, ciertamente no han sido castigados de ninguna manera, porque son demasiado grandes para quebrar. Creo que el movimiento Occupy viene a ser, en cierto sentido, la opinión pública diciendo que deberían ser ellos los que decidan quién es demasiado grande para quebrar. Es un grito plenamente justificado de indignación moral, y parece estar manejado de una manera muy inteligente, no violenta, que es probablemente otra razón por la que Frank Miller no está demasiado satisfecho con esto. Estoy seguro de que si hubiera sido un grupo de jóvenes, vigilantes sociópatas con maquillaje de Batman en la cara, estaría más a favor de ello.

¿Qué cree que hace falta cambiar en nuestro sistema político?

Todo. Creo que hace falta una solución radical, me refiero a las raíces hacia arriba. Me parece que todo nuestro pensamiento político está basado en preceptos medievales. Estas cosas no funcionaron muy bien hace quinientos o seiscientos años. Sus formas ligeramente modificadas no son adecuadas para todos en el territorio rápidamente cambiante del siglo XXI.

Tenemos que revisar la forma en que pensamos acerca del dinero, es necesario revisar la forma en que pensamos acerca de quién dirige el show. Como anarquista, creo que el poder se debe dar a la gente, a las personas cuyas vidas se ven realmente afectadas. Ya no es lo bastante bueno tener a un grupo de personas que controlan nuestros destinos. La única razón por la que tienen el poder es que controlan la moneda. No tienen autoridad moral y, de hecho, muestran lo opuesto de la autoridad moral".
Alan Moore, entrevistado en Honest Publishing, sigue en el enlace

(gracias a Eddie Campbell por el soplo)

viernes, 18 de noviembre de 2011

HIZO UN HOMBRE DE MÍ.

Este domingo hay elecciones generales. Pero ZP ya votó. Hace tiempo. Por cierta lideresa. Él vota, y nosotros votamos. ¡Es la fiesta de la democracia!

(la tira de arriba la dibujé este verano para una publicación de la que, si eso, ya hablaré aquí más adelante; de momento, clic para ampliar)

martes, 26 de julio de 2011

ESTOY MUY ORGULLOSO.

Vi imágenes suyas en la campaña reciente contra el cierre de su biblioteca local. ¿Qué piensa de los recortes y la situación en que estamos?

Pienso que es completamente indefendible. Creo entender lo que está ocurriendo económicamente, más o menos desde la caída del Muro de Berlín. Son los banqueros y las instituciones financieras que tienen conocimiento de que nos metieron en este lío. O bien lo hicieron a sabiendas o fueron increíblemente estúpidos e incompetentes. Esto no es ni siquiera el capitalismo. El capitalismo utiliza una supervivencia darwiniana, ruda y preparada, de los más aptos. Los bancos se han vuelto como las monarquías. Son demasiado grandes para quebrar, demasiado grandes para ser castigados. Están por encima del Parlamento. Los bancos son tratados como si se tratara de una nueva clase de realeza fiscal. El tipo de realeza al que más se parecen es la de Charles I. Él estaba por encima del Parlamento y no era responsable de su prodigalidad. Apretó el país hasta el punto en que la gente pobre simplemente se moría de hambre.

No, esto no puede ser tolerado. No se pueden quitar las bibliotecas, las escuelas y las cosas que la gente necesita para un nivel de vida básico mientras George Osborne llega a acuerdos con las compañías para permitirles hacer un mejor uso de los paraísos fiscales porque están amenazando con irse a otra parte. Hay alternativas. No todos estamos juntos en eso.

Yo estoy a favor de las manifestaciones contra los recortes. Y siempre es muy agradable ver tantas máscaras de V de Vendetta entre la multitud. Estoy muy orgulloso de esos chicos y chicas.
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Alan Moore, entrevistado ayer por Subhajit Banerjee en The Guardian, sigue en el enlace

martes, 19 de julio de 2011

MÉTETE LA PORRA POR DONDE TE...


Santiago García ha dedicado en las últimas semanas una serie de posts a los supervillanos que me han disparado la imaginación y la curiosidad, y me han hecho darle vueltas a algunas ideas. El último post de la serie, dedicado a NÉMESIS, también me ha hecho interesarme lo suficiente en el tebeo en cuestión como para leerlo. NÉMESIS es una miniserie de 4 comic books publicada en 2010 por el sello Icon de Marvel, que permite conservar a los creadores los derechos de autor (en España la publicará Panini este otoño). Está escrita por Mark Millar, dibujada por Steve McNiven y coloreada por Dave McCaig.

Digo que me ha interesado lo suficiente como para leerlo porque yo hace tiempo que había perdido el interés por el trabajo de Millar, a pesar de los habituales elogios de alguien cuya opinión tengo en alta estima, el visionario Nacho Vigalondo. Quien por cierto y como muchos de vosotros ya sabéis, está preparando una adaptación al cine de SUPERCROOKS, otro cómic de Millar dibujado en este caso por Leinil Francis Yu, inédito todavía pero en fase de realización. Otro cómic que va sobre, sí, supervillanos, concretamente sobre un grupo de supervillanos que, huyendo del excesivo número de superhéroes por habitante de Estados Unidos, deciden venir a España para dar un gran golpe. A lo que iba. Millar (Mark) dejó de interesarme exactamente desde su trabajo para Marvel en THE ULTIMATES, que en mi opinión no sólo era aburridísimo, el mayor pecado para un tebeo de superhéroes, sino que revelaba un cinismo en las ideas y argumentos de Millar para explotar con sensacionalismo el título, y afianzar su estrellato en el comic book, que me resultaba exasperante.

NÉMESIS ES UNA CIFRA,
dice Santiago en su post, con
razón. Una de las mejores ideas de NÉMESIS, un supervillano a la altura de los tiempos que corren, es decir, alguien sanguinariamente amoral cuya misión es causar el mayor mal posible sin motivos personales, es justamente ésa. Su carácter abstracto como personaje o, si se prefiere, metafísico. Esto le eleva por encima de su materialidad concreta y le convierte en una idea, una entidad, un "agente del caos", un poco como lo era el Joker de THE DARK KNIGHT (la película de Chris Nolan); no por casualidad la primera publicidad de NÉMESIS llevaba el lema "¿Qué hubiera pasado si Batman fuese el Joker?". O como el Anton Chigurh de NO ES PAÍS PARA VIEJOS, la novela y la película (Bardem en esta última, en efecto). Sólo que aquí, a diferencia de la película de Nolan, el juego de valores morales está ingeniosamente subvertido, y hay un inequívoco placer –con esa absoluta amoralidad que sólo la ficción permite– en el mal que despliega Némesis, en su facilidad para atacar a los intocables y poderosos, en su inhumana capacidad para masacrar a ciudadanos corrientes pero, especialmente, a policías y otros representantes de la autoridad establecida. Es la crisis, estúpido, la crisis.


(cuidado, que vienen curvas, también conocidas como **SPOILERS**)

A pesar de que en el tebeo te cuenten otra cosa al principio, más adelante se revelará el auténtico "origen" de Némesis, que le devuelve al enigma absoluto que era al comienzo. Se trata de un enorme acierto de Millar. En realidad, casi podríamos ver el calvario del policía protagonista y su familia como el que atravesaba la familia del abogado de EL CABO DEL MIEDO, versión Scorsese, sólo que dentro de un tebeo de superhéroes (supervillanos, ejem). Y a Némesis, como aquel mal "metafísico" (un Dios negro, o más bien su enviado en la Tierra, un anticristo) que encarnaba Robert De Niro en la película de Scorsese, un auténtico ángel vengador. Purificación familiar, previa expiación de culpas ("secretos y mentiras") a lo bestia. Bueno, a lo bestia-bestia. Estamos hablando de un guión de Millar.


Y luego, por supuesto, está el superior del villano. Si Némesis es un anticristo, su superior sería un Dios negro de los negocios. Los dioses caminan entre nosotros, parece decirnos este tebeo, porque su poder absoluto les permite ser dioses. Pero son de carne y hueso, y desde luego materialistas. Y desde ese materialismo absoluto hacen el mal, por supuesto. Viva el mal, viva el capital. Y porque, como decía Santiago, todo es un juego para ellos. O, como dicen en un artículo que no tiene nada que ver con esto (o sí),

We are nothing to them

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Entre las viñetas de NÉMESIS hay muchas elipsis marca Millar. La planificación no es el típico y cansino estilo storyboard, aunque pueda parecerlo en un primer vistazo. No lo es por las elipsis abisales, que imprimen ese ritmo personal que Millar lleva practicando desde hace al menos una década, y que a mí particularmente me gusta mucho. Las viñetas panorámicas son otro recurso habitual que evoca al "cine" (aunque en realidad no lo es), y que ya estaban en THE AUTHORITY hacia 1999, antes incluso de que llegara Millar y Quitely a la serie. Para todo aquel que sigue su trabajo, no hay mucho que explicar porque lo sabe perfectamente: Millar lleva años concibiendo sus cómics pensando en posibles adaptaciones a la pantalla. En realidad, son como una maqueta de bajo presupuesto para posibles películas. Ningún reproche, si son como ésta. Cuando terminé de leer NÉMESIS, pensé que sí, que bien, que me había entretenido y a ratos fascinado, pero que era sólo comida rápida.

Esa misma noche me encontré pensando en algunos cabos sueltos de la trama, volviendo a algunas escenas. Y, de repente, me di cuenta de que el tebeo tenía más sustancia de lo que había pensado en un primer momento. Hay algo en él, por otra parte, que me recuerda a cierto tipo de historias que fascinan a los orientales, en las que un villano inaprensible, casi una incógnita no humana, extorsiona a gente de buena vida, gente poderosa, y les obliga a base de sufrimiento a pensar en lo afortunados que son, y en lo fácilmente que pueden dejar de serlo, volverse masa, desgraciados como la mayoría. Y de repente, me encontré pensando en un peliculón de Kurosawa como EL INFIERNO DEL ODIO, que por cierto estaba basado libremente en una novela policiaca (de Ed McBain). Los sueños americanos de los japoneses producen monstruos.


MILLAR (MARK),
es sin duda uno de los autores que lleva tiempo marcando el nuevo camino en la industria americana del comic book. Un camino que, en la era de la novela gráfica, es decir, de la mentalidad de autor dueño de todo lo que crea con la máxima libertad, se dirige hacia el mismo horizonte. El del cómic de autor. Sí, incluso en la tradición del comic book de superhéroes. Mientras las grandes editoriales tradicionales se hunden poco a poco, atrapadas en los barrotes de oro de sus propias franquicias intocables, los autores más vivos y espabilados tienen un plan. Ahí está MillarWorld, dueño de todo lo que crea junto a sus dibujantes, para explotar los derechos de sus creaciones en otros medios si se tercia, con un control total de sus productos. Por ejemplo, para hacer una película con Nacho Vigalondo sin tener que pedirle cuentas a nadie, ni rendirlas. Tampoco me parece casualidad que lo más interesante creativamente hablando que ha hecho Millar, al menos a mi juicio, no ha sido con personajes propiedad de Marvel o DC, sino con personajes libres de las ataduras de grandes corporaciones (THE AUTHORITY) o bien de entera creación propia, caso de WANTED o de este NÉMESIS. A su propia escala, Warren Ellis lleva años haciendo lo mismo.

No hace mucho, Miller (Frank) daba un salto parecido cuando decidía sobre la marcha que su HOLY TERROR, que hacía en principio para DC y protagonizaba Batman, ya no iba a ser Batman ni lo iba a sacar con DC. El mensaje puede leerse como sigue: esto es mi creación, y voy a hacer con esto lo que le me dé la gana, en todos los aspectos y ámbitos posibles. El gesto, viniendo de quien viene, es importante porque Miller siempre fue un modelo a seguir para otros autores del comic book. Me pregunto qué pensaron los jefazos de DC cuando se enteraron de que iban a perder las ventas que Miller les aseguraba con ese proyecto. Ahora, me pregunto también cuánto tiempo tardarán figurones como Grant Morrison (y otros) en saltar de un barco que se hunde. Y qué planes tiene, como Millar, como Miller, para montárselo por su cuenta.

A menudo, aquellos a los que nos gustan los superhéroes, los que hemos leído superhéroes toda la vida y tenemos la casa repleta de ellos, hemos reclamado superhéroes nuevos, por amor de Dios, superhéroes que revitalicen el género y lo hagan volar por encima de las cenizas que quedan de viejos personajes que tienen 50, 60 o 70 años de historia a sus espaldas. Nada más, y nada menos. Tal vez estemos ya ante el umbral de una nueva era en este sentido, favorecida por la novela gráfica, y los nuevos superhéroes -de autor, por supuesto- están por llegar. Superhéroes... o supervillanos.

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Postdata.

En efecto, NÉMESIS me ha hecho recuperar la fe en Millar (Mark). Tanto que he empezado a recuperar no sólo tebeos suyos antiguos, también viejos archivos al respecto. Permanezcan atentos a sus pantallas.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

CÓMO SE PREPARA LA SALCHICHA

"El politólogo Cristian Vaccari cree que los papeles reflejan un "cuadro impresionante, una política débil en todo el mundo". Y, en ese sentido, "es muy importante saber cuánto poder tienen las instituciones financieras y económicas, los bancos, pero también, por ejemplo, ENI [el gigante energético italiano asociado con Gazprom]". "Todos intuíamos que eso es así, pero verlo oficializado y negro sobre blanco es un paso más", concluye Vaccari.

"Gracias a la filtración estamos descubriendo -como dicen los estadounidenses- cómo se prepara la salchicha". La duda ahora es saber si esta batalla de transparencia modificará, o no, el concepto fundamental que marca la política contemporánea. La impunidad".
Y es que no es lo mismo, en contra de lo que algunos han dicho, sospechar las cosas que saberlas a ciencia cierta. Con pruebas documentales. El extracto es de un reportaje de Miguel Mora y Lucia Magi sobre las primeras reacciones de sociólogos y politólogos al "efecto Wikileaks", y sigue aquí (gracias, Juanma)

lunes, 29 de noviembre de 2010

PRÓXIMAMENTE...

(publicado en El Estafador con motivo de la huelga general del 29 de septiembre pasado)

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AHORA

Eric Cantona no lee El Estafador, pero sí propone la "nueva revolución": retirar el dinero de los bancos el próximo día 7 de diciembre. Y tiene ya unos cuantos seguidores...

"Somos nosotros quienes controlamos a los bancos, no viceversa"
(Cantona)

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Más: Juan Torres, catedrático de Economía, entrevistado por Alberto Montero, habla sobre el tema:

"- ¿Cree usted que va a ser exitoso el llamamiento de Cantona?
- Supongo que inicialmente no será seguido por millones de personas. Por eso no creo que sea tan relevante por el problema de liquidez que vaya a generar como por el hecho de que advierte de que la gente está empezando a hartarse y con razón de los bancos. Una vez leí que Henry Ford había dicho que si la gente supiera lo que hacen los bancos con su dinero al día siguiente habría una revolución.

- ¿Tan negativo ha sido el papel de los bancos en esta crisis?
- Creo que sí. Si se me permite la expresión, han sido al mismo tiempo el arma del crimen e incluso quien ha apretado el gatillo. En lugar de canalizar el ahorro que han recibido a la inversión productiva lo han llevado a la especulación. Y a otros negocios sucios: los bancos son los que permiten blanquear el dinero, los que se instalan en los paraísos fiscales, los que sirven de vehículo para traficar con armas, con drogas, con personas o para que los terroristas muevan su dinero, los que financian con miles de millones los negocios más sucios y a las personas más impresentables del mundo mientras que los pequeños y medianos empresarios sudan la gota gorda para obtener créditos de unos pocos miles de euros. Y, además, gracias al poder financiero que atesoran han extendido su influencia a la política, a los medios de comunicación, a la creación del pensamiento, a la educación... Y han impuesto las políticas que producen gran desigualdad y así dan lugar a que las crisis sean tan recurrentes y graves. No hay un resorte decisivo de la vida social que hoy día se mueva libre de la influencia de la banca".
Sigue aquí, y Torres propone algunas alternativas (públicas) al actual sistema financiero (gracias por el enlace, Juan Carlos). La cosa parece lógica: ya que la política se decide antes del parlamento y el legislador en el marco financiero, lo que hace falta es democratizar ese marco. Ya que los bancos usan nuestro dinero, y es el dinero público el que ha venido en su rescate cuando les ha hecho falta, que seamos nosotros los que tengamos algún tipo de control democrático sobre el uso que se da a ese dinero.

viernes, 5 de noviembre de 2010

"El Estado NO somos todos"

"Un Estado que pide a gritos legitimación ante un desacato sobre el mandato de trabajar por el bien común sin importar qué partido ocupe el puesto. Un Estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal. Un Estado que dona alegremente el dinero común a la banca. Un Estado empeñado en el desmontaje del Estado de bienestar en beneficio de una minoría internacional y local. El Estado no somos todos. El Estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos".
Santiago Sierra renuncia al Premio Nacional de artes plásticas porque el premio se utiliza "en beneficio del Estado", sigue en El País (gracias, Santiago [García]). Es la primera vez, en 20 años del premio, que un artista lo rechaza. Curiosamente anoche, cuando oí en la radio la noticia de que le habían dado el premio, el locutor aprovechó para comentar si acaso ahora Sierra iba a renunciar a él para ser consecuente con toda su trayectoria anterior o no. Pues mira, ha sido que sí. Y encima, de paso, aprovecha la ocasión para hacer "obra". Aplausos.

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La carta del NO de Sierra, completa en Contraindicaciones

Arriba, foto de PÚBLICO SEGREGADO SEGÚN SUS INGRESOS FUERAN MAYORES O MENORES A MIL EUROS BRUTOS DURANTE UN SIMPOSIUM, Santiago Sierra, Kunstakademie, Instituto Cervantes Berlín, Alemania. Mayo de 2010.

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Sierra

domingo, 24 de octubre de 2010

LA SOCIEDAD CIVIL HA MUERTO

"No sé si es posible comunicar lo que he aprendido. Hay dos cosas que me vienen a la mente. La primera, la muerte a escala mundial de la sociedad civil. Rápidos flujos financieros, por transferencias electrónicas de fondos que se mueven más rápido que la sanción política o moral, destrozando la sociedad civil a lo ancho del mundo. El poder económico permite a oportunistas en cualquier sociedad conectada al sistema financiero global extraer riqueza robada con un comportamiento inmoral para llevarla a destinos lejanos o a oscuros y opacos vehículos financieros difíciles de atrapar. En este sentido, la sociedad civil está muerta, ya no existe, y hay una amplia clase de gente que lo sabe y está aprovechando que saben que está muerta para acumular riqueza y poder".
Julian Assange, fundador de WikiLeaks, entrevistado hoy por Joseba Elola en El País. Leyéndole, no he podido evitar acordarme una vez más de la frase de Fredric Jameson: "ahora es más fácil imaginar la muerte de la especie humana que el fin del capitalismo". Dejo ahora las implicaciones de WikiLeaks acerca de la transparencia de la información, y todo lo que pueden significar como novedad de nuestra era; el tema es demasiado complejo y aún tendremos que ver qué pasará con la organización, aunque no es muy difícil adivinarlo. Es como mínimo inquietante pensar que una organización de este tipo (y no estoy haciendo ahora un juicio sobre ella que no me atrevo a hacer, por falta de información suficiente y de reflexión) se haya convertido en enemigo número uno de bancos, corporaciones y países, con EEUU a la cabeza, naturalmente. Leyendo la entrevista, también me he acordado de la sociedad de la (des)información total que satirizaba Miller en DK2 (2002), y de la "transparencia del mal" de la que habló Baudrillard. Mal transparente porque se hace invisible bajo el bombardeo continuo de imágenes del panóptico universal que son hoy los medios. La multiplicación de imágenes que, se supone, nos proporcionan "información total" es una hiperrealidad que oculta de forma igualmente total otras imágenes, las de las realidades que conviene que no sepamos. Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda... sobre todo si se trata de la mano que mueve los hilos y determina con sus decisiones privadas, particulares, el destino público de millones de personas.