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sábado, 20 de octubre de 2012

BUILDING STORIES: NOTAS (VII)

¿Cuándo fuiste más feliz?  
El día que mi hija, Clara, nació, y casi todos los días desde entonces.
Chris Ware en The Guardian, el viernes pasado. Solo diré que: se nota mucho en Building Stories.

(el resto del cuestionario que le hace Rosanna Greenstreet no tiene desperdicio---> más)

(vía Revista Larva)
¿Cuál consideras que es tu mayor logro? 
Concluir que la razón de que el tiempo se acelere a medida que envejecemos es porque después de la infancia empezamos a leer el mundo en lugar de verlo.

lunes, 4 de junio de 2012

INCLUSO ÉL SE DA CUENTA.


Joe Sacco hace fácil lo difícil. En las cuarenta páginas que dedica a los refugiados chechenos de la reciente guerra con Rusia, incluidas en su REPORTAJES (Mondadori-Reservoir Books, 2012; JOURNALISM es el título original de este recopilatorio de reportajes de Sacco, publicados originalmente en The Guardian, Times Magazine, New York Times Magazine y otras cabeceras), consigue lo que está al alcance de pocos historietistas. Con su atención al testimonio humano y a los detalles, nos ofrece un panorama de la situación de esos refugiados en presente, cuando él fue a visitarlos, y a la vez rastrea el pasado cercano de varios de sus entrevistados durante la I y II Guerra Chechena, junto a una visión histórica del pasado lejano desde la II Guerra Mundial. Es la intrahistoria y la gran historia, la memoria personal y el relato histórico panorámico, puestos simultáneamente en la página gracias al diseño, en este sentido como ya sucedía en su obra maestra NOTAS AL PIE DE GAZA. Sorprende no sólo la fluidez con la que salta del presente al pasado y viceversa para ofrecer una visión de conjunto, sino también la contención con la que consigue exponer los detalles más duros que cuentan sus entrevistados. Todos ellos mujeres, protagonistas de esta pieza, titulada «Guerra de Chechenia, mujeres de Chechenia» y publicada originalmente en 2008 en el libro colectivo I LIVE HERE.


Semejante contención narrativa se la permite no sólo su formación y experiencia como reportero sino su dominio de la puesta en página, adquirido a base de dibujar muchas, muchas a estas alturas. Por eso mismo, cuando Sacco decide introducir una nota más alta, un digamos guantazo emocional, el golpe retumba en el lector como si te lo hubieran dado de verdad. Léase el final de este reportaje para entender lo que digo, cuando termina su entrevista con la abuela chechena a la que los nietos le esconden la foto de su hija, muerta en la guerra, para que no llore. Es un punto final (en realidad puntos suspensivos, porque no hay verdadero final para el drama de ninguna de las entrevistadas, al menos por lo que a Sacco y su lector respecta) que no puede considerarse efectista, puesto que se percibe claramente que el periodista sólo intenta transmitir al lector el mazazo que recibió él en directo, cuando llegó a ese punto de la entrevista. Como suele repetir en sus declaraciones, Sacco intenta ser un observador-narrador honesto.

Es la misma honestidad que demuestra unas páginas más adelante, cuando aborda sendos reportajes que realizó "empotrado" con los soldados estadounidenses que invadieron Irak. El primero de ellos es igualmente dramático, acerca de las tácticas de los marines para prevenir ataques de la resistencia, especialmente de los suicidas; el segundo (sobre un sargento de marines, puro cliché andante que entrena a base de flexiones y gritos a los pobres iraquíes que se han alistado en el ejército) resulta cómico, a veces mucho, recordándonos que los ascendentes de la genealogía comiquera de la que desciende Sacco son los maestros satíricos del comix underground (Crumb sobre todo) y de los abuelos de éste (Harvey Kurtzman, Will Elder). Resulta cómico en el mismo sentido que lo era, por decir algo, las obras maestras del cine de Berlanga, es decir,  hasta que uno recuerda que la base del esperpento es sumamente trágica. En este caso la desesperación de un país devastado, física y socialmente.


El narrador es nuevamente invisible hasta que él mismo quiere destacarlo en los textos de apoyo, como cuando en el tercer reportaje que Sacco dedica a la guerra de Irak, «Trauma a crédito» –una escalofriante pieza sobre las torturas sufridas por dos iraquíes detenidos sin ninguna acusación, que una vez liberados demandaron al gobierno de Bush Jr.; puede leerse completa en inglés en The Guardian– introduce una de esas notas suyas tan personales, donde explicita claves periodísticas "de sentido común" tan reveladoras como ésta: «Entonces interrogué otra vez a Sherzad durante unos minutos, después llegó la hora de irse. Había llegado ese momento en que el periodista, en determinadas situaciones, lo presiente. Incluso él se da cuenta». Tras esto, dos tiras más de viñetas para poner otro punto final magistral a la historia. Uno de los iraquíes detenidos, cuando fue liberado tras su calvario –de manera «tan arbitraria como el resto» de todo lo sucedido–  no podía creérselo y temía que sería detenido de nuevo inmediatamente. En cuanto volvió a casa con su familia, cerró rápidamente la puerta y pidió un candado para poder bloquearla desde dentro. Cuando se volvió a mirarla, toda su familia se reía de él.

Reveladoras son también las notas aclaratorias que introduce al final de cada capítulo. Sobre sus reportajes "empotrado" con los marines, Sacco escribe por ejemplo que «incluso siendo contrario a la guerra de Irak», le pareció interesante ver esta guerra desde el punto de vista de los soldados americanos, que «me trataron con respeto y amabilidad. Les estoy agradecido a todos ellos». Sobre la pieza en torno a los dos iraquíes torturados, aclara que fue una «experiencia frustrante». Antes de entrevistarlos, pasó tres días con ellos en Estados Unidos, a donde habían viajado con sus abogados. «Cuando uno de ellos me dijo que iba a revelarme algo que no le había contado a ningún periodista, tuve la impresión de haberme ganado su confianza. El abogado de derechos humanos que estaba con nosotros lo interrumpió inmediatamente. Velaba de forma manifiesta por sus intereses, pero su intromisión me contrarió. Aunque los abogados y periodistas compartan los mismos valores, no tienen por qué perseguir los mismos objetivos. Un periodista quiere saberlo todo e insiste, para decidir por sí mismo la pertinencia o la forma en que debe presentarse un material cargado de sentido».

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Actualización: Robur avisa en comentarios de que el nuevo libro de Joe Sacco se titula DAYS OF DESTRUCTION, DAYS OF REVOLT, y está realizado a pachas con el periodista Chris Hedges. «Al parecer los dos fueron a zonas de gran pobreza en los USA y entrevistaron a la gente escribiendo el libro entre los dos con ilustraciones y comics de Sacco y textos de Hedges», nos aclara Robur en el cuadradito. Video promocional:

martes, 15 de noviembre de 2011

LA VIEJA TÁCTICA

Frank Miller ya ha conseguido titulares en The Guardian, los que no había tenido con la publicación de HOLY TERROR. Como si no supiera lo que hacía cuando decidió insultar a la gente de Occupy Wall Street (cuando escribo esto, tiene 6441 comentarios en su blog [actualización a 3 diciembre.--> 9.990 comentarios], lo que debe ser algún tipo de récord)... PERO, hace sólo unos pocos años, Miller conseguía la atención mediática con su obra, no con opiniones sensacionalistas. Con SIN CITY the movie, con 300, incluso con DK2 dentro de los círculos del cómic. Como decía la canción: uuuuh, cómo hemos cambiado...

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Dane Ingham escribe en Comic Book Movie una carta abierta que empieza así:
«Estimado Frank:

Escribo en relación a sus comentarios recientes sobre el movimiento Occupy, pero primero quiero expresar mi gratitud por sus contribuciones legendarias al mundo del cómic. Batman Año Uno y The Dark Knight Returns son actualmente las versiones más influyentes de mi personaje de cómic favorito, y han influido en películas tan tremendas como Batman Begins y The Dark Knight. Sin City permanece como, posiblemente, la mejor película de cómic no de superhéroes de la historia. Gracias, gracias, gracias, señor Miller.

Ahora vamos a la actualidad».
y termina así:
«Lo que puedo decir en base a conversaciones con otros aficionados de cómics, artículos, comentarios, cifras de taquilla, y recepción crítica de su trabajo en los últimos 10 años, es que pertenezco a la mayoría de la gente que quiero que te marches ya. Somos los malditos 99% a quienes ya no nos importas una mierda. Y si tuviera que resumir tu ego demasiado inflado, y ofrecer pruebas de su efecto sobre la capacidad de crear algo que merezca la pena, para mostrar una prueba más de tu alejamiento del mundo, simplemente usaría dos palabras: "The Spirit" . El "movimiento de intestinos", en efecto».


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Actualización

2001: Batman en DK2: "...and turn in into a revolution".

2011: FM and beyond...

martes, 26 de julio de 2011

ESTOY MUY ORGULLOSO.

Vi imágenes suyas en la campaña reciente contra el cierre de su biblioteca local. ¿Qué piensa de los recortes y la situación en que estamos?

Pienso que es completamente indefendible. Creo entender lo que está ocurriendo económicamente, más o menos desde la caída del Muro de Berlín. Son los banqueros y las instituciones financieras que tienen conocimiento de que nos metieron en este lío. O bien lo hicieron a sabiendas o fueron increíblemente estúpidos e incompetentes. Esto no es ni siquiera el capitalismo. El capitalismo utiliza una supervivencia darwiniana, ruda y preparada, de los más aptos. Los bancos se han vuelto como las monarquías. Son demasiado grandes para quebrar, demasiado grandes para ser castigados. Están por encima del Parlamento. Los bancos son tratados como si se tratara de una nueva clase de realeza fiscal. El tipo de realeza al que más se parecen es la de Charles I. Él estaba por encima del Parlamento y no era responsable de su prodigalidad. Apretó el país hasta el punto en que la gente pobre simplemente se moría de hambre.

No, esto no puede ser tolerado. No se pueden quitar las bibliotecas, las escuelas y las cosas que la gente necesita para un nivel de vida básico mientras George Osborne llega a acuerdos con las compañías para permitirles hacer un mejor uso de los paraísos fiscales porque están amenazando con irse a otra parte. Hay alternativas. No todos estamos juntos en eso.

Yo estoy a favor de las manifestaciones contra los recortes. Y siempre es muy agradable ver tantas máscaras de V de Vendetta entre la multitud. Estoy muy orgulloso de esos chicos y chicas.
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Alan Moore, entrevistado ayer por Subhajit Banerjee en The Guardian, sigue en el enlace

lunes, 25 de julio de 2011

ME ENCANTAN LOS CÓMICS, PERO NO TENGO TIEMPO PARA LA INDUSTRIA DE LOS CÓMICS

¿Le resulta liberador trabajar con editores independientes?

Esta es la manera en la que siempre quise trabajar como creador. El libro estará listo cuando esté listo. Cuando Kevin estaba terminando Black Dossier, [DC Comics] impuso un plazo arbitrario ridículo y le dijo a Kevin que tenía que hacer una página al día, aunque no fuera buena. Kevin y yo dijimos que no íbamos a hacer eso porque no hay absolutamente ninguna razón para que yo cumpla sus plazos y que es como el libro se verá dentro de 10 años, cuando la gente no se preocupe si estábamos trabajando cumpliendo las fechas. Eso es lo importante. Así que el libro saldrá cuando queramos hacer el libro. Eso es un placer... dar a la obra el tiempo y la atención que merece.

Lo mismo ocurre con mi novela Jerusalem. Para la cual no tengo editor, no tengo un editor para ella. A excepción de Steve Moore, que es uno de los mejores editores en el negocio y lo va a repasar para hacer las correcciones.

¿Echa de menos algo por no trabajar con una DC o una Marvel?

Créeme, no hay nada que eche de menos, en absoluto. Sólo desearía haber sido capaz de dar este salto al principio de mi carrera. Ojalá no hubiera perdido tanto tiempo trabajando para esas personas. Estoy muy alejado de la industria del cómic. Me encanta el medio de los cómics, pero no tengo tiempo para la industria.

La industria ha abusado de gente creativa, los ha maltratado durante décadas. Nunca han tratado a la gente justamente. Y hay algo un poco raro en las personas que pasan cada una de sus horas de trabajo representando las hazañas de los superhéroes -de gente que siempre defienden a los oprimidos y luchan contra el opresor, el tirano, el supervillano- y que nunca lo han hecho ni una vez cuando los artistas y guionistas por los que profesaban admiración han sido sacados y puestos contra la pared. Esta es una industria en la que si tú mencionas la idea de, por ejemplo, formar un sindicato, acabas de conseguir una nerviosa risa chillona como respuesta.

No es usted un gran fan de los superhéroes, pero ¿tiene planes para hacerlos a su propia manera?

El superhéroe no está muy alto en mi lista de prioridades de momento, pero hay posibilidades. Tendría que conseguir el tiempo, y entonces quizá los explore. Pero para mí lo principal en este momento es Jerusalem. Luego está el proyecto de la película, que toca tipo de áreas de interés.

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Alan Moore, entrevistado hoy por Subhajit Banerjee en The Guardian, sigue en el enlace

(vía twitter de The Comics Grid)

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Lo nuevo de Moore con Kevin O'Neill, THE LEAGUE OF EXTRAORDINARY GENTLEMEN (VOL. III): CENTURY #2: 1969, sale a la venta estos días. Lo publican conjuntamente Top Shelf (en Estados Unidos) y Knockabout (en Inglaterra). Knockabout es un editor alternativo de Londres que empezó en 1980 publicando a autores como Gilbert Shelton y Crumb.

Preview de 1969