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lunes, 24 de julio de 2023

GENERALES 2023: lo que importa

Un dibujo que hice (after Hidrogenesse) y que se publicó el pasado lunes 17 de julio en Rockdelux, acompañando texto editorial de Santi Carrillo llamando al voto en las Generales de ayer domingo. 


lunes, 5 de diciembre de 2016

el pop perdió las elecciones

Hablando de Rockdelux, en el número de diciembre publico este dibujo, que ilustra un texto de Juan Manuel Freire sobre los músicos que han apoyado a Hillary Clinton frente a los que hicieron lo propio con Donald Trump. El artículo se titula como este post.

sábado, 25 de abril de 2015

humor boomerang


El jueves pasado asistí a la conferencia sobre humor y política de Carmelo Moreno, profesor de Cienca Política en la Universidad del País Vasco, que vino invitado por Manuel Arias al Aula de Pensamiento Político de La Térmica​. Carmelo estuvo muy ameno y ágil, breve para no cansar (eran las ocho de la tarde y yo estaba tan agotado al final de mi jornada que lo agradecí particularmente), muy al día de los programas televisivos punteros y, en una palabra, brillante. Especialmente en sus observaciones sobre categorías de humor contemporáneo y las diferencias entre parodia y sátira. Carmelo puso videos muy pedagógicos además de divertidos, y su elección en particular de una escena de Girls (la «entrevista de trabajo») y del programa de Stephen Colbert (el admirable The Colbert Report, no muy conocido en España) me parecieron especialmente pertinentes, lo mismo que su comentario final sobre la viñeta de David Pope a propósito de los atentados de Charlie Hebdo. La mejor viñeta para mi gusto de aquellos días. En palabras de Carmelo, este chiste de Pope no solo alude a los terroristas sino que, en un efecto boomerang, vuelve también contra su público, nosotros, para reírse de quienes entienden las viñetas y chistes como un «equivalente» de las «balas». Ovación cerrada. 

sábado, 28 de marzo de 2015

la batalla de

TESTIMONIOS: hoy, la mesa redonda del pasado martes en torno a La Batalla de Argel (1966, Gillo Pontecorvo) en el Cine Albéniz. Unas breves palabras: fue un verdadero gusto ver en una sala de cine esta película extraordinaria, y más aún compartir luego mesa redonda con compañeros tan queridos y brillantes como Ana, Manolo, José Manuel "Pirri" y Antonio. La intensa participación del público en el debate fue indicativa, también, de que se lo estaban pasando igual de bien que nosotros. Se habló mucho de esta inagotable película, y no siempre sin discrepancias: sobre la razón de Estado y el estado de excepción que suspende durante la guerra la legalidad previa, sobre el uso de la tortura como método para evitar atentados terroristas (tema de reciente y triste actualidad por las torturas admitidas de USA en prisiones fuera de la legalidad como Guantánamo y otras), sobre el individuo frente a la Historia y al colectivo, sobre la necesaria implicación de las masas para la insurrección (el terrorismo inicial como mero detonante), sobre colonialismo, integración y racismo y, por supuesto y no menos importante, sobre las cuestiones formales que plantea el filme de Gillo Pontecorvo en torno a la representación de la verdad histórica, la naturaleza del documental y de la ficción, la ficción como documental y la representación realista como mitificación inevitable, por mucho que se intente mantener una imparcialidad ética -como se intenta admirablemente en este filme- mostrando los dos puntos de vista del conflicto y representando de manera "justa" y con complejidad psicológica a personajes de ambos bandos. 
Al hilo de esto último se habló también de la representación del "Otro" colonial como subordinado, que en esta película se logra evitar desde el momento en que el punto de partida narrativo es el del colonizado (a diferencia del proyecto inicial que tenía Pontecorvo, nunca realizado: Parà, narrado desde el punto de vista de un exparacaidista francés que, como periodista, era destinado a Argelia; Pontecorvo quería para el papel protagonista a, atención, Paul Newman), y sobre el posible perfil de psicópata integrado del personaje de Mathieu encarnado por Jean Martin (yo era de los que no estaban de acuerdo en eso, por diversas razones largas de explicar aquí). También se habló, con notables aportaciones del público, de la relación histórica entre la Guerra de Argelia y el OAS con el Lepenismo, sobre Sartre "versus" Camus en torno a este conflicto, sobre el trauma que supuso para Francia la pérdida de Argelia, que ellos consideraban un departamento más del país y un largo etcétera. Total, que muchas gracias a todos los que vinieron, a los "agentes provocadores" del MaF (Málaga de Festival) y en particular a los responsables del Cine Albéniz por facilitar la realización del acto: magnífica proyección y logística superprofesional para la mesa redonda. Todo estuvo en su sitio. Como cantaban en la sintonía de Las chicas de oro, THANK YOU FOR BEING A FRIEND.

(foto de la mesa redonda: arriba del todo, MaF; abajo, Rafael García Maldonado)

martes, 22 de julio de 2014

la prueba irrefutable de la existencia de Dios

«Bueno, llegó el tema de la política, me gustaría hablar de esto. 
[...] Juanjo: yo soy de Podemos, lo dejamos ahí. A Mario y a mí nos dio un folleto en un barrio de Valencia un señor y nos dijo “Votar a este”. Que lo cuente Mario… 
Raquel: Ser de Podemos ahora es indie, pero esperamos que llegue a ser mainstream. 
(Risas) 
Juanjo: no es tan indie… Tercera fuerza en Madrid ya es para tomárselo en serio. Puede que sean la auténtica próxima izquierda, y más teniendo en cuenta como han reaccionado el resto de partidos. Hasta Rajoy ha dicho “me interesa un PSOE fuerte”. La clase política se apoya. No sé… no creo que sea algo alternativo a la política o a los partidos. Han entrado muy fuerte. Yo tengo ganas de que salga alguien nuevo aunque sea con coleta. 
[...]  
¿Qué te decía Artur cuando veía que había dibujado ya 200 páginas [de Dream Team] y que aún seguía la cosa, Mario? 
Mario: Le dije, “Artur, va a tener 400 páginas”, porque básicamente cuando tenía doscientas no había llegado ni a las fallas y la mentira de la historia aún seguía en el aire, todavía tenía que ser descubierta. Luego hay una escena muy larga que es cuando el padre se entera y lo ve al día siguiente, y le decía, “Artur tira páginas, tira, tira, haz muchas en silencio una tras otra”, y él empezó a dibujar muchas. 
¿Y qué dijo cuando se enteró finalmente de que sólo estaba a la mitad de la obra? 
Mario: me dijo, “qué le vamos hacer, pues habrá que seguir hasta el final”. 
Artur: Y después lloré tres horas. 
O sea, un libro sobre una mentira construido sobre otra mentira. 
Mario: sí, ja, ja, ja. Es algo así, el proceso y el tema fue toda una mentira, y la editora siempre decía ¿pero cuántas páginas faltan? Y yo le decía siempre “nueve”. Y la editorial contestaba, “pero hace dos meses le faltaban nueve”.  
(Risas) 
Mario: Y Artur hacía casi cuatro por día. En fin, la prueba irrefutable de la existencia de Dios es cómo en este puñetero país se hacen los cómics».
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Entrevisto a Raquel Córcoles (Moderna de Pueblo), Juanjo Sáez, Mario Torrecillas y Artur Laperla a propósito de sus cómics recientes. Hablamos también de la vida en el barrio, la reciente crisis y la política actual, las redes sociales y mucho más. En la revista Passeig de Gràcia / Paseo de Gracia, sigue aquí. 
(Foto de Raquel Córcoles: Rai Robledo
Foto de Juanjo Sáez: Marta Castro 
Foto de Mario Torrecillas y Artur Laperla: Eva Cuenca)

lunes, 7 de abril de 2014

amaral, el video: el diagnóstico.



Ratonera, el videoclip de Amaral que ha estado hoy en todos los medios, tanto «tradicionales» (lo he visto hasta en El País y en algún telediario nacional) como redes sociales, puede ser criticable por burdo, demagogo o panfletario, pero para mí esa no es la cuestión relevante aquí. Si hasta Amaral (¡Amaral!) quiere estar «ahí», lanzando una satira política tan directa (han acudido a Alberto González Vázquez, guionista y director del videoclip, que por cierto es entre otras cosas autor de cómics) y, en fin, demoledora, es que el resentimiento que los políticos han generado en nosotros es ya un asunto literalmente MAINSTREAM. Amaral tiene su (gran) público y si hacen esto es porque perciben, se equivoquen o (más bien) no, que también van a ganarse las simpatías de sus seguidores con semejante videoclip. Bueno, de hecho para empezar han logrado estar en boca de todos hoy. Y no veo grandes críticas contra la sátira «ratonera» sino más bien aquiescencia.

Esta es la auténtica «mayoría silenciosa» a la que apelaba Rajoy, solo que ni es la que él pensaba ni está silenciosa. Si yo fuera político, estaría preocupado pero de verdad. A ver si ahora también acusan a Amaral de «terroristas antisistema»...



O sacan alguna ley para prohibir semejantes «atentados» al «bien común».

lunes, 26 de noviembre de 2012

ANTES Y DESPUÉS

Un dibujo que hice para enBarcelona (by Guía del ocio-BCN) el mes pasado. Ilustraba un artículo donde se analizaba (de guasa, no en serio) las tendencias "indepe" de distintos políticos catalanes de cara a las elecciones autonómicas de 2012, entre ellos Joan Herrera, Artur Mas (encabezando el ránquin de coolness, "de maniquí neoliberal a estrella pop") y Oriol Junqueras, antifashion total según el artículo. Bueno, ahora que sabemos cómo les ha ido tras los resultados de ayer, el grado cool de cada uno ha demostrado ser enormemente variable.

sábado, 29 de septiembre de 2012

DISCIPLINA POPULAR

Soy de los que piensan que la denostada por algunos 300 (1998), de Frank Miller y Lynn Varley, era una obra abierta que se prestaba a diferentes lecturas en función del observador, y por supuesto de su ideología, su visión del mundo y sus prejuicios personales. A mi juicio, hay dos razones que permitieron esa cualidad "abierta" de la obra, a saber,

1) la propia tradición asociada a la leyenda de la Batalla de las Termópilas. Una leyenda contada, recontada y aludida en Occidente a través de los siglos en los más diversos momentos históricos, en la mayoría de casos para apelar a la defensa de la libertad frente a la opresión de una tiranía, ya externa (como el invasor persa en los hechos originales que sirvieron de base a la leyenda de las Termópilas entre los griegos de aquel lejano siglo V a.C.), ya interna (un tirano propio, que gobierna el país en perjuicio de sus súbditos). La leyenda de las Termópilas dio lugar a una rica tradición cultural que, también en contra de lo que algunos dijeron a propósito de 300 (a menudo desconocedores de esa leyenda y de la extensa tradición asociada a ella), fue estudiada a fondo y tenida muy en cuenta por Miller a la hora de elaborar su propia versión. De la leyenda, que no de los "hechos históricos". No en vano la de las Termópilas fue una leyenda cultivada y apelada profusamente, no solo por los antiguos griegos, sino posteriormente, en la edad media, el renacimiento y, significativamente, ya en la era de la ilustración y la modernidad: durante los procesos revolucionarios de finales del siglo XVIII y XIX, muy a menudo la lucha de los antiguos griegos fue asociada a las propias luchas de liberación de la época y a los ideales republicanos de libertad, razón y resistencia heroica contra la tiranía (del Antiguo Régimen, de la metrópoli inglesa en el caso de los estadounidenses, de determinadas potencias invasoras, etc.).

2) El tratamiento que Miller le dio a esa leyenda en su propia versión. Con sus personajes arquetípicos, sin una verdadera psicología, su protagonista colectivo y su exageración mítica de los hechos –son los propios espartanos los que narran en presente los hechos del pasado de la batalla, mitificándolos como relato de «victoria» aglutinador de la identidad colectiva–, incluso con el mismo grafismo elegido, Miller y Varley conseguían la suficiente abstracción como para permitir esas diferentes lecturas. Su rechazo del detalle y sus evidentes licencias de ficción, tanto en el guión como en la representación gráfica, alejaban la obra de lo concreto y lo literal y la llevaban al terreno de la alegoría. Una alegoría abierta a múltiples lecturas, éticas y políticas, y no necesariamente asociadas a la literalidad de "pueblo invadido defendiéndose de una invasión extranjera". Lecturas diferentes e, insisto, a veces contradictorias, dependiendo como he dicho de la cosmovisión e ideología de cada observador. Muchas de ellas cabían, y caben, en la misma obra. Y como dijo Eco, si vas a interpretar personalmente un texto, preguntarle al autor por su intención es irrelevante.

En su adaptación cinematográfica de 2007, Zack Snyder modificó algunos elementos importantes del cómic 300 (en más de un caso para humanizar a los espartanos, por cierto, frente al deseo expreso de Miller de retratarlos en el cómic más bárbaros que el enemigo persa), pero no los suficientes como para impedir el mismo efecto de abstracción y alegoría en el filme. En realidad, la película es sustancialmente fiel al cómic. Cuando el filme se estrenó y obtuvo un descomunal éxito internacional, la polémica fue acorde a las dimensiones de ese éxito y, efectivamente, hubo lecturas diferentes y contradictorias de la misma película. De este modo, por un lado las autoridades iraníes se rasgaron las vestiduras pensando que la película iba por ellos, y contra ellos, porque supuestamente se trataba de un producto de propaganda imperialista que pretendía justificar la invasión estadounidense de Irak –y, presumiblemente, tal vez de Irán– tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 (en esta lectura nadie parecía reparar, sin embargo, en que 300 se publicó tres años antes del 11-S, enésimo ejemplo de que las interpretaciones que hacemos de las obras siempre están condicionadas por nuestras propias circunstancias presentes). Por otro lado, con una visión parecida hasta cierto punto, agitadores como el colectivo Wu Ming hacían lecturas en la misma onda, y de paso, hay que decirlo, cometían gruesos errores fácticos a la hora de interpretar otras obras de Miller (y de Dave Gibbons) con arreglo al sentido que ya les habían adjudicado de antemano. Su lectura, no obstante, estaba bien argumentada en otros aspectos y yo diría que la película podía admitirlas igualmente.

Pero en esto va y entra en escena Slavoj Žižek, siempre dispuesto a comentar los productos de la cultura de masas más relevantes del momento, para hacer su propia lectura de 300, la película. Žižek, defensor del filme de Snyder en lo formal y en lo ideológico, hizo una lectura puramente izquierdista del mismo, refiriéndose a él como «la auténtica izquierda de Hollywood» en un artículo de 2007. Traduzco el comienzo:
300, de Zack Snyder, la saga de 300 soldados espartanos que se sacrificaron en las Termópilas para detener la invasión del ejército persa de Jerjes, ha sido atacada como la peor clase de militarismo patriótico por sus claras alusiones a las recientes tensiones con Irán y los acontecimientos en Irak... Sin embargo, ¿las cosas son tan claras realmente? La película debería más bien defenderse contra esas acusaciones. 
Se pueden alegar dos argumentos; el primero se refiere a la historia en sí misma. Es la historia de un país pequeño y pobre (Grecia), invadido por el ejército de un Estado mucho mayor (Persia), en aquel momento mucho más desarrollado, y con una tecnología militar igualmente mucho más desarrollada. ¿Acaso no son los elefantes persas, los gigantes y las grandes flechas de fuego [de los persas] la versión antigua de las armas de alta tecnología? Cuando el último grupo de supervivientes espartanos y su rey Leónidas mueren bajo miles de flechas, ¿no están en cierto sentido siendo bombardeados hasta la muerte por tecno-­soldados que operan armas sofisticadas desde una distancia segura, como hacen hoy los soldados de Estados Unidos que aprietan los botones de los misiles desde los buques de guerra que navegan a distancia segura en el Golfo Pérsico?
Más interesante aún resulta su lectura sobre las alusiones a la disciplina espartana, fundamentales no ya en 300, el cómic y la película, sino en la misma leyenda original. Disciplina para cumplir sus propias leyes, las de su comunidad, y disciplina para sacrificarse voluntariamente por ella. Pero antes de seguir, un alto en el camino para señalar un detalle esclarecedor sobre el background milleriano. Miller, al que podemos situar en la órbita libertarian americana (con un discurso que se ha radicalizado en los últimos años hacia la derecha dura, en efecto, precisamente a raíz de los atentados del 11-S) no es precisamente un pijo de familia bien, como algunos creen y alguien ha afirmado alguna vez, sino un tipo de pueblo, emigrado a la gran ciudad en su juventud, que procede de familia trabajadora. Al habla Miller en una entrevista que le hizo Christopher Brayshaw, publicada en The Comics Journal en 1998:
Mi madre trabajaba de once de la noche a siete de la mañana como enfermera... un trabajo muy exigente, y después volvía a casa y criaba a siete hijos. Dormía una media de dos a tres horas por noche. Eso, para mí, es disciplina. Mi padre [carpintero y electricista] tenía una energía y una determinación inagotables. Creo que es imposible conseguir gran cosa sin una enorme cantidad de disciplina. Si no ser chapucero es no ser humano, prefiero no ser humano.
Y ahora, vuelta a Žižek sobre 300, la película, en su artículo de 2007:
El arma principal de los griegos contra esta abrumadora superioridad militar es la disciplina y el espíritu de sacrificio; y, por citar a Alain Badiou: «Necesitamos una disciplina popular. Diría incluso [...] que ‘aquellos que no tienen nada sólo tienen su disciplina’. Los pobres, los que no cuentan con medios financieros ni militares, los que carecen de poder, todo lo que tienen es su disciplina, su capacidad para actuar juntos. Esa disciplina ya es una forma de organización». En la era actual de permisividad hedonista como ideología imperante, ha llegado el momento de que la izquierda se (re)apropie de la disciplina y del espíritu de sacrificio: no hay nada inherentemente «fascista» en esos valores.
Pero esa identidad fundamentalista de los espartanos es aún más ambigua. Una declaración programática hacia el final de la película define la agenda griega como «contraria al dominio de la mística y de la tiranía, hacia el brillante futuro», especificada más adelante como el imperio de la libertad y la razón... Parece un programa elemental de la Ilustración, ¡incluso con un sesgo comunista!

[...] ¿Y cómo entender el aparente absurdo de la idea de dignidad, libertad y razón, sostenida por una disciplina militar extrema [...] ? Ese «absurdo» no es otra cosa que el precio de la libertad: la libertad no es gratuita, como se muestra en la película. La libertad no es algo que se otorga, se reconquista a través de una dura lucha en la que es necesario estar dispuesto a arriesgarlo todo. La despiadada disciplina militar espartana no es simplemente el opuesto externo de la «democracia liberal» ateniense, es su condición inherente, es donde reside sus cimientos: el sujeto libre de la Razón sólo puede emerger a través de una cruel autodisciplina. La auténtica libertad no es la libertad de elegir que se ejerce desde una prudente distancia, como elegir entre un pastel de fresa o de chocolate; la verdadera libertad se superpone a la necesidad. Uno hace una auténtica elección libre cuando la elección pone en juego la propia existencia… y se lleva a cabo porque simplemente «no se puede hacer otra cosa». Cuando tu país se halla bajo ocupación extranjera y te convoca el líder de la resistencia para unirse a la lucha contra los ocupantes, la razón que se nos da no es «eres libre de elegir», sino: «¿No ves que esto es lo único que puedes hacer si quieres conservar tu dignidad?». No sorprende, pues, que todos los radicales igualitarios precursores de la modernidad, desde Rousseau a los jacobinos, admiraran a Esparta e imaginaran la República Francesa como una nueva Esparta: hay un núcleo emancipatorio en el espíritu espartano de disciplina militar que sobrevive incluso cuando restamos toda la parafernalia histórica del régimen de clases espartanas, la explotación brutal de los esclavos sometidos al terror, etc.
Sus palabras de hace cinco años parecen cobrar más resonancias en estos días, a este lado del (antiguo) mundo libre. En efecto, disciplina popular es lo que necesitamos ahora, porque es lo único que tenemos, lo único que nos queda ante el tirano. La libertad nunca fue gratuita, siempre hubo que luchar por ella. También estamos claramente ante ese umbral ético, el de la imposibilidad de elegir otra cosa que no sea oponerse al tirano, que en este caso no es ningún invasor extranjero. «¿No ves que esto es lo único que puedes hacer si quieres conservar tu dignidad?». Exactamente.

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Más: 300: del cómic al cine, por Santiago García

miércoles, 26 de septiembre de 2012

INTERVENIDOS


Un dibujo mío publicado en el número de septiembre de Rockdelux, clic para ampliar. Ilustra un artículo de opinión de Vicenç Batalla sobre la nueva situación española tras los intentos de evitar el rescate europeo; el texto puede leerse ahora en la web de Rockdelux

OR USE YOUR RIGHT TO PROTEST ON THE STREET, BUT...

Y si no te gusta, entonces abandona.
O usa tu derecho a protestar en la calle.
Sí, usa tu derecho, PERO NO PIENSES QUE SERÁS OÍDO,

NO MIENTRAS LOS CABRONES SIGAN DIRIGIENDO EL MUNDO.

(sigue aquí)

lunes, 28 de mayo de 2012

miércoles, 18 de enero de 2012

LÍMITES (LA NECESIDAD DE)

"En Reflexiones sobre la Revolución Francesa, Burke deja claro que la libertad sin límites de unos es la sumisión de otros: "No podemos pedir libertad sin definir en qué contexto, porque la libertad genera poder y el poder sin límites es contrario a todo espíritu de libertad". Burke ya definía así nuestro problema como europeos de hoy".
Tzvetan Todorov, entrevistado por Lluís Amiguet para La Vanguardia (gracias, Isabel).

He elegido esa frase de la entrevista porque el problema de los límites está desde el principio de las revoluciones liberales burguesas, precisamente porque la libertad tiende a eludir los límites; hay una ingobernabilidad inherente en el orden burgués y capitalista que emergió de las revoluciones liberales, debido a ese mismo afán de libertad. Pero la falta de límites (como propugna el 'neoliberalismo' de los últimos 30 años, cuyo apodo informal no puede ser más significativo, históricamente hablando) puede conducir a la pérdida de libertad de muchos, y es el mismo problema que nos ha llevado a la situación política y económica actual en esta fase del "capitalismo tardío". Un asunto, el de los límites necesarios para una sociedad/civilización que desee perdurar, que personalmente me interesa mucho y que, por cierto, he abordado en mi tesis (ver varios posts más abajo), filtrado a través de ciertas metáforas que encarnan los héroes millerianos.

Más de la misma entrevista:

"Hoy las democracias ya no tienen enemigos exteriores: ni fascismo ni totalitarismos con enormes ejércitos. Ahora nuestras democracias tienen al enemigo en su interior.

¿Quién es el enemigo?
Sus mayores enemigos están entre sus hijos ilegítimos ganadores de una gran revolución en marcha: se trata de un cambio en el poder de dimensiones no inferiores a las revoluciones que acabaron con las monarquías absolutas para dar el poder a las nuevas soberanías populares.

Explíquenos.
Es un cambio inmenso hacia un nuevo orden que sustrae el poder a lo político para concentrarlo en las pocas manos que tienen el control de los mercados.

¿Cómo?
El poder político ya no decide nada serio. El poder real está en esas mismas manos que orientan la marcha de los mercados, porque la nueva economía globalizada escapa al control de los estados: de todos ellos".

[...] ¿Por qué el electorado no reacciona?
Porque esa revolución ha sido preconizada por una ideología fundamentalista ultraliberal que vincula la prosperidad a la libertad de mercados. Sostienen que no hay prosperidad sin total libertad –para ellos– de mercado. El Estado, por tanto, debe renunciar a toda regulación, es decir, a todo su poder".

martes, 17 de enero de 2012

LA OPORTUNIDAD

"Creo sinceramente que nos encontramos en un momento histórico, que tenemos la posibilidad de cambiar algo. El capitalismo está fallando, y si no aprovechamos esa brecha en el sistema puede que la oportunidad se pierda para siempre. Pero para ello nos hacen falta líderes fuertes, con ideas de verdad; no utopías sobre un mundo libre. Nuevas perspectivas políticas, económicas y tecnológicas. Necesitamos un cambio real, profundo y global. Una nueva manera de convivir sin supremacías imperialistas o económicas... Pero mejor lo dejo aquí, creo que estoy empezando a resultar aburrido".
Michel Cloup, entrevistado por Gerard Casau en el Rockdelux de enero

miércoles, 22 de diciembre de 2010

CÓMO SE PREPARA LA SALCHICHA

"El politólogo Cristian Vaccari cree que los papeles reflejan un "cuadro impresionante, una política débil en todo el mundo". Y, en ese sentido, "es muy importante saber cuánto poder tienen las instituciones financieras y económicas, los bancos, pero también, por ejemplo, ENI [el gigante energético italiano asociado con Gazprom]". "Todos intuíamos que eso es así, pero verlo oficializado y negro sobre blanco es un paso más", concluye Vaccari.

"Gracias a la filtración estamos descubriendo -como dicen los estadounidenses- cómo se prepara la salchicha". La duda ahora es saber si esta batalla de transparencia modificará, o no, el concepto fundamental que marca la política contemporánea. La impunidad".
Y es que no es lo mismo, en contra de lo que algunos han dicho, sospechar las cosas que saberlas a ciencia cierta. Con pruebas documentales. El extracto es de un reportaje de Miguel Mora y Lucia Magi sobre las primeras reacciones de sociólogos y politólogos al "efecto Wikileaks", y sigue aquí (gracias, Juanma)

martes, 14 de diciembre de 2010

LA HORA DEL TÉ


Un dibujo que he publicado en el número de diciembre de Rockdelux. Ilustra un texto de opinión sobre las declaraciones de Moe Tucker, el Tea Party y la "furia de la clase trabajadora". Un pequeño extracto del texto, de Víctor Lenore:

"El pasado mes de octubre un vídeo de Youtube sorprendió a millones de internautas. Las imágenes mostraban a Moe Tucker, batería de la Velvet Undergound, en una manifestación del movimiento conservador Tea Party. [...] ¿Qué malestares profundos hay detrás del éxito arrollador del Tea Party?

[...] El Tea Party es movimiento de populista y conservador, blanco en su inmensa mayoría, que utiliza como referencia el motín del té de 1773 contra los impuestos del imperio británico. Este fenómeno, surgido de la reciente crisis económica, articula concentraciones ciudadanas en diferentes puntos de Estados Unidos para reclamar bajadas de impuestos, reducciones del tamaño del gobierno y el fin del traspaso de fondos públicos a las grandes empresas privadas.

Lo chocante es que el movimiento ha conseguido amplificar el lenguaje de la derecha: la defensa del americano medio, el resentimiento contra las élites progresistas y las fantasías victimistas de persecución del gobierno a los ciudadanos. A estas alturas, muchos lectores ya lo tendrán claro: estamos ante otra locura de los yanquis rurales, armados con sus rifles y sus tatuajes de Jesucristo. El siempre combativo Noam Chomsky pide un poco de paciencia a la hora de abordar el asunto: “Ridiculizar la estrategia del Tea Party es un grave error. Resulta más apropiado comprender qué hay detrás del atractivo popular del movimiento y preguntarnos por qué personas justamente enfurecidas están siendo movilizada por la extrema derecha y no por el tipo de activismo constructivo que surgió tras la Depresión. [...] Gracias al martillo ideológico de emporios mediáticos como Fox News se ha logrado una alianza contra natura entre las élites derechistas y la clase obrera blanca del país. El resultado es un “mundo al revés” donde los dominados defienden los intereses de los dominadores”.
Más en la revista impresa.