lunes, 30 de marzo de 2009

SACRIFICIO. NOSTALGIA.


"Una cosa que encontré divertida hacia el final es ese pequeño poster de un programa doble de Tarkovsky y las dos películas son Nostalgia y The Sacrifice. Muy divertido.

Sí, pensamos que proyectarían directores rusos tras la reconciliación.

Los dos títulos son muy apropiados.

Sí, Nostalgia, porque habíamos estado usando esa palabra todo el rato. Creo que al final pensamos, "Vale. ¿Qué van a proyectar en este cine en el que antes ponían películas americanas de catástrofes de los 50?" y pensamos "Ahora van a poner películas rusas." Creo que Dave sugirió Tarkovsky y dijo "Mira, tiene una película que se llama Nostalgia...y The Sacrifice."

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El extracto lo he copiado de la entrevista a Alan Moore del año 2000 que ha traducido Bruce en su blog. Es curioso ver cómo atribuimos mil y una intenciones ocultas a Moore (y Gibbons, porque la ocurrencia la tuvo él en este caso) en cada una de las numerosas citas que hay en WATCHMEN, cuando en realidad pudieron ser tan fortuitas como ésta. De todos modos, sí hay una casualidad muy curiosa en esta referencia a las dos películas de Andrei Tarkovski. Si sucedió tal como lo recuerda Moore, entonces citaron SACRIFICIO (1986) sin saber de qué iba. El filme va precisamente de un hombre obsesionado con detener la guerra nuclear que se cierne sobre el mundo. Desesperado, le reza a Dios para que las cosas vuelvan a ser como antes, y a cambio ofrece un gran sacrificio material: renunciar a todas sus pertenencias, incluida su enorme casa de campo, que adora. La quema finalmente en el memorable plano secuencia del desenlace de la película.

---Nota inquietante que contó Andrei Tarkovski en sus ensayos ESCULPIR EN EL TIEMPO. El primer guión de SACRIFICIO mostraba a Alexander, el protagonista de la película, enfermo de cáncer pulmonar. Pues bien, el actor fetiche de Tarkovski, Anatoli Solonitsyn, iba a encarnar el personaje pero no pudo hacerlo finamente porque enfermó y murió en 1982... de cáncer de pulmón. Tenía 47 años. El propio Tarkovski enfermó no mucho después del mismo tipo de cáncer, que le diagnosticaron al término del rodaje de SACRIFICIO, filmada en 1985 en Suecia. El director contó la amarga coincidencia en el último ensayo del libro antes citado, entre la extrañeza y el aviso para navegantes. "Qué puede significar esto, no lo sé". Cuando la película se estrenó en 1986, Tarkovski no pudo ir a recoger los premios que le dieron en el Festival de Cannes porque se encontraba ya en las últimas, tuvo que recogerlos su hijo por él. Fue su última película, murió en diciembre de 1986, a los 54 años.

Dos años antes, mientras preparaba SACRIFICIO, el director ruso había anunciado oficialmente en una rueda de prensa en Milán que nunca regresaría a la Unión Soviética, cansado de los intentos de control gubernamental sobre su obra. Posteriormente, durante los noventa, hubo acusaciones en Rusia de que su cáncer no fue natural sino consecuencia de una irradiación llevada a cabo por agentes del KGB. Sí, parecido a la trama de los allegados del Dr. Manhattan en WATCHMEN. Las acusaciones sobre asesinato de Tarkovski se apoyaron en varios testimonios de ex agentes del KGB, que explicaron que la orden fue dada para evitar que el director ruso siguiera haciendo películas que el gobierno soviético interpretaba como propaganda anti-URSS. También se apoyaron en varios expedientes que salieron a la luz después del golpe de 1991, y en el testimonio de uno de los médicos que atendió a Tarkovski, que afirmó que su cáncer no procedía de causas naturales. La esposa de Tarkovski, Larisa Tarkovskaia, murió en 1998. También de cáncer de pulmón. Hay quien cree que los tres fueron irradiados conjuntamente. El diseñador de sonido de otro film mítico de Tarkovski, STALKER (1979), cree que el envenenamiento ocurrió durante el rodaje de esa película. Fin del inciso---

Tanto Moore como Gibbons se han referido varias veces a la extraña cadena de serendipias que hubo durante el proceso creativo de WATCHMEN. Entre ellas estuvo la del "cráter sonriente" de Marte, que incluso tiene una "mancha" diagonal SIMÉTRICA a la del tebeo y que sólo descubrieron a mitad de la obra (Gibbons se lo topó buscando fotos como documentación para dibujar Marte en el episodio IV). Vuelvo a extractar de la misma entrevista a Moore que ha traducido Bruce:

"Un montón de estas cosas nos caían sobre el regazo. No sabíamos que había un smiley sobre Marte. Lo descubrimos a medio camino, que había un cráter en Marte que parecía un smiley gigante. Y cuando decidimos hacerlo, no sabíamos que un mes después de que Watchmen se publicase, el informe de la Tower Commission sobre el Iran-Contragate iba a aparecer y usar la cita de Juvenal "Quis custodiet ipsos custodes" como su epigrama. Fue un poco extraño ese período Watchmen, todo se puso un poco fantasmagórico, había grandes coincidencias pasando alrededor de la obra y de repente, su imagen central aparece en todas esas camisetas acid house que se empiezan a ver por todas partes, así que algo que sólo estaba en mi cabeza y en la de Dave nos rodea ahora en la cultura y era un poco extraño."





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Sobre el smiley, el smiley marciano y el acid house, más aquí.

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ENCIENDE UNA VELA POR EL MUNDO. Aprovecho para colgar este impresionante plano secuencia de NOSTALGHIA (1983), donde el genial Tarkovski mostraba nuevamente uno de los temas que le obsesionó durante toda su carrera: "nosotros hacemos el mundo". Y, también, el sacrificio necesario para cambiarlo, sí. Aunque sea "simbólico" y basado en la pura fe.

"El hombre que trata de sobreponerse a la situación y cambiar el mundo mediante sus actos. Este tema sigue la constante ética de Kant, en la que se establece que por pequeñas o insignificantes que sean las acciones de un hombre, este debe comportarse como si de su actuar pudiese cambiarse el mundo. (...) Goskino tratará de cruzar la piscina termal del Baño Vignoni, con una vela encendida. Se trata de un acto de sacrificio total, en el que el objetivo final va mucho más allá de la promesa que le hizo a Domenico. Se trata de una acción purificadora, para él, y para el resto del mundo." (Vicente Sánchez M.)

20 comentarios:

Dani Gómez dijo...

Impresionante! Muchas gracias. Voy a tener que citarte unas cuantas veces en mi tesis ;)

PAblo dijo...

Una de las cosas más curiosas de las obras que están destinadas a convertirse en maestras son el cúmulo de casualidades que las rodean. Probablemente, son azares que se dan respecto a cualquier cosa y sólo a posteriori se resaltan ese tipo de anécdotas.

"Nostalgia" y Tarkovski, geniales.

Impacientes Saludos.

Pepo dijo...

No, no creo que sean azares. Pesonalmente, no soy un seudoescéptico.

: )

Nihil dijo...

Me temo que Moore, en su costumbre de desmitificar los mecanismos del proceso creativo (algo que le honra), incluye frivolizar acerca de ciertas cosas en las entrevistas.

Estos dos se sabían a Tarkovsky de pe a pa.

Pepo dijo...

¿Desmitificar? Moore siempre farda de lo complejo, ingenioso e intenso que fue el proceso creativo de Watchmen. Lo digo sin criticarlo, es su personalidad y me parece muy bien. Pero farda y mitifica que te cagas todo aquel proceso. Debe ser que yo he leído otras entrevistas, pero me parece que siempre lo hace.

Y, bueno, salvo que Moore lo desmienta posteriormente, lo que ha dicho es lo que ha dicho. En el cine New Utopia ahora proyectan cine ruso, ya que hay un mundo en paz y la guerra fría ha terminado. El director ruso más famoso entonces en el mundo real (1987) era evidentemente Tarkovski. Gibbons lo sugiere como de pasada. Tarkovski. Oye, que tiene una película que se llama Nostalgia y Sacrificio. Qué buena coincidencia, vamos a meter la referencia.

Ya está, no hay más. Suena convincente. Me lo creo.

Pepo dijo...

"Desmitificando". En la misma entrevista que enlazo:

"A.M: Supongo. Con Watchmen, lo que intentamos hacer fue darle una estructura cristalina, como una joya con cientos y cientos de facetas y casi cada una de ellas está diciendo algo de las otras y puedes mirar la joya a través de cualquiera de sus facetas y conseguir una lectura coherente. Básicamente, hay paneles o imágenes individuales que atan todo el comic.

Sí, seguro que la próxima vez que lo lea veré otras cosas.

A.M: Mi hija lo disfrutó mucho. Está hecho a medida para una clase de universidad, porque hay tantos niveles y pequeños detalles de fondo y pequeñas conexiones ingeniosas y referencias, que los estudiantes pueden desgranarlo durante años."

Más desmitificaciones del proceso creativo:

"La sensación que tenía yo entonces, y Dave Gibbons la compartía, es que tras hacer lo que queríamos hacer, nadie se sentiría capaz de seguir escribiendo superhéroes como antes, y que cambiaríamos las cosas definitivamente, lo cual es un pensamiento estúpido e inocente. Lo que realmente pasó es que se generó una ola de imitaciones de Watchmen, pero sólo imitaron lo que podían entender. Dave y yo pensábamos que lo más importante de Watchmen era la narrativa, su estructura polifacética y todo eso. Y hasta cierto punto, lo que habíamos empezado a hacer (que era una aproximación nueva y diferente al género de superhéroes) era lo que menos importaba. No obstante, parece que eso es lo que menos le cuesta captar a la gente. Aunque también hay que decir que es la parte que menos trabajo cuesta hacer. Es muy fácil aproximarse al género de superhéroes desde un punto de vista distinto. Lo que es muy difícil es realizar algo tan orquestado y preciso como Watchmen. Hasta ahora no se ha visto nada tan impactante técnicamente como Watchmen, y no sé cuánto tiempo pasará hasta que así sea, porque hay demasiada gente que no está preparada para llevar a cabo esa cantidad de trabajo, ya sea en lo tocante a la escritura o al dibujo. Supongo que Watchmen es fruto de una coincidencia afortunada que permitió que Dave y yo trabajásemos juntos en un momento en que nuestras respectivas habilidades habían alcanzado una cierta cima. Y creo que pasará bastante tiempo antes de que las estrellas vuelvan a alinearse para provocar una coincidencia igual."

(Moore, en la entrevista que le hizo Jaime Rodríguez a Moore en 1999)

Nihil dijo...

Puede ser, Pepo. Yo he leído en otras ocasiones ironías desmitificadoras (en un texto de una conferencia suya que aparece publicado en la reedición en un solo tomo de V de Vendetta, por ejemplo) sobre el proceso creativo. Pero bueno, Moore es Norte y Sur al mismo tiempo.

El caso es que yo, como buen tocador de llagas, no me lo creo.

Un guionista que concibe sus historias como una sinfonía, en la que cada detalle se revisita una y otra vez, con constantes referencias a otras obras, y que exhibe cultismos y metatemas como constante... ¿improvisando en el final de la historia?

Bueno, sería bonito (e irrelevante). Pero yo no me lo creo.

Pepo dijo...

Ya, porque lo idealizas. No hay que dejar que los hechos nos estropeen la leyenda. La ficción que hemos creado en nuestra cabeza.

Sin embargo, Watchmen NO FUE una sinfonía orquestada milimétricamente, ni mucho menos. He leído unas 20 entrevistas, sumando las de Moore y Gibbons, y siempre lo cuentan igual. Suma a eso el libro de Gibbons (Watching the Watchmen), donde confirma muchas cosas que ya dijeron y cuenta otras nuevas. Según ellos mismos, Watchmen fue un proceso creativo enormemente improvisado. Ejemplos. Cuando lo empiezan a hacer (episodio uno YA publicado), Moore se da cuenta de que no tiene argumento para doce episodios, que es lo que han contratado con DC, sino sólo para seis. De ahí se le ocurre intercalar entre episodio y episodio donde el argumento avanza, un episodio dedicado a contar la vida de cada uno de los personajes protagonistas. Voilá, ya tienes los doce episodios. Si observas la serie, el 1 es argumento, el 2 es "personaje" (Comediante), el 3 es argumento avanzando, el 4 es "personaje" (Manhattan en Marte), el 5 es argumento, el 6 es "personaje" (Rorschach le cuenta su vida al psiquiatra)... Más ejemplos de que aquello fue más una jam-session que una sinfonía compuesta y orquestada con precisión. Hay muchos. A mitad de la serie, Moore aún no sabe el final. Gibbons le da la clave cuando le dice que él lo ve Watchmen no como una historia de superhéroes, sino como un slice of life de ciencia-ficción. A Moore se le abre la mente y se le ocurre el final. El final, y me refiero al final abierto, últimas viñetas, efectivamente es como de una historieta de ciencia-ficción de la Ec Comics o del AMAZING FANTASY de Lee y Ditko. El smiley marciano no lo conocen hasta que Gibbons se topa con él para dibujar el episodio IV. Lo cuenta Gibbons en su libro. Moore, en las entrevistas. Le revela el descubrimiento del smiley marciano a Moore, que ya tenía planificado el episodio IX (que también transcurre en Marte) pero aún no escrito, y ambos están de acuerdo en que en el episodio IX debe aparecer el smiley marciano.
Más. A la altura de la mitad de la serie, Moore está liadísimo con sus guiones para La Cosa del pantano (que estaba escribiendo simultáneamente, mes tras mes) y se retrasa con las entregas para Watchmen. Gibbons se agobia porque se queda varias veces de brazos cruzados, esperando más guión, y le pide a Moore más páginas, que las fechas de entrega se echan encima. Las páginas empiezan a llegarle DE DOS EN DOS. En un taxi. Si eso es una sinfonía, yo siento no verlo así. ES una jam-session. Muy productivo como proceso creativo, por cierto. Miller suele trabajar así, y confía ciegamente en la improvisación y lo orgánico como método de trabajo.

Las portadas, se le ocurrieron a Gibbons poco antes de ir a imprenta en el primer episodio. Hay muchos más ejemplos, solo hay que leer las entrevistas de los dos autores. Pero creo que ya son suficientes.

Por cierto. Está claro que da igual que Moore nos diga que lo de Sacrificio y Nostalgia se le ocurrió a Dave Gibbons, como sucede en este caso. A pesar de eso, seguimos idealizando y hablando de una sinfonía del guionista. Está claro también que la ficción sobre "quién y cómo se hizo Watchmen", nuestra leyenda como aficionados del tebeo, puede más que los hechos que sucedieron según han contado los propios autores.

Pepo dijo...

Lo del "arma definitiva" de Veidt, también estaba ya en viejas novelas e historietas de ciencia-ficción. Pero, como han contado Moore y Gibbons, eso no salió hasta muy avanzada la serie, porque Moore... no tenía final. ¿ES increíble para lo que creíamos sobre una obra tan "milimétrica", verdad? Bueno, pues así lo han contado los dos.

Hay una novela de ciencia-ficción que ahora no recuerdo en cuyo argumento había un "arma falsa" para acabar con todas las guerras a base de crear miedo. En The ultimate weapon, historieta de Stan Lee y Steve Ditko (1962, publicada en Amazing Fantasy), el argumento es eso, casi tal cual. Los americanos deciden parar los pies a un presidente ruso belicista con una extraña esfera flotante que envían encima de suelo ruso. Cuando los rusos ceden, por miedo ante la esfera y las "aterradoras armas" que puede albergar en su interior, y deciden cooperar para la paz con los americanos, se destapa el pastel (última viñeta) en el espacio. Era un satélite hueco, vacío, no había nada dentro. Ahí sólo faltaba ya el pulpo gigante como monstruo alienígena falso. Está un año después, en 1963. En el episodio de la serie de TV Outer Limits titulado "The architects of fear". Está citado en una viñeta del último capítulo de Watchmen, lo está viendo en la tele Sally Jupiter, en la residencia.

Bruce dijo...

En ese sentido, tambien hay que reivindicar a Dave Lloyd, importantísimo en el proceso creativo de V de Vendetta y capital en el personaje de V.

Traduciendo la entrevista me acordaba de 'Casablanca'; cuando empezaron a rodarla, no tenían guión, lo iban escribiendo día a día...
Hay quien tiene la teoría de que las auténticas obras maestras son las que recogen unas ideas o valores universales que están por ahí, flotando en el inconsciente colectivo, y los creadores consiguen conectar con ellas de algún modo, casi por casualidad, y trasladarlas al papel.

Pepo dijo...

Bruce enlaza en su blog la historieta de Lee y Ditko, THE ULTIMATE WEAPON. Aquí. Gracias.

Bruce dijo...

Y gracias a tí también. Esto es retroalimentación pura y dura :D

Pepo dijo...

No! Esto no es retroalimentación. Es una "sinfonía del guionista" perfectamente orquestada...

: )

(perdona la broma, Nihil)

Gually dijo...

Este comentario que voy a hacer tiene más relación con el tema de la autoría compartida del que hablábamos el otro día, que con la entrada de hoy, pero me parece interesante introducirlo aqui.

Esta mañana he conocido la noticia del fallecimiento del compositor Maurice Jarre. Lo he oído en la radio, donde han introducido un pequeño corte con unas declaraciones del propio Jarre en las que afirmaba que cuando componía su intención era que la música aportara información extra a la película, que la música dijera algo que las imágenes en movimiento no decían.
Y creo que en películas como "Lawrence de Arabia" o "Dr. Zivago" lo consigue plenamente, dota a los fotogramas de una mayor grandilocuencia, de más vida.

Nihil dijo...

Vale, vale, Pepo. Que no está uno negando, sino matizando.

¿Quién ha dicho que una sinfonía sea algo milimétrico? Yo no, desde luego. Más que nada porque no lo es.

Sin embargo, nadie escribe una buena sinfonía por casualidad.

Sin quitarle a usted razón, que la tiene, insisto que una cosa es lo que sucede, y otra lo que queremos que suceda.

Un guionista como Alan Moore (y no es mi ideal de guionista) tiene recursos suficientes como para no desperdiciar nada, desde luego. Y ya sabemos que para escribir una buena historia vale más el olfato que el fondo empírico, desde luego. Esa capacidad para meter en tu historia todo hallazgo apetitoso y alimentarla de día a día y no de prejuicios.

Pero eso es una técnica como otra cualquiera, no nos engañemos. No se aprenden los elementos, sino a trabajar con ellos.

Y luego está lo que decimos en la prensa, o como lo decimos o lo que parece. Como cuando Mariscal decía que el Cobi nació a partir de un dibujito de su hija (cosa que ni siquiera se si es cierta). Podría ser así tranquilamente y eso no quita ni pone valor a su trabajo. Pero lo evidente es que cuando Mariscal lo cuenta, pretende tocar ciertas fibras a costa de obviar partes de su proceso de trabajo mucho más importantes que de dónde procede tal o cual.

Ergo: no me lo creo (o no como el lo cuenta).

Pepo dijo...

Es que Gibbons lo cuenta igual por su lado. Si están "mintiendo" se han puesto de acuerdo para ello.

"insisto que una cosa es lo que sucede, y otra lo que queremos que suceda."

De eso se trata precisamente.

Pepo dijo...

Te releo, Nihil, y tienes razón en que una buena obra no sale por casualidad. Pero es que para "improvisar" también se requiere técnica y talento. Y si hay más de un talento colaborando al máximo nivel (caso de Moore, Gibbons y Higgins), la obra es más inspirada, más rica. Otro mito sobre Watchmen es "lo perfecta que es la historia". La historia está llena de agujeros e inconsistencias, fruto probablemente de la improvisación con que se hizo,lo cual solo prueba una vez más que una gran obra no tiene por qué ser perfecta ni tenerlo todo bien atado.

Sobra las citas... yo personalmetne no entiendo por qué se hace tanto hincapié en el valor de las citas. Las citas no son lo mejor de Watchmen ni muchísimo menos, y a menudo sólo parecen estar metidas para demostrar al lector que los autores son más listos y cultos que él. Siento decirlo así pero así lo pienso. Entiendo las citas finales de cada capítulo, aportan más significado y resonancias, me parecen bien; entiendo las citas como homenenaje a las fuentes de inspiración (William Blake, Jung, Nietzche, Einstein, Bob Dylan), pero eso de meter en cada viñeta una referencia a prácticamente todos los libros que se habían leído los autores... Que vale, que es un juego divertido, no lo niego, pero no creo que tenga un especial mérito. Eso lo puede hacer cualquiera. Oye, que en este hueco de tal viñeta podemos meter un cartel con programación doble de Tarkovski, que es un director ruso muy valorado y tiene dos películas cuyo título coincide con nuestro rollo. Vale, adelante, mételo. Oye, que en la viñeta donde Veidt clama su victoria con los brazos en alto -episodio XI- quedaría de puta madre dibujar de fondo el cuadro con Alejandro Magno cortando el nudo gordiano. Por si el lector no recuerda a esas alturas lo de la metáfora del nudo, vamos a recordárselo.
Hombre, no sé yo hasta que punto eso es un súper mérito artístico, la verdad.

Lo que no puede hacer cualquiera es utilizar otros recursos narrativos más complejos del tebeo. Tengo especial predilección por las formas subliminales tipo "fractales", dispersas por todo el tebeo, es un recurso subliminal de mucha potencia simbólica. Igual que las viñetas repetidas como una especie de "patrón rítmico" (véase el episodio IV, engrananajes cayendo; o meteoritos cayendo; o el bote de colonia girando en el episodio IX). Ni tampoco cualquiera es capaz de crear la psicología de los personajes del modo en que está creada en este tebeo.

Otra cosa de la que me he acordado hace rato, y que da cuenta de cómo en el proceso creativo de una obra colectiva como Watchmen participan varias mentes. Los apéndices de cada capítulo no fue una idea de Moore. Se le ocurrió a Len Wein, y así se lo propuso a Moore. Wein era el editor de DC en Watchmen, y se lo propuso para ampliar el mundo de ficción de Watchmen y darle más riqueza y verosimilitud. A Moore le pareció muy bien, y los escribió. Gibbons los ilustró con sus dibujos y diseños.

Por cierto que Gibbons es también diseñador, me refiero de oficio. Y creo que muy bueno por las cosas que he visto suyas. En realidad no hay más que ver el impresionante trabajo de diseño que hizo en todo Watchmen, desde la idea de la retícula fija (luego Moore usó también muy bien el recurso del diseño en cada página, conste) a las portadas y diseño del logotipo. Logo que él propuso (logo vertical, inaudito entonces en un tebeo de superhéroes, aunque con el antecedente del modernísimo diseño de portadas del Dark Knight, anterior a Watchmen). Y consiguió colárselo al equipo de rotulistas de DC. Hoy día es una de las imágenes más distintivas de Watchmen.

Intramuros dijo...

Respecto al tema de obra colectiva, resulta un poco injusto que se le dé tanta importancia al guionista en detrimento del dibujante en el mundo del cómic.

Si hacemos un símil con el cine, las labores del dibujante equivaldrían a las del director, director de fotografía, diseñador de vestuario, diseñador de producción... Si aplicáramos los baremos de la industría cinematográfica a un tebeo, el nombre del dibujante saldría siempre en letras más grandes que las del guionista.

Recuerdo que el mismísimo Pierre Christín lo admitió cuando estuvo en "Viñetas desde o Atlántico", diciendo tajantemente que un tebeo es, en su 90%, obra del dibujante.

Juan Carlos dijo...

Por cierto, al final de la entrevista Moore dice: "Frank es muy bueno en lo que hace, pero a veces me gustaría verle hacer una historia que no fuese sobre tíos siendo duros. No estoy criticando a Frank, es muy bueno en lo que hace y obviamente sus gustos son diferentes de los míos." Estoy de acuerdo con el mago de Northampton...

Pepo dijo...

Sí, lo he leído. Bueno, Miller no es el único autor obsesionado con los mismos temas. Ware, Burns, Clowes, el mismo Moore en cuanto se mete con temas "mágicos" o con su mismo método formal (en Moore el tema es LA FORMA) posmoderno de deconstrucción/intertextualidad, que está en todo lo que hace desde Swamp Thing hasta los ABC Comics y Lost Girls... No sé, creo que aquí SÍ es una cuestión de gustos, pero de verdad de la buena. Quicir, la cuestión es que a unos lectores esa reiteración temática/formal no les cansa porque les gusta mucho el autor en concreto, y a otros sí les cansa porque no les gusta TANTO ese autor concreto...