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jueves, 15 de abril de 2021

Humor y algo más


HUMOR Y ALGO MÁS

Pepo Pérez
pepoperez@elperiodicom.com

CARLITOS FAX
Autor: Guión y dibujos de Albert Monteys. Color de Carmen Recreo
Editorial: Ediciones El Jueves
Páginas: 64
Precio:  9, 90 €        
Sinopsis: en el año 3037, Carlitos, un robot-fax que trabaja en un
diario, sueña con convertirse en periodista estrella.

Albert Monteys (Barcelona, 1971) se ha convertido en uno de los principales renovadores de nuestra historieta de humor. Desde las páginas que lleva una década realizando para El Jueves, en series como Tato, con moto y sin contrato o Para ti, que eres joven -ésta última a dúo con Manel Fontdevila-, Monteys ha perfeccionado su estilo gráfico y narrativo hasta alcanzar la que hasta ahora es su cima como autor. 
Serializado en la revista infantil Mister K y recopilado luego en un primer álbum -galardonado con el premio al mejor guión en el Salón del Cómic de Barcelona de 2006-, Carlitos Fax destila las mejores esencias de Monteys: sus principales influencias –ciertos autores de la escuela Bruguera, entre otras referencias eclécticas- han sido integradas para producir algo nuevo y distinto, mientras su grafismo caricaturesco se ha depurado hacia terrenos cada vez más expresivos y originales.

   El álbum está compuesto por historietas cortas, ambientadas en un futuro delirante poblado por robots pintureros, extraterrestes de aspecto desternillante y humanos tan ridículos como siempre. La cuestión es que este tebeo hace reír realmente, eso tan difícil de lograr, porque los gags son muchos y sorprendentes –el humor sin sorpresa no es tal-, y porque se basan en inteligentes vueltas de tuerca que aportan matices a los temas: existe un doble sentido satírico sobre problemas actuales que no tiene nada que envidiar a series televisivas como Futurama, desde la globalización económica hasta la explotación laboral, pasando por el consumismo. “Un tebeo para chavales que fuera un paso más allá”, explicaba Monteys sobre su intención en Carlitos Fax. No es de extrañar, pues, que los mayores fans de este tebeo sean treintañeros, ni que entre esos fans se encuentre uno de los principales maestros de Monteys, nada menos que
Jan, el creador de Superlópez.
—-
Una reseña que publiqué en El Periódico de Catalunya en febrero de 2007.

jueves, 29 de marzo de 2018

cómics en Rockdelux abril 2018

Foto de Angel Olsen: Kylie Coutts; diseño de Gemma Alberich
¡Paren máquinas! O, mejor dicho, vuelvan a ponerlas en marcha: llega el número de abril de Rockdelux, con portada y entrevista exclusiva dedicadas a Angel Olsen. En la sección de cómic se puede encontrar este mes:  

“Poder Negro al asalto de la cultura pop”,  un artículo de Daniel Ausente en el que escribe, al hilo del fenómeno sociológico Black Panther the movie, sobre Ta-Nehisi Coates y otros escritores afroamericanos como Roxane Gay y Yona Harvey que se aplican desde hace un par de años a guionizar series de superhéroes como Pantera Negra (Panini). Y las que están al caer.

Reseñas de:  
Poulou y el resto de mi familia (Sapristi), una memoria familiar de Camille Vannier de gran libertad formal y politonal, del humorismo al “drama-queen”, que reseña Isabel Cortés;  
El show de Albert Monteys (¡Caramba!), un cómic obviamente de Albert Monteys que recoge sus tiras para la extinta y añorada Orgullo y Satisfacción y que reseña un entusiasmado Xavi Serra; 
¡Cuidado, que te asesinas! (La Cúpula), un “esperpento psicodélico” de Lorenzo Montatore, a decir de Gerardo Vilches, que lo reseña igual de entusiasmado; 
—el retorno de Chema Peral con Budapest (La Cúpula), un “viaje alucinante” según su reseñista, Alex Serrano; 
En la cocina con Kafka (Salamandra Graphic), del escocés Tom Gauld, otra muestra de sus tiras de humor “inteligente” (siempre me encantó la etiqueta) pero también “literario”, que reseña Elizabeth Casillas; 
—la nueva (gran) obra de Emmanuel Guibert, Martha y Alan (Salamandra Graphic), tercera entrega de sus memorias del amigo muerto, Alan Ingram Cope (1925-1999), que reseña un servidor y sobre la que, me imagino, alguien entrará en el debate de “si esto es cómic o no es cómic” debido a sus investigaciones formales en la frontera entre el cómic tradicional y el cuento ilustrado... como si lo que fuese CÓMIC estuviera “escrito en piedra” de modo ideal / esencialista, en lugar de ser una forma cambiante a través de los años que hoy, tras la explosión de la novela gráfica, se expande hacia nuevos horizontes. Si la forma es contenido, como por supuesto es, preguntarse por esas convenciones formales del pasado para jugar con ellas o simplemente ignorarlas, como hace Guibert en Martha y Alan a la hora de buscar modos de representación de los recuerdos de otra persona, es preguntarse por el presente y futuro del cómic. Cómics expandidos, les llama Jorge Carrión en un artículo reciente publicado en Jot Down.

Doble página de Martha & Alan (2016), de Emmanuel Guibert, ahora publicado en España
Rockdelux se expandirá también en mayo, con un nuevo número. Entretanto, el de abril está siendo distribuido pacientemente por toda la península y los archipiélagos españoles para llegar en estos días a vuestro kiosco amigo. Se despide la gran Angel Olsen:

lunes, 3 de julio de 2017

cómics en Rockdelux julio-agosto 2017

Nuevo número de Rockdelux en kioscos, el de julio-agosto de 2017, bajo portada dedicada a Arca. Su sección de cómic trae los siguientes contenidos este mes:

1) Reseñas de:
Dibujos secuenciales, de Richard McGuire (Salamandra Graphic), por Raúl Minchinela;
El día más largo del futuro, de Lucas Varela (La Cúpula), por Daniel Ausente;
Carlitos Fax, de Albert Monteys (Astiberri), por Laura Fernández;
Poncho Fue, de Sole Otero (La Cúpula), por Isabel Cortés;
Ortega y Pacheco Deluxe Volumen 1, de Pedro Vera (¡Caramba!), por Raúl Minchinela;
Heavy. Los chicos están mal, de Miguel B. Núñez (Sapristi), por Alex Serrano;
La gran aventura humana, de Miguel Brieva (Reservoir Books), por Mireia Pérez;
¿Cuánta tierra necesita un hombre?, de Martin Veyron (Norma), por Daniel Ausente.
 
2) «Apabullante» artículo de Daniel Ausente sobre el centenario del nacimiento de El Rey, o sea, Jack Kirby, a propósito de dos ediciones recientes de su material: King-Size Kirby (Panini) y El Cuarto Mundo (ECC).
  
3) Espléndido reportaje-entrevista de Gerardo Vilches sobre Catherine Meurisse con ocasión de su visita a España (Gerardo también reseña La levedad, el libro de Meurisse que ha editado Impedimenta en nuestro país recientemente), que incluye foto exclusiva de Óscar García.
(diseño de la revista de Gemma Alberich)

Y eso eso todo de momento. Rockdelux, ya en kioscos. Buen verano a todos.

lunes, 30 de marzo de 2015

cómic en rockdelux abril 2015

Ya está en kioscos el número de abril de Rockdelux, con la habitual sección de cómic, en esta ocasión con dos páginas que incluyen:
—entrevista de Daniel Ausente a Simon Hanselmann,
—reseña amplia de  Barcelona. Los vagabundos de la chatarra, de Jorge Carrión y Sagar (Norma), por Eloy Fernández Porta,
—y artículo de Raúl Minchinela sobre los cómics digitales de Panel Syndicate.com: 
The Private Eye, de Brian K. Vaughan, Marcos Martín y Muntsa Vicente, y ¡Universo!, de Albert Monteys.

También hay reseñas de
Lo mejor de Unas lesbianas de cuidado, de Alison Bechdel (Reservoir Books), por Gerardo Vilches,
André el gigante. Vida y leyenda, de Box Brown (Astiberri), por Daniel Ausente,
—el debut editorial de Sapristi con Matar a mi madre, de Jules Feiffer (reseña de Gerardo Vilches),
—el nuevo Miguel Brieva, Lo que (me) está pasando (Reservoir Books), por JuanP Holguera,
—y el último Riad Sattouf, El árabe del futuro (Salamandra).

(La revista impresa acaba de llegar a kioscos, por eso subo las páginas en pequeño; diseño de Rockdelux: Nacho Antolín)

domingo, 21 de noviembre de 2010

MONTEYS Y QUÍLEZ HABLAN

La entrevista que enlazaba esta mañana, a Albert Monteys y Mayte Quílez (El Jueves), la realizó Borja Crespo, aunque venía sin firmar en la página enlazada. La hizo para El Correo, que pertenece al grupo Vocento, los propietarios de Hoy. Se puede leer completa, antes de extractarla y reescribirla para prensa en Guía del Cómic

(gracias, Jose)

EL MILAGRO DEL QUIOSCO



"Ven el estado actual del arte secuencial como «bueno. Se está más cerca que nunca del tan ambicionado respeto de los medios de comunicación y dos o tres cómics son éxito de ventas cada año. Nos lo cuentan en 1993 y no nos lo creemos». Todavía hay quien piensa que 'El Jueves' no es cómic... «Pues que piense otra vez», contesta rotundo. «Sí es cierto que la revista no es consumida por fans de los cómics sino por amantes del humor. Y es muy posible que el lector habitual de 'El Jueves' ignore que el cómic es un mundo muy amplio y con muchos registros. Pero es un cómic, lo hemos mirado». «Siempre decimos que estamos en terreno de nadie», puntualiza Quílez. «En el mundo del cómic se nos tacha de comerciales y en el mundo de la prensa de ser un tebeo. Por fortuna las clasificaciones no sirven para mucho y a los lectores no les importa».

El milagro de salir

Lo cierto es que la salida cada semana de la revista no deja de ser un pequeño milagro, viendo el panorama. Revistas de cómic apenas quedan. «Muchas veces creo que es sorprendente que después de tantos años, e intentando no repetirnos, se nos hayan vuelto a ocurrir nuevas ideas», dice Quílez. «Quizás por eso tenemos poquita compañía, por eso y porque desde hace tiempo es muy complicado poner nuevas cosas en el quiosco».
«Vivimos el día a día siendo conscientes de estar en una especie de excepción, de milagro», remata Monteys. «La verdad, no nos importaría tener competencia y somos muy fans de las otras revistas de humor que quedan. ¡Retranca o el TMEO son lectura recomendada!»"
Monteys y Mayte Quílez hablan sobre El Jueves

miércoles, 7 de julio de 2010

HOY DÍA

"Mister K no cuajó y no sabemos todavía por qué. Bueno, no sabemos por qué, entendemos que era una revista que estaba fuera de su tiempo, seguramente [...]. O a lo mejor es que realmente sacar ahora mismo una revista a quioscos es un acto suicida, sea una revista infantil o sea una revista de humor. Yo siempre digo que si El Jueves, que lleva tantos años en los quioscos, saliera ahora nueva, seguramente fracasaría. El Jueves funciona porque tiene un espacio reservado en los quioscos y todo eso, pero ahora mismo sacar una revista nueva a un quiosco es como escupir en el mar. Queda, vamos, diluido".
Albert Monteys, entrevistado en Koomic TV

viernes, 11 de junio de 2010

POR QUÉ TE VAS



Bambino Bámbola ha subido al YouTube este video que recoge justamente la canción de Love of Lesbian que me tocó ilustrar anoche durante el concierto ilustrado celebrado en la Sala Visions, una versión del clásico de Jeanette POR QUÉ TE VAS. La "segunda mano derecha" que aparece a partir de un momento dado es la de Juanjo Sáez, que apareció a última hora justo para esta actuación improvisada a cuatro manos. Muchas gracias desde aquí a Love of Lesbian por su concierto (por la patilla), al público asistente, a los responsables de la Sala Visions y, por supuesto, a la mente (y cuerpo) detrás de la organización de todo esto, Javirroyo, el alma de El Estafador (un saludo a todos los dibujantes que estuvieron allí: Ed, Maxi Luchini, Monteys, Jonathan Millán, Hola Por Qué, Chuso Ordi y Xavi Daura. Más información de la cosa y fotos de diversos momentos de la actuación en el blog BambinoBambola.

Love of Lesbian y LAS MALAS LENGUAS, dibujo de Albert Monteys, foto de Bambino Bámbola

lunes, 31 de mayo de 2010

NO HAY UN VERANO COMO EL NUESTRO

Albert Monteys participa junto a otros artistas (actores, cantantes, etc.) en un anuncio de gazpacho.

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Versión extendida de la participación de Monteys, aquí. "¿Cómo dibujaría un buen verano?"

(gracias, Jose)

martes, 18 de mayo de 2010

PREMIO COLL 2010

Hoy martes, 18 de mayo,
"Glénat y la APIC presentarán los cómics ganadores de la 3ª edición del Premi Josep Coll. El acto tendrá lugar en la librería La Central del Raval (C/Elizabets, 6, Barcelona), a las 19h, y será presentado por Albert Monteys, Miguel Gallardo y Toni Guiral.

Los ganadores:

Barcelona Low Cost
Aníbal Mendoza y Martin Tognola

Abulio
Joan Cornellà"

lunes, 15 de marzo de 2010

PROFESIÓN, VOCACIÓN, COMIC BOOK... NOVELA GRÁFICA

"Mi trabajo para El Jueves, a decir verdad, es un poco alimenticio, También es dibujar, claro, que es lo que a mí me gusta, pero no es exactamente lo que yo querría. Me considero un profesional, obviamente, pero es cierto que a veces uno se plantea si no sería mejor abandonar esa postura y abordar los cómics de manera más vocacional. De hecho, me estoy planteando muy seriamente dejar lo de El Jueves y prepararme unas oposiciones o algo así, porque de pronto me encuentro con que ha pasado un año y no he tenido tiempo para hacer nada más que lo de El Jueves, que está muy bien, pero a mí también me gustaría hacer otras cosas. Me gustaría tener un mes para poder dedicarme a preparar mi comic book, porque ahora mismo tengo muchas ideas pero no puedo sentarme a hacerlas. Tengo cinco minutos libres, media hora. [...] Si hay muchos jóvenes que no son fiables para entregar todos los meses, es porque el pez se muerde la cola. Por una parte no hay gente que se pueda dedicar 24 horas al día a un tebeo para sacarlo cada mes, porque los tebeos no se venden, y los tebeos no se venden porque no salen regularmente. Lo que pasa es que siempre tiene que haber gente que se tire de cabeza al mar, que se arriesgue, como es el caso de Germán [García], al que admiro por haber hecho lo que quiere hacer, que es lo que yo me estoy planteando seriamente. Lo hago y, si veo que dentro de un año la cosa no ha funcionado, pues bueno, ya he sacado doce números y tampoco me voy a quedar muerto de hambre en un arroyo. [...] Yo creo que es cuestión de arriesgarse, y si realmente la cosa no va bien, dentro de cuatro o cinco años la cosa va a petar y no habrá más gente dispuesta a seguir así, primero porque las editoriales no tienen grandes beneficios, simplemente cubren gastos, y segundo porque los dibujantes llegan a un punto en el que tendrán que hacer algo para vivir, a no ser que con 50 años sigan en casa de sus padres. En el futuro hacer tebeos va a suponer un sacrificio mucho mayor, y hará falta gente que se moje el culo".
Albert Monteys, entrevistado hace más de diez años por Santiago García (visto en Mandorla). En concreto, para la revista U, (nº 5, 1997), una entrevista que ahora ha rescatado Jose A. Serrano para Guía del Cómic, donde está recopilando un montón de entrevistas a autores españoles. He copiado ese extracto porque me ha asombrado realmente. Tengo la entrevista impresa pero, claro, hace años que no la había releído, y sorprende todo lo que Monteys está prefigurando en sus respuestas sobre el panorama actual, no de 1997, del cómic español. Nótese que habla de "mi comic book" para ese proyecto personal que soñaba con realizar a largo plazo, porque entonces la única salida para publicar eran los tebeos de grapa, como el número único que había publicado entonces de CALAVERA LUNAR, un tebeo de grapa en blanco y negro. Tebeos de grapa que se vendían en librerías especializadas en cómic, pero no en librerías generales, a las que acude a comprar el público general. Porque las librerías generales no venden tebeos de grapa. Libros sí.

El otro día en Barcelona lo hablaba con Juanjo Sáez (bajo estas líneas, portada de su novela gráfica VIVIENDO DEL CUENTO, Mondadori, 2004). Hoy parece a veces, cuando lees o escuchas ciertas cosas, que el mercado actual haya existido siempre, pero eso no es así en absoluto. Hace diez años, o trece (los que tiene esa entrevista a Monteys), el mercado español era infinitamente más raquítico que ahora, tras la crisis monumental que asoló la industria nacional durante los noventa y que acabó con revistas y álbumes españoles (muchos autores consagrados en los ochenta, que vivieron entonces del cómic, se tuvieron que marchar a la ilustración, al diseño gráfico o a otros campos para poder vivir). Y si en 1996-97 era difícil publicar, y distribuir, un simple tebeo de grapa en blanco y negro, como los de Germán García que cita Monteys (TESS TINIEBLAS, Camaleón Ediciones) o el propio de Monteys (CALAVERA LUNAR, Camaleón), imaginemos ahora lo inconcebible que era para un autor español pensar en publicar una novela gráfica.

Hoy los autores españoles publican cómics en formato libro, con tapa dura y color si es necesario, en muchos casos producidos directamente para España. Cómics que se venden en una red amplia de librerías que incluyen las especializadas y, hoy también, las generales. Que es donde suele comprar el público general. Muchos de esos historietistas que publican actualmente, tal como vaticinaba Monteys, no viven del cómic porque cada título no vende lo suficiente como para poder vivir de ellos. La oferta es muy amplia y variada, y por tanto la competencia, mayor. Como en la literatura, la mayoría de autores tienen otros trabajos; escribir libros, hacer tebeos, es su vocación, un medio de expresión personal. Y cuando se hacen las cosas como medio personal de expresión, y no para satisfacer necesidades comerciales de una industria, de un editor, ese planteamiento creativo tiene que cambiar por fuerza, profundamente, el tipo de material que se publica; tiene que diversificar inevitablemente las obras, las temáticas, los géneros (o ausencia de ellos), los estilos, los formatos.

Tomemos también de ejemplo EL ARTE DE VOLAR (De Ponent, 2009), un cómic cuyos autores han hecho por vocación y expresión personal. Antonio Altarriba es profesor universitario y de eso vive, Kim trabaja desde hace muchos años publicando en El Jueves y no creo que esperase ganar mucho por dibujar EL ARTE DE VOLAR. Ése, el de Juanjo Sáez, el de Altarriba y Kim y muchos otros autores, es el "nuevo cómic" al que se ha terminado apodando novela gráfica por la fuerza de los hechos; da igual que el término nos disguste porque es el que se ha impuesto, el que reconoce el público y, lo mismo que en su momento se impuso comic book (que de book no tenía nada) en Estados Unidos para denominar a sus cuadernillos de grapa, novela gráfica es un término convencional que, por su misma convención, no designa realmente "novelas". En la mente de quien lo dice, lo oye o lee, el concepto novela gráfica alude al cómic. Al nuevo cómic, para ser más exactos. Sirva esto como resumen español de lo que viene sucediendo en un movimiento internacional que arranca principalmente de Estados Unidos y abarca ya varias décadas, pero que se ha desarrollado y consolidado plenamente durante los últimos diez años.

miércoles, 24 de febrero de 2010

¡MIEDO!

El Estafador #25, dedicado a EL MIEDO. Esta semana contamos con la colaboración estelar (y puntual) de un estafador invitado: Albert Monteys, al que seguro todos conocéis, dibujante creador de series como TATO o CARLITOS FAX y director desde hace unos años de El Jueves. Gracias por regalarnos una tira como la que has hecho expresamente para este Estafador.

martes, 16 de febrero de 2010

ESTAFADORES EN BARCELONA

El jueves pasado Juanjo Sáez, Javirroyo y servidor presentamos en Barcelona El Estafador. No quiero enrollarme mucho, pero sí al menos me gustaría dejar constancia de la inmensa alegría que nos llevamos los tres (no pudo venir Susipop a última hora) por la calurosa acogida del público, que llenó el forum de Fnac Triangle y encima participó con comentarios, preguntas e incluso críticas, que alguna hubo. Por mi parte, tomé conciencia un tanto alucinado de que hay un público que sigue todos los miércoles este digamos fanzine web de cómic humorístico (podemos llamarle fanzine, puesto que es "autoeditado" y nadie está cobrando por hacerlo), un público que lo agradece y espera que sigamos publicándolo.

Durante la mesa redonda, Javirroyo, el alma máter del proyecto, se quedó con todos nosotros cuando nos hizo creer que se había mosqueado mientras nos reíamos de los colores de sus tiras porque es daltónico ("es que os estáis riendo de una minusvalía", dijo muy "serio"), y Juanjo Sáez estuvo muy perspicaz en uno de los grandes momentos de su actuación, cuando hizo notar que, a pesar de la invitación de Octavio Botana, responsable de la agenda cultural de Fnac Triangle, "al terminar esta presentación no tenéis nada que comprar en la planta de arriba" (Octavi se puso colorado y a la vez se reía con la ocurrencia de Juanjo; muchas gracias desde aquí nuevamente por la invitación). Juanjo también destacó que una de las razones del nacimiento de El Estafador fue que a varios de los colaboradores, entre ellos él mismo, nos habían echado de alguna publicación debido a la crisis monumental que atraviesa actualmente la prensa, así que la solución fue el ya clásico do it yourself montando nuestro propio tinglado. El lema podría ser algo así: la (antigua) industria cultural puede estar en crisis, la creatividad no.

Además de las intervenciones finales de Albert Monteys, presente en el público y declarado seguidor de El Estafador (INCREÍBLE), y de otros asistentes como el periodista Antonio Baños, el gran Jose "Guía del Cómic" Serrano que nos propuso una gran idea, un señor argentino y algunos más, quiero destacar por encima de todas la de un muchacho que nos dijo simplemente lo siguiente: "no quiero preguntar nada, sólo quiero deciros que todos los miércoles cuando leo El Estafador me alegra el día". En ese momento me acordé de aquella escena hacia el final de la peli LOS VIAJES DE SULLIVAN, cuando el público de un pequeño cine olvida sus problemas mientras ríe con una comedia animada de funny animals. Me sentí como hacía tiempo no me sentía. Y corto el rollo empalagoso porque aún no he entregado mi colaboración para El Estafador de esta semana.

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Jose Antonio Serrano ha subido fotos de la cosa al Flickr de Guía del Cómic (la foto de arriba es suya)

martes, 28 de abril de 2009

MONTEYS Y 'WATCHMEN' EN EL MANGLAR 9


En este número de la revista, Monteys ha firmado además de la portada, unas acojonantes, abrumadoras páginas interiores de cómic. Va sobradísimo. Humor fino, metahumor más fino, meta-metahumor y triple pirueta sin red. Espero que siga publicando en la revista, ojalá que sí. José Antonio Serrano también le ha entrevistado en las páginas centrales, merece la pena leer también la entrevista.

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SUPERHÉROES Y "SUPERHÉROES". Al margen de esto, y aprovechando que ha vuelto a salir "casualmente" WATCHMEN en el post de abajo, quería citar un extracto de la sección de John Tones en El Manglar, A MACHETE. Se trata de unos párrafos que me sorprendieron gratamente porque explican una idea que comparto desde hace bastante tiempo. Tones argumenta por qué es absurdo citar a WATCHMEN como "cumbre de los tebeos de superhéroes". WATCHMEN es una sátira en clave dramática de los superhéroes, una deconstrucción, una coda al género de enmascarados, un experimento en los márgenes del mismo, lo que queramos. Pero no es definitivamente el paradigma del cómic de superhéroes ni "el mejor cómic de superhéroes de la historia", sencillamente porque se salta a la torera los códigos que definen a este género. El SUPERMAN de finales de los cincuenta sí es un buen ejemplo del cómic de superhéroes; LOS 4 FANTÁSTICOS de Lee y Kirby, sí, por supuesto; SPIDERMAN, de Lee y Ditko, sí. BATMAN de Bill Finger y Dick Sprang también es un buen ejemplo del género, igual que el LINTERNA VERDE de John Broome y Gil Kane. BATMAN de O'Neil y Neil Adams, también; LA PATRULLA X de Roy Thomas y Neal Adams, sí, por supuesto; LOS VENGADORES de Lee y Kirby, evidentemente que sí; SUPERMAN Vs. SPIDERMAN de Gerry Conway, Ross Andru y Dick Giordano por supuesto que también. Etcétera. Porque cuando hablamos de un género determinado, hablamos de eso mismo, de un género. Es decir, de un tipo de relato con unos códigos y convenciones muy concretos, en el que pueden caber muchas cosas dependiendo del autor, sí, pero no cabe todo. Particularmente aquellos relatos que, como WATCHMEN, se dedican precisamente a deconstruir esos códigos y convenciones del género y a criticarlos abiertamente.

El origen del género: el Superman de Jerry Siegel y Joe Shuster (Action Comics 1, 1938)

Hazañas bélicas superheroicas: el supersoldado Capitán América zurra a los nazis en su debut, fecha de portada Marzo 1941, por Joe Simon y Jack Kirby. En 1986, el supersoldado americano de WATCHMEN -El Comediante- es el fascista que liquida a inocentes

Momento cumbre de la Edad de Oro de los superhéroes, años cuarenta: la socarronería heroica del Capitán Marvel -luego Shazam!- superaba en ventas (millonarias) a Superman, su máximo rival. Portada de C.C. Beck (1946)

Dos Caras y los cacharros gigantes del Batman de los cincuenta, por Bill Finger y Dick Sprang (1954)

Más género de supertipos disfrazados: El GREEN LANTERN de John Broome y Gil Kane (1959) en los inicios de la Edad de Plata del comic book de enmascarados

El hombre que se casó con Lois Lane. El delirio no tan ingenuo del Superman de la Edad de Plata, por Wayne Boring y guionista no acreditado (1960)


¡Si este fuera el día del juicio final...! La Edad de Plata del género alcanza su gloriosa cima con la llegada de Galactus al Edificio Baxter de Los 4 Fantásticos. Por Stan Lee, Jack Kirby y Joe Sinnott (1966)

LA DROGA MATA. En la segunda mitad de los sesenta, los problemas sociales de la época entran de forma cada vez más intensa en el género de superhéroes por la puerta abierta de Marvel. La portada y viñetas de arriba constituyen un punto álgido de los "temas sociales" en los superhéroes de la Edad de Plata, concretamente pertenecen a la célebre "trilogía de las drogas", en AMAZING SPIDER-MAN #96 (1971), por Stan Lee, Gil Kane y John Romita. El chaval que está en el suelo en esa portada se había tomado una pirula y, colocadísimo, hacía un salto del ángel desde un séptimo piso creyendo que podía "flotar, volar como un pájaro". Menos mal que Spidey estaba cerca para salvarle. El episodio no pasó la censura del Comics Code, y Lee decidió publicarlo y ponerlo en la calle sin el famoso sellito. Había llovido ya demasiado desde que el Comics Code Authority se creara durante la "caza de brujas total" de los 50.

LA IMPACTANTE VERDAD SOBRE LAS DROGAS. De manera casi simultánea, en DC Comics se lanza el mismo mensaje a la juventud de una forma más contundente. Speedy, el sidekick del superhéroe Green Arrow, se chuta heroína. "¡Mi pupilo es un yonki!", gritaba Flecha Verde en esa portada de Neal Adams de 1971; guiones de Denny O'Neil. Releída ahora la saga, sorprende por su ingenuidad en el tratamiento del tema.

En 1974 el caso Watergate llegaba a Marvel para despertar al Capitán América del sueño americano. El héroe termina renunciando a su papel de supersoldado patriota, pero no a su papel de héroe: se convierte en un superhéroe sin país, el Nómada. Fue en la saga de EL IMPERIO SECRETO, por varios autores (principalmente, Steve Englenhart y Sal Buscema). La portada de arriba es de John Romita.

Otro hito en el género. SUPERMAN VS. EL ASOMBROSO SPIDERMAN (1976) supone el inicio de la moda de los crossovers entre las dos grandes editoriales rivales, Marvel y DC. Después de una larga gestación, este especial daba todo lo que prometía destilando "esencia pura" de superhéroes. Megahostias, megavillanos hiperlocos, megarrobots gigantes, megaplanes demenciales de conquista del mundo y, por supuesto, breve megapelea donde los dos héroes medían sus fuerzas mientras la chiquillería aplaudía a rabiar. Final feliz donde el superbien triunfaba frente al archimal (Dr. Octopus y Lex Luthor). Por Gerry Conway, Ross Andru y Dick Giordano



MARIDOS Y MUJERES. Una miniserie de DC realizada en 1983 por Jan Strnad, Gil Kane y Tom Ziuko, SWORD OF THE ATOM, adelantó cierto tono "realista", crepuscular y desengañado, que explotaría tres años más tarde con los superhéroes del "curso de 1986". El héroe, Ray Palmer alias Atom, descubre que su mujer le engaña con otro, y además lo hace porque las tareas de Ray Palmer como científico y superhéroe no le dejan tiempo para atenderla debidamente. "Oh, Ray... ¡Crece! ¡Dejé de leer comic books hace años! ¿Qué te hace pensar que quiero vivir en uno?", le decía su mujer. Es el comienzo de una aventura que combinó género de superhéroes y fantasía heroica. Para matar las penas, el cornudo Atom viaja reducido a tamaño de bolsillo a una tierra salvaje microscópica; el héroe renacerá allí como un hombre nuevo, convirtiéndose después de muchas vicisitudes en el líder local y, por supuesto, conquistando el corazón de una bella moza.

LA ERA POSMODERNA. Deconstrucción y sátira en clave dramática del género de enmascarados: frente a todo lo anterior, los superhéroes son antihéroes (menos uno en última instancia) y son cuestionados en su totalidad. Neuróticos, decadentes, amorales, fetichistas, megalómanos o fascistas sin paliativos. Véase el Comediante, que en esas viñetas de arriba se caga en todo lo que significan los superhéroes y de paso revienta una reunión para crear un nuevo grupo de justicieros. "He dicho MIERDA. Esta idea de los Justicieros APESTA. (...) Solo un idiota puede pensar que los problemas de América son lo suficientemente pequeños para que PAYASOS como vosotros puedan manejarlos. No tenéis NI IDEA de lo mal que va este mundo. Creedme". Toda una declaración de intenciones en WATCHMEN, capítulo 2. Por Alan Moore, Dave Gibbons y John Higgins (1986)


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En palabras de Tones en la revista El Manglar 9, cedidas amablemente por él para este blog (gracias):

"La revista de literatura Quimera publica, en su número 301, un dossier que titula Narrativas Superheroicas y que, a la sombra de la gravedad arrojada por ese extraño nuevo orden impuesto por el soporífero cine de superhéroes reciente, intenta reivindicar un modo de contar las cosas que lleva reivindicándose a sí mismo desde hace veinte años. Este dossier, coordinado por Jorge Carrión, se compone de un artículo introductorio (Los montes de Kryptonita, de Carrión); un artículo (Las cuatro edades del superhéroe, de Juan Trejo) que sitúa cronolígicamente la historia del género equiparándolo con otras tantas novelas sobre el tema (Las Asombrosas Aventuras de Kavalier y Clay de Michael Chabon, La Tormenta de Hielo de Rick Moody, La Fortaleza de la Soledad de Jonathan Lethem y Muy Pronto Seré Invencible de Austin Grossman); una inofensiva galería fotográfica de Dulce Pinzón en la que gente normal se viste de superhéroe para llevar a cabo tareas cotidianas; un interesante artículo (La supervivencia del supergénero, de nuevo de Jorge Carrión) sobre la relación entre los héroes y sus congéneres humanos; y, finalmente, un diccionario de superhéroes en el que participé con unas breves semblanzas de Punisher y Hulk, y en el que también intervino gente como Alvy Singer, Doctor Zito o Eloy Fernández-Porta. La conclusión para el lector curtido es, en términos generales, la habitual: es contraproducente teorizar buscando la rareza y la disidencia en una forma narrativa que se desea convencional. Dicho de otro modo: no tiene ningún sentido hablar de tebeos de superhéroes usando como elementos teóricos Watchmen y otros títulos cuyo sentido es, precisamente, que se apartan del canon.

Me irrita la necesidad de la crítica de señalar obras como Watchmen como la culminación de la narrativa superheroica, precisamente porque tal y como se subraya siempre, se distancia de la narrativa superheroica. No tiene sentido: Watchmen es una obra maestra del medio, que usa el material superheroico como orgulloso soporte argumental, pero las grandes muestras del género, precisamente por eso mismo, hay que buscarlas en los tebeos que saben cómo no apartarse de los estrictos códigos que rigen los universos superheroicos: la etapa de Claremont y Byrne en los X-Men, las alienígenas fantasías para todos los públicos del Shazam! clásico, los retruécanos de metafísica superheroica de Mark Waid para Flash o, como mucho, la mayúscula superlativización de los mitos Marvel en los dos primeros volúmenes de Ultimates de Mark Millar. Es el constante terror de la crítica cultural (pasa aquí, y pasa en el cine, y en la música) a las restricciones genéricas lo que lleva a elogiar los productos que las ignoran cuando, aún reconociendo el indiscutible valor de las visiones laterales, los condicionantes de los géneros son la camisa de fuerza que los hace evolucionar. Por supuesto, no hace falta aclarar que Watchmen es un extraordinario comic de superhéroes, pero no debería ser el espejo en el que se mire el género, precisamente a causa de su revolucionaria singularidad. Watchmen es una maravillosa rareza".


El "slice of life de un mundo alternativo", en palabras de Dave Gibbons, o la ucronía de WATCHMEN (1986)

Tones apunta una de las posibles razones del extraño fenómeno: la aversión de la crítica cultural a las restricciones (convenciones) del género. Yo propongo otra posible razón, y esta apunta también hacia los propios aficionados a los superhéroes. Cuando se dice que "WATCHMEN es el mejor cómic de la historia", muy a menudo se está afirmando implícitamente que el mejor cómic de la historia es un cómic de superhéroes porque se da por hecho que WATCHMEN lo es. Y sin embargo, ni siquiera uno de los autores, Dave Gibbons, era capaz de verlo como tal sino como “una historia de ciencia-ficción, un ‘slice of life’ de un mundo alternativo” (sic). WATCHMEN en todo caso es una deconstrucción posmoderna de las convenciones que habían sostenido el género, un artefacto autoconsciente que pretende dejar al descubierto las piezas del mecanismo, los motivos psicológicos y políticos que se ocultan -según la interpretación personal de los autores de Watchmen- bajo los tópicos superheroicos. Pero por eso mismo no es un ejemplo paradigmático del cómic de superhéroes sino justo lo contrario. Una "maravillosa rareza", en palabras de Tones.

¿Cuál es entonces, según lo veo yo, la razón de que se elija WATCHMEN como "cumbre del género de superhéroes" cuando difícilmente puede defenderse como un relato de ese género, y quizás no pertenezca a ningún género en realidad (Zack Snyder declaró hace poco algo en este sentido, que ve a WATCHMEN como una obra sui generis que crea su propio mundo al margen del género)? La razón a mi juicio oculta un secreto sentimiento de inferioridad del aficionado al género de enmascarados, y me refiero al auténtico género: Superman de Siegel y Shuster, Batman de O'Neil y Adams, Spiderman de Conway, Kane, Romita y Andru, X-Men de Claremont y Byrne, X-Men y All Star Superman de Morrison y Quitely, etc., etc. etc.

El Batman de los setenta, por Denny O'Neil y Neal Adams (1971)

El fin de la inocencia: el Spiderman de Gerry Conway, Gil Kane y John Romita en LA NOCHE QUE GWEN STACY MURIÓ (1973), punto final de la Edad de Plata del género de superhéroes y comienzo de la más oscura y violenta Edad de Bronce, que se extendería durante el resto de los setenta y primera mitad de los ochenta. The times, they are a-changing.

El loco loco loco Arcade contra los UNCANNY X-MEN de Chris Claremont, John Byrne, Terry Austin y Glynis Wein (1979). Spiderman, de superamigo invitado

"Hazañas bélicas" nada gloriosas de los "superhéroes" de WATCHMEN (1986). El Comediante asesina a sangre fría a una vietnamita embarazada por él mismo, mientras el Dr. Manhattan se cruza de brazos

Al escoger a WATCHMEN como mejor cómic de superhéroes de la historia se trata de elegir no un tebeo de superhéroes de verdad, con todo lo que eso implica (tramas delirantes y ridículas, maniqueísmo a tope, villanos loquísimos y malísimos, peleas físicas a porrillo con superpoderes, superamigos y supermamporros, es decir, todo lo que hace GLORIOSO, ORIGINAL e IRREPETIBLE al género de superhéroes), sino de elegir un tebeo de "superhéroes" que podamos mostrar sin vergüenza ante el público general. Un tebeo de "superhéroes" presentable. Porque WATCHMEN, con su exhibicionismo formal y temático, dio una pátina de respetabilidad cultural a un género popular que había sido menospreciado hasta entonces por infantil y banal. Enarbolar ante el mundo la bandera de WATCHMEN es como decir “mirad, los superhéroes también pueden ser complejos y adultos”. Y esa es la razón, creo yo, de que a menudo se le cite como mejor tebeo de superhéroes de la historia cuando WATCHMEN es ante todo y sobre todo una sátira que critica duramente ese género hasta demolerlo.