martes, 14 de abril de 2009

...CONLLEVA UNA GRAN RESPONSABILIDAD.


Jeune Albert, en comentarios:

"Para mí, la dimensión del héroe está ligada a la idea de Responsabilidad, no sólo con uno mismo, y sus ideas y valores, sino con el resto de la sociedad. Un héroe se hace responsable de los problemas de los demás sintiéndolos tan suyos que es capaz de sacrificarlo todo (Eastwood, Rorschach), por el bien común.

Esto chirría tremendamente en una sociedad en la que nos hemos hecho expertos en buscar o construir excusas para no tener que asumir responsabilidades, no sólo a nivel institucional (guerra de Irak, crisis financiera), sino a nivel personal, incluso hasta en los pequeños detalles cotidianos.

Sin ánimo de encender otra vez el mismo debate, me parece muy ilustrativo que A. Moore concibiera como un justiciero desequilibrado a Rorschach para acabar de deconstruir o derruir el concepto de héroe y que sin embargo los lectores lo sigan percibiendo (lo sigamos percibiendo) como alguien heroico.

Un héroe está condenado a la soledad, un sentimiento que impregna poderosamente todo Watchmen, y nadie quiere estar solo. Está mal visto."


Quizás ahora podamos hablar de uno de los significados de aquel lema genial de Spiderman, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Simbólicamente hablando, lo que la ficción heroica también te dice a menudo es que, 1) cada uno tiene un talento propio, el que sea, eso da igual, y ese talento es lo que puede definir lo que eres, tu identidad, tu sitio en el mundo; 2) para alcanzar ese lugar en el mundo y por tanto estar contento contigo mismo (a partir de ahí, lo demás viene solo), debes asumir la RESPONSABILIDAD (Jeune Albert de nuevo lo ha resumido todo con "palabras claves") ante ti mismo y ante los demás. La responsabilidad de no eludir "tu tarea" en la vida real, que pueden ser tareas coyunturales ineludibles o la tarea general de usar ese talento tuyo, propio e intransferible, porque usándolo es como mejor te sirves a ti mismo y a los demás. Esa tarea general es lo que a veces llamamos de otra forma, vocación.

Eludir esa responsabilidad es condenarte a una maldición de infelicidad, porque uno no puede escapar de sí mismo. Así lo vimos en más de un episodio del no tan ingenuo Spiderman clásico. Las dos versiones más recordadas de la historia de "renuncia a la tarea" siguen siendo ¡EL FIN DE SPIDERMAN! (AMAZING SPIDER-MAN nº 18, noviembre 1964), dibujada por Steve Ditko, y algo más tarde la versión dibujada por John Romita (imagen de arriba, THE AMAZING SPIDER-MAN nº 50, julio 1967, titulado SPIDER-MAN NO MORE!), en ambos casos escritas por Stan Lee. La segunda versión de la historia exploraba el tema de manera más dramática y desarrollada, y quizás por eso sea la más recordada. Peter Parker/Spiderman, agobiado por los problemas que le acarreaba su doble personalidad heroica, harto de todo, decidía colgar las mallas "para siempre jamás" creyendo equivocadamente que así dejaba sus "juguetes de niño" y se hacía "un hombre". Para ello tiraba literalmente a la basura el traje de su identidad heroica (en la versión de Ditkolo tiraba a una papelera). Con ese gesto, Parker creía resolver su crisis personal, pero la cerraba en falso porque se refugiaba en el pasado, es decir, quería volver a ser el que era antes de convertirse en Spiderman. Pero esto es imposible, no se puede volver al pasado y pretender ser la persona que ya no eres. Después de "disfrutar de la vida" durante varias escenas (con su familia, sus amigos, las chicas) sin las complicaciones que implicaba su responsabilidad como héroe, Parker descubre por sorpresa que a la primera de cambio y sin pensárselo dos veces, casi de forma mecánica, inconscientemente, volvía a usar sus poderes vestido de paisano para ayudar a dos personas en apuros.


Después de ese gesto, el desenlace de la historia está cantado, en realidad está cantado desde el comienzo: previo flash-back en donde el joven Parker recuerda la culpa original que había en él, la de no haber usado sus poderes por puro egoísmo para detener al asesino que luego mató a su tío, el héroe asume finalmente entre los aplausos del lector su responsabilidad, hacia sí mismo y hacia los demás. "¡No puedo renunciar a mi identidad de Spiderman! ¡No puedo dejar de usar los poderes que un destino misterioso quiso darme!" , decía Parker en un melodramático monólogo mientras apretaba los puños y miraba al cielo con decisión desde un muelle del puerto.

Ya sólo le quedaba por recuperar su identidad de un modo literal, poniéndose el traje de Spiderman (que tiene que recuperar primero del despacho de J. J. Jameson, nota cómica de la historia, quien lo tiene en una vitrina como trofeo desde que se lo llevó un chaval que lo encontró en el cubo de basura) y usando de nuevo los "poderes" que la vida le había dado.

Al asumir su responsabilidad en lugar de rehuirla, Parker/Spiderman de nuevo "se hallaba en sí", se reconocía a sí mismo, había recuperado su identidad. Y con ella el buen humor que siempre caracterizaba a Spidey, véase última viñeta de la historia ahí abajo donde Parker vuelve a la ACCIÓN con energías redobladas. Dicho en otras palabras, Parker VUELVE A SER EL QUE REALMENTE ES. ¿Verdad que todo esto suena muy pedorro? Sí, eso es lo que nos dice la biblia del descreído posmoderno que está "de vuelta de todo". Yo en cambio creo que esta historia arquetípica muestra una verdad humana. Una verdad que, espiritualmente hablando, sigue completamente vigente.


TU ALMA LO SABE. YO SOY TU ALMA. NO PUEDES ESCAPAR DE MÍ.
Hablando del tema, ¿alguien recuerda cómo empezaba BATMAN THE DARK KNIGHT RETURNS, 1986? Seguro que sí. Empezaba con un Bruce Wayne cincuentón y frustrado que parece muerto en vida, un amargado que ahoga sus penas en alcohol y que ya en la misma página 1 está a punto de sucumbir a la poderosa pulsión de muerte que siente, en una carrera de coches donde su conducción suicida está a punto de matarle. La razón de la amargura tiene que ver todo con el tema de antes, sólo que aquí está tratado de forma más sofisticada y adulta: Bruce lleva diez años retirado de la acción (se sugiere que la causa del retiro es -aquí vuelve a aparecer la culpa, aunque en un sentido contrario al de antes- la muerte de Jason Todd, el segundo Robin). Con su renuncia a ser quien es, a su "vocación", Bruce también se está negando a sí mismo, y de ahí su estado mental al comenzar el tebeo. Por eso su vida le resulta vacía y carente de sentido, una vida que no es digna de ser vivida y en la que se siente "preso" dentro de su propia cárcel mental. De seguir o no esa "llamada interior" -vocación, si quieres- depende algo tan crucial como su lugar en el mundo: la tarea que mejor sabe desempeñar, y que su yo interior conoce mejor que nadie.

Las siguientes páginas de DKR dan fe de todo ello, con un tortuoso monólogo interior de Bruce en el que habla de Batman en tercera persona como si fuera alguien distinto a él. Y a su vez en otros pasajes resuena en su mente la voz de "otro", alguien "distinto", alguien que se ríe de él y le llama loco... "Eres pequeño, insignificante. No puedes detenerme... ni con vino ni con promesas ni con el peso de los años... No puedes detenerme. Y sin embargo, lo intentas... tratas de huir...".


En esas páginas del primer capítulo de DKR, Bruce, en medio de un profundo tormento, comienza a ceder a la llamada tras afeitarse el bigote sin percatarse conscientemente: es Alfred, su mayordomo, quien se da cuenta de que Bruce se ha quitado el mostacho que lucía al principio de la historia: ha sido el inconsciente de Bruce, y no su consciente racional, el que le ha hecho afeitarse, forzándole y preparándole para marchar a la aventura, a realizar su tarea. La escena posterior de la ducha, ver página 17 aquí abajo, es clave para que Bruce recupere su identidad, en medio de un intenso monólogo interior donde la voz de su inconsciente termina imponiéndose.

En cuanto Bruce cede a la "llamada interior" (el detonante final es la culpa mayor que siente Bruce por el asesinato de sus padres) y avanza hacia su destino, tira al suelo con ese mismo gesto de avance una estatua de su mansión, rompiéndola en pedazos, y el símbolo no parece casual (página 17, aquí a la derecha). Ahora Bruce ha roto la cárcel mental que aprisionaba su verdadero yo, la "coraza de piedra" que le había convertido en la "estatua de sal" que era al comienzo de la historia. "Ha llegado la hora. Tu alma lo sabe. Yo soy tu alma... No puedes escapar de mí", nos dice su monólogo interior mientras tira la estatua. En fin, en cuanto Bruce se pone el traje y vuelve a la ACCIÓN, toda la tontería se le quita de encima. Ahora que ha resuelto su crisis personal y no se niega a sí mismo, que acepta lo que es y se reafirma en su "vocación", Bruce vuelve a la vida, a sentirse un hombre joven. Literalmente renacido.

"Esto debería ser una agonía.
Debería ser una masa de músculos doloridos, rotos, incapaz de moverme. Así debería ser si fuese un hombre viejo.
Pero de nuevo soy un hombre de treinta, de veinte años.
La lluvia en mi pecho es un bautismo...
He vuelto a nacer".
(BATMAN THE DARK KNIGHT RETURNS, página 27, aquí abajo).


En términos prácticos, lo que un relato de aventuras heroicas como el de SPIDER-MAN NO MORE! o DARK KNIGHT RETURNS no te dice, ni puede decirte, es precisamente cuál es tu tarea en la vida, tu vocación. Tu sueño personal, si prefieres llamarlo así. Eso ya tiene que averiguarlo cada uno por sí mismo. Lo que un relato como estos sí te dice en términos simbólicos es que, una vez que esa vocación se manifiesta, si la niegas te vas a condenar a la amargura de vivir como alguien que no eres. Si por el contrario la aceptas y la pones en práctica, el mundo volverá a tener sentido y a brillar para ti.

52 comentarios:

Jeune Albert dijo...

Muchas gracias por tus palabras Pepo. Es halagador y embarazoso a la vez, aparecer así de golpe en uno de tus extraordinarios posts.

No puedes tener más razón en lo que dices. Hace no mucho refiriéndose a la película de Spiderman, y no me acuerdo quién pero era alguien con criterio, dijo que la famosa frase de Spiderman le parecía ridícula y moralizante, y yo me sentí un poco ridículo y adolescente también, por admirar esa idea. Así que gracias por esta nueva oportunidad que nos has brindado con tu blog.

Siguiendo con el tema, curiosamente a veces todo parece estar conectado

En Junio de1985, Miller decía (en una traducción aproximada) “Creo que Clint Eastwood tiene más que ver con lo que debería hacerse con los superhéroes que cualquier persona del mundo del cómic”.

“Otro aspecto importante de Dark Knight y es una cualidad que han perdido los superhéroes es la idea del héroe como una fuerza moral, como un juez… Esta idea que creo es una parte crucial de que merezca la pena construir superhéroes, raramente se encuentra ya.”

Esto que dice Miller en la mitad de los ochenta justo cuando estaba terminando o acababa de terminar “The Dark Knight Returns”, es perfectamente aplicable a nuestros días. Un héroe está indisolublemente unido con los conceptos del bien y del mal, de lo que es correcto y lo que no. Y por lo tanto, se convierte como dice Miller en una fuerza moral, al elegir hacer lo que está bien. Como bien dices, en ese primer capítulo Batman se acepta a sí mismo y de nuevo acepta su responsabilidad.

Si queremos reconstruir a los héroes primero debemos repensar y decidir lo que es moralmente correcto, aunque después de tantos años de deconstrucción, de ironía, de todo es posible y justificable, es un camino difícil y, de nuevo solitario.

Pepo dijo...

Sí, claro, de eso va todo también. Es un problema ético. Las dos historias que comento aquí son éticas más que cualquier otra cosa. Las citas de Miller dan buena cuenta de sus planteamientos cuando aborda DK: en un mundo donde "todo vale", todo "es justificable", aparece un superhéroe (es decir, una entidad no humana, una entidad ficticia) para poner las cosas "en su sitio". Por supuesto, el lector no tiene por qué estar de acuerdo con todo lo que hace ni con sus métodos, ni cómo entiende Batman el bien y el mal (la vida tiene muchísimos más matices que la ficción) pero es que ese desafío que te propone un personaje tan extremo como el Batman DK también forma parte del problema ético que el tebeo te estaba planteando.

Miller decía también en esa entrevista de 1985 que su Batman no era humano, que era una especie de "juez divino" más allá del bien y del mal que venía a administrar la "ira de Dios" (en este sentido Miller comparaba con Harry el Sucio y creo que tiene razón, porque algo que se le olvida a algunos cuando juzgan esa película es que, aunque parezca realista, no lo es en absoluto. Harry el sucio es mítico, larger than life como dicen los americanos y el propio Miller, y eso lo cambia todo, sitúa al personaje en otro plano más abstracto, más ideal que terrenal, como Batman DK). Y que por todo ello, añadía Miller, Batman no podía ser juzgado en términos humanos. Y que, de todos modos, no era Batman quien estaba siendo juzgado. Más claro, agua.

Aunque no lo dijera Miller en la entrevista, estaba claro: los que somos juzgados en DK somos NOSOTROS, los lectores y el mundo contemporáneo de los lectores. Occidente y sus valores, sus hipocresías ridículas en muchos casos, su doble o triple moral, su pérdida de valores, ese "todo vale" que tú mencionas (no hay más que recordar las sátiras de fenómenos contemporáneos que veíamos en las pantallas de televisión de DK, desde políticos medio chalados a liberales políticamente correctos que pretendían "tolerar" cualquier cosa, incluso lo más intolerable, pasando por los típicos conservadores que se creen que todo puede arreglarse a lo bruto). Un "todo vale" que desde entonces nos ha precipitado hasta donde estamos ahora. Ese juicio "a nosotros mismos" es lo que te proponía Miller en una historia de aventuras heroicas como DK, todo eso es es el conflicto ético que pone sobre la mesa. El tebeo era, de nuevo, un espejo deformado en el que poder vernos, examinarnos y juzgarnos a nosotros mismos. Y ahí aparecía la decisión de cada lector, su valoración moral de lo que se le estaba poniendo delante.

PAblo dijo...

Creo que Jeune Albert y tú, Pepo, dais en el clavo en la interpretación de la responsabilidad del héroe en sus dos vertientes, social -que explica Jeune Albert- y personal - que explicas tú.

Respecto a tu última interpretación y en una clave quizás más psicologista lo que se plantea en estos cómics es una crisis de identidad que surge a raíz de los traumas sufridos. Los héroes optan ante una regresión a un estado anterior -¿infantil?- antes que asumir el compromiso -¿madurez?- que supone el ejercicio de sus cualidades extraordinarias.

Me parece muy interesante explorar esta última lectura que se repite constantemente en el género superheroico enfocada a un lector adolescente que en muchas ocasiones se encuentra precisamente en esa encrucijada.

Impacientes Saludos.

Pepo dijo...

" dijo que la famosa frase de Spiderman le parecía ridícula y moralizante, y yo me sentí un poco ridículo y adolescente también, por admirar esa idea. "

Quien piensa así es -a mi juicio- como Parker en el tebeo cuando tira a la basura el traje pensando que así "tira los juguetes de niño" y "se hace un hombre". Luego descubre su error, claro. Por ese camino iba justamente a querer convertirse en un niño, pretendiendo quedarse en el mundo infantil libre de culpa y responsabilidad. Luego acepta que no, que ya no es un niño, que se hace un hombre y que por eso tiene que aceptar su culpa y su responsabilidad. Y eso es lo que hace al final de las dos historias. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Es una gran verdad filosófica, aunque esté formulada en un producto popular para chavales de la época (años sesenta).

PAblo dijo...

Para evitar malas interpretaciones el segundo párrafo del comentario anterior debería ser así:

Respecto a tu última interpretación y en una clave quizás más psicologista, lo que se plantea en estos cómics es una crisis de identidad que surge a raíz de los traumas sufridos. Los héroes deben optar ante una regresión a un estado anterior -¿infantil?- o asumir el compromiso -¿madurez?- que supone el ejercicio de sus cualidades extraordinarias.

Sorry.

Pepo dijo...

"responsabilidad en sus dos vertientes, social y personal "

En el fondo es lo mismo, las dos vertientes van unidas.

" Los héroes optan ante una regresión a un estado anterior -¿infantil?- antes que asumir el compromiso -¿madurez?- que supone el ejercicio de sus cualidades extraordinarias. "

Es exactamente eso.

"Me parece muy interesante explorar esta última lectura que se repite constantemente en el género superheroico enfocada a un lector adolescente que en muchas ocasiones se encuentra precisamente en esa encrucijada."

Y no solo en la adolescencia... el conflicto reaparece más veces a lo largo de la vida. Huída infantil hacia el pasado vs. asunción adulta de responsabilidades. Nunca es fácil, ¿eh?

PAblo dijo...

Efectivamente, vuelve a parecer constantemente a lo largo de la vida pero quizás sea en ese periodo de la vida "a priori" donde resulte más marcado.

Precisamente, porque es un conflicto que se repite constantemente uno de los motivos por los que los cómics de superhéroes no deben ser considerados únicamente una lectura "infantil".

Impacientes Saludos.

Pepo dijo...

Bueno, el mismo tema aparece en muchos otros relatos, no sólo en los superhéroes. Está en muchos mitos antiguos, dicho sea de paso, aunque sea en términos simbólicos. Lo de la "estatua de sal" no lo he puesto ahí por casualidad...

Ernesto dijo...

Que es una traducción en clave laica (y heroica) del “Tantos Talentos te di, tantos talentos me devolviste” y un lógico corolario de lo que ya manejaban los griegos en relación con el conocimiento: “un conocimiento superior implica un poder incontrolable”.

David Muñoz dijo...

Estos temas los tratan muchas otras películas que no necesariamente parten del arquetipo heroico (del que yo ando un poco cansado como espectador; o más que del arquetipo, de su parafernalia), como por ejemplo "Ratatouille". Y lo digo en serio, que conste.

Pepo dijo...

Claro, es lo que decía antes. Son temas universales. Luego ya está la forma de tratarlos, con arquetipo heroico o no, de forma dramática o cómica, con formas más o menos moralizantes o evidentes, más o menos infantiles, más o menos adultas. El tema de la identidad, y de la vocación, es universal.

En la historia de Spiderman el tema se trata de forma más obvia y moralizante, lógico teniendo en cuenta que el público principal del tebeo eran como el personaje, adolescentes. En DK, el tema se expone de forma mucho menos obvia y moralizante, está tratado con formas más adultas.

Pepo dijo...

De todos modos, Ratatouille también puede verse como épica heroica, aunque a la rata protagonista no se le llame expresamente "héroe" en la película y la historia tenga esas formas de comedia de animación para todos los públicos. Aunque no tenga la parafernalia heroica evidente. Bueno, acabo de darme cuenta que en realidad esto es lo que tú dabas a entender, David.

Óscar Palmer dijo...

Creo que estaremos todos de acuerdo en que en el fondo las "parafernalias" son lo de menos. Lo que importa y a lo que le estamos dando vueltas es a lo que hay por debajo, a la base moral y ética del asunto. Es verdad que después de un cuarto de siglo (en mi caso) leyendo tebeos de superhéroes, las formas y una serie de esquemas a estas alturas anquilosados me han acabado aburriendo, y sólo de vez en cuando encuentro nuevas aportaciones que me satisfagan de la misma manera que lo hacían aquellos primeros tebeos, mi primera toma de contacto con esos "mitos" de la infancia. Pasa lo mismo con el cine de acción contemporáneo, con esa manera tan repetitiva y machacona de reciclar no sólo el "mensaje" sino los clichés de los que llevan décadas sirviéndose para presentarlo. Y en esos términos sí que coincido con David en que "la parafernalia heroica" tal y como se la viene representando resulta ya bastante cansina. Pero lo importante es que los ideales heroicos sí que dan para mucho más que para simples (o complejas) aventuras de acción o superhéroes. Conceptos como responsabilidad, fidelidad a uno mismo en situaciones adversas en las que lo más fácil e incluso recompensado sería renunciar a los ideales, la persecución de un sueño a priori dificultoso cuando no imposible (tanto da que sea liberar a la matriz de las máquinas que llegar a ser una rata cocinera), voluntad de entrega y sacrificio por el bien de otros (es lo que hacen tanto Linguini como el crítico cuando, en Ratatouille, sacrifican su restaurante uno y su prestigio el otro para que Remy la rata obtenga su sueño), en fin, todo eso que define a "un héroe" puede acomodarse a infinidad de historias que nada tienen que ver en apariencia con lo que consideramos "los mitos heroicos" más evidentes. En ese sentido, Ratatouille es para mí tan heroica como Gran Torino. También lo son El dilema de Michael Mann, el final de Life on Mars (la británica) o el desenlace de The Wire. En todos esos casos veo muy evidente esos conceptos tan básicos del sacrificio, el deber y la entrega a un ideal. El intercambio de Eastwood viene a ser la misma historia que Terminator: la lucha de una mujer aparentemente normal contra una amenaza que la sobrepasa y que la lleva a descubrir su fuerza interior; en un caso es un robot, en el otro un departamento de policía corrupto, pero el esquema de verdad que me parece muy similar. Y ya para acabar con la diatriba, recordar otra de mis películas favoritas de Eastwood: Ruta suicida. Otra historia de un "héroe" falible y fallido (policía alcohólico y fracasado) que descubre que el sistema está corrompido desde la raíz y que por sentido del deber en primer lugar y a medida que avanza la peli también por amor (el de la puta a la que tiene que escoltar) acaba luchando contra el cuerpo policial de todo Phoenix en un duelo aparentemente perdido de antemano (en este caso el título español me parece muy acertado) sencillamente porque es su trabajo y es LO CORRECTO. En este sentido, es tal cual los mejores tebeos de Sin City, ¿no?

Alvy Singer dijo...

Tengo muchas dudas con la pérdia de valores de la que puede hablar(me) Frank Miller. Digamos que él (deecha liberal) no estaba feliz con su Reagan?

En ese sentido yo entiendo el tono apocalíptico de DKR como algo propio del zeitgeist,aunque prefiero el pesimismo inglés (brazil, watchmen)y adoro Dark Knight.

¿De qué valores va a hablar el viejo Miller? Si precisamente la pérdida de valores es el triunfo del post-capitalismo.

santibilbo dijo...

Pepo, acabo de llegar de vacaciones y estoy impresionado.El nivel de los post y los comentarios han sido olimpicos, homéricos...
La verdad es que no tengo apenas nada que añadir, estoy practicamente de acuerdo en todo contigo, salvo dos apuntes.
1º Creo que subestimas mucho la potencia de la mitología religiosa actual.La excepción es Europa y no la norma.El mito cristiano sigue teniendo una potencia brutal, no sólo entre los fieles de la jerarquía católica( que no son cuatro gatos tampoco), sino sobre todo en los pentecostalistas, donde Cristo se convierte en un verdadero generador de conductas eticas, energía vital, asociacionismo, esperanza.La fuerza del mito cristiano está presente en buena parte de la sacralización de los derechos humanos y en cualquier pensamiento ético.Recomiendo la lectura de Revista de Libros de Febrero, que trata tods estos temas a partir de la recension de diversos libros sobre el tema.
2º hAY UNA CUESTIÓN HEROICA que no trata sobre la etica, ni sobre el sacrificio social, que ya apuntaron Javi( hace tiempo, en otro debate) y Alvy Singer.El primero nos hablaba de la épica de superacion personal, de desafío a uno mismo o a la naturaleza.No se construye como modelo, ni como obligación, ni como herramienta para la civilización, desechada después, con la normalidad.Es un heroismo que se celebra en sí mismo, un alma arrojada al mundo que se construye un sentido en la fuerza de la acción.
Alvy planteó la cuestión con el heroe hawksiano, otro que el sacrificio heroico se la suda, se la suda la comunidad y hasta se la suda cualquier parafernalia.El heroe hace lo que tiene que hacer sobre todo para mantener su propia autoestima( como mucho, para mantener la estima de algún amigo, o por ayudarlo, relaciones personales, no sociales).No sólo hace lo correcto( que para él puede ser discutible:Hace su trabajo, es un profesional, sin estridencias, ni algaradas.Porque también necesitamos esos heroes en la civilización, no los que nos salvan, sino también los que nos ayudan, los que se encargan de que las cosas funcionen.Decía Le CARRÉ QUE UN heroe ahora era simplemente un tío decente, y no estaba minusvalorando el arquetipo, al reves.
Para acabar, en la obra más hermosa, gloriosa y triste que se ha hecho nunca del heroe, en la Iliada, este no pelea por un ideal, ni por la comunidad, ni aunque lo parezca, por la fama y el honor social.Sí lo hace por el honor individual, por la pura accion que le rebela contra los dioses, el destino, la muerte y el olvido.Arde como una llama gloriosa, pero fugaz, una hoja dorada que cae del arbol.Me temo que ese ideal heroico no agltina a nadie, pero enseña mucho sobre la condicion humana, tan desconsolada

Pepo dijo...

Relee DK1 y comprueba la imagen que da ese tebeo de Reagan, juzga por ti mismo. Tienes una página de muestra en el post de la reconstrucción.

Pepo dijo...

"La fuerza del mito cristiano está presente en buena parte de la sacralización de los derechos humanos y en cualquier pensamiento ético"

Yo no he negado eso.

"Es un heroismo que se celebra en sí mismo, un alma arrojada al mundo que se construye un sentido en la fuerza de la acción."

Pues también estoy de acuerdo. Este post precisamente habla de eso. El deber de asumir lo que eres, y tu tarea, es ante todo contigo mismo, lo repito varias veces en el post de hoy porque quería hacer hincapié en eso. ¿Te has fijado que he subrayado en mayúscula dos veces la palabra ACCIÓN? Es que los tiros iban por ahí, por donde tú dices.

Óscar Palmer dijo...

Santibilbo, tienes toda la razón en lo que dices sobre la "heroica del individualismo", pero en última instancia creo que si historias como La Iliada han perdurado no es porque hablen de la peripecia individual sino porque su lectura y transmisión aporta algo al colectivo. Da igual que el héroe luche por la salvación de la humanidad o por volver a casa con su chica, el caso es que su ejemplo, sin importar cual sea la finalidad de su sacrificio, es lo que importa y lo que, esperemos, inspira a otros. Vale que al héroe hawksiano le mueva más su profesionalidad y el "un hombre ha de hacer lo que ha de hacer un hombre", pero su motivación es en este contexto lo de menos, lo que importa es que al margen del motivo acaba comportándose como un héroe. Por ponerte un ejemplo más extremo: la autoinmolación del grupo salvaje en la película homónima de Peckinpah. Es un acto completamente nihilista, saben que van a la muerte y no lo hacen porque las cosas vayan a mejorar, ni por liberar a los campesinos mejicanos ni por ningún motivo altruista. Son una panda de criminales y asesinos que deciden que van a vengar la muerte de un camarada suyo y que al carajo cualquier otra consideración. Aún así, yo sigo considerando ése uno de los momentos de sacrificio heroico más intensos y arrolladores que he visto en el cine. Creo que cuanto más desesperada la acción e incluso más inútil el resultado, más nos exalta el momento, porque va en contra de lo que en buena lógica se podría esperar de nosotros. A lo mejor seré un ingenuo, pero creo que experimentar esas sensaciones en la ficción te ayuda a abrir un poco una especie de puerta mental para luego hacer cosas en el día a día que de otro modo a lo mejor no te plantearías, porque van en contra de la norma o el "sentido común". Esto, por supuesto, tiene cosas buenas y malas. Uno se puede sentir tan exaltado por la ficción heroica que decida apuntarse para ir a una guerra o también puede apuntarse a Médicos sin fronteras, todo dependerá de la interpretación que haga cada uno de ese mito heroico. Poniendo ejemplos más chorras, creo que también puede inspirarte para que decidas dedicarte a lo que te gusta, por ejemplo, dibujar o escribir, cuando todo el mundo te está diciendo que con eso no te vas a ganar la vida, que te busques un empleo más "normalito".

Pepo dijo...

De eso va también todo esto, Óscar. Vamos, pensaba EXACTAMENTE en eso que dices cuando escribía lo de hoy, lo de la vocación y tal.
Pero bueno, cada una con la suya.

Bruce dijo...

La crítica de Miller a Reagan en DK es feroz. No recuerdo otra parecida a un presidente en ejercicio en un comic mainstream.

Víctor dijo...
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Alvy Singer dijo...

No, No. Yo he preguntado, no he afirmado. Si, ya sé que le critica, pero Miller es derecha liberal, triunfo del capitalismo. En los ochetna había nostalgia de los cincuenta. ¿De qué gobernadores tiene nostalgia Frank Miller? ¿De qué época? ¿De los tumultosos sesenta o de los cincuenta, época muy referenciada en los ochenta?

Víctor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Víctor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Víctor dijo...

"...Sin ánimo de encender otra vez el mismo debate, me parece muy ilustrativo que A. Moore concibiera como un justiciero desequilibrado a Rorschach para acabar de deconstruir o derruir el concepto de héroe..."

Creo que estamos utilizando con demasiada alegría una equiparación del término deconstruir con el de derruir o destruir. Al fin y al cabo, la deconstrucción sólo es otro método de análisis más. No trata de cargarse nada.
Uf, perdón por los comentarios borrados, que lío con los tags.

Alvy Singer dijo...

deconstrucción.

1. f. Acción y efecto de deconstruir.

2. f. Fil. Desmontaje de un concepto o de una construcción intelectual por medio de su análisis, mostrando así contradicciones y ambigüedades.

Ver conjugación deconstruir.

1. tr. Deshacer analíticamente los elementos que constituyen una estructura conceptual.

(esto es según RAE, Víctor).

Me ha gustado tu comentario porque el término es, me temo, más famoso por sus lecturas que por la idea que propuso el genial e inteligentísimo Jacques Derrida.

santibilbo dijo...

tIENES RAZÓN pEPO con lo de la ACCIÓN en tu texto.
Oacar, coincido contigo, el relato heroico despierta el "afan", que diría Landero, el deseo de intentar y lograr acciones magníficas.Exhorta la imitatio y puede servir como ejemplo moral y social.Sólo digo que no es lo mismo el heroismo destinado a la comunidad( casi fundacional), el ejemplarizante, o el individualista, aunque todos hablen de la misma mistica, aquella que nos empuja a ser mejores, que la sacó del gueto de la mentalidad aristocrática y se extendió como impulso universal

Alvy Singer dijo...

Por cierto, Hitler era un señor con mucha vocación. Pero muchísima. La vocación puede ser una pesadilla.

Pepo dijo...

"Si, ya sé que le critica, pero Miller es derecha liberal, triunfo del capitalismo. En los ochetna había nostalgia de los cincuenta. ¿De qué gobernadores tiene nostalgia Frank Miller? ¿De qué época? ¿De los tumultosos sesenta o de los cincuenta, época muy referenciada en los ochenta?"

Alvy, disculpa de antemano lo que te voy a decir porque no es mi intención ofenderte, pero creo que te guías demasiado por etiquetas y que simplificas más que demasiado. Yo he encajado a Miller en la "derecha liberal" simplemente por etiquetarlo de algún modo, PERO lo he hecho
1) para no "mentir" vendiéndolo como un progre liberal de izquierdas, que no creo que lo sea,
2) cuando yo etiqueto a Miller en la derecha liberal (en realidad creo que va demasiado a su bola como para etiquetarle de cualquier modo, pero bueno) lo hago por referencia al Miller más maduro, de los últimos años. No creo sin embargo que el Miller de juventud (1986, DK) encaje tan fácilmente en esa etiqueta, porque las personas cambian con el tiempo, y en aquel entonces -al menos así le veo yo en las entrevistas de entonces- era alguien mucho más inclasificable que ahora. Más joven, más ácrata, distinto en cierto modo. En lo esencial sigue siendo el mismo, alguien preocupado justamente por los valores, no por el dinero ni por el poder. Es un artista, con eso ya lo estoy diciendo todo para quien quiera entenderlo.

Por último sobre el tema,los valores NO son patrimonio de la izquierda. Esto es una visión maniquea que la izquierda más viejuna, de la progre a la antisistema, nos ha vendido durante años. Y no es cierto. Sí es verdad que hay una derecha-derechona, cínica, sin escrúpulos, que va a lo que va y no tiene miramientos para imponerse, en la que los "valores" no sirven de mucho porque no suelen dar pasta. Pero existe otra derecha liberal, una derecha moderada, también la derecha democristiana, que sí manejan valores, y ahí hay un espacio que se puede compartir con la izquierda más moderna e inteligente. Y menos maniquea, dicho sea de paso. Bueno, un espacio que estamos obligados a compartir, queramos o no, porque la gente no piensa igual en este mundo. Se trata de eso, de encontrar el mínimo espacio común, y de no ver al que piensa distinto como "enemigo" a batir.

Por si te quedas tranquilo conmigo, y mira que ODIO hacer estas demostraciones en público, yo vengo de clase obrera, me he criado en una barriada obrera, y jamás he votado a la derecha. Por muchas razones. Pero lo mismo que te digo esto, te digo que la derecha va a seguir existiendo. Y también que Miller y Eastwood (ya me dirás tú si Eastwood, derecha liberal, republicano desde hace muchos años, no maneja también valores en sus películas, Gran Torino va de eso, de valores, igual que todos los tebeos de Miller) son dos ARTISTAZOS como la copa de un pino, le pese a quien le pese. Mejores artistas que algunos otros que la izquierda ha vendido muy bien en décadas pasadas. Qué le vamos a hacer. Así es la vida.

"Sólo digo que no es lo mismo el heroismo destinado a la comunidad( casi fundacional), el ejemplarizante, o el individualista, aunque todos hablen de la misma mistica, aquella que nos empuja a ser mejores"

El héroe tiene muchas caras. Pero en el fondo todas van de lo mismo.

Pepo dijo...

"Por cierto, Hitler era un señor con mucha vocación. Pero muchísima. La vocación puede ser una pesadilla."

Prohíbamos entonces la vocación porque existan cabrones en este mudno. ¿Los juegos de rol hay que prohibirlos, alvy? Contéstame. Lo digo porque en un momento dado a algún iluminado se le ocurrió hacerlo después de que saliera lo del asesino del Rol.

¿Y qué tal las drogas? ¿las prohibimos todas? Por qué? Porque alguien hace mal uso de ellas? ¿Porque algunos conducen borrachos, por ejemplo? ¿cuál es el problema, las drogas o el USO que hacen ALGUNOS de ellas?

(POR CIERTO, ya sabes que has ganado el premio Godwin en esta conversación al mencionar a Hitler: Ley de Godwin:

"A medida que una discusión en Internet se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno.
Existe una tradición bastante generalizada en muchos grupos de noticias de Usenet: tan pronto como se haga tal comparación el hilo se cierra y quien quiera que haya mencionado a los nazis pierde automáticamente la discusión."

Tranquilo que yo no cierro nada. YA me dirás qué tiene que ver Hitler en todo lo que estamos hablando.

Alvy Singer dijo...

No, no. Mis insinauciones iban con buen humor liviano, no con tanta ligereza apocalíptica como me (pre)supones. Pero el aforismo condena, lo sé. Vayamos por partes:

-Miller tiene una visión pesimista del mundo en DK y añora otros valores. Pero a ver, pareciéndome DKR una obra maestar (que me lo parece), como me va a hablar Frank Miller de valores. ¡Cómo! Pero no te hablo de sugerirlos, como hacen los artistas y los poetas, sino de hacerlo en serio. Y la lectura simbólica tiene ese problema, o esa cortesía, o esa encantadora licencia poética: Frank Miller no puede hablarnos con cierta hondura de la pérdida de valores, porque ni siquiera hay una perspectiva política demasiado irrefutable en sus novelas. Hablemos de perspectiva política y de pérdida de valores con Benjamin en una mano, pero no confundamos la lectura simbólica con el ejercicio intelectual (y de esto peca Zizek, pero bueno, él es lacaniano, que se le va a hacer) sobre el impacto de la Historia y la pérdida de unos valores. La poesía inspira, emociona, eleva, simboliza, pero no es concreta. Son campos distintos, pero su mezcla es peligrosa.

-Hitler era un señor con una vocación enorme. Leyes de Godwin al margen, si prefieres. Moraleja: la ovcación no significa nada positivo, la generalización es absurda. Son personajes de ficción, el ser humano es más complejo y depende de tantos contextos para su felicidad (y tan extraños) que podríamos hablar de conductismos, genética y etc. Freud descubrió eso de Love and work que ahora se sostiene con la vocación. Recuerdo eso de Carver de "la gente se vuelve majareta". ¿Angustia posindustrial? Maybe. Pero mucha gente ejerce su vocación y destaca y se deprime. La mente humana y la felicidad es un hilo mucho más complejo que el de la vocación. Inclso se diría que la vocación es una pesadilla en tiempos de productividad y de utilidad (de crisis, vamos).

(No entiendo el asunto de las drogas, ni el de izquierdas y derechas. Pero ya he aclarado mi postura. Espero tu respuesta).

Alvy Singer dijo...

"En sus novelas gráficas o tebeos" (con perdón). Y cuando digo en serio, hablo de concretar y sugerir un alcance mayor que el de la caricatura de Ronald Reagan que, por otra parte, es parte natural del zeitgeist de entonces. Pero de ahí a generalizar (Miller añora otros valores). Nope. Igual los añora, pero no creo que los tenga muy claro. Cuidado con la poesía.

No sé. Yo por artista entiendo a un renovador del lenguaje, a un anárquico del mismo. Eso en Miller me encaja, claro. Y Eastwood ha hecho una de mis películas favoritas (sin perdón), pero me parece muy evidente que la ruta de sus últimos diez años no tiene el menor riesgo de un Shyamalan, Kitano, Sokurov, etc. etc. etc. Son fábulas masticaditas, con alguna que otra excepción (medianoche) , de mayor o menor calidad, pero en fin.

Alvy Singer dijo...

El héroe puede ser, fundamentalmente, un señor oscuro. La vocación no significa nada y puede significar todo.

Pepo dijo...

"Si, ya sé que le critica, pero Miller es derecha liberal, triunfo del capitalismo. (...) ¿De qué valores va a hablar el viejo Miller? Si precisamente la pérdida de valores es el triunfo del post-capitalismo."

No hay un solo ejemplo de un tebeo de Miller donde defienda al capitalismo. Sí en cambio puedes encontrar bastantes ejemplos de tebeos suyos donde los personajes se enfrentan al sistema de su país -o su ciudad- por corrupto e injusto. De DKR, donde Batman presenta enmienda a la totalidad oponiéndose por completo al sistema (termina enfrentado al gobierno, al ejército, a la policía y hasta a Superman porque es agente del gobierno) a DK2, donde Batman se erige en cabecilla de una revuelta popular contra el presidente virtual de EEUU y quien le maneja en la sombra, un EMPRESARIO asesino, Lex Luthor, quien por cierto en un momento dado ordena bombardear una isla y destruir una ciudad entera, a la saga de Martha Washington (una soldado que termina desertando del ejército capitalista para irse a una comuna tecnológica de paz y libertad, etc.) pasando por Sin City, donde la máxima encarnación del mal recae en una familia rica y poderosa, los Roark, integrada por, a saber, un cardenal y un senador, o sea, representantes del sistema... y ambos corruptos y asesinos ... Hay más ejemplos.

Por eso decía antes que las cosas no siempre son sencillas. Ni etiquetables fácilmente. Miller ahí sigue la tradición del género negro y poliaco, que es la que siempre la ha tirado más, donde el héroe terminaba enfrentado más al sistema que a cualquier otra cosa, y a las trampas del sistema.

Pepo dijo...

El otro día alguien decía aquí, no recuerdo ahora quién, que Miller a veces está fascinado por la estética fascista. Sí, como tantos artistas contemporáneos, y no por eso tienen intenciones fascistas. Cojamos a Verhoeven. Verhoeven en concreto tiene dos películas que son puro Miller, sátiras-y-épicas a la vez: RocoCop y Starship Troopers. En ambas el guionista era el mismo, Ed Neumeier, también co-productor de ambas películas, un fan bastante evidente de Miller. Starship Troopers la considero una obra maestra (por supuesto, no faltaron críticos despistados que la tildaron de obra "fascista" bla bla).

Sin embargo, Verhoeven está bastante bien considerado en Europa, incluso esas dos películas. Y sin embargo, tú te ves RoboCop y Starship Troopers y parecen dos tebeos de Miller llevados a la gran pantalla. En RoboCop (1987) se copiaron muchos recursos de DKR (1986), especialmente las sátiras televisivas como contrapunto a la acción, la épica ultraviolenta, el héroe bueno construido a base de sufrimiento físico, el héroe como una versión tecnorobot de Harry el Sucio, las caricaturas de los malos (malos que son empresarios y políticos, como en los tebeos de Miller), etc. De hecho es que para la segunda RoboCop le encargaron el guión a Miller. Starship Troopers (1997), también de Verhoeven, que es mejor aún que RoboCop, tiene momentos que parecen sacados directamente de Give Me Liberty (1991). ¿Cuál es la diferencia en nuestra "valoración" de esas películas, siendo ambas tan CERCANAS al espíritu y estética milleriana? Muy sencillo. Verhoeven tiene "carné". Miller no. Verhoeven es un holandés loco, es EUROPEO, como Moore o Morrison. NO ES AMERICANO. Es por tanto "uno de los nuestros". Y solamente por eso ya le presuponemos "inteligencia", "cultura" e "intenciones" satíricas antifascistas
(buenas intenciones, vaya), aunque esté igual de fascinado con la ultraviolencia y la estética fascista, del mismo modo que a Miller le presuponemos exactamente lo contrario: la "incultura" y las "malas intenciones". Y, sin embargo, esas dos películas de Verhoeven son Miller total.

Pepo dijo...

En realidad, ambos tienen las mismas intenciones satíricas anti-fascistas, por si hacía falta aclararlo. Lo único que cambia es nuestra "valoración" de sus obras.

Alvy Singer dijo...

La analogía de Verhoeven y Miller a mi juicio es falsa. Complicado, en general, es ya comparar a artistas que trabajan con medios distintso, pero....

Vamos allá.

The Dark Knight Returns (1986). Tebeo de Batman. Batman es un icono previo. Robocop NO. Así de sencillo: la tarea de Miller es hacer un relato heroico y Robocop no. Los paralelismos pueden ser ciertos, pero, esencialmente, Robocop no es un relato heroico.

El caso es que no se trata de carnets, como ves, sino de premisas y desarrollos. Hay sátira en ambos, pero en el caso de Robocop es descarnada (y Miller ha sido irónico en give me liberty). No me incluyo en que sea "uno de los nuestros". Me baso en sus carreras. Las últimas películas de Verhoeven son Starship Troopers y la de black book. Miller dk2 y 300. Ya me dirás que juego con la ironía hay en 300 (a diferencia de dk2, give me liberty y hard boiled, claro).

De todos modos que el productor sea fan no legitima, ni profundiza, ni justifica el discurso. Es más: Verhoeven tiene una carrera antes en USA donde ya están sus obsesiones, es injusto hablar del "patrimonio de Miller".

Sin City es tan esencialista que no creo que haya el más mínimo de sátira o perspectiva en ella. Faltaría más.

En cuanto a starship troopers el referente clave para entenderla también es estrictamente cinematográfico, más allá de las conexiones que veas con give me liberty: leni riefenstahl y la propaganda militar. Starship Troopers habla de un medio (el cine) y su papel en la propaganda adoptando una estética para desintegrala.

Alvy Singer dijo...

La pregunta, viendo como me lo planteas, es....¿tienen la misma posición Miller frente a Spillane que Verhoeven frente a Riefenstahl? ¿Es lo mismo? ¿Qué hay de cierto y de falso en todo ello? Ahí está el JUGO.

Víctor dijo...

Por último sobre el tema,los valores NO son patrimonio de la izquierda. Esto es una visión maniquea que la izquierda más viejuna, de la progre a la antisistema, nos ha vendido durante años. Y no es cierto. Sí es verdad que hay una derecha-derechona, cínica, sin escrúpulos, que va a lo que va y no tiene miramientos para imponerse, en la que los "valores" no sirven de mucho porque no suelen dar pasta. Pero existe otra derecha liberal, una derecha moderada, también la derecha democristiana, que sí manejan valores, y ahí hay un espacio que se puede compartir con la izquierda más moderna e inteligente. Y menos maniquea, dicho sea de paso. Bueno, un espacio que estamos obligados a compartir, queramos o no, porque la gente no piensa igual en este mundo. Se trata de eso, de encontrar el mínimo espacio común, y de no ver al que piensa distinto como "enemigo" a batir.Lo malo de todo esto es que la economía (y esto es lo mismo que decir el mundo) funciona según los principios de esa derecha liberal, reconvertida estos últimos años en una derecha neoliberal salvaje. La izquierda ya no pinta nada. Los pocos derechos que hemos ganado a base de sudor y sangre estos últimos años (y ha sido desde la izquierda) nos los estan robando, aprovechando diversas coyunturas económicas y sin que nadie mueva un dedo. Hemos tendido (más bien retrocedido) hacía el bipartidismo más idiotizante: el partido de centro o centro-derecha y el partido de derecha-derecha. Más allá de eso no hay nada en el panorama político. Es más bien esa derecha liberal la que ridiculiza y ningunea sistematicamente a la izquierda.
Sólo hay que ver la crisis global en la que estamos sumidos. Dos reuniones del G-20 sólo han servido para considerar intocable el sistema y promulgar típicas soluciones de derecha liberal al problema: que lo paguen los más débiles. Perdida de derechos laborales y sociales, precarización, etc, etc

Pepo dijo...

La nueva izquierda (la "tercera vía") ha colaborado en todo eso, Víctor, no todo es culpa de la derecha, y con la que habrá que negociar sí o sí. Negarlo es caer en la simplificación de nuevo, por lo menos a mi juicio. La situación es jodida, y eso sí que es indiscutible.

Alvy: en Sin City claro que hay momentos de humor e ironía, aunque prime el drama romántico desaforado. Si RoboCop no es ficción heroica, venga de nuevo Jesús y lo vea. Sí, el Jesús de la cruz. Porque el policía protagonista, MUERE EN UNA CRUZ de balas al principio de la película en medio de un intenso calvario de sufrimiento. Luego lo RESUCITAN y le convierten en RoboCop. Más tarde sufrirá más pruebas físicas hasta alcanzar épicamente la victoria final sobre los malos (confabulación político-empresarial) y convertirse en el héroe de la calle y de la historia. Esto es Miller, tal cual. Starship Troopers bebe directamente de Give me liberty, incluyendo anuncios satíricos y farsa general, mezclando sátira con auténtica épica. Vamos, es que el guionista Ed Neumeier (RoboCop y Starship Troopers) se sabía el rollo milleriano de pé a pa. Pero, como alguien me decía esta misma mañana, cuando alguien tiene metida en su cabeza un tópico es imposible sacárselo, ni con un sacacorchos.

( En 300 no hay ironía, es su obra más "en serio" y romántica, en esto es lo único en lo que estoy de acuerdo)

Pepo dijo...

"....¿tienen la misma posición Miller frente a Spillane que Verhoeven frente a Riefenstahl? ¿Es lo mismo?"

Miller leyó de niño a Spillane y esa es la gracia que le hace, igual que el Spiderman de Ditko. Le fascina como material "pulp", es consciente plenamente de lo que es ese material, y por eso utiliza sus clichés para convertirlos en otra cosa, para expresar sus temas personales. ES una estrategia que en manos de alguien más "prestigioso" es aplaudida. Véase Lynch cuando coge clichés bajunos de género y los "transfigura" en otra cosa, en material intensamente personal ( Twin Peaks o la segunda mitad de Carretera Perdida; no lo digo como crítica, claro, me encanta Lynch igual que Verhoeven). El Tarantino de Death Proof, por cierto, consigue hacer lo mismo: transfigurar clichés banales en algo personal y cargado de resonancia. Sí, es que Tarantino es muy fan de Miller.

Alvy Singer dijo...

"Sí, es que Tarantino es muy fan de Miller."

Y de Godard.

Alvy Singer dijo...

"Si RoboCop no es ficción heroica, venga de nuevo Jesús y lo vea."
La simbología cristiana late en todo Verhoeven, esto no significa que la suscriba. Hombre, teniendo en cuenta que es un asno al que usan para combatir el crimen y favorecer intereses corporativos y que, finalmente, todo su logro es enfrentarse a otras máquinas....Otra cosa es en las secuelas donde ya es el amigo de los niños y el justiciero.

Víctor dijo...

Esa tercera vía ni es izquierda ni es nada. Ya digo, por un lado ese centro o centro-derecha que pasa por ser la izquierda actual, acomplejada, descafeinada y que no es carne ni pescao, y por otro, la derecha-derecha feliz consigo misma y que no tiene el más mínimo complejo.

Hombre, hay algo de Give me liberty en Starship Troopers, pero basicamente es coger la novela de Robert A. Heinlein y meterle toda la ambigüedad, ironía y humor cafre que le falta a ésta. O sea, transfigurarlo, como bien dices.

Pepo dijo...

Sí, la tercera vía es aguachirri, es una renuncia a la izquierda (Blair como paradigma), así nos ha ido, toda la razón. Y en los EEUU de la última década no ha mandado la derecha liberal, la derecha digamos moderada. Ha mandado la derecha ultraliberal, los neocon, incluso la derecha ultrarreligiosa (las apelaciones a Dios de Bush para justificar "la Guerra contra el Mal" eran más que en serio). La extrema derecha, en otras palabras. Y así les ha ido a ellos, y de paso, a todos los demás.

santibilbo dijo...

Una pregunta con trampa¿ y qué izquierda propondríais?Una que cobrara más impuestos? que utilizara más ingeniería social para paliar desigualdades? De verdad creeis que el modelo socialdemocrata ( aunque este tal vez sea también poca izquierda, no sé) se hundió sólo por maquiavelicas decisiones capitalistas aprovechando una crisis de nada?.En fin, que lo pregunto como curiosidad, no por mala leche.
También diría que muchas libertades o derechos no han surgido de la izquierda, a menos que llamemos esto a cualquier ideología y praxis liberadora.Que estaría muy a mano.Que hasta la caida del muro los derechos individuales eran chorradas pequeñoburguesas y la democracia liberal, simple democracia formal.
A mi no me gusta ese desden contra la tercera vía.Me puede fastidiar que juegue con la mística izquierdista de toda la vida, pero sobre todo porque no me gusta que nadie apele a esa mística, ni a cualquier otra, para considerarse mejor persona, o tener mejores argumentos.Y es que la izquierda con frecuencia ha sido y es una meapilas de cuidadao.
No me parecen ninguna tontería los logros de la tercera vía como tal, pues no es nada facil conciliar libertad e igualdad en ningun modelo politico.Ah y GIDDENS ES CUALQUIER COSA mENOS UN TUERCEBOTAS.
A mi me encanta Ford.Y hawks.Me emociono hasta las lágrimas con Doniphon, pero también con Stoddart, el gran ninguneado.Y sin embargo veo a Wayne y Mitchun descojonarse después de acabada sus aristeia, viejos, hechos polvo, sin aparente nostalgia de nada.No están solos, nadie los sacrifica.Tal vez inciten al ejemplo, pero sobre todo sienten que están vivos y que están con un amigo

Pepo dijo...

Mas intervención en la economía frente al descampado que ha dejado el neoliberalismo. Más Estado, vamos. Con impuestos proporcionales y no indirectos, que paguen más los que más ganan. Reformas radicales en temas claves (ambientales, energéticas). Mayor colaboración internacional DE VERDAD, más Derecho internacional, Tribunales internacionales más potentes que lo hagan cumplir y sancionen al E. incumplidor. No soy experto ni economista, no tengo ni puta idea en un montón de cosas. Pero para eso los políticos tienen a sus múltiples asesores. Que se asesoren y le echen cojones. Obama va a ser clave en el proceso, porque es EL modelo. De momento, me parece un buen modelo teniendo en cuenta que es, eso, un político.

Pepo dijo...

es verdad, Santi, que tú preguntabas por la auténtica izquierda. Bueno, entonces el viejo lema del 68, "ser realista, pedir lo imposible". Con que den la mitad de lo pedido, a lo mejor basta de momento. En fin, no vamos a arreglar aquí el mundo. Eso ya queda en manos de TODOS nosotros. Que cada uno haga lo que pueda desde su vida, su entorno individual.Y le exija a los que mandan, también.

santibilbo dijo...

Hombre Pepo, a mi todo lo que dices me parece de sentido comun.pero, es lo que decía Galbraith o Keynes, son medidas para salvar al capitalismo de sí mismo, no parecen abrir más vías emancipadoras que las de la democracia social de derecho, cosa que a mi ya me parece bien, aunque todo sea mejorable.Pero , sinceramente, me parece que los ideales emancipadores marxista, anarquista o situacionista no son , en nuestras circunstancias actuales( en el futuro, vete a saber) propuestas muy eficaces, e incluso moralmente muy discutibles.
Por cierto, para aclarar algo, yo soy un liberal igualitario, de la escuela de Stuart Mill, Berlin, Rawls, Dworkin, etc.Vamos, casi un socialdemocrata, pero prefiero su individualismo metodologico

Urbs dijo...

Santibilbo ¿Por qué dices que el anarquismo o el situacionismo son moralmente muy discutibles? No es por nada, yo me muevo dentro del ámbito del anarcosindicalismo y me interesa tu punto de vista.

santibilbo dijo...

Urbs, me refiero a cuestiones como la propiedad privada, la libertad personal, o el estado, casi nada( en el caso del anarquismo; del marxismo, sobre todo, hablaría de la ingeniería social y la coercion estatal.
No quiero decir con esto que no tengan aportaciones y críticas acertadas e incluso deseables, sólo quería decir que son muy discutibles, nada claras, y no han tenido el peso de la adaptación a la realidad que ha tenido el liberalismo.Pienso que actualmente el anarquismo sólo es posible en pequeñas comunidades.Me parece que se ha quedado en una minoría de edad política, aunque sólo sea porque no le han dejado llegar a más.Por otra parte el cooperativismo me parece de largo la empresa más justa e incluso deseable.
Debord me parece un tío inteligentísimo y su proyecto un gran plan INDIVIDUAL de vida, no sé si extrapolable.Por ultimo el marxismo nunca pensó su proyecto de futuro con la potencia que dedicó a analizar el capital.Lenin tuvo que inventarse una praxis política a partir de cuatro indicaciones del Manifiesto y el programa de Gotha.Y la experiencia fue la que fue.
Sé que estoy hablando de la madre del cordero, (y descubriendo el mediterráneo), la confluencia entre la libertad y la igualdad para el mayor número dentro de un nivel económico que permita las mayores oportunidades.Y sinceramente, creo que el estado social de derecho lo cumple mejor que cualquier otra praxis politica, al menos por ahora.Es posible que en un futuro donde la informacion sea mejor y ello permita mejor asignacion de recursos, al tiempo que no se necesite más coerción que la de la verguenza, y la realización personal sea tan compleja que implique a toda la comunidad por definición.Un saludo

Urbs dijo...

Santibilbo, gracias por el comentario. Lo curioso del caso es que se da la paradoja de que, actualmente, algunos de los defensores más activos del Estado social de derecho son los sindicatos anarquistas, las asociaciones libertarias y organizaciones afines.