viernes, 26 de marzo de 2010

SE PUBLICA COMO LIBRO PERO NO ES UN LIBRO

"Pero no deja de ser un Kafka para principantes, un libro divulgativo de calado muy menor, que difícilmente merece como tal el reconocimiento cultural que sí merece el trabajo de Crumb en este mismo volumen.
Y creo que este «complejo», esta sensación de inferioridad nace de un pecado original del cómic que todavía estamos lejos de superar. Por el mero hecho de aparecer publicado como libro, lo juzgamos como libro, y como libro, nos parece insuficiente, o al menos banal.

[...] Claro que, ¿y si consideramos que Kafka no es un libro? ¿Y si consideramos que Kafka es un cómic, y que por tanto hay que juzgarlo de acuerdo a un criterio distinto del que usaríamos para un ensayo literario? Porque no es mejor ni peor, sino, simplemente, otra cosa".
--Santiago García, a propósito del KAFKA de Robert Crumb y David Zane Mairowitz (La Cúpula), sigue

3 comentarios:

javi dijo...

Si fuese un ensayo como tal habría que juzgarlo, yo creo, independientemente de la forma que adopte. Hablamos, en este caso, de ideas. Si hay una insuficiencia de ideas, no es excusa que estén en viñetas, no puede serlo de ninguna manera a no ser que se admita que el medio es, por definición, inferior... eso, ¿a la vez que se exige la equiparación? No sé yo...

Pepo Pérez dijo...

Sí, pero las ideas siempre están supeditadas a la forma en que se expresan. Y al igual que no es lo mismo expresar las mismas ideas por escrito, literariamente, que en una película de ficción, o que en un documental, no puede ser igual expresarlas en un cómic.

(está claro que estoy de acuerdo con Santiago : )

Hay infinidad de ejemplos de cómics -algunos considerados hoy de manera consensuada como obras maestras- que sólo alcanzan su pleno sentido como cómics, que sólo tienen valor artístico en cuanto cómics, y cuyas "historias" contadas en un medio distinto no tendrían el mismo valor.... De nuevo aparece aquí el asunto clave en el cómic de lo visual, del dibujo y de las imágenes.

El otro día el leí en La cárcel de papel al penúltimo iconoclasta, A. Gándara, arremeter contra los dibujos, las "ilustraciones" porque "infantilizan" ; ver para creer a estas alturas, en nuestro mundo contemporáneo saturado de imágenes... pero lo literario como "lo más mejor" siempre ha tenido muchos defensores acérrimos. Lo más irónico de todo es que, frente a esa machacona (y viejuna, por antigua, repetida desde antaño) defensa de la transmisión literaria de ideas como "superior", hoy sabemos por la ciencia que en general pensamos en imágenes, y que incluso las palabras y conceptos los "traducimos" mentalmente a imágenes para poder manejarlas (un proceso que es el que, por cierto, intenta recrear Ware)... a lo mejor ésa es una de las razones por las que el cómic, con su mezcla natural y desacomplejada de palabras e imágenes, se resiste a desaparecer y ha cobrado nuevo brío en nuestros días. El cómic aún es relevante para la sociedad, para esta sociedad nuestra de la imagen, y no solo entre aficionados de toda la vida, también entre jóvenes que lo descubren hoy con veintipocos años, tras leer Persépolis o Maus.

javi dijo...

Hola, estoy desconectado estos dias, así que he tardado un poco en leer tu respuesta. Estoy más de acuerdo con como lo expresas tú que bajo las palabras de Santiago García. De todos modos, siendo eso verdad, no es menos cierto que se puede decir mucho con muy poco, y no decir nada con páginas y páginas, en viñetas al igual que en un ensayo. Quiero decir que a la historieta no le limita nada en principio (bueno, a mi modo de ver un factor de economía de medios pero ese es otro tema) a la hora de expresar ideas bajo su forma particular... salvo la falta de ideas de un autor determinado. Si ese Kafka fuese una obra pobre, no sería porque sus ideas estén bajo la forma de viñetas, sino porque es pobre en ideas, sencillamente.