martes, 30 de marzo de 2010

AQUELLOS GLOBOS DE PENSAMIENTO

Un ejemplo: los globos de pensamiento –esas nubes hinchadas que fueron un sello de los cómics de antaño– se han vuelto obsoletos. «Recibí esta especie de llamada embarazosa de los editores diciendo: “Ah, Steve, ya no hacemos eso”. “¿Qué ya no lo hacéis?”, le dije. “No, cuando los personajes hablan, hablan. Si están pensando, intentas comunicarlo en la narración, en los pequeños cartuchos narrativos”». Así que King lo reescribió felizmente para ajustarse al nuevo estilo... aunque todavía lamenta la pérdida del globo de pensamiento. «Creo que es una lástima perder esa flecha de tu carcaj. Una de las cosas buenas de la palabra escrita, frente a la palabra hablada en una película, es que puedes entrar en los pensamientos de un personaje. Se hace en los libros todo el rato, ¿verdad?»
--De una entrevista de Shannon Donnelly a Stephen King, a propósito de sus guiones para la serie Vertigo AMERICAN VAMPIRE (arriba, con dibujos de Rafael Albuquerque y el pensamiento transformado en un mucho más cool cartucho de texto, más tipo monólogo interior).

Globos de pensamiento en JIMMY OLSEN nº 35 (marzo 1959). Otto Binder, Curt Swan y John Giunta

La significativa anécdota, que realmente me encanta, la he visto en Comics Comics, donde Joe McCulloch comenta al hilo del tema que, afortunadamente, los globos de pensamiento no han desaparecido del cómic y cita algunos ejemplos recientes, entre ellos el ASTERIOS POLYP de Mazzucchelli y algunas historietas de Chris Ware (ver enlace). Luego alude a ejemplos del pasado -historietas de EC Comics, tanto de globos de pensamiento como de monólogo interior inserto en los cartuchos de texto-, y termina preguntándose si usar los globos de pensamiento es realmente tonto o poco sofisticado. Su respuesta (que no lo son) la ilustra con un caso reciente (DEATH NOTE, de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata) donde los pensamientos flotan "libres" sin globo alguno que los contengan.

Mi respuesta también es que no. No tienen por qué ser tontos y sí pueden usarse de formas muy útiles y específicas del cómic, intransferibles a otro medio. El globo de pensamiento es uno de los recursos más originales del cómic; cuestión distinta, claro, es cómo se emplean, sobre todo si son redundantes respecto a lo que dicen o hacen los personajes en la viñeta.

El caso que quiero comentar ahora es el de una historieta corta de EL VECINO que Santiago García y yo hicimos para la revista El Manglar (nº 3, 2007), con un uso de los globos de pensamiento muy intencionado, clic para ampliar y leer:

Recuerdo que cuando leí por primera vez el guión de Santiago, me sorprendió tanto y me hizo tanta gracia el modo en que había usado los globos de pensamiento como contrapunto a lo que los personajes decían (un contraste que por otra parte tiene mucho que ver con la realidad cotidiana de la vida) que le propuse impulsivamente usar el recurso en todo el álbum de EL VECINO 3, por entonces aún no escrito. Santiago me dijo que no lo veía, que este tipo de recurso en una historia extensa resultaría agotador. En cuanto lo pensé un momento, vi que tenía razón. Aún así, creo que esta historieta fue en gran parte el ensayo de lo que luego sería EL VECINO 3, tanto por lo de las mentiras cotidianas como por el estilo de diseño y dibujo, sobre todo en las dos primeras páginas.

(La historieta puede leerse completa en el blog de Santiago)

14 comentarios:

Borja Garcia dijo...

Precisamente hoy leyendo el 2º tomo de Rosalie Blum, he tenido la impresión de que al no usar bocadillos, hace indistinguibles los pensamientos del personaje principal, que sí que se usan, de cuando realmente está hablando con alguien. Y claro, eso hace que en un momento dado parezca que el personaje está "hablando", cuando claramente está pensando. Me pareció un error que no hubiera distinción y algo torpe por parte de la autora.

Octavio B. (señor punch) dijo...

la verdad, creo que si bien es un recurso tan de cómic que hay que aplaudirlo hasta con las orejas, por otro lado me ssuele parecer, efectivamente, "poco sofisticado".
de ello no tiene culpa el recurso, claro, sino la poca ambición tradicional de un medio de masas e industrial. Quiero decir que, supongo, todo recurso propio del medio puede dar mucho juego (ver tu ejemplo personal), aunque algunos mecanismos, quizá por moda, resultan hoy "interesantes" y otros no, o menos, o más "simplones". es, claro, una apreciación falsa.

Pepo Pérez dijo...

Borja, que conste que "no es obligatorio" usarlos. Que el post no tenía una intención de "defender" el bocadillo de pensamiento, más bien era un comentario breve sobre el asunto.

Octavio, sí, durante mucho tiempo el bocadillo de pensamiento se usó de forma poco sofisticada, a menudo redundante respecto a lo que decían o hacían los personajes. La moda de los setenta y ochenta de colocar los pensamientos en cartuchos de texto los hizo más "serios", y de ahí se generalizó el no usarlos, al menos en el cómic norteamericano. Ahora sí se ven más.

Leandro dijo...

Pues yo siento discrepar sobre la nubecilla: creo que no es el uso redundante lo que la ha hecho desaparecer, ni el contenido más o menos sutil de lo que expresa: sencillamente creo que no se puede presentar un pensamiento como un diálogo interno bajo la convención de lo que actualmente se considera una narración verosimil, tanto en en comic como en audiovisual.

En cambio está muy en boga la voz del narrador, que sobreescribe (a veces hasta la extenuación) lo que estamos viendo o le da una segunda interpretación. Pero es el narrador, no los pensamientos de cualquiera de los personajes surgiendo como enunciados propios.

Me parece muy interesante lo que esto nos dice sobre lo que entendemos como inaceptable en una narración a día de hoy. Que no podemos acceder nunca por vía directa a los pensamientos de otras personas, están fuera del campo de representación.

Pepo Pérez dijo...

Sí, eso tiene mucho que ver con la cuestión de conseguir realismo en la narración, tú lo has dicho. En la vida real no podemos leer los pensamientos de los demás, de modo que intentamos adivinarlos por lo que dicen o hacen, por sus gestos. Y eso es justo lo que se intenta reproducir en el cómic moderno eliminando los globos de pensamiento (sobre todo a partir de los 80, diría a bote pronto).

AHORA BIEN, si lo que se busca NO es el realismo o la verosimilitud, sino jugar precisamente con el artificio, yo creo que el globo de pensamiento puede dar mucho juego. Son opciones, depende de lo que quieras conseguir. Aquí nada es obligatorio, no hay leyes : )

Pepo Pérez dijo...

Aquí tienes un ejemplo de globos de pensamiento en una historieta de Chris Ware, los usa a menudo. No siempre, claro, depende de la historieta y de lo que quiera conseguir.

Leandro dijo...

Últimamente he pensado bastante en estas cosas, y al hilo del ejemplo de Ware que pones, creo que el uso o no de bocadillos de penssamiento está de alguna forma ligado al tema del narrador omnisciente.

Me explico: creo que cuando la narración se basa en un personaje central (a algunos comics es el propio narrador), de alguna forma asimilamos el relato a un relato en primera persona, y por tanto no omnisciente. Aquí podría llegar a admitirse como verosímil ver los pensamientos del personaje-hilo narrativo ya que de alguna forma funciona como narrador. Sin embargo ver los pensamientos de otros personajes de esta historia parecería chocante, una especie de narrador en primera persona omnisciente.

La cosa cambia cuando la historia representada no tiene un protagonista claro. Los paneles de edificios de Ware son lo más extremo en esto, todos los personajes son protagonistas a la vez, o ninguno. Por eso estamos permitidos a ver simultaneamente los pensamientos de todos ellos, aquí el narrador es claramente omnisciente, es dios viendo el mundo en perspectiva caballera, y los pequeños relatos de cada personaje (que son sus pensamientos, y que sí pueden incluir pensamientos así como una planificación subjetiva) se enmarcan dentro de toda esta visión cartográfica.

Pepo Pérez dijo...

Sí, tienes razón, los globos de pensamiento son un mecanismo de narración omnisciente. De todos modos, no es tanto una cuestión de verosimilitud sino de convención. Es un mecanismo convencional del cómic, el lector lo acepta por tanto. Cuestión distinta es si deseas ocultar todo el artificio posible (eliminando así, por ejemplo, los globos de pensamiento, y otros recursos), o prefieres valerte de esos artificios sin miedo a que se hagan muy visibles. No olvidemos que los cómics de Ware, el Ice Haven de Clowes, el George Sprott de Seth o el Asterios Polyp de Mazzucchelli son MUY artificiosos. Son cómics que, de hecho, están construidos sobre el artificio formal.

toni bascoy dijo...

Buff, hablar de realismo en cómic, me parece casi un oximoron. Yo lo que creo es que en ciertos artes narrativos, como el cómic, o el cine, o la literatura, se lucha entre el artificio y un cierto naturalismo, es decir, entre esconder el artificio o hacerlo evidente y jugar con él. Estos artificios pasan de ser naturalistas a evidentes. Un ejemplo fuera del cómic: en los noventa, Tarantino puso de moda las pelis de género basadas en tiempos muertos y largas conversaciones banales. De pronto eso parecía real: que los gansters también cagan, desayunan y hablan de discos. Y mira que Tarantino es manierista y antinaturalista.
Lo de los globos de pensamiento dando paso a los cartuchos de texto es como pasar de las acotaciones de pensamiento de la novela decimonónica al monólogo interior de Joyce y compañía. Una búsqueda de naturalismo, de apreender la realidad mediante nuevos artificios. Pero artificio al fin y al cabo. Hoy nadie puede decir que una novela de Virginia Wolf es realista.
Es significativo que los autores que nombrais (Ware, Mazzu...) que hacen un uso actual del globo de pensamiento, sean tan formalistas, tan interesados en evidenciar el artificio y en usar todos los juguetes que tienen a su disposición. Quizás porque comprenden que el realismo está, precisamente, en hacer un cómic real: autoconsistente.
Un saludo e interesantísimo debate.

Pepo Pérez dijo...

Hay diferentes formas de conseguir una textura realista en cómic. Se me ocurre ahora otra distinta, la de Watchmen, con sus fondos hiperdetallados, su estilo de dibujo invisible y la consistencia del punto de vista de una viñeta a otra, hasta lo obsesivo. Por cierto, que renunciaron a los globos de pensamiento, líneas cinéticas y demás metáforas visuales, incluso a las onomatopeyas. Lo único que se hacía visible en la página eran los personajes, escenarios y por supuesto los textos, lo que decían y -a veces- pensaban (dentro de cartuchos de texto, que sí, Toni, estoy de acuerdo, el cartucho se lleva el pensamiento más al terreno del monólogo interior literario).

Y sin embargo, Watchmen es un cómic formalmente muy artificioso, aunque por el uso de otros recursos (intertextualidad, contraposición de significados entre texto e imagen, diseños simétricos, etc.)

toni bascoy dijo...

Me parece perfecto lo que dices, Pepo: Watchmen, un tebeo de superheroes, puede ser realista. Puede ser, y de hecho seguramente lo es, más realista que uno de Sacco o el Persépolis, a pesar de que estos últimos representan algo, supuestamente, real.
Porque el realismo, al final, no es más que una forma; o sea, el realismo es otra forma de artificio, sólo que, por convención, en una época o coyuntura, lo consideramos "realista". Simplemente porque elimina de su discurso los artificios propios, clásicos de su medio, que se han convertido en convencionalismos y que, por tanto, se han hecho invisibles.
Las películas dogma no son más reales que una de Lynch, pero sí se han considerado más realistas, como si la realidad fuese cámara en mano y sin iluminación adicional. Pero la realidad es que nuestro cerebro lleva una steadycam incorporada que atenúa el movimiento, y que una cámara no puede compararse en capatación de espectro lumínico al ojo humano.
A lo que voy es que todo es artificio. Por eliminar los recursos clásicos de un medio (elipsis o música extradiegética en el cine, bocadillos de pensamiento u onomatopeyas en el cómic) no los hace más realistas. Sí, quizás, más naturalistas, porque sí: nuestras vidas son un hilo contínuo, sin música que resalte el drama ni onomatopeyas. Bueno, todo esto es discutible ;)
Un saludo y perdón por estas parrafadas, pero es un tema que me resulta muy interesante y me lo estoy pasando tera leyéndoos.

Pepo Pérez dijo...

"A lo que voy es que todo es artificio".

Completamente de acuerdo. La diferencia, volviendo a lo que hablábamos antes, es que el autor se esfuerce por ocultar el artificio, por hacer que la narración parezca "natural" e invisible... o bien que juegue abiertamente a mostrar ese artificio, a hacerlo bien visible.

juanan dijo...

Un artículo interesante, de veras. Me parece muy acertada la comparación con el movimiento "dogma" en cuanto a equiparar visión realista con la eliminación del artificio. Como decía alguien si en las películas dogma se supone que se busca la naturalidad ¿por qué ninguno de los personajes se pregunta quién es ese tipo que les sigue con una cámara?
(igual si lo han hecho, pero no puedo ver este tipo de películas).
En este caso concreto, no acabo de entender la postura de Marvel ¿por qué eliminar el uso de globos de pensamiento y no, por ejemplo, las onomatopeyas o las líneas cinéticas.
Salvo que el autor decida voluntariamente prescindir de ese recurso, me parece un absurdo excluir su uso por imperativo de la editorial. Cierto que puede ser redundante como puede serlo en otros medios el uso de los recursos que se puedan emplear. Por ejemplo, qué molesto resulta ver una película donde un personaje lee una nota y vemos un primer plano del texto a la vez que oímos la voz del personaje leyendo y encima le transmite el mensaje a un tercero.

Creo que el equivalente literario al globo de pensamiento sería el monólogo interior, que ha sido ampliamente usado en literatura. Estaba recordando la novela "tiempo de silencio", donde todo un episodio se narraba desde el punto de vista de los distintos personajes que participaban en la acción ha través de sus pensamientos

Francis Porcel dijo...

las modas se quedan atrapadas en el tiempo. Puede que ahora no se lleven los bocadillos de pensamiento porque nos recuerdan a mortadelo y queremos ir de sofisticados y elegantes, pero es una solucion muy eficaz con sus propios efectos sobre el lector. el bloque de texto es otra cosa y hace otro efecto.
no hay que descartar nada, hay que usar lo que mejor convenga. Pienso.