sábado, 19 de diciembre de 2009

UNO DE LOS MÁS GRANDES

"Creo que es uno de los grandes artistas vivos (de cualquier medio). Hay muchas cosas que aprender ahí, y la gente debería aprender de él. Pero es una influencia tan dominante que a veces me encuentro reaccionando contra su trabajo y haciendo las cosas de un modo en que él no las haría, en todo, desde aspectos formales al tipo de historias que a él le atraen. No estoy seguro de que ser reaccionario sea la respuestas más creativa hacia el trabajo de alguien que te gusta. No estoy preparado para mantener esa discusión, pero admito que lo hago".
Dash Shaw (LA BOCA DE MAMÁ, OMBLIGO SIN FONDO), en una entrevista que le hice este verano y que aparece publicada en el Rockdelux de este mes. Se refiere, por supuesto, a Chris Ware. Arriba, viñetas del BODYWORLD de Shaw.

PUNTOS DE SUTURA

“David Small evoca hermosamente el mundo científico loco de los 50, una época en que todo el mundo creía que la ciencia podía arreglarlo todo. Small es un cordero inocente, un chico sensible atrapado en una situación de pesadilla. Sus padres y su abuela son realmente espeluznantes. Capturando el lenguaje corporal y con expresiones faciales sutiles, STITCHES se convierte en las manos hábiles de Small en una historia poderosa, una autobiografía cargada de emociones".
--Robert Crumb

Si lo dice el tío Bob, habrá que leer STITCHES: A MEMOIR..., una novela gráfica de David Small que en España será publicada por Mondadori en febrero de 2010. Otra opinión sobre el cómic:

"Como el niño en esta novela autobiográfica mi primera lectura de STITCHES me dejó sin habla. E impresionado. David Small se nos presenta con un profundo y conmovedor regalo de la literatura gráfica que tiene el aspecto de una película y se lee como un poema. Escueto en palabras, imágenes dolorosas, Small, en un estilo de amenaza seca, nos atrae a la vida de un niño que no te gustaría vivir, pero no puedes dejar de leer. Desde su primera línea de cuatro páginas, "Mamá tenía su pequeña tos", sabemos que estamos en manos de un maestro".
-- Jules Feiffer

Y otra más:

"STITCHES de David Small es un título apropiado. Con precisión quirúrgica, el autor penetra en el pasado y, con gran arte,en los sellos de la herida infligida a un niño por padres crueles y faltos de amor. STITCHES es tan intensamente dramática como una novela en grabado de la época del cine mudo y tan fluido como un manga japonés contemporáneo. Abre un nuevo camino para las novelas gráficas".
--Francoise Mouly

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un adelanto de 23 páginas

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(gracias, tio berni)

viernes, 18 de diciembre de 2009

"GAFAPASTA"

"(...) Hoy está empezando a suceder algo similar, aunque no con tanto alcance por el momento, con el término “Gafapasta”. No sé quién se inventó está genialidad de palabra, pero sé que tuvo un dia inspirado. “Gafapasta” alude a a los que practican una opción cultural muy concreta: Afrancesada, erudita, urbana, tecnófila, moderniqui. Algo elitista. Algo moñas. Pero de un tiempo a esta parte "Gafapasta" se está empezando a usar para definir a todo aquel que consuma algo no común, hable de algo en términos de que salgan de lo habitual, o, dicho de otra manera, demuestre tener una cultura o un dominio del lenguaje superior a la media. A este paso, los gafapastas serán todos aquellos que hayan leído algo más que El Código Da Vinci.Y ver cine en versión original., aunque sea la última de James Bond, será de gafapastas. Y todos aquellos que sean capaces de hablar de tebeos, videojuegos, libros y música sin utilizar la palabra “Freak” esos, esos serán los gafapastas.

No lucho contra esta inercia. Tan sólo quiero mencionar que… ¿Es necesario que estos grandes hits semánticos siempre se refieran a lo diferente, a lo alejado de la norma en mayor o menor grado? ¿Es justo que, precisamente sea lo disidente, lo raro, lo que metemos sin reparos en un mismo cajón? ¿Por qué no nos inventamos una palabra que reúna todo lo vulgar, lo común, lo aburrido, lo de siempre en un único punto?

PD: Solo un friki gafapasta que sufre de paranoia escribiria algo así (Liriko en los comments)".
Nacho Vigalondo, en su blog, sigue

(gracias, Intramuros)

LOS 13 MEJORES CÓMICS DE LA DÉCADA

Según 13 Millones de Naves

OTROS VECINOS

Santiago García muestra en su blog versiones de El Vecino a cargo de otros dibujantes; arriba, la de Manuel Bartual. La verdad es que me he quedado flipado al verlas todas juntas.

BONNY & CLYDE

Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot

"Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot":



Me ha hecho gracia esta escena de la peli de Joann Sfar, donde se recrea el encuentro creativo (y de otra clase, aunque eso de momento no está en el fragmento) entre Gainsbourg y Bardot.

GAINSBOURG

UNA VIDA HEROICA

TÉRMINOS CONVENCIONALES Y ALGUNAS PREGUNTAS

No sé si alguien se ha preguntado alguna vez por qué al comic book le llaman comic book, o sea, libro de cómic, un formato tradicional en la industria norteamericana desde los primeros años treinta (habitualmente se suele considerar que los primeros comic books fueron FUNNIES ON PARADE y FAMOUS FUNNIES). Por si alguien no lo sabe, el comic book era un cuadernillo grapado de escasas páginas (36 tenía FAMOUS FUNNIES) e impreso en papel barato en el que cualquier parecido con un libro era pura coincidencia. Y sin embargo, como eran recopilaciones (los primeros comic books contenían recopilaciones de tiras ya publicadas en la prensa; luego empezaron a recoger material nuevo expresamente producido), el término comic book cuajó para diferenciar el nuevo soporte, autónomo respecto a las tiras de prensa, que estaban supeditadas para su publicación al espacio que les dejaran los periódicos.

Como se ve, era un término completamente convencional que no significa literalmente lo que dice: un "comic-book" no era un libro-de-cómic, pero el nombre valía para designar el nuevo soporte y formato, que en años venideros (Superman, 1938, y los héroes disfrazados que le siguieron) serviría de plataforma para el nuevo género de superhéroes y de otros géneros populares que encontraron hueco en el cómic (crimen, terror, romántico, etc.). Con los años, el género de superhéroes se convertiría en hegemónico -desplazando a los demás géneros cultivados en el comic book- y por tanto en el mainstream del comic book. Y con la decadencia de las tiras de prensa, el mainstream del comic book terminaría convirtiéndose en el mainstream absoluto del mercado norteamericano.

Pues bien, yo aún me sigo preguntando por qué tantos aficionados se siguen rasgando las vestiduras -¡aún!- ante otro término convencional que en estos últimos años nos ha servido para denominar a un movimiento de cómic de autor reconocible por cierto formato (este sí es el de un libro, aunque de dimensiones y aspecto variables, dependiendo de la obra y del autor; y teniendo en cuenta que la obra ha podido prepublicarse antes en otro formato distinto) combinado con unas ciertas intenciones creativas, temáticas y narrativas. Me refiero por supuesto a la novela gráfica, el movimiento. El término es igual de convencional que comic book: igual que un comic-book no era un "book", la novela-gráfica no es una novela en sentido literal, pero por determinadas razones el uso del término empezó a cuajar a finales de los sesenta, algo más tarde en la segunda mitad de los setenta (CONTRATO CON DIOS) y ya abiertamente durante los ochenta (MAUS I, etc.) hasta llegar a la generación actual de novela gráfica (JIMMY CORRIGAN y todo lo que le ha seguido). Que sí, que ya, que no es una novela, es un cómic, un tebeo, pero el término se ha implantado convencionalmente, a las editoriales literarias les viene bien para vender la cosa, y a todos nos sirve para reconocer algo relativamente nuevo y distinguirlo del resto de cómics. Igual que el comic book generó su propia tradición diferenciada de las tiras de prensa, la novela gráfica hace lo propio respecto a otros formatos tradicionales del cómic, el comic book entre ellos.

Lo que quiero decir es ¿y por qué al comix underground se le llamó comix underground? Pues porque de alguna manera había que llamar a aquel movimiento alternativo (al mainstream, claro) de finales de los sesenta, para poder referirse a él de manera rápida y reconocible (luego estaban las razones particulares del caso: la palabra "comix" se usaba en alguno de aquellos tebeos -que por cierto se publicaron habitualmente en formato comic book-, la "x" aludía a que eran cómics para adultos y no para el público infantil al que alimentaba el mainstream, etc.). Con el movimiento de la novela gráfica moderna sucede algo parecido. De alguna forma había que bautizar al niño.

Y al hilo de esto, abordo el asunto del cómic "para gafapastas", apelativo "cariñoso" con el cual ciertos aficionados más apegados a, digamos, fórmulas tradicionales del tebeo producido en masa como entretenimiento (lo cual está muy bien dicho sea de paso) han bautizado a muchas de estas novelas gráficas. Bajo ese apelativo claramente despectivo, como de insulto bobo de colegio, estos aficionados están diciendo en realidad mucho más de sí mismos que de los tebeos de los que pretenden burlarse.

Al bautizar como "gafapasta" un tebeo, sea de Spiegelman, de Ware, de Burns, de David B. o de Satrapi, lo que pretenden decir es que son tebeos "aburridos", "no molones", incluso difíciles de leer (no voy a entrar en la cuestión de por qué pueden resultar difíciles de leer). Tebeos, se quiere decir en suma, para "minorías" snobs, no para el aficionado fetén de toda la vida, el "gran público" al que el cómic se debe. Y ahora viene la pregunta que me hacía el otro día, aunque no llegué a formularla claramente. Tres posts más abajo ha vuelto a salir la cuestión, cuando David Mazzucchelli ponía el dedo en la llaga durante su conversación con Dash Shaw para el Comics Journal: el "mainstream" estadounidense tradicional está dejando de ser auténtico mainstream porque -esto no lo dice él, lo digo yo- mientras sus cifras de venta no dejan de bajar mes tras mes, el manga triunfa entre los más jóvenes y las novelas gráficas siguen pujantes entre el público adulto general, que además las compra en librerías generalistas junto a los demás libros (incluyendo por supuesto novelas auténticas, literarias quiero decir).

Llegados a este punto, y teniendo en cuenta que a duras penas un comic book estadounidense está llegando ahora mismo a los 100.000 ejemplares vendidos, o que en España un título "mainstream" puede vender unos 4.000-6.000 ejemplares, o que dos de los tebeos de grapa más vendidos en nuestro país llegan a unos 17.000 ejemplares, ¿a quién estamos llamando "gafapasta"? ¿A las 15.000 personas que se compran los tebeos de Mauro Entrialgo o de Juanjo Sáez? ¿A las más de 400.000 personas que han comprado en todo el mundo el PERSÉPOLIS de Satrapi? ¿Al más de medio millón que ha comprado MAUS sólo en Estados Unidos, a los que hay que sumar los cientos de miles de ejemplares vendidos en otros países de un tebeo que se ha leído hasta mi madre?

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ACTUALIZACIÓN

"Lo de "a duras penas un comic book estadounidense está llegando ahora mismo a los 100.000 ejemplares vendidos" se queda corto. EL "top 300" cae enseguida por debajo de los 50.000 (los veinte primeros, más o menos), y la mayoría de títulos rondan entre los 20.000 y los 5.000 (entre el puesto 20 y el 200 nada menos).
Habría que actualizar a qué tebeos se llama mainstream... lo culto es leer superhéroes hombre, las novelas gráficas están al alcance de cualquiera!
;-)"
Kano, en comentarios.

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Más sobre los formatos en el cómic, en un artículo de Jesús Jiménez Varea en Tebeosfera (gracias, Manuel)

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"Según Len Wein, en los 80 cancelaban series que vendían un cuarto de millón de copias..."
Bruce, en los comentarios

jueves, 17 de diciembre de 2009

EL KIOSCO

"Hola, los kioskeros estamos deseando recibir publicaciones que poner a la venta, pues de eso vivimos. El problema radica en que existen "los distribuidores" que son los que monopolizan el genero a recibir en nuestros puntos de venta.
Si alguien tuviese ganas e interes en estar en los kioskos, se podría intentar montar una red de distribución paralela o complementaria a la existente, no dejando fuera de nuestro circuito a quien verdaderamente este interesado en estar.
Si bien esta alternativa no es factible para estar en todos los puntos de venta, si podría ser viable para contar con presencia en una serie de ellos.
Ese es verdaderamente el problema de la distribución en kioskos, los distribuidores y no otro.
Un saludo y suerte con vuestro trabajo".
Kioskero, en comentarios.

JIERRO 2

Esta macarrada promete

"ESO REALMENTE REDEFINE LO QUE ES EL 'MAINSTREAM'"

"Shaw:
¿Eso es parte de por qué estuviste tanto tiempo colaborando? ¿O fue una elección?

Mazzucchelli:
Yo diría que inicialmente era una elección, en la medida en que quería entrar en los cómics mainstream.

Shaw:
Que son de colaboración.

Mazzucchelli:
Son todos de colaboración. Como un joven dibujante intentando entrar no me presento como un auteur. Ya sabes... escribir y dibujar todo. Me metí como dibujante. Si te metes como un dibujante, es evidente que va a ser una colaboración. Lo mejor que puedes esperar es que estés colaborando con gente buena. Así que fue por necesidad de trabajar dentro de ese medio. Y cuando yo estaba haciendo ese trabajo, me sentía siempre como: "Un día voy a escribir mis propias historias." Pensé que sería dentro de ese género. No se me ocurrió que, después de hacerlo durante un tiempo, dejaría ese género.

Shaw:
¿Te fuiste porque te salías haciéndolo, o te ibas a ir de todos modos, y sucedió que te saliste realmente?

Mazzucchelli:
Hay otra opción: yo no sabía que lo iba a dejar. No sabía que me iba a salir. Ciertamente, una vez que había llegado a hacer esos cómics con Frank Miller, había alcanzado un punto en el que dudaba de que podía ir más lejos en ese género de un modo satisfactorio. Así que realmente era difícil para mí, porque sabía que todavía me gustaban los cómics y quería trabajar en los cómics, pero no estaba seguro de qué hacer.

Shaw:
Y entonces es cuando hiciste el trabajo para Marvel Fanfare. ¿Fue en medio de esos pensamientos?

Mazzucchelli:
Sí. En realidad, después de Batman, lo hice. Y era una especie de... se podía ver en esa historia que yo ya estaba fuera de los superhéroes. Una de las razones por las que hice esa historia fue porque, a pesar de que había un superhéroe en ella, era un personaje de poca importancia en la historia.

Shaw:
Esto que hiciste, que suena como que no estaba planeado... ahora toda esa gente están tratando de recrearlo a la inversa. Siempre le decía a la gente que realmente me gustaría hacer únicamente cómics mainstream, y es porque pensaba, "Bueno, Mazzucchelli lo hizo muy bien", y la gente ahora está viendo el trabajo que hiciste y están tratando de hacerlo. Ya no pienso así. Era algo más bien de cómo pensaba cuando salí de la escuela, ahora realmente no quiero...

Mazzucchelli:
No necesitas realmente intentar trabajar en los cómics mainstream. Cuando comencé mi carrera profesional, el mainstream (cómics de superhéroes) eran cómics populares... populares como en la "música popular". Ahora, tal como lo entiendo, esos cómics no venden muchas más copias -si es que lo hacen- que otros tipos de cómics de otros tipos de editores. Eso realmente redefine lo que es el "mainstream".

Shaw:
Pero ahí está Paul Pope que regresó y está haciendo Batman Año 100, ¿no?

Mazzucchelli:
Me parece interesante cómo muchos de los llamados "historietistas alternativos" parecen funcionar con los superhéroes y con cosas de género en sus cómics.

Shaw:
Bueno, creo que lo hacen porque les gusta ese género.

Mazzucchelli:
Claro, claro.

Shaw:
¿Así que ya no te gusta? ¿Te sientes como, "estuve allí, hice eso"? Porque tu trabajo contiene mitos. Y se percibe como algo grande. Se percibe que tiene una base en ese tipo de cómics. Especialmente "Big Man".

Mazzucchelli:
"Big Man" resultó que trataba mucho más de los tipos de temas e ideas que hay detrás de los cómics de superhéroes de lo que jamás pensé que iba a ser, viéndolo con perspectiva. Viéndolo con perspectiva, parece que estoy comentando los cómics de superhéroes, y no era la intención.

Shaw:
Se ve como un cómic de superhéroes y como una historia corta americana.

Mazzucchelli:
Pensaba en ella como narrar una fábula, en cierto modo. Tratando de coger una fábula bastante sencilla, una donde... en cuanto a la línea argumental, probablemente no hay demasiadas sorpresas... Pero lo que yo estaba tratando de hacer era ver si podía imbuirle algo mucho más emocional que sonara auténtico. Usando el armazón de una fábula ... [Pausa.] Hasta donde llega la cosa de superhéroes, no es que no me guste ese tipo de material. No estoy contento con la manera en que esas historias se están contando hoy en día.

Shaw:
¿En los cómics o en la cultura popular?

Mazzucchelli:
En los cómics. La cultura popular entera, toda la película entera es desconcertante para mí. [Risas.] Que este material sea tan popular como es.

Shaw:
Es una locura. Dark Knight es la película nº 1 en el mundo, y, quiero decir, eres tú. Eso es Batman: Año uno.

Mazzucchelli:
No, es Frank Miller.

Shaw:
He oído decirle eso a la gente antes, pero es más tú. Porque Frank Miller es más lo grande y mítico, ya sabes, 300 y The Dark Knight. Batman Begins, hay mucho de ti ahí. No creo que se pueda decir que todo es Frank Miller, creo que hay mucho de ti. Tu ejecución cogió el género de superhéroes y le dio un realismo del que carece la obra de Miller, y esa realidad es lo que está en Batman Begins.

Mazzucchelli:
Lo que sea.

Shaw:
OK. Cuando Batman Begins fue empaquetado para el DVD incluyeron un documental, donde se te menciona, pero no apareces. ¿Se te pidió aparecer? Además, había un pequeño folleto sobre "cómics que inspiraron la película", pero Batman: Año uno no está en el folleto. ¿Se te pidió incluirte en el folleto? Que probablemente no tendrían que pedirlo, pero me pareció extraño que fuera excluido.

Mazzucchelli:
DC no tiene realmente que preguntarme sobre nada, ya que poseen los derechos de todo lo que hice para ellos, pero han estado bastante bien al reconocerme e incluirme en algunas tomas de decisiones, sin duda más que otros editores. Incluso sacaron mi idea de la sobrecubierta en diagonal para la edición "deluxe" de Batman: Año uno... me pareció que Chip Kidd hizo un maravilloso trabajo, a pesar de que algunas personas lo detesten. En cuanto al DVD, honestamente no recuerdo si me pidieron estar ahí o no, aunque yo no hubiera querido de todos modos. Nunca he visto el folleto que mencionas.

El tono y el ambiente es realmente Miller, mucho más que yo, y creo que lo pienso todavía, más que Año Uno. Pero lo que me desconcierta de todo el asunto es que está muy claro para mí que los cómics de superhéroes, donde la gente se viste con disfraces, botas y capas y tienen superpoderes, son historietas infantiles. Y no creo que haya ninguna razón para que la gente tenga un problema con eso".
De la conversación entre David Mazzucchelli y Dash Shaw en The Comics Journal #300

miércoles, 16 de diciembre de 2009

ANTES Y AHORA

"Mis referentes fueron los tebeos que yo leía de niño, sobre todo algunos que me gustaban especialmente. Creo que uno de los autores que más me movió a amar los tebeos y a disfrutarlos fue Juan Iranzo, que hacía las series de El Cachorro, Capitán Coraje, o Rayo Kid. A mí me encantaban todas pero cuando salió El Cachorro, en aquel colegio donde yo estaba fue como un rayo de luz, me parecían maravillosos sus dibujos.

Luego, en la medida que yo me fui haciendo mayor y empecé a conocer la profesión un poco, mis referentes obligados eran los dibujantes americanos, que en aquella época eran los referentes obligados de casi todos los que empezábamos, sobre todo Frank Robbins, que ha sido siempre “mi dibujante”, el que me ha gustado mucho. Y luego también Luis Bermejo, Jesús Blasco,… todos aquellos maravillosos dibujantes que, cuando yo era niño, dibujaban y lo hacían maravillosamente bien. ¡Y muchos más!

Y de la actualidad ¿a quién destacarías?

Es verdad que a los de las nuevas generaciones no los conozco tan bien, pero de los que conozco (tampoco voy a dar ningún nombre nuevo), de los franceses seguiría destacando a Moebius, a Mezieres, a algunos que ya han desaparecido…

Y de los españoles podría citarte a Beá, a Enrique Ventura, a Adolfo Usero, a Bernet, a Alfonso Font… Toda esa gente me parece que son un grupo maravilloso que ha hecho cosas muy estupendas".
Carlos Giménez, entrevistado este lunes en La República Cultural

(visto en Entrecomics)

BOLETÍN CÓMIC TECLA

Número 30

ZONA VECINAL

Raúl López reseña EL VECINO 3 en Zona Negativa

VIDEOENTREVISTA

Una pequeña videoentrevista que me hicieron para El Norte de Castilla.es, durante los III Diálogos del Sr. Boliche en Valladolid. Hablo sobre todo de EL VECINO, y un poco de los blogs.

EDIPO EN EL INSTITUTO

Me lo he pasado teta leyendo la tercera entrega de SÓCRATES EL SEMI-PERRO, EDIPO EN CORINTO (Sins Entido, 2009). Joann Sfar y Christophe Blain siguen en estado de gracia, y no he podido dejar de maravillarme por la desfachatez con la que se apropian, retuercen, reinterpretan en clave de comedia y caricaturizan (sin llegar en realidad a la parodia abierta) el mito de Edipo. En este volumen se centran en la infancia de aquél que, sin saberlo, matará a su padre y se casará con su madre, y el pastor que en el mito clásico salvaba al bebé Edipo -lo descubría colgado de un árbol, dejado allí para morir- es sustituido en la versión de Sfar y Blain por Sócrates el semiperro, mitad perro mitad filósofo. Hablando de filosofía, Sfar sigue colándonos con elegancia sus suculentas morcillas de humor filosófico, mientras Blain dibuja como los dioses (griegos o no), cada vez más; a destacar el constante y poderoso uso que hacen de la elipsis en este álbum, con varios hallazgos memorables en este sentido. El tebeo no tiene final, quiero decir que la historia se interrumpe abruptamente y los autores, muy en su papel de artistas, ni siquiera indican un "continuará". Se ve que el formato de 46 páginas se les ha quedado corto, pero me imagino que el contrato de la serie con Dargaud es el contrato y tienen que cumplirlo. Espero ver pronto la continuación, y que la haya, claro.

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TRAGICOMEDIA. La lectura del álbum me ha traído viejos recuerdos. Cuando estaba en el instituto participé en una representación parcial del EDIPO REY de Sófocles, como trabajo de grupo que hicimos para la asignatura de Historia en primero de BUP. El profe de Historia que tuvimos en primero, Juan, era uno de mis favoritos, y también el más moderno con diferencia de todo el instituto en aquel entonces. A veces todo parece conectarse en esta vida. Resulta que durante las firmas de Expocómic del domingo pasado un muchacho vino a que le firmáramos un Vecino y me contó que era alumno de Juan en un instituto de Málaga, que sabía por él que yo fui alumno suyo y que le había contado que dibujaba cómics. A Juan me lo he ido encontrando con los años, siempre por casualidad, y siempre me he emocionado aunque no se me notara mucho. Una de las veces, lo recuerdo ahora, fue durante la proyección en gloriosa pantalla de cine de LAWRENCE DE ARABIA, restaurada y remontada por David Lean, sería allá por 1990, y recuerdo que estuvimos todo el intermedio entre rollo y rollo charlando muy flipados de la película (fue la única vez que la he visto en cine, y no es lo mismo que verla en la tele, puedo asegurarlo). En otra ocasión, hace mucho menos, un par de años quizás, me topé con él andando por la calle, y nos fuimos a tomar unas cañas. Le vi igual. Quiero decir igual de joven, aunque ahora tuviera bastantes más canas encima. Muchos años antes de Bolonia, Juan, mi profesor de Historia en primero de BUP, nos hacía estudiar todas las lecciones a base de trabajos, bien individuales bien en grupo, o de representar obras del teatro griego para que comprendiéramos mejor su cultura (EDIPO REY la interpretamos, en efecto, para el tema de la Antigua Grecia). Recuerdo también que a nuestra representación (había varios grupos de alumnos) la calificó con un 7. Le pregunté que por qué solamente un 7, a modo de protesta educada, si nos habíamos currado mucho la obra, entre ensayos, vestuario, decorados y demás. Juan me contestó que sí, que era cierto pero que habíamos convertido en comedia lo que era una tragedia. Tenía razón. En los ensayos nos partíamos de la risa porque no podíamos tomarnos en serio a nosotros mismos declamando aquellas frases grandilocuentes, y por eso decidimos interpretarla como comedia. Vista según cómo, lo era, igual que la vida misma. Ahora que lo pienso, ya entonces la cabra tiraba al monte.

EXAMEN DE ENTRADA



(visto en The Beat)