Qué poco me ha gustado STITCHES, y mira que iba condicionado positivamente por los elogios que había visto en internet. Lo leí hace unos días del tirón, en aproximadamente una media hora (densidad de lectura cero, y más para tratarse de una novela gráfica bastante gordita), cantidad de páginas y páginas mudas con "zooms" seudocinematográficos hacia los escenarios donde se desarrolla el drama, también muchos "silencios significativos" entre viñeta y viñeta para enfatizar ese drama al lector más despistado y una puesta en página que a veces me ha parecido casi de aficionado.Lo único que justifica este cómic, ése es su presupuesto y también su fin, es una historia traumática tipo "me sucedió a mí"; ahora bien, talento para narrarla, a mi juicio escaso. Qué trivial todo, y qué chusco para contar las claves de la historia: prácticamente te las grita a la cara. He visto que el autor, David Small, es ilustrador, ha hecho caricatura política y cuento infantil ilustrado, y ha publicado en The New Yorker y otras cabeceras importantes americanas. Bueno, para mí está claro que le faltan recursos para hacer un cómic largo para adultos, una novela gráfica que, como tal, debe tener una entidad narrativa suficiente para sostenerse. Luego está el discutible uso que hace de la caricatura. El protagonista de este relato autobiográfico dibuja a sus padres con cara de villanos, particularmente a su madre, en un intento de reflejar supongo su frialdad y su enfado con el mundo, y no lo hace sólo cuando el protagonista es un niño, lo que podría justificar una visión deformada, exagerada o maniquea de las cosas, también cuando se hace mayor. Small quiere contar una de esas historias de peso, reales, duras y adultas, que se están contando ahora en las novelas gráficas, pero los recursos que maneja son tan limitados y planos, y el tono es tan de cuento infantil ilustrado (matizo: cuento infantil ilustrado didáctico y condescendiente), que el resultado no puede ser más fallido en mi opinión. Leyendo STICHES me resultó inevitable acordarme, por las similitudes en temática e intención, del FUN HOME de Alison Bechdel, un cómic que está tan lejos de esto como la estrella más cercana lo está del sistema solar. Por si fuera poco, y creo que aquí sí se puede decir con certeza, qué mal dibujado está STITCHES en ocasiones, con qué pocas ganas, casi de cualquier manera. Siento no tener nada positivo que decir del libro, de verdad, pero es que no me ha gustado nada.
