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lunes, 17 de abril de 2017

«porque es reiterativo»

Alfonso Font opina sobre Paracuellos. Auxilio Social, de Carlos Giménez, en la revista Comix Internacional nº 9 (1981)

lunes, 2 de enero de 2017

cómics en Rockdelux enero 2017

Un año más, y uno menos, o viceversa. El caso es que ya estamos aquí, en el segundo día del nuevo año. Y eso significa, primeros de mes, que ha llegado a los kioscos la revista Rockdelux. Como es tradicional, su número de enero incluye el resumen con “lo mejor del año” según los colaboradores de la revista, pero también las secciones habituales. Y entre ellas se encuentra, por supuesto, la sección de cómic, compuesta este mes de dos páginas con los siguientes textos:

—Gerardo Vilches entrevista al canadiense Chester Brown a propósito de su último libro, María lloró sobre los pies de Jesús (La Cúpula)
—Daniel Ausente escribe sobre el dibujante estadounidense Kaz en el artículo “Kaz, suburbios animados de ayer y hoy”, a propósito de los últimos cómics que le ha editado en España Autsaider, Sidetrack City y otras historias extraordinarias y El tercer Submundo 
—En el artículo “Carlos Giménez: memoria de una derrota”, Xavi Serra repasa dos novedades de 2016 del madrileño Carlos Giménez, Crisálida (Reservoir Books) y Paracuellos 7
(Reservoir Books), dos libros del que es sin duda uno de los autores clave en la historia del cómic español.

Además, se incluyen reseñas breves de:
—Juliette, de Camille Jourdy (La Cúpula), por Isabel Cortés
—La chica de los cigarrillos, de Masahiko Matsumoto (Gallo Nero), por Gerardo Vilches
—Paseando con Samuel / Simplemente Samuel, dos libros del finlandés Tommi Musturi (Aristas Martínez) reseñados por Jorge Carrión
—Basura, de Derf Backderf (Astiberri), por Mireia Pérez
—La virgen roja, de Mary M. Talbot y Bryan Talbot (La Cúpula), por Isabel Guerrero
—Nubes de talco, de Amanda Baeza (Fulgencio Pimentel), por Regina López Muñoz
—Jamás tendré 20 años, de Jaime Martín (Norma), por Daniel Ausente.

El número de enero de Rockdelux también incluye un informe con las listas sobre los mejores discos, libros, películas, cómics, etc., de 2016. Ya en kioscos. 


Feliz año a todos, y mis mejores deseos para 2017.

lunes, 21 de noviembre de 2016

la representación en el cómic de la memoria traumática sobre la Guerra civil española


La representación de los “desastres de la guerra” tiene una larga tradición que, tan solo en la modernidad, puede remontarse hasta Goya. El cómic ha participado en ella desde su particular tradición narrativa textual-visual, especialmente desde el último tercio del siglo XX hasta hoy. Sin embargo, la representación de lo que podemos llamar memoria traumática (memorias y testimonios sobre hechos que han causado traumas colectivos) de los desastres bélicos es problemática, tanto para las estrategias artísticas de los creadores como en su recepción pública. Basta mencionar la polémica adorniana sobre la “irrepresentabilidad” del Holocausto y sus derivaciones (la controversia Shoah de Claude Lanzmann vs. Schindler’s List de Steven Spielberg, en la que participó Art Spiegelman) o los conflictos entre memoria, historia y mito que plantean este tipo de obras. Aquí nos centraremos en las memorias traumáticas sobre la Guerra Civil española en el cómic, con un análisis de los modos de representación de diferentes obras e historietistas, combinando la perspectiva histórica con la estética, la cultura visual y otras herramientas de análisis que incluirán comparaciones con otros medios y formas artísticas. 

(resumen de mi ponencia en el Congreso de Angoulême de la semana pasada coordinado por Viviane Alary y Michel Matly; creo que todas las ponencias se publicarán. El Congreso internacional Guerra Civil española y cómic, celebrado del 16 al 18 de noviembre 2016, ha sido organizado por la Universidad Blaise Pascal y el laboratorio CELIS de Clermont-Ferrand en asociación con la Cité Internationale de la Bande Dessinée et de l’Image de Angoulême).

Imágenes: Antonio Hernández Palacios, Eloy. Río Manzanares (1979); Carlos Giménez, 36-39. Malos tiempos (2007-2009)

lunes, 1 de febrero de 2010

PARACUELLOS BRUTAL

Carlos Giménez fue premiado ayer en el Festival de Angulema por la edición integral de su ya clásico PARACUELLOS. Y Riad Sattouf ganó el premio al mejor álbum por el tercer volumen de PASCAL BRUTAL, una de las más mejores y más originales series de humor de los últimos años. El resto de premios, en el enlace de Entrecomics.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

ANTES Y AHORA

"Mis referentes fueron los tebeos que yo leía de niño, sobre todo algunos que me gustaban especialmente. Creo que uno de los autores que más me movió a amar los tebeos y a disfrutarlos fue Juan Iranzo, que hacía las series de El Cachorro, Capitán Coraje, o Rayo Kid. A mí me encantaban todas pero cuando salió El Cachorro, en aquel colegio donde yo estaba fue como un rayo de luz, me parecían maravillosos sus dibujos.

Luego, en la medida que yo me fui haciendo mayor y empecé a conocer la profesión un poco, mis referentes obligados eran los dibujantes americanos, que en aquella época eran los referentes obligados de casi todos los que empezábamos, sobre todo Frank Robbins, que ha sido siempre “mi dibujante”, el que me ha gustado mucho. Y luego también Luis Bermejo, Jesús Blasco,… todos aquellos maravillosos dibujantes que, cuando yo era niño, dibujaban y lo hacían maravillosamente bien. ¡Y muchos más!

Y de la actualidad ¿a quién destacarías?

Es verdad que a los de las nuevas generaciones no los conozco tan bien, pero de los que conozco (tampoco voy a dar ningún nombre nuevo), de los franceses seguiría destacando a Moebius, a Mezieres, a algunos que ya han desaparecido…

Y de los españoles podría citarte a Beá, a Enrique Ventura, a Adolfo Usero, a Bernet, a Alfonso Font… Toda esa gente me parece que son un grupo maravilloso que ha hecho cosas muy estupendas".
Carlos Giménez, entrevistado este lunes en La República Cultural

(visto en Entrecomics)

lunes, 13 de julio de 2009

miércoles, 20 de mayo de 2009

NO PUDO SER ESTA VEZ.

"Asunto: Norman Foster y Carlos Giménez

Como ya saben ustedes, el arquitecto Norman Foster ha sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias de este año, premio al que habíamos presentado a nuestro Carlos Giménez.

No ha podido ser esta vez. Era muy difícil, y desde el principio lo sabíamos todos.

Creo, no obstante, que no hay motivo para el desencanto, sino para la alegría.
Porque Giménez y la historieta se han medido contra los pesos pesados de las otras artes, y porque ha estado ahí, batiéndose el cobre, hasta el último momento. Porque por una vez el mundo de la cultura y de la historieta (perdonen ustedes el plenoasmo innecesario) ha funcionado como una piña y ha hecho oír su voz y ha refrendado su propuesta.

Y porque nadie, ni siquiera Foster, hoy galardonado, se ha llevado el premio a la primera.

Todos podemos darnos por satisfechos. Hoy la historieta ha entrado por la puerta grande en el mundo de la cultura "oficial". No cabe responsabilizar al jurado (donde hay nombres muy importantes y gente que conoce perfectamente la labor de Giménez) más que de resolver la difícil papeleta que tenía ante sí: elegir a los mejores de entre los mejores de un buen puñado de campos.

Así, gracias a todos los que han apoyado esta candidatura. Al mundo de la historieta, a la Semana Negra de Gijón, a las universidades, escritores, blogueros y cineastas que han avalado con su firma nuestro deseo.

Los emplazo a todos para otro año.

Y gracias, claro, a Carlos Giménez: por su constancia, por su sencillez, por su gran obra digna de tantos premios".
--Rafael Marín

LEYENDAS HEROICAS PARA LA COMUNIDAD (IX)

En 1976, Carlos Giménez dibujaba la serie ESPAÑA. ¡UNA... GRANDE... Y LIBRE! para la revista El Papus, bien con guiones de Ivà en su mayor parte, bien en solitario, como en el caso de esta página de arriba. La historieta, de dos páginas, se titulaba RECUERDA, y arrancaba con una escena de gente andando por la calle presidida por un gran cartel con retratos de conocidos políticos de la transición española, bajo los cuales figuraba el lema "Los hombres que hacen posible la democracia en España". A partir de ahí y sin recurrir a explicaciones en textos de apoyo, la historieta cambiaba bruscamente de escenario para mostrar escenas de tortura, encarcelamientos de presos políticos, fusilamientos y tiroteos contra opositores del franquismo que reivindicaban las libertades perdidas. Es una historieta que apela claramente a un tema clásico en la historia del arte, el sacrificio heroico, tema que ya vimos en el caso de LOS FUSILAMIENTOS DEL 3 DE MAYO de Goya. El sacrificio heroico como "esencia de la civilización", en palabras literales de Frank Miller:

“El sacrificio heroico es la esencia de la civilización, que es en gran medida una serie de compromisos que aceptamos. Por ejemplo, mientras crecía, siempre odié la frase “el crimen no compensa”. Porque era claramente visible que compensaba a lo loco, y por tanto esta no era la razón para no cometerlo. La razón es que tenemos un contrato entre nosostros para no hacer ciertas cosas, y para hacer ciertas otras, porque eso es lo que hace la sociedad posible”.


El problema de hacer posible el contrato social, por supuesto, se presenta justamente cuando esa sociedad (esa comunidad) se está fundando y tiene que luchar contra el caos de la violencia privada que se opone al orden civilizador (uno de los temas por cierto de la película EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE, de John Ford), cuando una comunidad ya formada o en formación se revela contra un opresor, extranjero o no. En el caso de la historieta de Giménez, se trataba de una sociedad que se estaba refundando durante la denominada no por casualidad transición, desde una dictadura hacia un orden más justo y de mayores libertades, y para ello había que combatir los residuos del franquismo que se oponían a ese cambio. Desgraciadamente, la (re)fundación de la comunidad hacia un orden civilizado más justo se suele basar en la vida real en sangre derramada real, de gente real. Como la de toda aquella gente a la que Giménez quiso aludir en su historieta, los que habían luchado contra el franquismo y se habían sacrificado por la justicia y la libertad.

Además del tema clásico de sacrificio heroico, el conjunto de la historieta RECUERDA de Giménez muestra también un proceso típico en las obras artísticas de género histórico que pretenden apelar a los sentimientos de la comunidad a la que va dirigida. Si Goya quiso exaltar con su pareja de cuadros EL DOS DE MAYO EN MADRID/LOS FUSILAMIENTOS DEL TRES DE MAYO las ideas de lucha por la libertad y de patriotismo español contra la invasión napoleónica, en la historieta de Giménez se pretende exaltar la misma idea de lucha por la libertad, pero también de memoria sobre el sacrificio heroico de los opositores a la dictadura de la que entonces apenas estaba saliendo España, después de cuarenta años de franquismo.


ESPAÑA. ¡UNA... GRANDE... Y LIBRE! se publica así en un momento clave de la historia reciente española, en 1976, un año después de la muerte de Franco y con el pueblo pendiente del futuro político del país. La serie era una obra fundamentalmente satírica, que ridiculizaba duramente los residuos del franquismo y atacaba a la derecha en todos los frentes posibles: capitalistas explotadores, políticos franquistas despiadados, censura oficial, policía cruel e injusta al servicio de la represión. También pretendía ser un testimonio de lo que estaba sucediendo en aquellos días agitados, desde la aprobación de la Ley para la Reforma Política de 1976 (una Ley que fue sometida a referéndum popular, que puso fin oficial al régimen franquista y permitió entre otras cosas la legalización de partidos políticos, la celebración de Elecciones Generales democráticas en 1977 y la elaboración de una Constitución, aprobada finalmente en 1978, la vigente) a la amnistía de presos reclamada en numerosas manifestaciones populares, en algunas de las cuales hubo muertos y heridos, o por los propios presos en los motines carcelarios de la época, amnistía que fue obtenida finalmente entre 1976 y 1977.


"Por supuesto, éste es un libro político, que se estructura sobre tres hechos fundamentales: los primeros meses del primer Gobierno, a dedo, de Suárez; el Referendum para la Reforma Política; y las primeras Elecciones Generales de junio de 1977. Hechos ante los que los autores reaccionan dando testimonio de lo que sucede en la calle, de forma inmediata, visceralmente. Y hay que señalar que éste es un libro político comprometido con unas ideas progresistas, si bien es inútil buscarle sigla o afiliación definitiva y oficial, por más que muchas de sus historietas puedan ponerse, unas bajo advocación ácatra, y otras bajo la comunista".
(Antonio Martín, historiador. Su texto completo puede leerse en la web de Carlos Giménez)

A veces se publicaban también historietas como RECUERDA, donde la sátira cedía paso a una intención mitificadora o de creación de leyendas heroicas para la comunidad. En este caso para el pueblo español que demandaba esos cambios institucionales hacia un régimen democrático.

En este sentido, la última gran viñeta de RECUERDA, ver página aquí arriba, se contrapone a la primera viñeta de la historieta, y funciona como crítica didáctica o propagandística. Se trata más exactamente de contrapropaganda, pues la crítica va dirigida a la historia "oficial" que pretendía ofrecer el cartel con los políticos de la transición, frente a la cual Giménez apela a la memoria colectiva. El mensaje final de la historieta, después de mostrar a todos los caídos a manos del franquismo, era meridiano: ojo, no son los políticos del cartel los héroes que hacen posible la democracia, sino los caídos por ella, los sacrificados por ella. Ellos son los que han permitido este cambio hacia un régimen de libertades. Los torturados, los fusilados, los encarcelados por razones políticas, ellos son los verdaderos héroes del pueblo, y no los que el poder intenta "vender" desde la propaganda oficial.

Desgraciadamente, esos sacrificados, voluntariamente o no, existen en la vida real. No solo aquellos a los que aludía Giménez en pasado para mitificarlos. Por aquellas mismas fechas, la revista donde se publicaba la historieta de Giménez, el semanario El Papus, era objetivo de las amenazas de la extrema derecha, y lo era precisamente por los contenidos satíricos de la publicación contrarios a todo lo que oliera a la naftalina franquista. En medio de un clima generalizado de atentados de distinto signo (a comienzos de 1977 tuvo lugar la matanza de abogados laboralistas de Atocha perpetrada por la fascista Triple A, y todo ese año hubo atentados de otros grupos de extrema derecha, pero también de ETA y GRAPO), las amenazas contra El Papus se materializaron el 20 de septiembre de 1977, cuando la redacción de Amaika, editorial de El Papus, fue objeto de un atentado con paquete bomba reivindicado por la Triple A donde murió el conserje, Juan Peñalver Sandoval, y resultaron heridos 17 trabajadores. Hubo más amenazas en los siguientes días contra divertos medios periodísticos y publicaciones satíricas como Por favor. La respuesta democrática y pacífica no se hizo esperar, con huelga de periódicos y gran manifestación del sector, que entendió este atentado como un ataque directo a la libertad de prensa y de expresión que aquella predemocracia prometía. Foto:


Poco después se publicaba un álbum colectivo de historietas en solidaridad con las víctimas del atentado, LOS PROFESIONALES DE LA HISTORIETA, EL HUMOR Y LA ILUSTRACIÓN EN SOLIDARIDAD CON EL PAPUS (más en el enlace a Tebeosfera), cuya portada era realmente significativa. Un dibujo de Giménez a partir de una idea de Frabetti mostraba a un trabajador del sector con "pintas" (de la izquierda ácrata de la época) que se burlaba haciendo la señal de los cuernos mientras se ofrecía heroicamente como posible nueva víctima de los atentados:


Por su parte, el número de El Papus posterior al atentado mostraba esta portada:


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La Constitución de 1978, que recogió los postulados clásicos del movimiento liberal actualizados a su época, fue aprobada por las Cortes el 31 de octubre de ese año y sometida a referéndum popular el 6 de diciembre (87% de votos a favor), día que desde entonces se celebra como fiesta nacional. Fue una Constitución que definió a España según el modelo de Estado (de Derecho) Social, es decir, los poderes públicos intervendrían en la economía y la sociedad, aun dentro de una economía de mercado, para hacer desaparecer progresivamente las desigualdades entre clases sociales y entre regiones. La Constitución también garantizó un amplio catálogo de aquellos derechos y libertades reivindicados por los demócratas, además de consagrar la descentralización territorial del poder reconociendo las autonomías de regiones y entidades locales para satisfacer en parte viejas aspiraciones nacionalistas, y recogió principios rectores de la política social y económica (mandatos dirigidos a los poderes públicos para llevar a la práctica el Estado Social) tan avanzados para su momento como el del art. 45, sobre protección, defensa y restauración del medio ambiente. Por otra parte, la Constitución de 1978 restauró la monarquía parlamentaria como forma política de Estado -encarnada en el Rey Juan Carlos, proclamado Jefe de Estado tras la muerte de Franco- en lugar de instaurar una República, una cesión por parte de las fuerzas de izquierda. Fue una Constitución de ardua elaboración, fruto de la discusión y el pacto entre las fuerzas políticas del país más representativas según las Elecciones Generales de 1977, que incluyeron tanto al franquismo moderado como a la oposición democrática, incluyendo el Partido Comunista de España, que había sido legalizado en medio de una gran polémica en abril de 1977.

En su momento la Constitución de 1978 fue entendida como símbolo de reconciliación nacional de "las dos Españas" que se enfrentaron a muerte durante la guerra civil de 1936-39, y abrió definitivamente la etapa democrática en la que actualmente vivimos. Es la Constitución con el periodo de vigencia más largo de toda nuestra historia (me corrigen en comentarios con razón: es la Constitución auténticamente democrática más longeva; pero la Constitución española con una vigencia más larga fue la de 1876).

El periodo histórico de la transición política española suele darse por cerrado después del frustrado golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981, un intento de volver por la fuerza a un régimen militar de corte franquista. La respuesta a la intentona golpista, tanto institucional como popular, consolidó la incipiente democracia.

martes, 12 de mayo de 2009

CONCIENCIA Y MEMORIA

De chico de los recados en un taller de decoración a dibujante de historietas. No ha tenido más oficios. Quiso ser historietista desde niño, mientras se criaba en los Hogares del Auxilio Social franquista que más tarde retrataría de forma crítica en la serie “Paracuellos”. Allí, a base de hostias, de hambre y de frío, Carlos Giménez (Madrid, 1941) forjó su carácter rebelde y obstinado. Deambuló por diversos Hogares entre los cinco y los trece años porque su padre había muerto de una trepanación de oído, y su madre, tras enfermar de tuberculosis, no pudo hacerse cargo de la familia. Carlos Giménez, el menor de tres hermanos, salió con catorce años del Auxilio Social para reencontrarse con su madre y con la vida en Lavapiés que más tarde evocaría en la serie “Barrio”.

página de PARACUELLOS

A los diecisiete conoció al dibujante Manuel López Blanco, con quien trabajó un año de aprendiz. Dibujó luego algunas tiras de prensa y el western “Gringo” (iniciado en 1963, con guiones de Manuel Medina), serie que hubo de continuar mientras cumplía el servicio militar. Tanto “Gringo” como diversas historietas románticas -que detestaba dibujar- fueron encargos de Selecciones Ilustradas, la agencia del barcelonés Josep Toutain. Allí, a Barcelona, se mudó Giménez en condiciones precarias, ya casado y con un hijo; esta época con sus compañeros de agencia sería evocada luego en clave de humor costumbrista en la serie “Los profesionales” (1981-2004; Glénat). En Barcelona también vivió los aires de cambio social de los últimos sesenta, que empezaban a tener reflejo en el cómic europeo de la época. Esas inquietudes expresivas calaron profundamente en el autor madrileño, que comenzó a experimentar formalmente en series como “Dani Futuro” (1969-1971; Planeta DeAgostini), escrita por Víctor Mora, el célebre guionista de “El Capitán Trueno”, un tebeo favorito de la adolescencia de Giménez.

Giménez empezó a tener problemas con la censura por entonces, pero decidió apretar el acelerador. En 1974, y sin encargo previo, adaptó libremente una novela de Brian Aldiss en una obra que no vio la luz en España –se publicó en Italia unos años antes que aquí, debido a la censura franquista- hasta 1977: “Hom” (Glénat) era una parábola contra el autoritarismo y la explotación laboral demasiado cruda y evidente para su tiempo, pero marcó un giro definitivo en su conciencia de autor. En plena transición ya, realizó para ‘El Papus’, con guiones de Ivà o en solitario, la serie de crítica y sátira política “España. ¡Una, Grande... y Libre!” (1976-77; Glénat), que levantó ampollas en la extrema derecha; de hecho la redacción de ‘El Papus’ fue objeto en 1977 de un atentado con bomba donde murió el conserje. Algo después Giménez inicia en solitario y sin encargo previo “Paracuellos” (1976-2003; Glénat) y “Barrio” (1977-2007; Glénat), series pioneras del tebeo autobiográfico en España, y “Koolau el leproso” (1979; Glénat), una adaptación de Jack London que impactó por su retrato de la violencia colonial y su despliegue formal. En todas ellas, ya en pleno “boom” del cómic adulto, desarrollaría un innovador estilo narrativo poco utilizado entonces, que prescindía de los textos de apoyo y buscaba en el diseño y el ritmo una mayor profundidad adulta.

página de HOM

ESPAÑA. ¡UNA, GRANDE... Y LIBRE!, página con guión de Ivá

página de KOOLAU EL LEPROSO (fuente de la imagen: Cómics en Extinción, hay más muestras)

Viñetas de BARRIO 2

Combativo en lo político y lo laboral, defensor de las libertades en una época donde eso podía costar caro -su nombre figuraba, así se rumoreó, en la lista negra del 23F-, Giménez volvió a Madrid en 1983 y desde entonces ha seguido trabajando desde allí para Francia, Italia o España. Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2003 y uno de los autores más influyentes del cómic español de los setenta y ochenta, en esta última década ha completado sus series “Paracuellos” y “Los profesionales”. De “Barrio”, aún en curso, ha aparecido un cuarto álbum este mismo año.

Obras básicas

"Paracuellos" (1976-2003; seis álbumes en Glénat; recopilatorio integral en Mondadori)
"Barrio" (1977-2007; Glénat)
"Los profesionales” (1981-2004; Glénat, cinco volúmenes)
“Koolau el leproso” (1979; Glénat)

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(un texto sobre Carlos Giménez que publiqué en Rockdelux en 2007. Se tituló como este post, CONCIENCIA Y MEMORIA. A las obras y series mencionadas de Giménez habría que añadir uno de mis trabajos favoritos suyos, BANDOLERO, 1987, entre otras obras. Más recientemente, los tres álbumes hasta el momento de la serie 36-39 MALOS TIEMPOS)

domingo, 10 de mayo de 2009

HACIENDO UNA COBRA.

Decepcionante anoche la masterclass de Carlos Giménez en la Fnac Málaga. Básicamente porque no fue una masterclass. Anunciada como tal, uno acudió esperando ver al creador en acción, planteando alguna página, diseñándola e incluso dibujando algo, pero no fue así. No había cañón de video, ni pantalla. Era una charla de toda la vida. Carlos Pacheco le presentó y le fue conduciendo con un hilo de preguntas por la historia de su vida y su carrera. Y como yo la carrera y la vida de Giménez me la sé casi de memoria poruqe he leído y releído su obra autobiográfica, y he escrito sobre ella en bastantes ocasiones (Giménez por cierto fue uno de los maestros que despertó en mi adolescencia la vocación de dibujar historietas), aquello fue como oír una vieja canción muy conocida. En boca de Giménez, esto sí.

RECUERDO DE ESPAÑA. De la Fnac nos fuimos a ver más cosas de LA NOCHE EN BLANCO, y de repente había colas para entrar a museos que el resto de cualquier semana están vacíos. Me partí de risa, literalmente, con el magnífico montaje de Pilar Albarracín en el Palacio Episcopal de Málaga (Plaza del Obispo, s/n). Brillante, pensada, bien diseñada y acabada, la muestra plantea preguntas incómodas acerca de nuestra mirada sobre la identidad colectiva (local-española y global), la del pasado y la del presente. Lo mejor son los momentos donde es inevitable reírse viendo aquello: basta repasar la increíble colección de postales "typical spanish" de los sesenta y setenta que la artista ha recopilado y dispuesto estratégicamente por el patio del Palacio. La gente se partía de risa, gente mayor también, y lo mejor es que compartía sus comentarios y risas con los demás, a mí al menos me pasó con un matrimonio de sexagenarios. Esto sí es arte contemporáneo con fundamento y humor (satírico). Ojo que se la llevan enseguida, la muestra estará sólo hasta el 16 de mayo.


HACER UNA COBRA. Después del "recuerdo de España", la noche acabó vulgarmente, o sea, entre música a toda hostia, copas y humo (cómo odio el tabaco; cómo odio llegar a casa apestando a humo). Anoche debía ser, más que la noche en blanco, un poco la noche del revés. Había luna llena, no sé si esto tuvo algo que ver. Quiero decir que, para variar, eran los chicos los que le "hacían una cobra" a las chicas, increíble. Ah, ¿que no sabéis lo que es hacer una cobra? No os preocupéis. El 3 de julio lo explicarán a todo el país:

miércoles, 22 de abril de 2009

LOS HOMBRES QUE HACEN POSIBLE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA.

"Se presenta la candidatura de Carlos Giménez para los premios Príncipe de Asturias. El acto tendrá lugar el viernes 24 de abril, a las 11:30h en el Pabellón de Las Naves del Español, en el Matadero de Madrid, que ha sido cedido por el Ayuntamiento como muestra de interés por la candidatura de este autor nacido en el barrio de Embajadores"
Arriba, página de ¡UNA... GRANDE... Y LIBRE!, 1976.