Mostrando entradas con la etiqueta William Blake. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta William Blake. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de mayo de 2012

LA HISTORIA INTERMINABLE (3)

(sigue de la primera y la segunda parte


Una de las claves básicas para entender FLEX MENTALLO (1996), y yo diría que todo Grant Morrison, está en su infancia, concretamente en los tebeos de superhéroes que más le impresionaron, la fuente original de sus ideas posteriores como guionista. Comic books que el niño Morrison leía bajo la luz de una lámpara infantil con forma de media luna antropomórfica, un objeto que introduce en la ficción de FLEX MENTALLO (viñeta de arriba) como "imagen disparadora" de los recuerdos olvidados por el protagonista sobre el supramundo de los superhéroes o superdioses. La declaración de amor de Morrison a los comic books de su infancia no puede ser más arrebatada: «Es curioso... todo lo que puedo pensar es en cuando era niño. Todos aquellos recuerdos. Cómics... cómics por todas partes», escribe el guionista en el primer capítulo de FLEX MENTALLO. «Puedo olerlos, en la habitación... ¿Has leído alguna vez tebeos? No, tebeos americanos. Tebeos bobos... [...] Es curioso con qué te quedas al final, ¿verdad? Todas las cosas estúpidas. No 'Guerra y paz', no James Joyce, sólo los tebeos, los superhéroes. The Blazer, The Flaming Flag, Lord Limbo... The Golden Agent... nombres absolutamente asombrosos... Quiero decir, cuando lo piensas... Son como arquetípicos... Esas cosas surgieron de lo más hondo, ¿cómo pueden decir que ese material es estúpido?».

Aunque dudo que Morrison la haya visto –y aunque la haya visto seguramente no sea una influencia sino más bien una obra que comparte algunas premisas y territorios comunes–, no puedo evitar acordarme ahora de ARREBATO (1979), de Iván Zulueta, con su propia fascinación arrebatada en un personal síndrome de Stendhal por los objetos de la infancia: muñecos, cromos... tebeos. «¿Cuánto tiempo podías pasar mirando este cromo? Años, siglos, toda una mañana... imposible saberlo. Estabas en plena fuga... éxtasis...arrebatado», le decía el personaje de Will More al director de cine que interpretaba Eusebio Poncela. Ambas obras comparten temas, el cómic que habla de cómic, el cine que habla del cine; la naturaleza de la relación realidad–representación–ficción a través de la imagen; el arrebato por los fetiches de la infancia. Y también el protagonista de la película de Zulueta, el "héroe yonqui" equivalente al Wallace Sage de FLEX MENTALLO, que pasa del estadio de «filmar y proyectar imágenes» a convertirse en ellas tras cruzar el espejo de la cámara de cine para habitar dentro del universo de ficción del celuloide, acaso más real que la supuesta realidad:



LAS EDADES DEL SUPERHÉROE. Morrison es, ante todo y sobre todo, un fan del comic book de justicieros disfrazados y un estudioso de su tradición, y FLEX MENTALLO es tanto una obra de tesis sobre su visión personal de la historia del género como un trabajo profundamente autobiográfico. Las ideas temáticas de cada uno de los cuatro capítulos de FLEX MENTALLO están, de hecho, inspiradas en diferentes "edades" del comic book, siguiendo a grandes rasgos la división convencional establecida por los aficionados a los superhérores: el primer capítulo, titulado «Flowery Atomic Heart», alude principalmente a la Golden Age de los años cuarenta, que Morrison ve como la "infancia" del superhéroe; el segundo, «My Beautiful Head», en la Silver Age, la era de su transformación en joven adulto (siempre según Morrison); el tercero, «Dig the Vacuum», cita y parodia la Dark Age (o Modern Age), que el guionista contempla como una especie de adolescencia tardía. Este capítulo incluye alusiones bien explícitas a un famoso cómic, uno de los que inauguró la tendencia (véase la portada de dicho capítulo y una de sus viñetas, donde aparecen violentos pandilleros "mutantes") que desembocaría en los superhéroes neuróticos, ultraviolentos y decadentes que poblarían el comic book entre finales de los ochenta y primeros noventa:

Portada de Flex Mentallo nº 3 (agosto 1996), dibujo de Frank... Quitely.
Abajo, viñeta del mismo número

El cuarto capítulo de la obra, «We Are All UFOs», es planteado como anticipación de una nueva era (sí, como New Age) del superhéroe por entonces no definida ni bautizada, que Morrison denominará luego en su libro Supergods (2011) la era del Renacimiento. «En este sentido, Flex Mentallo, Man of Muscle Mistery puede verse como una plantilla para Supergods», explica Morrison en este último libro. La división en edades de la historia del comic book resulta, en rigor, sumamente discutible desde el punto de vista histórico y alude además sólo al género de superhéroes, aunque el comic book como medio fuera mucho más amplio y albergara géneros muy diversos, en su día tan o más populares que el de justicieros disfrazados. En su extensa reseña de Supergods, Santiago García observaba desde su formación como historiador del arte lo siguiente:
«De forma sorprendente para un autor de ideas tan absolutamente modernas, Morrison opta por un caduco esquema de historia vasariana, dividida en "edades" en la que la historia del cómic se personifica y adquiere los rasgos de un ser humano que va madurando y pasando de la etapa infantil a la adolescente y la adulta y, por tanto, de plenitud. Es un tipo de historia teleleológica, en el que inevitablemente todo lo anterior existe para converger en lo actual, que es su máxima y más madura expresión».
En cualquier caso, asumo ahora la división convencional de edades del comic book, tanto para seguir la lógica de Morrison como para entendernos rápidamente. El primer capítulo de FLEX MENTALLO alude principalmente a la Golden Age, la Edad de Oro del género de enmascarados durante los años cuarenta con sus superhéroes fundacionales de ventas millonarias, aunque Morrison asocia también el capítulo a la "edad dorada de los recuerdos de la infancia y paraísos perdidos", como explica en Supergods, y más concretamente a su propia infancia, algo que resulta bastante evidente. En este capítulo aparecen las primeras imágenes de la infancia de Wally Sage inspiradas en la de Morrison, igual que una alusión a los sidekicks que desde los primeros cuarenta empezaron a proliferar en las viñetas de los superhéroes, vistos ahora bajo la poética morrisoniana. «Chicos mercuriales superrápidos en trajes ajustados de cromo, chicos arqueros con flechas trucadas», escribe en el primer capítulo. El propio Flex Mentallo, aunque creado por Morrison y el dibujante Richard Case en 1991, representa en esta miniserie que ahora nos ocupa a aquellos primeros justicieros disfrazados de los cuarenta, "inocentes", coloridos y de una pieza, sin dudas sobre su papel ético en el mundo. En la misma pureza de su diseño, un forzudo en bañador, el "héroe de la playa" basado directamente en los viejos anuncios culturistas de Charles Atlas, Flex Mentallo resulta una versión primitiva de Superman. Así viene a reconocerlo el prólogo de FLEX MENTALLO cuando recoge el pasado ficticio del personaje como superhéroe de la Edad de Oro, creado a imitación de Superman:
«Flex Mentallo, el Hombre del Misterio Muscular, hizo su debut en las páginas de Rasslin' Men, de Manly Comics, en febrero de 1941 y fue un éxito instántaneo. Las ventas de Rasslin' Men se cuatriplicaron en otros tantos meses, y Flex Mentallo #1, que le seguiría en 1942, se convirtió en uno de los más vendidos [...]. "Dubois dijo que Manly necesitaba su propio Superman", recuerda el veterano dibujante Chuck 'el jefe' Fiasco. "Así es como empezó. Me dijo que me inventara algo, y debo admitir que estaba un poco perplejo"». 
Ese proceso que recoge con toda la intención el prólogo se dio en la realidad durante aquellos primeros años del género, cuando los editores se afanaban en inventar su propio héroe disfrazado para intentar reproducir el éxito comercial que había tenido Superman desde el principio; un éxito tan monumental que prácticamente levantó él solo, como el Atlas mitológico, la industria del comic book como medio de masas a finales de los treinta y primeros cuarenta. Que se lo digan a Will Eisner, uno de los artesanos que participó directamente en una de las copias tempranas de Superman, Wonder Man, creado a finales de 1938 tras un encargo del editor Victor Fox al taller Eisner & Iger (nota al margen: según una leyenda muy difundida entre la profesión, Fox era un contable de National-hoy DC que tras percatarse de las cifras de venta de Superman en Action Comics decidió crear su propia editorial, cuyas oficinas instaló además en el mismo edificio donde se encontraban las de DC. La veracidad de este chismorreo ha sido puesta en duda y probablemente no sea cierto, pero dice mucho del fenómeno comercial que supuso Superman durante esos años para la industria del comic book, de la visión del personaje como "mina de oro" que se tenía entre la profesión). Wonder Man, aparecido en Wonder Comics nº 1 (fecha de portada mayo de 1939) era una copia tan descarada de Superman que fue objeto inmediato de una demanda por plagio que ganó National, obligando a Fox a retirar el personaje después de una sola aparición.

EL INSULTO QUE HIZO UN 'SUPERMAN' DE MAC. Volviendo a Flex Mentallo/el joven musculoso de la playa del «método Charles Atlas» como una de las "fuentes" primigenias de Superman, hay que recordar ahora que los populares anuncios de culturismo ya aparecían en los pulps de los años treinta, los mismos que leían con avidez los jóvenes Jerry Siegel y Joe Shuster, creadores de Superman; Shuster llegó a practicar culturismo en un gimnasio para superar su timidez y su escaso éxito con las chicas. Aquellos anuncios formaron parte, entre otros muchos elementos, del crisol de influencias en el que se forjó el Superman original, y de hecho fueron objeto de varios homenajes más o menos socarrones en las viñetas de Siegel y Shuster. Compárense las dos páginas de la primera historia del Hombre de Acero (fecha de portada junio de 1938), aquí debajo, con el anuncio del método culturista de Charles Atlas que aparecía a mediados de los años treinta en los pulps literarios y otras revistas populares:

El mito fundacional del superhéroe. «Superman», 
en Action Comics nº 1 (1938), Jerry Siegel y Joe Shuster.   

Anuncio del método Charles Atlas con la famosa historieta de 'Mac', 
publicado en un pulp de 1935
Ya desde la primera aparición de Superman en 1938, como se ve en las páginas de arriba, Lois quedaba prendada del superhombre secreto pero despreciaba a Clark Kent, el hombre corriente y pusilánime. Sobre las referencias en los cómics de superhéroes a los anuncios de Charles Atlas reimpresos durante décadas, Gene Kannenberg, Jr escribe que «la transformación corporal de Mac en los anuncios clásicos sigue un patrón familiar para los lectores del comic book de superhéroes. La narración en la tira de cómic del anuncio es intuitiva y directa». Abajo, una versión posterior del mismo anuncio que apareció durante años en los comic books norteamericanos.


La historieta publicitaria del «método Atlas» que el Flex Mentallo de Morrison vino a parodiar en 1991 respondía ciertamente, como el Superman primigenio, a las fantasías de realización de muchos jóvenes lectores de la época. Titulada «The Insult that Made a Man Out of “Mac”», apareció en los pulps de los años 30 antes de la llegada de Superman y siguió publicándose en los comic books durante posteriores décadas, apelando a los deseos de superación y realización adulta de nuevas generaciones de lectores juveniles. La historieta es bien conocida para cualquiera que tenga la edad suficiente; en España también se vio traducida en muchas publicaciones (yo mismo dibujé hace poco una versión para una tira satírica). Un «villano», un abusón en bañador, humilla en la playa a un joven enclenque, Mac, delante de la chica que pretende. Tras el incidente, la chica le da excusas para no volver a salir con él. Mac, ya en casa y furioso, se dice a sí mismo que está harto de ser un espantapájaros y que quiere un cuerpo de verdad (por supuesto, lo conseguirá gracias al método Atlas). De una viñeta a otra, como si el cambio fuese instantáneo, le vemos metamorfoseado con un cuerpo musculoso, posando con narcisismo ante un espejo. Luego, de nuevo en la playa, Mac le da su «merecido» al abusón con un puñetazo mientras la chica exclama: «¡Oh, Mac! ¡Eres un hombre de verdad después de todo!». 

Es fácil ver la relación con las posteriores escenas a tres bandas del Superman de Siegel y Shuster: Clark Kent como Mac, el joven pusilánime; Lois Lane, la chica a la que corteja y que le desprecia; Superman, el superhombre secreto que habita en Clark, al que Lois ama sin saber que ambos son la "misma" persona. Tampoco parece causalidad que en los sesenta Mircea Eliade, Jules Feiffer y Umberto Eco, cada uno por su lado, comentaran el mismo elemento constitutivo del mito de Superman: el pusilánime Clark Kent como "disfraz" del superhombre oculto en él. En 1963, Eliade escribía en Mito y realidad: «Este disfraz humillante de un héroe cuyos poderes son literalmente ilimitados repite un tema mítico bien conocido. Si se va al fondo de las cosas, el mito de Superman satisface las nostalgias secretas del hombre moderno que, sabiéndose frustrado y limitado, sueña con revelarse un día como un “personaje excepcional”, como un “héroe”». Clark Kent, como el 'Mac' de los anuncios de Charles Atlas, personificaba típicamente al lector juvenil medio, asaltado por complejos, despreciado por sus semejantes. Por eso resultaba tan fácil que se identificara con él, albergando secretamente la esperanza de que un día, «de los despojos de su actual personalidad, florecerá un superhombre capaz de recuperar años de mediocridad» (Eco, «El mito de Superman», en Apocalípticos e integrados, 1965).



«Superman», en Action Comics nº 1 (1938), Jerry Siegel y Joe Shuster

LA PALABRA MÁGICA. En el primer capítulo de FLEX MENTALLO hay otras referencias directas a la Golden Age, concretamente al otro gran superhéroe de los cuarenta, Capitán Marvel. Creado por Bill Parker y C.C. Beck a finales de 1939, llegó a superar de largo las ventas de por sí millonarias de Superman. Es curioso cómo es la historia a veces, ¿verdad? El superhéroe más popular entre los niños americanos de los cuarenta –aún son notables las cualidades gráficas, humorísticas y surreales de sus tebeos– apenas es recordado ahora, si no es para pequeñas apariciones o guiños nostálgicos en los cómics de la compañía a la que hoy pertenece: muy significativamente DC, es decir, la antigua National, otrora rival de la compañía que publicaba al Capitán Marvel, Fawcett, a la que persiguió en los tribunales durante años por plagio de Superman antes de llegar a un acuerdo extrajudicial en 1953 por el que se retiró finalmente al personaje, cuando éste ya había declinado sustancialmente en ventas. (Esta retirada tuvo por cierto una consecuencia inesperada: la creación al año siguiente en el Reino Unido de un personaje derivado, Marvelman –mucho más tarde rebautizado Miracleman y relanzado por cierto guionista británico en la primera mitad de los ochenta–, producido expresamente como remedo del Capitán Marvel porque su editor británico no quiso renunciar a las buenas ventas de las que gozaba el personaje en las islas... pero ésa es otra historia).

La cita al "Gran queso rojo", el Capitán Marvel, que aparece en una página del primer capítulo de FLEX MENTALLO parece inequívoca. Flex Mentallo se topa con un viejo conserje de la ahora cerrada escuela para sidekicks, que se anuncia como «el hombre más poderoso del universo» y le cuenta su historia de origen secreto. Siendo niño, el ahora conserje dio unas monedas a un anciano en un paso subterráneo creyendo que era pobre, y éste a cambio le proporcionó un crucigrama para rellenar, indicándole que debía decir en voz alta la última palabra que escribiera porque era la misma que pronunció Dios para traer el universo y la consciencia a la existencia.  «Y así lo hice. ¿Qué chaval no lo hubiera hecho?».






La palabra incompleta que vemos entonces en el crucigrama es "Sha_a_", que naturalmente nos evoca a "Shazam!", la palabra mágica que pronunciaba el niño Billy Batson para convertirse en el Capitán Marvel, apodado en los cuarenta "el mortal más poderoso del mundo". Palabra mágica que a su vez le había sido proporcionada a Billy Batson por un viejo mago llamado Shazam; cuando Billy la pronunciaba, un rayo igualmente mágico le transformaba en un superhéroe adulto con los poderes de seis figuras arquetípicas. «¿Qué chaval no lo hubiera hecho?», desde luego. La frase de Morrison reconoce la fantasía básica sobre la que se edificó el éxito del Capitán Marvel ante sus lectores infantiles y adolescentes: un niño que se convertía en héroe adulto con poderes sobrehumanos.

El origen del Capitán Marvel en Whiz Comics nº 2 (nº 1), febrero de 1940, Bill Parker y C.C. Beck
Las citas de FLEX MENTALLO llegan entonces al paroxismo inter y metatextual. La idea de que el misterioso anciano que le proporcionó al conserje el crucigrama era él mismo en el futuro («No volví a ver al hombre viejo nunca más. A veces creo que era mi propio yo futuro», le cuenta el conserje a Flex Mentallo) parece inspirada en un detalle que confesó en vida el dibujante original del Capitán Marvel, C.C. Beck (1910-1989): en la primera historieta del personaje, viñetas de arriba, dibujó al mago Shazam como si fuese el propio Captain Marvel de viejo, con los mismos rasgos, solamente un poco alterados por la edad. Rizando el meta-rizo, Frank Quitely parece dibujar al viejo conserje como un doble envejecido del propio Flex Mentallo, a quien regala a su vez el crucigrama mágico como en una historia infinita, interminable.


Sin embargo, hacia el final de la obra Morrison le da una última vuelta a esta tortilla intertextual para aportar sus propios ingredientes esotéricos: cuando Wallace Sage, el trasunto de Morrison, rellena el crucigrama, la palabra mágica que activa el "disparador" hipnótico y permite finalmente que los superhéroes vuelvan a ser reales en nuestra "realidad ficticia" no es Shazam sino otra:

Shaman. Un chamán, pues, tal como el propio Morrison se ve a sí mismo. Alguien capaz de alterar mágicamente la realidad o la percepción colectiva de la realidad porque está en contacto con el mundo sobrenatural, actúa como un mensajero de éste y utiliza el poder mágico del lenguaje para traer los espíritus o (super)dioses a nuestro propio mundo.

En otras palabras, el niño Billy Batson que pronunciaba "Shazam!" para transformarse en superhéroe en los viejos tebeos del Capitán Marvel se ha convertido, en la revisión posmoderna-mística de Morrison, en un chamán adulto, como el propio Morrison, que "recuerda" y pronuncia finalmente La Palabra. La palabra olvidada que abre "las puertas de la percepción" («Si las puertas de la percepción se limpiasen todo se le aparecería al hombre como es, infinito», escribió en El matrimonio del cielo y el infierno, 1793, otro gnóstico moderno, William Blake) . 

«No te olvides... no te olvides de la palabra... Sha...a... Sha...a... Oh, Dios, es amor, es...», le decía Nanoman a Minimiss al comienzo de este mismo capítulo de FLEX MENTALLO, el último. La palabra que los propios (super)dioses habían implantado previamente como código para activar el mecanismo, la puerta entre los dos mundos. «No más barreras entre lo real y lo imaginario», decía unas páginas antes Wallace Sage, el narrador, aquel que "recuerda" las historias olvidadas del origen y las cuenta a los miembros de la tribu, sus lectores. Como el personaje de Will More al final de ARREBATO, Wallace Sage se disuelve en la realidad de su ficción y abandona la cueva de sombras platónicas. Ahora está al otro lado del espejo.



_______

No se vayan todavía, aún hay más. Más viejos tebeos de superhéroes, la principal fuente de las ideas de Morrison. Lo veremos en el siguiente capítulo de esta serie.

domingo, 27 de diciembre de 2009

YAVÉ CONOCE A CRUMB

"Ilustrar la Biblia hebrea ha sido una gran búsqueda para pintores, con Miguel Ángel y Tintoretto repartiéndose quizás la palma. Una caricatura o una reducción en cómic del Génesis debería ser idealmente el resultado de una fusión poco probable de Rembrandt y William Blake. Eso no es un criterio justo para invocar teniendo en cuenta el riesgo de R. Crumb con el libro del Génesis. Mirando a las mujeres y los hombres del Génesis de Crumb, recuerdo vagamente a alguien mostrándome un número de la revista Mad. Bajo mi punto de vista ignorante el trabajo de Crumb recuerda a aquella publicación pero de alguna manera también se acerca a lo que yo recuerdo como el aguerrido estilo proletario de Ben Shahn. Al menos, las caricaturas de Crumb tienen el mérito inicial de la extrañeza en su representación de los patriarcas y las matriarcas del primer libro de la Biblia hebrea.

(...) Las gentes del Génesis son realmente pintorescas, pero poderosamente feas en la visión de Crumb. No me quejo de los hombres, pero las mujeres, de Eva a Raquel, son tan terribles que me hacen infeliz. Algo apenas suficiente, incluso si se trata de defender el enfoque de Crumb como uno de sano realismo. ¿Qué respuesta se podría sugerir si un admirador de Crumb afirmó que "Así era el aspecto que realmente tenían, en aquel entonces"? No existe un "en aquel entonces". El Génesis, como el Éxodo, Números y los otros, es la narración de un cuento fabuloso, no hechos históricos. Se le puede llamar mito si se desea o aquello que se crea que siente mejor a la historia de la tribu.

(...) Quedarse con las representaciones de Crumb puede no ser delicioso, pero su posición hacia la historia es muy refrescante. Crumb está libre de devociones rancias y, muy apropiadamente, no tiene ningún uso para los sentimientos sacerdotales preservados en el Génesis. La locura moral de hacer justicia divina como excusa para el sufrimiento humano es algo ajeno a Crumb. Cualquiera que sea la inquietud estética que siento en lo que respecta a sus mujeres es más que contestada por su cautela saludable hacia Yavé, una cordura que atribuyo a su exuberancia gráfica.

(...) Crumb se refiere claramente a toda esa fe persistente en que el Génesis aún sea Palabra de Dios vinculante como parte de la locura contemporánea y su dibujo funciona como una técnica de alejamiento. Probablemente, su Génesis ilustrado me hubiera ayudado en la infancia de mi década de los 30, si hubiera estado disponible. Siendo un apasionado de Blake cuando tenía diez años, visualicé personajes bíblicos al modo de Blake, que tenía afinidades con caricaturistas paródicos del siglo XVIII, como Rowlandson y Gillray.

(...) Lamento no ser más amable con Crumb, que me ha devuelto el Génesis para meditar de nuevo sobre Yavé, que para mí es un motivo interminable para meditar como lo son Falstaff y Hamlet. Yavé sigue asegurando a los Patriarcas que desea un pacto con ellos, y ellos están dispuestos a confiar en su palabra. Él, que puede tener el récord universal y eterno de falta de credibilidad de entre todos los dioses y ejemplos de piedad. Uno desearía que Thomas Mann, y no la tradición yahvista, hubiera sido su autor principal".
Harold Bloom reseña el GÉNESIS de Crumb en The New York Review of Books (gracias por el soplo, Alvy)

martes, 5 de mayo de 2009

ASÍ ES COMO FUNCIONA.


"Entonces sucedió. Cosas de fuera de este universo vinieron y me incordiaron, y me dijeron lo que estaba haciendo, o eso parecía. Desde que empecé a hacer Los Invisibles he localizado todos los libros de abducciones alienígenas para ver si hay algo en ellos parecido a mi experiencia y a Philip K. Dick le pasó algo parecido. Veo que las cosas de los cómics empiezan a aparecer en la vida, y me doy cuenta de que tal vez funcione de ese modo, que los cómics pueden usarse mágicamente.

Al Feldstein y Bernie Krigstein, MONSTER FROM THE FOURTH DIMENSION, 1953

-¿Está usted diciendo que tuvo una experiencia de contactado?

Me encontré con estas entidades de la quinta dimensión, o algo así. Fui a Katmandú con un amigo, simplemente para hacer una escapada, tomar drogas, escuchar discos de ambient y mirar al Himalaya. El última día sucedió algo. Tal vez fuera un efecto de las drogas, pero las consecuencias me inducen a creer que no fue así. Estaba tomando hachís, y estaba bastante colocado, pero en mi defensa diré que conozco la diferencia entre las alucinaciones y algo así. He probado todas las drogas, así que conozco toda la gama de efectos que obtienes. En cualquier caso, estas cosas entraron en la habitación. Se parecían a esas manchas que aparecen en los vídeos rave, cosas plateadas sin forma. Salían de las paredes y los muebles y después volvían a meterse. En resumidas cuentas, resulta que yo era una de estas cosas y me dijeron que había conseguido llegar a un estado en el que podía acordarme de la verdad y que estaban allí para asegurarse de que la recordaba. Me dijeron que estaba atrapado y que era uno de ellos.




Me llevaron a un lugar que parecía estar hecho de información pura. A lo que más se asemeja es al modo en que los delfines nadan en el mar con completa libertad, con movimiento completo en las tres dimensiones dentro del medio en el que nadan. Estos seres vivían en información líquida, y nadaban en ella. Estaba más allá del tiempo y del espacio, y podías mirar el espaciotiempo como si fuese un objeto. Podía ver a los dinosaurios, pero al lado de los dinosaurios, separado únicamente mediante un pequeño valle, estaba Shakespeare escribiendo una obra de teatro, y separado por otro pliegue estaba la Segunda Guerra Mundial y cerca había un niño muriendo en Vietnam y por otro estaba la primera ameba. Pero todo era el mismo objeto, sólo dividido por pliegues y arrugas, que eran el tiempo.


Arriba, THE FILTH, por Grant Morrison, Chris Weston y Gary Erskine, 2002. Justo sobre estas líneas, el Chronovore de ALL STAR SUPERMAN nº 6, 2007, por Grant Morrison, Frank Quitely y Jamie Grant. Abajo, página de ALL STAR SUPERMAN nº 10


¿Usted vio eso?

Algo parecido, pero estoy traduciéndolo. Estas cosas decían "¿Te acuerdas de lo que eres?" y de repente pensé "Claro, cómo podría olvidarlo, es lo más obvio de toda mi vida". Y me dijeron "Te quedaste atrapado, porque lo que hacemos es jugar y todo lo que sucede procede de nuestra creatividad". Estaba rodeado por información en bruto, nadando en datos puros. Era como estar en Internet si se extendiese a lo que haya fuera de las cuatro dimensiones que tenemos en este universo. Me dijeron que me había quedado atascado en el juego y cuando les pregunté lo que querían decir, me dijeron que pensara en cuando juegas una partida de ajedrez, y te metes tanto en el juego que olvidas que estás sentado a la mesa moviendo las piezas, y piensas que tú eres las piezas. De repente, la manera en que te mueves por el tablero de ajedrez se convierte en las reglas de tu vida, y si te comen una pieza, te sientes como si estuvieses muriendo. Por supuesto, no sería así, volverías a poner tu pieza en la caja, lista para jugar otra partida. Me dijeron "Así es como funciona, te enseñaremos cómo se juega, y aunque no te acuerdes del resto, trata de recordar esto". Después me encontré tumbado en la cama en Katmandú, siendo de nuevo la pieza del juego. En los meses posteriores me los encontré cuatro o cinco veces y fue muy extraño, con muchas sincronicidades y extraños acontecimientos. Básicamente esto es lo que me contaron, y pensé "Eso son Los Invisibles, eso es de lo que va todo, y eso es de lo que siempre ha ido mi obra".

¿Está usted seguro de que no fueron las drogas?

Es una pregunta lógica, pero sé que no. He tomado muchas drogas y lo que ahora sucede es que yo no hago la magia, es la magia la que me hace a mí. He hablado con otros magos y dicen que eso es lo que sucede cuando pasas cierto umbral. Me lo creo porque está funcionando claramente en mi vida. Es la mejor tecnología que he descubierto. Los Invisibles eran el medio para que le diera sentido a todo a través de la ficción.

EL GIGANTE ROJO DE LAS MONTAÑAS, óleo sobre lienzo de José Luis Serzo, 2006. La imagen de arriba del todo en este post también es un óleo suyo, INSTANTE DECISIVO EN LA VIDA DEL SEÑOR SANTIAGO TALAVERA, 2006

-¿Es verdad que usted cree que el propio cómic de Los Invisibles es mágico?

-Antes de Los Invisibles siempre me había interesado la magia. Algo como Kid Eternity era acerca de la magia, y Zenith habla de la magia del caos, ese tipo de cosas. Pero no eran algo mágico en sí mismos. Sólo me interesaba la magia e incluía referencias a ella. Entonces empecé a pensar en el potencial de los cómics para hacer magia. De ahí surgió la idea de Los Invisibles. Pensé en hacer un cómic que no sería sobre la magia y la anarquía, sino que las crearía y las haría realidad. Los Invisibles irradia magia. Inicialmente no me di cuenta, y me incluí alegremente en la serie. Pensé que King Mob molaba y que me quería parecer más a él. Me afeitaría y gustaría a todas las chicas que leyeran el cómic. Después me puse a escribir cosas acerca de King Mob. Escribí una trama en el primer cómic en el que le capturan y cree que le están devorando el rostro. Dos meses después un bicho me muerde en la mejilla. Me la atravesó y yo seguí escribiendo.

King Mob -el calvo de las gafas- y sus chicas en LOS INVISIBLES, vistos por Brian Bolland

Grant Morrison

Después metí a King Mob en una experiencia chamánica, donde se hace pedazos todo lo que es. Poco después, en mi vida todo se derrumba; mi novia me deja y acabo en un hospital muriéndome por una infección bacteriana, con dos días de vida. Pensé que estaba en las últimas. Y todas las historias que había estado escribiendo antes eran acerca de una invasión desde el más allá por parte de seres insectiles y bacterianos. Algo en mi cuerpo supo que estaba escribiendo de ello. O es vudú, o lo que prefiera usted creer. Entonces pensé: "¿Y si King Mob pasara un buen rato?" Así que lo llevé a Estados Unidos e hice que Ragged Robin fuese su novia. Lo hice deliberadamente. REcibí la portada de Brian Bolland y dije "Quiero conocer a esta chica" e hice un poco de magia con ella. En unos meses conocí a una chica que era exactamente igual que Ragged Robin.

Grant Morrison y su novia Kristan en 2003

Recibo cartas y fotografías de un travesti chamánico, un travesti brasileño que vive en Brighton y hace magia. Ahora conozco gente que es como Los Invisibles; son auténticos, y todos han empezado a mostrarse. Me comunico con ellos, y los veo. Mi vida se ha convertido en el cómic, se ha convertido en ficción, en fantasía, y cuanto más fantástica la hago, mejor parece ir. Parece una afirmación descabellada, pero así es como funciona".

(Grant Morrison, entrevistado en 1999 por Mark Salisbury en su libro WRITERS ON COMIC SCRIPTWRITING, vol. 1)


LOS INVISIBLES, por Morrison, Frank Quitely, John Stokes y Daniel Vozzo (2000)


---

"¿QUÉ ES LA CUARTA DIMENSIÓN"?


"Por supuesto, el otro aspecto de la magia que lo separa de la mayor parte de las religiones es que no se basa en la fe, ¿cierto?

Oh no, no. La fe es para los mariquitas que no se atreven a ir y mirar por sí mismos. Básicamente esa es mi postura. La magia se basa en la gnosis. Conocimiento directo. Es algo así como "Hola, soy de Missouri. Enséñamelo", digamos una forma así de hacerlo [carcajada]. Pienso que la gnosis es probablemente la forma original de espiritualidad en la humanidad. Si miras atrás, las viejas religiones gnósticas que precedieron al Cristianismo, de lo que dependían era del conocimiento directo de los Misterios, o de las ideas de las que se hablaba. ¡Si te fijas en los primeros cristianos, la gente que se supone que estaba alrededor de Jesús, bueno, es difícil ser más gnóstico que Santo Tomás [ríe entre dientes]. Tiene que poner la mano en la herida antes de quedar convencido! O tienes a los Esenios, con Juan el Bautista; definitivamente eran gnósticos. Por aquel entonces, cada uno formaba su propia relación con lo divino, que era visto como algo interior tanto como exterior.

Esto es cierto respecto a las viejas religiones chamánicas, que fueron precursoras de todo tipo de pensamiento espiritual y religioso. El chamán no actuaba como intermediario entre la gente y los dioses; les enseñaba como llegar allí. Les contaba como hacer sus propios viajes al Inframundo.

FROM HELL, Alan Moore y Eddie Campbell, 1998

(...) Yo en los 80 estaba así como viendo todas estas sombras enormes respecto a la política y al medio ambiente, y sentía que era necesario hacer llamadas ruidosas para que la gente despertase. Cuando Margaret Thatcher llevaba un par de años en el poder y estabamos empezando a tener a los antidisturbios en centros urbanos que antes eran pacíficos, sentí que V de Vendetta era algo necesario. Había un montón de ruido por parte de las bandas de ultraderecha de aquí. El futuro ERA incierto. Y el Partido Conservador estaba abasteciendo a la ultraderecha con leyes practicamente nazis, cosas como el proyecto de ley antihomosexual, la Cláusula 28. Así que parecía necesario tocar algunos acordes oscuros e intentar despertar a la gente, mostrarles hacia dónde iban.

Ahora, desde mi punto de vista, hacia donde pensaba que nos dirigíamos entonces, eso es donde estamos ahora. Estamos en un espacio bastante oscuro, en particular dada la situación internacional actual. Y no creo que sea más útil meterle a la gente la oscuridad por la garganta. Pienso que ya han tenido bastante. Creo que eso sería... quiero decir, podría seguir haciendo eso siempre, porque es muy fácil horrorizar a la gente. Es mucho más fácil describir el Infierno de lo que es describir el Cielo. Quiero decir, ¿quién recuerda la visión del Cielo de Dante? ¡Y escribió una! Pero lo que le interesa a todo el mundo es lo del Infierno. Así que sí, podría haber seguido haciendo cosas muy oscuras, respecto a todo lo que está pasando ahora en el mundo y su oscuridad, pero creo que... No quiero decir que no hayan ahora observaciones políticas en mis libros, pero las aplico con un toque más ligero. Y me preocupa más dar a la gente acceso a las herramientas mentales que les lleven más allá de esta situación, en lugar de advertirles sobre lo malas que se están volviendo las cosas. Porque, quiero decir, un montón de gente podría sencillamente rendirse a la desesperación. Si tuvieran toda la información, irían y se colgarían. [ríe con suavidad]. Y eso no es bueno para nadie.

En este momento, tengo la esperanza de que con algunas de las cosas que estoy haciendo pueda estar dando actitudes, herramientas mentales, formas de ver las cosas, que puedan ser realmente útiles en estos tiempos, que de otro modo sólo serían turbulentos. Ese es el plan. Con Promethea está claro. A veces temo que Promethea, aunque lo hayamos intentado evitar, que degenere en una lectura aburrida sobre lo oculto. Lo que estoy intentando es meter toda la información posible ahí, y que siga siendo una historia entretenida de fantasía. Obviamente soy la última persona a la que consultar para saber si realmente está teniendo éxito o no.

PROMETHEA, de Alan Moore, J. H. Williams III y Mick Gray

(...) Y bueno, está la cuestión de la iniciación. Hay gente que te dice, "no puedes convertirte en un mago iniciado a no ser que estés trabajando a la sombra de magos más avanzados". No me lo creo. Quiero decir, fui iniciado el siete de Enero de 1994 [N. del T. al contactar y comunicarse con el dios-serpiente], y creo que fui iniciado por algo mucho más alto que los magos [risas]. Algo mucho más raro. No estoy realmente interesado en la opinion de nadie sobre la validez de mi sistema mágico. Es algo que he trabajado yo mismo y con la gente con la que he hecho cosas, y estoy preparado para demostrar lo que sea; si hago algo y la gente,... estoy bastante preparado para que la gente me diga, no, eso no es magia. O eso no es bueno [risa suave]. Estoy preparado para hacerlo abiertamente, en un escenario, en frente de cientos de extraños y que decidan si es magia o no. Esa me parece la manera más justa. No evitar la crítica haciendo las cosas tan sólo en habitaciones oscuras con un par de colegas Iniciados. Hazlo abiertamente, donde la gente pueda ver lo que tienes bajo la manga. Donde puedan ver el humo y los espejos. Y donde puedan ver lo que parece auténtico. Ese es mi principio básico.

Tuve también una experiencia con una criatura demoníaca que me dijo que se llamaba Asmoday. Es decir, Asmodeo. Y cuando se me permitió ver el aspecto que tenía la criatura, o qué estaba preparada para enseñarme, era esta especie de entramado... si te imaginas una araña, y entonces te imaginas múltiples imágenes de esa araña, que están como enlazadas juntas -imágenes múltiples a escalas distintas, todas enlazadas juntas-, es como si esta cosa se estuviera moviendo por un tipo distinto de tiempo. ¿Sabes, el "Desnudo Bajando una Escalera" de Marcel Duchamp? Donde puedes ver todas las etapas distintas del movimiento a la vez. Pues eso, si imaginas que tienes esta araña, que se está moviendo, pero que se acerca desde el fondo al frente, lo que obtienes es como varias arañas, si lo quieres así, mostrando las distintas etapas del movimiento.

DESNUDO BAJANDO UNA ESCALERA, Duchamp, 1912

Ahora bien, imagínate todo esto junto en una especie de entramado brillante que se estaba dando la vuelta de dentro afuera según hablaba con ello, y yo hablando con mi compañero y como diciendo, esta cosa nos está mostrando que tiene una dimensión extra que yo no tengo, y me está intentando decir que se le dan bien las matemáticas. [carcajada]. Da igual. Hay algo cuatridimensional en esto. Eso es todo lo que estaba diciendo en aquel momento, mientras tenía la experiencia, que era bastante extrema.

En fin. Durante las dos semanas siguientes empecé a investigar sobre Asmodeo y averigüé que sí, que es el demonio de las matemáticas [ríe con suavidad]. También hay una cosa y es que parece que tradicionalmente es capaz de ofrecer una cosa que se llama el Vuelo Asmodeico. Eso consiste en que el demonio te coge, te lleva por el aire al cielo, y puedes mirar hacia abajo y ver todas las casas como si les hubieran quitado el techo, así que puedes ver lo que pasa dentro. Ahora bien, esto no es una descripción de ser llevado por el aire. Eso no es moverse a un lugar superior en el espacio físico. Eso es el aspecto que tendrían las cosas si te movieras a un espacio matemático mayor.



Si estuvieras realmente en la cuarta dimensión, o si tus percepciones estuvieran en la cuarta dimensión, mirando hacia abajo, hacia la tercera dimensión, no verías los lugares como si hubieran desaparecido los techos de las casas, verías alrededor de los techos de las casas [ríe]. Del mismo modo que si te imaginases una raza de criaturas totalmente bidimensionales viviendo en una hoja de papel, si dibujas un cuadrado y entonces pones una de esas criaturas bidimensionales dentro, están COMPLETAMENTE encerradas, porque toda dirección en sus dos dimensiones está cerrada para ellos.


PROMETHEA, Moore, J. H. Williams III, Mick Gray y Jeromy Cox (2003)

Puedes coger entonces como criatura tridimensional su pizca bidimensional, ya que puedes ver a través del tejado que es una dimensión que no tiene. Así que, si eres una criatura cuatridimensional mirando a la tercera dimensión, podrías ver alrededor de las paredes de una habitación sellada. Esto era interesante, porque de alguna forma confirmaba el aspecto cuatridimensional de Asmodeo.

Hice un dibujo, lo mejor que pude, de lo que había visto. Hice eso cosa de un mes después de haber tenido esta experiencia. Dave Gibbons, que es un tipo muy práctico y con los pies en la tierra, había venido de visita. Había visto el dibujo de Asmodeo que tengo en mi especie de altar - capilla - cosa, y me telefoneó un par de semanas después, diciendo que tenía un libro llamado Cuatro-Espacio, que es un libro sobre la cuarta dimensión en matemáticas. No es un libro místico ni oculto, es un libro de matemáticas. Matemáticas muy duras, desde luego muy lejos de mi capacidad. Pero al final del libro, el tipo que lo había escrito se pone a jugar un poco y decide divertirse especulando, y mientras que el resto del libro son hechos matemáticos duros, en el último capítulo se deja llevar un poco por la especulación y dice algo como, "Vale, si hubiera tal cosa como una vida cuatridimensional, ¿qué aspecto tendría para nosotros?. Bueno, pues apuesto a que parecería como imágenes múltiples de sí misma a distintas escalas, dispuestas en un entramado brillante...". Y Dave dijo que sintió el pelo en la nuca erizándose, ¡había visto el dibujo de Asmodeo y eran exactamente lo mismo!

-Otro momento tembloroso.

-Sí. Una de las primeras cosas que me impactó fue cuando empecé a considerar los posibles aspectos espaciales de algunas de estas experiencias. ¿No es extraño que muchas criaturas y dioses mitológicos tengan tantos brazos y cabezas? ¿Y si no los tenían? ¿Y si el perro dios del inframundo, Cerbero, sólo tiene una cabeza, pero la está agitando hacia delante y hacia atrás a través de un tipo distinto de espacio? Kali. ¿Y si sólo tiene dos brazos, y están bailando al estilo de lo que sería el espacio en "Desnudo Bajando una Escalera" de Marcel Duchamp, donde todos los momentos existen a la vez?

Cerbero según William Blake, acuarela para sus ilustraciones de LA DIVINA COMEDIA de Dante, 1824-7


No lo sé. Mi intuición es que va a haber mucho más de esto a medida que este siglo empiece a evolucionar. Creo que vamos a empezar a mirar al conocimiento antiguo en su propio contexto, en lugar de imponer nuestro punto de vista arrogante occidental de los siglos XIX y XX sobre ello.


Jeremy Narby ha situado la extraña posibilidad de que el ADN pueda estar vivo y consciente, y de que podamos comunicarnos con él, [ríe] en ciertos estados extremos, y él con nosotros. Así que el dios serpiente podría ser una proyección de la consciencia del ADN. Todo eso tiene algún punto interesante."

(Alan Moore, entrevistado en 2003)






EL DESPERTAR, Serzo, 2006

---

Más en EL TIEMPO ES LA IGNORANCIA

miércoles, 29 de abril de 2009

EL TIEMPO ES LA IGNORANCIA.

"Los ángeles no conocen el tiempo"
Emmanuel Swedenborg (1688-1772), científico, filósofo y místico sueco.

---

REVELACIONES.


"Durante la conferencia que Jorge Luis Borges impartió en la Universidad de Belgrano el 16 de junio de 1978, el escritor relató someramente las visicitudes de la obra y la vida del místico sueco Emanuel Swedenborg. Así, explica cómo sucedió el cambio de perspectiva que a los 56 años lo arrebató del estudio de la ciencia y lo condujo a la teología y el esoterismo. El cambio de perspectiva supuso un cambio de estilo también, del barroquismo a una árida prosa que buscaba la exactitud de la descripción. Dichos cambios se deben a una serie de revelaciones en las que Jesucristo se presentó en la casa londinense de Swedenborg para requerir de él una misión: reconducir la religión y la interpretación de las escrituras cristianas. Con los poderes de un Fausto para visitar cielo e infierno, pero evitando el pacto diabólico, Swedenborg recibió permiso para contarle a la humanidad los secretos de la vida después de la muerte. El encuentro se produjo de la siguiente manera: Swedenborg se hallaba mirando por la ventana cuando vio llegar a un hombre por su calle hacia él llegando a sentir una empatía instantánea. Para su sorpresa, aquel hombre se dirigió a su puerta y llamó. Al abrir, Swedenborg sintió una confianza absoluta, una necesidad de entrega hacia ese individuo, que se presentó a sí mismo como Jesucristo. Tomando agradablemente un té con él, éste le reveló su preocupación por el rumbo de la Iglesia y le anunció que él era el indicado para explicar al mundo el camino correcto. Borges arguye que muchos místicos pueden pasar por locos, pero el caso de Swedenborg es especial, tanto por su enorme capacidad intelectual, como por el tremendo prestigio científico del que gozaba como por el radical viraje que supuso en su vida y obra. Destaca también como prueba de verosimilitud de estos escritos la sencilla facilidad de su prosa, enfrentada a la tradicional exaltación mística y a su misma prosa anterior, densa y abstrusa, como a la enorme originalidad de sus planteamientos, los cuales han sido fundamentales en la conformación del concepto de cielo moderno".

---
BORGES Y EL MISTERIO DE SWEDENBORG.

"El hecho cardinal de su vida humana ocurrió en Londres, en una de las noches de abril de 1745. Swedenborg mismo lo ha denominado el grado discreto o grado de separación. Lo precedieron sueños, plegarias, períodos de incertidumbre y de ayuno y, lo que es harto más singular, de aplicada labor científica y filosófica. Un desconocido, que silenciosamente le había seguido por las calles de Londres, y de cuyo aspecto nada sabemos, apareció de pronto en su cuarto y le dijo que era el Señor. Directamente le encomendó la misión de revelar a los hombres, ahora sumidos en el ateísmo, en el error y en el pecado, la verdadera y perdida fe de Jesús. Le anunció que su espíritu recorrería cielos e infiernos y que podía conversar con los muertos, con los demonios y con los ángeles.

A la sazón, el elegido contaba cincuenta y siete años; durante casi treinta años más llevó una vida visionaria, que fue registrando en densos tratados de prosa clara e inequívoca. A diferencia de otros místicos, prescindió de la metáfora, de la exaltación y de la vaga y fogosa hipérbole.

(...) Al dictar estas líneas, siento que me detiene la incredulidad del lector como un alto muro de bron­ce. Dos conjeturas la hacen fuerte: La deliberada impostura de quien ha escrito esas cosas extrañas o el influjo de una demencia brusca o gradual. La pri­mera es inadmisible. Si Emanuel Swedenborg se hubiera propuesto engañar, no habría recurrido a la publicación anónima de buena parte de su obra, como lo hizo en los nueve volúmenes de su Arcana Caelestia, que renuncian a la autoridad que confiere un nombre ya ilustre. Nos consta que en el diálogo no procuraba hacer prosélitos. A la manera de Emerson y de Walt Whitman, creía que los argumentos no persuaden a nadie y que basta enunciar una verdad para que los interlocutores la acepten. Siempre rehuía la polémica. En su obra entera no se descu­brirá un solo silogismo; no hay sino tersas y tranquilas afirmaciones. Me refiero, claro está, a sus tratados místicos.

La hipótesis de la locura no es menos vana. Si el redactor del Daedalus Hiperboreus y del Prodromus Principiorum Rerum naturalium se hubiera enloque­cido, no deberíamos a su pluma tenaz la ulterior redacción de miles de metódicas páginas, que representan una labor de casi treinta años y que nada tienen que ver con el frenesí.

Consideremos ahora las coherentes y múltiples visiones, que ciertamente encierran mucho de milagroso. William White ha observado agudamente que otorgamos con docilidad nuestra fe a las visiones de los antiguos y propendemos a rechazar las de los modernos, o nos burlamos de ellas. Creemos en Ezequiel porque lo enaltece lo remoto en el tiempo y en el espacio, creemos en San Juan de la Cruz porque es parte integral de la literatura española, pero no en William Blake, discípulo rebelde de Swedenborg, ni en su aún cercano maestro.

(...) los ángeles, en cualquier sitio que estén, siempre miran de frente al Señor. En el orbe espiritual el sol es la visible imagen de Dios. El espacio y el tiempo sólo existen de manera ilusoria; si una persona piensa en otra, ya la tiene a su lado".
(Jorge Luis Borges, en su conferencia de 1978 sobre Emmanuel Swedenborg)

---
"-Usted decía hace un momento que Swedenborg viajó a Londres para conocer a Newton y que le parecía raro que no hubiera logrado hacerlo. Sin embargo en esa misma ciudad, tuvo lugar su encuentro con Cristo.

-Sí. Sé que el primer encuentro con Cristo fue en Londres, y los otros también. El estuvo además en Alemania, Holanda, los Países Bajos, pero finalmente se estableció en Londres.(...) A partir de ese momento su vida cambió totalmente. Abandonó el estudio de la ciencia; por ejemplo: la anatomía, la astronomía, las matemáticas, y se dedicó a registrar minuciosamente ese mundo espiritual. El diálogo con los ángeles empezó a ser un hecho cotidiano para él.

-¿Qué impresión le dio la manera en que escribe Swedenborg?

-Bueno. Generalmente, los místicos, tienden a escribir de un modo vago; él no. La obra de él es..., yo no diré prosaica, pero sí precisa. Es un poco..., como si él hubiera ido a la China, o hubiera ido a la India y describiera lo que ha visto.

-Como un científico...

-Sí, claro. El llevó esa... casi aridez, esa sequedad, esa precisión, a sus descripciones. Generalmente cuando se habla de éxtasis, se usan metáforas del amor, o metáforas del vino, metáforas arrebatadas. Pero en el caso de él no. El no busca efectos patéticos. El describe lo que ha visto. (...) Del mismo modo, las visiones de los místicos musulmanes, de los sufíes, no concuerdan con las de los cristianos. Quiere decir que hay como fuerzas o espíritus que cada uno ve de acuerdo con sus prejuicios o conocimientos. Posiblemente esos mismos ángeles, ese mismo Cristo, que él vio de ese modo, fue visto por místicos de otra tradición de otro modo.

(...)-Una pregunta en relación al tema, pero vinculada más directamente con usted. ¿Alguna vez desde su infancia hasta hoy, usted percibió, sintió o intuyó la presencia del mundo angélico o trascendente?

-No sé si llamarlo angélico o trascendente. Pero sé que... bueno... Yo dos veces en mi vida he sentido el hecho de vivir fuera del tiempo. Eso me ha ocurrido.., una vez fue en Palermo, y otra vez fue en uno de los puentes detrás de la estación de Constitución. Y esas dos veces, me habían sucedido cosas, bueno, que me habían conmocionado durante el día.
No sé... Una mujer me había dejado... Y de golpe estaba pensando en eso, y de pronto me vi así, en tercera persona, y sentí: 'qué puede importarme lo que le pasa a Borges, si yo soy Otra cosa; lo que me ha pasado es meramente circunstancial.' Ahora, yo no sé cuánto 'tiempo' duró ese estado; pero yo me sentí, no sé si feliz, pero como... bueno, como sereno, como arrebatado así de todo. Y he tratado de decirlo, una vez en un poema y otra vez en prosa, pero no sé si he logrado comunicar esa sensación."
(Jorge Luis Borges, entrevistado en 1984 por Christian Wildner acerca del científico y visionario sueco Emmanuel Swedenborg)

EMMANUEL SWEDENBORG
Más alto que los otros, caminaba
Aquel hombre lejano entre los hombres;
Apenas si llamaba por sus nombres
Secretos a los ángeles. Miraba
Lo que no ven los otros terrenales:
La ardiente geometría, el cristalino
Laberinto de Dios y el remolino
Sórdido de los goces infernales.
Sabía que la Gloria y el Averno
En tu alma están, y sus mitologías;
Sabía, como el griego, que los días
Del tiempo son espejos del Eterno.
En árido latín fue registrando
Ultimas cosas sin por qué ni cuándo.
Jorge Luis Borges

---

TIGRE, TIGRE...

"La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo"
William Blake (1757-1827), poeta, pintor y místico; el “discípulo rebelde” de Swedenborg, en palabras de Borges

"Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo trazar tu aterradora simetría?"

(William Blake)

---

LA MALA MEMORIA.


"–Es una mermelada muy buena –dijo la Reina.
–Bueno, de todos modos hoy no me apetece.
–Hoy no la tendrías aunque quisieras –dijo la Reina–. La regla es: mermelada ayer, mermelada mañana... pero no hoy.
–Pero de vez en cuando debe haber «mermelada hoy» –objetó Alicia.
–No; no puede ser –dijo la Reina–. La mermelada toca al otro día; como comprenderás, hoy es siempre éste.
–No os comprendo –dijo Alicia–. ¡Lo veo horriblemente confuso!
–Es lo que pasa al vivir hacia atrás –dijo la Reina con afabilidad–: siempre produce un poco de vértigo al principio...
–¡Vivir hacia atrás! –repitió Alicia con gran asombro–. ¡Jamás había oído nada semejante!
–Sin embargo, tiene una gran ventaja: la memoria funciona en las dos direcciones.
–Desde luego, la mía solo funciona en una –comentó Alicia–. No puedo recordar cosas antes de que hayan sucedido.
–Es mala memoria, la que funciona sólo hacia atrás –comentó la Reina".
--Lewis Carroll, A TRAVÉS DEL ESPEJO Y LO QUE ALICIA ENCONTRÓ ALLÍ, 1871.

---


"No es posible hacerse una idea de la belleza e intensidad del sentimiento que experimentaba durante las visiones. Fueron lo más inmenso que he experimentado en mi vida. (...) Se recela de la expresión "eterno", pero yo sólo puedo describir el vivir como beatitud de un estado no temporal, en el cual presente, pasado y futuro son una misma cosa. Todo cuanto sucede en el tiempo estaba allí compendiado en una totalidad objetiva. Ya nada se encontraba separado en el tiempo ni podía medirse mediante normas temporales. El vivir podría definirse en última instancia como un estado, como un estado de ánimo, que, sin embargo, no puede imaginarse. ¿Cómo puedo imaginarme que existo a la vez anteayer, hoy y pasado mañana? Entonces algo no habría comenzado todavía, otra cosa sería de la más diáfana actualidad y nuevamente algo ya estaría terminado, y sin embargo, todo sería la misma cosa. Lo único que la percepción podría captar sería una suma, una irisada totalidad en la que estaría incluida tanto la esperanza de lo que comienza, como la sorpresa acerca de lo ya sucedido y la satisfacción o desilusión sobre el resultado de lo sucedido. Un todo indescriptible en el que se está inmerso; y, sin embargo, se percibe con objetividad completa.

(...) El mundo tridimensional en el tiempo y en el espacio me parece como un sistema de coordenadas: se separa en ordenadas y abscisas lo que "allí", en la intemporalidad e inespacialidad, puede mostrarse quizás como una prefiguración con muchas facetas, quizás como una difusa nube de conocimientos acerca de un arquetipo".
(Carl Jung, RECUERDOS, SUEÑOS, PENSAMIENTOS -1961)


EL RELOJERO.



“Billy Pilgrim ha volado fuera del tiempo. Billy se ha acostado siendo un viejo viudo y se ha despertado el día de su boda. Ha entrado por una puerta en 1955 y ha salido por ella en 1941. Ha vuelto a traspasar esa puerta y se ha encontrado en 1963. Ha visto su nacimiento y su muerte muchas veces, según dice, y viaja al azar hacia cualquier momento de su vida. Eso dice. Billy Pilgrim es un espástico en cuanto al tiempo; no puede controlar lo que va a sucederle y sus excursiones no siempre son divertidas. Vive en constante temor, según dice, pues no sabe nunca que parte de su vida le va a tocar representar al momento siguiente”.
(Kurt Vonnegut, MATADERO CINCO, 1969)

"Hasta cierto punto, es una metáfora. Pero también lo digo de forma literal... Pero, sea como sea, el acontecimiento central de mi carrera en la magia fue algo que me ocurrió hace cinco o seis años. De hecho, puedo dar la fecha exacta: fue el 7 de enero de 1994. Tuve una experiencia que podría denominarse como iluminadora o... o como quieras llamarlo de acuerdo con tu sistema de creencias. El caso es que fue muy agradable y no me dejó incapacitado ni redujo mi funcionalidad... Más bien, me suministró mucha información. Una de las cosas que me pasó es que, en un momento determinado, me sentí como si estuviera fuera del tiempo. En aquel momento, mi percepción, lo que para mí era cierto, fue que todo el tiempo ocurría en un mismo instante, y sentí que las profecías no eran sino recuerdos y que, en cierta medida, sólo existe un único instante. (...) Todos los instantes ocurren al mismo tiempo en la eternidad. En el caso de la magia, mucha gente ha apuntado hacia esto. Por ejemplo, Emmanuel Swedenborg, que era un visionario sueco que vino a Inglaterra y fundó su propia iglesia. En su libro decía que "los ángeles no saben nada del tiempo".

Pero, volviendo a mi experiencia, después recordé lo que había escrito sobre el Dr. Manhattan en Watchmen. Y me dio la impresión -aunque puede que fuera una alucinación- de que más que tener una experiencia basada en mis recuerdos de mi propio trabajo de hacía seis años, mi trabajo de hacía seis años era un "pre-eco" de dicha experiencia.

Como si estuvieras recordando la experiencia que más tarde ibas a tener...

Exacto. Sin embargo, cuando escribí lo del Dr. Manhattan todo estaba en el terreno de la teoría. Estaba jugando con el concepto poético de la causalidad en el tiempo. Pero después de tener esta experiencia, está claro que se trataba de algo más personal. Incluso aunque mi experiencia hubiera sido una alucinación, o simple locura, o lo que sea, seguía siendo una experiencia que yo había tenido a nivel sensorial. Así que tenía que interiorizarla".
(Alan Moore, entrevistado por Jaime Rodríguez en la revista U -nº18, diciembre 1999)

KUNDALINI EXPRESS.
"A principios de enero de 1994, de repente, se convirtió en un tema menos remotamente académico para mí [ríe]. Me hallé en medio de lo que parecía una experiencia mágica completa que no podía explicarme realmente.

¿Qué quieres decir?

Cuando ves que te has pasado al menos parte de una tarde hablando con una entidad que te dice que es un demonio goético específico que fue mencionado por primera vez en el Libro apócrifo de Tobid... [ríe con suavidad]. No hay muchas formas en las que puedas asumir eso. La más obvia es que tuviste algún tipo de alucinación, o que tuviste algún tipo de ruptura mental, una psicosis, algo por el estilo. Lo cual está bien, a no ser que haya otra gente contigo que haya tenido experiencias similares en el mismo momento, o algo así. Así que cuando dices, vale, esto ha sido algún tipo de experiencia real, tienes que pensar, bueno, ¿fue entonces algo puramente interno? ¿Era esto alguna parte de mí mismo a lo que he dado un nombre y rostro, o que he proyectado de alguna forma? Es posible. ¿O era lo que decía que era? ¿Era esto algún tipo de entidad totalmente externa que de hecho era lo que decía ser y que me estaba hablando? Es posible.

Intento no eliminar ninguna de las posibilidades. Lo que parece más satisfactorio es la idea de que podrían ser ambas cosas, podría estar dentro y fuera de tí. Eso no tiene ningún sentido desde una perspectiva lógica, pero es lo que más me satisface emocionalmente. Parece más cierto.

Esto son experiencias de gnosis. O las has tenido o no las has tenido. Por ejemplo, la primera experiencia que tuve... esto es muy difícil de describir, pero yo y un amigo muy cercano, nos sentimos como si nos hubiera llevado una entidad específica a la experiencia. La entidad a mí y a mi amigo nos parecía... [suspiro]... parecía este dios serpiente romano del Siglo II llamado Glycon.


Ese dios serpiente romano del Siglo II es una de las formas por las que se conoce en ocasiones este tipo de energía. Porque la serpiente es un símbolo que atraviesa casi todo sistema mágico, y cada religión. En los sistemas de yoga tienes la serpiente del Kundalini. En los mitos amazónicos de la creación en las Indias Amazónicas tienes innumerables serpientes que toman parte en la creación. Igual con la Biblia: la serpiente en el jardín del Edén. El Gusano de [inaudible]. La serpiente de Midgard enrollada tres veces en torno al mundo. Es difícil encontrar una religión que no tenga una serpiente en algún lugar.






Así que tuvimos esta experiencia. Al menos parte de ella parecía estar totalmente fuera del Tiempo. Había una percepción de que el Tiempo estaba sucediendo todo a la vez. El tiempo lineal era puramente una construcción de la mente consciente, y de hecho el Tiempo es mucho más de la forma en la que gente como Stephen Hawking parece describirlo, con el EspacioTiempo casi como una pelota enorme con el Big Bang en un lado y el Big Crunch en el otro, pero existiendo todos los momentos a la vez, en este enorme agujero en el presente. Es sólo nuestra consciencia la que se está moviendo a través de ello, de A a B a C y a D. De hecho, el alfabeto al completo está ahí, desde el principio. Así que estaba esta percepción, de que estábamos fuera del Tiempo. Desde esa perspectiva, era posible ver que todo el Tiempo estaba de hecho sucediendo a la vez.


(...) Ahora bien, lo que se supone que era este dios Glycon en el momento de su nacimiento, era la segunda venida del dios Asclepio; este es el dios de la medicina, que suele mostrarse tradicionalmente como un hombre anciano con una serpiente alrededor de su vara. Este es el origen del símbolo del cadúceo que ves en las ambulancias y los hospitales. Por eso es por lo que la serpiente se asocia con la curación, por Asclepio. Ahora, imagínate mi sorpresa cuando algunos años después de haber tenido esta experiencia preliminar, estaba leyendo "Las Cartas Completas de Philip K.Dick" [ríe entre dientes]. Esto era, lo que escribió a principios de los 70, justo antes de su experiencia VALIS, antes de que se volviera completamente loco. Habla en términos muy claros sobre cosas según suceden. Está hablando sobre cómo está obteniendo toda esta información que parece estar siendo enviando directamente a su cerebro como luz. La luz rosa. Y está hablando sobre cómo parte de ella parece tener que ver con el Sacro Imperio Romano. Parte parece tener que ver con la Roma de los siglos II y III. Parte también parece tener que ver con la percepción de que todo el tiempo está sucediendo a la vez. Y que, en sus propias palabras, el Imperio nunca terminó. Que todo el tiempo es una cosa en estado sólido que está sucediendo todo a la vez.

Y está este pequeño trozo especialmente estremecedor que leo en una de sus cartas, donde dice "He encontrado el nombre de la entidad que está contactándome. Se llama Asclepio". Pensé que esto era un poco, ya sabes, un poco preocupante [ríe a carcajadas]. Sonaba como si yo hubiera tenido una experiencia muy parecida, y parecía estar relacionada con la misma entidad. Ahora, no sé qué hacer con eso. Creo que podrías decir que... quiero decir, los magos dirían que hay una "corriente" en torno a la serpiente, una energía si lo quieres, a la que la gente podría conectarse. Y podrían entender esta energía de diversas maneras; como Asclepio, o como Glycon, o el Kundalini, o lo que sea; pero se trata esencialmente de un tipo de energía sinuoso que asociamos con la serpiente y con cierto tipo de consciencia".
(Alan Moore, entrevistado en 2003)

---


"¿QUÉ DEMONIOS SABEMOS DEL TIEMPO?"

"En lo que respecta al tiempo, hay algunas buenas ideas, pero aún confusas", prosigue Carlo Rovelli. Sin embargo, junto con el matemático francés Alain Connes, ha demostrado recientemente que un flujo temporal, que no existe a nivel microscópico puede surgir de nuestra inevitable necesidad de compresión de la información a nivel macroscópico. Más precisamente, es al despreciar las diferencias de información entre los estados elementales que adquiriríamos la posibilidad de observar un parámetro "t", independiente de los mismos estados y que tiene todas las características del tiempo...

Como la entropía, el tiempo, visto con gafas informáticas, dependería entonces de las capacidades de tratamiento informático del observador y no existiría más que para "seres de nivel intermedio" como nosotros. Más que un flujo independiente que marca la sucesión de los acontecimientos, sería en definitiva la marca de nuestra incapacidad de apreciar los detalles. Es lo que resume la frase de choque del físico teórico y filósofo de la ciencia ruso Alexei Grinbaum, que ha consagrado parte de su tesis a esta cuestión: 'El tiempo es la ignorancia'".
(Extractos de "Aux limites de la matière, la realité n'est plus une certitude", artículo publicado en la revista de divulgación científica Science & Vie, nº 1057, octubre de 2005, y traducido aquí)

---

"-Entonces, ¿qué demonios sabemos del tiempo?

-El tiempo... es un concepto que se utiliza en Física, pero es inquietante que se utilice de distintas maneras en distintas parcelas de la Física.

En la relatividad especial el tiempo se trata de la misma manera que el espacio, y un observador en movimiento verá como tiempo lo que nosotros vemos como espacio y viceversa, de manera que el tiempo y el espacio se mezclan en lo que llamamos "transformaciones de Lorentz". De esto trata la relatividad especial. El tiempo en esa teoría está muy relacionado con el espacio, es prácticamente intercambiable.

En mecánica cuántica, sin embargo, el tiempo recibe un tratamiento muy distinto al del espacio, es completamente diferente. Y por eso es tan difícil unificar mecánica cuántica y relatividad. (...) Sin embargo, la relatividad general, en la que se permite la curvatura del tiempo y el espacio, todavía no se ha integrado totalmente con la mecánica cuántica. Y es todo un reto.

Además de eso hay un reto distinto. El tiempo tal y como lo percibimos parece ser muy distinto al tiempo que aparece en las ecuaciones de la Física; sin duda no percibimos que tiempo sea lo mismo que espacio, de la misma manera que no percibimos las vicisitudes de la mecánica cuántica.

-¿Y qué tienen que ver esas ecuaciones o esos conceptos con nuestra conciencia?

-Es un reto enorme y a mí se me escapa, pero creo que debemos llegar a comprender más profundamente la mecánica cuántica y la conciencia antes de poder resolverlo.

(...) El tiempo no pasa, simplemente ES. Y así es como aparece en la relatividad, ¿sabes? En ella el concepto fundamental no es el tiempo, sino el espaciotiempo. Y de la misma manera que pensamos que el espacio siempre está allí, en la relatividad el tiempo y el espacio están tan estrechamente vinculados que realmente deberíamos pensar que el espaciotiempo está simplemente 'ahí'. Así que no se trata de que el futuro cobre existencia, sino que el futuro está en cierto modo 'ahí', es parte de lo que hay allí fuera. Simplemente nosotros lo vemos así... Nosotros, que lentamente avanzamos por nuestras líneas en el espacio y el tiempo, lo vemos desplegarse ante nosotros. Pero en las ecuaciones el tiempo es algo que no discurre. Simplemente está ahí".
--Frank Wilczek, Premio Nobel de Física de 2004, entrevistado en 2007 por Eduard Punset para el programa REDES, La Dos de RTVE. Video: