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jueves, 21 de mayo de 2009

RENOVABLES 2050


Las energías renovables podrían abastecer 56 veces la demanda de electricidad de España en 2050

(Informe Renovables 2050 )

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Traigo esto aquí al hilo de algo que ya comentamos en la Física de lo Imposible:

"P.- ¿Cuál será la energía del futuro?

R.- Nos esperan años de caos total, pero en una década se consumará la transición hacia las energías renovables. La fisión nuclear ha resultado ser una alternativa muy peligrosa: no podemos permitirnos el lujo de pasar a las próximas generaciones desechos altamente radiactivos durante millones de años. El futuro será de la energía solar combinada con el hidrógeno, aunque en 30 años o así se hará realidad la fusión, que al fin y al cabo es la energía de las estrellas"
(Michio Kaku, físico)

miércoles, 6 de mayo de 2009

EL DR. QUANTUM VISITA EL "PLANETA PLANO"...


¿Somos capaces de imaginar la cuarta dimensión? Antes de responder a eso, vamos a visualizar la analogía bidimensional que utilizaron Al Feldstein y Bernie Krigstein en MONSTER FROM THE FOURTH DIMENSION (viñetas de arriba), Carl Sagan en COSMOS e incluso Grant Morrison en ANIMAL MAN (con los dibujantes Chas Truog y Doug Hazlewood) y Alan Moore en PROMETHEA (con los dibujantes J. H. Williams III y Mick Gray). En estos dos últimos casos, cabe interpretar que la analogía bidimensional era, además, una metáfora de alguna otra cosa que los dos guionistas gnósticos querían darnos a entender con sus tebeos.

En resumen, tanto en ANIMAL MAN como en PROMETHEA: seres de un mundo de dos dimensiones (los personajes del cómic) despertaban su conciencia y comprendían que existía una tercera dimensión donde vivían seres de tres dimensiones... En ANIMAL MAN concretamente, esos seres del mundo tridimensional éramos nosotros, los lectores que leían mes a mes las aventuras de Animal Man y los demás personajes del tebeo, seres de dos dimensiones que vivían en un mundo de ficción (el del cómic ANIMAL MAN) creyendo que sus vidas eran reales.


Aquella etapa de ANIMAL MAN donde se rompió "la cuarta pared" tuvo su punto culminante cuando Animal Man comprendía la "verdadera naturaleza de la realidad", o, en palabras del propio Morrison, "el secreto del universo". Después de conocer a un personaje, físico de profesión, que le habló de la Teoría del Orden Implicado del físico cuántico David Bohm, y tras una ingesta de alucinógenos en Méjico, Buddy Baker alias Animal Man terminaba "viéndonos" a nosotros, los lectores:



Más tarde, Animal Man comenzaría a viajar por el tiempo cual Billy Pilgrim de MATADERO CINCO (Kurt Vonnegut), viaje que culminaría conociendo en persona al "dios" que le había creado. Es decir, al guionista de sus cómics: Grant Morrison. Así sucedió en ANIMAL MAN nº 26 (1990), episodio titulado muy apropiadamente DEUX EX MACHINA, en el que el propio Morrison "visitó" el mundo de dos dimensiones de Animal Man y conversó con él.



Algo parecido sucedía en el "apocalipsis" simbólico de PROMETHEA (2003), cuando la heroína de la serie venía a traer el "día del juicio final", y éste no consistía en el fin literal del mundo sino -como algunas profecías mayas predicen, por cierto, algo que a buen seguro Moore habrá tenido en cuenta- una revelación completa sobre la "auténtica naturaleza de la realidad". En medio de una orgía donde los momentos temporales se confundían y los propios autores del tebeo aparecían en las viñetas, una de las secundarias de la serie era "sacada" del mundo de cómic de dos dimensiones por un ser que habitaba un mundo situado "fuera" del cómic, en un "hiperespacio". Para visualizarlo, pongo de nuevo estas dos viñetas del "apocalipsis" según Moore, J.H. Williams III y Mick Gray (color de Jeromy Cox):



Obsérvese el efecto "casas sin techo" que produce una secuencia de cómic vista desde esa perspectiva, y la ilusión "temporal" y "secuencial" que viven los personajes del cómic: evidentemente, la percepción del tiempo no puede ser la misma para el personaje que vive en el cómic que para el ser tridimensional que habita un "hiperespacio" fuera del cómic.

Para visualizar nuevamente la analogía del paso de dos dimensiones a tres, vamos a ver ahora un video donde el Doctor Quantum visita el "Planeta Plano" y le muestra la tercera dimensión a un ser de dos dimensiones que al principio se caga de miedo.



Después de esto, quizás estemos en mejor situación para imaginar cómo seres de un mundo de tres dimensiones como nosotros podríamos visualizar un mundo cuatridimensional. Y cómo un hipotético ser cuatridimensional (la cuarta dimensión en la física moderna después de Einstein es, recordemos, el tiempo) podría "vernos" a nosotros en cualquier punto del espacio-tiempo.

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Más:

-EL TIEMPO ES LA IGNORANCIA
-ASÍ ES COMO FUNCIONA

domingo, 3 de mayo de 2009

FÍSICA DE LO IMPOSIBLE.


"Pregunta.- Viajes en el tiempo, teletransporte, invisibilidad, universos paralelos.... ¿Cuánto hay de ciencia y cuanto de ficción en el futuro que usted dibuja?

Respuesta.- Cuando escribí Física de lo imposible, vi muchas películas de ciencia ficción con una premisa de fondo: ¿cuántas de estas cosas serán finalmente posibles? Mi conclusión es que el 80% de todo lo que vemos en el cine será realidad en un siglo.

(...) P.- Usted vaticina que la invisibilidad y el teletransporte están también a la vuelta de la esquina...

R.- La capa de invisibilidad ya existe y ha sido probada por científicos británicos y norteamericanos, que han hecho desaparecer un objeto desviando las microondas a su alrededor. El teletransporte también es una realidad: podemos tomar un átomo y hacerlo mover de extremo a extremo de una habitación. El siguiente paso será teletransportar moléculas, o incluso un gen. Una célula es mucho más difícil, y no digamos un ser humano, teniendo en cuenta que estamos compuestos por 50 billones de células. Tendríamos que morir antes y ser reformados, como el capitán Kirk en Star Trek.


P.- ¿Dónde está el límite entre la ciencia y la ficción?

R.- La frontera es a veces muy difusa, y siempre hemos tenido visionarios como Julio Verne, que con la ayuda de los científicos vislumbró París en el siglo XX. El fax, los rascacielos de cristal, los coches de gasolina... Verne escribió sobre todos esto cuando se veía como algo «imposible», y sin embargo aquí estamos.

P.- ¿Usted se siente más cerca de Einstein o de Flash Gordon?

R.- En mis tebeos de Flash Gordon vi las primeras pantallas de televisión mucho antes de que fueran realidad... Einstein fue mi otro héroe de la niñez: me fascinó el hecho de que al morir dejara inacabada su Teoría del Todo. Ese ha sido mi empeño como científico.

(...) P.- ¿Qué le parece que un premio Nobel de Física, Steven Chu, lleve las riendas de la Energía en EEUU?

R.- La apuesta de Obama por la ciencia es totalmente lógica. Al fin y al cabo, la ciencia siempre ha sido el motor del progreso y de la riqueza. El problema es que la riqueza nos vuelve avariciosos, y periódicamente caemos en crisis como ésta. Obama ha puesto también el dedo en la llaga del cambio climático: no podemos seguir echando CO2 a la atmósfera; hay que virar urgentemente hacia energías limpias.

P.- ¿Cuál será la energía del futuro?

R.- Nos esperan años de caos total, pero en una década se consumará la transición hacia las energías renovables. La fisión nuclear ha resultado ser una alternativa muy peligrosa: no podemos permitirnos el lujo de pasar a las próximas generaciones desechos altamente radiactivos durante millones de años. El futuro será de la energía solar combinada con el hidrógeno, aunque en 30 años o así se hará realidad la fusión, que al fin y al cabo es la energía de las estrellas".

--Michio Kaku, catedrático de Física Teórica en la Universidad de Nueva York y divulgador científico. La entrevista sigue aquí. Ayer precisamente compré su nuevo libro, FÍSICA DE LO IMPOSIBLE (Editorial Debate), subtitulado ¿PODREMOS SER INVISIBLES, VIAJAR EN EL TIEMPO Y TELETRANSPORTARNOS?, y hoy Fernando me manda por mail este enlace (gracias).

SE PUEDEN HACER INVISIBLES.

Sobre las posibilidades científicas para el futuro ya hablamos aquí, y sobre el hiperespacio y Michio Kaku, aquí.

Sobre la "capa de invisibilidad", ya desarrollada hasta un cierto punto, salió hace tres años en Con C de Arte, y en los comentarios estuvimos hablando sobre el tema con científicos... y con F. Gordon ; )

No dejéis de leer estos enlaces si no lo hicísteis en su día, seguro que os sorprenden.

(Arriba del todo, el FLASH GORDON de Don Moore y Alex Raymond, finales de los años 30 del siglo XX; aquí arriba a la izquierda, viñeta de LOS 4 FANTÁSTICOS de Stan Lee y Jack Kirby, primeros 60; debajo, clic para ampliar, viñetas "invisibles" de MARTHA WASHINGTON GOES TO WAR, 1995, por Frank Miller, Dave Gibbons y Angus McKie)



ACTUALIZACIÓN

Baten el récord del teletransporte al enviar fotones entre La Palma y Tenerife:
"Un equipo de científicos austríacos, liderado por el conocido físico Anton Zeilinger, ha batido un nuevo récord al conseguir transferir fotones entrelazados entre las islas españolas de La Palma y Tenerife, a 144 kilómetros de distancia, sin ningún tipo de conexión".

miércoles, 29 de abril de 2009

EL TIEMPO ES LA IGNORANCIA.

"Los ángeles no conocen el tiempo"
Emmanuel Swedenborg (1688-1772), científico, filósofo y místico sueco.

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REVELACIONES.


"Durante la conferencia que Jorge Luis Borges impartió en la Universidad de Belgrano el 16 de junio de 1978, el escritor relató someramente las visicitudes de la obra y la vida del místico sueco Emanuel Swedenborg. Así, explica cómo sucedió el cambio de perspectiva que a los 56 años lo arrebató del estudio de la ciencia y lo condujo a la teología y el esoterismo. El cambio de perspectiva supuso un cambio de estilo también, del barroquismo a una árida prosa que buscaba la exactitud de la descripción. Dichos cambios se deben a una serie de revelaciones en las que Jesucristo se presentó en la casa londinense de Swedenborg para requerir de él una misión: reconducir la religión y la interpretación de las escrituras cristianas. Con los poderes de un Fausto para visitar cielo e infierno, pero evitando el pacto diabólico, Swedenborg recibió permiso para contarle a la humanidad los secretos de la vida después de la muerte. El encuentro se produjo de la siguiente manera: Swedenborg se hallaba mirando por la ventana cuando vio llegar a un hombre por su calle hacia él llegando a sentir una empatía instantánea. Para su sorpresa, aquel hombre se dirigió a su puerta y llamó. Al abrir, Swedenborg sintió una confianza absoluta, una necesidad de entrega hacia ese individuo, que se presentó a sí mismo como Jesucristo. Tomando agradablemente un té con él, éste le reveló su preocupación por el rumbo de la Iglesia y le anunció que él era el indicado para explicar al mundo el camino correcto. Borges arguye que muchos místicos pueden pasar por locos, pero el caso de Swedenborg es especial, tanto por su enorme capacidad intelectual, como por el tremendo prestigio científico del que gozaba como por el radical viraje que supuso en su vida y obra. Destaca también como prueba de verosimilitud de estos escritos la sencilla facilidad de su prosa, enfrentada a la tradicional exaltación mística y a su misma prosa anterior, densa y abstrusa, como a la enorme originalidad de sus planteamientos, los cuales han sido fundamentales en la conformación del concepto de cielo moderno".

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BORGES Y EL MISTERIO DE SWEDENBORG.

"El hecho cardinal de su vida humana ocurrió en Londres, en una de las noches de abril de 1745. Swedenborg mismo lo ha denominado el grado discreto o grado de separación. Lo precedieron sueños, plegarias, períodos de incertidumbre y de ayuno y, lo que es harto más singular, de aplicada labor científica y filosófica. Un desconocido, que silenciosamente le había seguido por las calles de Londres, y de cuyo aspecto nada sabemos, apareció de pronto en su cuarto y le dijo que era el Señor. Directamente le encomendó la misión de revelar a los hombres, ahora sumidos en el ateísmo, en el error y en el pecado, la verdadera y perdida fe de Jesús. Le anunció que su espíritu recorrería cielos e infiernos y que podía conversar con los muertos, con los demonios y con los ángeles.

A la sazón, el elegido contaba cincuenta y siete años; durante casi treinta años más llevó una vida visionaria, que fue registrando en densos tratados de prosa clara e inequívoca. A diferencia de otros místicos, prescindió de la metáfora, de la exaltación y de la vaga y fogosa hipérbole.

(...) Al dictar estas líneas, siento que me detiene la incredulidad del lector como un alto muro de bron­ce. Dos conjeturas la hacen fuerte: La deliberada impostura de quien ha escrito esas cosas extrañas o el influjo de una demencia brusca o gradual. La pri­mera es inadmisible. Si Emanuel Swedenborg se hubiera propuesto engañar, no habría recurrido a la publicación anónima de buena parte de su obra, como lo hizo en los nueve volúmenes de su Arcana Caelestia, que renuncian a la autoridad que confiere un nombre ya ilustre. Nos consta que en el diálogo no procuraba hacer prosélitos. A la manera de Emerson y de Walt Whitman, creía que los argumentos no persuaden a nadie y que basta enunciar una verdad para que los interlocutores la acepten. Siempre rehuía la polémica. En su obra entera no se descu­brirá un solo silogismo; no hay sino tersas y tranquilas afirmaciones. Me refiero, claro está, a sus tratados místicos.

La hipótesis de la locura no es menos vana. Si el redactor del Daedalus Hiperboreus y del Prodromus Principiorum Rerum naturalium se hubiera enloque­cido, no deberíamos a su pluma tenaz la ulterior redacción de miles de metódicas páginas, que representan una labor de casi treinta años y que nada tienen que ver con el frenesí.

Consideremos ahora las coherentes y múltiples visiones, que ciertamente encierran mucho de milagroso. William White ha observado agudamente que otorgamos con docilidad nuestra fe a las visiones de los antiguos y propendemos a rechazar las de los modernos, o nos burlamos de ellas. Creemos en Ezequiel porque lo enaltece lo remoto en el tiempo y en el espacio, creemos en San Juan de la Cruz porque es parte integral de la literatura española, pero no en William Blake, discípulo rebelde de Swedenborg, ni en su aún cercano maestro.

(...) los ángeles, en cualquier sitio que estén, siempre miran de frente al Señor. En el orbe espiritual el sol es la visible imagen de Dios. El espacio y el tiempo sólo existen de manera ilusoria; si una persona piensa en otra, ya la tiene a su lado".
(Jorge Luis Borges, en su conferencia de 1978 sobre Emmanuel Swedenborg)

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"-Usted decía hace un momento que Swedenborg viajó a Londres para conocer a Newton y que le parecía raro que no hubiera logrado hacerlo. Sin embargo en esa misma ciudad, tuvo lugar su encuentro con Cristo.

-Sí. Sé que el primer encuentro con Cristo fue en Londres, y los otros también. El estuvo además en Alemania, Holanda, los Países Bajos, pero finalmente se estableció en Londres.(...) A partir de ese momento su vida cambió totalmente. Abandonó el estudio de la ciencia; por ejemplo: la anatomía, la astronomía, las matemáticas, y se dedicó a registrar minuciosamente ese mundo espiritual. El diálogo con los ángeles empezó a ser un hecho cotidiano para él.

-¿Qué impresión le dio la manera en que escribe Swedenborg?

-Bueno. Generalmente, los místicos, tienden a escribir de un modo vago; él no. La obra de él es..., yo no diré prosaica, pero sí precisa. Es un poco..., como si él hubiera ido a la China, o hubiera ido a la India y describiera lo que ha visto.

-Como un científico...

-Sí, claro. El llevó esa... casi aridez, esa sequedad, esa precisión, a sus descripciones. Generalmente cuando se habla de éxtasis, se usan metáforas del amor, o metáforas del vino, metáforas arrebatadas. Pero en el caso de él no. El no busca efectos patéticos. El describe lo que ha visto. (...) Del mismo modo, las visiones de los místicos musulmanes, de los sufíes, no concuerdan con las de los cristianos. Quiere decir que hay como fuerzas o espíritus que cada uno ve de acuerdo con sus prejuicios o conocimientos. Posiblemente esos mismos ángeles, ese mismo Cristo, que él vio de ese modo, fue visto por místicos de otra tradición de otro modo.

(...)-Una pregunta en relación al tema, pero vinculada más directamente con usted. ¿Alguna vez desde su infancia hasta hoy, usted percibió, sintió o intuyó la presencia del mundo angélico o trascendente?

-No sé si llamarlo angélico o trascendente. Pero sé que... bueno... Yo dos veces en mi vida he sentido el hecho de vivir fuera del tiempo. Eso me ha ocurrido.., una vez fue en Palermo, y otra vez fue en uno de los puentes detrás de la estación de Constitución. Y esas dos veces, me habían sucedido cosas, bueno, que me habían conmocionado durante el día.
No sé... Una mujer me había dejado... Y de golpe estaba pensando en eso, y de pronto me vi así, en tercera persona, y sentí: 'qué puede importarme lo que le pasa a Borges, si yo soy Otra cosa; lo que me ha pasado es meramente circunstancial.' Ahora, yo no sé cuánto 'tiempo' duró ese estado; pero yo me sentí, no sé si feliz, pero como... bueno, como sereno, como arrebatado así de todo. Y he tratado de decirlo, una vez en un poema y otra vez en prosa, pero no sé si he logrado comunicar esa sensación."
(Jorge Luis Borges, entrevistado en 1984 por Christian Wildner acerca del científico y visionario sueco Emmanuel Swedenborg)

EMMANUEL SWEDENBORG
Más alto que los otros, caminaba
Aquel hombre lejano entre los hombres;
Apenas si llamaba por sus nombres
Secretos a los ángeles. Miraba
Lo que no ven los otros terrenales:
La ardiente geometría, el cristalino
Laberinto de Dios y el remolino
Sórdido de los goces infernales.
Sabía que la Gloria y el Averno
En tu alma están, y sus mitologías;
Sabía, como el griego, que los días
Del tiempo son espejos del Eterno.
En árido latín fue registrando
Ultimas cosas sin por qué ni cuándo.
Jorge Luis Borges

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TIGRE, TIGRE...

"La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo"
William Blake (1757-1827), poeta, pintor y místico; el “discípulo rebelde” de Swedenborg, en palabras de Borges

"Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo trazar tu aterradora simetría?"

(William Blake)

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LA MALA MEMORIA.


"–Es una mermelada muy buena –dijo la Reina.
–Bueno, de todos modos hoy no me apetece.
–Hoy no la tendrías aunque quisieras –dijo la Reina–. La regla es: mermelada ayer, mermelada mañana... pero no hoy.
–Pero de vez en cuando debe haber «mermelada hoy» –objetó Alicia.
–No; no puede ser –dijo la Reina–. La mermelada toca al otro día; como comprenderás, hoy es siempre éste.
–No os comprendo –dijo Alicia–. ¡Lo veo horriblemente confuso!
–Es lo que pasa al vivir hacia atrás –dijo la Reina con afabilidad–: siempre produce un poco de vértigo al principio...
–¡Vivir hacia atrás! –repitió Alicia con gran asombro–. ¡Jamás había oído nada semejante!
–Sin embargo, tiene una gran ventaja: la memoria funciona en las dos direcciones.
–Desde luego, la mía solo funciona en una –comentó Alicia–. No puedo recordar cosas antes de que hayan sucedido.
–Es mala memoria, la que funciona sólo hacia atrás –comentó la Reina".
--Lewis Carroll, A TRAVÉS DEL ESPEJO Y LO QUE ALICIA ENCONTRÓ ALLÍ, 1871.

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"No es posible hacerse una idea de la belleza e intensidad del sentimiento que experimentaba durante las visiones. Fueron lo más inmenso que he experimentado en mi vida. (...) Se recela de la expresión "eterno", pero yo sólo puedo describir el vivir como beatitud de un estado no temporal, en el cual presente, pasado y futuro son una misma cosa. Todo cuanto sucede en el tiempo estaba allí compendiado en una totalidad objetiva. Ya nada se encontraba separado en el tiempo ni podía medirse mediante normas temporales. El vivir podría definirse en última instancia como un estado, como un estado de ánimo, que, sin embargo, no puede imaginarse. ¿Cómo puedo imaginarme que existo a la vez anteayer, hoy y pasado mañana? Entonces algo no habría comenzado todavía, otra cosa sería de la más diáfana actualidad y nuevamente algo ya estaría terminado, y sin embargo, todo sería la misma cosa. Lo único que la percepción podría captar sería una suma, una irisada totalidad en la que estaría incluida tanto la esperanza de lo que comienza, como la sorpresa acerca de lo ya sucedido y la satisfacción o desilusión sobre el resultado de lo sucedido. Un todo indescriptible en el que se está inmerso; y, sin embargo, se percibe con objetividad completa.

(...) El mundo tridimensional en el tiempo y en el espacio me parece como un sistema de coordenadas: se separa en ordenadas y abscisas lo que "allí", en la intemporalidad e inespacialidad, puede mostrarse quizás como una prefiguración con muchas facetas, quizás como una difusa nube de conocimientos acerca de un arquetipo".
(Carl Jung, RECUERDOS, SUEÑOS, PENSAMIENTOS -1961)


EL RELOJERO.



“Billy Pilgrim ha volado fuera del tiempo. Billy se ha acostado siendo un viejo viudo y se ha despertado el día de su boda. Ha entrado por una puerta en 1955 y ha salido por ella en 1941. Ha vuelto a traspasar esa puerta y se ha encontrado en 1963. Ha visto su nacimiento y su muerte muchas veces, según dice, y viaja al azar hacia cualquier momento de su vida. Eso dice. Billy Pilgrim es un espástico en cuanto al tiempo; no puede controlar lo que va a sucederle y sus excursiones no siempre son divertidas. Vive en constante temor, según dice, pues no sabe nunca que parte de su vida le va a tocar representar al momento siguiente”.
(Kurt Vonnegut, MATADERO CINCO, 1969)

"Hasta cierto punto, es una metáfora. Pero también lo digo de forma literal... Pero, sea como sea, el acontecimiento central de mi carrera en la magia fue algo que me ocurrió hace cinco o seis años. De hecho, puedo dar la fecha exacta: fue el 7 de enero de 1994. Tuve una experiencia que podría denominarse como iluminadora o... o como quieras llamarlo de acuerdo con tu sistema de creencias. El caso es que fue muy agradable y no me dejó incapacitado ni redujo mi funcionalidad... Más bien, me suministró mucha información. Una de las cosas que me pasó es que, en un momento determinado, me sentí como si estuviera fuera del tiempo. En aquel momento, mi percepción, lo que para mí era cierto, fue que todo el tiempo ocurría en un mismo instante, y sentí que las profecías no eran sino recuerdos y que, en cierta medida, sólo existe un único instante. (...) Todos los instantes ocurren al mismo tiempo en la eternidad. En el caso de la magia, mucha gente ha apuntado hacia esto. Por ejemplo, Emmanuel Swedenborg, que era un visionario sueco que vino a Inglaterra y fundó su propia iglesia. En su libro decía que "los ángeles no saben nada del tiempo".

Pero, volviendo a mi experiencia, después recordé lo que había escrito sobre el Dr. Manhattan en Watchmen. Y me dio la impresión -aunque puede que fuera una alucinación- de que más que tener una experiencia basada en mis recuerdos de mi propio trabajo de hacía seis años, mi trabajo de hacía seis años era un "pre-eco" de dicha experiencia.

Como si estuvieras recordando la experiencia que más tarde ibas a tener...

Exacto. Sin embargo, cuando escribí lo del Dr. Manhattan todo estaba en el terreno de la teoría. Estaba jugando con el concepto poético de la causalidad en el tiempo. Pero después de tener esta experiencia, está claro que se trataba de algo más personal. Incluso aunque mi experiencia hubiera sido una alucinación, o simple locura, o lo que sea, seguía siendo una experiencia que yo había tenido a nivel sensorial. Así que tenía que interiorizarla".
(Alan Moore, entrevistado por Jaime Rodríguez en la revista U -nº18, diciembre 1999)

KUNDALINI EXPRESS.
"A principios de enero de 1994, de repente, se convirtió en un tema menos remotamente académico para mí [ríe]. Me hallé en medio de lo que parecía una experiencia mágica completa que no podía explicarme realmente.

¿Qué quieres decir?

Cuando ves que te has pasado al menos parte de una tarde hablando con una entidad que te dice que es un demonio goético específico que fue mencionado por primera vez en el Libro apócrifo de Tobid... [ríe con suavidad]. No hay muchas formas en las que puedas asumir eso. La más obvia es que tuviste algún tipo de alucinación, o que tuviste algún tipo de ruptura mental, una psicosis, algo por el estilo. Lo cual está bien, a no ser que haya otra gente contigo que haya tenido experiencias similares en el mismo momento, o algo así. Así que cuando dices, vale, esto ha sido algún tipo de experiencia real, tienes que pensar, bueno, ¿fue entonces algo puramente interno? ¿Era esto alguna parte de mí mismo a lo que he dado un nombre y rostro, o que he proyectado de alguna forma? Es posible. ¿O era lo que decía que era? ¿Era esto algún tipo de entidad totalmente externa que de hecho era lo que decía ser y que me estaba hablando? Es posible.

Intento no eliminar ninguna de las posibilidades. Lo que parece más satisfactorio es la idea de que podrían ser ambas cosas, podría estar dentro y fuera de tí. Eso no tiene ningún sentido desde una perspectiva lógica, pero es lo que más me satisface emocionalmente. Parece más cierto.

Esto son experiencias de gnosis. O las has tenido o no las has tenido. Por ejemplo, la primera experiencia que tuve... esto es muy difícil de describir, pero yo y un amigo muy cercano, nos sentimos como si nos hubiera llevado una entidad específica a la experiencia. La entidad a mí y a mi amigo nos parecía... [suspiro]... parecía este dios serpiente romano del Siglo II llamado Glycon.


Ese dios serpiente romano del Siglo II es una de las formas por las que se conoce en ocasiones este tipo de energía. Porque la serpiente es un símbolo que atraviesa casi todo sistema mágico, y cada religión. En los sistemas de yoga tienes la serpiente del Kundalini. En los mitos amazónicos de la creación en las Indias Amazónicas tienes innumerables serpientes que toman parte en la creación. Igual con la Biblia: la serpiente en el jardín del Edén. El Gusano de [inaudible]. La serpiente de Midgard enrollada tres veces en torno al mundo. Es difícil encontrar una religión que no tenga una serpiente en algún lugar.






Así que tuvimos esta experiencia. Al menos parte de ella parecía estar totalmente fuera del Tiempo. Había una percepción de que el Tiempo estaba sucediendo todo a la vez. El tiempo lineal era puramente una construcción de la mente consciente, y de hecho el Tiempo es mucho más de la forma en la que gente como Stephen Hawking parece describirlo, con el EspacioTiempo casi como una pelota enorme con el Big Bang en un lado y el Big Crunch en el otro, pero existiendo todos los momentos a la vez, en este enorme agujero en el presente. Es sólo nuestra consciencia la que se está moviendo a través de ello, de A a B a C y a D. De hecho, el alfabeto al completo está ahí, desde el principio. Así que estaba esta percepción, de que estábamos fuera del Tiempo. Desde esa perspectiva, era posible ver que todo el Tiempo estaba de hecho sucediendo a la vez.


(...) Ahora bien, lo que se supone que era este dios Glycon en el momento de su nacimiento, era la segunda venida del dios Asclepio; este es el dios de la medicina, que suele mostrarse tradicionalmente como un hombre anciano con una serpiente alrededor de su vara. Este es el origen del símbolo del cadúceo que ves en las ambulancias y los hospitales. Por eso es por lo que la serpiente se asocia con la curación, por Asclepio. Ahora, imagínate mi sorpresa cuando algunos años después de haber tenido esta experiencia preliminar, estaba leyendo "Las Cartas Completas de Philip K.Dick" [ríe entre dientes]. Esto era, lo que escribió a principios de los 70, justo antes de su experiencia VALIS, antes de que se volviera completamente loco. Habla en términos muy claros sobre cosas según suceden. Está hablando sobre cómo está obteniendo toda esta información que parece estar siendo enviando directamente a su cerebro como luz. La luz rosa. Y está hablando sobre cómo parte de ella parece tener que ver con el Sacro Imperio Romano. Parte parece tener que ver con la Roma de los siglos II y III. Parte también parece tener que ver con la percepción de que todo el tiempo está sucediendo a la vez. Y que, en sus propias palabras, el Imperio nunca terminó. Que todo el tiempo es una cosa en estado sólido que está sucediendo todo a la vez.

Y está este pequeño trozo especialmente estremecedor que leo en una de sus cartas, donde dice "He encontrado el nombre de la entidad que está contactándome. Se llama Asclepio". Pensé que esto era un poco, ya sabes, un poco preocupante [ríe a carcajadas]. Sonaba como si yo hubiera tenido una experiencia muy parecida, y parecía estar relacionada con la misma entidad. Ahora, no sé qué hacer con eso. Creo que podrías decir que... quiero decir, los magos dirían que hay una "corriente" en torno a la serpiente, una energía si lo quieres, a la que la gente podría conectarse. Y podrían entender esta energía de diversas maneras; como Asclepio, o como Glycon, o el Kundalini, o lo que sea; pero se trata esencialmente de un tipo de energía sinuoso que asociamos con la serpiente y con cierto tipo de consciencia".
(Alan Moore, entrevistado en 2003)

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"¿QUÉ DEMONIOS SABEMOS DEL TIEMPO?"

"En lo que respecta al tiempo, hay algunas buenas ideas, pero aún confusas", prosigue Carlo Rovelli. Sin embargo, junto con el matemático francés Alain Connes, ha demostrado recientemente que un flujo temporal, que no existe a nivel microscópico puede surgir de nuestra inevitable necesidad de compresión de la información a nivel macroscópico. Más precisamente, es al despreciar las diferencias de información entre los estados elementales que adquiriríamos la posibilidad de observar un parámetro "t", independiente de los mismos estados y que tiene todas las características del tiempo...

Como la entropía, el tiempo, visto con gafas informáticas, dependería entonces de las capacidades de tratamiento informático del observador y no existiría más que para "seres de nivel intermedio" como nosotros. Más que un flujo independiente que marca la sucesión de los acontecimientos, sería en definitiva la marca de nuestra incapacidad de apreciar los detalles. Es lo que resume la frase de choque del físico teórico y filósofo de la ciencia ruso Alexei Grinbaum, que ha consagrado parte de su tesis a esta cuestión: 'El tiempo es la ignorancia'".
(Extractos de "Aux limites de la matière, la realité n'est plus une certitude", artículo publicado en la revista de divulgación científica Science & Vie, nº 1057, octubre de 2005, y traducido aquí)

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"-Entonces, ¿qué demonios sabemos del tiempo?

-El tiempo... es un concepto que se utiliza en Física, pero es inquietante que se utilice de distintas maneras en distintas parcelas de la Física.

En la relatividad especial el tiempo se trata de la misma manera que el espacio, y un observador en movimiento verá como tiempo lo que nosotros vemos como espacio y viceversa, de manera que el tiempo y el espacio se mezclan en lo que llamamos "transformaciones de Lorentz". De esto trata la relatividad especial. El tiempo en esa teoría está muy relacionado con el espacio, es prácticamente intercambiable.

En mecánica cuántica, sin embargo, el tiempo recibe un tratamiento muy distinto al del espacio, es completamente diferente. Y por eso es tan difícil unificar mecánica cuántica y relatividad. (...) Sin embargo, la relatividad general, en la que se permite la curvatura del tiempo y el espacio, todavía no se ha integrado totalmente con la mecánica cuántica. Y es todo un reto.

Además de eso hay un reto distinto. El tiempo tal y como lo percibimos parece ser muy distinto al tiempo que aparece en las ecuaciones de la Física; sin duda no percibimos que tiempo sea lo mismo que espacio, de la misma manera que no percibimos las vicisitudes de la mecánica cuántica.

-¿Y qué tienen que ver esas ecuaciones o esos conceptos con nuestra conciencia?

-Es un reto enorme y a mí se me escapa, pero creo que debemos llegar a comprender más profundamente la mecánica cuántica y la conciencia antes de poder resolverlo.

(...) El tiempo no pasa, simplemente ES. Y así es como aparece en la relatividad, ¿sabes? En ella el concepto fundamental no es el tiempo, sino el espaciotiempo. Y de la misma manera que pensamos que el espacio siempre está allí, en la relatividad el tiempo y el espacio están tan estrechamente vinculados que realmente deberíamos pensar que el espaciotiempo está simplemente 'ahí'. Así que no se trata de que el futuro cobre existencia, sino que el futuro está en cierto modo 'ahí', es parte de lo que hay allí fuera. Simplemente nosotros lo vemos así... Nosotros, que lentamente avanzamos por nuestras líneas en el espacio y el tiempo, lo vemos desplegarse ante nosotros. Pero en las ecuaciones el tiempo es algo que no discurre. Simplemente está ahí".
--Frank Wilczek, Premio Nobel de Física de 2004, entrevistado en 2007 por Eduard Punset para el programa REDES, La Dos de RTVE. Video:

miércoles, 1 de abril de 2009

(PARÉNTESIS CUÁNTICO)


Si leíste el post "LA REALIDAD YA NO ES UNA CERTEZA", tenemos ahora comentario invitado aclarando más sobre los fenómenos misteriosos de la mecánica a nivel subatómico, sin parangón con la mecánica clásica del universo visible, y la reciente interpretación de esa mecánica cuántica como "teoría de la información". Al habla Enrique Vela (muchas gracias):

Añado este comentario aquí porque me he retrasado tanto en escribirlo que a lo mejor ya nadie lee lo relativo al post sobre cuántica e información. En todo caso, Pepo puede recolocarlo donde le parezca mejor si lo ve conveniente.

El problema de la interpretación de la mecánica cuántica, que colea desde sus inicios, se centra en la aparentemente inexplicable pérdida de objetividad de la ciencia que se produciría cuando admitimos que el proceso de medir altera los estados cuánticos. Más allá de que exista una alteración mínima inevitable impuesta por la relación de incertidumbre de Heisenberg, se plantea la cuestión de qué pasa con el concepto de una realidad independiente del hombre si el proceso macroscópico de medir es probabilista y altera de forma imprevisible el estado microscópico. ¿Qué existía antes de medir que da ese resultado de medida? ¿Existía algo? Parece que acabásemos en una variante del dilema del árbol que cae en el bosque pero nadie lo ve. ¿Cómo está el gato de Schrödinger, vivo o muerto? No hay término medio. La lógica usual vacila...

[Nota para profanos: el principio de incertidumbre de Heinsenberg (1927) estableció que es imposible medir simultáneamente la posición de una partícula y la cantidad de movimiento de esa partícula, con lo cual no es posible determinar su trayectoria con precisión. Cuanto mayor sea la exactitud con que se conozca la posición de la partícula, mayor será el error en su velocidad, y viceversa. Solamente se puede determinar la probabilidad de que la partícula esté en una región determinada. La razón es que para detectar la partícula hace falta un fotón de luz que choque con ella, y ese choque modifica instantáneamente su posición y velocidad; la propia medida del observador modifica los datos recogidos con un error que resulta imposible reducir del todo. Esta indeterminación a nivel subatómico rompe con el determinismo y la predictibilidad de la mecánica clásica que explicaba el universo visible.
La paradoja del "gato de Shcrödinger" por su parte fue un experimento imaginario que expuso el fenómeno de la superposición cuántica y cómo el comportamiento de las partículas subatómicas sólo puede determinarse probabilísticamente porque el hecho de observar modifica el estado del sistema que se quiere observar. Video de REDES sobre la "paradoja del gato"]


Desde que me explicaron esto en la carrera a mí siempre me ha parecido que se trataba de un dilema bizantino levantado sobre planteamientos equivocados de algún modo. Sin embargo, las distintas facciones (los que querían volver al status de la física clásica y los que veían la cuántica como inevitable) han depurado los términos lógicos de la cuestión hasta el punto de probar teoremas (Bell) y diseñar experimentos discriminatorios (Aspect).

[Nota: el experimento de Alain Aspect en 1982 demostró que el cambio en una partícula podía causar un cambio correspondiente en otra partícula correlacionada con ella, de modo instantáneo y aunque estuvieran separadas por enormes distancias, a una velocidad "superior a la luz" -algo imposible en la relatividad de Einstein-. Dicho de otra forma, sin trasmisión de una acción causal a distancia, o sea, sin presencia local (causalidad no-local a nivel subatómico) ].


El resultado indica que los experimentos siguen siempre lo que predice la mecánica cuántica y que, por lo tanto, hay que renunciar a alguna de las hipótesis del teorema que llevarían a otro resultado. Esto se traduce en dos posibilidades: o renunciamos a la existencia de una realidad independiente del hombre o renunciamos al carácter local de la física. Esto último supone que dos sistemas separados no pueden actuar el uno sobre el otro a distancia de forma instantánea y está relacionado con otro de los misterios cuánticos supuestamente inexplicables, el entrelazamiento. En el fondo es lo mismo planteado de otra manera.

Un sistema con dos partes entrelazadas que se separan (dos electrones viajando en direcciones opuestas). A uno se le mide el spin y se obtiene un resultado. Automáticamente, el otro (si el sistema inicial partía de spin cero) está en el estado opuesto. Antes, cada uno estaba en un estado mezcla de las 2 posibilidades. Al medir, aparentemente, obligamos al electrón no medido a colocarse en posición, sin mediar intercambio de información entre ellos. No sé si a vosotros os pasa lo mismo: ¿no es este enunciado engañoso? Los electrones no son exactamente desconocidos: estaban juntos en el pasado, dentro del mismo cono de luz.

He estado leyendo un artículo de Christopher Fuchs, uno de los representantes de las ideas del post que colgó Pepo, que resume su planteamiento. Fuchs parte de que toda medida es un proceso en el que se adquiere información y se reduce ignorancia. Acepta que no se podrá volver al planteamiento determinista clásico pero no acepta que la subjetividad del observador altere la realidad subyacente e intenta ver cómo puede ser válida la interpretación probabilística cuántica. Llama la atención sobre el hecho de que las probabilidades se refieren a resultados de medidas y, por lo tanto, a información, no directamente a la realidad. Cuando hablamos de la probabilidad de un estado hacemos una afirmación sobre lo que esperamos obtener si lo medimos. Después de medir, tenemos más información y se alteran las probabilidades que quedan para posteriores medidas. En esencia, su explicación se basa en esto: lo que se altera con la medida en un estado cuántico no es el sistema físico sino nuestras espectativas sobre futuras medidas. Seguimos sin poder saber más de cómo estaba el sistema antes de medirlo, pero sí sabemos más de cómo estará si lo volvemos a medir. De esta forma, lo que pasa con el entrelazamiento es que obtenemos información a distancia, pero no alteramos nada.

Para apoyar esto Fuchs desarrolla conceptos que entran más en la matemática pero que esencialmente se basan en comparar el proceso de medida (antiguo colapso de la función de onda famoso, o variación brusca del estado de un sistema después de haber obtenido una medida) con un proceso de probabilidad condicionada que sigue el Teorema de Bayes y consigue una cierta equivalencia matemática entre ambos procesos, con lo que sustenta su hipótesis de que el dilema interpretativo se salda como un proceso de teoría de la información. La Regla de Bayes te da la probabilidad para un proceso que se ignora condicionada a que haya sucedido seguro otro suceso con el que tiene relación y se compara con la probabilidad antes de medir y después de medir un valor determinado x.

Para mí resulta convincente en el sentido de que, en cierta forma, yo siempre he intuído que la discusión estaba sacada de contexto y que es absurdo pensar que nuestra intervención determina la realidad microscópica. Alterarla sí, Heisenberg nos marca ese límite tan claro como el de la velocidad de la luz, pero antes de existir el hombre, existían muchas cosas que no nos esperaron para ponerse a funcionar. Pero, por supuesto, toda la ciencia no es más que el estudio de la forma en que la mente comprende la realidad más que el estudio de la realidad misma, como demuestra el hecho de que los avances más espectaculares han venido derivados del reconocimiento de que la posición del hombre determina cómo ha interpretado lo que medía (relatividad, teorías gauge...).

Enrique Vela



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Plus: TRES VIDEOS.

1) RELATIVIDAD Vs. CUÁNTICA. Video divulgativo sobre el problema de la unificación de la relatividad general con la mecánica cuántica



2) ENIGMAS DEL UNIVERSO EN "REDES" (LA 2). MATERIA OSCURA Y ENERGÍA OSCURA



3) HIPERESPACIO, MULTIVERSO. SUPERCUERDAS COMO POSIBLE TEORÍA UNIFICADORA DE LA RELATIVIDAD Y LA CUÁNTICA ("REDES", LA 2)



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ACTUALIZACIÓN

Carl Sagan explica en su serie COSMOS las dimensiones extra del "hiperespacio" con un símil a base de cuadrados de papel, manzanas e "hipercubos" (gracias, Demetrio). En realidad es parecido a las explicaciones de aquella historieta de 1953 de Al Feldstein y Bernie Krigstein sobre un "monstruo de la quinta dimensión" (abajo).





ACTUALIZACIÓN 2

·La realidad cuántica existe aunque no sea observada· (gracias, harrynaybors). Personalmente nunca había dudado de eso.

martes, 24 de marzo de 2009

"LA REALIDAD YA NO ES UNA CERTEZA"


Nota: los extractos que pego a continuación son algo extensos, pero creo que merece la pena porque el artículo es muy interesante.

El concepto clásico de la física empieza a deshilacharse.
La erosión comenzó, de hecho, a principios del siglo XX, cuando los físicos empezaron a sondear la intimidad de nuestro mundo material. Estaban acostumbrados a representar los objetos como ondas o párticulas desplazándose en el espacio y en el tiempo, como olas en la superficie del mar o bolas en un tapete de billar. Pero una vez observados de muy de cerca, la luz, los átomos o los electrones, ninguno de ellos parece comportarse de forma tan simple. Por poner un ejemplo, la luz, considerada hasta entonces como una onda, muestra descaradamente un comportamiento digno de una partícula; y, a la inversa, el electrón que no parecía poder ser otra cosa que una partícula se comporta a menudo como una onda.

En unos pocos años, gracias a un esfuerzo conceptual único en la historia, los teóricos consiguieron levantar de manera totalmente EMPÍRICA un arsenal matemático capaz de describir todos estos comportamientos "abracadabrantes": en 1925 la mecánica cuántica nace oficialmente, para mantenerse inmutable desde entonces. (...) Tenemos que aceptar que las leyes que rigen la evolución de estos objetos les permiten estar relacionados más allá del espacio y del tiempo, estar en varios estados a la vez y reducirse aleatoriamente a uno cuando se les trata de observar, siguiendo leyes de probabilidad muy precisas... Todas ellas "aberraciones" con las cuales los físicos deben ahora bregar, pues estre extraño mundo cuántico es, en efecto el nuestro.


La mecánica cuántica, nunca pillada en falta, ha permitido con total éxito predecir las propiedades de los elementos químicos, el comportamiento de los lásers y los chips electrónicos, la estabilidad del ADN o la "explosividad" de las reacciones nucleares... sin duda, la mecánica cuántica está destinada a describirnos el comportamiento íntimo de toda la materia que nos rodea y nos constituye.

Todo esto plantea evidentemente un molesto problema. ¿Cómo aceptar que la teoría más perfeccionada de la física está hasta ese punto alejada de nuestros conceptos clásicos? ¿Es apropiado que su mensaje más fundamental sea tan poco aprehensible? ¿Cómo la realidad puede superar hasta este punto nuestra imaginación?

Desde hace treinta años, no ha pasado un año sin que una gran conferencia internacional intente desbrozar la decena de pistas que actualmente se consideran con el fin de recontruir una "imagen intuitiva" del mundo real que esté de acuerdo con los datos de la física moderna. El problema es que cada una de estas interpretaciones "realistas" es más surrealista que la anterior. Por ejemplo, una de las más conocidas, es la propuesta en 1957 por el físico americano Hugh Everett: para explicar que un objeto cuántico puede estar en varios estados a la vez y realizar sólo uno cuando se le observa, postula que todos los demás estados se relizan... en universos paralelos.

Para el físico americano Christopher Fuchs, estos trabajos no van en la buena dirección: "Nuestra labor no consiste en dar sentido a los axiomas cuánticos añadiendo por encima más estructuras, más definiciones y más imágenes de ciencia-ficción, sino en descartar todo esto y volver a empezar desde cero. Y para ello no veo otra alternativa que sumergirse en los trabajos, técnicas e implicaciones de la teoría cuántica de la INFORMACIÓN.


La información conquista la física
¡La información! Famosa palabra. Pero ¿qué tiene que ver con todo esto? Esta noción no es fácil de definir con precisión, pero todo el mundo sabe intuitivamente de qué va: la información es un elemento de conocimiento sobre un suceso y puede ser codificada por una serie de unos y ceros, como en informática. Nada que ver "a priori" con la mecánica cuántica.
Pero, a finales de los 80, empezó a surgir en la mente de los físicos la idea de que la información se podía utilizar como una herramienta para comprender la misma mecánica cuántica. ¿Y si la información cuántica no fuera una aplicación de la teoría, sino su fundamento?

Esta es la idea que está actualmente en el meollo de los debates: afirmar que la mecánica cuántica no habla del objeto en sí mismo, sino de lo que se sabe sobre él. (...) A primera vista, esto puede parecer una idea muy banal, hasta una perogullada: es evidente que no tenemos acceso al mundo más que a través de las informaciones que extraemos de él a través de nuestras sensaciones, mas bien pobres y simplificantes: de Demócrito a Kant, los filósofos nos han avisado de este velo inevitable que nos separa de la realidad. Pero al prolongar el pensamiento de los grandes fundadores de la física moderna como Niels Bohr, Ervin Schrödinger o Wolfrang Pauli, esta idea se revela de hecho como extraordinariamente adecuada para interpretar la mecánica cuántica. Y esto debido a que la información no se comporta en absoluto como la materia: a diferencia de una piedra, no tiene posición espacial ni temporal y se la puede duplicar, partir, resumir, suprimir a gusto... basta entonces retomar uno a uno todos los fenómenos cuánticos que, atribuidos a la materia, parecían tan extraños para darse cuenta que son clarísimos cuando se les atribuye a la información.

(...) Es ahora a golpe de teoremas que la nueva interpretación de la mecánica cuántica espera "cambiar el curso de la física". El objetivo ya no es interpretar el corpus cuántico, sino reinventarlo. (...) Suponiendo que, en nuestro mundo, la información sufre ciertas restricciones e intentando deducir qué aspecto tendría una teoría que no describa la realidad, sino nuestro acceso a esta información, Jeffrey Bub, Alexei Grinbaum, Lucien Hardy y Christopher Fuchs han, cada uno de ellos por separado, conseguido generar toda o parte de la teoría cuántica.

Cuatro trabajos tan turbadores como racionales que merecen una atención particular. Sus principios de partida difieren: para algunos, la información es subjetiva y depende del que plantea la cuestión; para otros, es objetiva, como una especie de nueva substancia que existe independientemente del observador.

Pero todos están de acuerdo en una cosa: la facilidad con la cual la teoría cuántica se genera partir de esta noción de la información milita fuertemente para no verla ya como una mecánica realista que describe el comportamiento de las ondas, de las partículas o de los campos, sino únicamente como una teoría que describe EL COMPORTAMIENTO DE LA INFORMACIÓN.
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Si has llegado hasta aquí, sigue leyendo que ahora viene lo mejor.

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El mundo a través de la pantalla

Lo que es más que suficiente para zarandear nuestro concepto de la realidad. Ya que lo que creíamos hasta ahora asociado a esta realidad estaría de hecho principalmente asociado a nuestra mirada. Un poco como alguien que no viera el mundo más que a través de la pantalla del ordenador, ¡y dedujera que el mundo está pixelizado! Para Christopher Fuchs, hay que diferenciar entre lo que es información... y el resto. Hay que expurgar de los datos todas las características de la pantalla hasta que no quede más que lo que pertenece propiamente al mundo. "El destilado puro que quedará -por minúsculo que sea respecto al conjunto de la teoría- será entonces el primer indicio que tendremos de lo que la mecánica cuántica intenta decirnos sobre la naturaleza en sí misma"... aunque es muy pronto aún para saber a qué puede parecerse ese "destilado".

Para Jeffrey Bubb, por el contrario, "No es pertinente preguntarse sobre aquello de lo que habla la información. Imagina que quieres enviar un mensaje de tu ordenador al mío. Poco importa que ese mensaje contenga una imagen, un artículo en español o en japonés: lo que hay que hacer es comprimir, transferir y decodificar ese mensaje sin preocuparse de aquello a lo que hace referencia. Describir los intercambios de información, esto es lo que, a mi entender, es el nuevo y único objetivo de la física fundamental".


Alexei Grinbaum muestra una posición igual de radical: según él la física ya no debe ocuparse de la realidad, de lo que se esconde detrás de la pantalla. ¿Tiene algún sentido de hablar de un "detrás de la pantalla" si nunca lo podremos ver sin la pantalla? "La cuestión de lo que existe realmente es una creencia de los físicos; y la ciencia no debe depender de creencias -manifiesta cortante-. La tarea de la física es justamente el estudiar las descripciones, sin pronunciarse sobre la realidad del objeto descrito, dicha realidad puede o no existir". (...) El centenar de físicos que proclaman este vuelco de perspectiva empiezan a encontrar eco en el seno de la comunidad científica. (...) Estos trabajos confirman y actualizan la fuerza del razonamiento trascendental propuesto por Emmanuel Kant: para dar forma al conocimiento hay que partir de la formalización de los límites de ese conocimiento".

La idea, de todas formas, no está terminada. En efecto, aunque todo o parte de todo lo que creíamos era realidad no sea más que alucinación, queda explicar porqué tiene esta apariencia y no otra. Reconstruir a partir de la noción primaria de información el tiempo, el espacio y la materia se convierte así en la tarea, gigantesca y vertiginosa de la nueva física.

La información lo es todo

Un gran videojuego
Matrix. La idea de que no seríamos más que las criaturas virtuales de un inmenso videojuego no tiene nada de absurdo. Aunque es más ficción que ciencia porque no podemos realizar ningún experimento que la refute. Contrariamente a los héroes de Matrix, no disponemos de una píldora roja que nos haga pasar al otro lado de la pantalla. Entonces ¿Porqué preocuparse en construir meta-universos que quedarán para siempre hipotéticos?

Sin embargo... La ola informática que está rompiendo desde hace unos años sobre la física lleva a algunos a jugar con dicho escenario. Es que la idea resulta fecunda si se la toma acertadamente: no para llevarnos a una realidad más allá de las apariencias donde desenmascarar un eventual "Gran Programador", sino, al contrario, para reconcentrarse en nuestro mundo y redefinir la relación física que mantenemos con él.

Basta partir de una observación, casi de una tautología: no tenemos acceso a la realidad más que a través de las informaciones que tenemos sobre ella. "La información es el mediador entre lo material y lo abstracto, entre lo real y lo ideal" subraya el físico americano Hans Christian von Baeyer. Es esa extraña substancia compresible que surge de los objetos tangibles, ya sea de un átomo, de una molécula de ADN, de un libro o de un piano, y que, después de una serie de transformaciones complejas en las que intervienen los sentidos, termina alojándose en nuestro cerebro consciente".

(...) Para Hans Christian Von Baeyer, "si podemos comprender la naturaleza de la información e incorporarla en nuestro modelo del mundo físico, entonces habremos dado el primer paso en el camino que nos lleva hacia la comprehensión de la realidad objetiva". "It from bit?", el slogan propuesto por el físico americano John Wheeler en 1989, resume bellamente la ambición de la que se trata. ¿Es posible que todo lo que nos rodea no sea más que las manifestaciones de un vasto maelström de 0s y 1s? ¿Es posible reconstruir las leyes de la física, el espacio, el tiempo, la materia en términos puramente informáticos?

(...) Arrinconados por los extraños descubrimientos ocurridos en los rincones últimos de la materia, muchos físicos presintieron pronto la necesidad de pasar al otro lado del espejo. Pero hubo que esperar al desarrolo de la teoría matemática de la información por Claude Shannon a principios de los años 50 y su encuentro con la teoría cuántica a mediados de los 80 para que esta "postura informática" empiece a convertirse en un programa científico.

El espacio es una red de datos
Salvo que, ahora, son todos los conceptos utilizados por la física para describir el mundo -el espacio, el tiempo, la materia, las leyes- los que se trata de reintepretar en términos de información.

Un programa que no podrá, sin duda, realizarse sin reintepretar la teoría de la relatividad general de Einstein, que es la que actualmente describe la relación entre materia, tiempo y espacio. Una reinterpretación aún incierta. Y no es la noción del espacio la que plantea más dificultades. (...)


El tiempo, es la ignorancia.
(...) Como la entropía, el tiempo, visto con gafas informáticas, dependería entonces de las capacidades de tratamiento informático del observador y no existiría más que para "seres de nivel intermedio" como nosotros. Más que un flujo independiente que marca la sucesión de los acontecimientos, sería en definitiva la marca de nuestra incapacidad de apreciar los detalles!. Es lo que resume la frase de choque del joven filósofo ruso Alexei Grinbaum, que ha consagrado parte de su tesis a esta cuestión: "El tiempo, es la ignorancia".

(...) La edad de la información
¿Quid, entonces de una reinterpretación de las nociones de materia y energía? Por el instante, ninguna pista precisa aparece. Pero como subraya Alexei Grinbaum 'electrón' o 'átomo' son ante todo palabras, términos del lenguaje común que permiten hacer abstracción de lo que constituye estos objetos" y, en el marco del vasto programa epistemológico, será necesario redefinirlos en términos de información. Puede que la respuesta venga de una nueva teoría capaz de celebrar alrededor de la noción de información la reconciliación tan esperada de la mecánica cuántica y la relatividad general...

Entrada en la "edad de la información", la física trata desde ahora de describir, más que el mundo en sí mismo, el empeño de nuestro cerebro, encerrado en su caja craneana, de comprender este munto. En vez de poner en ecuaciones la materia que se agita en un espacio y un tiempo, la física intenta hacer surgir estas nociones a partir de nuestra tentativa -limitada pero valiente- de dominar el flujo de datos.

En cierto sentido estamos en Matrix. En la Matrix de nuestros propios cálculos realizados sobre las informaciones que recogemos cuando nos enfrentamos al mundo.



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Extractos de "Aux limites de la matière, la realité n'est plus une certitude" ("En los límites de la materia, la realidad ya no es una certeza"). El artículo se publicó en la revista francesa Science & Vie, nº 1057, octubre de 2005, y está traducido íntegramente en esta página web de la Universidad de Valencia. Me he permitido las "licencias" ilustrativas con las viñetas que aligeran un poco el tocho de texto, que proceden de SUPERMAN ALL STAR (Morrison, Quitely y Grant), DK2 (Miller y Varley) y de WATCHMEN (Moore, Gibbons y Higgins). La imagen del código informático procede, por supuesto, de la imaginería de MATRIX.

En la portada de aquel número de la revista SCIENCE & VIE, los titulares rezaban así:


¿Existe el mundo realmente?
Cada vez más físicos lo dudan
¿Y si todo no fuera más que una ALUCINACIÓN?
TIEMPO, ESPACIO... nociones a reinventar