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miércoles, 6 de mayo de 2009

EL DR. QUANTUM VISITA EL "PLANETA PLANO"...


¿Somos capaces de imaginar la cuarta dimensión? Antes de responder a eso, vamos a visualizar la analogía bidimensional que utilizaron Al Feldstein y Bernie Krigstein en MONSTER FROM THE FOURTH DIMENSION (viñetas de arriba), Carl Sagan en COSMOS e incluso Grant Morrison en ANIMAL MAN (con los dibujantes Chas Truog y Doug Hazlewood) y Alan Moore en PROMETHEA (con los dibujantes J. H. Williams III y Mick Gray). En estos dos últimos casos, cabe interpretar que la analogía bidimensional era, además, una metáfora de alguna otra cosa que los dos guionistas gnósticos querían darnos a entender con sus tebeos.

En resumen, tanto en ANIMAL MAN como en PROMETHEA: seres de un mundo de dos dimensiones (los personajes del cómic) despertaban su conciencia y comprendían que existía una tercera dimensión donde vivían seres de tres dimensiones... En ANIMAL MAN concretamente, esos seres del mundo tridimensional éramos nosotros, los lectores que leían mes a mes las aventuras de Animal Man y los demás personajes del tebeo, seres de dos dimensiones que vivían en un mundo de ficción (el del cómic ANIMAL MAN) creyendo que sus vidas eran reales.


Aquella etapa de ANIMAL MAN donde se rompió "la cuarta pared" tuvo su punto culminante cuando Animal Man comprendía la "verdadera naturaleza de la realidad", o, en palabras del propio Morrison, "el secreto del universo". Después de conocer a un personaje, físico de profesión, que le habló de la Teoría del Orden Implicado del físico cuántico David Bohm, y tras una ingesta de alucinógenos en Méjico, Buddy Baker alias Animal Man terminaba "viéndonos" a nosotros, los lectores:



Más tarde, Animal Man comenzaría a viajar por el tiempo cual Billy Pilgrim de MATADERO CINCO (Kurt Vonnegut), viaje que culminaría conociendo en persona al "dios" que le había creado. Es decir, al guionista de sus cómics: Grant Morrison. Así sucedió en ANIMAL MAN nº 26 (1990), episodio titulado muy apropiadamente DEUX EX MACHINA, en el que el propio Morrison "visitó" el mundo de dos dimensiones de Animal Man y conversó con él.



Algo parecido sucedía en el "apocalipsis" simbólico de PROMETHEA (2003), cuando la heroína de la serie venía a traer el "día del juicio final", y éste no consistía en el fin literal del mundo sino -como algunas profecías mayas predicen, por cierto, algo que a buen seguro Moore habrá tenido en cuenta- una revelación completa sobre la "auténtica naturaleza de la realidad". En medio de una orgía donde los momentos temporales se confundían y los propios autores del tebeo aparecían en las viñetas, una de las secundarias de la serie era "sacada" del mundo de cómic de dos dimensiones por un ser que habitaba un mundo situado "fuera" del cómic, en un "hiperespacio". Para visualizarlo, pongo de nuevo estas dos viñetas del "apocalipsis" según Moore, J.H. Williams III y Mick Gray (color de Jeromy Cox):



Obsérvese el efecto "casas sin techo" que produce una secuencia de cómic vista desde esa perspectiva, y la ilusión "temporal" y "secuencial" que viven los personajes del cómic: evidentemente, la percepción del tiempo no puede ser la misma para el personaje que vive en el cómic que para el ser tridimensional que habita un "hiperespacio" fuera del cómic.

Para visualizar nuevamente la analogía del paso de dos dimensiones a tres, vamos a ver ahora un video donde el Doctor Quantum visita el "Planeta Plano" y le muestra la tercera dimensión a un ser de dos dimensiones que al principio se caga de miedo.



Después de esto, quizás estemos en mejor situación para imaginar cómo seres de un mundo de tres dimensiones como nosotros podríamos visualizar un mundo cuatridimensional. Y cómo un hipotético ser cuatridimensional (la cuarta dimensión en la física moderna después de Einstein es, recordemos, el tiempo) podría "vernos" a nosotros en cualquier punto del espacio-tiempo.

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Más:

-EL TIEMPO ES LA IGNORANCIA
-ASÍ ES COMO FUNCIONA

jueves, 23 de abril de 2009

NO EXPLICAR LA GRACIA DEL CHISTE.


Hago un pequeño break para contestar a lo que decía Kano hace dos posts. En concreto, sobre lo de manejar las metáforas y arquetipos. Creo que, de los 3 autores que citas, Moore, Jodorowsky y Morrison, los que en mi opinión manejan mejor las metáforas son, por este orden:

1) Jodorowsky
2) Morrison
3) Moore

Alan Moore es bueno en el terreno intelectual, formal, técnico, en plantear retos narrativos... pero no tanto en el plano metafórico. Tiene una tendencia muy pronunciada a explicar las metáforas y símbolos, o deconstruirlos, que al fin y al cabo viene a producir el mismo efecto en el fondo, y a menudo lo hace para darles a esas metáforas su explicación personal (caso de WATCHMEN, entre otros) y poner esa explicación delante del careto del lector. Es un poco lo mismo que ha hecho en PROMETHEA. A mí me ha molado al final esta serie por lo fantástica y excesiva que es, pero hasta cierto punto le sigue pasando lo que tú dices, Kano, que de nuevo lo explica todo demasiado...


Creo que Grant Morrison, aunque también cae a veces en lo discursivo, "oculta" más sus cartas, quicir, no explica tanto las metáforas como Moore. En este sentido, recomiendo a los fans del ANIMAL MAN de Morrison (1988-1990, con Chas Truog y Doug Hazlewood) que se lo relean, porque todo lo que cuenta Moore al final de PROMETHEA, incluyendo el uso de la metáfora de "romper la cuarta pared", ya lo contó Morrison en Animal Man y por supuesto también en LOS INVISIBLES. Y mejor contado, pienso. Quiero decir, explicando menos las metáforas y por tanto permitiendo que sean más efectivas... como lenguaje poético que apela mejor a nuestro inconsciente.


En este terreno del que hablamos, el de las metáforas y símbolos, sí creo que Jodorowsky es el puto amo de entre los tres que citaba Kano. Si uno se fija, técnicamente hablando Jodorowsky es un guionista cutrongo, ni punto de comparación con la técnica formal de Morrison o Moore... Y sin embargo, Jodo se hizo famoso en el teatro y los tebeos (mucho antes de su "psicomagia" y LA DANZA DE LA REALIDAD) y ha gozado de grandes éxitos en el cómic, INCAL, METABARONES, etc., incluyendo su reciente western "shakesperiano" junto a François Bouq, BOUNCER, que a mí personalmente me gusta bastante. Y no creo que ese éxito se deba a su técnica formal, diálogos y escenas, relación entre escenas, etc., que ahí suele ser bastante chusco, sino justamente a su capacidad para manejar las metáforas y símbolos a los que recurre continuamente: esos personajes, esas atrocidades que les suceden, esa madre puta más bestia que el más bestia de los hombres en BOUNCER, esos hermanos sanguinarios, ese pistolero manco y bueno, más tarde esas superaciones de traumas, etc. Volvemos a lo mismo. Jodo jamás te explica las metáforas en los tebeos que escribe. Pero, a pesar de su chusquedad formal, triunfa como el que más.



Otro que jamás explica sus metáforas es, por supuesto, Miller. Y así le ha ido, por emplear metáforas bastante bestias sin explicarlas, con algunos "intelectuales" que intentan "analizar" sus tebeos racionalmente (literalmente en realidad) y en clave "ideológica", y acaban con la cantinela de que la obra de Miller significa "yo soy la justicia", significa "machismo" y sandeces similares. Entretanto, mujeres cultas de hoy día se emocionan leyendo SIN CITY o 300 (no me invento nada, y seguro que vosotros habéis visto ejemplos similares, no una ni dos veces: mujeres cultas e inteligentes, de izquierdas, "políticamente correctas", etc.) y salen completamente conmovidas del cine después de ver 300... No es casualidad, evidentemente. Sin necesidad de racionalizarlas ni analizarlas, las metáforas de las historias de Miller han funcionado, han cumplido su misión. Misión que es completamente BENEFACTORA, vamos a decirlo claro de una vez.



Debate aquí.