
Una gran compañía
compra a otra y paga por ella 4.000 millones de dólares, una cifra de dinero que gente como nosotros ni siquiera podemos imaginar. Gracias a su catálogo de personajes y al éxito de las películas recientes basadas en ellos, la compañía comprada
"ocupaba el cuarto puesto en la lista de marcas mundiales con un valor estimado de 5.700 millones de dólares" (cita del enlace,
informe de Comicopia). En otras palabras, un ente ficticio, virtual (una compañía es una sociedad, una persona jurídica, una ficción que no existe físicamente, algo que a menudo olvidamos) compra a otro ente virtual. Compra en este caso una "casa de ideas". Me pregunto cuántos de esos 4.000.000.000 $ han ido a parar a las personas físicas (que sí existen en el mundo real) de cuyas ideas y dibujos salió ese catálogo de personajes, el principal activo de la compañía ahora comprada. Por ejemplo, a
Joe Simon (Capitán América; Simon por cierto aún vive). Por ejemplo, a los
herederos de Jack Kirby (Capitán América, 4 Fantásticos, X-Men, Vengadores, Hulk, Thor, Iron Man, Silver Surfer, Dr. Doom, Galactus, etc.). Por ejemplo, a
Len Wein (Lobezno;
"No he visto ni un centavo por parte de Marvel, ni siquiera tengo un crédito en la película de Lobezno"). Ya sé que no soléis pulsar los enlaces, pero os recomiendo hacerlo esta vez, son muy instructivos.
Y me lo pregunto porque en las notas de prensa sólo veo los nombres de Robert A. Iger, Ike Perlmutter o Joe Quesada (presidente de Disney, jefe de la Oficina Ejecutiva de Marvel y editor jefe de Marvel, respectivamente). La pregunta es retórica, ya sé que esos creadores de los personajes de la compañía (su principal activo como tal compañía) no han recibido nada de esos 4.000 millones $. Los accionistas de la compañía comprada (su valor en bolsa ha subido gracias a la compra un 26%) seguro que sí. De eso se trata con la operación.
"No se trata sólo de una compra de licencias de personajes sino de una compañía, incluído su capital humano".
--Un portavoz de Disney
Esta historia en Marvel no es nueva, por supuesto. A lo largo del tiempo y desde que su dueño original, Martin Goodman, vendió la empresa a finales de los 60, Marvel Comics ha sido comprada por compañías más grandes ajenas al negocio de los tebeos. La compra ahora por parte de Disney no es más que un nuevo peldaño en la escalada ecónomica, en el Monopoly al que juega el Gran Capitalismo si se prefiere. Aunque el acuerdo de compra incluye mantener la independencia de dirección de Marvel (Quesada menciona la relación Disney/Pixar como comparación), me pregunto qué pasará cuándo, dentro de x tiempo, la Gran Compañía Dueña empiece a imponer macrodecisiones completamente ajenas a la realidad a pie de oficina (humana) de Marvel, la compañía ahora comprada. Decisiones relacionadas con los Grandes Números y el valor de bolsa de la Gran Compañía. Decisiones de contabilidad para "reducir costes" y asegurar el máximo margen de beneficio a los accionistas, por ejemplo. Reducciones de costes que suelen pasar en estos casos por subcontratar servicios, despedir personal contratado y reducir la lista de productos deficitarios.
Hace unos años, le leí a Enrique Vela algo que me impactó en su momento y que aún no he olvidado. El género humano acabó con todos sus depredadores naturales sólo para crear nuevos depredadores que se "alimentan" de personas. De "capital humano", uno de los eufemismos habituales. Y esos nuevos depredadores ni siquiera existen en el mundo físico. Son entes virtuales.
Joe Simon (1913), Jack Kirby (1917-1994), Len Wein (1948)