miércoles, 21 de septiembre de 2011

COLORES OFICIALES

Más colores de la joven Françoise Mouly para Marvel. En este caso, de un tebeo que los muy cafeteros recordarán seguro. De THE AVENGERS nº 181, marzo 1979 (guión de David Michelinie, dibujos de John Byrne y tintas de Gene Day):



En general, noto que Françoise Mouly no se complicaba mucho la vida y aplicaba colores locales, particularmente a los personajes, siguiendo una vieja máxima no escrita del comic book ya desde los años 30. La idea principal es que cada personaje (pensad en el Superman de 1938) apareciera con los mismos colores, los de su uniforme característico. Esta página lo deja bien claro, dado que en la segunda tira hay un "listado" de los propuestos como nuevos miembros oficiales de Los Vengadores:

La técnica, tal como señaló Scott McCloud en ENTENDER EL CÓMIC (páginas 187-189), hacía de los superhéroes reconocibles iconos gráficos en la mente del lector. Los colores planos y primarios ayudaban a acentuar la forma de los objetos y personajes, pero también a recordarlos, dado que los trajes aparecían con los mismos colores una viñeta tras otra. Pensad en el dibujo semicaricaturesco y simple de los primeros tebeos de superhéroes, a finales de los años 30, de gruesas líneas negras. Bueno, yo os ayudo un poco, dentro imagen:

La segunda página de la primera historieta de Superman, ACTION COMICS nº 1, fecha de portada junio de 1938, guión de Jerry Siegel y dibujos de Joe Shuster, color no acreditado

Páginas de DETECTIVE COMICS nº 27 (mayo 1939), donde se publicó la primera historieta de Batman (de Bob Kane y Bill Finger; Finger no aparece acreditado, ni tampoco el colorista)

Los colores primarios también se aprovechaban para que destacasen sobre el papel barato típico de los pulps, amarillento de por sí, que absorbía y empañaba los colores. Los colores chillones servían para destacar a los superhéroes y atraer la atención de la mirada. De este modo, los lectores infantiles podían reconocer a los personajes al primer vistazo, tanto en portadas como en el interior, a lo largo de toda la página.

Volviendo a Mouly y su color para Los Vengadores de finales de los 70, hay un detalle en la primera viñeta que resulta la excepción a esta norma, y es ese azul monocromo que ha aplicado a la figura del agente Gyrich, incluyendo el portafolio que lleva: color expresivo por tanto, no local (en los colores locales, por el contrario, cada cosa lleva su color "naturalmente" asociado: el cielo es azul, el campo verde, el disfraz de la Bruja Escarlata escarlata, etc.). Color expresivo para separar los planos de profundidad en la ilusión de perspectiva de la viñeta, pero también probablemente para sugerir la frialdad con la que Gyrich lee los miembros oficiales de Los Vengadores que quiere el gobierno. Hay otros dos asuntos ahí que no tienen nada que ver con el color pero que me resultan igual de interesantes:

1), los superhéroes son adláteres del gobierno, "ayudantes de la policía", una especie de extensión más o menos alegal de los cuerpos coercitivos del Estado. Ellos suman sus (super) fuerzas a la policía y el ejército para mantener el orden establecido (y no desafiarlo; que es lo que hacen justamente los supervillanos). Esto es lo que fueron los superhéroes desde más o menos los primeros cuarenta, pero no antes: el primer Superman de Siegel y Shuster, antes de que los editores metieran mano en el asunto –había que cuidar la mina de oro recién descubierta ofreciendo una buena imagen de producto adecuado para la infancia– operaba al margen de las autoridades e incluso se enfrentaba a ellas en alguna ocasión, por ineficacia o corrupción. Pasada esa etapa primigenia, Superman, Batman –el caso de este último era evidente desde su primera historieta, con el comisario Gordon aceptando sin cuestionarla su actividad como vigilante al margen de la ley– y los demás superhéroes actuaban al servicio más o menos expreso de las autoridades. Esta característica devino pronto, gracias sobre todo al control editorial, como digo, en un tópico del género que se mantuvo hasta que mucho tiempo después algunos autores (entre ellos Miller, Moore y más recientemente, Millar, Mark) decidieron romperla. En el caso de Miller fue por un deseo expreso de recuperar esa actitud anti-establishment que tuvo el primer Superman, que combatía entre otros pillos a políticos y empresarios corruptos, pero que desde los 40 se había perdido durante décadas.

Última página de la primera historieta de Superman en ACTION COMICS 1 (1938), Superman ha descubierto al tipo que ha corrompido a un senador y se lo lleva a dar un paseíto hasta el Capitolio para conocerse mejor

Es justamente el asunto de la oficialidad de los superhéroes el que sale a la luz en este episodio de Los Vengadores de 1979 con la intervención de Gyrich. El agente Gyrich, nexo oficial entre Los Vengadores y el gobierno estadounidense, había sido creado un par de años antes por Jim Shooter y George Pérez (*nota: al guionista Peter David, Gyrich le recordaba mucho a la propia personalidad de Shooter). Gyrich había acudido ahora a la mansión de los Vengadores para leerles la cartilla con las "recomendaciones" que el supergrupo debía acatar si quería recuperar su status oficial de "prioridad" que les permitía contar con alta tecnología del gobierno y otros privilegios.

2), otro detalle significativo. La imposición gubernamental del Halcón al grupo, al que ni siquiera pertenece, y que provoca el encabronamiento de Ojo de Halcón, se debe a una política de discriminación positiva de cuotas por parte del gobierno hacia las minoría negras. Dice Gyrich que, puesto que Pantera Negra ya no está disponible, para "que los Vengadores sean sancionados por el gobierno, deberán asumir las políticas del gobierno... ¡y eso incluye igualdad de oportunidades para las minorías!"


ON THE MATTER OF HEROES

Por último, me gustaría comentar un par de cosas a partir de esta primera página del mismo episodio de 1979 de Los Vengadores.

El color de Mouly vuelve a ser expresivo, como resulta evidente; Wonder Man y la Bestia están en un cine y se pretende evocar la oscuridad de la sala. El collage con el fotograma de ROBÍN DE LOS BOSQUES (Michael Curtiz, 1938) es curiosamente en blanco y negro; como siempre, el pasado "clásico" es en nuestra mente en blanco y negro, lo digo porque la película se rodó realmente en Technicolor. También, me imagino, reproducir el fotograma a color en el comic book hubiera sido imposible por la técnica de coloreado y la pobre impresión. La película de aventuras heroicas que Wonder Man y la Bestia están viendo les sirve de excusa para entablar una conversación sobre los héroes, el propio título del episodio ya lo está sugiriendo. Concretamente sobre el papel de los héroes de ficción, otra señal de la autoconciencia a la que había llegado el género para entonces. Los héroes de ficción hablan del papel de los héroes de ficción. Aunque, claro, ellos hablan de otros héroes, no de sí mismos; ellos no son "héroes de ficción", ellos son reales dentro del Universo Marvel, caracterizado desde los 60 por la cotidianidad naturalista del superhéroe. Los dos Vengadores discuten de dónde viene la necesidad humana de los héroes y cuál es la función psicológica que cumplen, un tema que, como puede rastrearse en otros tebeos y artículos de revistas especializadas, estaría omnipresente en el mundillo del comic book norteamericano durante toda la primera mitad de los ochenta. La autoconciencia sobre el propio género y la función de los superhéroes, y la cuestión expresa de cómo hacerlos relevantes para su propio tiempo, alcanzaría su masa crítica con las inminentes THE DARK KNIGHT RETURNS (1986) y WATCHMEN (1986-87). Desde entonces no ha dejado de estar presente hasta nuestros días.

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Más sobre la Françoise Mouly colorista, aquí

11 comentarios:

gervilches dijo...

Muy interesante, Pepo, gracias por el post.
Un comentario sobre lo de meter al Halcón por cuestiones de minorías raciales: fue algo que en su momento, cuando lo leí en Biblioteca Marvel me llamó mucho la atención. El caso es que treinta años después, Busiek calcó el argumento, casi literalmente, con otro enlace gubernamental, en un número en el que se reformaba el grupo igual que en éste, y simplemente cambiando al personaje, que ahora era Triathlon. Con el Halcón contactan para ver si está interesado, pero lo rechaza diciendo que ya fue el "el símbolo más poderoso de América", y que pasa. Curioso.

Pepo Pérez dijo...

No me extraña, Busiek no ha hecho otra cosa que reciclar lo "ya dicho", lo ya hecho, lo ya contado en los superhéroes, los que él leyó de niño y que de adulto ha querido reproducir.

Christian Osuna dijo...

Un comentario acerca del color de las páginas de Action y Detective.
Indicas "color no acreditado"
Creo que no viene al caso, ya que en esa epoca no había colorista como tal. Se trataba de color aplicado en el fotomecánica. Sería como intentar acreditar al tipo que manejaba la rotativa que imprimió los tebeos.
¿Me equivoco? Alguien marcaba unas indicaciones, podría ser el editor, aunque lo normal es que fuera el propio dibujante ¿no?.

gervilches dijo...

Sí, Pepo, en eso, totalmente de acuerdo (y sabes que a mí me gusta Busiek, pero más por esa sensación de revival que otra cosa), lo que me parece curioso es que la misma situación, con treinta años de diferencia, sirva, estemos todavía a vueltas con las minorías y las cuotas. Pero vamos, que esto es al margen del tema central.

Pepo Pérez dijo...

Hoy se sabe que en las editoriales, al menos las medianas y grandes, sí había alguien que se encargaba de indicar los colores al impresor. Podía ser el dibujante, o más bien alguien que hacía un poco de todo en la editorial o se encargaba de ese tipo de cosas. En la editorial, o en la "shop", porque muchos de los primeros comic books se hacían, como sabrás, "externamente", por talleres que vendían el producto completo al editor, tebeos ya hechos completamente (hoy le denominaríamos packagers o algo así). Me imagino que en otros muchos casos coloreaba directamente el impresor, con indicaciones generales desde la editorial. En algunos casos, se sabe grosso modo (yo al menos lo he leído en algún caso) quien solía encargarse de indicar el color en la editorial.

Lo que sí está claro es que hoy no queda rastro en la inmensa mayoría de los casos de quien indicaba el color en cada historieta. Y no queda rastro primero porque apenas había créditos en general, y si los había no eran muy fiables. Por ejemplo, en el caso de las primeras historietas de Superman siempre se acreditaron a Siegel y Shuster, desde la primera, pero pronto hubo ayudantes al dibujo y guión no acreditados. Hoy, de cara a las reediciones de DC, se ha conseguido averiguar en la mayoría de historietas quién hizo qué, al menos guionista y dibujante, aunque aún te encuentras créditos en plan "artist unknown". Pero del color, ni flores.

Los créditos en el caso de Batman son menos fiables aún porque solo se acreditaba a Bob Kane según el acuerdo al que llegó con National (DC), cuando en realidad había muchas manos detrás casi desde el principio. Bill Finger desde luego, cocreedor junto a Bob Kane de Batman, pero pronto llegaron Gardner Fox, Don Cameron, Jerry Robinson, Sheldon Moldoff, Jack Burnley, Dick Sprang, etc. Ni uno solo de ellos acreditado. Batman siempre lo hacía "Bob Kane". Hasta finales de los 60 no empezó a acreditarse a los autores verdaderos que hacían cada historieta de Batman.

Volviendo al colorista, pues eso, que no había costumbre de acreditarlo. Sospecho que no había un concepto de que fuera una tarea "artística" o creativa. No lo había ni siquiera a veces en el caso del guión y dibujo, imagínate en el del color. Tampoco Stan Lee acreditó al colorista en la MArvel de los 60, y mira que se preocupó de acreditar hasta el rotulista (Artie Simek por entonces). Y eso que en la Marvel de los 60 hay colores realmente buenos. Incluir el crédito para el colorista se generalizó más tarde, en los primeros 70. Por ejemplo, acabo de mirarlo por curiosidad y en AMAZING SPIDER-MAN, la colección estrella de Marvel entonces, no se empieza a acreditar al colorista hasta el nº 117. Hablamos nada menos que de febrero de 1973 (fecha de portada). O sea.

Pepo Pérez dijo...

Busiek forever!

(aunque a mí me aburra muchísimo)

Santiago García dijo...

Te traduzco una respuesta del editor (supuestamente, y según los créditos, Stan Lee) en X-MEN #61 (octubre 1969) a la pregunta de un lector que se interesaba por los créditos de los coloristas. El lector decía: «¿Por qué no ponéis el nombre del colorista en los créditos? Al fin y al cabo, tenéis a Steranko, Stan G., Marie Severin y Gene Colan haciendo labores de coloreado. Después de leer algunos SHIELD y DOCTOR EXTRAÑO, estoy convencido de que un buen color puede añadir tanto al trabajo artístico como el entintado o la rotulación». La respuesta editorial de Marvel, resumida, dice: «En cuanto a la razón por la que no incluimos créditos de coloreado junto a los de editor, guionista, dibujantes y rotulaste, la respuesta es sencilla: cuando el cómic se edita (el último paso antes de mandarlo a la imprenta), todavía no sabemos quién va a colorearlo. Por supuesto que tenemos una idea bastante razonable en algunas series, pero no podemos estar seguros de que la información que vayamos a publicar sea correcta. Al fin y al cabo, Mirthful Marie Severin no ha coloreado todas las epopeyas de SUB-MARINER; y, aunque el Nefarious Neal Adams sí que ha coloreado todos sus números de X-MEN hasta la fecha, ¿quién sabe si el mes que viene estará demasiado ocupado para hacerlo?»

Gually dijo...

Sobre la colaboración de los superhéroes con las autoridades, me viene a la cabeza el caso flagrante de Spiderman. Él sabe que está al lado de la policía, pero las fuerzas del orden y la sociedad civil no tienen tan claro su papel. Creo que ahí se puede atisbar una quiebra respecto a los comic-books de décadas anteriores.
Previamente también está el caso de Hulk, pero éste no es exactamente un superhéroe ¿no?

Pepo Pérez dijo...

sí, lo de Spidey supone una ruptura, exactamente. Aun no del todo, porque, como bien dices, él está del lado de las autoridades, aunque éstas no lo sepan a veces. Ahí yo veo a Ditko a tope, su personalidad de outsider individualista, etc.
Pero, aunque no sea una ruptura del todo, sí es el comienzo de lo que se hará abiertamente en los 80, con superhéroes actuando contra el establishment e incluso estableciendo ellos su propio orden (Marvelman-Miracleman, Batman Dark Knight, etc.)

En Hulk sí es tal cual, no es como Spidey, Hulk es perseguido por la sociedad, pero (en la versión de Kirby) Hulk no pretende ayudar a la sociedad, ni mucho menos a las autoridades o el orden establecido. Y, más importante, Hulk es abierta y literalmente un monstruo. Superpoderoso, por supuesto, y moviéndose dentro de muchos códigos del tebeo Marvel de superhéroes, pero monstruo. Quiero decir, yo veo a Hulk como una figura mucho más tradicional, y creo que la verdadera tradición a la que pertenece es la del monstruo. Para ser más exactos, la del monstruo moderno: Frankenstein, Jekyll & Hyde.

Pepo Pérez dijo...

Otra cosa para hablar largo y tendido es cuánto hay de monstruos en los superhéroes Marvel... empezando por el fundacional en este sentido, que es La Cosa. El rasgo monstruoso es una de las características que singularizaron a muchos superhéroes Marvel y les distinguieron de los de DC y otros muchos anteriores.

Christian Osuna dijo...

Interesante, el asunto del color.
Y ¿Cómo se hacía aquí? ¿Capitán Trueno y todo eso. Debía ser de traca...digo.