Se anuncia la
"Muerte de Spiderman". Es decir, publicidad gratis a cuenta de los espacios televisivos y demás medios generalistas que ofrecerán la "noticia", como ya pasó con la "muerte" del Capitán América, como ya pasó con la de Superman. Supongo que es buena manera de mantener caldeado el ambiente en espera de la próxima película de Spiderman,
con estreno previsto para 2012.

Hubo una época, sin embargo, en la que Marvel representaba realmente el avance del tiempo en la vida de los superhéroes, y por tanto, el avance hacia su muerte. Hasta la llegada de la era Marvel que terminó imponiendo su modelo narrativo, en DC nadie se hacía mayor ni moría, salvo en alguna Imaginary Story de las que tanto abundaron entre finales de los cincuenta y primeros sesenta. En ellas Superman
podía "morir" a manos de Lex Luthor o Batman se jubilaba, ya canoso y fatigado,
y cedía su "manto" a Robin para que le sustituyese como Batman en lugar de Batman. Naturalmente, al ser historias "imaginarias" el lector sabía que aquello no había sucedido en "realidad", en la realidad del presente eterno e intemporal de DC, donde seguían discurriendo las aventuras seriadas de los héroes, mes tras mes, como si por ellos no pasara el tiempo.

Cuando la Marvel de Stan Lee trajo su modelo en los sesenta, los héroes crecían y tomaban decisiones irreversibles, y esas decisiones tenían consecuencias. Y al contrario que DC, en Marvel, quiero decir la Marvel de entonces, los personajes podían morir. Y si morían, lo hacían en la "realidad" de la continuidad oficial del personaje. Y si morían, lo hacían para siempre. Así, Peter Parker tuvo que asistir a la muerte en directo de su futuro suegro, el capitán Stacy, para más tarde sufrir el calvario de la culpa de no haber podido salvar de una caída mortal a su novia y futura madre de sus hijos, su queridísima Gwen Stacy. Los dos Stacy murieron, murieron "de verdad" ante la incredulidad de los lectores, y si Gwen volvió algo después a la serie (en una
gloriosa saga) fue solamente una aparición espectral, un fantasma del pasado que retornaba a la vida de Parker en la forma de clon para plantearle el desafío definitivo de madurez en su tránsito hacia la vida adulta. En otras palabras, no un truco barato para resucitarla e incorporarla de nuevo a la vida de Parker como si nada hubiese pasado. En la Marvel de los ochenta también murió el Capitán Marvel, e incluso lo hizo Fénix, uno de los personajes más populares del título más popular entonces, el más vendido de todos los comic books, THE UNCANNY X-MEN. Eeeeh, bueno, Fénix "murió", pero resucitó pocos años después de su muerte. Quizás ahí empezó la debacle actual de las "muertes" en Marvel. Con el tiempo, volverían de ella Elektra, el Duende Verde original y muchos otros. Spiderman, de hecho,
ya ha "muerto" unas cuantas veces.
LA CASA DE LAS "IDEAS"La "muerte" de Superman a finales de 1992 fue una buena jugada publicitaria de DC, un montaje que Marvel imitó hace apenas tres años con la del Capitán América. A poco que uno piense sobre estos fenómenos recientes de muertes-fake, resultan insólitos, dignos de estudio. Si en los cuarenta la gente se indignó, e insultó a Milton Caniff, por la muerte de Raven Sherman en TERRY Y LOS PIRATAS, si en 1973 los fans escribían cartas al correo de lectores insultando a los responsables de la muerte de Gwen Stacy, si en 1980 Chris Claremont recibió una amenaza de muerte en toda regla tras la muerte de Fénix, y Frank Miller otra por la de Elektra en 1982, ahora en cambio asistimos a "muertes" que todos sabemos de antemano falsas. No lo digo porque sean muertes de ficción, claro (las de Raven, Gwen, Fénix o Elektra también lo eran, y a pesar de eso causaron conmoción entre los lectores), sino porque sabemos en cuanto se anuncian a bombo y platillo (cosa que no sucedió con la de Gwen, Fénix o Elektra, porque se pretendían "reales" y por tanto que fueran sorpresas trágicas para el lector) que son fakes, ficciones dentro de la ficción, muertes fingidas sólo para llamar la atención mediática y subir las ventas (si eso es posible ya). Es un poco como si se anunciara en la prensa, como si saliera como noticia en la televisión, una vieja "Historia imaginaria" de DC sobre la muerte de Superman. Naturalmente, a principios de los 60 los tebeos de superhéroes no significaban nada para nadie que no fuese un chaval. Aún faltaba un poco para que el pop art, la serie televisiva de Batman de 1966, las convenciones de aficionados y la popularidad de los superhéroes Marvel entre los estudiantes universitarios consiguieran atraer la atención de los medios, y con ellos del mundo adulto y la cultura general. Hoy día, los tebeos de superhéroes los leen adultos de cuarenta años o más, aquellos niños de los 60 y 70, y las películas de superhéroes son vistas por toda la familia en blockbusters mundiales con grandes campañas publicitarias.

La otra gran diferencia de estas muertes de ahora respecto a esas "historias imaginarias" de DC es que hoy no avisan al lector expresamente de que es "imaginaria", como hacía DC en los primeros 60. No hace falta, porque hoy todos sabemos que es literalmente eso, "imaginaria". Un suponer, un hagamos como si. Es un extraño tipo de "historia imaginaria", cuidado, porque ésta tiene lugar dentro de la continuidad "oficial", que en Marvel se supone sagrada (o suponía). Ahora, cuando en Marvel anuncian "muerte", los editores ya dan por supuesto que todos sabemos que no será de verdad, que el personaje volverá de alguna forma porque en realidad nunca se había ido, y tienen razón porque efectivamente lo damos por supuesto. Es un fingimiento completo, un simulacro generalizado, que cuenta con la participación activa de editores, lectores que se compran los tebeos y, esto es lo más insólito, medios que cubren la "noticia". Supongo que gracias a estos últimos habrá alguien que se piense que la muerte es "real", siempre que jamás lea los tebeos ni les preste la más mínima atención. ¿A quién le interesa
realmente el "evento" de semejantes "muertes", ya puestos? ¿De verdad es una "noticia"? (sí, claro, en la era del
infotainment vaya sí lo es). Como leía en un foro comiquero americano hace un rato, ¿hay alguien que no sea Joe Quesada entusiasmado con este anuncio?
EL ETERNO RETORNOCon semejante forma de malear a los personajes, ahora te matamos, ahora vives, ahora de conviertes en otra cosa (tengo entendido que Pantera Negra sustituye ahora a Daredevil como Hombre Sin Miedo), el asunto me recuerda un poco a las bizarras transmutaciones a las que sometieron a Batman a finales de los cincuenta. En un episodio aparecía un Batman-robot, en otro un Bat-Bebé, en otro un Batman-alien y en otro el inolvidable Batman-cebra. Naturalmente, aquello dejó vacío al personaje, una cáscara hueca cuyas ventas bajaron tanto que a principios de los sesenta los editores se estaban planteando seriamente matar al personaje. Matarlo de verdad, y cancelar la serie para siempre.

Así las cosas y con este ya no saber que hacer para llamar la atención y subir unas ventas que
nunca en la historia del comic book habían sido tan bajas, lo de los MARVEL ZOMBIES de hace unos años (Robert Kirkman y Sean Philips) no sólo era un buen chiste, claro, era literal. Los superhéroes Marvel están más muertos que vivos, cadáveres ambulantes que se mantienen vivos para lo que todos (también) sabemos: seguir explotando sus franquicias y producir películas, que es donde está ahora el dinero de verdad de los superhéroes. En Marvel, que introdujo el tiempo en la narración de los superhéroes en los 60, el tiempo hace mucho que dejó de avanzar so pena de consumir la trama de sus historias, y con ellas la vida de sus preciados héroes. Como si no estuviera consumida hace años. En su lugar asistimos a variaciones infinitas, idas y retornos, muertes-fake, réplicas skrulls, réplicas dimensionales, disfraces nuevos y reencarnaciones, ya oficiales ya "ultimates".
Hace un rato además me decían que Spiderman murió hace pocos años, con guiones de Straczynski. Quizá es que todo el mundo "lo ha olvidado". Ahora que lo he pensado me suena muy vagamente, pero creo que no leí la historia. He buscado en internes y fue en la saga de THE OTHER, que, joder, resulta que sí empecé a leer y dejé pronto sin terminar, así que menuda huella me dejó. No sigo Spiderman desde hace años, y hubo una época más lejana en que era mi personaje favorito, y compraba todos los tebeos de él que podía. Mi favorito de entre todos mis personajes favoritos del cómic, no me refiero sólo a los superhéroes. Por supuesto, yo era un niño o un adolescente entonces, y entonces los personajes en los superhéroes Marvel morían "de verdad", y por eso sus muertes te importaban de verdad, aunque no salieran anunciadas en el telediario. No me malinterpretéis, esto no es nostalgia del pasado. Es cansancio del presente, del presente de unos superhéroes que me gustaría volver a leer. Pero, claro, así no hay manera.