miércoles, 23 de diciembre de 2009

WHERE THE WILD THINGS ARE

"Es mi mentor, estuve en contacto permanente con él durante la escritura del guión. Él no se considera un autor de libros para niños porque nunca los ha tratado con condescendencia. Siempre los ha visto como las personas listas, inteligentes y resolutivas que son. Y eso es tan admirable como su preciosa escritura".
Quien habla es Spike Jonze, entrevistado por Desirée de Fez para el Rockdelux de este mes, y el "mentor" al que se refiere es Maurice Sendak, autor del cuento ilustrado WHERE THE WILD THINGS ARE (1963). Resulta que anoche fuimos a ver AVATAR (en 3-D, por supuesto), pero como ya no había entradas terminamos viendo la nueva película de Jonze, una adaptación del cuento de Sendak que aquí se ha titulado de manera bastante menos sutil (me dicen en comentarios que así se tradujo en su momento el cuento), DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS. Viendo la película, magníficamente realizada con una estética personal pero no manierista (esto no es un producto de la factoría Tim Burton, para entendernos) y una banda sonora espléndida (que incluye canciones de Karen O & The Kids, grupo ad hoc creado por la líder de Yeah Yeah Yeahs junto a miembros de Deerhunter y Liars), me di cuenta de hasta qué punto estamos amorcillados por el modelo hegemónico en materia de cine para niños, que por supuesto sigue siendo el de Disney, tal como ha sido por otra parte durante gran parte del siglo XX.

En esta película del director de ADAPTATION. EL LADRÓN DE ORQUÍDEAS, que se dice muy fiel respecto al cuento de Sendak (aunque no lo he leído, sí es cierto que viendo la película se intuye esa fidelidad al espíritu del texto original), no hay ninguna necesidad de articular una "gran historia" repleta de "aventuras trepidantes" en la que insertar mensajes didácticos claros para el niño (el cine infantil como agente socializador y formativo, por supuesto dentro del discurso cultural dominante en el que se inserta ese cine), sino más bien una necesidad de expresar sentimientos infantiles con formas estrictamente infantiles, y a través de texturas, sensaciones y ambientes. A mi lado en el cine había una niña de no más de seis o siete años y se lo estaba pasando pipa; al final daba literalmente botes en su asiento al ritmo que marcaban las criaturas de la película. La película es profundamente emotiva, pero no del modo habitual (Disney de nuevo y sus diálogos explícitos, sus personajes estereotipados e idealizados), sino a través de fantasías y juegos que proceden directamente del mundo infantil, un mundo mucho más salvaje, egoísta y cruel de lo que a menudo queremos admitir como adultos. Las "cosas salvajes" en las que el niño protagonista proyecta sus emociones y frustraciones, esos monstruos peludos, entrañables y a la vez amenazadores (ambiguos, vaya), entroncan directamente con el imaginario infantil, no sólo por lo que tienen de criaturas típicas del cuento popular de hadas, sino por aquello a lo que se dedican a hacer siguiendo las órdenes de su nuevo "rey", el niño protagonista, convertido finalmente en su particular Señor de las moscas: organizar peleas de tierra y de pedradas, hacer melés, dormir todos juntos o construir fuertes "perfectos" e "inexpugnables". Esto que digo es lo que más me sorprendió de la película. Eso, y comprobar cómo de emocionante puede resultar ver llorar a un (gran) muñeco de peluche porque el niño protagonista -en ese momento quizás un álter ego suyo- ha decidido dejar atrás el pasado y abandonar el desierto de fantasía al que se había exiliado voluntariamente porque no aceptaba la realidad de su vida (de la vida). La realidad de que las cosas ya no son como solían ser, y de que nunca volverán a serlo.

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CANNONBALL. Un joven Spike Jonze dirigió este clip para el himno indie noventero de The Breeders:



Jonze ha realizado un montón de videos, entre ellos SABOTAGE, para Beastie Boys, 100%, para Sonic Youth, ELEKTROBANK, para Chemical Brothers, SHADY LANE, para Pavement, TRIUMPH OF A HEART, para Björk, y un largo etcétera. O FLASHING LIGHTS, para Kanye West:

12 comentarios:

Intramuros dijo...

Jo... Estaba escribiendo un post sobre la peli, y digo casi las mismas cosas que tu. Va a parecer un plagio.

Solo añadir que con esta peli, Spike Jonze demuestra que hay "vida después de Charlie Kaufman" en la realización de largos. No como Michel Gondry, que después de "Olvídate de Mi" (la última con el guionista estrella) no ha sabido canalizar debidamente su innegable poderío visual.

D dijo...

Pues yo después de los primeros veinte minutos, que me encantaron, me aburrí mucho viéndola... y mira que lo tenía todo para que me gustara. Visualmente es magnífica (se notan los 75 millones de dólares que costó), pero narrativamente me pareció un desastre. La descripción reiterada de una misma situación durante 50 minutos (más o menos toda la parte central de la película, que si juego, que si salto, que si me río o lloro...) se me hizo pesadísima. Por muy acertada que sea en ocasiones (aunque me temo que cualquiera que haya trabajado con niños sabe que ese niño actor está un poco mayorcito para comportarse así... actúa como un niño con al menos dos años menos...).
Y el final, el "cambio" del niño no es tal, o no está contado como tal. Simplemente una vez les ha jodido la vida a los pobres monstruos (o más bien ha acabado de jodérsela) se vuelve a casa no vaya a ser que se lo acaben comiendo... a los brazos de esa madre/santa que lo perdona todo. Me gusta la historia de Carol (el monstruo al que le pone la voz Gandolfini), pero como no es el protagonista, no está contada. Y luego ese novio de la madre (típico caso de actor famoso que sale dos minutos al ser eliminada su subtrama...). No sé, me parece que se notan mucho los tres años de remontajes y de añadiduras. Y no puedo más con historias alegóricas, con relatos freudianos que hay que entender en clave simbólica... en este caso de monstruos que representan aspectos de la psique del niño, etc. etc. Ni con esos recursos ramplones de "tengo un barquito de juguete en la mesita de noche"... ¡pues sueño que voy en barco! "Mi padre me dejó..."... ¡Me invento otro!. ¡¡Viva la literalidad!

FHNavarro dijo...

Pepo, me temo que la traducción del título original por el de "DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS", no es cosa de la película, ya se tradujo así, en su día (1989) el libro cuando lo editó el Círculo de Lectores.

El cuento, animado y 100% fiel a los texto y dibujos lo puedes ver en este Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=wGIo_w9yfKA

Un saludo

Nadie nadie dijo...

leí el cuento hace un par de años en casa de una amiga yanqui con niño pequeño y me quedé alucinado con las imágenes. el momento en que el bosque invade la habitación del niño me pareció casi una imagen atávica a lo jung, como si eso mismo lo hubiera vivido yo de pequeño.

Jonze parecía el amigo soso de gondry y kaufman. "qué poca imaginación tienes, spike", uno se imaginaba que los otros dos le decían en los bares. a ver si gracias a Sendak por fin se ha salido de la sombra de sus amiguetes.

me apunto a la de Jonze sí o sí.

Pepo Pérez dijo...

Pues sí, todo lo que no te ha gustado, David, es más o menos lo que a mí me ha gustado. La película no cuenta cantidad de cosas tal como "deben contarse", e incluso el tema "juegos infantiles" puede hacerse pesado (a un adulto; a un niño no, al menos por lo que comprobé ayer en la sala: en este sentido, puede decirse que es una AUTÉNTICA película para niños, y no para los padres que los llevan mientras los niños se aburren), y sí, claro, los monstruos son encarnaciones oníricas de la vida real del niño. A mí me gusta justamente porque es alegórico, no literal, que es lo que criticas con el tema barco. Tampoco hace falta que subrayen mucho qué significa cada monstruo para el inconsciente del niño porque el fondo emocional está ahí, aunque no se comprenda racionalmente del todo. Y, por cierto, creo que en ese trasfondo alegórico está contada mucha más historia (real) de lo que parece, todo eso que no se ha contado al comienzo de la peli.

Todo lo cual no quiere decir que la peli me haya parecido LA MEGABOMBA, pero sí me ha sorprendido gratamente con su "diferencia" y sus apuestas no convencionales.

(Y, sí, Jonze puede ser algo soso comparado con Gondry, sobre todo en el tema videos, pero también fue el director de un peliculón como ADAPTATION, que a mí personalmente sí me pareció la bomba)

Pepo Pérez dijo...

"Y el final, el "cambio" del niño no es tal, o no está contado como tal. Simplemente una vez les ha jodido la vida a los pobres monstruos (o más bien ha acabado de jodérsela) se vuelve a casa no vaya a ser que se lo acaben comiendo... a los brazos de esa madre/santa que lo perdona todo. Me gusta la historia de Carol (el monstruo al que le pone la voz Gandolfini), pero como no es el protagonista, no está contada"

Tal como yo la he entendido, el niño sí cambia aunque no esté subrayado ese cambio ni explicado de forma convencional. No es que tenga que cambiar tampoco, dicho sea de paso, para seguir el "manual", pero yo sí vi ese cambio. Tal como yo interpreto todo el tema monstruos, son proyecciones del niño, que van cambiando además en un mismo personaje. La historia de Carol sí se cuenta -creo yo- puesto que es por un lado la de la madre/el padre perdido y por otro la del propio Max, el niño (que por algo va disfrazado de monstruo). Carol es un monstruo melancólico que ha perdido "la gracia", que está enfadado con el mundo y que se aferra al pasado intentando que las cosas vuelvan a ser tal como eran. Eso es evidentemente el mismo Max (y puede que también la madre en el pasado, aunque al comienzo de la peli está rehaciendo su vida) y la figura ausente de la tribu (el monstruo K.W.) es, alternativamente, el padre perdido de Max / la madre de Max en ciertos momentos, quizás. Carol quiere que K.W. se reconcilie con él, pero de algún modo la cosa se termina estropeando porque la relación ya está rota, es agua pasada. Resumiendo: Max sí cambia al final porque deja atrás lo que era (el monstruo llorón que es Carol, el monstruo llorón que quiere que "las cosas vuelvan a ser como eran antes"), y en ese momento de despedida de Carol en la playa Max se está despidiendo de sí mismo. En mi interpretación, repito. Ah, y lo de "eres el único rey que no nos hemos comido" lo entiendo así: como Max decide irse, abandonar voluntariamente la fantasía, la fantasía no se "lo come". Es un poco, creo, el símbolo equivalente al "no mirés atrás" de la mujer de Lot o del final de El Viaje de Chihiro. O sea, deja atrás al pasado si no quieres convertirte en "estatua de sal".

(no sabía lo de la traducción de "Donde viven los monstruos" F. H. Navarro, y gracias por el youtube)

Otra cosa que se me ha olvidado comentar en el post es que el co-guionista de la peli junto a Jonze es Dave "McSweeny's" Eggers.

D dijo...

Pepo, vas a conseguir que me acabé interesando un poco más la película...
Creo que sí, que pensando en ello ahora es verdad lo que dices, pero también creo que las historias tienen que funcionar a varios niveles, literal y simbólicamente, no solo en uno, y a mí lo que se ve en pantalla me parece de lo más plomizo, aunque quiera decir cosas que así explicadas puedan interesarme (es que me interesa más leer lo que tú dices sobre ella que verla). Y no digo que no les divierta a los niños, ...¡pero yo ya no tengo diez años! Y la película no se ha vendido como una película para niños, sino como una película con niños para adultos, creo. En todo caso, muchas cosas de las que me quejo no son un problema de la película (entendiendo como tal algo que esté "mal") sino de como proceso yo este tipo de historias que en este momento me tienen un poco ya hasta los mismísimos... Lo mismo me ha pasado con el tebeo de Juaco Vizuete, por Ej. Y mira que norlmalmente me han gustado las cosas que ha hecho.Vamos, que estoy en un momento en el que le pido otras cosas a la ficción (aunque sí que este tipo de historias me han tirado en el pasado).

Pepo Pérez dijo...

Te capto.

Otra cosa: la monstrua impertinente, Judith, creo yo que es la proyección de la hermana de Max.

Doc Pastor dijo...

No he leído nada... voy a verla ahora mismo y prefiero no hacerlo.

Pero en cuanto venga del cine, devoraré todo lo que habéis puesto.

John Tones dijo...

Cuidado, vengo a espamear!!

Es curioso cómo ve cada cual las películas: yo la intuí de una alegoría testimonial. La película son solo monstruos haciendo el asno y un niño disfrutando con ello. No es que los monstruos sean aspectos de la psique del niño o el barco un símbolo de nada: son los códigos narrativos del relato de aventuras iniciático, y ya. En fin, explico mis impresiones aquí:

http://dosisminima.wordpress.com/2009/12/22/donde-viven-los-monstruos/

A lo que venía, Pepo, es a enlazarte un pequeño artículo introductorio sobre Jonze que escribí para cine365, donde relaciono (muy por encima) los videoclips de Jonze y su primeriza Jackass con su obra posterior. Espero que te guste y te aclare un par de cosas: hay videoclips de Jonze como BuddyHolly o Sabotage muy reveladores.

http://www.cine365.com/reportaje/spike-jonze-lo-complejo-de-la-sencillez

Alvy Singer dijo...

En mi sala se fueron varios niños llorando, hastiados por el tono siniestro de la peli en demasiados momentos. Normal. No creo que sea para niños. Me consta que también otros chavales terminaron angustiados. Solo aguantaron los más pequeñitos, los otros se acojonaron.

Pepo Pérez dijo...

O sea, que no te ha gustado mucho, Alvy, ¿no?

Tones, no olvidemos que el guión está co-firmado junto a otro Señor Autor, Dave Eggers, quien como seguro sabes ha publicado un libro, LOS MONSTRUOS, libremente inspirado en el cuento de Sendak (que no he leído) y escrito posteriormente al guión de la peli de Spike Jonze. Copio la sinopsis promocional de LOS MONSTRUOS por lo que tiene de revelador respecto a la peli que ha co-escrito Eggers (y que he leído hoy mismo):

"The wild things es un libro sobre un niño solitario a punto de abandonar el terreno emocional de la infancia.

Los monstruos, basado libremente en el cuento de Maurice Sendak y el guión escrito a partir de él por Dave Eggers y Spike Jonze, trata sobre la confusión de un niño, Max, que se abre paso en un mundo que no puede controlar. Su padre se ha marchado, su madre pasa el tiempo con su joven novio y su hermana está entrando en la adolescencia y ya no se interesa por él. Al mismo tiempo, Max se descubre capaz de actos asombrosos: se disfraza de lobo y muerde a su madre, y no siempre logra dominar sus arrebatos. Durante una pelea en casa, Max huye corriendo al bosque. Allí encuentra una barca, sube a bordo y acaba en mar abierto, a la deriva. Desembarca en la isla de los Monstruos y pronto se convierte en su rey. Pero las cosas se complican cuando Max comprende que los Monstruos esperan tanto de él como él de ellos. Divertida, oscura y vital, Los monstruos es una historia eterna que ha resistido el paso del tiempo y resulta atractiva a cualquier edad".

En lo esencial que dices en tu post, estoy de acuerdo, me refiero a cómo plantear una ficción infantil de otro modo y sin necesidad de un argumento repleto de giros y "grandes aventuras" (en todo caso, hacer el ganso a lo grande) ni de enseñanzas, ya lo comentaba en mi post. Lo que sí veo claramente en la peli es un trasfondo emocional que llega al espectador, vamos, al menos a mí, un trasfondo que se recuerda luego, y que está constituido por todo lo que hacen/dicen (expresan) los monstruos. Que no puede ser otra cosa que lo que siente el niño puesto que son fantasías salidas de su mente.