jueves, 3 de diciembre de 2009

"CULTURA GRATIS"


Manel pone hoy el dedo en la llaga con su viñeta para Público. Personalmente pienso que el creador tiene derecho a ganar dinero con su obra si así lo quiere y necesita, la cuestión es qué medidas efectivas se toman para que esos autores puedan cobrar por el disfrute e intercambio de sus obras por parte de los usuarios de internet. Desde luego, cerrando webs no se va a conseguir. Primero porque viene a ser el equivalente de un "cierre de discotecas" porque ponen música para atraer a sus clientes, o un "cierre de radios" por emitirla, o un "cierre de televisiones" por emitir películas. ¿No es mejor cobrar un porcentaje razonable en concepto de derechos de autor por pinchar o radiar esa música, por emitir esas películas, tal como ya se hace? Porque poner música en una discoteca o emitir una película en la tele se puede hacer legalmente, se hace desde hace mucho tiempo. Segundo, porque cerrar webs es completamente ineficaz. Sigue siendo un intento absurdo de ponerle puertas al campo. Internet es un fenómeno relativamente nuevo, de acuerdo, pero parece que a los gobernantes les cuesta un trabajo enorme entender su funcionamiento. Supongamos por un momento que la Administración consiguen instalar rastreadores supereficaces de webs de descargas y p2p, y que incluso consigue cerrarlas todas. Un escenario de ciencia-ficción, fantasía pura, de acuerdo, pero vamos a imaginarlo por un segundo. ¿Y qué? ¿Significaría eso que el intercambio libre y gratuito de archivos se iba a detener? ¿O es que a continuación la Administración se va a poner a rastrear todas las Ftps privadas de los usuarios de internet, ésas que usamos para transmitir archivos pesados de nuestro trabajo a, por ejemplo, una imprenta? ¿Esas ftps, muchas de ellas gratuitas, que tanto están proliferando últimamente y que desde luego pueden usarse también para intercambiar películas, música o lo que nos dé la gana?

Volviendo al comienzo, si a las salas de fiesta se les cobra derechos de autor por poner música, si a las televisiones se les cobra derechos de autor por emitir películas (lo que por cierto permite grabarlas al usuario de la televisión), ¿cuál sería el equivalente a ellas en materia de internet? No hay que ser un lince para adivinarlo, ¿verdad? Teniendo en cuenta además que internet no es gratuito. Los usuarios pagamos un buen dinero para poder usarlo, en algunos países más que en otros. En otras palabras, esa cultura que intercambiamos en internet no es gratis. Cuestión muy distinta es que ese dinero que pagamos los usuarios de internet vaya ahora mismo íntegramente al bolsillo de la operadora de telefonía, en lugar de ir parcialmente a los autores, tal como sí sucede desde hace años en esas otras "redes de intercambio" de cultura: bares y discotecas donde se pone música, radios que la emiten, televisiones que programan películas y series de televisión, etc.

24 comentarios:

lavacanacho dijo...

Bueno, Pepo, estoy de acuerdo en lo que dices en general, pero por ponerme puntilloso:
Los derechos que pagan las TVs por emitir películas no permite a los ciudadanos grabarlas. Es el canon que existe sobre los soportes (antes, las cintas VHS, ahora, supongo a los discos duros de las teles) el que lo permite.

Por otro lado, es más fácil (infinitamente más) montar una web con alojamientos de archivos, que montar una cadena de TV pirata (que se iría a cerrar inmediatamente por la policía, supongo).

Al margen de todo esto están los razonamientos (¿?) de muchos ciudadanos (me refiero a "no creadores"), que se permiten el lujo de querer obligar a los autores a modificar el modelo de negocio hacia lo que está en su cabeza, en lugar de dejar a la industria y creadores adaptarse a su gusto (y aquí sí incluyo los comentarios de Manel en su dibujo. Y faltaría el de "haz más conciertos, vago", y el de "compón nuevas canciones si quieres seguir viviendo de tu música, mediocre").

Que a mí, es lo que verdaderamente me preocupa: tanta necesidad de la cultura producida por otros, y tan poco respeto y valoración económica del trabajo realizado por esos otros.

Slurps!

S. dijo...

Estoy de acuerdo contigo. No con la viñeta. Impedir el intercambio peer-to-peer sería, de hecho, una barbaridad autoritaria.

Y un error desde el punto de vista empresarial: sería decirles a los potenciales consumidores que no consuman, cuando lo lógico sería encontrar una manera de gravar un intercambio que, si sigue siendo totalmente gratuito, resulta injusto para los autores.

Y no hay otra: hay que cobrar a las operadoras.

Ahora bien, eso tampoco es sencillo. ¿Cómo, cuánto y en qué concepto se les cobra? ¿Cómo cuantificamos el material sujeto a derechos que han puesto a disposición del público? ¿Cuánto dinero corresponde a cada autor?

Si el reparto va a ser parecido al que se hace del "canon", mal vamos.

Un saludo, y felicidades por no haber sido uno de los 60.000 (inserte aquí su adjetivo) blogueros que han copi-pegado el "manifiesto del internauta adolescente" sin reparar en que contiene una calzoncillada de este calibre:

"Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras."

Álvaro Pons dijo...

"que se permiten el lujo de querer obligar a los autores a modificar el modelo de negocio hacia lo que está en su cabeza, en lugar de dejar a la industria y creadores adaptarse a su gusto"

Con permiso nacho, esto es absurdo. de siempre hemos sabido que la industria es la que se pliega a las necesidades del mercado en función de su evolución. No he visto muchas manifestaciones porque hayan desaparecido las tiendas de revelado fotográfico, por ejemplo, que han desaparecido porque ha desaparecido la película.
en este caso, estamos ante un cambio tecnológico que cambia los modelos de distribución. Y la industria, por supuesto, debe cambiar su modelo de negocio. Es evolución económica lógica. No son los consumidores lo que deben resignarse a seguir como antes, igual que seguramente tú no lavas la ropa a mano y te has adaptado a las nuevas tecnologías. Igual que ya no revelas fotos pese a que muchos se han quedado sin trabajo. Igual que ya no envías cartas...
Otra cosa es que el autor debe, por supuesto, recibir pago por su trabajo, eso es de cajón.
Pero coincido con Pepo en que se deben buscar otras formas de pago. Buscar nuevos modelos que hagan compatible la realidad de internet y sus ventajas con el derecho del autor a vivir de su obra.
Y hay posibilidades: hay modelos de difusión cultural gratuita que han existido siempre (la TV, además compatibilizando modelos de pago con gratuitos, la radio...) ¿por qué no se pueden trasladar a internet con las debidas modificaciones?
En este caso, me temo que los autores son manipulados por industrias que se resisten a dejar sus pingües beneficios: la de distribución musical/cine/etc, la de telefonía (como bien pone Pepo el dedo en la llaga), etc...
Pero existen otras posibilidades.

lavacanacho dijo...

Álvaro: no. No es absurdo. Y de hecho, sucede.

Estamos de acuerdo (es de pura lógica) que hay que adaptarse a la actualidad, y que obcecarse en modelos de mercado desfasados es lo peor que puede hacer cualquier industria (no sólo la de los músicos). Es que eso es de cajón.

Pero no siempre la situación actual tiene razón, y se pueden corregir situaciones injustas, o con direcciones injustas. De eso es de lo que hablo.

Slurps!

absence dijo...

Dos aportes. más.

Entiendo el canon. El problema está en quién recauda, cómo reparte y la transparecia del proceso. No es un problema de fácil solución, pero el modelo actual.

Otro aporte: ya que se habla tanto de las subvenciones (estoy a favor de ellas), creo que es justo que la obra cultural subvencionada esté sujeta a un cierto copyleft.

Chema Lajarín dijo...

De acuerdo con lo que dice Pepo: que las compañías cobren menos, que Internet es carísimo en España. Y si tenemos que pagar 35/40 € que 10 o 15 vayan a los creadores y propietarios de derechos y no a enriquecerse timofónica...

Fernando Fuentes dijo...

Discrepo totalmente con el comentario de S. de nombrar calzoncillada a esto:

"Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras."

Esto es una necesidad urgente dado que de esa reforma tiene que surgir el nuevo modelo que no deje la producción cultural en manos de los intermediarios (gestoras de derechos, gestoras de patentes...) y que permita tanto un acceso más justo por parte del público/lector/usario y una retribución justa al creador y a los empleos asociados.

No podemos olvidar que muchos de los blogueros que han colocado el manifiesto también son creadores de contenidos, como periodistas o músicos. Periodistas tan respetados como Rosa María Artal o Enrique Meneses, que la verdad están bastante lejos de la adolescencia.

Estamos ante un claro ejemplo de sector industrial, que no cultural en este caso, amenazado por una nueva tecnología. Al igual que se vió en EE.UU. con el caso de la margarina, invento francés, por parte de los productores de mantequilla. Al igual que se vió al principio del siglo XX con los músicos de orquesta que se quejaban de que el fonografo iba a acabar con ellos y con la música. Igual que el cine se quejaba de que la TV iba a acabar con su negocio.

Por cierto, el chiste de Fontdevila es bueno porque señala muy bien a cierto tipo de usuario de P2P, pero no todos somos así. Porque gracias al P2P están disponibles películas, discos o libros descatalogados por ese mismo sistema industrial que ahora se queja de que no vende tanto como antes con el falso axíoma de que una descarga más es una venta menos.

Fernando Fuentes dijo...

Acerca de lo que dice Pepo. No es práctico que las compañías paguen a los autores. ¿Y toda la gente que navega por internet a medios de comunicación de pago? ¿Qué usa servicios de pago como ciertos tipos de streaming? ¿O de servicios que ya te "cobran" mediante la inclusión de publicidad? Además de que cualquier usuario ya paga un canón por el disco duro de su ordenador, por su móvil, por su reproductor de MP3, por los CDs y DVDs que compra. Los usuarios ya pagamos ampliamente nuestro derecho a descargarnos contenido porque nos están tratando como presuntos piratas a pesar de que yo uso mis DVDs para grabar mis copias de seguridad de MIS trabajos, de MIS fotos, de MIS dibujos, de MIS maquetaciónes... etc.

Eso sin contar con el hecho de que si se obliga a las operadoras a pagar por eso estamos corriendo el riesgo de vulnerar la neutralidad de la red porque les daríamos argumentos a las teleoperadoras de crear varios tipos de servicios según lo que pagaras.

No señor, tenemos todos los que trabajamos en la industria cultural que buscar un nuevo método de relación entre el usuario final y el creador que permita a uno disfrutar de las obras culturales y al otro vivir de ello.
Exijamos a las compañías de telocumunicaciones lo que tenemos que exigirles que es un buen servicio a un buen precio, no que paguen por usos que ellos no controlan y que no realemente no queremos que controlen de internet.

Fernando Fuentes dijo...

Para absence,
en EE.UU. las obras que se hacen con dinero público son de dominio público. Comentale ese modelo al mundo del cine en este país a ver que te dicen.

Sergio Barrejón dijo...

Para Fernando Fuentes: el modelo actual no deja la producción en manos de intermediarios. Esos "intermediarios" gestionan el cobro de las cantidades devengadas por comunicación pública de obras protegidas. Hacen un trabajo necesario que los autores no pueden hacer por sí mismos.

Es muy fácil tirar piedras a la SGAE, o a los cuatro músicos más visibles, porque ganan mucho dinero, aparentemente a cuenta de anécdotas pintorescas como lo de las bodas o lo de Fuente Obejuna.

Pero no olvidemos que el dinero "de la SGAE" es el 12% de cuota que cobran por recaudar el dinero de los autores. Ni son perfectos, ni totalmente transparentes, ni en mi opinión deberían ser lo que gestionen el dinero del canon. Pero son necesarios para que el otro 88% llegue a manos de los autores. Por cierto, existen gestoras de derechos en todo el mundo, no sólo en España.

Y si llamo calzoncillada al punto 9 es por la ligereza con la que abre un melón peligrosísimo: esa "verdadera reforma" ¿en qué consistiría? Muchos políticos arribistas estarán muy alegres de poder hacer demagogia con eso de la cultura gratis.

Hablemos de la música gratis cuando los toros, el fútbol y las putas sean gratis. Y que se ocupe de todo el Gobierno.

Y no, el "fin" del derecho de propiedad intelectual no es promover el dominio público. TODO LO CONTRARIO. Por algo se llama "derecho de propiedad".

Por cierto, yo también soy autor, y lo digo bien clarito: QUIERO HACER NEGOCIO CON MI OBRA. Pretendo vivir, y a ser posible bien, de mi trabajo. Y no veo ninguna razón por la que tenga que avergonzarme de ello.

Fernando Fuentes dijo...

Para Sergio,

Creo que no te has terminado de leer mi comentario. Yo en ningún caso crítico que un autor no pueda hacer negocio con su obra. De hecho quiero y deseo que sea así. Por lo que abogo es que hay que tener en cuenta que se están usando argumentos desde la industria cultural que no ayudan precisamente a la verdadera cultura y que defiende un modelo de negocio anclado en un paradigma anterior a la aparición de internet.

Internet, para bien y para mal, lo está cambiando todo y hay que renovarse y conseguir nuevas formas de interacción con el público. Al igual que las locomotoras dejaron obseletas al transporte en carreta, pero se seguían transportando mercancias. Al igual que el frigorífico dejó obsoleto al comercio de hielo y a los salazones (a estos no tanto que nos quedamos sin jamón), pero la gente ha seguido comiendo. Hay profesiones que, desgraciadamente van a desaparecer, pero la creación artística no, solo que tiene que encontrar un nuevo modelo para rentabilizar el trabajo.

Los servicios de streaming bajo pago (algo que funciona bastante bien en la X-Box), el cobro por contenidos adicionales, el PayPal, la subscripción, la venta de merchandaising, son algunos de los caminos que algunos autores/editoras/productoras están tomando en consideración y experimentando con ellos en vez de quejarse de lo malos que son los que se descargan las cosas gratis de internet. Porque quejarse y poner puertas al campo no sirve de nada. El intento de criminalizar las descargas lo único que consigue es crear una "carrera armamentísitica" en la que las gestoras de derechos y las productoras SIEMPRE van a estar DOS PASOS por DETRÁS de la tecnología de intercambio.

Estamos ante tiempos interesantes, y como dice la maldición china: "Ojala vivas tiempos interesantes".

Sergio Barrejón dijo...

Entonces estamos bastante de acuerdo. Excepto en el punto 9.

Urbs dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jose A. Serrano dijo...

Muy buena la viñeta de Manel. La posición de algunos "descargadores reivindicativos" (los que "exigen" su derecho a descargarse gratis películas y series de TV sin pagar y atacando a los creadores, llamándoles vagos y demás perlas) es tanto o más criticable que la de "recaudación avariciosa" de gestoras como SGAE, pero parece es más impopular sacarle los colores a la primera actitud que a la segunda. Lo triste es que estas dos opiniones extremas son las que hacen más ruido, no las posturas intermedias y más razonables (webs de descargas de pago de películas y series de TV ue puedas copiar en un USB y ver en tu TV del comedor, no como las actuales, que te obligan a verlas en un ordenador o a conectar el ordenador a una televisión del comedor).

Estoy de acuerdo con el 90% del manifiesto (y en especial con los puntos 2 y 10), pero con no todo.

Cosas como "su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales" no es del todo cierto. Se puede controlar, no al 100%, pero sí bastante. Yo lo siento, pero no veo en que afecta a los derechos fundamentales de nadie que chapen chapen webs que ofrecen links para descargar películas y series de TV (no digo que se empapele con una multa del copón a sus administradores, pero al menos cerrarles la web). Eliminarlo nunca lo eliminarán, es imposible, pero no fastidies, dificultar enormente el pirateo es sencillísmo. Otra cosa es que quisieran "supervisar" el contenido de comunicaciones privadas -lo que cada uno nos descargamos-, ¿pero supervisar el contenido de de webs públicas que ofrecen links para descargas de archivos? Me parece lógico, lo raro es que no lo hayan hecho antes reformando la ley. Que una cosa son links detectados automáticamente por Google, y otra que te dediques a recopilar archivos subidos por "supuestos desconocidos anónimos" que tu solamente te limitas a apuntar. Y que no es lo mismo enlazar un fichero (o dos o tres), que enlazar varios centenares o miles de ficheros. Redactando la ley con un poco de sentido común, no es tan dificil clasificar e identificar este tipo de webs.

Siempre que sea un juez el que decida el cierre de una web, y puedas defenderte de la acusación, me parece bien. Que sea un organo administrativo y escuchando solamente a una parte (que está demostrado que no siempre actuan de buena fe), me parece mal.

¿Es que a alguien le parece razonable que cuando pones en Google.es, por ejemplo, "hellboy semilla de destrucción" de los tres primeras resultados que aparecen, el primer y el tercero sean para descargarte gratis el cómic sin el permiso de su autor o editor? A mi no.

Si el objetivo de los políticos es dificultar el pirateo cerrando las webs que facilitan la copia (que no nos engañemos, no son desinteresadas, si lo fueran no estarían cebadas de publicidad intrusiva; otra cosa es que den los beneficios desorbitados que alega la parte agraviada), me parece bien, y se puede hacer de otra manera, bien hecho. Que reformulen la ley lo que haga falta (que la han cagado y a base de bien con como lo están intentando hacer), pero el objetivo me parece razonable.

Jose A. Serrano dijo...

Eso sí, igual que se gastan recursos públicos en ayudar a la industria audiovisual a proteger sus derechos (legítimos), se le debería exigir que se adapte a los nuevos tiempos, con una oferta de venta de ficheros razonable.

La situación actual también mucho de perro que se muerde la cola: si hay pirateo en cantidades brutales y a niveles tan cotidianos (ya no tienes ni que saber instalar el e-mule, basta con una búsqueda sencilla en Google tipo "loquesea descarga directa" para encontrarlo), nadie abre tiendas on-line, o las abre con condiciones ridículas. Si se ha llegado a esta situación también es por culpa de la misma industria que tanto se queja, y que tienen que adaptarse de una vez a la nueva realidad. Pero eso no justifica tampoco la actitud extrema de algunos "descargadores".

Kalitro dijo...

Un par de detalles que creo que no se han mencionado:

(inciso - De base, creo que todos estamos de acuerdo en que un artista tiene derecho (si quiere) a ganar dinero con su obra)

Un detalle que parece pasar extraordinariamente por alto muchísima gente, no sé si algunos aposta. El poder adquisitivo del ciudadano medio ha bajado en los últimos años (en este 2009 más que nunca). Es lógico, por tanto, que la industria del ocio caiga. Entre ir al teatro y pagar la hipoteca, todos elegimos lo segundo. Esperar que esto no afecte a la industria del ocio es absurdo y creo que hábilmente se ha echado la culpa a otras cosas (internet, principalmente).
Esto es, ya gasto todo lo que me puedo permitir en ocio, si no tuviera acceso a obras gratuitas, seguiría gastando lo mismo porque de donde no hay, no se puede sacar.

Con todo esto, la industria del ocio parece bastante floreciente, sólo que más diversificada. Muchísimos artistas noveles y sin un apoyo industrial detrás han elegido internet para dar a conocer su obra, algunos con un éxito tremendo y ganándose la vida con ello (la lista de webcomiqueros que viven exclusivamente de ello no es corta, precisamente). Al igual que en el mundo de la música el número de conciertos es mucho mayor que hace años.
El dinero que antes iba exlucisvamente para Menganito, ahora se reparte entre Menganito, Zutanito y Fulanito.

El p2p es muy distinto a otros sistemas de adquirir archivos. El p2p es compartir, y cuando yo dejo que alguien descargue canciones de mi ordenador no obtengo beneficio económico alguno. Personalmente también veo mal que la gente gane dinero con el trabajo de otros y son servicios que no recuerdo haber usado. Habrá quien se la traiga al fresco, claro, pero no mezclemos lo uno con lo otro, igual que no mezclamos un cirujano con un tipo que te apuñala (ejemplo burdo y no del todo apropiado, pero creo que captarán la idea).

Lo verdaderamente mosqueante de esta ley, dejando aparte temas económicos es que (dicen) da pie a que entidades privadas tengan poder legal. ¿Que quizás se esté exagerando? Posiblemente, pero sólo el hecho de que se dé pie a ello debería haber dado una reacción muchísimo mayor.

Robur dijo...

Si en vez de el ministerio de cultura fuesen el de defensa o exteriores o justicia los que tuviesen ese poder de censura estaríamos hablando en términos aun mas fuertes.

Fernando Fuentes dijo...

Una postura compretamente sensata y desde el punto de vista de un creador de verdad que además tiene 80 y tantos años y demuestra más sentido común y amplitud de miras que muchos.

http://www.enriquemeneses.com/2009/12/03/gratuidad-y-derechos-de-autor/

Pepo Pérez dijo...

De todo lo dicho -gracias por los comentarios, tan generosos e interesantes- me quedo con una cuestión que para mí es la clave del asunto tal como yo lo veo. La industria cultural, quiero decir la vieja industria, exige medidas que espera le devuelvan el paraíso de antaño. Esas medidas son del tipo cierre de webs de descarga gratuita y similares. Esto, por supuesto, no es la panacea porque a la larga no va a servir de nada. Como alguien ha dicho rápidamente surgirán nuevos mecanismos de intercambio, o se usarán con más intensidad los que ya existen, por ejemplo las ftps privadas. De modo que, visto fríamente, lo de cerrar o entorpecer el intercambio de archivos, además de que no sirve para los intereses que persigue la industria (es una ilusión), no favorece en nada a los autores y el provecho que puedan sacar de su trabajo como creadores, al menos si pensamos en el futuro, en formatos para el futuro inmediato, Y NO EN EL PASADO (que es en lo que piensan los directivos de la industria cultural, un pasado que, es evidente, no va a volver). De modo que si se consiguen desarrollar formatos que permitan liquidar derechos de autor (yo también soy autor, por cierto, y cuelgo algunas historietas y chistes míos en internet sin cobrar nada), a los autores nos conviene BASTANTE que exista ese intercambio de nuestro material en internet, sobre todo si nos llega algún dinero de ese intercambio vía -por ejemplo- porcentaje de la factura ADSL o de un modo mejor si es posible. Sobre lo de "cómo se cuentan" esos derechos de autor, hombre, no jodamos, que herramientas informáticas, haberlas haylas, y si hace falta mejorarlas, se mejoran. ¿O es que hace falta recordar ahora que, por ejemplo, cuando haces una búsqueda en el Google te sale el número de sitios web que hacen referencia a tu búsqueda?

(Nacho: lo del canon que comentabas es completamente cierto, pero no me refería a eso sino a la cuestión práctica. Tú puedes comprar CDs o DVDs para grabar, pero si no tienes material para grabar no grabas. Hasta no hace mucho, si la tele no emitía la película no la podías grabar como antes hacíamos, ¿verdad? Ahora ya no hace falta grabarla de la tele, por supuesto, la gente se la baja de internet. Y aquí volvemos al tema: ¿quién paga por internet ahora mismo, aparte de los usuarios?)

Sergio dijo...

Pues yo no estoy muy de acuerdo con que las telefónicas tengan que pagar por todo este tema.

Hay varias asunciones que me parecen erróneas y/o injustas:

1.- El canon: hay que tener en cuenta que con el canon no se paga por poder piratear sino por el derecho a hacer una copia de un material previamente adquirido. Es decir, yo pago el canon para tener derecho a copiarme un disco que previamente haya comprado porque en caso contrario no tengo permiso legal para hacerme una copia del CD y llevarla en el coche por ejemplo, lo cual es una tomadura de pelo que nadie pone nunca en cuestión.

2.- Las compañías de telecomunicaciones te dan acceso a la red, no tienen por qué ni deben (a mi juicio) controlar lo que sucede en dicha red ni pagar por ello. Yo no veo que nadie exija a las compañías adjudicatarias de las autopistas que paguen un canon para compensar el tráfico ilegal de bienes que se hace en las carreteras españolas. Cuando no se distribuía nada en la red nadie pedía cuentas a las telcos, ahora que sí sucede y la responsabilidad no es de ellas todo el mundo apunta a las mismas. Además que no nos engañemos, todo esto implica que el estado obligue a las telcos a asumir el papel de policías y jueces de la red, cosa que es súmamente peligrosa además de que siendo compañías privadas debería de compensárselas por los gastos que asuman por esa labor que debería ejercer el estado.

Por lo demás, sea o no injusto la realidad es la que es, que los tiempos han cambiado y da igual que se den pataletas, te quejes de que no vas a cobrar, etc., etc.

Se acabó y hay que asumirlo, el mundo no va a volver a ser igual, si no vas a poder cobrar por tu trabajo de artista pues tendrás que dejar de hacerlo igual que los copistas perdieron su trabajo con la llegada de las imprentas. Mala suerte, ojalá que se encuentre alguna forma de remuneración justa pero si no es posible pues la cultura se reinventará y los artistas realizarán su obra por amor al arte y ya está.

Y lo que tengo claro es que internet no ha hecho más que beneficiar a la cultura porque nunca antes tanta gente ha podido acceder a tanta cultura lo cual sólo puede tener consecuencias positivas en el futuro.

Pepo Pérez dijo...

No, Sergio, no es que las telefónicas paguen por todo este tema. Ellas, pagar, no van a pagar nada, es evidente. Se trata de que un porcentaje de lo que NOSOTROS pagamos a las telefónicas como usuarios de internet vaya a los autores. Y en países como España, donde es evidente que pagamos mucho más por esa factura de ADSL (¿cuál es el motivo? ¿por qué un alemán paga por ejemplo mucho menos que nosotros?) , podría ser factible.

" Las compañías de telecomunicaciones te dan acceso a la red, no tienen por qué ni deben (a mi juicio) controlar lo que sucede en dicha red ni pagar por ello."

Lo repito, ellas no pagarían nada, sólo ingresarían un porcentaje al organismo que se creara, o a la sociedad de gestión, y esta se encargaría de repartirlo entre autores. ¿Tú sabes todo lo que pagas en la factura de luz? Porque no todo lo que pagas es "luz". Hay porcentajes de esa factura que se recaudan con otros fines. Por ejemplo, un canon destinado a pagar la deuda del EStado por la moratoria nuclear, una deuda a pagar en 25 años y que contrajo el Estado por paralizar a comienzos de los noventa obras de centrales nucleares a medio construir o que, aun sin construir, no fueron autorizadas a pesar de que las empresas eléctricas promotoras ya habían hecho un gasto muy importante. Son cosas que pueden hacerse por ley, se hacen desde hace años de hecho.

Fernando Fuentes dijo...

Lo siento Pepo, eso es un canon por el ADSL y no estoy para nada de acuerdo con el asunto al igual que no estoy de acuerdo con el canon por CDs y DVDs. ¿Porque tengo que pagar un canon para algo que uso para trabajar o para moverme por lugares Creative Commons?

No, ese es la misma presunción del canon que hace de todo consumidro culpable aunque se descubra lo contrario. La misma presunción que ha llevado a que la misma administración pague un "impuesto" a las gestoras por los CDs y DVDs que usa para los copias de los documentos que ella misma crea.

Lo siento, eso no solo no es una solución es que además sería una chapuza de la misma manera que lo es el canon actual que ha acabado convirtiendo a la SGAE, un sindicato vertical por cierto, en una organización que busca el lucro no la verdadera representación de sus asociados.

Jose A. Serrano dijo...

Pepo: "La industria cultural, quiero decir la vieja industria, exige medidas que espera le devuelvan el paraíso de antaño. Esas medidas son del tipo cierre de webs de descarga gratuita y similares."

Hombre, industria aparte (que me quita menos el sueño), me lo tomo más en serio por la parte que toca a los autores, que yo creo (por las entrevistas que he leído sobre el tema) que lo que les jode de las webs de descarga va por otro lado.

Que se descarguen su obra gratis, puede molestarles más o menos (hay opiniones diversas) pero sí que les jode especialmente (y a mí también me jodería) que encima que tu no ves un duro por ello, que lo distribuyen sin tu permiso, OTRO sí gane dinero con ello, directamente (en el top manta) o indirectamente (publicidad a mogollón en webs de descarga, páginas tipo megaupload que cobran por "descarga premium").

O que encima lo que se descarga la peña sea una película grabada cutremente en el cine cámara en mano. O un tebeo mal escaneado (hay algún caso de un dibujante cuyo nombre no recuerdo que se quejaba en su blog que estaban pirateando su cómic pero encima estaba tan mal escaneado que era lamentable y daba mala imagen de su trabajo para el que se lo pudiera descargar).

Jose A. Serrano dijo...

Puestos a buscar soluciones razonables al problema, creo que lo más viable sería que el Estado creara infraestructuras culturales pero en internet. Igual que hay museos, filmotecas o bibliotecas públicas, que se creara infraestructura similar en internet. Al menos para la cultura hecha desde España. La cuestión es decidir cómo hacer eso.

Para mí lo ideal sería montar una tienda on-line para productos españoles, donde el estado no cobraría nada por el servicio, y lo que ingresara por la venta de películas/música/novelas/comics/series de TV/loquefuera fuera integramente para sus creadores. Pero claro, habría que compaginar eso con el libre mercado, acusaciones de competencia desleal de empresas privadas, etc, etc.