Mostrando entradas con la etiqueta Hernán Migoya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hernán Migoya. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de febrero de 2018

cómics en Rockdelux febrero 2018

Sección de cómic en Rockdelux nº 369 (febrero 2018), diseño de Gemma Alberich
La sección de cómic en Rockdelux sigue saliendo mensualmente de manera puntual, lo que pasa es que desde septiembre yo no he podido dar cuenta de ella en este blog por unos meses de trabajo muy locos. Al grano. En el Rockdelux de febrero, el cómic ocupa dos páginas con los siguientes contenidos:

Daniel Ausente y Raúl Minchinela reseñan dos clásicos que gozan ahora de estupendas nuevas ediciones. Por un lado, Blueberry, de Charlier y Giraud, en una edición Integral de Norma que sigue escrupulosamente los tomos recientes de Dargaud y que es ya, en mi opinión, la canónica, si exceptuamos por supuesto la edición original. Y ello tanto por la fidelidad a la reproducción de la serie respecto a su primera publicación en la revista Pilote como a los valiosos textos e imágenes que se han recuperado de los archivos para prologar los tomos. Por otro, Mort Cinder (Astiberri), de Héctor G. Oesterheld y Alberto Breccia, que incluye escaneados nuevos de páginas originales y un guión inédito de Oesterheld, de quien seguramente sea este su cómic más conocido además de, por supuesto, El eternauta.

Gerardo Vilches da cuenta en su texto "Cómics expuestos" de varias exposiciones recientes sobre cómic, destacando la que el MNCARS o “Reina Sofía”, incluso simplemente “el Reina”, ha dedicado a las tiras de prensa de George Herriman, con Krazy Kat de protagonista: la primera muestra que el segundo museo más importante de España dedica al cómic per se, con un catálogo por cierto que merece la pena por la calidad de sus textos; alrededor de la misma se organizaron eventos como la conferencia que dio
en el MNCARS Art Spiegelman en diciembre, presentado por Santiago García, a la que dicho sea de paso pude escaparme para asistir (mereció la pena, con un Spiegelman muy entregado y simpático; entre el público le seguía atentamente la no menos impresionante Françoise Mouly; la rueda final de preguntas, moderada por Santiago, fue también muy disfrutable). La expo puede verse todavía, hasta el 26 de febrero, lo mismo que Historietas del tebeo. 1917-1977, hasta el 25 de febrero, una muestra colectiva que ha comisariado Toni Guiral para el Museo ABC (recomiendo igualmente el catálogo) y que recorre la mayor parte del siglo XX en el tebeo popular español, cuando aquello era una industria de masas y uno de los entretenimientos favoritos del público juvenil antes de que la televisión, el video, el ordenador e internet mataran a la estrella de las viñetas (industriales). La cantidad de dibujos y páginas originales que Toni ha recabado es ciertamente apabullante, con más de una sorpresa oculta  en las bonitas cajoneras que forman parte del montaje expositivo.

Reseñas de cómics, hay más en la sección del Rockdelux de este mes, por supuesto. Gerardo Vilches comenta Orgullo y Satisfacción. Grandes éxitos (¡Caramba!), el legado impreso que nos deja la revista digital satírica Orgullo y Satisfacción ahora que lamentablemente ha cerrado
(snif, snif). Isabel Guerrero se encarga de reseñar el segundo y último volumen dedicado a recopilar todos los tebeos de la canadiense Julie Doucet, Cómics 1994-2016 (Fulgencio Pimentel), es decir, historia del cómic alternativo, y del cómic a secas. Daniel Ausente se ocupa por su parte de Carvalho. Tatuaje (Norma), la adaptación de la novela homónima de Vázquez Montalbán que han llevado a cabo Hernán Migoya y un esplendoroso Tomeu Seguí. Y Elizabeth Casillas, nuevo "fichaje" de la sección, se encarga por su lado de reseñar un debut largo tan interesante como Piruetas (La Cúpula), de la joven tejana Tillie Walden (1996). 

Alex Serrano, sin tilde como siempre insiste, se ocupa de dos textos: una reseña de El club del divorcio (ECC), de Kazuo Kamimura, un manga "dos rombos", como lo califica, que nos permite leer en castellano una muestra del mejor manga comercial para (jóvenes) adultos que se hacía en los setenta. Además de esto, Alex aceptó mi encargo, no fácil por el espacio disponible, de elaborar un informe sobre algunas de las teleseries recientes que adaptan o se inspiran en cómics, haciendo hincapié en estos últimos para que el neófito en los tebeos pueda hacerse una idea de dónde han salido las ideas que sirven de base a esas series televisivas. El resultado es "Viñetas en serie: del cómic a la televisión", donde Alex consigue recapitular lo ocurrido entre el fenómeno Los muertos vivientes y las teleseries de superhéroes (Arrow, Daredevil, Jessica Jones, Legión y otras), trazando una guía útil de lectura para rastrear los tebeos, o etapas concretas de series de tebeos, en los que se han basado los showrunners de las respectivas teleseries. Ni siquiera se olvida de la muy reciente The End of the F***ing World, basada en el cómic honónimo de Charles Forsman (Fantagraphics, 2013; antes conocido como TEOTFW, por aquello de evitar la palabrota en portada), que por cierto se va a publicar en España a no muy tardar. Habrá más artículos como este en Rockdelux, puesto que las series televisivas basadas en tebeos no dejan de aparecer.

Para cerrar la sesión, digo sección, el "arqueólogo pulp" Daniel Ausente dedica una columna ("El héroe de las mil franquicias") a analizar con algunas ideas "mágicas" ciertamente inquietantes las resurrecciones recientes de personajes de gran éxito en el mercado europeo: del Corto Maltés de Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero (Norma) a El hombre que mató a Lucky Luke (Kraken) de Mathieu Bonhomme. Sin olvidarse tampoco, porque la noticia llegó a tiempo antes de cerrar este número de Rockdelux (sí, sigue siendo una revista impresa y por tanto se hace el mes antes de que la veais en kioscos), del nuevo Blueberry que van a publicar Joann Sfar y Christophe Blain a finales de 2018. Y con ello cerramos el círculo respecto al comienzo de la sección, donde se comentaba el Blueberry clásico. Si queréis leerla, y yo no puedo hacer otra cosa que recomendarla, aún podéis comprar la revista en los kioscos de toda España.

---

POSDATA "BLACK". Si os apetece leer más textos magníficos sobre cómic, os recomiendo igualmente mi última lectura en internet: el sensacional artículo en dos partes que ha dedicado el mencionado Santiago García en la revista digital Canino a analizar la trayectoria de Pantera Negra desde el ya lejano 1966, año de su primera aparición en los comic books Marvel de Stan Lee y Jack Kirby, hasta el presente. Un intenso recorrido por las inquietudes afroamericanas tamizadas por la ficción superheroica, desde la violenta época de la lucha por los derechos civiles a los no menos violentos hechos que derivaron en el reciente movimiento político Black Lives Matter; su texto incluye una adenda final sobre la película Black Panther (2018). Que yo veré el próximo martes, si el dios de los tebeos (y el cine) quiere.

Parte I: "Los orígenes de Black Panther: cómo un héroe Marvel abanderó la lucha racial desde Wakanda a los Vengadores" 

Parte II: "Black Panther desde los años noventa: un superhéroe rumbo al afrofuturismo"

El Rockdelux de marzo, por cierto, también incluye un artículo sobre Pantera Negra, a cargo del no menos sensacional Daniel Ausente. En vuestro kiosco favorito en menos de dos semanas.

Portada del tomo recopilatorio La furia de la pantera (Panini), un tremendo tochazo con la Pantera Negra de los setenta; dibujo de cubierta de Gil Kane.


jueves, 4 de marzo de 2010

"ENVIDIA COCHINA"

La mía, que ya no estoy en Madrid para poder seguir asistiendo a las jornadas de la Complutense (por el trabajo, sí). Pero Santiago sigue con sus crónicas ilustradas sobre las jornadas, hoy sobre
-la conferencia de Absence en torno a la censura y el comic book anterior al Code (foto de arriba),
-la mesa redonda al parecer "calentita" con el tema vivir del cómic en España (Miguel Ángel Martín, Hernán Migoya, Manel Fontdevila y Borja Crespo, moderaba Pedro Toro)
-y la posterior charla de Max sobre toda su carrera.
Aquí

miércoles, 9 de diciembre de 2009

ARREBATO

Conocí a Juaco en Valencia, a finales de los noventa. Quiero decir en persona, porque sus tebeos ya los había leído desde que empezó a publicar de forma seriada EL RESENTIDO en Brut Comix (una colección de La Cúpula que llevaba entonces Hernán Migoya). EL RESENTIDO era una serie sobre las fantasías y fracasos de un nerd adolescente que se daba trastazos intentando encontrar su lugar en el mundo, un mundo que entonces pertenecía a los jóvenes aunque sobradamente preparados con look grunge. La serie, que en su día destacó rápidamente por el talento que desplegó Juaco y las inquietudes que demostraba en sus experimentos narrativos, se ha convertido este mismo año en una novela gráfica, cosas de los tiempos pero también de la sensibilidad del autor, novela gráfica que recopila todas aquellas páginas de EL RESENTIDO más alguna bola extra a modo de epílogo.

Desde el primer momento que hablé en persona con Juaco, yo creo que sería 1998 o 1999, le reconocí con admiración y no sin cierta envidia ("sana", que diríamos) como un genuino artista. O sea, alguien con una visión personal, un mundo completamente propio que trasladaba a sus tebeos y dibujos de una forma natural, no premeditada (cuando me enseñó su carpeta de bocetos e ilustraciones me quedé flipado, tanto que hice fotocopias de muchos de ellos; así era la era antes de internet y los blogs). En casos como el suyo no hay "remedio", y da igual que el artista sea permeable a influencias externas -y en el caso de Juaco las de Daniel Clowes, David Mazzucchelli o Chris Ware eran evidentes- porque no podrá evitar expresarse a su modo, no podrá evitar que la obra final sea 100% suya. Cuando Santiago García y yo publicamos el primer Vecino, allá por 2004, Juaco no sólo nos escribió para contarnos lo que le había parecido nuestro tebeo, sino que se prestó a un particular "experimento" al dibujar con el talento que le caracteriza uno de los cuatro falsos finales de EL VECINO (dale al cursor hasta abajo en el enlace para verlo) que Santiago escribió, en parte como broma, en parte para satisfacer a algunos lectores que habían pensado que a nuestro álbum le faltaba el final.

Pues bien, Juaco acaba de sacar nueva novela gráfica, y yo me he lanzado en tromba a por ella. Se titula EL EXPERIMENTO (Glénat, 2009) y, tras leer los créditos, me ha parecido lógico y hasta de "justicia poética" que haya sido de nuevo Hernán Migoya quien se encargue de su edición, esta vez para Glénat. Yo de este tebeo conocía algunas páginas que Juaco me envió en un sobre con fotocopias hace un tiempo, y ya entonces me quedé completamente fascinado. Un grupo de superhéroes que recordaban vagamente a los 4 Fantásticos -los 3 Fantásticos en todo caso porque no por casualidad eran un trío- encerrados "con un solo juguete", el de sus mentes y su sexo, en un hangar donde tenía lugar un misterioso "experimento" que no terminaba de describirse pero cuyas consecuencias fantasmales no tardaban en manifestarse. Los "superhéroes" de Juaco hablaban mucho y de vez en cuando follaban, pero nada de lo que decían parecía significar lo que estaban diciendo realmente, sino alguna otra cosa más oscura, espectral e inaprehensible. De nuevo sentí la misma admiración (y "sana" envidia) que tuve años atrás al ver su carpeta de dibujos, y de hecho releí varias veces aquellas páginas hipnóticas. La cuestión es que Juaco ha terminado ahora aquella historia, titulada EL EXPERIMENTO TIERRA PROMETIDA, y ha añadido para este libro algunas historietas cortas a modo de interludio con distinto tratamiento gráfico y narrativo, historietas que podrían tener que ver (o no) con la historia principal de "superhéroes". Entre las cortas, una de "ciencia-ficción y horror con adolescentes", de estética años cincuenta y con dos tintas movidas en plan 3-D, titulada UFO TEENAGE LOVESICK BOY, y otra de género no identificable que juega a lo literario en plan Conrad (ISLA DE ENCANTA), y todo esto en medio de lo otro, quiero decir, interrumpiendo la lectura de la historieta de "superhéroes". De un modo parecido a Chris Ware o Daniel Clowes, creo que Juaco quiere usar como recurso la tradición fragmentaria del cómic, aprovechando las conexiones mentales que se establecen al leer en el mismo soporte distintas historietas, de "diferentes" autores y con distinto tratamiento gráfico y narrativo, tal como pasaba al leer en los viejos tiempos las distintas tiras e historietas que aparecían en los suplementos dominicales de prensa. Juaco también parece querer, como otros autores de la novela gráfica contemporánea (Burns y Clowes a la cabeza), rastrear aquellos viejos tebeos que leímos de chaval en busca de un subtexto oculto, como si a base de reprocesar sus viejos clichés lográsemos extraer alguna verdad escondida, quizás la clave psicológica de la fascinación que su lectura nos producía: la clave del "arrebato" que nos provocaban, por decirlo en palabras de la película de Zulueta.

Esto es básicamente EL EXPERIMENTO, un buceo intenso en viejos clichés de tebeo en busca de verdades psicológicas insospechadas, clichés que en las expertas manos de Juaco consiguen "transubstanciarse espiritualmente", como decía Zizek hablando de Lynch, para expresar lo real, en bruto y en medio de una gran explosión, psíquica y física (de las de "boom"). El sorprendente epílogo costumbrista (la "realidad") con el que concluye la historieta de "superhéroes" (la ficción, y ficción típicamente de tebeo) enlaza directamente con el comienzo del libro, en el que hay una historieta de una sola página dibujada al estilo Bruguera de narizones, sobre un astronauta y un marciano, y donde todos los bocadillos contienen un diálogo que nada tiene que ver con lo que vemos en las viñetas. Es un diálogo que nos suena a todos. Un médico le dice a una madre preocupada que su hijo no tiene nada grave, que se tome el ibuprofeno cada ocho horas, que descanse y que se tape bien. "¿Me oyes chaval?", le dice el médico, a través de un bocadillo del marciano, al distraído chaval que no vemos porque está fuera de la página. Un (meta)bocadillo que sale desde ese no-lugar, le contesta: "¿Eh...? Sí, doctor, gracias". No, por supuesto, no era nada grave, sólo unas décimas de fiebre. La excusa perfecta para leer tebeos arropados en la cama.

lunes, 9 de noviembre de 2009

UN FRAUDE DE PELÍCULA

Hernán Migoya, escritor, guionista de tebeos y técnico editorial de cómic, denuncia en El Mundo los problemas que han rodeado a su primera película como director, ¡SOY UN PELELE!

miércoles, 3 de junio de 2009

NUEVAS AVENTURAS DE ESTHER

El otro día hablaba aquí de fenómenos de grandes ventas en el cómic español actual y citaba entre otros el caso de ARRUGAS. Sin embargo, me olvidé por completo de otro gran fenómeno reciente. Durante el pasado Salón del Cómic de Barcelona, Hernán Migoya, editor de Glénat y autor de tebeos, me contaba (y yo lo cuento aquí con su permiso) que, en total, las nuevas ediciones de cómics de ESTHER, de Purita Campos y varios guionistas, incluyendo tanto el material antiguo como el nuevo recientemente producido, suman alrededor de 150.000 ejemplares vendidos. Lo cual si se me permite decirlo es una auténtica barbaridad. De esos 150.000 ejemplares, el primer álbum de LAS NUEVAS AVENTURAS DE ESTHER, de Carlos Portela y Purita Campos, lleva más de 20.000 ejemplares vendidos. Y el segundo álbum de la serie está llegando a los 15.000 vendidos.