Escribe
R. Crumb en su prólogo a THE BOOK OF GENESIS ILLUSTRATED (Norton & Co., 2009), rotulado a mano con su característica caligrafía, que
"si mi interpretación visual, literal del Libro del Génesis ofende o ultraja a algunos lectores, lo cual parece inevitable considerando que el texto es venerado por mucha gente, todo lo que puedo decir en mi defensa es que mi acercamiento ha sido un trabajo de ilustración serio, sin ninguna intención de ridiculizarlo o de hacer chistes visuales. Dicho esto, sé que no puedes contentar a todo el mundo".
Aun creyendo al viejo artista, que le creo, nada más leer eso y las primeras páginas de su cómic (es un tebeo en el que no sólo usa pasajes literales del Genésis en los textos de apoyo, que también, sino una gran cantidad de bocadillos de diálogo), he pensado inmediatamente en el poder del dibujo, y más concretamente en el poder de la caricatura.

Este Génesis, que no es la primera adaptación literaria que hace Crumb (recordemos su Kafka ilustrado), podrá haberse planteado conscientemente por el dibujante como una aproximación "recta" al texto (en el citado prólogo Crumb utiliza el término "straight", que puede traducirse por recto y también por serio, honrado), pero es que se trata de un tebeo, o sea, de un libro lleno
de dibujos. Y resulta que el estilo de los dibujos de Crumb, quien por otra parte ha dibujado este Génesis tan maravillosamente como cabía esperar, tiene una cualidad caricaturesca tan poderosa que resulta inevitable leer su interpretación del texto bíblico de una forma muy marcada. El dibujo en cualquier cómic es esencial para marcar el tono de la obra, el tono en que será percibida por el lector. Y del mismo modo que un Génesis dibujado por, digamos,
Alex Ross, se leería de una forma concreta (podemos imaginarlo durante un segundo), un Génesis dibujado por Crumb, con esa cualidad grotesca y a veces "obscena" que tienen sus cuerpos y rostros, sus ojos, sus narices, sus labios, su acabado característico de tramas manuales a base de rayitas (y que automáticamente identificamos con "underground"), sus cabezones y piernacas (una de las probables fuentes de inspiración más directas para el estilo de Richard Corben, dicho sea de paso), se lee inevitablemente
de aquella manera.

Tomemos ahora simplemente la portada. Desde que la vi en los anuncios previos, no podía evitar sonreír con el gesto de Dios expulsando a Adán y Eva del paraíso, esa mirada, ese dedo apuntando hacia fuera, lo mismo que tampoco podía evitar la sonrisa al contemplar las piernacas y pezones de Eva (Crumb tampoco puede evitarlo tratándose de dibujar mujeres). Pero hay algo más explícito en esa portada que denota la autoconsciencia y la actitud resabiada (no "inocente", vaya) de quien ha hecho el trabajo. Me refiero al diseño, tan "pop", que incluye ese amarillo chillón para el rectángulo superior y elementos gráficos como ese círculo donde se dice "ALL 50 CHAPTERS" o ese texto en forma de pergamino enrollado que reza "THE FIRST BOOK OF THE BIBLE GRAPHICALLY DEPICTED! NOTHING LEFT OUT!", así, con admiraciones. Con semejante portada más bien parece que nos estén vendiendo un paquete de detergente u otro producto de supermercado -o, para ser más exactos, un cómic de la EC, a cuyos diseños de portada recuerda poderosamente ésta, pienso en un CRIME SUSPENSTORIES o en un TALES OF THE CRYPT- que un Génesis ilustrado. Es decir, entre líneas y probablemente de un modo no muy consciente ya se nos está diciendo que no se trata del Génesis, sino del "Génesis", entre comillas. El estilo de dibujo y diseño se impone pues en un cómic, siempre marca el tono en que se lee, por mucho que en este caso el texto sea
literalmente el mismo que el de la Biblia. Y en un medio visual las imágenes se imponen a las palabras, siempre son más poderosas, mucho más si se trata de un dibujante con la capacidad de penetración psicológica de Crumb.
Su Génesis es por otra parte un libraco importante, con un formato más grandote de como me lo había imaginado, soberbiamente editado; creo que sale este mismo mes en España publicado por La Cúpula. Dejando aparte la cuestión del dibujo y el diseño, lo cierto es que el planteamiento conceptual de Crumb también aporta buenas dosis de subversión: para empezar, no ha omitido prácticamente nada del Génesis, como suele hacerse en tantas versiones ilustradas para niños, incluyendo las que se han hecho en cómic hasta ahora, y eso supone mostrar explícitamente las abundantes escenas de violencia, matanzas, sexo, violaciones, incesto -Lot fue seducido por su hija, etc.- que pueblan el Génesis original. Luego está la cuestión "contextual", por supuesto: que Crumb ilustre
hoy un Génesis significa poner a ese Libro de la Biblia en primera plana de la actualidad cultural en Occidente, como enseguida vamos a comprobar en la prensa. Y eso, a estas alturas de la película, también significa
algo, implica desafíos para el espectador. Como dice Crumb en el prólogo, frente a aquellos que creen que la Biblia es la "Palabra de Dios" o la palabra "inspirada por Dios",
"irónicamente, yo no creo que la Biblia sea 'la palabra de Dios'. Creo que son las palabras de los hombres. Es, no obstante, un texto de gran alcance con capas de sentido que inciden profundamente en nuestra conciencia colectiva, nuestra conciencia histórica, si se quiere. Verdaderamente parece una obra inspirada, pero yo creo que su poder se deriva del hecho de haber sido un esfuerzo colectivo que ha evolucionado y se ha condensado durante muchas generaciones antes de llegar a su forma final, tal como la conocemos, durante el "Exilio babilónico", alrededor del 600 a.c."
