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jueves, 15 de agosto de 2013

WEDNESDAY COMICS



La verdad es que me he enganchado a esto de visitar todos los miércoles la tienda de cómics para ver las novedades de la semana el mismo día que llegan a las tiendas. Ayer en JHU Comics y Forbidden Planet de Manhattan no encontré ninguna novedad de «mainstream» que me hiciera tilín (estuve buscando el nuevo Jupiter's Legacy de Mark Millar y Frank Quitely, y el Pretty Deadly de Kelly Sue DeConnick y Emma Ríos, pero aún nada), así que me llevé ese Collider #1, de Simon Oliver y Robbi Rodriguez (que ya salió hace unas semanas, con portada de Nathan Fox). Parece un cómic de la Image actual pero no lo es. Lo edita el sello Vertigo de DC, que al parecer están intentando relanzar. La publicidad interior es insistente en ese sentido.

También compré varias cosas de alternativo-minicomics-arty-fanzines. Future Shock (casi como el Future Shocks de la revista británica 2000 AD, sí; en realidad ambos títulos proceden del libro setentero Future Shock de Alvin Toffler) es una antología de cómics arties de ciencia ficción editada en NYC por Josh Burg Graf, con algunos autores que me empiezan a gustar mucho. Entre ellos Lale Westvind, William Cardini y Victor Kerlow, a quien tuve el gusto de conocer en persona en la SVA hace poco más de un mes. Edición 'casera' y limitada; es un fanzine bien editado, vamos. Me pillé los dos números que más me gustaron tras hojearlos atentamente (en casa de Santiago en Baltimore), el tercero y el cuarto, que acaba de salir; se han publicado cuatro en total por ahora. La portada del tercero es del mencionado Josh Burg; la del cuarto es del asombroso Jordan Speer.

Lo otro, el cómic de la portada raruna, es el último Lose (nº 5) de Michael DeForge, uno de los nombres más destacados de la nueva generación de dibujantes 'alternativos' o como queráis llamarlos. Me pillé dos Lose más, pero luego se los dejé a unos amigos que viven aquí porque les hizo gracia y así se lo podían leer. Aún me queda más de un mes aquí. Afortunadamente.

Más información sobre estos autores en español en el blog Mandorla, aquíaquí y aquí

sábado, 29 de junio de 2013

MUERTOS MUY VIVOS

Los viernes por la tarde hay actividades complementarias, opcionales, en el MFA Visual Narrative de la School of Visual Arts. Alternativamente, un viernes hay sesión de dibujo con modelo (cosa que a estas alturas, debo confesar, he hecho hasta hartarme en España y no me apetece demasiado a pesar de que reconozco su utilidad) y el siguiente hay presentación de autores / proyección de película. Ayer tocaba esto último. Yo llegué un poco tarde porque venía corriendo desde la New York Public Library (estuve aprovechando el tiempo hasta el último minuto, hasta que cortaron el wifi para cerrar a las 6 pm), pero a tiempo para asistir a la presentación del trabajo de Victor Kerlow y luego de ver la película.

Kerlow, suyo es el dibujo de arriba, nacido y criado en Manhattan, es un estupendo dibujante que ya ha realizado trabajos para The New Yorker, The New York Times, IFC Films, Criterion Collection, The Believer o antologías de cómic como SyncopatedMome o The Best American Comics 2012. Ahora mismo también hace un dibujo semanal para The New York Times Metro Diary. En el siguiente enlace podéis ver su blog, Chopped in Two, repleto de cosas divertidas, tanto como es Victor en persona. Ayer consiguió que nos partiéramos de risa durante la presentación de sus dibujos e historietas, y no lo digo por decir como ditirambo. Es un tipo graciosísimo, de esa clase de personas muy inteligentes dotadas de gracia natural y verbo ágil que no pueden parar de hacer reír al personal. Victor tiene publicados también libros como Everything Takes Forever (Koyama Press), que espero pillarme aquí cuanto antes. No dejéis de echar un vistazo también a su Tumblr, Thank You, Victor. Antes de seguir leyendo, pinchad en el enlace anterior. Es importante.

Tras la presentación de la obra de Victor, vimos Los muertos (2004), una película de Lisandro Alonso que nos gustó a la mayoría de los presentes. Situada la historia en Corrientes, Argentina, a mí me hizo gracia poder entenderla sin esforzarme (está rodada obviamente en español), aunque a veces tenía que leer los subtítulos en inglés para enterarme debido a los modismos o a la peculiar entonación, cosa que también les hizo gracia a los estudiantes de la SVA cuando se lo conté. La historia de la película es brutalmente simple, y ahí radica gran parte de su fuerza. Escenas largas y descriptivas, diálogos breves sobre cosas sencillas y materiales, nunca sobre lo que sienten o piensan los personajes (presos, campesinos, guaraníes, gente muy humilde siempre), lo que por supuesto obliga al espectador a poner mucho de cuenta para adivinar qué piensan, qué hacen, adónde van, qué han hecho en el pasado o qué van a hacer en el futuro. Obra abierta a múltiples lecturas según el observador; lo que normalmente asociamos al arte adulto, vamos. Rodada con estética de documental, la escena en la que el protagonista (interpretado por Argentino Vargas) captura y degolla a un chivo fue bastante comentada en la sala porque es evidente que lo mata de verdad y luego lo destripa. "No animals were injured in making this film", bromeé, y luego "actually, it's a digital effect". Fue significativo, desde luego, constatar el contraste con el cine comercial norteamericano, donde sabemos que todo lo que vemos es hiperreal, mentira digital. Esto es otra cosa. En general es muy saludable ver películas así –y yo hace tiempo que no tenía tiempo ni oportunidad para hacerlo– para comparar la enorme diferencia de códigos culturales respecto a las fórmulas narrativas del tipo de cine que más acostumbrados estamos a ver, que todos sabemos cuál es. Al acabar la proyección, de hecho, un estudiante, Stephen, hizo una broma al respeto. "Y así termina otro blockbuster de Hollywood". El chiste no pudo ser más oportuno.