Como ha salido en comentarios la cuestión de que con Chris Ware los análisis siempre parecen centrarse en la forma, pero no en el "contenido", me ha parecido interesante comentar algo más el asunto. Creo que forma y contenido son inseparables, y tanto es así que dependiendo de la forma concreta lo que se está contando puede tener más o menos interés, más o menos significados, mucha, poca o ninguna gracia. Pero es mejor ejemplificarlo ahora con un cómic que no tenga nada que ver con Ware. Un cómic que, de hecho, es prácticamente antagónico a lo que él hace.
En esas viñetas que ha escaneado David al final de
este post de Intramuros (ve a verlo en el enlace), sacadas de
Prison Prit (
Pudridero), de Johnny Ryan, uno se puede preguntar, ¿cuál sería el contenido? Y si uno intenta separarlo de la forma, ¿tendría gracia o interés ese "contenido"? Porque la gracia en esa secuencia de tres páginas no está en ver lo que está haciendo ese monstruo, hay muchas formas de dibujar eso mismo (y siempre podemos imaginar cómo lo dibujaría alguno de tus dibujantes favoritos, americanos, europeos o japoneses) pero no todas van a funcionar del mismo modo, y desde luego que también podemos imaginar algunas formas concretas con las que no tendría el más mínimo interés o gracia. En esa secuencia de
Pudridero la gracia o interés de lo que se cuenta ("el contenido") está justamente en la
forma en que se cuenta: exactamente con esa hilera de viñetas partiendo del negro total, con un diseño (que evidentemente no es el de Chris Ware, pero Ryan también ha tomado ahí importantes decisiones de diseño) que va desvelando poco a poco las formas del dibujo hasta llegar a la figura completa, la gran viñeta que revela lo que está sucediendo, con ese plano frontal de la figura y ese punto de vista desde atrás. El dibujo en sí mismo, diseño aparte, también tiene mucho que ver en la gracia del asunto, incluyendo las rayitas que hace Ryan para las texturas.
Pues eso. La forma es contenido, o viceversa.