
"Es mi mentor, estuve en contacto permanente con él durante la escritura del guión. Él no se considera un autor de libros para niños porque nunca los ha tratado con condescendencia. Siempre los ha visto como las personas listas, inteligentes y resolutivas que son. Y eso es tan admirable como su preciosa escritura".Quien habla es Spike Jonze, entrevistado por Desirée de Fez para el Rockdelux de este mes, y el "mentor" al que se refiere es Maurice Sendak, autor del cuento ilustrado WHERE THE WILD THINGS ARE (1963). Resulta que anoche fuimos a ver AVATAR (en 3-D, por supuesto), pero como ya no había entradas terminamos viendo la nueva película de Jonze, una adaptación del cuento de Sendak que aquí se ha titulado
En esta película del director de ADAPTATION. EL LADRÓN DE ORQUÍDEAS, que se dice muy fiel respecto al cuento de Sendak (aunque no lo he leído, sí es cierto que viendo la película se intuye esa fidelidad al espíritu del texto original), no hay ninguna necesidad de articular una "gran historia" repleta de "aventuras trepidantes" en la que insertar mensajes didácticos claros para el niño (el cine infantil como agente socializador y formativo, por supuesto dentro del discurso cultural dominante en el que se inserta ese cine), sino más bien una necesidad de expresar sentimientos infantiles con formas estrictamente infantiles, y a través de texturas, sensaciones y ambientes. A mi lado en el cine había una niña de no más de seis o siete años y se lo estaba pasando pipa; al final daba literalmente botes en su asiento al ritmo que marcaban las criaturas de la película. La película es profundamente emotiva, pero no del modo habitual (Disney de nuevo y sus diálogos explícitos, sus personajes estereotipados e idealizados), sino a través de fantasías y juegos que proceden directamente del mundo infantil, un mundo mucho más salvaje, egoísta y cruel de lo que a menudo queremos admitir como adultos. Las "cosas salvajes" en las que el niño protagonista proyecta sus emociones y frustraciones, esos monstruos peludos, entrañables y a la vez amenazadores (ambiguos, vaya), entroncan directamente con el imaginario infantil, no sólo por lo que tienen de criaturas típicas del cuento popular de hadas, sino por aquello a lo que se dedican a hacer siguiendo las órdenes de su nuevo "rey", el niño protagonista, convertido finalmente en su particular Señor de las moscas: organizar peleas de tierra y de pedradas, hacer melés, dormir todos juntos o construir fuertes "perfectos" e "inexpugnables". Esto que digo es lo que más me sorprendió de la película. Eso, y comprobar cómo de emocionante puede resultar ver llorar a un (gran) muñeco de peluche porque el niño protagonista -en ese momento quizás un álter ego suyo- ha decidido dejar atrás el pasado y abandonar el desierto de fantasía al que se había exiliado voluntariamente porque no aceptaba la realidad de su vida (de la vida). La realidad de que las cosas ya no son como solían ser, y de que nunca volverán a serlo. ----
CANNONBALL. Un joven Spike Jonze dirigió este clip para el himno indie noventero de The Breeders:
Jonze ha realizado un montón de videos, entre ellos SABOTAGE, para Beastie Boys, 100%, para Sonic Youth, ELEKTROBANK, para Chemical Brothers, SHADY LANE, para Pavement, TRIUMPH OF A HEART, para Björk, y un largo etcétera. O FLASHING LIGHTS, para Kanye West: