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domingo, 10 de enero de 2010

RESPUESTAS CONTUNDENTES

Y hablando de la revista Tiempo, todo el mundo que haya estado en los últimos meses siguiendo la actualidad comiquera está al tanto de la polémica generada por cierta columna de Vicente Molina Foix en dicha revista y las posteriores reacciones de los "afectados" en forma de réplicas públicas, comentarios en los blogs comiqueros (yo mismo escribí aquí al respecto) y en el propio blog de Molina Foix, e incluso insultos hacia su persona, muchos insultos de hecho. Pues bien, en el último número de la revista El Manglar (Dibbuks), John Tones escribía en su sección A MACHETE algunas reflexiones sobre el fenómeno. Ahora que ha pasado un tiempo prudencial, puede ser el momento de pensar con cierto distanciamiento no tanto en la columna de Molina Foix sino en las reacciones que desató. Creo que el texto de Tones, copiado aquí con su permiso expreso, puede ayudarnos a hacer esas reflexiones, cada uno en su casa, porque su planteamiento es exactamente ése: distanciarse del asunto, aludir a fenómenos equivalentes de los que ha sido testigo y usarlos como espejo en el que reconocernos. O no.

22 de septiembre de 2009
Respuestas contundentes


He contemplado espectáculos similares a la respuesta que ha obtenido entre el fandom la tristísima columna de Vicente Molina Foix sobre los comics en la revista Tiempo. Los he contemplado, concretamente, en el tiempo en el que estuve trabajando como redactor jefe de Superjuegos Xtreme y muy gustosamente me responsabilicé, de cara al público, de los contenidos y enfoques (a veces abierta y gozosamente provocativos), pasándome cada mes por foros, blogs y demás ágoras virtuales para recibir alabanzas y collejas de los lectores.

El público que lee revistas de videojuegos es complicado de tratar: es muy joven y ha heredado, por ignorancia y porque no se le ha ofrecido ninguna alternativa, los problemas que la industria ha ido heredando desde los tiempos de Super Nintendo y Mega Drive. Con un concepto de la rivalidad entre marcas orientado claramente al beneficio económico, los fans de géneros, sellos, compañías, revistas, personajes, franquicias y consolas defienden con uñas y dientes la parcela de su elección (o la elección de su padre, que es el que pone la pasta), marcando el territorio, despreciando lo ajeno y enorgulleciéndose de actitudes tan poco constructivas como el desconocimiento del otro y la hipérbole del yo. Mucho de eso he detectado en la furiosa respuesta que se ha levantado ante la columna de Molina Foix.

Estamos de acuerdo en lo esencial: la columna es un disparate. Desde la infravaloración de un medio con más de un siglo de edad hasta el insólito desprecio involuntario de ese cine del que se supone que Molina Foix es experto, el texto es un rosario de insensateces. Exabruptos propios de hermano viejo, vanidoso y rácano (¡los premios para el cine! ¡qué es esto de dar reconocimiento a pintamonas), rencores mal asimilados (los suplementos culturales hablando de Tintín en vez de hacerlo de Lolita, cosa que no solo es falsa, sino que hace intuir al lector despierto qué habría opinado Molina Foix de Lolita en su día, una novela que hasta hace muy poco era considerada pornografía y, por tanto, cultura de vertedero). Pero no es una columna ofensiva, porque es ignorante, presuntuosa, vacua y necia. Es una columna que no va a ningún sitio, que solo va a convencer a conversos y que no va a hacer dudar a ningún lector de cómics. Es una columna que, en justicia, debería haber pasado desapercibida.

Pero no ha sido así: el fandom se han lanzado como perros rabiosos sobre la yugular de Molina Foix, y no ha habido blog, foro o red social dedicada al cómic que no haya eructado su muy obvia opinión sobre la columna, muy poco abierta a opinión por otro lado. El blog de Molina Foix se ha llenado de comentarios sonrojantes que le sugieren que lea más a a Corto Maltés, a Watchmen, a Persépolis y a Maus. O sea, a lo de siempre. Vamos a combatir la opinión tópica con nuestro propio catálogo de inopinables, con nuestro propio inmovilismo y nuestro propio “tú eres tonto”. Se han llegado a leer los habituales “yo me enorgullezco de no haber leído ningún libro ni haber visto ninguna película suya, pero…", pero se creen con potestad para hacer recomendaciones culturales bajo el lema de “el cómic también es cultura”, que como sabemos por la mala experiencia, es una frase comodín, a menudo vacía de contenido, que suelen bramar gente de base cultural muy cogidita con pinzas.

Al final, dudo que Molina Foix haya aprendido lo más mínimo sobre tebeos, pero eso ya nos lo veíamos venir. Pero como pasa con los guardianes de las esencias que me ladraban en los foros de videojuegos, la impresión que me queda es la misma: si Molina Foix hubiera estado abierto a un par de ideas ajenas, estas habrían quedado ahogadas por la furia y el ruido.
John Tones

domingo, 27 de diciembre de 2009

LOS MEJORES LIBROS DEL AÑO

Según el Babelia de El País, que publicaba ayer su lista con los 40 mejores libros de 2009, elaborada con las votaciones de 50 críticos y periodistas del periódico, que votaron una lista ordenada de diez títulos cada uno. Y aunque en la lista final no se haya colado ningún cómic, entre las votaciones de cada uno de los críticos y periodistas del Babelia sí aparece un cómic, el mismo, concretamente en los votos de Nuria Barrios (ocupa el puesto 9) y de Carles Geli (puesto 1). Me refiero a éste de aquí abajo.


(Entre los libros votados por Vicente Molina Foix no hay ningún cómic, no)

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ACTUALIZACIÓN 28/12/09

Quim Pérez se ha leído el pdf de El País con menos rapidez que yo y me envía por mail algunas correcciones (muchas gracias): que Guillermo Altares también votaba a EPILÉPTICO, en el puesto 8, luego lo votaron en total tres personas. Que el pdf con las puntuaciones no resulta demasiado claro pero que de la información derivada Quim entiende que el número que aparece se debe a las puntuaciones y no al lugar que ocupa cada libro (siendo así el orden inverso: 10 equivale a 10 puntos, con lo cual sería el número 1). Además, hay otro cómic votado, MIS PROBLEMAS CON AMENÁBAR, de Jordi Costa y Darío Adanti, votado por Javier Rodríguez Marcos, que le otorga 1 punto.

sábado, 26 de diciembre de 2009

ESTE PROCESO ES IMPARABLE.

"En un artículo muy desafortunado, Vicente Molina Foix ha hablado recientemente de su incapacidad para entender el prestigio artístico que en los últimos tiempos han adquirido el cómic y el cine de animación. Un prestigio que es responsable de su canonización y, por tanto, de su presencia destacada en festivales, bienales, museos de arte contemporáneo y congresos académicos. La transformación en objeto de estudio de la obra de exigentes autores de novela gráfica (Spiegelman, Sacco, Crumb, Moore, Breccia…) y de largometrajes de animación (Ōtomo, Burton, Miyazaki, Docter…) se extiende a los creadores de ciertas teleseries norteamericanas (Ball, Simon, Abrams…) y de videojuegos conceptual y artísticamente exigentes (Miyamoto, Carmack, Wright, Kojima…). Ese proceso es absolutamente imparable. Y un acto de justicia. Como el cine durante el siglo pasado, esos lenguajes artísticos han tenido que desarrollarse durante décadas para ser finalmente legitimados por las instituciones. El arte no conoce límites formales; su manifestación siempre sobrepasa tradiciones y códigos prefigurados. La función del museo y de la academia, precisamente, es la generación de discursos que traten de explicar esas mutaciones".
Así comienza un artículo de Jorge Carrión publicado hoy en el cultural ABCD y titulado LOS SOPRANO, SEMIÓTICA TELEVISIVA, a propósito del reciente volumen colectivo LOS SOPRANO FOREVER. ANTIMANUAL DE UNA SERIE DE CULTO (portada ilustrada por David Sánchez).

El artículo de Carrión puede leerse completo en su blog

domingo, 4 de octubre de 2009

QUIZÁ SE LLEVE UNA SORPRESA.

"A lo largo de la Historia de las artes ha habido muchos debates de este tipo y usted se ha colocado en el bando y ha utilizado los argumentos de los que siempre acaban perdiendo. Hasta el siglo XVIII el teatro fue considerado género menor y pecaminoso y la novela hasta el XIX y la fotografía y el cine hasta hace unas décadas y la historieta, antes de su irrupción, hasta hace unos pocos años. Si conociera la trayectoria seguida por los métodos de análisis y evaluación de los procesos creativos, sabría que sus criterios, además de impertinentes, están caducos desde los años sesenta con Umberto Eco, enterrados en los ochenta con Lyotard y podridos en los noventa con Bourdieu.

Quizá piense que el mantenimiento de su posición le va a salir gratis porque los ignorantes que leen tebeos no tienen nada que ver con sus selectos lectores. Quizá se lleve una sorpresa".
-Antonio Altarriba, carta abierta a Vicente Muñoz Molina Molina Foix. Puede leerse completa en La cárcel de papel

viernes, 2 de octubre de 2009

COMIC AS ART

Me gustaría comentar algunos aspectos del reportaje y las columnas de opinión que aparecen hoy en la revista Tiempo. La primera, sobre una de mis declaraciones que por razones habituales de espacio en este tipo de reportajes, aparece recortada y simplificada. Lo entiendo y no me quejo, pero sí me gustaría comentar aquí, porque creo que el tema tiene interés, todo lo que dije al redactor, Antonio Díaz. Cuando se me atribuye que "el cómic es un medio que tiene una vocación y una intención artística", quiero matizar que un medio o disciplina no puede tener vocación artística, sino en todo caso que algunos de los autores, pocos o muchos, que se dedican a ese medio o disciplina pueden tener esa vocación artística. En este sentido, lo que comenté es que durante gran parte de su historia el cómic ha sido mayoritariamente un medio con obras producidas industrialmente (siempre hay excepciones, por supuesto, pero creo que esa generalización puede hacerse) y destinadas también mayoritariamente a un público infantil-juvenil. Es bien sabido que muchos autores de esa "edad dorada" (industrialmente hablando) del cómic no tenían conciencia artística ni se consideraban a sí mismos artistas sino, en todo caso, artesanos, comunicadores o simplemente trabajadores que probaban suerte en un medio. Unas veces se quedaban en el medio, otras emigraban en busca de pastos más verdes si no les iba bien económicamente. Nada que objetar o criticar a eso, así (creo que) fueron las cosas y de ese medio de masas producido industrialmente también salieron grandes obras.

Sin embargo, en las últimas décadas esa concepción industrial del cómic ha empezado a cambiar. Son muchos y complejos los factores que han influido en ese cambio, pero uno de ellos y no precisamente el menos relevante, es que el cómic ha dejado de ser en bastantes países ese medio de masas que fue, capaz de generar ingentes beneficios a la industria que lo producía. Por supuesto, aún persiste esa concepción industrial del cómic, que en países como Japón goza además de muy buena salud. Pero, junto a esa concepción industrial, el declive de ventas en la últimas décadas en países como Estados Unidos, Francia/Bélgica o, desde luego, España, Argentina o Italia (países todos con una larga tradición historietística), ha propiciado un cambio de paradigma. El cómic ya no produce, salvo excepciones, los beneficios económicos que producía en los años cuarenta, cincuenta o sesenta. Ya no es un medio de masas. Este factor, junto a la irrupción de nuevas generaciones de autores con una conciencia y vocación claramente artísticas (que en muchos casos no han llegado al cómic para ganarse la vida, y son conscientes desde el principio de que será muy difícil ganársela) y que hacen cómics destinados a un público adulto, son los que a mi juicio han cambiado radicalmente el medio desde aproximadamente las últimas dos décadas o algo más. Es el caso de autores que empezaron a hacer tebeos teniéndose que ganar la vida con otros trabajos o bien dependiendo económicamente de sus parejas (desde Chris Ware a Daniel Clowes pasando por Joe Matt, Joe Sacco y un largo etécera, y cito solamente autores extranjeros). ¿Por qué hacían entonces esos cómics, si no podían ganarse la vida con ellos, al menos en un primer momento (afortunadamente, la repercusión de las obras de muchos de ellos ha empezado a la larga a producir beneficios)? Pues simplemente porque eligieron al cómic como medio de expresión personal y artística.

¿Quiénes son hoy día los jóvenes que llegan al cómic? Muchos de ellos son autores con formación artística que, en lugar de elegir la pintura, el videoarte o la instalación como medio de expresión personal, artística, se han decantado por el cómic. Es el caso de Dash Shaw, Anders Nilsen, Sammy Harkham o Yûichi Yokoyama, por citar sólo a cuatro. Luego la respuesa es sí. El cómic puede ser arte, por supuesto, y lo es en muchos casos. Cuando la ambición y los resultados de determinados autores (y no me refiero ahora solamente a los contemporáneos o novísimos; los hay también en el pasado del medio) logran producir obras de una calidad que pueda adjetivarse así, artística.

Afortunadamente de nuevo, en los últimos tiempos estamos asistiendo a una auténtica revolución creativa, y se están publicando numerosas obras capaces de demostrar con resultados palpables que el cómic puede ser arte, conviviendo con su tradicional condición industrial (cada vez más en declive, insisto, y no lo digo alegrándome ni mucho menos). ¿Ejemplos de estos tebeos cuya excelencia demostraría la condición artística de la disciplina que practican? Quien esté más o menos al día de lo que se cuece hoy en los cómics, los conoce pefectamente. Otra cosa es quien, por desinterés hacia el medio (legítimo, por supuesto), no está atento a ellos. Por ejemplo, a lo que hace Chris Ware (uno de los artistas geniales vivos, de cualquier medio, en opinión de quien suscribe y de gente con muchísima más valía, reputación y carrera que yo), a Chester Brown, a Seth (y su reciente GEORGE SPROTT. 1894-1975, su obra maestra), a Daniel Clowes, Charles Burns, Jaime Hernandez, Alison Bechdel, Joann Sfar, Rutu Modan, Christophe Blain, Marjane Satrapi, Blutch, David B., Emmanuel Guibert y un largo etcétera de autores recientes, y sigo refiriéndome a extranjeros, no a españoles.


CON AMIGOS COMO ESTOS...

Para terminar, quiero abordar algunas cuestiones sobre las columnas de opinión que publica hoy Tiempo. Acerca del artículo de Vicente Molina Foix, poco que comentar salvo un par de cosas o tres. La primera, que Molina Foix se muestra repetidamente sorprendido por las reacciones airadas que ha provocado su artículo. Dice, entre otras cosas, que

"Pero, ¿por qué tanta saña sobre un artículo de 40 líneas?".

Me sorprende la ingenuidad de quien, escribiendo tal libelo (y el artículo DIBUJOS ANIMADOS lo era a mi juicio, por el tono y las descalificaciones vertidas en él), no esperase cosechar respuestas enfadadas. Cuando escribes un texto e incluyes descalificativos tan zafios como los del ya célebre artículo, es de ingenuos (o de tontos, ya que el propio Molina Foix alude hoy al final de su artículo a la "zafiedad" y "tontuna" de algunos de los que le han respondido) pensar que no vas a conseguir enfadar a mucha gente. Dicho esto, ya expresé aquí lo que pienso de su artículo. La opinión de Molina Foix es simplemente eso, una opinión, ni más ni menos. No merece más importancia, ni mucho menos algunos de los insultos que ha provocado. A mí su artículo no me ha indignado sino sobre todo divertido, principalmente por ser la suya una opinión tan indocumentada y mal argumentada. En este sentido, no merece darle más vueltas. Creo además que opiniones como la de Molina Foix legitiman (aunque sea "al revés") la consideración del cómic como un arte más. Si nadie hubiera protestado por la creación del Premio Nacional de Cómic, o por la aparición de artículos sobre cómic en los periódicos y suplementos culturales, el fenómeno de la "normalización" no sería novedad sino algo ya asimilado. Y no lo está, aún no. Es un fenómeno nuevo, está sucediendo en estos años, y además tenemos el privilegio de ser testigos de ello. Es una novedad esta consideración pero, como he intentado argumentar arriba, las cosas nunca pasan por casualidad. Si el cómic empieza a tener hoy esta consideración, o si se crean secciones dedicadas al cómic en la prensa y en suplementos culturales como ABCD (que sigue siendo el suplemento de referencia en materia de arte en este país) es porque, 1), hoy día hay muchas más personas cultas sin los viejos prejuicios hacia el cómic propios de Molina Foix y otros que yo me sé; y 2) personas de la formación y reputación de los miembros del consejo editorial del ABCD (por seguir con el ejemplo) y de otras publicaciones pensaron que ya estaba bien de ningunear al cómic, y que los tebeos hoy merecen la atención de la gente interesada en la cultura de este país, y por tanto una sección propia en sus páginas. 3) Lo anterior vale también para la creación del Premio Nacional de Cómic por parte del Ministerio de Cultura.

Segundo, me llama de nuevo la atención este párrafo de Molina Foix:

"Mi único delito en todos estos casos está hoy por hoy amparado por la ley y es además incruento, pues no sale del campo del juicio estético; Kiarostami sigue imparable su carrera de honores y el cómic goza de excelente salud, realizado, publicado, leído masivamente y premiado".
Y digo que me llama la atención porque de nuevo aparece aquí el meollo de su asunto. Cuando hace su juicio estético alude a "Kiarostami y el cómic", no dice "el cine" y "el cómic". Es decir, alude a un cineasta concreto, con nombre y apellidos, Kiarostami, no al medio cine. El cómic en cambio no merece semejante concreción, por supuesto. Era el meollo del asunto porque generalizar así sobre el cómic es otra prueba de la ignorancia sobre él. En el cómic hay de todo, como en literatura, cine y otras artes. Hay productos industriales, hay obras con vocación artística, productos industriales muy artísticos, y todos ellos buenos, malos o regulares, dependiendo del autor, de la obra, y de quien las juzgue.

Tercero, hoy también escribe Molina Foix que
"no me gustan las películas de animación ni tengo feeling por la historieta, que conozco (sin seguirla religiosamente al día, eso no) más de lo que piensan algunos de mis indignados replicantes".
Como ya dije, es legítimo no tener interés alguno en una disciplina artística, esto nos puede pasar a todos. Lo que no es legítimo es descalificarla desde ese interés y desconocimiento. Hay muchos ejemplos en su artículo DIBUJOS ANIMADOS que lo demostraban, y sólo por citar uno me quedo con esa referencia a "el manga", en genérico, como si en el cómic de un país entero como Japón (pues eso es el manga, el cómic japonés) no hubiera de todo, bueno, malo y regular, y obras con vocación artística frente a obras producidas industrialmente. Hay mangas para niños, para adolescentes y para adultos, y de todo género y temática. Y, lo siento, pero igual que Molina Foix sabe perfectamente detectar en un artículo de otra persona que trata sobre, pongamos por caso, nueva novela, que esa persona no tiene ni idea de nueva novela, los que sabemos de tebeos porque nos interesan (además de otras disciplinas, por supuesto) vemos perfectamente en su artículo un gran desconocimiento del estado actual del cómic. Un cómic que en nada se parece, y lo digo sin menoscabar su historia pasada, al que conoció Molina Foix cuando "leyó y anotó" el ensayo de Terenci Moix de finales de los sesenta que hoy cita en su columna. Cierro el tema VMF y paso página. Prefiero la respuesta humorada que dimos ayer en El Estafador.

Sobre la otra columna de opinión hoy en Tiempo, la que supuestamente viene a dar la réplica a Molina Foix (en realidad ellos dos se lo guisan, ellos se lo comen), viene firmada por un viejo conocido de los tebeos, Ignacio Vidal-Folch. Vidal-Folch que, para quien no lo sepa, escribió tebeos en el pasado (son célebres sus excelentes colaboraciones con Gallardo) y un libro teórico junto a Ramón de España titulado EL CANON DE LOS CÓMICS (Glénat, 1996), reconoce hoy que su pasión por los cómics está ya "casi extinta" (cosa que me parece muy bien, y mi aclaración hasta sobra). Y desde luego se nota que -como dice David Muñoz en los comentarios- hace tiempo que no se pasa por las librerías. Lo digo porque primero afirma estar de acuerdo con Molina Foix sobre la falta de sentido de crear un Premio Nacional de Cómic, aunque discrepe de otras cuestiones. La razón de Vidal-Folch -en el artículo que he enlazado- es que esa distinción del Ministerio de Cultura
"tendría sentido en nuestro país vecino del norte, Francia, donde todavía existen docenas de editoriales, centenares de novedades y publicaciones cada año, y miles de profesionales que se ganan la vida y complacen a su clientela, que se cuenta por millones de lectores. En España, por el contrario, la industria es precaria, la mayoría de los escasos profesionales trabaja para editoriales extranjeras y la oferta al público consiste básicamente en productos japoneses, americanos y, en mucha menor medida, franceses".
Es decir, como la industria es precaria, lo mejor es no darle premios públicos (ni subvenciones). Me imagino que esa misma lógica también podría aplicarse a la poesía o al ensayo, que sí cuentan con Premios Nacionales, o al cine español, las bibliotecas o los editores de poesía, por decir algo, que deberían quedar completamente sujetos a la lógica del mercado privado y del capital y apañárselas sin subvenciones hasta la completa extinción. ¿No?

No, por supuesto.

Pero sigamos. Añade Vidal-Folch que
"El tebeo autóctono, el tebeo nacional, que tuvo una historia interesante, prácticamente se ha extinguido, y a estas alturas del partido convocar un premio ministerial es como convocarlo para el mejor romance de ciego. Más hubiera valido crear un museo de los tebeos".
De nuevo, el mal de la desinformación y de aplicar al presente tu conocimiento del pasado. Vamos a ver. El mundo cambia, el problema es que las ideas que algunos tienen del mundo, no. Que hace años, por ejemplo durante los noventa, apenas se publicaran tebeos españoles no quiere decir que eso siga siendo igual. También parece que si tienes que escribir en la prensa sobre cine actual, poesía actual o, yo qué sé, pintura actual, debes documentarte primero, pero si se trata de cómic, no. En ese caso no hace falta informarse, se puede opinar "sobre la marcha" porque "ya me conozco el tema". Pero este tema de la "extinción de la historieta española" en realidad no es opinable porque no se trata de una materia subjetiva, sino objetiva. Basta mirar los listados de publicaciones. Datos en la mano: voy a citar algunos de los tebeos nacionales producidos recientemente aquí, no para editoriales extranjeras. Para empezar, el antiguo colaborador de Vidal-Folch, Gallardo, ha publicado no hace ni dos años MARÍA Y YO (2007, Astiberri). Max, otro compañero de generación de Gallardo, publicó hace poco BARDÍN EL SUPERREALISTA (2006, La Cúpula), lo mismo que Daniel Torres, que no sólo retomó su serie ROCO VARGAS en esta década, también ha publicado este año la novela gráfica BURBUJAS (2009, Norma). Pere Joan publicó AZUL Y CENIZA (2004, Inrevés). Felipe Hernández Cava ha firmado dos álbumes recientes, SOY MI SUEÑO (con Pablo Auladell, 2008, De Ponent) y LAS SERPIENTES CIEGAS (con Seguí, 2009, Factoría K de Libros). Fermín Solís tiene un montón de tebeos publicados en esta década; el último, BUÑUEL EN EL LABERINTO DE LAS TORTUGAS (2008; 2009, Astiberri). Santiago Valenzuela también ha estado desarrollando a lo largo de esta década una ambiciosa serie titulada LAS AVENTURAS DEL CAPITÁN TORREZNO (2001-2005, De Ponent), además de otros cómics. Miguel Brieva no para de publicar, y por citar sólo dos de sus libros, ahí están DINERO (2008, Mondadori; autoeditado originalmente en los primeros dosmil) o BIENVENIDO AL MUNDO. ENCICLOPEDIA UNIVERSAL CLISMÓN (2007, Mondadori). David Muñoz publicó el año pasado SORDO, junto a Rayco Pulico (De Ponent), entre otros tebeos que tiene a lo largo de esta década. Antonio Altarriba y Kim han sacado este año un novelón gráfico como EL ARTE DE VOLAR (2009, De Ponent). Ramón Boldú también tiene este año nuevo cómic, EL ARTE DE CRIAR MALVAS (2009, Astiberri). Paco Alcázar, el año pasado (EL MANUAL DE MI MENTE, 2008, Mondadori, además de otros títulos anteriores). Otros autores que publican regularmente en El Jueves tampoco paran de publicar, dentro o al margen de El Jueves: Manel Fontdevila tiene unos cuantos álbumes en estos años (por citar solo uno, SÚPER PUTA, 2007, Glénat), además de sus recopilatorios en El Jueves, y lo mismo Monteys, Carlös, Pedro Vera, Bernardo Vergara (este mes saca álbum en Diábolo) o Manuel Bartual, que acaba de publicar dos cómics, dos, SEXORAMA (2009, El Jueves-RBA) y ¡ESCUCHA ESTO! (2009, Astiberri). Todo esto sigue siendo material español, producido en España. Sumo y sigo. ARRUGAS, de Paco Roca, aunque producido por y para Francia, ha sido un verdadero fenómeno de ventas en España tras su publicación por Astiberri en 2007. Juanjo Sáez tiene varios libros en esta década, como VIVIENDO DEL CUENTO (2003, Mondadori) o EL ARTE. CONVERSACIONES IMAGINARIAS CON MI MADRE (2006, Mondadori), en 2009 ha sacado un álbum sobre Los Planetas y prepara nuevo cómic para el año que viene. Mauro Entrialgo ni te cuento, es otro autor que no para de publicar. Miguel Ángel Martín también sigue publicando en España. TMEO sigue en activo, publicando la revista y álbumes aparte. Ángel de la Calle ha publicado en dos volúmenes, luego uno recopilatorio, su novela gráfica MODOTTI (2003-2007, Sins Entido). Yo mismo, no me voy a dejar fuera por falsa modestia, tengo publicados dos álbumes de la serie EL VECINO (2004 y 2007, Astiberri), que realizo junto a Santiago García, y el tercero está a punto de salir a menos de un mes vista, además de un montón de historietas cortas en revistas como NSLM, EL MANGLAR o 2 VECES BREVE, en donde también publican o han publicado bastantes autores españoles. Santiago García, por cierto, ha publicado junto a Javier Peinado LA TEMPESTAD (2008, Astiberri) y HÉROES DEL ESPACIO 1 (2009, Planeta DeAgostini), y junto a Javier Olivares EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKYLL Y MR. HYDE (2009, SM). Max Vento, cuyas declaraciones aparecen en el reportaje del semanario Tiempo, tiene dos álbumes publicados de su saga ACTOR ASPIRANTE (Dolmen), y un tercero que aparecerá en 2010. Daniel Acuña, David López, Ken Niimura, Man, Kenny Ruiz y Víctor Santos, entre otros, publicaron intensamente en España antes de volar hacia el mercado extranjero. Luis Bustos ha publicado hace unos meses ENDURANCE (2009, Planeta DeAgostini). Mario Torrecillas, Tyto Alba y Pablo H. debutaron este año con SANTO CRISTO (2009, Glénat). Hernán Migoya publicó el año pasado OLIMPITA junto a Joan Marín (2008, Norma), entre otros tebeos recientes. Gallardo de nuevo, junto a Paco Roca, vio publicado también en 2009 su EMOTIONAL WOLD TOUR (2009, Astiberri). Más nombres que están publicando en España y no trabajando para el mercado extranjero. Javier de Isusi (tres álbumes publicados estos años de su serie LOS VIAJES DE JUAN SIN TIERRA, 2004-2009, Astiberri), Pepe Gálvez, Toni Guiral y Joan Mundet (11-M. LA NOVELA GRÁFICA; 2009, Panini). Sergio Córdoba, Juaco, Sagar Fornies, Carlos Giménez, Jorge García, David Rubín, Jali, Carlos Portela, Sergi San Julián, Santi Arcas, Calo, Pedro Rodríguez, Pere Mejan, Miguel B. Núñez, Jacobo Fernández, Enrique Vegas, Luis Durán, Fidel Martínez, Borja Crespo, Laura, Alberto Vázquez, Clara Tanit, Jorge González, Pablo Auladell, Sonia Pulido, Lola Lorente, Alfonso Zapico y un largo etcétera. Más un montón de nuevos fanzines con autores jovencísimos que publican cómics. Lo siento por los que no menciono, de verdad, pero no me puedo acordar de todos.

Todos ellos son historietistas españoles en activo, que han publicado cómics en años recientes o incluso este mismo año, y siguen preparando proyectos producidos AQUÍ, no para el mercado extranjero. ¿Sigo? Creo que no hace falta. Lo que hace falta es informarse mejor antes de escribir columnas o artículos en la prensa. Saludos.

TIEMPO

Hoy viernes en el semanario Tiempo, Antonio Díaz, redactor en la revista, publica en la sección de Cultura un reportaje de dos páginas titulado ¿ARTE O MONIGOTES?, cuya entradilla dice lo siguiente:

"Una columna de opinión de Vicente Molina Foix, publicada en la revista Tiempo, ha abierto una interesante polémica sobre si los cómics deben considerarse como una expresión artística".

Antonio Díaz, a la sazón aficionado a los cómics, se puso amablemente en contacto con Max Vento, Álvaro Pons y conmigo para elaborar un reportaje que cubriera la polémica, y ha extractado declaraciones de los tres en su reportaje. Para complementarlo, en las dos páginas siguientes aparece una nueva columna de Molina Foix sobre el tema junto a otra de Ignacio Vidal-Folch donde supuestamente se da una réplica a la misma, y un faldón donde se recogen varias cartas al director (de Andrés Piera, Álvaro Meléndez, Paco Cerrejón, Raúl G. Peribáñez y Julio Pesquero) quejándose por el ya célebre artículo de Molina Foix. Enseguida comento la jugada.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

#4


Hoy en EL ESTAFADOR, Especial Cómics y Arte dedicado a (entre otros) Vicente Molina Foix. Corre la voz.

martes, 29 de septiembre de 2009

UN SÍMBOLO PARA LA IGNORANCIA

"Está claro que la cultura oficial está dispuesta a cualquier mamarrachada para detener la ola que avista en el horizonte.(...) Me parecen mal los insultos, incluso, leídos estos días para responder a este disparate. En realidad, creo que no hay respuesta posible para una persona que simplemente se enorgullece de su ignorancia voluntaria. Al igual que otros males contemporáneos se curan viajando, el de Molina Foix se resolvería informándose, pero obviamente no va a perder el tiempo en hacerlo".
-Julián Díez, que también escribe en El País, comenta el asunto VMF. Sigue en su blog

viernes, 25 de septiembre de 2009

EL ARTE

Y digo yo que alguna que otra de las plumas comiqueras que se han alzado en armas contra el ya famoso artículo del "zombi" (en palabras francamente cachondas de Borja Crespo, que acabo de leer en su blog), un artículo que básicamente estaba dedicado a negar la condición artística del cómic, hasta hace nada se mesaba los cabellos si alguien se refería al cómic como arte. Cosa que es o puede ser en muchos casos, por supuesto. ¡Me alegro mucho de que sea así! No hay mal que por bien no venga, y más vale tarde que nunca. Está claro una vez más, no hay más que repasar la Historia, que toda comunidad siempre se aglutina -y toma conciencia de sí misma como tal comunidad, y empieza a construir y relatar su propia identidad como comunidad- contra alguien. Contra un invasor extranjero. Contra un enemigo.

EL RASERO

"Me gustaría saber dónde está el rasero con el que debemos aceptar con los ojos cerrados que “Si esto es un hombre” de Primo Levi es una demostración de literatura de primera línea (algo que opino, no vayan a equivocarse) y “Maus” de Art Spiegelman no puede alcanzar esa categoría".
--Joan S. Luna escribe sobre EL tema. Destaco ese párrafo porque lo suscribo de pe a pa. Por supuesto, el problema quizás es que para llegar a opinar eso hace falta haber leído no sólo a Primo Levi. También a Spiegelman.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

CUANDO RUGE LA MARABUNTA

Viendo algunas de las respuestas al libelo de Vicente Molina Foix contra los cómics (y los dibujos animados), la verdad es que "preferiría no hacerlo", como el Bartleby de Melville. Prefería no tener que escribir aquí algunas de las cosas que he estado rumiando esta mañana.

1) Si "el cómic", así en general como medio, va a tener algunos de los defensores más furibundos que ha tenido desde ayer, me refiero a ésos que han caído en el insulto, o al menos se han pensado caer en él (aunque luego hayan preferido escribir sobre sí mismos, sobre lo cultos que son y el amor por la cultura que tienen), la verdad es que preferiría no tenerlos. Por favor, que nadie se dé por aludido. Mejor dicho, que no se dé todo el mundo por aludido. No estoy generalizando en absoluto, me estoy refieriendo únicamente a ALGUNAS de las respuestas que he leído en otras páginas y especialmente en el blog de Molina Foix. Otras muchas me han parecido correctas, educadas, certeras y hasta graciosas, estas últimas a menudo las mejores.

2) ¿De verdad que la respuesta ha sido proporcionada al ataque? De nuevo, yo creo que en algunos casos no. Como alguien decía en los comentarios con mucho tino, el mundo del arte es y ha sido siempre así. ¡Bienvenidos seamos! Libelos, manifiestos artísticos (para defenestrar tradiciones anteriores, por supuesto), críticas encendidas entre autores de distintas escuelas y tradiciones... Es la sal de la vida, del arte en este caso. No pasa nada.

3) Lo anterior me lleva a una triste conclusión sobre lo que denotan algunos de esos ataques desproporcionados. Que es ni más ni menos -lo hablaba hace un momento con un conocido dibujante de tebeos- que el irremediable complejo de inferioridad cultural que arrastramos dentro del cómic. A mí personalmente lo que más me ha producido el libelo de Molina Foix ha sido risa, y creo que la mejor respuesta es la que se produzca en esa misma clave. Su artículo me ha hecho mucha gracia porque es una metedura de pata muy gorda, de las clamorosas, y revela a su autor no sólo como un ignorante sobre lo que está escribiendo sino como uno de esos "guardianes de las esencias" de los que, sí, en efecto, está llena la historia del arte. Es más, la gamba que ha metido es de tal calibre que estoy seguro de que alguno de los que Molina Foix considera sus "iguales" dentro del mundo de la cultura le va a dar el toque y, probablemente, le va a pasar algunos tebeos recientes para que se ponga al día. "Quillo, léete esto de Chris Ware, esto otro de Charles Burns y también esto otro de Joann Sfar y de Emmanuel Guibert", me imagino diciéndole alguno de sus pares mejor enterados y más puestos al día que él.

(no entro demasiado en la demagogia de sus argumentos, porque he leído muchos artículos en la prensa, conmemorativos o no, sobre Vian y Nabokov)

El arrebato de Foix es aquello del antiguo progre convertido en lo que siempre había odiado, un reaccionario del mundo viejuno que ha perdido el contacto (y el interés) por las nuevas creaciones que se hacen en su tiempo. Peor aún, alguien que denigra lo que no conoce. Es legítimo que a uno no le interese una disciplina artística, no hay tiempo ni interés para todo en esta vida; lo que ya no es tan legítimo es ponerse a difamarla desde ese mismo desinterés y desconocimiento. Dicho todo esto, lo repito: a mí su rabieta me ha hecho más gracia que otra cosa. También, como alguien decía en los comentarios (creo que Ernesto), resulta muy significativa como signo de que las cosas están cambiando realmente, y de que el cómic empieza a salir de la marginalidad cultural en la que ha estado inmerso hasta hace nada.

martes, 22 de septiembre de 2009

CARTA ABIERTA A VICENTE MOLINA FOIX

De Antonio Garrido, de la Asociación El Planeta de los Cómics.

"DIBUJOS ANIMADOS"

"No es sólo cosa del verano, sino que parece que la consideración del tebeo como una de las bellas artes está ahí para quedarse. (...) Proliferan los cursos, semanas, exposiciones en los museos y simposios también dedicados al cómic, y todo coronado por la disparatada instauración hace más de un año del premio Nacional de Cómic, con el que nuestro Ministerio de Cultura enaltece al dibujante de monigotes con la misma dignidad (y el mismo dinero) que otorga al mejor novelista, poeta o ensayista del año".
Nunca llueve al gusto de todos. Gracias a Juan Ignacio, que me ha dado el soplo -lo leyó ayer en la peluquería-, me he enterado de este curiosísimo artículo que ha publicado Vicente Molina Foix en la revista Tiempo. Lo mejor para mi gusto es cómo mete en el mismo saco "infantil" al cine animado y los cómics, lo cual dice mucho del prejuicio general que marca su visión, y, sobre todo, ese punto y aparte, ya al final del artículo, dedicado a marcar supuestas distancias entre "el tebeo", un "entretenimiento muy menor", y "los grandes artistas" de las viñetas satíricas y la caricatura política: Daumier, George Cruikshank o José Guadalupe Posada (muy significativamente, los tres que cita son del respetabilísimo pasado lejano, siglo XIX). En fin, ni idea de lo que se habla. Clic para ampliar y leer el artículo completo.