sábado, 17 de julio de 2010

ODISEA

En el primer número de la serie de 12 comic books BATMAN ODDISEY (2010), hay un Neal Adams manierista de sí mismo, del dibujante que fue en su gran momento, a finales de los sesenta y comienzos de los setenta. El de ahora es un Neal Adams anabolizado que, además, parece que se hubiera tomado un tripi para dibujar. Las páginas son caóticas, con diseños igualmente manieristas, exageraciones al cuadrado de los juegos de página que Adams ya usaba hacia 1968; las viñetas se amontonan, los dibujos se llenan de detalles y los detalles de detalles, las líneas se enredan en acabados barrocos a los que el color (que firma Continuity Studios, o sea, el estudio de Adams) añade aún más capas de texturas, volúmenes y efectos de luces. Hay hasta fondos y elementos fotográficos combinados con los personajes, dibujados con ese "realismo romántico" suyo, ahora en esteroides, y gesticulando de manera más histriónica que nunca. El guión es también de Adams, que firma todo salvo el color y las tintas de un par de páginas, que corren a cargo de Michael Golden y cantan bastante porque el acabado de Golden no puede ser más diferente al de Adams. La colaboración prevista de Frank Miller -la amistad entre ambos autores viene de largo, cuando Miller era un joven novato que buscaba trabajo en la industria del comic book y Adams fue el mentor que le orientó con sus consejos y le consiguió su primera cita con un editor- iba a ser la de dialogar este BATMAN ODDISEY, pero finalmente ha sido el propio Adams quien se ha encargado de escribir el guión completo.

¿La historia? Es extraña porque también tiene un sabor como de otra época, pero en este caso no la de cuando Adams reinó, sino como de dos décadas después. Hay una obsesión por explicar esos pequeños "detalles no explicados" en la vida de Batman, cómo sufrió tal herida de guerra, qué problemas prácticos le ocasionó su primer traje, etc., que me ha recordado a la moda que hubo en los tebeos de superhéroes de finales de los ochenta, por supuesto a remolque de los dos grandes de 1986, BATMAN THE DARK KNIGHT RETURNS y WATCHMEN, donde el interés por el "realismo" exigió tratar todo aquello que se había "ocultado" antes, todo lo que nunca se había explicado en los tópicos de los superhéroes. Esto, si quiere llamarse así, puede verse claramente como la era posmoderna del género. Ahora que caigo conforme escribo esto, en algunos detalles esta ODISEA de Adams me ha recordado a una miniserie de Batman que escribió a comienzos de los 90 el guionista Denny O'Neil para la colección LEGENDS OF THE DARK KNIGHT, titulada VENOM, que dibujó Trevor Von Eeden. A lo mejor la relación no está muy cogida de los pelos, porque las colaboraciones de Adams con O'Neil fueron de las más sonadas a principios de los setenta, precisamente en Batman y en otras colecciones como GREEN LANTERN/GREEN ARROW, uno de los títulos claves de cuando los comic books se volvieron "relevantes", siguiendo las huellas de la juventud contracultural de los sesenta, y empezaron a abordar con una sensibilidad de izquierdas -también muy didáctica- conflictos sociales del momento (racismo, drogas, asesinatos de políticos, contaminación ambiental, explotación laboral).

Volviendo al BATMAN ODDISEY de Adams, ese aire como de Batman "realista" de finales de los ochenta tiene sin embargo, a las alturas de 2010, un sabor rancio y de algo ya antiguo, pasado. Quizás también porque está mezclado con otras versiones y épocas del personaje, por ejemplo, de la era Man-Bat circa 1970, que por algo Adams creó gráficamente al personaje (Man-Bat está también en el rollo, sale a las pocas páginas de empezar el tebeo). Por cierto, y hablando de las edades de Batman, lo de las armas, que no se me olvide. Sé que hubo gente preocupada por las pistolas que empuña Batman en este tebeo, tras verlas en las páginas a lápiz promocionales que circularon por internet. En estos casos no está de más recordar que el primer Batman mataba a los criminales y usaba armas de fuego,

BATMAN nº 1 (1940), Bill Finger y Bob Kane

pero, a pesar de todo, los "puristas" (de no se sabe ya qué versión de Batman de todas las que ha habido)

--SPOILER--

pueden respirar tranquilos: Batman no llega a "ejecutar" al tipo de la página de arriba, aunque lo parece en un primer momento. Sí que usa las pistolas al comienzo del tebeo, pero en "legítima respuesta" a los pistoleros de un tren en marcha.

Me imagino que quien haya leído estas líneas estará pensando a estas alturas que BATMAN ODDISEY 1 no me ha gustado. La verdad es que no es exactamente así. No es que me haya parecido un buen tebeo, porque no creo que lo sea. Es caótico, excéntrico, manierista, histriónico, caprichoso. Sin embargo, como a veces pasa con las obras realizadas con personalidad y convicción -y este Adams parece más convencido que nunca de lo que hace-, te seducen por su excentricidad, por su misma diferencia. Al menos, no es un tebeo del montón, destaca en su misma extravagancia. No, no me ha parecido un buen tebeo. Pero sí tan fascinante que no puedo dejar de ver sus páginas una y otra vez.

4 comentarios:

Bruce dijo...

Leí una entrevista con Martin Pasko en la que decía que Adams no le parecía un buen dibujante de comics por sus excentricidades narrativas, por ejemplo sus ‘saltos de eje’ contínuos. Decía que si les quitabas el texto, era imposible entender sus comics..

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