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jueves, 15 de abril de 2021

Tintín al volante


Tintín al volante

PEPO PÉREZ
PEPOPEREZ@ELPERIODICO.COM

TINTÍN, HERGÉ, LOS COCHES

Autores: Charles Henri de Choiseul Praslin y Andy Jacobs
Traducción: Teresa Artigas
Editorial: Zendrera Zariquey
Páginas: 64
Precio: €
Sinopsis: guía ilustrada sobre los automóviles que aparecieron en la
serie Tintín, de Hergé.

La vida de Tintín (Editorial Juventud) no acabó tras las veintitrés aventuras publicadas entre 1929 y 1976, las que van de Tintín en el país de los soviets a Tintín y los Pícaros. El inmenso éxito del cómic de George Remi “Hergé” (Bruselas, 1907-Lovaina, 1983) provocó que, con los años, alrededor de ella apareciera un ingente merchandising y un buen número de textos que glosan la obra desde los más variados puntos de vista.

   A ellos se suma este Tintín, Hergé y los coches, una curiosa monografía sobre el papel de los automóviles en la serie, que incluye la pertinente comparación entre los dibujados en sus viñetas y las fotos de los coches reales en los que Hergé, gran aficionado a ellos, se basó con obsesiva fidelidad. Sin embargo, a pesar de la bonita edición, y del fascinante apéndice con todas las maquetas oficiales de los coches de Tintín, llama la atención la confusa sistemática de los
capítulos y el análisis, a veces inextricable, del papel que cumplieron los coches en las historias de Hergé. Asimismo, la tesis que atribuye un significado moral a cómo se mueven los vehículos en las viñetas de Tintín resulta peregrina y denota un escaso conocimiento del lenguaje de la historieta: según los autores, los coches de personajes buenos siempre se moverían en el sentido de lectura, de izquierda a derecha, mientras que los coches de los malos, supuestamente, se moverían siempre de derecha a izquierda, algo fácilmente refutable si uno se relee los álbumes (tiene que ver con el diseño y composición de la página concreta). Hay otro reproche más importante: que a menudo el texto comente con sumo detalle viñetas que el libro no reproduce, lo que obliga a acudir al tebeo original para saber de qué se está hablando. La conclusión es inevitable: el principal destinatario de este libro es el tintinófilo, y si se es aficionado al mundo del motor, mejor.

—-
Una reseña que publiqué en El Periódico de Catalunya en noviembre de 2005.