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viernes, 31 de julio de 2009

LAS COSAS NO ESTABAN BIEN.


"¿En que consistió la aventura de Venezuela?

La señora de [Ángel] Puigmiquel tenía familia en Venezuela y en un momento en que las cosas no estaban bien en España decidieron irse para allá; luego me reclamó, por lo que mi familia y yo nos fuimos para Caracas; era el año 1956. Allí, -Angel y yo- llegamos a tener un estudio en la allí llamada Plaza del Pez. Ambos hicimos muchas cosas juntos, incluso tiras cómicas que realizamos para una revista de la compañía Shelf que nos pagaban muy bien. De Venezuela me llamaban la atención los “muñequitos” -que es como llamaban allí a las historietas- que publicaban en los suplementos de los jueves y domingos de La Esfera, El Nacional Últimas Noticias etc. que llegué a coleccionar y que perdí; me gustaría encontrar la forma de conseguirlos de nuevo, en particular los del periodo 40/50. En Caracas me sentí muy a gusto, incluso mi hijo Alfonso nació allí, pero al final tuvimos que regresar a España porque la política empezó a estropearlo todo; allí me ganaba muy bien la vida, pero repito la política acabó con todo.

Ya de vuelta en España ¿qué hiciste?

Muchas cosas, que funcionaron de aquella manera; al final volví de nuevo con Bruguera, pero la situación no era la misma; la televisión y otras cuestiones acabaron con la historieta; yo les entregué la última en 1980; al menos puedo decir que me libré de los problemas que originó su cierre que tuvo lugar en 1985.

¿Qué pasó con los originales?

De Bruguera recuperé una determinada cantidad, parte de la cual vendí en Madrid; el resto los guardo. También tengo cosas que hice para Toutain.

¿Y después que hiciste?

Al dejar Bruguera me pasé a las tiras cómicas de las que realicé muchísimas para varios periódicos, entre ellos La Vanguardia y Avui. También colaboré en las reediciones de la revista TBO, para la que hice cosas nuevas. En 1988 el Salón Internacional del Cómic de Barcelona me otorgó el Gran Premio del Salón, y aparte, hasta me dieron un millón de pesetas; todo aquello fue muy grato para mí".
Alfonso Figueras, entrevistado por J. M. Varona “Ché”

domingo, 12 de julio de 2009

HOMENAJES


"ESTEBAN MAROTO: ¿Cuál es la película de terror que más te ha impresionado?
A.F.: Frankenstein. La considero la pieza maestra del cine de terror.

ANTONIO MARTíN: ¿Por qué?
A.F.: Por su humanidad. Frankenstein respiraba humanidad, incluso en sus manos, con unos ojos y una mirada impresionantes, como nunca se han dado en la historia del cine. Todo el clima de la película era impresionante y además había una diferencia básica en la caracterización respecto a otras películas que, como las de Lon Chaney, por ejemplo, eran mucho más tremendistas. El acierto del conjunto se debió a la combinación de la sensibilidad de Whale y la de Karloff .

A.M.: ¿Y Drácula? ¿Y King Kong?
A.F.: Drácula nunca me ha gustado; lo que hay de maravilloso en este personaje se pierde al disfrazarse de señor corriente. Además, ten en cuenta que la versión que yo vi de pequeño era la española, con Carlos Villarias en el papel del Conde. Y estaba todo muy desangelado. King Kong es una simple cinta de aventuras, nada terrorífica, yo veía en ella lo formidable pero también su mecánica.

A.M. ¿Cuándo comenzaste a introducir a Frankenstein en tus historietas?
A.F. Bueno habría que decir que mi pretendida adoración por Frankenstein, del que tanto uso en mis historietas, no es más que un homenaje, aunque sea en vertiente humorística, excepto aquella primera versión que hice en 1937 o 38 y que era de dibujo realista. Siempre que he podido he metido al monstruo en historietas, por ejemplo, en Chicos, y también en Venezuela,en una de las películas de dibujos animados que hacía con Puigmiquel.

(...)E.M: ¿Has conocido a Boris Karloff?
A.F . : Sí, hablé con él, unos 15 minutos, en el sesenta y tantos, pero estaba ya muy enfermo y hablábamos a través de una intérprete…"

E.M.: ¿A qué crees se pudo deber el que en tu época salieran tantos mitos?
A.F. Hay quien dice que se debió a la Gran Depresión. Yo no estoy de acuerdo. El cine ya estaba aprovechando los temas fantásticos desde mucho antes y al llegar el sonoro, con las nuevas técnicas, esto aumentó. Se trata de una evolución del cine hacia una mayor perfección, que se une con un mayor desarrollo de lo fantástico. Es igual que en la historieta el desarrollo de los temas de ciencia ficción. Todo es cuestión de facilidad técnica y de que el público está ávido de emociones y si son fuera de lo normal, mejor. Le gusta estremecerse como le gusta reír, y no creo que generalmente tenga conciencia del terror real que pende sobre su cabeza en forma de bombas nucleares o lo que sea".

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Extracto de un homenaje a Figueras en la web de Glénat que incluye artículo/entrevista de Esteban Maroto y Antonio Martín, además de breve texto de Micharmut. Sobre estas líneas, a la izquierda, foto de Figueras el año que ganó el Gran Premio del Saló del Cómic, 1988. Más arriba, fotos de Boris Karloff caracterizado para FRANKENSTEIN (James Whale, 1931). Abajo, algunas ESTAMPAS MALIGNAS de Figueras, dibujadas en los años setenta.




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Más Figueras:

Adiós a Alfons Figueras, en el blog Lady Filstrup

Figueras y el humor terrorífico, en 13 Rue Bruguera (las viñetas de Figueras que ilustran este post proceden de esta página)

Entrevistas a Figueras, también en 13 Rue Bruguera. Además de la citada entrevista de Maroto y Martín, esta página incluye otra entrevista de Manuel Darias de 1977 y un artículo de Salvador Vázquez de Parga de 1980.

EL SECRETO DEL CÓMIC AMERICANO. Extracto de la citada entrevista de Darias:

"MANUEL DARIAS: ¿Habrá humoristas en un país donde todo fuese perfecto?

A. FIGUERAS: España, por ejemplo, es un país muy divertido. Lo que ocurre es que no hay tradición historietística porque el cómic no sale en los periódicos como en USA. El secreto del cómic norteamericano, y esto es una opinión mía, es que, a principios de siglo, era un país de inmigrantes que llegaban de todas partes del mundo y, para entenderse tenían que usar de un medio de comunicación de masas eminentemente gráfico. Allí había muchas personas que no hablaban el inglés. Y este hueco lo cubrió el cine mudo y las historietas aparecidas en los periódicos. Para que el negocio fuera rentable había que recurrir a medios de comunicación que llegasen a mucha gente. En nuestro país, por el contrario, la historieta era un pequeño negocio, una modesta que, como el TBO estaba destinada solamente para los niños".

ACTUALIZACIÓN 14:59

La entrevista de Manuel Darias, hoy mismo en Diario de Avisos:

"Yo siempre intento hacer una especie de humor que se salga de lo infantil y se aproxime al adulto. Que sea como un puente entre las dos edades. Busco que mis historietas tengan una primera lectura que haga reír al niño y que, a la vez, posean un cierto trasfondo que llegue de manera diferente al adulto"
(Figueras)

jueves, 9 de julio de 2009

JÓVENES Y MAYORES.


Una de las cosas que hemos podido constatar en el curso de verano de la Universidad de León sobre tradiciones y formatos en el cómic y el cine de animación es que los chavales matriculados (unos 60, la mayoría alumnos de primero o de segundo de carrera) siguen leyendo tebeos y participando de toda la cultura que los rodea, y eso en la actualidad significa también el montón de películas que adaptan cómics al cine. No se trata solamente de que vean IRON MAN, 300, SIN CITY, WATCHMEN o LOBEZNO sino también, repito, que leen los tebeos. WANTED, THE BOYS, V DE VENDETTA y LA PATRULLA X de Joss Whedon y John Cassaday (arriba) fueron otros cómics mencionados por ellos.

Estando en León también me he enterado de la muerte de Figueras (1922-2009), uno de los creadores más inquietos y experimentales que pasaron por la extinta Editorial Bruguera. Autor de amplia cultura e influencias procedentes no sólo del cómic sino también de la la literatura (popular o no), del cine mudo, del fantástico y el terror y de la animación (trabajó en ese campo, particularmente durante la época en que emigró a Venezuela, entre 1957 y 1963, junto a su amigo Ángel Puigmiquel), Figueras creó y desarrolló series y personajes como MR. RADAR (creado en 1947), ASPIRINO Y COLODIÓN (primera aparición, 1966), TOPOLINO, EL ÚLTIMO HÉROE (1968), CINE LOCURAS (1969) o DR. MORTIS (1971).

Fue justamente esa pasión por integrar esas referencias de la literatura y el cine en sus historietas humorísticas -un humor a veces absurdo o negro, dependiendo del caso- lo que le distinguió de entre sus coetáneos como creador de una obra bastante experimental que tuvo, especialmente a partir de los sesenta, connotaciones posmodernas por la autoconsciencia que traslucía, ciertos recursos metalinguísticos y la estrategia de apropiarse de tradiciones y personajes ajenos, incluso al mismo cómic, para producir algo completamente nuevo partiendo de todo ese material previo.

"¡Ese castillo! ¡Me parece haberlo visto antes... ! ¿Sería en un película?", decía Topolino en una historieta para un Especial Vampiros de Bruguera publicado en 1976. El propio Figueras se autocalificó como el "bicho raro" de Bruguera, y atribuía su permanencia en la editorial, a pesar de no seguir las fórmulas habituales, a que
"cuidaba mucho mis diálogos, y creo que a Rafael González, el director editorial, en el fondo le gustaba leer mis historietas, aunque él siempre intentaba que hiciera algo distinto"
(la cita la he sacado de LOS TEBEOS DE NUESTRA INFANCIA. LA ESCUELA BRUGUERA 1963-1986, de Antoni Guiral).

Le vi en persona no hace demasiado tiempo. Su presencia me conmovió, aunque no crucé ninguna palabra con él porque no le conocía personalmente y tampoco supe qué decirle. Fue allá por 2005, en el stand de Astiberri en el Salón del Cómic de Barcelona; la editorial preparaba su recopilación de páginas de TOPOLINO, EL ÚLTIMO HÉROE, un álbum que sigue a la venta y cuya portada ilustra estas líneas. Figueras estaba sentado en una silla pegado a la pared del stand junto a una esquina, en segunda fila, observando lo que sucedía en la primera. Los autores que firmaban sus obras, las colas que tenían para firmar, el trasiego de gente. Nadie reparaba en su presencia, nadie le reconocía. Su mundo había desaparecido hacía mucho tiempo.

sábado, 6 de junio de 2009

VARIOS DIBUJANTES DE EDAD AVANZADA AMENAZARON CON LA POLICÍA

A UN EDITOR QUE VENDÍA LAS PÁGINAS ORIGINALES QUE PUBLICARON CASI CINCUENTA AÑOS ATRÁS, Y LAS RECUPERARON EN MEDIO DE GRAN ESCÁNDALO


Se trataba de páginas de Blasco, Puigmiquel y Figueras, entre otros. La noticia de arriba aparecía publicada en La Vanguardia el 10 de mayo de 1997.