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jueves, 21 de mayo de 2009

RENOVABLES 2050


Las energías renovables podrían abastecer 56 veces la demanda de electricidad de España en 2050

(Informe Renovables 2050 )

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Traigo esto aquí al hilo de algo que ya comentamos en la Física de lo Imposible:

"P.- ¿Cuál será la energía del futuro?

R.- Nos esperan años de caos total, pero en una década se consumará la transición hacia las energías renovables. La fisión nuclear ha resultado ser una alternativa muy peligrosa: no podemos permitirnos el lujo de pasar a las próximas generaciones desechos altamente radiactivos durante millones de años. El futuro será de la energía solar combinada con el hidrógeno, aunque en 30 años o así se hará realidad la fusión, que al fin y al cabo es la energía de las estrellas"
(Michio Kaku, físico)

lunes, 4 de mayo de 2009

ES UNA AUTÉNTICA LOCURA

"Si una idea no parece absurda de entrada, pocas esperanzas hay para ella".
--Albert Einstein, citado por Michio Kaku al comienzo de su libro FÍSICA DE LO IMPOSIBLE.

domingo, 3 de mayo de 2009

FÍSICA DE LO IMPOSIBLE.


"Pregunta.- Viajes en el tiempo, teletransporte, invisibilidad, universos paralelos.... ¿Cuánto hay de ciencia y cuanto de ficción en el futuro que usted dibuja?

Respuesta.- Cuando escribí Física de lo imposible, vi muchas películas de ciencia ficción con una premisa de fondo: ¿cuántas de estas cosas serán finalmente posibles? Mi conclusión es que el 80% de todo lo que vemos en el cine será realidad en un siglo.

(...) P.- Usted vaticina que la invisibilidad y el teletransporte están también a la vuelta de la esquina...

R.- La capa de invisibilidad ya existe y ha sido probada por científicos británicos y norteamericanos, que han hecho desaparecer un objeto desviando las microondas a su alrededor. El teletransporte también es una realidad: podemos tomar un átomo y hacerlo mover de extremo a extremo de una habitación. El siguiente paso será teletransportar moléculas, o incluso un gen. Una célula es mucho más difícil, y no digamos un ser humano, teniendo en cuenta que estamos compuestos por 50 billones de células. Tendríamos que morir antes y ser reformados, como el capitán Kirk en Star Trek.


P.- ¿Dónde está el límite entre la ciencia y la ficción?

R.- La frontera es a veces muy difusa, y siempre hemos tenido visionarios como Julio Verne, que con la ayuda de los científicos vislumbró París en el siglo XX. El fax, los rascacielos de cristal, los coches de gasolina... Verne escribió sobre todos esto cuando se veía como algo «imposible», y sin embargo aquí estamos.

P.- ¿Usted se siente más cerca de Einstein o de Flash Gordon?

R.- En mis tebeos de Flash Gordon vi las primeras pantallas de televisión mucho antes de que fueran realidad... Einstein fue mi otro héroe de la niñez: me fascinó el hecho de que al morir dejara inacabada su Teoría del Todo. Ese ha sido mi empeño como científico.

(...) P.- ¿Qué le parece que un premio Nobel de Física, Steven Chu, lleve las riendas de la Energía en EEUU?

R.- La apuesta de Obama por la ciencia es totalmente lógica. Al fin y al cabo, la ciencia siempre ha sido el motor del progreso y de la riqueza. El problema es que la riqueza nos vuelve avariciosos, y periódicamente caemos en crisis como ésta. Obama ha puesto también el dedo en la llaga del cambio climático: no podemos seguir echando CO2 a la atmósfera; hay que virar urgentemente hacia energías limpias.

P.- ¿Cuál será la energía del futuro?

R.- Nos esperan años de caos total, pero en una década se consumará la transición hacia las energías renovables. La fisión nuclear ha resultado ser una alternativa muy peligrosa: no podemos permitirnos el lujo de pasar a las próximas generaciones desechos altamente radiactivos durante millones de años. El futuro será de la energía solar combinada con el hidrógeno, aunque en 30 años o así se hará realidad la fusión, que al fin y al cabo es la energía de las estrellas".

--Michio Kaku, catedrático de Física Teórica en la Universidad de Nueva York y divulgador científico. La entrevista sigue aquí. Ayer precisamente compré su nuevo libro, FÍSICA DE LO IMPOSIBLE (Editorial Debate), subtitulado ¿PODREMOS SER INVISIBLES, VIAJAR EN EL TIEMPO Y TELETRANSPORTARNOS?, y hoy Fernando me manda por mail este enlace (gracias).

SE PUEDEN HACER INVISIBLES.

Sobre las posibilidades científicas para el futuro ya hablamos aquí, y sobre el hiperespacio y Michio Kaku, aquí.

Sobre la "capa de invisibilidad", ya desarrollada hasta un cierto punto, salió hace tres años en Con C de Arte, y en los comentarios estuvimos hablando sobre el tema con científicos... y con F. Gordon ; )

No dejéis de leer estos enlaces si no lo hicísteis en su día, seguro que os sorprenden.

(Arriba del todo, el FLASH GORDON de Don Moore y Alex Raymond, finales de los años 30 del siglo XX; aquí arriba a la izquierda, viñeta de LOS 4 FANTÁSTICOS de Stan Lee y Jack Kirby, primeros 60; debajo, clic para ampliar, viñetas "invisibles" de MARTHA WASHINGTON GOES TO WAR, 1995, por Frank Miller, Dave Gibbons y Angus McKie)



ACTUALIZACIÓN

Baten el récord del teletransporte al enviar fotones entre La Palma y Tenerife:
"Un equipo de científicos austríacos, liderado por el conocido físico Anton Zeilinger, ha batido un nuevo récord al conseguir transferir fotones entrelazados entre las islas españolas de La Palma y Tenerife, a 144 kilómetros de distancia, sin ningún tipo de conexión".

sábado, 28 de marzo de 2009

EL HIPERESPACIO


"Cuando me pidieron que hiciese un cómic mensual de Zoids pensé en cómo podía extender la historia. Básicamente son juguetes grandes luchando entre sí. Entonces pensé, ¿y qué si son juguetes? Y, ¿quién podría controlar los juguetes a esa escala, para que la gente implicada no sepa que están luchando con juguetes? Había estado leyendo un libro sobre la quinta dimensión, y se me ocurrió que si vivías en la quinta dimensión podrías mirar al universo desde el exterior del espacio y del tiempo. Podrías moverte por esa dimensión hasta cualquier punto del espaciotiempo y tu cuerpo se vería como un corte transversal de partes tridimensionales. Y pensé en poner a estas criaturas en Zoids. En realidad eran los amos de los juguetes y nuestro universo era el juego al que jugaban. Sólo era una idea en mi cabeza, y cuando cancelaron Zoids me olvidé de ella. Entonces Animal Man, sin que yo pensara en ello, también trató de algo que había fuera, que en este caso era yo. Yo estaba fuera de su universo, y aún sí me dedicaba a hurgar en él."

-- Grant Morrison, guionista de tebeos de superhéroes y ciencia-ficción



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"Cuando era niño solía visitar en Jardín de Té Japonés en San Francisco. Pasaba horas fascinado por la carpa que vivía en un estanque poco profundo solo unas pulgadas bajo las azucenas, justo bajo mis dedos, completamente ajena al Universo que había sobre ella.

Me hacía a mí mismo una pregunta que solo un niño podría hacer: ¿Cómo sería ser una carpa?. ¡Qué mundo tan extraño sería! Me imaginaba que el estanque sería como el Universo, un espacio de dos dimensiones. La carpa sólo podría nadar hacia adelante y hacia atrás, y a izquierda y derecha. Pero imaginaba que el concepto de “arriba”, más allá de las azucenas, sería totalmente extraño a ella. Cualquier científico carpa que se atreviese a hablar de “hiperespacio”, es decir, la tercera dimensión sobre el estanque, sería inmediatamente etiquetado como un chiflado. Me pregunto qué pasaría si pudiésemos bajar y capturar un científico carpa y subirlo al hiperespacio. ¡Pensaba en la maravillosa historia que contaría a los demás!. La carpa balbucearía sobre unas nuevas e increíbles leyes de la Física: seres que podían moverse sin aletas. Seres que podían respirar sin agallas. Seres que podían emitir sonidos sin burbujas. Entonces me pregunté: ¿Cómo podría un científico carpa conocer nuestra existencia? Un día que llovía, pude ver las gotas de lluvia formar suaves ondas en la superficie del estanque.


La carpa podría ver las sombras de las ondas en la superficie del estanque. La tercera dimensión podría ser invisible para ellos, pero las vibraciones de la tercera dimensión podrían ser claramente visibles. Incluso la carpa podría sentir estas ondas e inventar un simple concepto, para describirlas, llamado “fuerza”. Podría incluso darle a estas “fuerzas” bonitos nombres como luz y gravedad. Nos reiríamos de ellos, porque, por supuesto, sabemos que no hay “fuerzas” después de todo, solo las ondas en el agua.

Hoy día, muchos científicos creen que nosotros somos la carpa que nada en nuestro diminuto estanque, completamente feliz, inconsciente de los invisibles y desconocidos Universos que planean justo sobre nosotros en el hiperespacio. Pasamos nuestra vida en tres dimensiones espaciales, confiados en que lo que vemos con nuestros telescopios es todo lo que existe, ignorantes de la posibilidad de un hiperespacio de 10 dimensiones. Aunque estas dimensiones superiores son invisibles, sus “ondas” se pueden ver y sentir con toda claridad. Llamamos a estas ondas luz y gravedad. La teoría del hiperespacio, sin embargo, languideció durante décadas por la escasez de pruebas físicas o aplicaciones. Pero la teoría, una vez considerada el área de los excéntricos y místicos, está siendo revitalizada por una simple razón: puede ser la llave para la mayor teoría de todos los tiempos, la “Teoría del Todo”.


Einstein pasó sus últimos 30 años en una inútil persecución de esta teoría, el Santo Grial de la Física. Quería una teoría que pudiese explicar las cuatro fuerzas fundamentales que gobiernan el Universo: gravedad, electromagnetismo, y las dos fuerzas nucleares (débil y fuerte). Supuso que sería el mayor descubrimiento de la ciencia en los últimos 2 000 años, desde que los griegos se preguntaron cómo se hizo el mundo. Estaba buscando una ecuación, tal vez de no más de una pulgada de largo que pudiese colocar en una camiseta, pero era demasiado grandioso poder explicar todo, desde el Big Bang y las explosiones estelares a átomos y moléculas, o las flores del campo.

Quería leer la mente de Dios. Finalmente, Einstein falló en su misión. De hecho, fue rechazado por muchos de sus compatriotas más jóvenes, que se mofarían de él con la frase, “Lo que Dios ha separado, ningún hombre puede unirlo”. Pero tal vez Einstein se esté tomando ahora su venganza. Durante la última década, ha habido una furiosa búsqueda para la unión de estas cuatro fuerzas fundamentales en una única teoría, especialmente una que mezcle la Relatividad General (que explica la gravedad) con la Teoría Cuántica (que explica las dos fuerzas nucleares y el electromagnetismo).

El problema es que la relatividad y la teoría cuántica son totalmente opuestas. La Relatividad General es una teoría de lo muy grande: galaxias, quásars, agujeros negros, e incluso el Big Bang. Se basa en curvar el maravilloso tejido de cuatro dimensiones del espacio y del tiempo. La Teoría Cuántica, por el contrario, es una teoría de lo muy pequeño, es decir, el mundo de las partículas subatómicas. Se basa en diminutos paquetes de energía discretos llamados cuantos. En los últimos 50 años, se han realizado muchos intentos de unir estos polos opuestos, y han fallado. El camino hacia una Teoría de Campo Unificado, la Teoría del Todo, está cubierto con los cadáveres de los intentos fallidos. La clave de este puzzle puede ser el hiperespacio. En 1915, cuando Einstein dijo que el espacio-tiempo tenía cuatro dimensiones y se curvaba y ondulaba, mostró que estas curvaturas producían una “fuerza” llamada gravedad. En 1921, Theodr Kaluza escribió que las ondas de la quinta dimensión podrían ser vistas en forma de luz. Al igual que el pez que mira las ondas del hiperespacio moviéndose en su mundo, muchos físicos creen que la luz se crea por ondas en un espacio-tiempo de cinco dimensiones.

--Michio Kaku, físico teórico, especialista en el campo de la teoría de cuerdas y divulgador científico. El artículo extractado sigue aquí.

Imágenes: Henri Matisse (CARPA, 1912); Grant Morrison y Brian Bolland (ANIMAL MAN, 1990); Grant Morrison, Frank Quitely y Jamie Grant (SUPERMAN ALL STAR nº 6, 2007); Al Fedstein y Bernie Krigstein (MONSTER FROM THE FOURTH DIMENSION, 1953); M.C. Escher (THRE WORLDS, 1955).