miércoles, 1 de agosto de 2012

ALZAMIENTO

«Voy a procurar no incluir demasiados spoilers, pero tal vez no deberías leer esto hasta que hayas visto la película, aunque solo sea porque no quiero imponer mi lectura filosófica del filme en tu propia experiencia del mismo. 
Así que es una película sobre Occupy Wall Street, ¿no? 
Más concretamente, una película acerca de las ansiedades de rico blanco de Hollywood sobre Occupy Wall Street, ¿no? 
No soy la primera en hacer esta observación, pero aun sin haber leído las reseñas que discuten los paralelismos, me distraje tanto por el uso torpe de la imaginería de Occupy que no pude entrar en la historia tal como yo esperaba. La película nos muestra lo incomprendidos que son los ricos; son usureros, cierto, y oprimen y reprimen sin saber realmente que lo están haciendo. Pero lo que descubrimos una vez que son derrocados es que realmente nos estaban salvando de nosotros mismos todo el tiempo. Porque los pobres se vuelven malos *rápidamente*. Igual que uno no tiene idea de a cuánta gente matarían los pobres si tuvieran la más mínima oportunidad. 
Los villanos de esta película se han alzado de la pobreza expresamente para partir caras, apuntar direcciones y destruir el Orden Mundial. No hay ni un solo marco de pensamiento en este relato en el que el mundo pueda ser reestructurado desde abajo y obtener resultados positivos. 
Es más, visualmente vamos a representar a los criminales como manifestantes... vamos a combinar esos dos mundos. Es más, cuando permitimos que personas injustamente encarceladas salgan de la cárcel, aún así son malos. Sólo por si te lo estabas preguntando. 
Los autores dicen que las conexiones no eran intencionadas... por supuesto que no lo eran. Así es como las inquietudes culturales funcionan en la pantalla. Por eso Godzilla trata realmente de la guerra nuclear y King Kong sobre los otros culturales, y Crepúsculo sobre las ansiedades relacionadas con el poder del feminismo. The Dark Knight Rises demuestra cuán profundamente ha penetrado la ansiedad sobre la guerra de clases en la conciencia popular. 
Batman trata de la justicia, tanto si la justicia se alinea con el imperio de la ley como si no. Tal vez por eso me resultó tan frustrante ver una revisión de la historia de Batman que parece tan cuidadosa solo para inferir que, cuando se les otorga la facultad de actuar por sí mismos, el colectivo del 99% son un montón de idiotas de mierda. Y que solo el patrón rico y guardián de Gotham –incluso una vez humillado por los egoístas y desconsiderados pobres– puede rescatar a la ciudad y salvar a la gente. La benevolencia de la élite. Simplemente son mejores que nosotros».
El extracto procede de la reseña que acaba de publicar Brenna Clarke en la web Graphixia. Y la película de la que está hablando, sobra decirlo, es THE DARK KNIGHT RISES (2012), de Christopher Nolan. Yo estoy de acuerdo, tal vez sobra decirlo también, con por lo menos lo menos el *99%* de lo que dice. Ahora, también es cierto que me pareció la película más entretenida de las tres de esta trilogía. Santiago García escribió hace más de una semana una reseña donde hacía una lectura del filme muy parecida a la de Brenna, dando lugar a un interesante debate (ver comentarios en el enlace).


Por mi parte, apuntar rápidamente un par de cosas ahora. Que Nolan y su equipo han conseguido ofrecer una visión propia de la mitología de Batman me parece indiscutible, y eso ya de por sí es, creo, mérito suficiente con una historia tan larga como la del Hombre murciélago, durante la cual se han ofrecido tantas versiones del personaje tan dispares, incluso contradictorias. Poco o nada tiene que ver el primer Batman de 1939, de Bill Finger y Bob Kane, con el que se publicaba en los cincuenta, y este tampoco con el Batman de los setenta de Denny O'Neil y Neil Adams, ni este con el de Frank Miller de 1986. Ni siquiera este último se parece demasiado al Batman del propio Miller de 2001. Poco tiene que ver el Batman televisivo de los sesenta con el cinematográfico de Tim Burton, y ninguno de los dos anteriores tienen mucho en común con el de Nolan, más allá de las premisas básicas del personaje: vigilante, justiciero, huérfano (rico) porque a sus padres (ricos) les mató un criminal para robarles.


Dicho esto, no pienso que el guión de THE DARK KNIGHT RISES se haya construido con una intención planificada de enviarnos un mensaje articulado sobre el tema 99% vs. 1%, o "indignados" contra la élite que dirige el mundo (y que nos aplasta cada vez más). No creo, de verdad, que con esa perversa revolución popular comandada por –no lo olvidemos– un pobre tan malvado como Bane se nos haya querido "avisar" deliberadamente de que los indignados del mundo real son todos como él. Al contrario, como escribe Brenna en su reseña, los paralelismos del filme no son intencionados. Pero por eso mismo son más sinceros, porque se filtran desde la visión del mundo de Nolan, desde las inquietudes de su entorno social. Que, sí, es la visión del mundo de un rico y famoso de Hollywood.

Me decía hace un rato Santiago que el tema de esta película es el miedo, en realidad de toda la trilogía. Tiene razón. Los miedos de nuestra época, empezando por los terrores que trajo el 11-S tal como se proyectaron en la primera entrega de la saga (2005), hasta llegar a los nuevos miedos sociales del final de la década. Ahora mismo, miedo a un porvenir que parece cada vez más oscuro (al menos para la mayoría) y al colapso social, miedo al fin de la civilización capitalista sin un modelo de recambio a la vista; miedo, en fin, al choque de clases conforme las diferencias sociales aumentan hasta límites desconocidos en Occidente desde hace muchas décadas. Desde el punto de vista de los ricos, en el que Nolan se sitúa inconscientemente (sinceramente por tanto), se trata del miedo al "99%": espabilad los de arriba, porque los de abajo vienen pisando fuerte. Aunque allá arriba todo parezca que os va igual de bien, le susurra Catwoman al héroe rico, aquí abajo pintan bastos para vosotros. A Tale of Two Cities, desde luego. Es el miedo del 1%, que en la película se proyecta en la masa como un supuesto "miedo a la libertad". Es el miedo que vuelve a sentir Bruce Wayne atrapado en el pozo de los desheredados, el mismo pozo del que surgió un pobre tan temible como Bane. Pero al alzamiento de los pobres le sigue el del rico, que restaura el orden para bien de todos. Todo ello según este Batman. El de Nolan, por supuesto.




Actualización 7 Agosto 2012

Santiago enlaza más reseñas de la película en un nuevo post de Mandorla. Todas ellas –las que cito abajo y otras– hacen la misma lectura, la diferencia es que el filme de Nolan se celebra o se rechaza dependiendo de dónde se sitúa el reseñista, a la derecha o a la izquierda política. ¿Blockbuster del año? Al menos el más discutido, según parece.

«El mensaje es que, aunque sea injusto, el statu quo es mejor que las alternativas. 
Pero la película también nos ofrece una ventana a la ansiedad de las clases dominantes. En todo el mundo, las masas están despertando.
El 1%, siempre ha presentado la revolución como un atajo a la tiranía. Pero para aquellos que han participado y han sido inspirados por los movimientos de los últimos años, este cinismo les parecerá completamente ridículo. Ellos ofrecen una visión mucho más optimista del futuro que la presentada por el hombre murciélago» (Jonny Jones)

«El libre mercado nos levanta a todos. Las "revoluciones" del pueblo conducen inevitablemente a la tiranía. El perdón y la autosuperación redimen a la sociedad, mientras que las extorsiones de amargados en el nombre de la "justicia social" la envenenan. Ninguna de estas simples verdades se ocultan en la película. Por eso los críticos de izquierdas de ambas costas han reaccionado a la película con la misma ceguera voluntaria con la que ven la historia». (Andrew Klavan)

20 comentarios:

Mikel dijo...

Yo que soy algo fan de Dickens (bueno, MUY fan, en realidad), coincido con la lectura ideológica que hacéis tú y Santiago de la película, que a su vez se corresponde con la visión de Dickens, que en muchas novelas (por ejemplo, en TIEMPOS DIFÍCILES) expresa una visión bastante negativa de algunos movimientos sociales, casi tanto como su conocida aversión hacia las anquilosadas instituciones de su época.
Ahora sólo falta que los manifestantes sustituyan las máscaras de V por las de Bane...

tronicdisease dijo...

Me parece que toda esa retórica de "es más sincero porque es inconsciente, pero como es inconsciente no es intencionado" es un intento vano de salvar el corazoncito de fan que llevamos dentro y no tiene la más minima justificación. Por dos razones. Primera, no puede haber nada en un guión de una superproducción de Hollywood dedicada al gran público que no pase 27 revisiones y análisis de todo cristo implicado y los productores los primeros. Segunda, aunque así fuera, una acción que tiene su origen en el inconsciente de una persona nace de una motivación profunda de ésta que, además, si el consciente no está informado, está reprimida y lo está por algo. No hay nada inocente en este tipo de acciones: todo en ellas apesta a culpa desde su origen y si queremos perdonarlas, está bien, pero la presunción de inocencia está fuera de lugar.

Pepo Pérez dijo...

Mikel, lo de acudir a Dickens como fuente de inspiración tampoco me parece casual.

Enrique, creo que das en el clavo con lo de la culpa como origen.

Pepo Pérez dijo...

Quiero decir (me explico un poco más sobre el tema Dickens) que acudir a Historia de dos ciudades como inspiración me parece una clara coartada intelectual. Primero, la culpa, como dice Enrique; segundo, la justificación literaria de calidad. En cualquier caso, TDKRises me parece una película muy relevante de nuestro tiempo, por lo que dice y por lo que no dice.

"Ahora sólo falta que los manifestantes sustituyan las máscaras de V por las de Bane..."

http://max-elblog.blogspot.com.es/2012/07/sillon-de-orejas-238.html

kano dijo...

Donde dices "sinceramente" he entendido "inconscientemente". Estoy de acuerdo con Brenna "Así es como las inquietudes culturales funcionan", inconscientemente, mucho mejor que cuando son deliberadas. Se cuelan.
Y nada más, que no he visto la peli.

Pepo Pérez dijo...

sí, he dicho lo mismo exactamente, estoy de acuerdo. Nolan se sitúa inconscientemente (sinceramente por tanto) en el punto de vista de los ricos. La película expresa el miedo social actual, pero cada cual lo ve desde su punto de vista (siente distintos miedos por tanto) de manera inevitable. Desde su situación en el espacio social, desde lo que gana (o no gana) a fin de mes, desde su entorno cotidiano, desde las conversaciones con su grupo de iguales, los gustos (y "disgustos" o antipatías) de ese mismo grupo, etc. Todo aquello que cohesiona cada grupo social y lo separa a su vez de otros grupos. La distinción, que diría Bourdieu.

Valentín Vañó dijo...

Es curioso, porque con todas las reticencias que podemos encontrarles a los "Batman" de (los) Nolan, sus villanos suelen estar muy bien. Superar al Joker de Ledger era difícil, pero creo que este Bane posiblemente lo consigue; a mí me gustaron mucho los matices del personaje: su resentimiento, su “conciencia de clase”.

Ojalá pudiéramos preguntarles, pero es posible que además de los movimientos 15-M y posteriores, una inspiración para Bane y su ejército sean el Subcomandante Marcos y el los zapatistas. Bane se parece a Marcos: es un líder sin rostro, su máscara es su identidad. Y también los zapatistas surgieron de un ambiente rural e ignoto, de absoluta pobreza. De hecho, si recordáis, hace unos años protagonizaron una gira por México, que terminó con la “toma simbólica” del DF, de la gran ciudad.

Me gusta mucho el matiz de que Selina Kyle (creo que nunca la llegan a llamar Catwoman) esté con ese ejército de los desheredados. Le da una cierta profundidad al asunto, como que la cosa estaba tramándose desde hacía tiempo y que ese alzamiento rural conecta con las frustaciones de los habitantes de la ciudad: “viene una tormenta, señor Wayne”.

Por supuesto, todo se desmorona con el truco barato de que Bane era el emisario del caos de Thalia, pero ey! había, que meter cuantos más personajes mejor. (La inclusión de Thalia es una cagada parecida al origen de Dos Caras en El caballero oscuro).

Jordi Bravo dijo...

También de Nolan (en este caso de su hermanísimo) sale esa frase que utilizan como cortinilla en TV: “La única forma de estar seguros es estar vigilados” de Person of Interest, diametralmente opuesto al punto de vista de V de vendetta o 1984 sobre el uso de esa tecnología. Transvaloración de todos los valores al estilo burgués.

Alex dijo...

A mí lo que me ha sorprendido es lo cutrillas que le han quedado a Nolan algunas cosas, un poco como de descuido, a saber:

-El papel de Matthew Modine. Grotesco de principio a fin. Tanto cine verité y tanta lucha de clases y nos encaloma un personaje que parece sacado de los autos locos.

-Algunas soluciones argumentales (sobre todo en la parte de la ciudad)bastante simplonas y, sobre todo, que hacen flaco favor a la por otra parte bien conseguida sensación de dominio absoluto de Bane y su panda.

-La amiga de Catwoman. Quién es? Está? No está? PAra qué? Cual es su rollo?

- Pero, SOBRE TODO (SPOILER): lo de la Cotillard en el camión. De verdad "ayquemevoycierrolosojicos"? En serio????

Pepo Pérez dijo...

muy cutre esa escena en el camión, cierto. Canta por bulerías.

¡La amiga de Catwoman! Ni me acordaba ya! Me supongo que será un eco de Batman Year One...

(el papel de Modine es otra chapuza, estoy de acuerdo)

Intramuros dijo...

La verdad es que todo lo que hay de "ideológico" en la peli es bastante confuso, y no en el buen sentido de lo ambiguo-sutil, sino por la precariedad narrativa de como se expone.

Si os fijáis, sin cuatro monólogos clave la peli quedaría totalmente desnuda de ideología. La "revolución francesa" gothamita se quedaría en simple caos terrorista-villanesco si Catwoman no soltara su frase "los que tienen de todo/los que no tienen nada" y si Bane no explicara su plan acerca de simular una revolución por joder. No hay nada filmado de lo que le pasa en la calle a la gente de la calle; a parte de la (escueta) mención a la Ley Dent no vemos a los poderosos ejerciendo represión ni a los desfavorecidos hundidos en la miseria.

Todo lo ideológico "pasa" en off, solo lo conocemos a través de escuetas frases puestas ahí para dar coartada intelectual un poco al tun tun, con todas las interpretaciones que se le quieran dar.

Pero es cierto que si aflora una ideología nolanista-subconsciente de que el pueblo debe ser tutelado por una élite que sabe lo que más nos conviene a todos. Al principio de la trilogía, Gotham necesitaba un símbolo inspirador para acabar con la corrupción; al final, un combinado de policías/políticos/empresarios que guíen a sus gentes por el buen camino... ¿Tendrá algo que ver esa "evolución ideológica" con el engorde de la cuenta bancaria de Nolan en los últimos años?

Pepo Pérez dijo...

"La verdad es que todo lo que hay de "ideológico" en la peli es bastante confuso, y no en el buen sentido de lo ambiguo-sutil, sino por la precariedad narrativa de como se expone".

Estoy de acuerdo, el discurso en la narración es confuso y las referencias "revolucionarias" están metidas aquí y allá, sin un plan previo de antemano (sospecho que fueron enmiendas del guión, diálogos de última hora). Por eso mantengo que el discurso sincero (el de Nolan y su hermano, etc.) es más inconsciente que deliberado. Y por eso estoy de acuerdo contigo, como sugieres al final: Nolan ha entrado en el "club selecto", acaso uno de los dos directores más poderosos del Hollywood de los últimos 10 años (con David Fincher en segundo puesto, tal vez). Y desde ese club manifiesta su desconfianza (sus miedos secretos) hacia la masa.

Sobre los desfavorecidos en la película, ya lo comenté en el blog de Santiago. La referencia, aparte del diálogo de Selina Kyle, se hace sobre todo con la cuestión del orfanato, que ya no puede albergar a chavales mayores de 16 años. ¿Por qué? Porque ha dejado de recibir donaciones de Industrias Wayne. ¿Por qué? Porque Wayne ha abandonado sus negocios. Ergo, si el capitalista no gana pasta a lo grande, no hay migajas para el pobre. Wayne es retratado exactamente como ese tipo de grandes millonarios (que a menudo, en la vida real, explotan a mucha gente en todo el mundo) que luego lava su conciencia (y desgrava impuestos) haciendo obra social. Lo que Zizek denomina comunistas liberales.

Pepo Pérez dijo...

"En la última década, Davos y Porto Alegre han surgido como las ciudades mellizas de la globalización. En Davos, las instalaciones suizas exclusivas de esquí, la élite global de directores de empresas, hombres de estado y personalidades mediáticas, se reúnen bajo una fuerte protección policial, intentando convencernos a nosotros (y a sí mismos) de que la globalización es su mejor remedio. En la ciudad sub-tropical brasileña de Porto Alegre, la contra-élite del movimiento antiglobalización se reúne, intentando convencernos a nosotros (y a sí mismos) de que la globalización capitalista no es nuestro destino; como dice su eslogan oficial, "otro mundo es posible". Ultimamente, sin embargo, las reuniones de Porto Alegre parecen haber perdido su ímpetu. ¿Dónde fueron las brillantes estrellas de Porto Alegre?

¡Como mínimo algunas de ellas se fueron a Davos! Es decir, más y más, el tono predominante de las reuniones de Davos viene del grupo de empresarios que el periodista francés Oliviar Malnuit menciona irónicamente como los "comunistas liberales" (esto es, "liberal" en el sentido europeo de pro-mercado) que no aceptan ya la oposición entre "Davos" (capitalismo global) y "Porto Alegre" (los nuevos movimientos sociales y su alternativa al capitalismo global). Afirman que podemos tener la tarta global capitalista (prosperar como empresarios con beneficios) y a la vez comérnosla (apoyar las causas anticapitalistas de responsabilidad social, preocupaciones ecológicas, etcétera). No se necesita Porto Alegre, dicen, ya que Davos en sí puede convertirse en Porto Davos.

¿Y quiénes son estos comunistas liberales? La banda de los sospechosos habituales: Bill Gates y George Soros, los CEOs de Google, IBM, Intel, eBay, así como filósofos de la corte como Thomas Friedman. Lo que hace interesante la ideología de este grupo es que se está volviendo indistinguible de la de Antonio Negrí, quien ha alabado el capitalismo digital postmoderno; el cual, según Negrí, se está convirtiendo en algo imposible de distinguir del comunismo. Según los cálculos de Negrí, ambas vieja Derecha -con sus ridículas creencias en la autoridad, el órden y el patriotismo parroquial- y vieja Izquierda -con su gran Lucha contra el Capitalismo- son los auténticos conservadores de hoy, totalmente fuera de onda de las nuevas realidades cuando combaten en sus teatros de sombras. El significante propio de esta nueva realidad de al neolingua del liberal comunista es "listo". Listo significa dinámico y nómada en oposición a la burocracia centralizada; diálogo y cooperación contra la autoridad central; flexibilidad contra la rutina; cultura y conocimiento contra la vieja producción industrial; e interacción espontánea contra las jerarquías fijadas".

Zizek, merece la pena leer el artículo entero:

http://www.geocities.ws/zizekencastellano/artloscomlibdavos.html

Intramuros dijo...

Si,si... Ya había leído a Zizek tocando ese tema (no sé si era el mismo artículo). Interesantísimo.

Lo que impera en los ricos progres es la cultura limosnera, quedar bien regalando millones que no van a echar en falta porque tienen de sobra con lo que han "saqueado" sirviéndose del sistema que ellos mismos critican y pretenden arreglar promocionando la filantropía.

¿Qué le importa a Bill Gates regalar la mitad de su fortuna si con un 1% de lo que tiene podría vivir mil vidas a todo lujo?¿Por qué no se pregunta que pasa para que exista gente como él mientras medio mundo se muere de hambre?

Asco.

Pepo Pérez dijo...

"Si,si... Ya había leído a Zizek tocando ese tema (no sé si era el mismo artículo). Interesantísimo"

lo siento ; ), no quise dar a entender que "necesitabas leerlo"... he pegado el enlace en modo impersonal, solo por si alguien lee el hilo y no ha leído eso de Zizek pero le interesa saber de qué va.

Sobre el asunto caridad, hay que recordar que la donación como acto social y las charities en general están muy arraigadas en el mundo anglosajón. Ahora bien, si nos venimos al nuestro... solo basta fijarse en el ejemplo de las cajas de ahorro en España, qué eran en origen, y en qué han acabado una vez que los políticos y sus amigotes hicieron "su labor". No social, precisamente.

Intramuros dijo...

Ya,ya. Entendí perfectamente que lo de Zizek iba en plan divulgativo para todos... y oye, que dio la casualidad que lo leyera antes, pero tampoco es que tenga a Zizek supercontrolado. Aunque eso si, lo poco que leí de él me resultó interesantísmo :).

Ya me tarda un artículo suyo sobre TDKR. Lo va a acabar escribiendo fijo!

SMUROV dijo...

Uno - Hablan mucho, demasiado, y no dicen nada.

Dos - La peli es confusa, que no compleja.

Pablo dijo...

El dinamismo narrativo de las peliculas de Nolan es algo que siempre me atrajo de su cine, la estructura de The prestige y Memento y como eso se externaliza a partir de las identidad en las primeras dos partes de Batman hacian que me lo pasara muy bien con sus filmes, sin embargo esta última me dejo pasmado, por la absoluta torpeza y falta de ritmo, por el atragantamiento de ideas e imagenes sin la coherencia y la progresión narrativa que pudimos ver en TDK, donde la conversion de Havey Dent hizo escuela.
Todo este pulto narrativo, la dosificacion de la acción esa capacidad para que los gadgets de Batman no fueran lo mas importante era lo que me gustaba de las dos peliculas anteriores. SIn embargo todo se fue a la mierda, debe ser uno de los peores finales que jamas he visto, y me recordo a The Ultimates 2 de Millar y Hitch donde el asalto de la liga de heroes arabe a nueva york es despechado rápidamente para pasar a una pelea con las fuerzas de Loki a lo mas señor de los anillos. Esta pelicula plantea una involucion ´parecida pero infinitamente más torpe

usymare dijo...

Me siento (realmente) apabullado por la ingente cantidad de comentarios acertados, o no, sobre la trascendencia del mensaje de la última película de Batman...
Jamás se me hubiera ocurrido pensar en ello de la forma que estoy leyendo aquí.... sin embargo, nunca es tarde para aprender...
Bane es un revolucionario? es quizá lo último en terrorismo hi-tech? Tal vez sea la reencarnación de Bin Laden?
Es Batman un ricachón explotador pasado de moda (y de rosca)?...
Tal vez Frank Miller no sea precisamente Dickens, pero este guión bebe directamente de un maravilloso comic que encontré hace muchos años: El regreso del caballero oscuro, en el cual se narra el ocaso del héroe, viejo y cansado, en un último intento de creer seguir siendo lo que fue, pero, que, de ningún modo, conseguirá mantener... Batman ya no puede ser Batman; Bane es aquí el personaje terrible del lider mutante que le enfrenta y derrota..
Y Bane, al igual que el líder mutante, solo desea crear el Caos y la confusión, usar a las masas con un único proposito: destrucción.
La única lectura para mí es que NADIE va a manipularme más allá de donde yo desee serlo, en función de la legalidad vigente que, aunque no sea perfecta, sí permite pensar y raciocinar, dejando a nuestro libre albedrío creer, o no, en héroes que nos salven, o en terroristas disfrazados de revolucionarios....Tal vez no necesitemos ni de unos ni de otros, y nos debería bastar con nuestro propio esfuerzo para no dejarnos engañar y "utilizar" por nadie....

Pepo Pérez dijo...

La película se inspira en varias historias o sagas de Batman. El regreso del caballero oscuro de Miller es una de ellas, como bien dices, pero hay otras. Knightfall, donde Bane la partía la espalda a Batman, Cataclysm y No Man's Land, y otras. La parte que alude a Ra's al Ghul (y que viene de la primera de la saga, Batman Begins) procede de varias historias escritas por Denny O'Neil, etc.

Pero en la película de Nolan, siendo en buena parte un batiburrillo de esas historias, todo tiene otro sentido.