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sábado, 20 de noviembre de 2010

MADURAR

Álvaro Pons abordaba ayer en La cárcel de papel la cuestión sobre la continuidad narrativa en los superhéroes, el modelo de avance temporal de Marvel frente a la antigua DC, etc.

(imagen: detalle de L' HOSPICE, Gilles Barbier, 2002, seis figuras de cera, televisión con programas en directo y varios elementos, dimensiones variables)

jueves, 5 de agosto de 2010

WAITING FOR AZRAEL

"MS: Vincent Paronnaud [coguionista de Persépolis] y yo queríamos hacer una película con actores de carne y hueso para, en cierto modo, expresar nuestro amor al cine. Waiting for Azrael –título que llevará esta adaptación– será un canto de amor a todas las tradiciones del cine que siempre nos ha gustado, el de los años treinta, el expresionista y las películas estadounidenses de los 50, sobre todo el cine en Technicolor.

[...] FP: La película estará basada en su novela gráfica Poulet aux Prunes, que habla de su tío abuelo Naser Alí Jan, un conocido músico que murió de pena después de que se rompiera su instrumento musical, el tar (un tipo de laúd). ¿Hasta qué punto será el film fiel al libro? ¿Y cuánto de cierta tiene la historia?

MS: A mí me contaron que el tío de mi madre era un gran artista y que la gente adoraba su música. Cuando tocaba en la calle, la gente se callaba para oírle. Se sentaban a verle y a veces lloraban por cómo tocaba el tar. He visto una foto de él, y era muy guapo. Dijeron que había muerto por causas desconocidas. Y, a partir de ahí, tejí un relato. En mi película hay historias y hechos reales sacados de las vidas de distintas personas a las que he conocido que yo entretejí, pero también hay muchas otras cosas inventadas. Es decir, tiene mucho de verdad, pero también una gran parte basada en mi imaginación.

[...] En Irán se han producido cambios irreversibles, y muchos de ellos son resultado del trabajo de las mujeres. Por ejemplo, me han hablado de un pequeño pueblo llamado Abhar, en el que todas las mujeres iban vestidas de forma muy conservadora. No salían de casa sin el chador. Pero las cosas cambiaron después de que se inaugurase allí una universidad. Fueron unas cuantas jóvenes de Teherán a estudiar allí y, bajo su influencia, las mujeres del pueblo empezaron a transformarse. Lo primero fue su aspecto –comenzaron a salir sólo con pañuelo y [abrigo largo], como hacen las mujeres de las grandes ciudades– y empezaron a ser más conscientes de sus derechos.

Están produciéndose cambios culturales. En la generación de más edad, había una enorme diferencia entre la gente que creció en las grandes ciudades y los que vivían en pueblos. Pero en la actual, esas diferencias han disminuido. Internet ha desempeñado un papel importante porque ahora hasta los campesinos utilizan la Red.

Creo que un día habrá democracia en Irán, una democracia creada por el pueblo iraní y que le pertenezca a él. [Pero] debemos ser realistas. También he visto algunas jugadas políticas fuera del país por parte de gente que quiso explotar la crisis en el interior en su propio beneficio. Me presionaron para que me involucrara, pero la política no me interesa. Si hay algo que pueda hacer, será sólo a través de mi labor artística. A los políticos les atrae demasiado el poder, y aquellos apegados a él son precisamente los que nunca deberían ejercerlo.

Persépolis lo escribí no como acto político, sino porque estaba harta de las tonterías que estaban diciéndose sobre mi país y quería contar mi historia como parte de la verdad".
Marjane Satrapi, entrevistada por Golnaz Esfandiari para la revista Foreign Policy (edición española, junio-julio 2010). Vista en La Cárcel de papel

miércoles, 19 de mayo de 2010

LOS NÚMEROS DEL 2009

Un completo informe de Álvaro Pons sobre las cifras de la industria española del cómic a lo largo de 2009, incluyendo "tarta" del mercado por editoriales y formatos, y curva comparativa de total de publicaciones respecto a otros años. En La cárcel de papel.

lunes, 15 de febrero de 2010

VENTAS NORTEAMERICANAS

Los comic books o tebeos de grapa más populares de los años cuarenta, los de Superman y el Capitán Marvel, vendían millones de ejemplares al mes durante la convenientemente denominada luego Golden Age, Edad de Oro, antes de la llegada masiva de la televisión en los cincuenta, donde uno de los primeros éxitos televisivos fue precisamente la serie ADVENTURES OF SUPERMAN (1952-58). A principios de esta década, no obstante, un comic book tan comercial como alguno de los títulos de terror que publicaba EC Comics tenía una tirada media de unos 400.000 ejemplares al mes. En la década siguiente, el año de la “batmanía” provocada por la serie de TV de la cadena ABC, 1966, fue la cima comercial de la industria del comic book en todos los sesenta (la Silver Age), con treinta millones de tebeos impresos en total; las ventas de BATMAN (el tebeo) se doblaron alcanzando un récord de casi 900.000 copias mensuales. A finales de los sesenta, las series de superhéroes Marvel vendían alrededor de 400.000 copias, doblando las cifras medias de la mayor parte de títulos de DC, hasta entonces la principal editora de superhéroes.

Portada de la revista LIFE, marzo de 1966

En 1970, el comic book más vendido no era de superhéroes, era ARCHIE COMICS (515.000 copias mensuales), una soap opera de adolescentes que editaba la compañía del mismo nombre y que durante muchos años fue líder del mercado del comic book, seguido muy de cerca por SUPERMAN (DC, 512.000 copias mensuales) y por el título más popular entonces de Marvel, THE AMAZING SPIDER-MAN (373.000 copias al mes). En la segunda mitad de la década, el impacto de las adaptaciones al cine (el SUPERMAN de Richard Donner, 1978) y la televisión (THE INCREDIBLE HULK, 1978-1982, imagen de abajo, y otras series) se notó en algunos títulos, por ejemplo, en HULK, que aumentó un 35% en 1979 hasta las 275.000 copias mensuales vendidas para luego caer en la segunda mitad de 1982 hacia las 190.000. A finales de los setenta, las cifras medias de ventas de DC y Marvel habían descendido notablemente y comenzaban a resultar más lucrativos los negocios relacionados con los personajes de cómic (juguetes y similares) que los tebeos mismos, o bien las adaptaciones al cómic de películas como STAR WARS (1977, George Lucas), que generó una serie de Marvel que obtuvo buenas ventas durante años.

En los años ochenta, las ventas remontaron gracias a varios fenómenos. Por un lado, el asentamiento y pujanza de las "ventas directas”, un sistema de distribución a librerías especializadas implantado desde 1973 por el distribuidor Phil Seuling aprovechando el circuito floreciente de librerías de tebeos de segunda mano a las que se suministraron las novedades editoriales en firme, sin posibilidad de devolución, a cambio de obtener descuentos. El sistema fue adoptado pronto por las grandes compañías del comic book, primero DC y luego Marvel, para afrontar el estancamiento de las ventas en quioscos y las devoluciones cada vez mayores (los paquetes se devolvían muchas veces sin abrir porque el margen de beneficio ya no le interesaba al quiosquero); en 1982 las direct sales constituían la mitad de las ventas totales de Marvel y subiendo. Por otro, el aumento paulatino de la edad media de los lectores desde los setenta, antiguos chavales ahora jóvenes adultos e incluso de treinta y pocos años (se puede comprobar en el correo de lectores de algunos comic books de los primeros ochenta) que seguían las series no tanto por los personajes sino en función de los autores que las realizaban (fan favorites),
y el tirón comercial de los nuevos formatos (Graphic Novel, Prestige). A ello se sumó la publicación de dos hitos del género de superhéroes que fueron verdaderos superventas, BATMAN: THE DARK KNIGHT RETURNS, de Frank Miller (1986, publicado precisamente en el novedoso formato Prestige, cuatro tomos de 48 páginas y tapas cosidas luego recopilados en un solo libro), y WATCHMEN, de Alan Moore y Dave Gibbons (1986-87, doce comic books de grapa recopilados más tarde en un libro), ambos editados por DC, que con éstos y otros títulos se acercó en ventas a la líder en el mercado, Marvel. A comienzos de 1986, la serie regular de Batman vendía unas 90.000 copias mensuales; al año siguiente ya eran 190.000, una popularidad que culminó con la película de Tim Burton de 1989 (abajo), el apogeo de la segunda batmanía.


1986-87 fueron años cruciales no sólo por las ventas y el prestigio cultural que obtuvieron THE DARK KNIGHT RETURNS y WATCHMEN, también por los que consiguió la recopilación en novela gráfica del MAUS I de Art Spiegelman (publicado en 1986 por la editorial literaria Pantheon Books), previamente serializado en cuadernillos de grapa tipo comic book insertos en la revista de cómic de vanguardia que co-dirigía Spiegelman junto a Françoise Mouly desde 1980, RAW, revista que por cierto debido a su formato atípico se vendía en librerías generales en las mismas estanterías que las revistas de arte. Los tres cómics captaron una amplia atención de los medios generales y fueron distribuidos en formato novela gráfica en librerías igualmente generales.

Tras el boom de ventas especulativas de los 90 (“inversores” que compraban decenas de un mismo título, sobre todo primeros números de series realizadas por hot artists, pensando en especular con ellos en el mercado de segunda mano), vino el crack. Desde la segunda mitad de los 90 y toda la década de los 2000s el descenso de ventas de comic books parece imparable. La penetración del manga japonés en Estados Unidos ha sido por otra parte triunfal, con un aumento de ventas del 300% entre 2000 y 2002 (en el mismo periodo, las ventas de comic books y cómic no mangas sólo aumentaron un 8%), mangas que han conquistado el público infantil y adolescente, antaño el propio de los superhéroes.

En 2009 se dio el fenómeno de que por primera vez en la historia ningún comic book o tebeo de grapa superó los 100.000 ejemplares mensuales de circulación. Hoy la mayoría de títulos editados en ese mercado se mueven en una franja entre los 6.000 y 30.000 ejemplares, cifras insólitas para una industria otrora de masas. En diciembre de 2009, THE AMAZING SPIDER-MAN nº 616 vendió 58.856 ejemplares en el mercado directo de las librerías especializadas (en 1970, recordemos, AMAZING vendía unos 373.000 ejemplares), y el comic book más solicitado ese mismo mes de 2009, el crossover de DC BLACKEST NIGHT, apenas sobrepasó los 100.000 ejemplares, exactamente 100.651 (en 1970 el tebeo de superhéroes más vendido, SUPERMAN, llegaba a las 512.000 copias mensuales). El segundo tebeo de grapa más distribuido en diciembre de 2009, GREEN LANTERN, alcanzó 97.285 copias ( fuente; gracias, Jose). Estas cifras, además, no son de ventas reales sino de copias surtidas a librerías especializadas, porque el mercado de venta directa no permite la devolución.

Entretanto, echemos un vistazo a los cómics vendidos en el mercado de librerías generales norteamericanas, circuito donde se ha implantado el formato novela gráfica, o sea, libros, cuyos autores se han "liberado" de este modo del circuito de comic books de las librerías especializadas, copado desde su desarrollo durante los setenta por los tebeos de superhéroes, un mercado especializado en el que los autores entonces "alternativos" sobrevivían marginalmente. Libros cuyos precios de venta son por lo general sensiblemente superiores al de los comic books o tebeos de grapa, y que por tanto dejan más margen de beneficio por ejemplar vendido. Veo en La cárcel de papel que las cifras de ventas de BookScan de 2009 (que sí son ventas reales y no incluyen a librerías especializadas o "mercado directo") ofrecen como cómic más vendido a WATCHMEN (424.814 copias vendidas) el mismo año del estreno de la adaptación al cine de Zack Snyder, siendo el tercero el GÉNESIS de Crumb (68.442 copias, una cifra muy llamativa teniendo en cuenta que se publicó en octubre de 2009), seguido por BONE: CROWN OF HORNS, de Jeff Smith (65.235 copias) y el manga NARUTO vol. 43, de Masashi Kishimoto (61.144 copias), una serie cuyos volúmenes 41, 44 y 45 copan los siguientes puestos de ventas hasta el décimo (53.392 copias vendidas del volumen 41, 52.411 del volumen 44 y 49.382 del volumen 45), lo que la convierte claramente en la serie más vendida en este mercado a pesar del descenso de ventas del manga en el año de la crisis mundial.

Dice Álvaro Pons, al hilo del estudio de Brian Hibbs que enlaza, que

"Por lo demás, importante contracción de las ventas, de alrededor del 8%, y un mercado donde el top de ventas está claramente dominado por el manga y, específicamente, el fenómeno Naruto. De los 750, 451 puestos son para el manga, con casi un 58% del total de unidades vendidas y un 44% de la facturación total de cómics vendidos. Naruto reina con 46 números en catálogo que han supuesto casi un millón de ejemplares vendidos y una facturación cercana a los 8 millones de dólares. Para entender la comparación: los volúmenes de Naruto han vendido más que todos los libros de Marvel presentes en el top 750 de BookScan".
El tradicional mainstream norteamericano, los superhéroes, género hegemónico en el comic book desde los sesenta, está dejando paso de este modo a otro cómic mainstream, ahora resituado en librerías generales y donde entre los títulos más vendidos se encuentran los tomos de un manga infantil o una novela gráfica de un autor antaño "underground" como Robert Crumb.

Por supuesto, todo esto tiene interés para nuestro mercado, que desde hace aproximadamente 20 años está muy influido por el norteamericano y en particular por el de los tebeos de superhéroes Marvel. Incluso la apuesta en Estados Unidos de la literaria Pantheon (Random House) por los autores de novela gráfica desde principios de los 2000s (JIMMY CORRIGAN de Chris Ware, ICE HAVEN de Daniel Clowes, BLACK HOLE de Charles Burns, ediciones americanas de Marjane Satrapi, Joann Sfar, etc.) ha tenido un eco en España, siquiera reducido, con las ediciones en castellano por parte de la literaria Mondadori (Random House) de la última edición del MAUS de Spiegelman y de otras novelas gráficas como el CATÁLOGO DE NOVEDADES ACME de Chris Ware, el citado ICE HAVEN de Clowes, el GEORGE SPROTT de Seth e incluso varias obras de autores hispanos (Juanjo Sáez, Miguel Brieva, Paco Alcázar o Liniers).

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Otras fuentes consultadas:
-Jean-Paul Gabilliet, OF COMICS AND MEN. A CULTURAL HISTORY OF AMERICAN BOOKS, University Press of Mississippi, Jackson, 2010
-Antoni Guiral (dir.), DEL TEBEO AL MANGA. UNA HISTORIA DE LOS CÓMICS. VOLS. 3 y 4, Panini, Barcelona, 2008, y Santiago García en Antoni Guiral (dir.), DEL TEBEO AL MANGA VOL. 6, Panini, Barcelona, 2009
-Denis Kitchen y Paul Buhle, THE ART OF HARVEY KURTZMAN. THE MAD GENIUS OF COMICS, Abrams ComicArts, Nueva York, 2009

viernes, 25 de diciembre de 2009

DEL TABLERO DE DIBUJO A LA IMPRENTA


Por lo que se ve arriba, Chris Ware sigue dibujando con lápiz azul para no tener que borrarlo luego al entintar (al escanear el azul es fácil eliminarlo respecto al negro, o bien, trabajando con los antiguos fotolitos, el azul no se registraba cuando se hacía un fotolito para una sola tinta). Hay más muestras del proceso desde sus páginas dibujadas a la forma definitiva impresa en esta web de la Carl Hammer Gallery de Chicago, donde Ware expuso entre abril y mayo de 2008 (visto en La Cárcel de Papel).

La verdad es que las páginas son asombrosas por la concepción y por la pulcritud del acabado, pero hay otra cosa que me alucina aún más. Por lo que sé, al menos tal como se explica en las cartelas de las páginas que tiene expuestas en la exposición permanente del Centro de la BD de Angulema, Chris Ware no coloreaba con el ordenador sino por el viejo método de indicar los colores (con porcentajes para cuatricomía) a la imprenta. No sé si aún sigue coloreando así, pero en Angulema tiene expuestas tanto páginas a tinta como muestras de las indicaciones de color para su JIMMY CORRIGAN.

martes, 17 de noviembre de 2009

ON CONNAÎT LA BD

"Le hice ver el Spirit de Will Eisner a Eric Gautier, mi director de fotografía, explica Alain Resnais. Había leído el cómic de este dibujante sin saber que era tan famoso. Por eso hemos desarrollado un uso del color no realista. Sabe, en los cómics no soy un experto. ¡Pero tengo mis favoritos! Y no es necesariamente el dibujo lo que más me interesa en general en los cómics. Lo que me interesa es la combinación de diálogo y de dibujo".
Lo dice el cineasta Alain Resnais, sobre el uso del color en su último film. Resnais habla también sobre el KRAZY KAT de Herriman y de otras cuestiones relacionadas con el cómic. Por cierto que el cartel de su última película lo ha dibujado Blutch (abajo), y no es la primera vez que un dibujante de cómic se encarga de los carteles de su película.

(visto en La cárcel de papel)

(Resnais visto por Floc'h)