viernes, 24 de diciembre de 2010

'EL ETERNAUTA', NUEVA EDICIÓN

Publica Editorial RM (Barcelona y México DF) en un libro bastante impresionante que recopila la serie que el guionista Héctor G. Oesterheld y el dibujante Solano López publicaron por entregas semanales en la revista argentina HORA CERO, entre 1957 y 1959. Una obra que hoy día es tal vez (y sin el tal vez) la más célebre de todo el cómic argentino, y motivos no faltan para ello. Le he sacado unas fotos para que se vea lo que podemos encontrar en esta nueva edición. Por ejemplo...


...Una portada troquelada, diseñada e ilustrada por Dr. Alderete...


...portadillas pintadas antiguas...





...un prólogo de Juan Sasturain que analiza la obra y la enmarca en su contexto histórico. Un prólogo que comienza así:

"Este relato gráfico, El Eternauta, escrito por Héctor Germán Oesterheld y dibujado por Francisco Solano López, fue publicado en Buenos Aires entre 1957 y 1959 como folletín, en secuencias de tres y cuatro páginas, desde el primer número de la revista de historietas Hora Cero Semanal, una publicación de la Editorial Frontera, que dirigía el talentoso y prolífico guionista.

El ritmo de entregas y el tema o disparador inicial de la historia -los efectos de una catástrofe universal sobre un grupo humano aislado- planteaban de salida la aventura en términos de largo aliento: un relato de ritmo pausado, lleno de peripecias entrecortadas por los raccontos indispensables y los golpes de suspenso más o menos genuinos del folletín que debía abrir y cerrar cada vez -cada semana- con un pico de interés. A eso había que sumarle un tercer elemento original: la ambientación del relato en la Argentina contemporánea o, más precisamente, el cruce de un género extraño y distante en tiempo y espacio -la ciencia ficción- con un contexto próximo, Buenos Aires; la aventura sucedía en el mismo tiempo y lugar donde era escrita, dibujada y leída. En síntesis: la historia y el modo narrativo de El Eternauta no se parecían a nada conocido. Y el fenómeno que se produjo, tampoco". [...]

... fichas de los autores, por Mariano Chinelli...


...e impresión de las páginas con el diseño original, sin retoques ni remontajes, incluyendo el título de encabezamiento de la serie en cada nueva entrega (con resumen del episodio anterior) e incluso créditos finales (y algún anuncio de la época) del semanario HORA CERO.




Recupero ahora una reseña que escribí en Con C de Arte sobre EL ETERNAUTA con motivo de su relectura, hace ahora tres años.

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UNA CITA CON EL FUTURO


Diez años después de mi primera lectura, he vuelto a releer EL ETERNAUTA en la edición de Norma. Igual que entonces, casualidad o no, lo he leído en la cama pasando una gripe. Igual que entonces, he leído sus más de trescientas cincuenta páginas prácticamente del tirón, en dos tacadas y media. Hay algo abrumador en este cómic, que te aplasta con el peso de esas raras obras tocadas por la gracia divina, que parecen poseídas por un espíritu superior que se manifestó a través de los autores. Volver a las páginas de EL ETERNAUTA es comprender perfectamente por qué es una obra mitificada por varias generaciones de lectores, que se sigue reeditando y leyendo. Es también una demostración de por qué ese algo que llamamos talento, a falta de un nombre mejor, puede imponerse con fuerza devastadora por encima de la técnica y de los manuales sobre cómo "hacer bien" las cosas. Porque, sinceramente, hacer reproches de técnica narrativa a esta obra es cogérsela con papel de fumar, tal es su fuerza, el poder de su inspiración. Y eso que tales reproches se pueden hacer justificadamente, porque no fue una obra parida en la mejor de las condiciones, ni mucho menos planificada o meditada con minuciosidad.

EL ETERNAUTA fue escrita a salto de mata por Hector Germán Oesterheld (1919-1978), en entregas semanales publicadas entre 1957 y 1959 en la revista argentina Hora Cero Semanal. La escribió sin saber mucho sobre los derroteros que tomaría la historia más allá de unas ideas generales, tomando de aquí y de allá, de las novelas populares y de la ciencia ficción más pulp, utilizando todo tipo de artimañas narrativas para mantener un imposible crescendo sostenido a través de cientos de páginas de Aventura, con mayúsculas.


Por su parte, el trabajo del dibujante Francisco Solano López (Buenos Aires, 1928) resulta también un perfecto ejemplo de por qué es imposible entender, ni valorar, el dibujo de un cómic sin haberlo leído. No son pocos los lectores que ponen reparos de entrada a esta obra cuando hojean sus páginas porque el dibujo les parece "feo", anticuado e incluso grotesco. Pero sólo cuando se lee se comprende que sin el estilo de Solano López este tebeo no sería lo que es, y que su dibujo contribuye en gran medida a transmitir la principal esencia de la obra, porque bajo la luz de su pincel todo se ve más angustioso y desesperado. Esa esencia de la obra, por cierto, es la que le otorga su alcance universal y la eleva a la condición de clásico. La indomable voluntad de ser, de existir, propia del ser humano y en general de toda forma de vida.

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Más sobre EL ETERNAUTA

14 comentarios:

Demetrio dijo...

Tremendo El Eternauta, la primera novela gráfica bajo el más o menos aceptado concepto que hoy en día se le da a tal denominación.

Alguien alguna vez me comentó que la primera era el Príncipe Valiente pero para mi ese flujo continuidad eterna de plancha dominical sin un fin claro o un arco de desarrollo (qué se aplica a muchos otros clásicos) no me convence como "novela gráfica"...

Por otro lado también creo que Oesterheld fue el primer guionista adulto del medio, con un punto de vista visionario en relación a lo que se podía lograr con la narrativa gráfica.

Cuando uno ve toda la humanidad y la acidez de las historias de Ernie Pike uno no piensa que son cómics hechos en 1957 cuando aun el cine el mundo se dividía entre buenos y malos..

Pepo Pérez dijo...

Las dos son series, en mi opinión. PV desde luego, pero El Eternauta también, a mi juicio. Se improvisó de principio a fin, la narración se estructuró como un folletín (uso el término en sentido estricto; no lo digo peyorativamente, por supuesto), y el final de la serie no es un verdadero final. Pero da igual, es una obra maestra irrepetible, muy especial, única.

Y estoy de acuerdo contigo en que Oesterheld tenía unas miras puestas en un público amplio y adulto. Y por lo que he descubierto hace poco en México, eso parece ser una tradición muy del cómic de Centroamérica y Sudamérica, al menos en determinados países. En la edad dorada del cómic argentino seguro, pero también en México se hacían series y folletines en cómic en los años 50-60-70 que iban claramente dirigidos al público adulto, con tiradas enormes y ventas igualmente enormes.

Santiago García ha estado subiendo cantidad de material a su blog sobre esos cómics mexicanos, y hay verdaderas maravillas, tanto en series de humor, humor social y costumbrista (de continuidad, no de gag o página única, sino en verdadera serie muy desarrollada), series románticas, etc. Entre otros dibujantes buenísimos (Germán Butze, Gabriel Vargas y otros), dos de mis favoritos en ese descubrimiento mexicano han sido Rius, una especie de artista popular superfamoso en México (aún sigue publicando, y sus cómics siguen a la venta en todas las librerías) y Antonio Gutiérrez, un verdadero crack del dibujo realista en cómic, especialista en culebrones románticos, que me tiene fascinado completamente.

Enlaces al blog de Santiago por si acaso:

-en general sobre México

–sobre Rius

–sobre Antonio Gutiérrez

Pepo Pérez dijo...

Uno de los guionistas estrellas de ese cómic mexicano era mujer, por cierto: Yolanda Vargas Dulché, fundadora de Vid Editorial junto a su marido Guillermo de la Parra, también guionista. Más información en los enlaces...

Volviendo a El Eternauta, yo creo que es uno de los ejemplos más claros de cómo trabajar con todo el arte del mundo en las condiciones industriales más adversas: produciendo a salto de mata, improvisando, sin un plan cerrado de antemano... y les salió una cosa increíble, de una intensidad abrumadora. La última vez que la leí, la sensación era de estar leyendo algo realmente "más grande que la vida", pero de verdad, como te pasa con pocas obras. Algo muy puro, oro en bruto, hecho en un extraño estado de gracia... irrepetible, como decía antes.

Pablo dijo...

Desde cuando se puede conseguir esta maravilla en España??

Santiago García dijo...

No tenía ni idea, Pepo. Me están dando muchas ganas de salir corriendo a comprarlo. ¿Está ya en las librerías?

Encata dijo...

el libro ya esta en las librerias de españa desde esta semana. En las librerias de Madrid, no estará hasta principios de enero. saludos. javier

Pepo Pérez dijo...

Vaya, por una vez llega a Madrid lleva más tarde... ; )

patton dijo...

Entre esta edición y la de Norma cual gana? Así de primeras parece que esta pero tengo dudas.

Pepo Pérez dijo...

Son distintas, no sé, míralo por ti mismo cuando puedas. La novedad principal de esta edición, aparte de la portada, portadillas antiguas, y los textos que la prologan (en la de Norma prologaba Carlos Trillo), es que trae el diseño original de las páginas tal como se publicaron en 1957-59, y supongo que de ahí el subtítulo "Edición original". Lo digo porque ediciones posteriores en tomo de la obra fueran remontadas, incluyendo algunas viñetas añadidas para dar "continuidad" y eliminar las cabeceras de "El Eternauta" con el resumen de lo publicado en el número anterior...

patton dijo...

Muchas gracias, haré lo que dices e intentaré compararlas aunque esta edición que has comentado me atrae mucho.

Demetrio dijo...

Concuerdo totalmente con que el desarrollo de la historia siempre tuvo el carácter "folletinesco" de las revistas semanales de esa época pero hay algo en la progresión cada vez más claustrofóbica de la historia que a mi me da una sensación de avance o cierre, de arco argumental, eso para mi es una de las cosas que pone al Eternauta en un nivel diferente a todo lo que se hizo en ese tiempo...

El final por otro lado se siente ciertamente más como un corte que cómo una conclusión pero aun así es brutal, abierto e imperfecto, muy Cormac Macarthy :)

Es curioso pero de la grandes historias de Oesterheld (Ticondroga Flint, Sargento Kirk, Ernie Pike, Mort Cinder, Sherlock Time) es la única que tiene continuidad y un "final" cómo tal, pagaría orto por saber que tenía en la cabeza Oesterheld cuando terminó el Eternauta...

En México y en Brasil hay todo un continente por descubrir en términos de narrativa gráfica, Novaro en su tiempo extendió sus brazos hasta chile...

Acá durante los sesentas habían varias revistas que alcanzaban tirajes de 200 mil ejemplares, de hecho Oesterheld trabajó mucho para esas publicaciones, mucha historieta picaresca...

http://tuimg.com/images/n103204076.jpg

saludos.

Pepo Pérez dijo...

Me has convencido con lo de la intención de cerrar la historia. Tal vez por eso -entre sus demás virtudes- funciona tan bien cuando se recopila en tomo.

Demetrio dijo...

Ok, solo una fe de errata, quise decir: "pagaría ORO por saber que tenía en la cabeza Oesterheld cuando terminó El Eternauta".

Saludos.

toni bascoy dijo...

Me la acabo de comprar. Que preciosa edición, me gusta mucho más que la anterior de norma.
Qué excusa más buena para releerlo!