Mostrando entradas con la etiqueta Víctor Santos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Víctor Santos. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de julio de 2013

OTRO DÍA EN LA SVA




Ha llegado el momento de mostrar con más detalle las instalaciones del Máster en Narración Visual de la School of Visual Arts, en concreto el workspace donde se trabaja y se imparte la mayoría de clases salvo cuando hay proyecciones o conferencias, que se dan entonces en la cuarta planta, en el miniauditorio que mostré en algún post anterior. 

Todas estas instalaciones están situadas en el noveno piso de un edificio que tiene la SVA en la calle 21 Oeste, en la zona de Chelsea (todas las demás plantas del edificio están ocupadas por oficinas y otros departamentos de la SVA). Las tres primeras fotos son de la pared de entrada a esta espacio de trabajo, con diseño de Nathan Fox, Jeff Rogers y Benjamin Marra. La que vemos arriba sentada trabajando en su espacio personal es Jenny, Jennifer Goldstick, una talentosa diseñadora e ilustradora de Chicago que, aunque no es experta en cómic (me contaba que lo está descubriendo recientemente), admira el trabajo de Chris Ware, que le parece asombroso y un modelo a seguir. Jenny ya se gana la vida con su trabajo, especialmente con encargos de ilustraciones infográficas para prensa y publicidad, pero le gustaría de algún modo poder emplear sus conocimientos de diseño e infografía para hacer una novela gráfica algún día. Tal vez sea ése su proyecto final de máster. Otra anécdota: a Jenny le ha hecho mucha gracia descubrir en las clases de Dan Nadel que un buen número de los creadores de personajes famosos del comic book eran judíos, como ella. Luego me estuvo preguntando más al respecto, y le pasé la lista «completa» con enlaces vía email. Jerry Siegel y Joe Shuster, creadores de Superman, Bob Kane, cocreador de Batman junto al también judío Bill Finger, Will Eisner, Stan Lee, Jack Kirby, Harvey Kurtzman, Bernard Krigstein y muchos otros. Como describió Michael Chabon en su novela Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay (2000) y nos recordaba Art Spiegelman –otro famoso judío del cómic– en un ensayo reciente, los cimientos de la industria del comic book fueron construidos por judíos estadounidenses. En sus comienzos, durante los treinta y primeros cuarenta, el medio era «un entorno específicamente judío, prácticamente una extensión de la industria de la confección. Lo inventó un vendedor de publicaciones judío y se popularizó con historias creadas por dos chicos judíos de Cleveland sobre un inmigrante del planeta Krypton. Muchos de los miembros de la primera generación de creadores –como Will Eisner, Bob Kane (Kahn), Stan Lee (Lieber) y Jack Kirby (Kurtzberg)– eran judíos de Nueva York de primera y segunda generación» (Art Spiegelman, 2002).


Más fotos del espacio común de trabajo, dividido en numerosos cubículos personales para los estudiantes. Cada uno de ellos dotado de mesa, pared con vileda para poder anotar o abocetar, y lámpara de mesa.



Algunos dibujos realizados por los estudiantes de este curso, junto al logotipo del máster.


En la habitación contigua al espacio de trabajo se encuentra esta clase. Aquí es donde los profesores exponen, y es también donde se hacen las puestas en común, los debates y las presentaciones de los trabajos realizados por los estudiantes. Tareas en grupo e individuales, dependiendo del encargo que toque. El MFAVN es un máster experimental porque sólo tiene clases presenciales en verano (junio y julio), durante tres veranos consecutivos. El resto del año se trabaja mediante tareas y seguimiento virtuales. 

Justo al lado de la clase, en una tercera habitación separada solo por la pared/pizarra que podía verse más arriba, se encuentra una minibiblioteca (fotos de abajo) con libros y cómics de referencia básicos, para poder consultarlos en el mismo espacio de trabajo sin tener que ir a la biblioteca principal de la SVA, que está como a veinte minutos andando desde aquí.




Filthy Rich, de Brian Azzarello y Víctor Santos, The Playwright, de Daren White y Eddie Campbell, un Acme Novelty Library de Chris Ware, The New Frontier, de Darwin Cooke, Infinite Kung Fu, de Kagan McLeod, etc. En esas estanterías hay también libros sobre diseño y tipografía, ilustración y artistas plásticos.



Esta es la zona de descanso, contigua a la clase y al espacio de trabajo. Y la que vemos haciendo un break a media mañana en uno de los sillones es Anna Eveslage, una estupenda fotógrafa que también dibuja, como todos los estudiantes del máster. Junto a ella a la izquierda, aunque no se vea, hay una aparador de cocina con varias cafeteras eléctricas y un frigorífico, que sí ve un poco, para que los estudiantes puedan guardar comida y bebida. Hay que tener en cuenta que se puede venir a trabajar a este espacio las 24 horas del día. Por la noche basta con enseñar tu tarjeta de la SVA al guarda de la entrada para que te deje subir, y no hay problema alguno en echarse una cabezada en esos sillones de diseño clásico van der Rohe. Para eso están. De vez en cuando, Joan McCabe, asistente del chair y auténtica «hada madrina» del máster, ha dejado en la nevera frutas y helados gratis para todos. En esas mesas de la zona de descanso también hay caramelos y chupachups. Son detalles que resultan muy agradables.





Las vistas desde la ventana del espacio de descanso. Very typical neoyorquinas como se ve, depósitos de agua incluidos.




Más vistas de la clase. Arriba, las taquillas para cada estudiante.

Un cartel para una exposición del máster que acaban de retirar. Por el estilo de la rotulación diría que el autor, si no me equivoco, es Jeff Rogers.













De vuelta de nuevo al espacio de trabajo. Repito que todo esto está en la misma planta del edificio, son tres habitaciones contiguas.


WHAT TIME IS IT. Aquí arriba puede verse otra vez mi mesa de trabajo (antes de que Alison instalara la lámpara, por cierto), con una página a medio dibujar. En esta ciudad me está dando tiempo a hacer de todo, incluso de dibujar los cómics que tengo entre manos. Cuando uno se levanta a las seis o a las siete, como hace la gente aquí normalmente, el día cunde una barbaridad. Sobre todo si no «se cierra» todo a la hora de comer como sucede en España. A las seis de la mañana ya es de día, porque a diferencia de nosotros aquí siguen la hora solar del meridiano que les corresponde. De este modo, cuando tienes que levantarte a las seis no lo haces de noche, como nosotros (por si alguien no sabe por qué en España llevamos un desfase solar de una hora menos respecto al huso horario que nos corresponde, se debe a una decisión de Franco que hasta ahora nadie ha rectificado. Desde 1942 España no sigue la hora europea occidental –que es la que le correspondería por el meridiano, el de Greenwich, y es la que siguen Reino Unido, Irlanda, Portugal, Marruecos y Canarias– sino la hora de Europa central.  La «peculiar» razón de aquella decisión franquista, aquí). 

A las seis de la tarde en los States, como en el resto de occidente –salvo nosotros, una vez más– la gente ya ha dado de mano y, si es el caso, se ha recogido en casa; hacia las siete se cena usualmente, como en la mayoría de países occidentales. Esto que digo es el horario estándar, claro. Porque como sucede en todas las grandes ciudades, luego cada cual va a su bola y tiene el horario que tiene, y por eso en Nueva York te puedes encontrar a gente comiendo o cenando a cualquier hora en bares y restaurantes. Las tiendas suelen cerrar tarde en América. Por ejemplo, en Manhattan puedes ver una tienda de cómics abierta hasta las once de la noche, y esto a diario. The city that never sleeps, tal cual. Los domingos abren muchos comercios, pero eso es algo que también vi en Baltimore, no es exclusivo de NYC. Por supuesto, eso significa que hay más trabajadores haciendo turnos de trabajo, no que trabajen más horas que nosotros. Otra cosa que notas en comercios, supermercados y restaurantes es que hay mucho más personal trabajando a la vez respecto a un local similar en España. En los supermercados, por ejemplo, hay más reponedores en todas las secciones y hay más personal en las cajas; incluso tienen a un empleado que organiza la cola para pagar y va «cantando» la siguiente caja libre al cliente que le toca; el resultado de esta organización es que jamás estás más de dos o tres minutos esperando para pagar. No se trata sólo de eficacia, se trata también de que hay más empleados, insisto. Con los bares de copas, restaurantes o diners sucede lo mismo. Las conclusiones, vosotros mismos.

WINDOWS OF THE WORLD. Pero se me va el santo al cielo. Esto es lo que veo desde mi espacio de trabajo en la SVA si me levanto para mirar por la ventana. Aquí debajo, las vistas desde otra ventana.



Más dibujos de los estudiantes. Éstos de arriba en concreto son de Louisa Bertman, dibujante, ilustradora e animadora digital, una profesional que lleva tiempo trabajando en el sector aunque haya decidido ahora hacer este máster. Entre sus artistas de referencia (pueden verse también en esa pared) se encuentran Crumb, Grosz y Schiele. Aquí debajo, más dibujos de otros estudiantes.





El espacio de trabajo está coronado por dos tabletas gráficas Wacom Cintiq, más un éscaner grande formato A3 y una fotocopiadora/impresora multifunción, de libre uso por todos los estudiantes.





EN CLASE. Exponiendo uno de los ejercicios en grupo para la clase de Nathan Fox, el chair del departamento y profesor en el máster (con camisa de cuadros, en el centro de la foto de aquí debajo). Cada uno de los cuatro grupos debía desarrollar una historia inspirándose en un artista como referente que les fue asignado. Recuerdo que dos de los referentes fueron John Baldessari y Man Ray, no me acuerdo de los otros dos. Abajo, presentando y comentando los trabajos de los estudiantes. 



De izquierda a derecha: Jacob, Ryan y Nathan, oculto; en el centro Zach; a la derecha Ivory y Louisa, en primer plano.


Jenny inclinada para comentar un trabajo, Nathan en el centro y Anna de pie, a la derecha; al fondo a la izquierda, Feifei, una estudiante china que ha venido expresamente a cursar el máster, Alison con camisa verde y Craig Coss, el alto, un magnífico pintor e ilustrador de California que también está pasando el verano en NYC para realizar el máster. Aquí debajo, un espectacular trabajo en grupo. Realizado por Melissa, Alison y Ryan.

 
OPEN STUDIOS / PERFORMANCE. Ayer por la tarde hubo sesión de estudio abierto al público en el Máster en Narración visual la SVA, y vino gente a curiosear al espacio de trabajo que os acabo de enseñar. Antes de eso habían comenzado las presentaciones de los proyectos finales de los estudiantes, en formato de performance breve (5 minutos) basado en el objeto amarillo que le fue asignado a cada uno. De nuevo, la importancia de saber «actuar» en público, lo hagas luego como artista o como orador/conferenciante. Cada estudiante ha realizado un show de su padre y de su madre, y de eso se trataba. Debo decir que en general han estado espectaculares. Si yo fuera el responsable del grupo –cosa que es Nathan Fox–, estaría orgulloso de ellos. Él lo está, desde luego, tal como ha dicho esta mañana al terminar todas las presentaciones. Abajo, dos de las mejores para mi gusto: la performance de Zach Ares, ilustrador y animador de Detroit que ha realizado una buena cantidad de dibujos para proyectarlos sobre sí mismo mientras sonaba un relato que ha grabado, y la que ha llevado a cabo Jenny, que ha combinado la proyección de una animación preparada previamente con dibujos hechos en directo de manera sincronizaba, mientras sonaba una narración grabada por ella misma. Todo para contarnos una historia profundamente personal.



(foto de Anna Eveslage)
(foto de Anna Eveslage)



miércoles, 29 de diciembre de 2010

ALGUNOS AUTORES OPINAN

A petición del respetable:

"TEBEOSFERA. Tú naciste en los ochenta, cuando la censura en España ya había sido abolida, pero... ¿alguna vez te has sentido poco libre en tu labor creativa?

CRISTINA VELA. Hasta ahora no he tenido problemas notables de censura, aunque sí, muy ocasionalmente, ciertas limitaciones referentes a lo “políticamente correcto”. Puntualmente, te pueden indicar la dirección a seguir en una obra, un editor te puede recomendar cambios en una portada para no herir ciertas sensibilidades, por ejemplo, o un certamen tiene una línea o perfil que entiendes que debes seguir. Quizás permanece la idea del cómic como algo infantil y hay no pocas ocasiones que tienes que retocar elementos en este sentido. Aunque pienso que a veces todo esto es razonable, la novela gráfica es o debiera ser una industria comercial y puedes encontrar un equilibrio sin comprometer tu libertad creativa.

T. ¿Consideras que la historieta (lo que tú llamas "novela gráfica") es un medio que te permite expresarte de forma distinta a otros medios?

C. V. Entre otras consideraciones es que me permite dibujar, dibujar, dibujar, lo que más me gusta".
Cristina Vela, entrevistada en Tebeosfera

---

"¿Para ti es diferente hacer un tebeo y hacer una novela gráfica? ¿En qué piensas que consiste esa diferencia?

Ni siquiera sé muy bien qué es cada cosa, la verdad. Todo el mundo me pregunta y me da la impresión de que esos términos los controlan mejor los críticos que los que verdaderamente crean el material. Yo uso “cómics”, “novelas gráficas” o “tebeos” en función de con quién hablo, y “novela gráfica” queda guay cuando le quiero vender la moto a alguien, pero no me preocupa ni me lo planteo nunca excepto en las entrevistas. Me limito a escribir y dibujar mis historias.

Se cree que hay un movimiento artístico de “novela gráfica” en España como si fuese la nouvelle vague pero no es verdad. Básicamente, los autores dijeron a los editores: “Ya que voy a ganar una mierda, dejadnos hacer la historia como nos de la gana”, y los editores contestaron: “Ya que vamos a vender tan poco, hacedme un tocho que pueda vender por al menos quince euros”. Esta hipótesis me parece más plausible.

Tal vez a la ministra de Cultura se le llene la boca con el término “novelistas gráficos”, pero esto es algo que viene de fuera. Si consideramos a Arrugas como el estandarte de ese movimiento por su repercusión mediática y la unanimidad de público y crítica, no debemos olvidar que es un proyecto que nació de una línea de Delcourt sobre temas de actualidad y que debido a su calidad trascendió esa etiqueta. Así que cuando empecemos a darnos palmaditas sobre la salud del cómic en España debemos recordar que ese cómic no se hubiese publicado de no ser por Francia. Afortunadamente, gracias a ese éxito, Paco Roca puede dedicarse a aquello para lo que verdaderamente ha nacido, que es contar grandes historias, pero es un caso de continuidad y profesionalización tremendamente aislado.

Los Reyes Elfos puedes considerarlo novela gráfica española, pero Mice Templar o Filthy Rich son comic books americanos. Aquí la mayoría somos emigrantes que nos fuimos del país, sólo que la patera es internet.

Y esto es lo que pienso sobre el tema de la novela gráfica".
Víctor Santos, entrevistado en Tebeosfera

----

"T. Hay una gran profusión de títulos en el mercado últimamente, la mayoría americanos, japoneses o franceses, pero lo español no abunda tanto. ¿Crees que la situación industrial del cómic español y en España hoy es mejor que hace veinte años?

D.R. Creo que es la mejor de los últimos diez o quince años, sin duda. No es todavía la panacea soñada, pero por algo hay que empezar, y la verdad es que ya estoy un poco harto de tanto llorar y tanto quejarse de que la situación está muy malita en el cómic español, hacía años que no se veía tanto autor español, y tan diferente, en la oferta que puedes encontrar en cualquier librería, y creo que muchos de los cómics españoles más interesantes se están produciendo justo ahora. Lo que hay que hacer, en vez de repetir como un mantra el sambenito de que aquí no se vive del cómic, es intentar hacer cómics que interesen no sólo a los lectores habituales del medio, sino a lectores esporádicos, y así ir creando una masa de lectores cada vez mayor, eso es lo único que va a conseguir que se pueda, algún día, vivir del cómic por estos lares; que se normalice su lectura en la sociedad y se equipare a la literatura, como ocurre en Francia, y gracias a varias obras publicadas en los últimos años, poco a poco, creo que se está consiguiendo, pero no creo que podamos llegar al modelo francés de hoy para mañana.

T. Dado el estado actual de la industria del cómic en España, muchos autores jóvenes españoles están optando por trabajar para mercados extranjeros como el francés o el americano. ¿Es tu caso? ¿Cómo prefieres trabajar tú?

D.R. Publico mis obras en varios países y lenguas, eso es lo que permite que puedas más o menos vivir de esto. Pero en vez de vender mi trabajo directamente a un editor extranjero, prefiero, al menos por el momento, moverlo primero por editoras españolas y que éstas me hagan de agentes y vendan mi obra a otros editores de fuera. Es el caso de Astiberri, por ejemplo, estoy muy contento con ellos, realmente se curran mucho el tema de las ventas al extranjero de obras de autores españoles, no como otras editoriales, que parece que sólo les preocupa comprar derechos de fuera para editar aquí, que está muy bien, pero hay que saber vender también lo de aquí hacia fuera, no sólo a la inversa. Además, el porcentaje que se quedan es de los más razonables que un editor ofrece a un autor en España ahora mismo, si no el que más".
David Rubín, entrevistado en Tebeosfera

---

T. ¿Qué te planteas en concreto como autor de historietas y que haces, como profesional, aparte de cómics?

K. N. Mi única ambición es contar las historias que quiero contar y hacérselo llegar a la gente de la manera más coherente y honesta posible. Y por supuesto, disfrutando del proceso creativo.

Trabajo ocasionalmente como ilustrador, porque es un campo que paga bien y porque con ello puedo desarrollar más el aspecto visual, que a veces en cómic se supedita frente a otras cosas. También imparto talleres de cómic en Francia y España, que comencé como una manera de ganarme algo de dinero durante los estudios, pero que me sirve para poner a prueba lo que conozco y aprender nuevas cosas. Son dos aspectos que creo que se complementan con mi actividad como dibujante y que me siguen divirtiendo.

T. ¿Para ti la historieta está conectada con otras disciplinas artísticas o de la comunicación?

K. N. Sí, y muy estrechamente. Creo que esto no puede hacer sino beneficiar al medio, que, por otro lado, es relativamente joven y aún imagino que pasará por muchos cambios. Para mí el cambio más radical es la informática y la aparición de internet, no sólo por el aspecto comercial o de difusión, sino porque está modificando radicalmente los hábitos de lectura. Todo esto no hace sino darnos nuevas posibilidades y espero que me permita ir haciendo una narrativa más sólida y acorde con los tiempos que corren.

T. Cuéntanos qué piensas de la situación actual de la industria del cómic en España.

K. N. Si me remito a las revistas de los ochenta que he ido recuperando con el tiempo, creo que estamos en un momento a nivel mundial en el que ese modelo de revista de prepublicación está desapareciendo (para mi desgracia, porque me encantan). En lo que concierne a los autores españoles, tenemos, creo, muchas editoriales dispuestas a publicarnos, aunque creo que la prepublicación en revista permitía que los autores cobraran de manera regular, mientras que los avances que se pagan actualmente son en proporción menores. Al margen de esto, la relevancia a nivel de medios y las muy diversas vitrinas que está ganando el medio en España dan como resultado una realidad más prometedora que hace 20 años".
Ken Niimura, entrevistado en Tebeosfera

martes, 23 de junio de 2009

HOY RECOMIENDA...

Víctor Santos, tebeos de autores españoles recientes que le han gustado. En el blog de Guía del Cómic

domingo, 17 de mayo de 2009

SOBRE LA PROFESIONALIDAD

john tones
Admin Principal

(...) Yo, como saben, soy guionista de cómic (y espero que en un futuro cercano de alguna otra cosa) intruso. Soy periodista y mis ingresos vienen en un altísimo porcentaje de textos ensayísticos para periodicos y revistas, así que de refilón, pero me toca. Imagino que a algunos de ustedes también (habla de cómic, pero por supuesto la situación es extrapolable a otras áreas creativas).

POSTED 10 HORAS AGO # |

Kun
Miembro
¿Un guionista de cómic intruso es uno que no se ha colegiado en el colegio de guionistas de cómic, que no se ha sacado la licenciatura de guionista de cómic, o que no ha sido investido por su Alan Moore con una túnica de serpiente? NO ME JODA.

POSTED 10 HORAS AGO # |


Debate sobre el estado de la cuestión "pofesional" en el Focoforo. La página que ilustra esto es de TEMPUS FUGIT, la serie que publica John Tones (guión) y Víctor Santos (dibujos y color) en la revista El Manglar. Pinchando se amplía.