martes, 5 de agosto de 2014

maison des auteurs: inquilinos. 1: lucas varela

Comienza aquí una pequeña serie en la que me gustaría presentar el trabajo que están desarrollando actualmente algunos de los compañeros residentes en la Maison des Auteurs de Angoulême. Con ustedes, el argentino Lucas Varela (Buenos Aires, 1971).

Lucas vino a una primera residencia breve a Angulema de cuatro meses en 2011, acompañado del guionista Diego Agrimbau. Tras esa residencia regresó a Argentina, pero Lucas quiso volver a la Maison, así que solicitó, y obtuvo, una residencia larga que ahora está terminando. En palabras de la propia directora de la Maison, Lucas es un dibujante «muy trabajador y de mucho talento», pero vamos a echar un vistazo a su estudio a ver qué está haciendo. A ver si es verdad.

 
Diagnostics (2013, Tanibis) es el trabajo que Lucas Varela desarrolló junto a Diego Agrimbau durante su primera estancia en la Maison des Auteurs, un álbum con varias historietas breves donde los juegos y experimentos formales tienen un papel fundamental.
 
Lucas trabajando con su moderna mesa de luz, con leds «que no calientan». Y es que trabajar con una mesa de luz clásica en verano puede llegar a ser un verdadero problema para el dibujante. Aquí en concreto está entintando, calcando a partir de sus lápices; Lucas entinta manualmente usando pincel, plumilla, Pentel o diversos rotuladores, dependiendo del caso. En el armario que tiene detrás puede verse colgado (todas las fotos se amplían clicando en ellas) el dibujo original que hizo para el cartel de una de las exposiciones colectivas de la Maison des Auteurs, En résidence (2013).
El dibujante nos muestra sus secretos 
 Manos de dibujante
Como buen argentino, Lucas reúne el «kit completo» con el mate que siempre tiene a mano en su estudio.
Dicho sea de paso, Lucas no da mucho el perfil de los estereotipos argentinos. Como persona es alguien cálido y expresivo, pero también discreto, formal y hombre de pocas palabras. No encaja precisamente en el tópico del «chamuyo» argentino.
 «mirá mis obras, poderosos...»
 Fundamental el paraguas; el tiempo aquí cambia muy rápidamente
Arriba, dibujo para Paolo Pinocchio (2011), el primer libro que Lucas publicó en Francia (con la editorial Tanibis). En España lo tradujo Dibbuks, por cierto. «Lo empecé antes de que Winshluss publicara su versión de Pinocho, pero, claro, qué vas a hacer después de una obra maestra como ésa... Me costó publicarlo en Francia justo por el éxito que tuvo en el Festival de Angoulême de 2009 la versión de Winshluss». Que por cierto publicó en España La Cúpula.

EL DÍA MÁS LARGO DEL FUTURO. Este el trabajo principal que está realizando Lucas en su residencia actual en la Maison. Un libro en solitario para Delcourt, Le jour le plus long du futur, que se publicará en breve, en 2015. Historia, dibujos y color de Lucas himself. El contrato ya lo firmó hace tiempo y saldrá en la colección que dirige Lewis Trondheim para Delcourt, Shampooing. Arriba, la portada ya aprobada, que creo que será la definitiva. En Francia, como es bien sabido, las portadas son supervisadas intensamente por los editores en la medida en que son cruciales para posicionar los libros en las librerías dentro de un mercado de oferta sobresaturada.
 
«Al comenzar este libro me impuse varias reglas creativas», me explica Lucas. Una de ellas es que no hay prácticamente perspectivas de profundidad ilusionista. Todo lo vemos casi siempre en plano frontal o lateral. Otra es que se trata de un cómic mudo, sin una sola palabra a lo largo de toda la historia.
Arriba, Lucas trabajando en Le jour le plus long du futur. Lleva ya completadas setenta páginas, color incluido; solo le faltan cuarenta. Aquí en las fotos está creando una página a lápiz, en este caso directamente, sin fotocopias ampliadas posteriores. Solo tiene como guía un pequeño croquis del diseño y composición de la página (en la foto, a la izquierda).
Después hace la página a tinta, calcando de nuevo a partir de sus lápices como ya hemos visto en las primeras fotos. 
De la tinta al color

PIEDRA, PAPEL, TIJERA. Este «cubo de Rubik comiquero» o «cubocómic» que vemos en la fotos de abajo fue un experimento que hizo Lucas junto a Diego Agrimbau mientras participaba en 2011 en un festival itinerante, que se desarrolla cada año en diferentes ciudades (no necesariamente francesas) y que funciona como un laboratorio de experimentación de cómic al que acuden dibujantes de todo el mundo.  
El festival en cuestión se llama Pierre Feuille Ciseaux, organizado por la Asociación ChiFouMi, y os recomiendo su página web, donde podéis ver numerosas muestras del trabajo desarrollado en sus diferentes ediciones. Aquí abajo, un video sobre la edición a la que asistió Lucas, donde por cierto tuvo lugar una exposición individual centrada en Anders Nilsen; otro dibujante estadounidense que acudió a dicha edición fue Zak Sally, conocido músico de bandas como Low.

Volvemos al estudio de Lucas Varela, para echar un vistazo a algunos de sus rincones. Arriba, postales de su cuño.
Impresiones a color de páginas para —de izquierda a derecha— los citados Le jour le plus long du futur y Diagnostics, y para la historieta breve «Dante», publicada en la antología colectiva Art monstre (2013, Café Creed). 
Aquí abajo, otra impresión a color para Le jour le plus long du futur
Arriba, flyer para un concierto en Argentina y un dibujo para una ilustración
Arriba, dibujo para una ilustración en Financial Times. Abajo, la ilustración acabada.
La mayoría de semanas Lucas tiene que parar su trabajo de cómic para hacer ilustraciones porque, como la mayor parte de dibujantes aquí en Francia, necesita esos ingresos para completar su sueldo. Vivir exclusivamente del cómic está al alcance de pocos, y más en Francia, donde el nivel de vida es alto. Pero, como se apresura a explicar Lucas, el trabajo que realmente le interesa son los cómics. 

Abajo, dibujos de su cuaderno de bocetos
 
THE SIGNAL. Esto de aquí abajo son dibujos para una historieta corta, «The Signal», con guión de Diego Agrimbau, que Lucas ha terminado en estas semanas de julio y que publicará Vertigo/DC Comics este mismo otoño. He tenido el placer de ver cómo Lucas entintaba y coloreaba las páginas, y resolvía algunas de las dudas que le iban surgiendo en ese proceso creativo.
Diseño de personajes para «The Signal». Son los chicos protagonistas de la historia. El diseño de Lindsay cambiaría mucho hasta el resultado final, que puede verse aquí debajo, en un dibujo para una viñeta final de la historia.
Lucas trabaja del siguiente modo para el formato comic book americano, un método habitual en otros dibujantes: primero diseña y aboceta la página al tamaño real de impresión (arriba podemos ver ese boceto de la primera página de la historieta), y después hace una ampliación (fotos de abajo) al tamaño estándar de las páginas de dibujo en las que se suele trabajar en la industria americana.
 
Lucas usa esa fotocopia ampliada como base para la página final, que coloca en la mesa de luz; sobre ella, calcando, entinta la página final en un papel aparte, sin volver a dibujar lápices. De este modo, al terminar el entintado, «me ahorro tener que borrar el lápiz». No le falta razón. Escanear las páginas «quemando» las tintas no te evita tener que limpiarlas luego en el ordenador, borrando restos de lápices que siempre salen en el escaneo. Ese es el paso que uno se salta si sigue el «método Lucas».
 
Una vez entintada la página (arriba), Lucas la escanea y colorea en el ordenador con Photoshop y tableta digital. 


Para colorear esta historieta, Lucas tenía dudas de si su uso de una paleta cromática tan limitada (4 o 5 tonos para toda la historia) le parecería bien a su editor estadounidense, teniendo en cuenta el gusto por los efectos y la imitación de texturas naturalistas en muchos coloreados del comic book americano actual. La respuesta ya la sabe, y ha sido «sí, mucho». La historia ha gustado y habrá más encargos.



Lucas no cree en el «estilo único» como marca de fábrica de un dibujante; cada proyecto demanda un registro gráfico diferente. Estoy de acuerdo. De ahí la diferencia entre el estilo visual de esta historieta respecto a los demás cómics que hemos visto arriba. Aquí debajo, otra página de «The Signal», vista desde la pantalla de su portátil. 

Como en algún momento hay que terminar esto, qué mejor forma de hacerlo que con las espléndidas vistas que tiene Lucas en su estudio de la Maison. «Me encanta trabajar aquí, esto es un lujo», insiste una y otra vez. 

Más: ficha de Lucas Varela en la Maison des Auteurs
Estupefacto, blog de Lucas
Facebook del autor

10 comentarios:

Óscar Palmer dijo...

Me flipa muchísimo el trabajo de Lucas. Llevo literalmente años deseando que surja algún día algún proyecto que me permita tentarle con algún encargo para la editorial. Un verdadero lujo este repaso a su espacio de trabajo y a sus bocetos. ¡Gracias, Pepo!

Jordi Bravo dijo...

Tremendos trabajos los de Varela, gracias por el descubrimiento.

juan manuel Alvarez dijo...

Genio, idolo total!
Acá en Argentina los q somos del palo, lo seguimos siempre...
Queremos que esos nuevos comics los podamos tener por acá también.
Ya hace tiempo que no se puede conseguir nada nuevo de LV en Argentina.
Saludos, muy bueno todo!

Pepo Pérez dijo...

Gracias a vosotros por los comentarios, me alegro de que os haya interesado el post.

Humberto dijo...

Grandísimo profesional y muy buena persona. Se lo hecha de menos acá en Argentina pero me alegro de verlo tan bien asentado en Francia :)

Otto dijo...

¿"Diagnostics" no está traducido al castellano?
Ayer lo tuve en mis manos y aluciné. ¿Casualidades?
Saludos, Pepo.

Pepo Pérez dijo...

Nop, no está editado! Un saludo, Octavio!

Octavio B. (señor punch) dijo...

Me ha parecido tremendo, un nombre que no conocía, a retener YA.

sfer dijo...

Felicidades por esta serie. Me encanta. Un auténtico lujo poder colarnos así en la intimidad creativa y profesional de este puñado de autores tan interesantes.

¡Gracias por compartir!

Pepo Pérez dijo...

Gracias a vosotros por los comentarios, y por leer los posts.