Mostrando entradas con la etiqueta DIBUJO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DIBUJO. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de julio de 2023

titular, no “suplente”

Fotos: aún estoy recuperándome de la paliza que ha sido llegar a estas imágenes. Son del pasado jueves 29 de junio, fecha en la que superé con éxito un concurso-oposición para Profesor Titular de Universidad para el área de DIBUJO, que es lo que ahora enseño en mi querida Facultad Bellas Artes de la Universidad de Málaga (nota: para poder presentarse a un concurso-oposición de Profesor Titular de Universidad primero has de conseguir acreditación nacional para tal cuerpo docente, previa evaluación objetiva y externa de todo tu CV por una comisión de catedráticos/as organizada por la Agencia nacional ANECA, algo que obtuve a la primera el pasado 22 de octubre de 2022).

Muchas gracias al tribunal de este concurso-oposición (los catedráticos de universidad Dr. José Ramón Alcalá, Dr. Gabriel Songel y Dra. María Lorenzo Hernández, y los profesores titulares de universidad Dra. Mar García Ranedo y Dr. Jesús Marín) por sus comentarios y preguntas (del tribunal, cuatro miembros venían de otras universidades españolas, a quienes no conocía personalmente antes del acto; solo un miembro era profesor de mi Universidad). Y, desde aquí, muchas gracias también a quienes asistieron como público al acto, entre ellos profesoras/es y estudiantes de la UMA. Fue un verdadero honor tenerles de público.






Entre el público vino, para mi sorpresa, un antiguo maestro, el legendario Juan Ortiz, mi profesor de Historia en (nada menos) que primer curso de BUP, allá por los primeros ochenta. Me sentí muy honrado de estar acompañado por ellos en este rito de paso. Aún más lo estoy de entrar en el cuerpo de funcionarios docentes DEL ESTADO, detalle no poco importante para quienes creemos en la República como modelo estatal. Ya he vuelto al tablero de dibujo, después de 6 meses “encerrado” de recta final preparando esta plaza. Para mí es otra buena noticia.









miércoles, 20 de noviembre de 2013

CARICATURA POLÍTICA Y FIGURACIÓN PICTÓRICA


¿Tiene futuro el dibujo en la época de la tableta digital?
El realismo tiene pocos amigos entre los estetas. Puede contarse su número con los dedos de la mano. Parece que fue ayer cuando Clement Greenberg denostaba la figuración pictórica como representación consumada del sentimiento pueblerino, altamente reaccionario ante la marcha del espíritu hegeliano desde la pintura de caballete hasta elflatness. Pero no fue ayer, sigue siendo hoy. El público abarrota las exposiciones de Edward Hopper en las principales capitales de Occidente mientras las instituciones que cobran la entrada desprecian a este tipo de pintores dada su incapacidad manifiesta de colocar lo que no huele a Modernidad en el cronograma del siglo XX. Ello excluye también a artistas claramente protegidos por los filósofos, como pasa con Francis Bacon, un islote de figuración sin contexto, directamente vinculado por los historiadores con el siglo XVI. Menos mal que Frederic Jameson ha roto hace poco la baraja publicando The Antiomies of Realism, una investigación sobre las diversas variantes del realismo y de la nostalgia por los fenómenos perdidos con interesantes proyecciones sobre nuestro tiempo presente, porque hasta hace poco parecía que el grueso de los estetas seguían suscribiendo de tapadillo una variante de este formalismo historicista, solo que añadiendo su corriente artística preferida a la cola del espíritu hegeliano.
Entre las margaritas aplastadas y los huevos rotos para hacer la tortilla de la estética contemporánea podemos encontrar numerosos géneros que gozan del favor del respetable aunque no de la crítica. Es el caso de la caricatura política y de la figuración dibujada. Si a finales del siglo XVIII Goya tuvo que disculparse en el prólogo a Los caprichos porque estaba utilizando géneros como la sátira o el retrato de costumbres, que hasta entonces habían sido prerrogativa exclusiva de los escritores, hoy día parece que sus herederos tienen que pedir permiso antes de entrar en el Museo. Hemos tenido que esperar a la muestra curada este año por Massimiliano Gioni, cuya propuesta centrada en los outsiders estaba felizmente condenada —sí o sí— a incluir elementos marginales, para que maestros indiscutibles como Robert Crumb figuren en la Bienal de Venecia. No obstante, esta exterioridad del dibujo respecto a determinadas instituciones no sólo responde a las necesidades y limitaciones expositivas del White Cube, aunque resulte ciertamente incómodo consultar el cómic de La Biblia a través de una vitrina, sino sobre todo a la vitalidad comercial que todavía retiene este medio expresivo, cuyo penoso soporte material hace prácticamente inviable la especulación y el lavado de dinero, realidades tristemente vinculadas con la mercadería artística, más allá del coleccionismo freak y de la acumulación nerd.
—Ernesto Castro, sigue en SalonKritik 
(gracias, Carlos)

miércoles, 28 de octubre de 2009

DIBUJO ETERNO


"Max: Es fantástico, porque ayer, Edmond Baudoin dijo lo mismo que tú has dicho ahora con otras palabras. Dijo que él, cuando dibuja, está escribiendo, y cuando escribe, está dibujando. Esto mismo se lo he oído, con palabras distintas, a cantidad de dibujantes de cómic.

Como dibujantes, como gente que trabaja aún, digamos, que no tiene miedo de trabajar aún con las manos, gente que no ha sufrido, digamos, la tecnificación mental, la estupidez, o sea… [el público ríe] Hemos nacido en tribus que han tenido siempre una cierta prevención y desprecio preventivo hacia los trabajadores manuales. Todo ese vulgar equívoco, de estupidez profunda, de poner el cerebro en contra del corazón y todo ese tipo de estupideces, han masacrado a muchos de nosotros. El asunto es, si esta mano, que es la terminal… o sea, nosotros tenemos todavía la posibilidad de imprimir el temblor particular de cada uno de nosotros. En ese sentido es grotesco. Si vos te fijás en los trabajos de la gruta, en todos esos perfiles de felinos que hay por allí, ahora no me acuerdo el nombre… Que la línea tiembla, tiembla y define, tiembla y define [dibujando con la mano en el aire], pasa por el belfo y lo termina… Grandísimos dibujantes. Hacía quizá diez minutos que habían estado escapando de un felino. Entonces iban y lo exorcizaban, quién sabe cuál era el contenido… Al menos lo fijaban y lo dominaban. Contra la pared. Entonces, ese temblor de nuestros antiguos antepasados, sigue estando dentro de nosotros. No hay un pasado, presente y futuro del dibujo. Hablemos de dibujos ahora".
--José Muñoz, durante una larga charla que tuvo lugar el pasado 10 de octubre durante el Avantcómic 2009, transcrita íntegramente en Entrecomics

martes, 11 de agosto de 2009