jueves, 27 de septiembre de 2012

LEER CON ELLOS



Robur, otro asiduo de este sitio, ha dejado un comentario que quiero destacar aquí, en un post:

«Por experiencia propia me da la impresión de que seguir el orden de la viñetas cuesta a edades tempranas. Lo miran todo a la vez, se saltan viñetas, se fijan en las que más les llaman la atención, al no poder leer o no poder leer bien el orden de los globos de texto si hay varios les lía...

Es muy importante leer con ellos, el cómic como cualquier medio tiene su lenguaje interno, nosotros ni lo pensamos pero hay que explicar que ZZZzzz significa dormido o que una bombilla es una idea, los movimientos de viñetas y demás. De todos modos se acostumbran muy rápido, y lo pueden hacer sin ayuda, pero leerles los cómics facilita mucho el interés.

Aparte está por ver si Zipi y Zape es realmente un cómic infantil.Y como Zipi y Zape muchos otros cómics supuestamente infantiles. A mi parecer no lo son: contienen mucho texto, las bromas, muchas veces son páginas-chiste, por lo general son para adultos o chavales más mayores que entienden que lo que hacen Zipi y Zape son travesuras o tonterías. Para los más pequeños las cosas tienen que ser más simples».
Zipi y Zape, por Escobar

8 comentarios:

Octavio B. (señor punch) dijo...

Absolutamente de acuerdo con lo dicho en el post. Mi 'experience', un hijo a punto de cumplir los seis. No, no os creais que le encasqueto mucho cómic, no más que libro ilustrado, vamos, pero selectivo. Un puñadito de "Mamuts" hace dos años, el año pasado que le dio cañero con los Pitufos (recordadla peli) cayó uno y recuperé dos de mi infancia rescatados de una catacumba. Hasta hace poco, no mucho más.
Y desde luego, los Mamut, por poco texto que tuviesen, los leíamos juntos. Es lo que cuenta Robur: hay que enseñarle el mecanismo, el lenguaje. Porque la historieta lo tiene, y no se nace con él de serie. Lo pilló bien, le gustaron los cómics. ¿Y los Pitufos? A los cinco el nivel lector no da para Peyo, se lo leo yo. A más nivel lector, más le obligo a leer: los gritos y exclamaciones en negrita, algún final de gag para que lo pille él (le escojona particularmente El Pitufo Volador... Y no me extraña, por cierto). Con el cómic aprende a leer, pero tamcién la narración de imágenes en secuencia, los ideogramas (tronco con sierre es roncar, etc), identifica emociones en las expresiones faciales y corporales...
Vamos a más, el otro dìa le leí (otra vez ese concepto, y además aquí verás que es normal) el Sipder en que Duende descubre su identidad. Mírtico, vale, pero loelegí pese a saber que no es tbo para 5-6 años, sino porque 1º le gustan los dibus de Clan, 2º la fuerza icónica de Romita es brutal, al chaval le atrapan las caras de loco de Osborn, las peleas, ver a Peter con el spidertraje bajo los vaqueros...
Una cosa que me encantará es verlo autónomo con su tebeo en la mano, ya puede, de hecho, con cosas como los Mamut, pero, con esa edad, quiere "leer con papá"... Y qué demonios... Papá también ;)
Resumen. Sí, Robur, 100% de acuerdo XD

JC malaga dijo...

Muy acertados ambos, hay que leer con los niños. Mi pareja trabaja en una guardería y dice que los niños alucinan cuando les enseña cosas como "Los monstruos tienen miedo de la luna" de Marji Satrapi, en cambio los "cuentos con muchos cuadros" no los captan hasta mucho más mayores. Otra cosa para incentivar la lectura es que te vean leyendo a ti, sus padres, sus modelos a imitar.

Robur dijo...

Lo que creo que ocurre también es que muchas veces recordamos nuestra infancia y nos situamos más en los 10 o 12 que en los 5 o 7.

Es más difícil recordar lo que leíamos de pequeños, incluso antes de leer bien. Precisamente al leer estos posts traté de recordar lo más atrás que he podido. De libros infantiles y tebeos de peque recuerdo algunos pero muy pocos: Don Mikis, los Asterix y Tintines que si nos compraba y leía mi padre y que le gustaban, los únicos tebeos que le he visto leer, luego ya libros de cuentos, los mejores eran los que eran más similares al comic, al menos tan comic como el Principe valiente :), de dibujo a pagina completa y un par de lineas de texto. El que mejor recuerdo era Los tres Bandidos de Tomi Ungerer un librito guapísimo. Ala me cambio el avatar, en honor a Ungerer que escribía unos cuentos alucinantes y un tanto turbios en la moralina.

Pepo Pérez dijo...

" nos situamos más en los 10 o 12 que en los 5 o 7.
Es más difícil recordar lo que leíamos de pequeños, incluso antes de leer bien"

así es.

Octavio B. (señor punch) dijo...

"Es más difícil recordar lo que leíamos de pequeños, incluso antes de leer bien"
Muy cierto. Yo aporto aquí, no porque "me acuerde" sino por evidencia y pruebas empíricas, una imagen. Me permito enlazaros esta foto (¡al qui si ría liclavu la faca!!! XD)
http://statigr.am/viewer.php#/detail/289825225665223964_174813654
Más allá de la coña, sí, el garabato y autógrafo de cera gorda no lo pude hacer en edad lectora sino, a ojo calculo, con cuatro años, cinco como mucho (apuesto por 4). Y eso evidencia que este Pitufos estaba en casa en esa época y que yo lo veía, lo "leía" y me lo leían.
Interesante también, ya entendía el bocadillo de texto aunque apenas supiese escribir y leer... ¡es la fuerza de este medio, icónicográfico, entre la imagen, el signo visual y la palabra escrita!

Redundando, para crear lectores, tanto de cómic como de literatura, como para crear cine-espectadores o degustadores de arte, el ejemplo y el codo con codo en casa es lo más importante.
A partir de ahí, nuevamente coincido, un Zipi Zape No es para chiquillos. y es más (sigue)

Octavio B. (señor punch) dijo...

... hace poco se habló sobre lo que Ponent Mon saca de Elmile Bravo, integrales de tebeos infantil-juvenil, pero frente a quien decía que gastar 35 en un cómic para tu hijo o meter 5 € más en un videojuego, ni se lo pensaba (a favor de la consola), yo sostengo que este tipo de producto y formato (recuerdo también el Donald de Barks por Planeta) NO ESTÁ DIRIGIDO A NIÑOS, sino a coleccionistas adultos. A un chavalín de siete no le das un tocho de trescientas páginas. Ya no es el precio, es el formato y el tamaño y el peso. Un álbum a la Tintín, y va sobrado. El precio es otro tema, cada cual que decida qué le compra a su hijo y cuánto gasta en él.
Quiero decir, en todo esto que hablamos SÍ que importa el formato: debe ser siempre manejable, no un "ladrillo". Lo que puede ser una pena es que se saque una lectura ideal en un formato de volumen de coleccionismo adulto, claro...

Pepo Pérez dijo...

Sí, es cierto que esa edición está pensada para un público coleccionista adulto (y supongo que es el que entra en los cálculos de ventas del editor) pero es tebeo pensado para chavales, aunque no se trate de chavales pequeños. En Francia salieron originalmente como álbumes sencillos, álbumes clásicos, vaya.

Pero aunque te lo hayas comprado como coleccionista, digamos que lo puedes haber comprado también para que lo lea tu hijo de 10-12 años o así, ¿no? Vamos, que un adulto puede leer cosas para niños, obviamente, todos lo hacemos en algún momento, pero eso no convierte al material en "adulto", no sé si me explico. Sin que ser "para adultos" implique ningún marchamo de "calidad". Hay material infantil-juvenil muy bueno (sea Jules o sea mogollón de tebeos más antiguos, material "clásico") y material para adultos malo, y viceversa. Puf, obviedad al canto. Pero bueno, mejor curarse en salud y aclararlo por si las mosquis.

Octavio B. (señor punch) dijo...

sí, te explicas, y es así, todo va en el mismo sentido. Yo le leo al chaval un absolute aunque me lo compre para mí, si creo que le puede gustar. Sé que Jules fue álbumes varios y que hoy se recopila. Pero son temas diferentes, creo. Una cosa es el material en sí, el cómic, y otra cosa el contenedor y entender que algo como un absolute, por contener el Spider de Lee, se vende hoy para niños. Porque no. Luego se lo prestamos, pero el objeto está pensado para el padre, que leyó los Vértice y babea al verlo en la Fnac. vamos, que decimos lo mismo, creo...
ya sé que me estoy desviando, que se hablaba de inculcar el cómic a los hijos, y esto es ya el mercado y qué se vende para críos... El identificar como destino infantil un integral de casi 200 páginas es un error. Si queremos calibrar si el mercado del cómic infantil está saneado no atendemos a ese formato, ni los omnibus de Panini, sino a cosas como Atlas y Axis, o mangas para chiquillos, donde la lectura es muy dinámica y da menos gravedad hablar de 300 páginas.
Lo dicho, me voyyyy, me estoy yendo por los ceros de Úbeda... pero son temas todos jugosos que últimamente gotean por acá (y creo que es la 1ª vez que me suelto a comentarlos con tiempo ;D)