
Éste es el primer tebeo de Spiderman que tuve en mi casa, o sea, que me compraron mis padres en el quiosco del barrio. ¡El Dr. Octopus viene a alquilar la habitación que Tía May tiene disponible! Una cosa llevó a la otra, claro, y hoy sabemos cómo terminó aquello... Pero bueno, que me pierdo. A lo que iba. Acostumbrados como estamos hoy a ediciones españolas dignas (siempre habrá alguna excepción, claro, pero el nivel general es bueno y en algunos casos incluso se superan las ediciones originales) siempre está bien recordar de dónde venimos. AMAZING SPIDER-MAN 54, noviembre de 1967, versus versión española de Vértice, revista quincenal "para adultos", 15 de mayo de 1976.

Tras esa portada de Lopez Espí que sustituía la original de John Romita y con un formato mayor que el comic book americano, típico de nuestros tebeos de la época, nos encontramos con una versión "escala de grises" del episodio, impresa solamente con el fotolito del negro. Todo el mundo que leyó los tebeos Marvel en la España de entonces sabe que se publicaban en blanco y negro; aún faltaba para que llegara el color a las ediciones de Vértice, anunciado en su día a bombo y platillo como un auténtico lujo. Hay que tener en cuenta que estas ediciones ya habían supuesto un gran avance respecto a los libritos previos de Vértice: ahora al menos no se remontaban y retocaban
todas las viñetas. Aparte de eso, se puede jugar en la página al "busque las diferencias". Para empezar, esa gloriosa rotulación del título en castellano, "Los tentaculos y la trampa", que imita perfectamente la original, y para continuar eliminamos enterito el texto introductorio que aparecía en la sombra del Dr. Octopus, para qué tanta palabrería superflua. Abajo a la izquierda, nos cargamos también el cartucho de texto con la explicación del asterisco (la típica nota del editor Marvel indicando el número y la colección donde sucedió aquello a lo que hacen referencia los personajes en la viñeta), y de paso, borramos el otro texto de apoyo en forma de flecha en la esquina inferior derecha de la página original, lo cual por supuesto obliga en ambos casos a retocar el dibujo para disimular lo que se ha borrado. Unas cuantas baldosas por aquí, unas hojitas en el seto por allá, y listo. En el cartucho de texto circular, fuera créditos (autores del episodio: Stan Lee, John Romita, tintas de Mickey Demeo, o sea, Mike Esposito, rotulación de Sam Rosen), que nadie los necesita porque "los tebeos los hace una máquina", tal como mucha gente decía en la época, y aprovechamos el espacio libre para inventarnos por completo un texto de apoyo. España' 76. Faltaban treinta años para que autores como Chris Ware o Art Spiegelman pudieran revisar y aprobar las ediciones extranjeras de sus obras antes de enviarlas a imprenta.