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miércoles, 2 de agosto de 2017

de qué hablamos cuando hablamos de

UNA INDUSTRIA DEL CÓMIC COMO LA NORTEAMERICANA:

Un amigo me pasa este enlace a The Beat.

El artículo, de Brian Hibbs, no trata solo (enésimo reportaje al respecto) de lo “bien” que van las grandes editoriales en USA, DC o, como en este caso, Marvel. Caídas de ventas aparte (personajes requemados de tantos años de historias, tan RENEGRIDOS que han sido sustituidos por nuevos personajes, que por supuesto no satisfacen a los fanboys que coleccionan las series, que piden la vuelta de “the real stuff”, con lo cual regresarán pronto los personajes renegridos, etc.), la parte final del artículo sobre las tácticas de extorsión de Marvel hacia los retailers (que solo favorecen la especulación) son muy reveladoras. Es un mercado abiertamente mafioso y especulador, aunque algo parecido se hace en Francia hace tiempo, con las grandes moviendo los paquetes de libros a través de sus propias distribuidoras de aquí para allá. Da igual que no se vendan mucho, hacen dinero con los libreros. A costa de ellos, claro.


Aunque tal vez lo más significativo es el párrafo final del artículo.

Until Marvel is willing to think about the long-term steps needed to right their ship they’re going to remain in danger of collapsing the entire market; and there is literally nothing they’ve shown us from “Marvel Legacy” so far that doesn’t literally feel like rearranging the deck chair on the Titanic.
I hope to god I’m wrong; otherwise 2018 is going to suck.
Parece claro que hay rumores de que Marvel podría hundir el mercado entero del comic book (ya ocurrió, bajo otras circunstancias, en los noventa) si sigue en este plan. Make Mine Marvel!

lunes, 8 de agosto de 2016

la gran muralla china

El trabajo de historietista tiene un componente artesanal tan, tan importante (en el sentido de horas y horas y horas y más horas para terminar una sola "pieza", más en la era de la novela gráfica: pongamos 300 páginas a color) que necesitas dedicarte a tiempo completo a ello para mantener un ritmo de producción adecuado. En la era del cómic industrial de masas era posible, cuando el historietista estaba a sueldo y producía a destajo, un sueldo semanal o mensual que permitía la economía de escala de semejante industria... antes de que los chavales prefirieran la televisión, los videojuegos o el móvil para entretenerse. Aún quedan restos de aquella vieja industria del cómic, por supuesto, sobre todo en USA y Francia (Japón: caso aparte); veo todos los días en mis redes sociales a dibujantes que aún viven aquella vida del profesional del cómic. A veces me dan mucha envidia. En la era actual, y fuera de ese reducto industrial, hacer una "pieza" de cómic (pongamos 300 páginas a color), cuando no puedes dedicar todo tu tiempo laboral a ello porque vives de otra cosa, se antoja una tarea "de chinos". Como construir la Gran Muralla.

domingo, 11 de septiembre de 2011

POR AMOR A

"La existencia de un mercado alternativo no elimina el principal. Ni lo sustituye. Así, hay lugar para obras industriales, pero pequeñitas. Negocio, en definitiva. Hablábamos de eso ahora, ¿no?

Un fenómeno alternativo puede vender suficientes ejemplares para resultar rentable. El argumento que los chicos de la industria (sea lo que sea que signifique eso) suelen esgrimir contra este punto es que sin mercado principal no habría mercado alternativo. Eso es correcto, pero el mercado alternativo se transformaría en principal si éste desapareciera. Por otro lado, es una falacia: no hace falta que existan rotulistas profesionales para que sigan existiendo tebeos. No sé si me explico".
Hablando de small press, Tebeobien escribía lo anterior en su blog hace unos días. Sigue en el enlace

(foto: arriba, Small Press Expo 2010, por Neil Brideau)