De ahí, a propósito de esta incertidumbre, la necesidad de buscar respuestas a la espiritualidad. Es lo que ejemplifica Matrix, película de culto de los nuevos tiempos. En un mundo reducido a un gigantesco señuelo digital, regido por una Matriz tecnificada, lo que queda de la humanidad espera la llegada de una guía, un nuevo Salvador. Éste resulta ser, muy simbólicamente, un informático, y su advenimiento, con efectos especiales de coreografías visuales, es Hollywood. El importante papel que se otorga en la película a los símbolos cristianos y, con un sincretismo muy new age, a las filosofías orientales refleja a la vez una búsqueda de sentido y esa idea clave que es para el ser humano dominar la técnica y no dejarse dominar por ella. Lo que pone de manifiesto el cine hipermoderno, incluso en las superproducciones ultratecnificadas que consagran visualmente la omnipresencia y la omnipotencia de la tecnociencia, es, paradójicamente, la búsqueda de una sabiduría. En su desbocada fantasía, la ciencia ficción habla todavía de las nuevas expectativas posmaterialistas del individuo hipermoderno".


---Gilles Lipovestky y Jean Serroy, LA PANTALLA GLOBAL. CULTURA MEDIÁTICA Y CINE EN LA ERA HIPERMODERNA.
Bonus track: Lipovestky en Barcelona, 2007